martes, 27 de enero de 2015

1002 FILMS QUE DEBERÍAS VER ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (6-10)

Sigamos que no hay dolor. Cinco más y de nuevo las cinco ya reseñadas con anterioridad en esta su humilde morada... Venga, qué ya acabamos casi !


06. SER O NO SER (Ernst Lubitsch, 1942)
07. EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES (Billy Wilder, 1950)
08. MANHATTAN (Woody Allen, 1979) 
09. BLADE RUNNER (Ridley Scott, 1982)
10. EL GRAN LEBOWSKI (Joel Coen, 1998)

viernes, 23 de enero de 2015

TOP GUZZERO 1975 : ILUSTRES CUARENTONES DEL ROCK


Siguiendo con la larga tradición cuyo origen se pierde en el albor de los tiempos (bueno... este es el tercer año/enero que lo hago, creo) vaya a continuación un listado de discos predilectos que están por cumplir los cuarenta -como quien suscribe, ya puestos- durante el transcurrir de este 2015. Y ya paso. Paso de poner alternativas de otros grandes trabajos de la añada... Son los 70. Cualquiera de esos años son el puro delirio en cantidad y calidad de elepés (que no solo el primer lustro, vaya ello para puristas varios). Sin más, mi top-10 de 1975 (y colección de tópicos, sí, pero es lo que hubo y hay)... Here we come que decían los Primus: 



10. Pink Floyd - Wish you were here. Que esta barbaridad este en la posición 10 ya debiera lograr, de entrada, el dejar clarinete a todo cristo a como va la merluza en este listado... Tremendo, espectacular. Tras el baño de grandeza de la "dark side" los mamones recogen el guante y, para mi (como para mucha gente), no solo igualan a su triangular y cacareado predecesor sino que, en verdad, le adelantan por la derecha, sin intermitente ni pedir permiso. Mucho más allá de los icónico del tema titular (chinito tu, chinito yo), las sonoridades de "WYWH" es un paso de gigante, así a lo burro y en general, al que recoger en etiquetas (sean progres o sinfónicas) no parece sino un imposible, como querer retener un litro de líquido entre las manos o similar. No hay tiempo para todo en esta vida y se comprende que haya mucho melómano, compulsivo o no, que por alguna razón no ha dado (o ha querido dar) tiempo al Fluido pero, en la humilde opinión de servidor, el estreno con Barrett y este... Obligatorios o al paredón, y sin explicación ni excusa que valga. Perdición guzzera total: "Have a cigar".

09. Fleetwood Mac - Fleetwood Mac. Una de las reinvenciones más burracas de la Rock history es lo que aquí encontramos. La irrupción de Stevie y Lindsay es sonada y sumado a las bondades de la legendaria base rítmica (y sin olvidar jamás las tan bonitas atribuciones de Christine McVie) el cocido es, directamente, indispensable... Es el disco de "Monday monday", "Landslide", "Rhiannon" o "Blue letter"... Qué les vamos a contar a estas alturas. Lo mejor es que, además, el quinteto iba a repetir la martingala un par de veces más (y aunque "Rumours" fue N.1 un par de estaciones glaciares hasta en la luna, "Tusk" tampoco se queda atrás), dando así lugar a un segundo lustro setentero, este de los Fleetwood Mac, que ya ha quedado para los restos en diamante. ¿Soft rock?... Pues vale, pero es de puta madre igualmente, mire ud. Perdición guzzera total:  "Landslide". 

08. Neil Young - Tonight's the night. La madre que lo parió !. Intercalado con las sesiones del que es mi disco favorito suyo ever, -el playero-, va el Tito Neil y se saca esto del badajo. Para mi algo menos cohesionado que el otro pero con el mismo sentimiento y la misma putámica calidad media de piezas a extraer, no debe sorprender que haya un ingente considerable que en su erudición (o mero buen gusto) sean incapaces de dividir playas y noches considerándolo un todo en dos partes dentro del inabarcable opus del canadiense. En verdad, aún asumiendo que este señor es de los más grandes de siempre (pero de los "de verdad", de los de la media docena de impepinables y sin hechas frases) su primer lustro setentero es un "masterpiecismo" en sesión continua que, en efecto, viene a desembocar del todo  en este disco... O casi, como veremos más adelante en el listado, pues el granuja (y más allá que "rust" y "comes" ya asoman en un horizonte no tan lejano) aún se guardaba un sonado comodín para acabarnos de rematar del todo. Perdición guzzera total:  "Lookout Joe". 

07. Queen - A Night at the opera. Si, vale, soy lo peor de Europa por poner este aquí por encima (que visualmente es debajo por aquello de mantener suspenses) de alguno de los  que preceden... Pero, coño, este y el que va antes son los dos discos "intocables" de Queen. Da igual cuanto se detesten, de hacerlo, o cuanto se les pretenda ningunear... Con todos los excesos, pompa y rimbombancias habidas  (y a todos los niveles), "A night..." es un compendio casi sin par en la historia que auna bujarrería glam en sus mejores formas, hard rock de quilates de puro headbanging y, of course, una teatrilidad pop que alcanza el puro paroxismo. Si será genial el cabrón que ni esa estupidez de Taylor de la junta la bujía en la tercera canción logra empañar lo colosal del resto. Más allá de simpatías y antipatías por doquier, el trabajo que cambio la ley de duración de canciones en las ondas en las islands sigue perdurando como el insaltable clásico que és. Perdición guzzera total:  "The prophet's song".

06. The Dictators - Go Girl Crazy !. Así con un par. Y es que ya se sabe: God blesses Tators !. La eterna bisagra entre Dolls y Ramones no podía faltar en esta mandanga. El menos popular de los álbumes del listado es la frescura guardada en formol forever y con la gran contrariedad que ello implica. Alejados del kamikazismo de unos años atrás habido en Detroit y de la urgencia proto-ramone de las muñecas vecinas, los Tators optan por un gamberrismo que se reconoce, sin ambage que valga, orgulloso deudor de las formas más primigenias de esto del rocanrol... En efecto, no es GGC un disco especialmente "estruendoso" y, más allá de -quizá- algún viraje concreto, se asemeja más al reverso macarra de un Richman y sus Modern Lovers que a la andanada punkarra de a mil por hora que alguien pudiera suponer. Las versiones de "I got you babe" o "California sun" son la leche pero los temas propios no se rezagan en absoluto y, finalmente, en el pesar solo queda el que si Shernoff se hubiera impuesto a sus camaradas, irguiéndose en el líder que se necesitaba y nunca se tuvo (o no del todo), la historia quizá se contaría algo distinta... Perdición guzzera total: "Teengenerate".

05. Bob Dylan - Blood on the tracks. Me se también de varios que querrán escañarme por poner el BOTT de marras tan atrás en la lista... Y, miren, casi que lo entiendo. No es de extrañar. La onda expansiva del genio de Duluth seguía vigente (como siempre lo estará, es de cajón y por otro lado) por mucho artificio que volara alrededor en esos mid-70's, sin duda, pero ni el mayor de sus fans puede defender que, aún ofertando según que canciones concretas, "New morning", su último disco enorme de verdad, ya se empezaba a alejar peligrosamente en el tiempo... Es entonces cuando Dylan sale del letargo (familiar o no) y en pocos meses salen este y "Desire", con la edición de las "Basement" de por medio (poca cosa, naaá, hombre...). Como el disco no es que tenga reseñas mil en las webs sino que, de hecho, debe hasta tener espacios temáticos para él solo, lo dejo en que el primordial disco de "Tangled up in blue" sigue siendo uno de los puñetazos en la mesa más burricalvos y necesarios ever en esto del rocanrol. Esto es así. Inextinguible siempre y como llama olímpica del mundillo que és. Perdición guzzera total:  "Simple twist of fate". 

04. Patti Smith - Horses. Recreaciones de Van y Townshend, un tema co-escrito con Verlaine, las aportaciones del gran Lenny Kaye (gracias infinitas por los Nuggets señor)... Demasiada candela. Y eso que aún no hemos mencionado el relatar y la manera de proceder micro en ristre de la grandiosa artistaza en cuestión... Sobre "Horses" basta decir que cuando hicimos en el comanditero espacio Exile un especial sobre los mejores álbumes ever con cromosoma doble X este fue el que quedó como supercampeón contra las manchas... A qué más. Para qué, a estas alturas, perderse en que queda lo intocable de un contenido que nos trae a la Velvet, los beats y, entre muchas otras cosas y sobretodo, pone los cimientos de una nueva forma de entender el rock, libre y (al fin) alejada de todo grasiento y casposo machismo de a granel. PJ Harvey, lo mejor que le ha pasado a Inglaterra en el último cuarto de siglo en materia rockanrolera, siempre para  mí, le debe a Patti hasta el suelto el cambio, sin ir más lejos. Acongojantemente inolvidable.  Perdición guzzera total:  "Land: Horses...".

03. Neil Young & Crazy Horse - Zuma. Anda, mira quien ha vuelto... Y además parece que se ha traido unos colegas para la ocasión. Y es que sí, soy de esos y como ya he comentado en alguna ocasión, "no puedo dejar de zumar"... El contrapunto a lo, mayormente, reposado de noches y playas lo tenemos en el reencuentro con el equino pirado de este igualmente indispensable tótem. Que tampoco queda exento de memorable melancolía, ojo (ahí están "Pardon my heart" o "Through my sails"), pero claro: "Cortez", "Barstool", "Stupid", "Drive" (todas ellas y las que faltan con su "etc" pertinente) ... Y es que puede sea "Zuma", bien puede serlo, el disco de estudio más variadamente logrado del Maestro de la mano con "Harvest". Aunque, faltaría, hablar de absolutos con tamaño monstruo mediando no es sino una invitación a hacer el cretino por el placer de hacerlo y de gratis. En resumen y menos rollo, otra histórica masterpiece del Tito Neil que debe poseerse por el amor de todo lo sagrado y lo que no. Sin más. Perdición guzzera total:  "Stupid girl".

02. Physical Graffiti - Led Zeppelin. El cajón sastrero de Zep. Cómo no. La sexta y última obra maestra de Bonzo y sus amigos, la mejor y más grande de "las grandes bandas de los 70" (y aunque -como prácticamente todas las dignas de considerarse- empezaran antes en propiedad, sí). Qué decir... Banquete, inmersión total. Hay mucho cabrito suelto que insiste, de vez en cuando, en separar Houses y éste del cuarteto inicial ("molan pero no son taaaan buenos")... Pues ni hablar, y una polla, estaríamos buenos hombre. Aquí tenemos to-do lo que está banda podía hacer en un u otro momento. Y recuerdo que es de los Led Zeppelin de quien venimos tratando... Así: instrumentales de acústica que parecen paridos para el pasar de la novia en boda campestre, pseudo-suites progresivas con subidones celestiales, rockazos al esternón como saben y procede, excesos instrumentales sin miramientos que valgan... Qué "Ten years gone" está en este disco, yisuiscraist !. Lo de siempre, si Beatles son paraíso y Stones averno busquemos a alguien para la viejuna tierra porque los cielos son y  serán siempre para los putos Zep. Perdición guzzera total:  "In the light".


01. Bruce Springsteen - Born to run. Parece que hay una cierta inercia en ningunear al Boss en los últimos años en base a lo ofertado desde su "resurrección neomilenaria"... De acuerdo, ok, él tampoco lo pone todo de su parte con boniatos como "Working on a dream" o "High hopes", de los que algo siempre se puede salvar pero, sí, se le debe exigir más en resumen y generalizando a este hombre... Otra cosa es preguntarse qué ocurriría en el planeta si el Jack Guay o similar cantamañanas de gorda brocha sobrevalorado de turno pariera algo, alguna vez en su existencia, que se acercara a un micronésima parte a la calidad que atesoran "Your own worst enemy" o "Death to my hometown" (sitas en "Magic" y "Wrecking ball", respectivamente)... Bueno, la ingratitud y la falta de respeto a los mayores nunca fueron grandes "virtudes" a pesar de su abyecta proliferación, qué se le va a hacer. Pero, dicho ello y tragando ya un poco de bilis (que todo se puede "tocar", de acuerdo y faltaría, pero en el "como" -y este es uno de estos casos- demasiados se pierden y ahí que lo aparco), supongo que la explicación más comprensible de tanta crítica viene dada por la comparación directa con la enormidad de la obra pretérita del artista a la que, obvio, debe su leyenda. Y dentro de dicha leyenda, por supuesto, el cabronazo tiene "Born to run", algo así como el patrón definitivo de disco de Rock perfecto y sin mácula. Duración perfecta, temario perfecto, instrumentaciones perfectas, perfecto todo o casi porque "la perfección no existe", aunque sí lo haga este elepé y cueste encontrar algo que le sobre o falte por vueltas se le de y "rede" avistadas ya las cuatro décadas de vida. "Born to run" es noche y día en la ciudad, es un disco de calles y farolas, de orgullosas épicas en callejones, de celebración de libertades o lamentos a oscuras... El tio se apoyó en unos músicos brutales y plasmó el trabajo que cualquier músico de esto del rocanrol mataría por firmar pues tenía las canciones, los medios y el talento. Fin del misterio. Y siga ud a lo suyo Bruce claro qué sí, que por muchos quieran verle haciendo country-folk acústico de abuelete, ya hace tanto que se ganó el derecho a hacer lo que salga de los huevos y cuando de los huevos le salga que no se acuerda ni dios... Como unos cuarenta años que debe hacer ya o casi, mire que le digo. Perdición guzzera total:  "Jungleland".

miércoles, 14 de enero de 2015

1002 FILMS QUE DEBERÍAS VER ANTES DE QUE GUZZ TE MATE (1-5)

Como al ritmo habitual de la casa es casi seguro que faltará vida para terminar nos ceñiremos a esa tan vaga premisa del "ya iremos haciendo"... Y, desde ahí, es motivo de orgullo y satisfacción presentar hoy la primera entrega de "1002 FILMS QUE DEBERÍAS VER ANTES DE QUE GUZZ TE MATE" (por los mismos autores de la ya legendaria saga "1002 DISCOS QUE DEBERÍAS ESCUCHAR ANTES DE QUE GUZZ TE MATE"). Ni que decir, finalmente, que si algún largometraje ya ha sido reseñado en algún momento de la historia de esta, su cochambra amiga, llevará el correspondiente enlace a juego. Y al tanto que empezamos fuertísimo, faltaría: 


01. M, El Vampiro de Dusseldorf (Fritz Lang, 1931)
02. La Noche del Cazador (Charles Laughton, 1955)
03. El Tercer Hombre (Carol Reed, 1949)
04. Rashomon (Akira Kurosawa, 1950)
05. Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960)

martes, 13 de enero de 2015

REIVINDISCABLES: "HAIL" / STRAITJACKET FITS (1988)


Viva Australia !... Sobretodo Nueva Zelanda... Y la ciudad de Dunedin, ya puestos a concretar del todo por la cuenta le trae a esta verbena de hoy. Le comentaba no hace nada al gran Miguel Angel Crespo (hacedor del indispensable espacio Café Copa y Puro -ver lateral de la casa-) la pereza que me dan los "new releases" en comparación a lo que me gusta horadar en la historia rocanrolera toda ella (o sino toda lo que el tiempo y circunstancias permitan, of course). No me puedo tomar nunca, y lo intento (vive aquel !), del todo en serio una reseña de un "disco nuevo", salvo en muy contadas excepciones (lo tozudo de lo evidente, muy -MUY- a veces pero ahí está). Y empezando por las propias, ojo ahí. Necesito algo de perspectiva, tiempo. Discos que hoy son un nueve de aquí cinco años pueden ser un siete o un seis como mucho (y viceversa, sí)... Pongo como ejemplo, sin dar nombres como los cowards, un espacio de alguien altamente respetado (y con justicia a mi humilde entender) en esto de la bloguería (y, de hecho, de la prensa escrita musical en este país) que señalaba el disco del año pasado de los Afghan Whigs como "decepción"... Sí, si tienes prisa por tener que pasar rápidamente a otra cosa es posible (lo comparto nada, pero bueno). Ahora bien, si te gusta en verdad esa banda, sabes a que juegan y te has rebozado en su obra disfrutándola cual gorrino enfangado es im-po-si-ble que no te guste el disco (tiene ese rollo hermético y concreto suyo que -salvo en "1965" por ser más inmediato- sabes te demandará el álbum que toque pero que, finalmente, te llevará al huerto sin remisión). Volvemos al tiempo y la perspectiva mínima. Y extrapolando ello al generalizar en el mundillo del rocanrol y atendiendo a que como forma artística/creativa es un estadio que va en pañales en comparación a otras formas artísticas/creativas, repito una y otra vez: a qué coño tanta prisa... Tanta tendencia impuesta y tanta pollez granelera. Después viene el Master Joserra y me habla de un disco del 70 del que no tenía ni papa y, obvio, flipas... O descubres aquel disco de la "bomba" de los Groundhogs... O se te puede pasar también una ambrosía como el "Daddy's highway" de The Bats si no vas con cuidado... Ese disco, por cierto, era el que ponía para contextualizar lo que, tan vehementemente (perdón), vengo a referir aquí... Un disco tan bueno como el mejor de los Smiths o los Go-Betweens contumazmente ignorado por el ingente mayoritario. Y entonces me pregunto: "¿si yo que soy un pelacañas voy dando con estas virguerías, y lo mucho que sé me falta por descubrir (y por impagable suerte), no sería tremendo que la gente que se dedica al mundillo de la prensa musical nos diera a conocer estas burradas en vez de la última mandanga de los Arcade Monkey Ferdinand y la madre que los parió?". Me cago en la mar, vaya. Aunque, bueno, el disco de los Bats, aún de forma cruelmente menor a lo merecido, es más o menos (mayormente menos) conocido, sí... Han seguido en activo, sacando buenos trabajos (aún con década de parón included), supongo que de vez en cuando van a alguna chirigota veraniega y después: "a mi lo que me gustan son los Bats que los he visto en el FIB o similar"... Ya, pero es que llevan tres décadas de carrerón intachable o más y tal... Lo mismo si no te fijaras tanto en los medios y chirigotas varias de "actualidad rabiosa" en vez de tanto Antonia y los Jonstons, por ejemplo, podrías llevar la tira de años disfrutando animaladas como lo de esta gente y similares... Pero eso es  otro tema, sí. 


Sin embargo, siempre desde la egoista perspectiva propia, hay casos peores... ¿Qué ocurre cuando algo que tienes la certeza absoluta -y muchísimo más allá de las debilidades generacionales de quien toque- de su putoamismo e imperiosa necesidad es, directamente, ignorado sin medida y sistemáticamente porqué sí?... Pues jode. A tí no te va nada y debiera importarte ídem. Pero sigue jodiendo en definitiva... También desde el Dunedin Sound, por la neozelandesa localidad así evidentemente llamado, llegaron los Straitjacket Fits... Un segundo disco buenísimo, un tercero y último que aguanta el tirón (aunque flojeé en la comparación) y, sobretodo, un estreno que es una maldita masterpiece del santo copón bendito: "Hail" (1988), antes de perderse tan cruelmente en el olvido general. De todo aquello y con The Clean por montera que tenemos Chills, Tall Dwarfs, Verlaines, los propios Bats y demás pero, como ocurre con el mentado "Daddy's highway" de esos últimos, dicho álbum de los Straitjacket Fits merece, no tengo el menor atisbo de duda, figurar como un oldie de la historia rockera toda ella al nivel de los también ochenteros "Murmur", "Queen is dead" o "16 Lovers Lane". Esto es así. Por poner otro ejemplo y tirar ya de la manta del todo, mentar que aún admirando mucho a los honorables Teenage Fanclub (recurrente ejemplo de pop de guitarras melódico, y por algo será) no creo que tan reputada formación tenga un disco que le aguante hasta el second round siquiera a este "Hail" en su edición UK/US (vital matiz). Ahi queda eso. 

Sin más, escuchen esto:




Y todo el resto, las otras nueve, por ahí rondan. Puestos a echar vinagre se debiera admitir que esta es la edición facturada para "comerse el mundo" (como debió haber ocurrido en una realidad mejor) y la original neozelandesa carece de algunos de los dardos aquí a ubicar. En cualquier caso, temas con entidad, bien paridos... Las guitarras de "Hail" -la canción- surgiendo desde la oscura aunque dinámica melodía, el arranque de "Dialling a Prayer" que se arrastra desde las sombras de lo mínimo para liarte la marimorena sin previo aviso (si la cantara McCulloch sería un muy posible top-10 de Echo fácilmente)... Ya han oido "All that that brings" y a qué más... Si la hubieran metido Stipe y Buck en "Document" iba a salir hasta en los anuncios de sopicaldos. Pero es lo que hay.  Más melódica si cabe, "más Bats", llega "Sparkle that shines" con sus coros y su tono tan abiertamente smithero que es la redención automática... Y ese tono de country sideral que se gasta... Pero, coño, es que "She speeds"es tan excesivamente buena que, seguramente, es justo ahí cuando ya se repara en que el que esto no sea más reconocido es de como para cagarse en algo, ya seriamente y tal... Cuanta luz en el estribillo, cuanta personalidad antes... Tremendo, se insiste e insistirá.


Seguimos en la tourné con el peaje beatleniano de "So long Marianne", con magníficos coros y voces dobladas... y qué decir de la guitarra centrifugadora que aparece a traición o la misma melodía conductora. Se deshace la cabrona y, por si fuera poco, me recuerda las veces a ese cruzar el charco de Jordan y sus Groovies en el segundo lustro setentero... A qué más, de nuevo. "Grate" se refugia, again, en esa contención presta a estallar que es, de alguna manera, el santo y seña de buena parte del disco... Magnífica, de nuevo, esa guitarra que dirige el cotarro desde la segunda fila pero haciéndose notar en todo momento. "Fabulous things" me parece el momento "preciosura total" del disco (la imagino cantada por Buckley Jr. y... joder). Majestuoso aquí ya no queda corto sino que ni habita en el mismo continente. Y tras la miel llega el pelotazo "Life in one chord", claro... El momento punkarril de "Hail", un trallazo sin contemplación que valga aún con sus dejes melódicos, innegociables con esta gente y álbum, a cuestas... Y así, tras la celestial deceleración de turno (que es que se les daba muy bien) de ese tema previo llegamos al final con "This taste delight" y su elegante crescendo mode en slow burn sin pausa... Los que piensen que el rock empezó con "Nevermind" se pongan esto para descubrir que los magníficos "Grace" o "The bends" lo serán siempre (el primero especialmente, faltaría, sí) pero que, y aunque ya se sepa, de inventar más bien nada tirando a cero ambos dos. Y ya estaría, ahora solo me queda la duda de si poner esto en el Exile o no (que lo mismo me acusan de "rollero"... aunque precisamente son las apreciaciones personales lo que más me motiva de los escritos ajenos -lo meramente expositivo en esta "era de la informasión" me da cada vez más mandra-) y recomendarles que, por los clavos de todo el santoral bendito o lo que particularmente proceda a cada un@, se hagan con el disco "Hail" de los Straitjacket Fits... Gloria bendita total.