domingo, 28 de diciembre de 2008

EL NUEVO CASO DEL INSPECTOR CLOUSEAU (1964)

SINOPSIS: Nuevas aventuras del inspector francés Jacques Clouseau, inepto detective que en esta ocasión intentará resolver un caso en el que una doncella es acusada de asesinar a su amante.

Nada mejor que el maestro Edwards para completar el hat-trick de comedias sixties. Y al igual que las dos anteriores es un film muy recomendable al que, posiblemente, se le podría dejar en notable alto sin otorgarle la excelencia como hago yo. Cosas e influencias en la vida de cada uno, ya ven. En cualquier caso nos encontramos de nuevo ante una película que, creo, nadie que le guste un mínimo el cine cómico dejaría de recomendar (amateur o no). Podría haber puesto la primera ("The pink panter"/1963), más elegante y sofisticada (aunque igual de destacable sino más, según los gustos), pero me parece que la primera secuela de las andanzas del impresentable detective francés es la que mejor refleja todo el espíritu de la saga.
Al contrario que en el anterior film aquí Clouseau es ya el prota absoluto. Aparecen por vez primera Dreyfuss y Kato (inolvidables porqué si -la primera aparición del ayudante oriental es para muchos amantes del género un momento cósmico en la historia del cine, y no sin razón-).
La música de Mancini para el film no se limita a la archiconocida melodia, inmortalizada para los restos sin debate a caber, de hecho, da la entrada al asunto con esa "Shadows of Paris" que enmarca la brillante y pícara introducción de Edwards (antes de los insaltables títulos de crédito iniciales) en la que nos convierte en vouyeurs dejándonos espiar los juegos nocturnos domésticos de la adinerada finca donde se comete el asesinato.
No olvidemos tampoco a Elke Sommer como la chica del folletín o al elegante George Sanders como el señor de la casa. Entre otras cosas (como por ejemplo el ayudante de Clouseau, secundario habitual en comedias de la época, cuyo nombre a estas horas me da algo de pereza buscar by the web).
Dicho todo esto y obviando que estamos ante una comedia alocada con algún que otro gag de esos que se te quedan clavados en la memoria a hierro ardiente, se puede ir ya al díptico de genios que son a la postre las cabezas visibles del berenjenal: Edwards y Sellers...
Y es que casi puede intuir uno el duelo creativo que aquí se desarrolla. Las poperas y brillantes puestas en escena del director (la mencionada introducción o el momento "guateque" en el club nudista) contra los excesos interpretativos del monstruo creado por un actor que merecería un blog a parte solo para él...Esa sensación amor-odio entre ambos tipos, por cierto, queda perfectamente plasmada en el (justillo, por las expectativas creadas -a pesar de Rush y Watson, que me parecen la reostia de buenos, sea dicho-) biopic "Llámame Peter", estrenado hace unos pocos años.
¿Qué más se puede decir? Para buscar un director de comedia que supere en referencias al de este film hay que tirar, directamente, de Wilder, y para el actor para muchos debemos retroceder hasta el mismísimo Groucho (con el único permiso del Lemmon más entonado). Aquí ambos cineastas centrifugan al 100% de sus posibilidades y se nota que, a pesar de las consabidas luchas, se lo pasaron como enanos haciendo esta pelicula.
Después vendrían tres films más (muchos no contamos esa "Trail of the Pink Panther" del 82, con Sellers ya finado y que es un compendio de descartes pretéritos innecesario y que ensucia más que otra cosa la saga clásica), todos muy divertidos (y con su colección de momentos de descojone a tener en cuenta) pero sin llegar al nivel de esta "A shot in the dark" (que es lo que debieron haberle hecho al tipo que le puso el título por estas latitudes) que irradia ese plus de frescura del juguete nuevo por la parte que toca a la composición del protagonista, y un titánico (y futil) esfuerzo de Edwards por controlar lo incontrolable (que se agradece en lo detallado de todo el apartado visual)...después ya se rendiría, que con todo tampoco fue mal del todo la cosa (y yo entre tantos se lo agradezco lo indecible).
A FAVOR: Edwards, Clouseau, Kato, Dreyfuss...¿qué narices se puede pedir más en una comedia? (claro, podrían salir los Marx, los Python y el Allen de sus inicios, pero entonces ya sería como para no ver jamás otro film de ese género en la vida...); Mancini por supuesto; y que se corrobora por enésima ocasión que (por chalado que estuviese en vida) sin Sellers y su legado este mundo sería mucho más gris (para no pocos) de lo que ya és...zumbado de los cojones o no, un millón de gracias "Peter".
EN CONTRA: que nadie haya puesto aún precio a la cabeza de Steve Martin (y algún otro si, pero lo de este hijo de puta va más allá del insulto), por su reciente, reiterativa y repugnante falta de respeto...
GUZZTOMETRO: 9/10
Pd: "Yo no sospecho de nadie...y sospecho de todos".

lunes, 22 de diciembre de 2008

LA COMEDIA DE LOS TERRORES (1964)

SINOPSIS: Cuando sus "clientes" no reclaman su presencia con la asiduidad que ellos necesitan para subsistir, el propietario de una funeraria, un perfecto sinvergüenza, alcohólico y sin escrúpulos, y su único colaborador, un ladrón que tuvo que abandonar su oficio por no saber realizarlo, se ven obligados a forzar las defunciones valiéndose de las técnicas más disparatadas.



Sin ser Wilder, Lang o Kubrick, Jacques Tourneur merecería ser, sin duda, miembro de honor en un hipotético club de "Cineastas ninguneados a la brava por el público" (que no por buena parte de la crítica, en una de esas ocasiones donde el indiscutible talento debe pasar por encima de snobismos y astracanadas varias). Sea como fuere debe señalarse que el sobado epíteto de "maestro" le cae a medida. Para finiquitar el asunto del brillante cineasta en el primer párrafo (al que se considera un puntillista de la puesta en escena estática por encima de un maniático en movimientos de cámara), apuntar clásicos del cine fantástico de serie B de los 40 como "La mujer pantera" o "Yo anduve con un zombie", flirteos con el cine de aventuras (siendo "El halcón y la flecha" con Lancaster y Mayo su film más memorable de ese grupo) o gemas de cine negro donde destaca "Al caer la noche" ya bien entrados los 50 y que muy bien podría estar firmada por el Hitch de sus mejores etapas...También facturo varios westerns, que aunque con la etiqueta de "diferentes" no dejan de serlo, y a mí ese género...En cualquier caso y para terminar, si os gusta el cine y no está controlada "Retorno al pasado"(1947), con el mismísimo Mitchum de por medio, tenéis cuentas pendientes, que lo sepáis...
Metidos ya en la peli de cabecera de hoy, a uno no puede dejar de asombrarle que, en su momento, no fuera entendida y tuviera que esperar varios años para gozar del justo prestigio que hoy atesora. Posiblemente el público de la época no relacionaba a Price, Lorre, Karloff o Rathbone con el mundo de la comédia (cosa de los prejuicios gratuitos y mamarrachadas de diversa índole). Los tres primeros son íconos del cine de terror (el del medio también del cine negro, por supuesto) y el último es el Sherlock Holmes en b/n más prolífico de los años dorados. Sin embargo una vez más la lógica se impone y realmente un poker de ases de tal calibre no podía estar equivocado en embarcarse en tan divertido (y extraño -por la idea del proyecto a priori-) reto.
Esto de terror tiene bien poco. Nada de hecho. La presencia de Vincent Price y su fiel escudero Lorre ocupan gran parte del ajustado metraje con sendas interpretaciones de las que tampoco voy a liarme a hablar (es perderse en la lisonja más babosa, obvia y gratuita teniendo en cuenta como las gastaban siempre el par de maestros). Karloff tiene un rol más bien segundón en comparación pero, desde luego, vale su peso en oro. En cuanto a Rathbone y su cachondísima y cataléptica performance a ver quién tiene narices de ningunearlo. Tampoco debe pasarse por alto el papel de Joyce Jameson como la incordiante esposa de Price, torturado por las calamitosas ínfulas de cantante de la buena mujer, que a su vez es el objeto de deseo del ayudante Lorre, presto a desvivirse por ella a la menor ocasión .
Tiene este film ciertos rasgos comunes con la anterior entrada del blog. A lo ya mencionado del escaso metraje se suma el hecho de que estamos, nuevamente, ante una obra de claro aspecto teatral. Que no lo fué en este caso, pero desde luego no cuesta imaginarse lo fácil que sería su recreación sobre las tablas (quizá producto de lo antes referido en cuanto a la manía por la puesta en escena estática, dejando deambular a los actores a sus anchas, de su director y sin quizá que valga al guón sin grietas de Richard Matheson -habitual de la mítica serie "Twilight zone" entre otras cosas-).
Finalmente para terminar, no queda otra que decir que, aunque todos los actores están que se salen y que los austeros decorados (algunos parecen sacados directamente del cine mudo) tienen una entidad propia que sonrojaría a cualquier Tim Burton de este mundo cualquier día de la semana, el obvio e innegable maestro de ceremonias es el irrepetible Vincent Price, al que se suelen referir como "el actor americano más inglés de la historia", quien, como siempre debe de comer a parte de todo lo que rodea el proyecto, sea el que sea, en que se vea involucrado. Por si fuera poco, por lo visto, era un cachondo mental que hacía partirse el pecho a todos sus compañeros de reparto cuando debía darles el pie en los diálogos, haciendo a veces muy complicados algunos rodajes...a sus compañeros/as les encantaba, claro, pero no sé yo que pensarían algunos de los directores con los que trabajara...por otro lado a ver quien coño le dice algo al Dr. Phibes...
A FAVOR: los actores, la dirección y los decorados en otra "obra de teatro" (en potencia que no en realidad en este caso) llevada al cine con mano maestra; y que, francamente, cuesta encontrar otro proyecto igualmente alocado, en base al concepto inicial y dentro del cine cómico, que haya salido tan rodado como este film...y ya no hablo del final que tiene su enjundia, desde luego.
EN CONTRA: que entre las etiquetas "fracasó en su época" y "film de culto" alguien se pueda perder una comédia de puta madre...
GUZZTOMETRO: 9/10

jueves, 18 de diciembre de 2008

GOLFUS DE ROMA (1966)

SINOPSIS: Cuando un astuto esclavo, mentiroso, perezoso, ocurrente y tramposo descubre que el hijo de su amo está enamorado de la vecina, una cortesana virgen, se compromete a ayudarla conquistarla a cambio de su libertad. Pero por el camino el romance se ve obstaculizado por asombrosas sorpresas, ingeniosos disfraces y una alocada carrera de cuádrigas.

Ya de entrada aclarar que estamos ante un serio acreedor a ser el film que más veces he visto en la vida (es mi peli recurrente cuando estoy algo depre). Reproducida sobre el exitoso musical de Sondheim (que esto de los musicales no me entusiasma, cierto, pero hasta los mandriles saben del tipo este). Dirigida por el especialista en comédias Richard Lester ("el director de los Beatles", para ubicarlo rápido, quienes por cierto editarían ese año -1966- un tal "Revolver"...), irregular pero cachondo cineasta yanqui que hizo carrera a partes iguales a ambos lados del charco. Es además la última peli de renombre del inolvidable "carapalo", Keaton, que fallecería en febrero de ese mismo año, pocos días después de acabar el rodaje, y que realiza aquí una breve pero vital intervención. Ya puestos decir también que fue rodada en España y que se trata de una producción angloamericana. También que le valió el Oscar a Ken Thorne por su adaptación musical del teatrero original (que a su vez se inspiro en la obras de comedia clásicas del dramaturgo Plauto)...Todo eso y algunas historias más con las que nos podríamos estar un rato.
El histrionismo desmedido de los actorazos y el impagable cartón-piedra ya deja claro a las primeras de cambio que hay un propósito global de no cargarse la obra teatral (de la que hay choporrocientas versiones) sino, todo lo contrario, de trabajar y ceñirse en todo lo posible a la misma. Los neoyorquinos Gilford y Silvers, y los británicos Crawford y Hordem (por no hablar del tremebundo concurso del australiano Leon Greene) envuelven a la perfección, y a su excesiva manera, el solo de hora y media de un desmadrado Zero Mostel, inmortalizado aquí para no pocas gentes.
También la aparición de Patricia Jessel como la iracunda esposa de Senex (Hordem) o la anteriormente mencionada de Buster Keaton valen su peso en oro en este insaltable vodevil.
En el debe queda el obvio desfase anacrónico al que se pueda ver expuesta a día de hoy, sin embargo, como acérrimo (fanático, sería quizá más adecuado) del film uno no puede dejar de contar sus ingentes bondades.
Todas y cada una de las formas de la Comédia representadas más tarde o pronto en el celuloide quedan aquí plasmadas: gags dialécticos, caídas a mansalva, absurdos que no vienen al caso...
sin olvidarnos de las canciones, coregrafiadas aquí para ridiculizar o dar (todavía) más manga ancha a los personajes. No hay ningún divismo, TODO queda orientado y dirigido a la bis cómica.
Puede que a alguien le pueda dejar algo frío en principio, por lo del anacronismo citado, pero me parece que, en la mayoría de los casos, se le pasará pronto dado el ritmo más que acelerado del asunto -retomando de nuevo la deuda y fidelidad para con el original-, en el que nunca deja de pasar algo (los gags y sketches varios se sobreponen unos a otros sin pausa ni cuartel).
Las secuencias favoritas varian según el espectador, pero todas ellas van subiendo la intensidad del argumento para acabar desembocando en la memorable e inevitable carrera de cuádrigas final, al más puro estilo de las comédias de esa época (mayormente del maestro Edwards, quien prácticamente definió esa manera de hacer cine generando en el proceso un estilo mil veces copiado y poquísimas veces equiparable, entonces, antes y después)
Finalmente sumar a todo ello que es, para mí, la mejor película basada en la antigua Roma...Ni Crowe, ni Heston, ni Mature, o la madre de todos ellos en patinete puede superar a Pseudolus cantándole al travestido Hysterium aquello de: "You're lovely, absolutly lovely..."
A FAVOR: las canciones (con sus coreografías y patéticas -ex profeso- representaciones), los actores (a cual más feo y viejuno -excepto casi todas las cortesanas por supuesto-), el respeto por la obra teatral desde la dirección y producción (sacrificando sin problemas y con acierto muchas de las posibilidades que el medio facilitaba) y el sin fin de gags y secuencias incontables que dan la falsa sensación de que tamaño monumento al esperpento y el enredo dura unos veinte minutos...
EN CONTRA: que si la hubiera dirigido Wilder (dios) o Edwards (el discípulo más aventajado), se estaría hablando de un "clásico" con todas las de la ley; que el término "musical" eche a alguien para atrás de una comédia de facto se mire desde el angulo que se mire; que no dure dos o tres horas más...y el tema "anacrónico" que pueda no coincidir con los jovenzuelos más borreguiles de la capitalista sociedad moderna, con tanto ipod, playstations y mil y un juguetitos giliflaútiles que tienen a su disposición (no sea que cojan un libro, escuchen algún disco de hace más de tres meses o vean alguna peli en la que no salga Keanu Reeves volando con gafas de sol o el Damon haciendo de espia)
GUZZTOMETRO: 9/10 (que sería quizá un 8, siendo estricto, pero me da igual, no deja de ser recomendable y le tengo mucho cariño a este film)
PD: lo de ponerle "Golfus de Roma" de título en vez de respetar el original -y más concreto- "A funny thing happened on the way to the forum", es la enésima "licencia" gratuita de las luminarias de turno locales, pero mira, por esta vez no queda mal del todo...

lunes, 8 de diciembre de 2008

CHANTAJE EN BROADWAY (1957)

SINOPSIS: El director de un poderoso periódico de New York, un hombre despótico y megalómano, no acepta las relaciones de su hermana con un músico de jazz, a quien no considera el hombre apropiado para ella.

Qué buenos que son los dos. Tanto Lancaster como Curtis se pasan aquí de buenos. Pero vayamos por partes. Está es una de las dos grandes películas del director Alexander Mackendrick (la otra es "The ladykillers" -la buena, la original-, que todavía me parece superior a esta) y es uno de los retratos más desgarrados del submundo de los reporteros y sus avatares. La vitola de cine negro transferida a las mas bajas formas del periodismo y todos sus entresijos vista desde el punto de vista de un pelagatos llamado Sidney Falco (Curtis) que quiere medrar en el mundillo a cualquier precio y todo un magnate del mismo que utiliza, trama y dispone a todo y todos a su antojo (J.J. Hunsecker, interpretado por Lancaster). A cual más hijoputa, ni que decir tiene.
No hay, repito, no hay un solo personaje positivo en toda la peli. Adusta y cruel por momentos, su escasa hora y media de duración no deja respiro alguno y se dedica a presentar la prodedumbre de las altas y bajas esferas sociales en una gran ciudad de una forma y una manera que resulta preocupantemente creíble (y actual).
Básicamente el argumento gira en torno a las correrías de Falco capaz de las mil y una perrerías con tal de destacar o complacer a su jefe. Trabaja por libre y es capaz de vender a su madre por conseguir un contrato. Eso lo sabe Hunsecker que le trata como un guiñapo obligándole a hacer lo que no está escrito mientras el otro traga...con una única excepción, lo que en absoluto le exonera de nada, quede claro.
El resto de actores son poco más que atrezzo. Aquí solo importa Tony (hilo conductor), J.J. (personaje en torno al cual gira el entramado) y la fascinante fotografía en perfecto y por momentos opresivo b/n, respaldada por la ocasionalmente jazzística banda sonora que logra iluminar puntualmente lo inuminable.
Ver lo rastrero de uno y manipulador del otro ya es bastante desagradecido de por sí. Sin embargo, el mérito es que siempre van a más, siempre logran caer más bajo (cada uno a su manera). Por supuesto que no es un film amable pero a igual que comentaba en la anterior entrada con Bogart, ciñéndonos a los actores, rompe los estereotipos que cualquiera pueda haberse creado sobre sus dos famosos protagonistas...Ni Curtis tiene únicamente papeles cómicos, ni -sobretodo y especialmente- Lancaster es poco más que un Heston al uso tras cuatro clases de interpretación.
La intensidad, y ambigüedad, del papel de Curtis es para quitarse la boina y el siniestramente mezquino rol de Lancaster es de antología. De verdad que esta peli es el peor enemigo para aquella persona tocada anímicamente que necesite algún tipo de apoyo o alegría. No la encontrará aquí ya que, por si fuera poco, el doloroso final pone la guinda a tan "alegre" creación...Y sin embargo debe verse, no queda otra, ya que estamos ante un trabajo tan bien hilvanado y sin altibajos de ningún tipo que si bien la depresión es la bandera e insignia del film uno no puede evitar tras verla pensar para sí aquello tan agradecido de: "la puta...qué peliculazo". Además tiene una cualidad única ya que és probablemente la única película que interesará a fans del cine negro y del "tomate" por igual, por raro que eso parezca.
A FAVOR: la fotografía en blanco y negro y la banda sonora; el dinámico e hiperinteresado Curtis y el diabólico Lancaster (impagables las secuencias en las que trata a los politicastros de turno como unas marionetas más de su monopolio "informativo" o también en las que manipula a su propia hermana a su antojo como si de una mascota se tratase)
EN CONTRA: que la veas porqué si, sin saber que vas a ver, porque no estamos precisamente ante una peli amena para el domingo por la tarde, y ya puestos...ya podría ser un poco más larga, pardiez !
GUZZTOMETRO: 9/10

EL MOTíN DEL CAINE (1954)

SINOPSIS: El estricto capitán Queeg (Bogart) asume el mando del navío de los Estados Unidos Caine, donde la tripulación carece de disciplina, introduciendo cambios y restricciones a bordo en contra de las opiniones del resto de los oficiales. Las medidas del capitán llegan a tal extremo que la tripulación le llega a ver como un neurótico peligroso. Durante una tempestad, Queeg pierde el control de la nave, y el segundo oficial le revela en el mando. Queeg le acusará más tarde de ser el instigador del motín...

Curioso que esta peli sea por algunas gentes más conocida por la famosa anécdota de ser el lugar del que Maurice Joseph Micklewhite, Jr. (Michael Caine) tomó su nombre artístico, que por si misma y sus ingentes aciertos.
No es que Edward Dmytryk, su director, sea uno de los grandes ni mucho menos (aunque aquí realice un trabajo de campanillas). Tampoco es que sus renombrados actores secundarios (todos fantásticos) : Fred McMurray, Lee Marvin, Jose Ferrer o Van Johnson (entre algún otro), realicen los mejores papeles de su carrera (y no por hacerlo mal precisamente -imposible, por otro lado-, es que todos tienen papeles protagonistas a tener en cuenta en su carrera todavía más destacables). Lo que pasa es que en "El motín del Caine" nos encontramos con la que muy posiblemente sea la mejor interpretación de Bogart en toda su carrera...No tiene este papel el carisma de los que interpretara en "Casablanca", "El halcón maltés" o "El sueño eterno" (por poner algunas de las más conocidas), pero si és el más logrado ciñéndonos a lo que se espera del oficio de actor, más allá de su indiscutible inmortalidad como intérprete. Boogey se despoja aquí de toda la pose de hombre duro que le caracteriza y nos regala una (de)construcción memorable llena de tics, inseguridades, manías y matices por doquier. Todo aquél que vea en Humphrey poco más que una gabardina con cigarro y pistola a juego se va a llevar una tremenda sorpresa si no le ha echado aún el ojo a esto.
La tensión creada, forzada por un argumento precisado al milímetro, facilita las interpretaciones en crescendo continuo de los actores. Y es que, además, ese es uno de los grandes activos del film (el mayor de hecho): sus interpretaciones rigen por encima de una parte técnica mera pero (aquí) acertadamente funcional, con el propósito ex profeso de no pisar en ningún momento a los personajes y su evolución individual y coral (no en vano se trata de una aplaudida obra teatral llevada al celuloide).
Con todo estamos en la entrada número cincuenta del blog y si se me permite la licencia de jugar un poco al tema de la mitomanía no me queda sino insistir en ese Teniente Queeg bordado por Bogart... Puede que algunos disfruten viendo como Nicholson se come al pamplinas de Cruise (en apenas cinco minutos de trabajo) en la deleznable "Algunos hombres buenos"...Nada, caca de la vaca en comparación con la inolvidable secuencia final del juicio que protagoniza Humphrey. Te pone nervioso, te intimida de verdad lo que logra acá el tipo. Los nervios, el despotismo, la inseguridad, el rechazo que transmite...todo eso y más sin dejar de ser Humphrey, por supuesto. Nos olvidamos del mito en esta peli y descubrimos a un actorazo con un gigantesco abanico de posibilidades que hasta entonces desconocíamos...y es que Bogart, al igual que Mitchum (visitar nikochanisland.blogspot.com, donde se habla hoy de su última gran peli como protagonista), es de una pasta distinta...Si desde luego, Mitchum, Bogart, McMurray (también aquí presente), Cagney, Robinson, Borgnine, Cotten, Peck, Douglas Sr., Welles, Ustinov o Lancaster, entre un muy reducido etcétera, tenían algo que desparecerá de la faz terrestre el día que "Harry" deje de respirar. Después de los citados (entre otros pocos -insisto-) llegaría el sobreactuado Dean, la impagable bis cómica de Curtis, Grant o Lennon, la medida sobriedad de Fonda, Mason, Stewart o Holden, el método con Brando y sus discípulos (siendo Newman el más aventajado), los Pacinos, DeNiro, Walkens, Keitels, Caines o Hoffman de los 70's...y así hasta hoy. Pero en verdad esa sensación de un tipo hecho y derecho capaz de hacer CUALQUIER cosa en pantalla llevándolo a su terreno (creando un ente sin despojarse jamás de la personalidad propia) y sin que nada chirrie en el proceso está presto a desaperecer (aguanta Clint !!!).
A FAVOR: los actores; la historia; HUMPHREY BOGART.
EN CONTRA: que no la hayas visto, o solo la hayas visto una vez, porque lo que hace Boogey con su rol es todo un vademécum y/o referente de como interpretar la neurosis en pantalla...espectacular.
GUZZTOMETRO: 9/10
*(quizá en la retahíla de actorazos citados alguien echó en falta a Olivier, Guinness y Laughton -íncluso puede que algún otro según gustos (como O'Toole o Quinn por ejemplos), que no en vano los he puesto de memoria y del tirón-, cierto si, pero me he limitado a poner actores de este planeta, no a marcianos...)

martes, 2 de diciembre de 2008

QUEMAR DESPUÉS DE LEER (2008)

SINOPSIS: Ozzie Cox (John Malkovich) es un agente de la CIA que está escribiendo sus memorias, con toda su experiencia en la Agencia, en un CD. El problema surge cuando su mujer (Tilda Swinton) le roba el CD, que llega a parar a unos empleados de un gimnasio (Brad Pitt y Frances McDormand), no muy listos, que intentan chantajear a Cox. A raiz de esto, la CIA intenta seguir la pista del entuerto que se está desarrollando, y que se complica cuando uno de los empleados del gimnasio (Pitt) se encuentra con el amante (George Clooney) de la mujer de Cox.

A pesar de que ayer Mr.Allen celebrara su septuagésimotercero cumpleaños y ser (era) mi intención, a priori, homenajearlo en este espacio dedicándole una reseña sobre su último film, el hecho de haber dejado de ver el mismo al cuarto de hora (y me temo que me quedo corto), hace que me guarde en la recámara al bueno de Woody para algo (poco) más adelante mentando cualquiera de sus numerosas virguerías pretéritas (maxime ahora que ponerlo a parir está tan de mode). De cualquier modo la violencia escrita que se viene vomitando sobre el famoso gafotas neoyorquino me parece desmedida (e ignorante) como poco.
Así pues, tras el innecesario primer párrafo introductorio y tras descartar al enjuto sionista, se trataba la cosa de encontrar algo reciente (y bueno en mayor o menor grado) a lo que hincarle el diente...Vamos con el último Coen pues, tras darle el repaso que merece. Y puntualizo esto último pues, es bien sabido para aquellos que me conocen un poco, que si bien soy un acérrimo defensor de Woody Allen como uno de los más grandes de la historia lo de los Coen es para mí algo cercano al puro fanatismo...Diez peliculazos como mínimo recomendables y dos truñazos inmensos...sea como fuere es como para poner cachondo a todo amigo de la estadística que se precie.
La decimotercera peli de los Coen desequilibra mi balanza personal entre lo muy recomendable ("Blood simple", "Rising Arizona", "O brother !", "The man who wasn't there" y "No country for old men") y lo directamente susceptible (que para mí no lo és) de masterpiece ("Miller's crossing", "Barton Fink", "The Husdsucker proxy", "Fargo" y "Big Lebowski"). Y lo desequilibra perteneciendo al primer grupo. ¿Decepcionante?, vuelvan a leer los títulos por favor...
"Burn after reading" es una delicia delirante sobre lo absurdo de la sociedad yanqui moderna llevado a las penúltimas consecuencias (ya que aquella gente, por imposible que parezca a veces, siempre cumple el mantra de "la realidad supera..."). No es nuevo (no vendrían siendo los Coen los cineastas favoritos de la facción más abiertamente republicana del negocio), pero siempre es bienvenido. ¿No es "Big Lebowski"?. Nos ha jodido, tampoco es el "El precio del poder" o "Con faldas y a lo loco", puestos a decir obviedades.
En este caso la crítica social refiere sobre el resto que les queda tras la división de la (des)información de medios, entre la paranoia desmedida, y con la (inabastecible) incultura general del ciudadano medio (y no tan medio) del país, como cociente estrella. Tremendo.
Se me hace cansino hablar de actores (todos magníficos) ante un film de los Coen, pero es lo que toca. Claro que como fan acérrimo (para qué disimular ya)prefiero a la santa trilogía Turturro-Buscemi-Goodman, pero la McDormand y el Clooney (que tienen los papeles con mayor metraje) llevan un rol ya esperpéntico de por si a nuevas cotas de patetismo cada uno a su manera. El irascible John Malkovich y el payaso Brad Pitt gozan también de su momento de gloria con sus caricaturas. Peor suerte corre Tilda Swinton que estando bien en sus apariciones (transmite la repelente gelidez que se le pide y ya de por si transmite) no creo, honestamente, que merezca aparecer en grande en el poster más que J.K.Simmons como el, absolutamente flipado por los acontecimientos, pez gordo de la CIA o Richard Jenkins como el incondicional enamorado, con poco disimulo, de la McDormand...Con todo, la manera de "tratar" pacientes de aquella ahí queda.
El resto es arte y buen hacer de los hermanitos que, a pesar de dar manga ancha a los actores en la parte artística, saben nutrir la cosa como no hacian desde "El hombre que nunca estuvo allí" de lindeces cinematográficas...
No falta la inefable banda sonora del Sr.Burwell, por supuesto, que siempre es un añadido. Pero el (insalvable, que no en vano es algo así como su sello personal ) ritmo en crecida continua, la muy mesurada puesta en escena y la visión burlesca de sus personajes, es/son inefablemente propios de este par de impagables cincuentones.
Esto merece ampliarse (aunque solo sea porque me da la gana y tal). Dejemos de lado lo del ritmo que es dar vueltas sobre un concepto del que ya se ha hablado antes por mucho que sea insaltable para entender a este par. La puesta en escena es tan brutalmente efectiva como los personajes en si. Los impersonales e inacabables pasillos blancos de la CIA, lo deliberadamente standarizado del gimnasio (que no en vano es una franquicia) donde se aprovecha para lanzar un par de chascarrillos a los fans de las mancuernas, las casas de tres pisos del "espía" Malkovich o el "agente" Clooney (por no hablar del yate), en contraste con el pisito de tres al cuarto de la Sra. Coen para marcar bien la distancia de clases, los techos enormes de la embajada rusa a fin de hacer todavía más pequeños a los personajes y más grande su ridículo en una de las secuencias más tremebundas (por lo que implica si se analiza la situación) del film, etc...
Haciendo paréntesis también cabría hablar del abuso ex profeso de primeros planos para ver las impagables caras de panolis de George, Brad y Frances, la mala ostia exagerada de John, la tirantez de la Swinton o la incredibilidad de Simmons.
Pero claro, todo eso no es nada comparado con la presentación de lo personajes: un operario de la CIA especializado en encriptados y demás mandangas borracho y completamente demente, un agente del Tesoro que va con pistola solo para vanagloriarse de que "en veinte años nunca he tenido que utilizarla", una monitora de gimnasio ya madura obsesionada con cuatro operaciones de estética por las que es capaz de vender su país entero si hace falta y otro monitor ya cuarentón que se niega asumirlo con ese ipod que lleva a cuestas en todo momento (bailecillos incluidos, claro) y que bebe refrescos en enormes vasos de papel como si de un adolescente atolondrado se tratase (que así es como se comporta por otro lado) con ese aire mongoloide rubricado por el espantoso tupé que le calzan...Una oda a lo Patético que merece la mayúscula como pocas cosas en este caso.
En resumen lo mejor de los Coen desde la anterior (e infravalorada) peli con Thorton al frente, aún por encima de la también reciente (y notable -en el peor de los casos- pese a quien pese) "No es país para viejos". No es de carcajadas pero te tiene hora y media pegado al asiento y sin desviar la atención gracias a su intransferible y cachonda manera de desenvoluparse.
A FAVOR: una nueva constatación de que una (supuesta) "obra menor" de Joel & Ethan Coen es muy posiblemente la mejor película que se puede ver hoy en día de entre las facturadas recientemente; que tras ver el film y opinar gratuitamente "hombre está bastante bien pero no es de sus mejores..." (o similares) uno empieza a hacer recuento de escenas y... mucho cuidado con esta "BAR"; que los tipos ya están limando en post-producción lo que será su nueva peli en 2009 ("A serious man"), tienen otra en pre-producción que todavía no se sabe si entrará también para el año que viene o quedará para principios del siguiente ("Hail Caesar") y lidian a su vez con otros dos (o tres) proyectos ya bastante atados...
EN CONTRA: que no se entienda que no todas las pelis de estos tipos tienen que ser "obras maestras" aún a pesar de estar (para muchos no solo para el menda) a años luz de cualquier otro cineasta ciñéndonos a lo facturado en las dos últimas décadas y pico. Esta, al igual que "Rising Arizona" o "O brother" por ejemplo y por poner otras comedias, oscila entre el notable alto y el excelente bajo lo que pasa es que con tanto retrato de los absurdo y lo patético que se marcan los hermanitos a veces cuesta apreciarlas en su justa medida hasta que no ha pasado un tiempo prudencial en el que (curioso) salen siempre victoriosas de cualquier comparación con sus compañeras de promoción. ¿Los dos truños antes referidos? Bueno, si le podemos perdonar "Topaz" a Hitchcock, "Skidoo" a Premminger, "David y Goliath" a Welles o íncluso "The spirit of St. Louis" al mismísimo Wilder (y que conste que no son las únicas ñapas de tan renombrados maestros), bien podemos contar hasta veinte antes de cargarnos a los Coen por "The Ladykillers" o a Allen por el presunto boniato de reciente estreno. Refresco pues, y finalmente, el concepto que dejaba intuir al principio... "perspectiva" por favor damas y caballeros, que lograr según que cosas (y ya no digo en repetidas ocasiones como lo han logrado, en mayor o menor número, todos los ocupantes de este párrafo) es la reostia de difícil.
GUZZTOMETRO: 7/10

jueves, 27 de noviembre de 2008

CHICOS DE LA CALLE (1990)

Continuación de "Rejas de cristal" (Mery per sempre), donde se narran los hechos y el futuro que afrontan los chicos de Palermo cuando salen del reformatorio.
"Rejas de cristal" (1989) es un film bastante reivindicable en ciertos aspectos pero que el tiempo, y lo manido de su historia (drama de jovenzuelos gamberros en correccional que -como no- se ven impélidos a hacer el mal sencilla y únicamente por las circunstancias y el contexto que les ha tocado vivir), le hace cojear por su intachable y honesta (pero evidente) falta de ambición. Buena película, si, pero que se debe demasiado a su subgénero sobre una historia que, quien más quien menos, ya cree haber visto en un u otro lugar.
Por aquellas cosas de la vida, sin embargo, tuve yo la suerte de ver primero la segunda parte del díptico gamberro/callejero de Marco Risi. Y digo suerte porque, amén de ser -para mí al menos- muy superior a la primera, logra dignificar a la susodicha en su papel de prefacio o prólogo y hacerla bastante más apreciable a la postre.
El discreto director de la más que discreta "La última noche" (famosa por el integral de la Belluci y poco más) y cosas como la biografía de "el barrilete cósmico", se sacó de la manga este brillante drama callejero que emana pobreza y miserabilidad por los poros sin desmarcarse en ningún momento de la historia de ese conflictivo grupo de jóvenes de Palermo con sus propias penas (sintetizadas, con no poco acierto, sea a nivel global o/y personal de cada individuo) a cuestas.
De nuevo estamos ante un film con jóvenes gamberros con firme tendencia al delito, con sus dosis de violencia las veces, cuyo mayor crimen es, por otro lado, el haber crecido en un barrio equivocado de una ciudad equivocada en el peor de los tiempos posibles. Sin embargo, esto no es ningún "Rebeldes" a la italiana. No se limita a eso. Hay más acercamiento a los porqués de cada tipo lo que nos permite conocerles mejor (aún sin haber visto la otra película) y hace especialmente entrañables los pequeños logros que puedan ir logrando.
Supongo que a los amantes del cine italiano clásico más abierto a esa épica de lo cotidiano desde los bajos estratos sociales esta obra tampoco le va a cambiar la vida, pero no debe dejar de reconocerse el mérito del buen hacer coral (sobretodo en la parte artística) conseguido al fin y durante prácticamente todo su metraje.
Momentos como el baño en pelotas en agua helada a fin de ganar una absurda apuesta o la larga persecución policial en la que se ven involucrados dos de los chavales (con su memorable y chocante finalización) no deberían caer en el olvido.
Es un film básicamente triste, es innegable, pero también heroico a su manera ya que por mucho que sean "de la calle", los protagonistas no dejan de ser ante todo adolescentes con las obsesiones universales propias a todo individuo, de más o menos la edad de los personajes, que se precie en cualquier rincón del planeta. Puede resultar algo depresiva o cruda en lo sintético que quiere (y logra) reflejar, más si no sabe uno lo que va a ver, pero ciertamente vale la pena.
A FAVOR: el logro por parte del director y co-guionista al ofrecer una obra coral que no renquea, presentando además unas callejeras ambientaciones con entidad propia. Lo bien que están todos los, por lo menos aquí, desconocidos actores.
EN CONTRA: que no se vea más allá de gamberradas adolescentes , prostitutas, travelos y podedumbre a mansalva en un film mimado a conciencia en su realización que aprovecha, de paso, para echar un tartazo de realidad en los morros de las clases pudientes y/o mandatarias de el país de la bota en particular y, por extensión, del capitalizado mundo occidental en general.
GUZZTOMETRO: 8/10

viernes, 21 de noviembre de 2008

CALÍGULA (1977)

"Producida por la revista para adultos "Penthouse", un drama de muy alto contenido erótico que narra el ascenso y caída del emperador romano Calígula. Sus crueles métodos para ascender al trono y su afición por todo tipo de orgías, humillaciones y demás vejaciones centran una polémica película con conocidos -y reputados- actores entre su reparto".

El especialista en dramas eróticos Tinto Brass és básicamente un cutre de cuidado aunque gracias a este muy regulero film gozara de cierta popularidad. El concurso de actores como Malcom McDowell, Hellen Mirren y Peter O'Toole le ayudó lo suyo desde luego, y el hecho de que por mucho que se hable en términos de "muy alto contenido erótico" estemos en verdad ante el que puede pasar por el film con sexo explícito más caro de la historia le remata la faena.
Ante todo cabe aclarar que es mala, muy mala la peli esta. Ni sus renombrados actores secundarios, ni la cuidada producción, ni siquiera el tremendo solo que se pega un McDowell poniendo toda la carne en el asador en el enésimo intento fútil para hacer olvidar al Alex de "La naranja mecánica" es suficiente compensación.
Un bastante impresentable festival de dos horas y media de pajas, mutilaciones, orgías, torturas y chaladuras varias que parecen haber sido echadas de un avión a toda prisa para caer, sin orden ni concierto, en tamaña berenjena...La cosa está clara: como Calígula estaba como una puta cabra reaccionaría siempre como una puta cabra. "Genial", pensarían director y guionistas, el asunto de la incoherencia argumental queda solucionado...Pues no, miren ustedes. Esto no es ni porno, ni gore, ni (por supuesto) tiene el más mínimo peso substancial como recreación histórica del mito a tratar. Es un chicha ni limoná continuo, y a medio camino de cualquier cosa, que parece no tener fín.
Puede que algún teenager pajillero al uso se sienta retribuido con la ensalada de felaciones (hetero y homosexuales), cabezas y pollas cortadas a tajos, o esta u aquella escena especialmente macabra y gratuita (lo del "torneo" de la máquina cortadora con hélices y la gente enterrada hasta el cuello sin poder moverse es como para ingresar a todos los implicados con el proyecto en el psiquiátrico y tirar la llave al río), pero al final, a menos que uno tenga el mismo proceso cabal del protagonista, el sentido común acaba llamando a la puerta y no queda sino enviar esta brutal, e interminable, majadería al fondo del olvido.
A FAVOR: la profesionalidad de los actores, sobretodo McDowell que hasta parece disfrutar como un berraco en medio de tanto desbarajuste y algún que otro cartón-piedra como decorado para los amantes del peplum clásico así como alguna que otra coreografía tórrida para los fans de Pasolini (entre los que no me cuento por cierto).
EN CONTRA: todo lo demás...haciendo especial hincapié en lo larga que és la muy cabrona.
GUZZTOMETRO: 2/10

EL IMPERIO DEL SOL (1987)

SINOPSIS: James Graham es un niño británico de clase alta cuya vida privilegiada toca a su fin con la llegada del ejército japonés a Shanghai, en diciembre de 1941. Separado de sus padres, es confinado en el campo de concentración de Soo Chow, cerca de un aeropuerto militar chino. En medio de la tristeza y desnutrición que reina en el lugar, Jim aprenderá a madurar hasta ver la vida de una forma completamente diferente.

Admito que es muy agradecido el "tomar prestadas" las sinopsis de allende la red. Y en este tercio destaco sobretodo a los del Filmaffinity, chusquero pero funcional lugar para lo que és el caso. En lo que la cagan frecuentemente los susodichos, poniéndonos ya en harina con la peli de hoy, es en las puntuaciones...Más de un siete le ponen a este dramón insufrible de dos horas y pico, que parecen catorce, a mayor gloria del Tio Gilito de joligú.
No soy ningún acérrimo de Spielberg, tiene su media docena de reseñas destacables y punto. Pero en el guiso aparecen un par de cosillas que merecen cierto interés y respeto a priori: el gran Malkovich en uno de sus primeros papeles destacables y la banda sonora del gran Williams (muleta frecuente del semita de oro en materia sónica)...aún a pesar de la cancioneta insufrible que le hacen cantar al por entonces muy imberbe actor galés Christian Bale. Quien por cierto, ya por entonces, demostraba unas dotes interpretativas a tener en cuenta...le toca el rol de un repelente e insufrible niño rico que debe suscitar manía y rabia y, desde luego, dan ganas de acercársele con un cojín en medio de la siesta... En definitiva, Malkovich es un monstruo inimitable, Bale a día de hoy me parece uno de los actores más interesantes de su generación y para Williams directamente se acaban los piropos. Con todo, vaya mierdón el film éste...
Todo lo peor del cine de Spielberg campa a sus anchas aquí. El innecesario despliegue de medios, la búsqueda de la lágrima fácil (y ventajista), los planos exteriores abiertos que parecen querer englobar un continente a cada fotograma (Spielberg: "El rey del póster"), y por supuesto la presencia de niño como rol principal en la (muy simple) trama...Y es que al igual que ocurre con "Amistad" o "El color púrpura"(por no hablar de la barrabasada que le hizo al maestro Kubrick con todo el culebrón de "A.I", donde, en efecto, logra presentar a un crío que todavía da más asco que el de la peli ésta), Stevie se olvida de crear un argumento basado en el desarrollo e historia de sus personajes y se limita a pegar secuencias en base a lo que quiere indicar (repelencia-miedo-pena-autosuperación-happy end...y "pa la casa"), siempre llevándote de la mano, siempre con la opulencia desmedida y/o espectáculo por montera...siempre la misma mierda donde poco menos te trata como al enésimo tarugo zampapalomitas a hipnotizar. Y es que, muy a su pesar y por mucho que lo admire, Stevie no se acerca a un mal pedo de Kubrick (al que señala como autor referencial), aquél hacía sus films, tenía un discurso y método propios más allá de lo genial que (evidente) pueda resultar...a Spielberg solo le interesan los culos en las butacas. Así de clarinete.
Lo sé, me consta que no he puesto nada casi sobre el drama de Jim y la madre que lo parió. ¿Para qué? Esta todo en la sinopsis, y la cosa es tan plana que no caben más lecturas. Puede que este tipo hiciera "Tiburón", "El diablo sobre ruedas", los Indianas (excepto la última para mí, que esa es otra que...) y "La lista de Schindler" (y esta última de rondón que tampoco hay para tanto, bien pensado). Puede que "Atrápame si puedes"e íncluso "La terminal", merezcan salvarse de la quema (siendo generoso, obvio). Da igual, este tipo es una máquina de generar ingresos más que un cineasta a destacar. Mucha gente, por supuesto, seguirá adorando y tildando de "maestro" a un director de cine que no merece entrar ni de coña en un hipotético top-50 de los mejores directores de la Historia del Cine pero a muchos hace ya la tira que el barbas éste no nos la mete doblada...
A FAVOR: el carismático (hasta donde la cosa lo permite) papel de Malkovich y que Bale, milagrosamente, haya salido (bastante) indemne del indecente recuerdo que este carísimo buñuelo suscita.
EN CONTRA: lo escrito antes. Es el libro de estilo perfecto para definir lo más irritante del cine de Spielberg...de verdad que no falta ni uno de los tics más onerosos que tanto le gusta exhibir al archimillonario y sobrevalorado individuo. Bueno, eso y que no pueda ponerle menos puntuación de la que le pongo a continuación porque, es de cajón, la producción en su parte técnica a pesar de ser irritantemente standard, y sin riesgos que valgan, si está facturada con una corrección ultracalculada sin mácula a caber. La personalidad de Spielberg en lo argumentativo es frecuentemente molesta (sobretodo cuando se enfrenta a este tipo de films) pero es que en lo técnico és, directamente, inexistente. Es el reverso positivo de la impersonalidad, supongo.
GUZZTOMETRO: 4/10

jueves, 13 de noviembre de 2008

EL EFECTO MARIPOSA (2004)

SINOPSIS: Evan Treborn, un joven que se está esforzando por superar unos dolorosos recuerdos de su infancia, descubre una técnica que le permite viajar atrás en el tiempo y ocupar su cuerpo de niño para poder cambiar el curso de su dolorosa historia. Sin embargo también descubre que cualquier mínimo cambio en el pasado altera enormemente su futuro.

Los creadores de la mongoloide serie televisiva "Kyle XY" y el cutre del Kutcher (mejor no poner un listado de las porquerías en que el Sr.Moore ha participado aún a pesar de su relativamente corta carrera) juntando fuerzas para ofrecer al espectador un drama fantástico aposentado sobre el más que manido tema de los viajes temporales...En efecto, la cosa crea escepticismo en el mejor de los casos. Y con todo, misterios de la vida esta, el producto resultante no está nada mal. Es este un film de esos que no alimentan pero si logran engañar, al menos un rato, al hambre.
De acuerdo que es cine ultracomercial, que está todo diseñado a mayor gloria de su protagonista (que está francamente bien en contra de lo que se pueda sospechar), y que la presunta originalidad de su argumento tampoco es tal ni de lejos. No obstante el ágil ritmo impuesto por los giros de dicho argumento acaban socabando el escepticismo anteriormente mencionado (talibanismos proelististas e irredentos aparte, claro).
Por las partes que me tocan lo que más agrada del film son aquellos momentos en que el drama (que es de lo que se trata en definitiva) se centra en la impotencia de su protagonista, al verse éste superado por lo que se va sucediendo (aquí los críticos que tragaron citarán la "soledad kafkiana" y su puta madre y los que no tragaron hablarán sobre el enésimo intento fallido de llevar a los matices del drama a un actorzuelo de tres al cuarto que solo sirve para estúpidas sitcoms de veinte minutos). Obviamente la acaban cagando en la última cuarta o quinta parte del film, según las cuentas de cada uno, cuando el Kutcher, cual Legion de los X Men o el Hiro de la serie "Heroes" -que es definitivamente un bluff de tres pares-, acaba trasteando con el tiempo casi a su antojo. Ese paso, dígamos poco sutil, de la tragedia a la ciencia ficción (o de víctima a mutante con superpoderes, si se prefiere y centrándonos en el prota)es el que convierte un film hasta entonces notable en el socorrido e inferior "tá bien" de turno.
Curiosamente, integrando otras cosicas del film, las partes filmadas con los niños actores son uno de los principales activos del total. Dicho esto para los que, normalmente, detestamos los films con niños interpretando papeles de trascendencia para la trama (para cada "Goonies" o "Camino a la perdición", por no hablar de "La noche del cazador" -subiendo el listón a lo más alto posible-, tenemos choporrocientas mamoteces a lo "Solo en casa" y "Hook"). Además hay momentos de cierta crudeza, como aquellos que tienen presente al desgradable rol de Eric Stolz, o el desgarrado episodio carcelario.
La igualmente televisiva Amy Smart supera el asunto con nota y sin problemas a pesar de lo macetero que pueda resultar su papel en apariencia. La palma, sin embargo, se la llevan el inquietante y malévolo -por las circunstancias como se deduce al final- de, el nuevamente televisivo, Elden Henson como el hermano chalado con impulsos violentos de la chica del folletín y, por supuesto, por encima de todos el gran Ethan Suplee (el mismísimo hermano de Earl, ahí es nada) como el gótico y bastante irascible compañero de habitación universitario de Evan.
Podría haber sido más en definitiva, para qué negarlo, pero repitiendo las cartas de presentación que el film presentaba a priori (principio de párrafo tras la sinopsis) ya es suficiente para sorprender para bien. Aunque no sea por su argumento como pretende sino por ese camino inverso poco agradecido de: "me esperaba una auténtica mierda y mira...", que tanto duele admitir a parte del sector crítico, dicho sea de paso.
A FAVOR: los momentos de descontrol temporal de su prota que logran inmiscuirnos en la historia y compadecernos de un pobre Kutcher que repito (porque es de recibo hacerlo) está francamente bien. Lo bien resuelto que se presenta el argumento, midiéndolo a un ritmo adecuado y espaciando los momentos de tipo fantástico, sin caer en el videoclip desenfrenado ni en la fácil y ventajista búsqueda de la lágrima teenager al verlas pasar canutas al joven y guapo protagonista. La participación del resto de actores, generalizando, no merecen que tiremos petardos quizá pero si están a la altura y algunos íncluso logran alcanzar entidad propia a pesar del poco espacio que les deja la "estrella" en la historia.
EN CONTRA: lo dicho, el momento en que el prota deja de verse superado por los acontecimientos para empezar a controlarlos... no es suficiente para echar mierda al vino quizá, y de hecho es casi terminado el film cabe admitir, pero le quita todo el romanticismo e ingenio al asunto de una colleja burrera. Además está esa sensación final de que el tema (más que concurrido en la sci-fi y los cómics) de los viajes temporales, llevados a la vida cotidiana de un individuo anónimo, todavía no se ha explotado como podría en el celuloide...No lo consigue, o no del todo al menos, ésta y aún mucho menos la cacareada y para mí bastante regulera "Memento". Todo llegará.
GUZZTOMETRO: 6/10

sábado, 1 de noviembre de 2008

INTERVIEW (2007)

SINOPSIS: "Basado en el film de mismo título del malogrado director holandés Theo Van Gogh. Pierre Peders (Steve Buscemi), un reportero de guerra con reputación internacional pero ahora en horas bajas, se ha endurecido viendo los mayores horrores inimaginables cometidos por los hombres. Un día su editor le fuerza a entrevistar a Katya (Sienna Miller), la estrella americana de telenovelas más famosa del mundo. Ofendido, humillado, rebajado, Pierre se pone en contacto con Katya para realizar el trabajo, convencido de que será una entrevista absurda sin más importancia, pero se confunde del todo, ya que su encuentro con la mujer le deparará más de una sorpresa... Pierre descbure que bajo el glamour, capricho y lujo del que ella se rodea, hay una mujer inteligente, afilada de ingenio, y al igual que él, con cientos de cicatrices y recovecos. Entre ambos comienzan a hilar una relación llena de trampas, afiladas críticas, tensión sexual y lúcidas reflexiones sobre todo y sobre todos... ".

No solo de ser uno de los actores fetiche de los Coen o de DiCillio vive el gran Buscemi. Es corriente verle aparecer en films indies de diversa suerte e índole, algunos íncluso dirigidos por él mismo (lo mismo que el otro...el Turturro, vamos). Y aunque el drama carcelario "Animal factory" (con un gran Dafoe) o la tragicomedia "Trees lounge" de principios de los noventa ya son bastante de mi agrado, aclaro ya de entrada que es este el film que más me ha gustado y convencido de los que ha dirigido hasta el momento. Una grata sorpresa de esas que no esperas y con la que no cuentas a priori.
Creo que la sinopsis ya deja bastante claro por donde van los tiros. Es un film pequeño, parece un ensayo de autor de hecho: dos actores, apenas dos localizaciones (interiores por supuesto), y menos de hora y media de peli. Por en medio un diálogo constante con sendas interpretaciones del santo copón bendito (cuidado con la Miller esta que, amén de estar francamente buena, demuestra que es una actriz con un futuro más que brillante si no pierde el norte...que se preparen las Portmans, Knightleys y Danes de este mundo , a las que se pasa por la piedra en todos los aspectos imaginables sin apenas esforzarse) y "sanseacabó".
Buscemi se mueve como pez en el agua en este tipo de movidas y aquí además, llevando él el timón -cabe insistir-, es todavía más evidente. Así la naturalidad que logra es la bandera y santo y seña de su film. Partiendo del arquetipo, de lo estereotipado que son sendos roles protagonistas (basta repasar nuevamente la sinopsis), el tipo va desgajando una serie de sensaciones y cambios de simpatías/antipatías durante parte del metraje, para y por la parte que toca al espectador. Al final por supuesto ni una es tan pija, vacua o tonta, ni el otro es tan rudo, estricto o serio como parece. Todo son perspectivas y estados de ánimo, en definitiva. Aunque eso sí, el puñetero se sirve de una situación lúdica de "tu me das esto y yo te doy lo otro" como motor para la historia, y/o de efecto detonador para lograr captar nuestra atención...Es de esas pelis que para cuando te estás preguntando si te ha gustado realmente o solo ha sido una fugaz buena impresión, ya tienes los títulos de crédito finales en los morros y te parece improbable que lleves más de hora y cuarto mirándola. Un buen pequeño trabajo en definitiva, con un feeling muy conseguido entre sus dos únicos actores de relevancia (el resto son figurantes en el mejor de los casos), y unas interpretaciones medidas con escuadra y cartabón.
A FAVOR: interpretaciones, diálogos y la sobriedad que rige todo el asunto...Íncluso se logra algún momento de magia (que nos puede llegar a tocar la fibra, o los huevos según se mire), que no por pasajero y breve debe dejar de apreciarse.
EN CONTRA: para dar espectáculo lo diré con un chorraejemplo de lo más prosaico: al que le guste el entrecot de buey a la pimienta en su punto y no soporte las putas burguers esto le va a saber a poco; por contra al que solo le vaya el fast-food al uso y que le de igual lo que coma con tal de no desmayarse esto le va a parecer un coñazo sin duda a valer...Y es que, por otro lado, tampoco se trata de vender humo: esto es una burguer...indie, de autor y lo que se quiera pero burguer en definitiva. Eso sí, es una burguer cojonuda, nada de madonals ni burrikins, una burguer de asador argentino cocinada a fuego lento con todo lo bueno que queráis imaginar y que dicho plato pueda llevar.
GUZZTOMETRO: 7/10

viernes, 24 de octubre de 2008

LOS 400 GOLPES (1959)

Sinopsis robada: "Antoine Doinel es un adolescente parisino no especialmente querido por su familia. Su madre, que lo tuvo de soltera, quiso abortar, aunque la abuela lo impidió, y fue reconocido por el que ahora es su padre. La falta de atención de su familia hacen de Doinel un alumno díscolo en el colegio, pero sus travesuras y la mala suerte que tiene al descubrir a su madre con un amante hacen que se vaya viendo encaminado hacia el delito. En el momento en el que lo comete, su propia madre hace lo posible por deshacerse del muchacho, que acabará internado en un centro para menores delincuentes, del que un día se escapa para poder ver el mar".

No me voy a dedicar a vender motos. No pretendo hacer creer a nadie que domino (como merece) la obra del cineasta francés François Truffaut ("La noche americana", "Besos robados", "El último metro" y poco más) o todo el tema de la nouvelle vague. Me da lo mismo. "Los 400 golpes" sería una maravilla, se mire por donde se mire, aunque la hubiera dirigido un geranio.
Pasando de puntillas por el tema anecdotario (por ejemplo el que Antoine no es sino un alter ego del propio director o que, ya puestos, el título se refiere a una expresión francesa cuya traducción podría ser "hacer las mil y una" -en clara alusión a las correrias de su protagonista-), la pelí, en contra de lo que alguno pueda pensar (si ha cometido la desfachatez de no verla aún), es amena de narices. Íncluso con toda su carga dramática a cuestas.
Aquellos que tengan el mundillo del cine como un hobby recurrente, que no se limiten a ver los estrenos de temporada en "la golfa" o "el día del espectador", encontrarán ecos de esto en films posteriores del nivelazo de "La naranja mecánica" o "Rebeldes".
Historias todas ellas de marcada tendencia dickensiana donde se refleja la soledad y abandono de la juventud cuando la suerte o las circunstancias de cada individuo no coinciden con sus inquietudes y/o necesidades. Sea de forma deliberada o no.
En el caso del protagonista de este film estamos en el primer caso. Elige ser niño y gamberro (que no delincuente, de ahí la "injusticia" que nos causa simpatía y complicidad) en un tiempo y lugar erróneos. Sin embargo, al contrario que ocurre con buena parte del neorrealismo, la historia no se regodea en el drama. Avanza sobre las andaduras de su prota sin prestar tanta atención al contexto y se situa como peli de cabecera para aquellos lectores sibaritas de la novela del pasado siglo que tienen "El guardián entre el centeno" (Sallinger, 1951) en el pedestal que, para mí como para tantos otros, merece. Y no cito esa obra en balde, los paralelismos que se pueden hacer resultan algo obvios.
Es muy difícil no compadecerse de este Tom Sawyer afrancesado que, a pesar del apoyo recibido por sus padres (que lejos del pasotismo de los homónimos del film de Kubrick anteriormente citado, otorgan una educación correcta y afín a los tiempos que corren), siente la necesidad de dejar aflorar sus instintos más rebeldes. En parte esto lo provoca el propio cineasta (por aquello del alter ego anteriormente citado), haciendo que el joven protagonista tenga como mayores intereses la literatura y la necesidad imperante de ver el mar (alguien con dichas inquietudes a cuestas no puede ser realmente malo).
Es una peli triste en definitiva, no hay porqué negarlo, pero es magnética como pocas cosas. Puede que a alguien le resulte fría, que en principio no hay nada malo en ello, siempre me ha gustado la gente con criterio propio que puede argumentar que algo que es una obra maestra por vox populi en base a sus gustos no tiene "para tanto". Sin embargo aquí no podría estar más en desacuerdo. Esa es la gracia de este film. Su afamado director no juzga a nadie, de ahí esa puesta en escena tan deliberadamente austera, y al mismo tiempo nos ofrece una película humana y cercana como pocas.
A FAVOR: no se qué cojones decir. El término "obra maestra", referido al arte, se inventó para cosas de esta índole, o eso pienso yo.
EN CONTRA: que el hecho de ser "una peli de obligado visionado" le haga creer a alguien que sea un producto snob, realzado por la crítica, en base a unos tecnicismos o características concretas (no olvidemos que estamos ante el film referencial de todo un género), que a la hora de la verdad se debe a su tiempo y circunstancias...Falso, es una película que se debe ver y tener presente hace medio siglo, hoy, mañana y/o en cualquier momento de la vida.
GUZZTOMETRO: 10/10

lunes, 20 de octubre de 2008

WALL-E (2008)

"Después de que la Tierra ha sido devastada por la contaminación ambiental, los humanos deciden abandonarla y dejar funcionando a robots WALL·E (Waste Allocation Load Lifter Earth-Class) para que la limpien. Cientos de años después, sólo queda funcionando un WALL·E que ha desarrollado una personalidad propia y que junto a una cucaracha, continúa limpiando el planeta. Pero todo cambia con la llegada del robot explorador EVE, diseñado para buscar la existencia de plantas y confirmar la posibilidad de subsistencia en la Tierra".

Y hasta ahí la sinopsis.
No sería uno el principal fan de la Pixar de marras. "Toy story" con su secuela, "Monters inc.", "Bichos" y "Cars" -que la soporte menos de media hora-, son productos que básicamente me la traen muy floja. Sin embargo con "Los increíbles", "Buscando a Nemo" y, especialmente, "Ratatouille" los tipos lograron entretenerme -a ratos, eso si-, para que negarlo. Hay en esas tres pelis más de lo mismo en los aspectos que me desagradan ya de base "made in Pixar": discursito en pro de los socorridos "principios básicos elementales" (lo que puede estar muy bien a nivel pedagógico pero que en los tiempos que corren me parece más casposo que necesario), humor "enrollado chupiguay" a lo club megatrix y la frialdad que supura, en un alto porcentaje del total ofrecido, desde este tipo de animación (al menos para mí). Pero, por otro lado, son films que cumplen con su lúdico propósito (aún patinando en lo de siempre, aunque sea en menor medida) dando más espacio a la trama, o yendo más a saco si se prefiere. Además las ambientaciones están más curradas y aunque los que preferimos el dibujo clásico a los megabytes nos escueza un poco es de recibo señalarlo.
Centrándome ya en "Wall-E" lo primero que me llama la atención es que, aparentemente, han roto parte del molde más conservador ciñéndose más a lo que es la historia en si (aparentemente, pues el discurso subyacente -en este caso ecológico- y "aleccionador" acaba cayendo). El "dibujo" por su parte es tan gélido como de costumbre, lo que logra -de nuevo- hacer destacar las cucamonas de su protagonista (a fin de hacerlo entrañable y edulcorado hasta el empache). Para terminar con el hat-trick de "peros" inherente a los productos de Pixar por la parte que me toca -los huevos, básicamente-, y su trato aquí recibido, cabe decir que (por fin) se han olvidado del anteriormente citado y abyecto "efecto megatrix". Apenas aparece aquí ese humor tan complaciente y superenrollado (digno de la mismísima Leticia Sabater) que tanta nausea nos produce a algunos.
Seguramente la parte más controvertida (con la que sencillamente "tragas o no") la tenemos en gran parte de la primera mitad del film. Esa en la que el robotillo está solo con una cucaracha realizando su trabajo de compactación de residuos mientras recuerda escenas del humano pasado del planeta (con lo que ya tenemos a un Wall-E humanizado y buscando hacer chispa en la fibra sensible desde las primeras de cambio), así como la intrusión de Eve (que después estará fracamente bien pero al principio es víctima-comparsa del azucareo que se lleva el protagonista). No me parece mal en principio todo ese rato de metraje pero, innegablemente, se podría haber despejado antes el asunto.
La peli arranca finalmente tras la captura de Eve, con el "rescate" de Wall-E, los humanos cebados -tras años y años de no utilizar las piernas y moviéndose merced a unos divanes eléctricos- a bordo de la nave espacial y la interacción con otros robots (evidente guiño a "2001", y algunas otras mandangas sci-fi, el momento en que el robot se revela contra el capitán). Al final la nave, condenada a vagar por el espacio hasta que la Tierra sea nuevamente habitable, regresa al planeta azul -gracias a Wall-E y Eve, por supuesto- en un happy end marca de la casa ...lo que por si mismo no es nada malo -"Con la muerte en los talones", por ejemplo, también lo tiene-, pero ¿hace falta tanto reboce del almíbar? Quiero decir que al final de "El retorno del Rey"uno puede entender lo explayado del final pues acabas de ver la finalización de una historia épica como ninguna, pero acá tras hora y media de "Iffa" y "Güoli", como casi único diálogo existente, a mi en concreto no me hacía ninguna falta un final tan megasuperbonito y largo (que tampoco es tan largo, cierto, pero se lo hace, además, a la historia le falta punch para merecerlo, creo yo). En definitiva, se pone al nivel de "increíbles" y "ratatuis", ni más ni menos. Otro debate es si este tipo de hacer "dibujos animados" merece tanta consideración...
A FAVOR: las animaciones de los robots y el intento (conseguido en buena medida) de la Pixar de ofrecer un producto más abierto a "Todos los públicos", en esta ocasión de verdad (los más pequeños van a flipar con los colores y los roboticos, y los mayores podemos entretenernos con una historia mejor estructurada -como pasaba con la rata chief- de lo habitual en Pixar, sin embargo, los niños de más de siete años y hasta los diecitantos se van a aburrir con esto... lo que tampoco está tan mal: ya tienen a Vin Diesel y el Gta, no todo tiene que ser para ellos... ). Se han arriesgado un poco más de lo habitual y, sin ser la octava maravilla del mundo como puedas leer según donde, han ofrecido algo tangiblemente distinto que logra hacernos pasar el rato sin hacernos esperar la aparición del Petri o los Lunis en cualquier momento.
EN CONTRA: La frialdad ya mil veces mencionada del tipo de animación... y que es algo babosa, no se puede negar. Lo síncopado de las (largas) secuencias no lo considero un error pues forma parte de esa estructura y ese riesgo que antes comentaba...queda al gusto del consumidor como siempre, pero por lo menos no es la producción plana y convencional de turno, a pesar de su indiscutible condición de blockbuster. Está hecha para entretener y lo logra, lo que no está nada mal, aunque eso si (que quede claro): en eso se queda, que no os vendan motos.
GUZZTOMETRO: 6/10 (le había puesto un 7, pero tras volverla a ver creo que un 6 le va más que de sobras...como a cualquier cosa "made in Pixar", para mí en cualquier caso)

jueves, 2 de octubre de 2008

ENREDOS DE FAMILIA (2004)

"Comedia negra que narra la historia de tres generaciones de una misma familia que se reúnen en el funeral del patriarca, desvelando una letanía de secretos familiares y relaciones encubiertas"...
Tendría que haber sospechado algo. Estás comedietas a lo "reencuentro tras muchos años" suelen heder lo suyo...Con todo, aquí "se han pasao". Hacía mucho tiempo que no acababa de ver un film y pensaba para mí: "vaya puta mierda acabo de ver", sin reserva alguna. Además convencido.
La culpa es solo mía por supuesto. Sin embargo, aunque no sirva como excusa, cabe decir que pertenezco a ese ingente número de personas que cuando empiezan a ver una peli tienen que acabarla por huevos (excepto en aquellos contados casos en los que directamente te va la vida en ello). Me lo tomo como una penitencia justa y necesaria: "tú has elegido verla nadie te ha obligado, ahora te jodes y la acabas". Además, de manera más enfermiza, está el morbillo ese de pensar internamente: "joder qué horror...¿a donde serán capaces de llegar...?".
En culaquier caso "Eulogy" es una auténtica basura. Primer largo del tal Michael Clancy quien, visto lo visto, podría haber seguido en el anonimato perfectamente sin mayores problemas (además, para mayor agravio, es el escritor del engendro). Coge a un montón de actores secundarios más o menos dignos, la parejita post-teenager de rebajas de turno y una ex-famosa a la que trata de reivindicar (a lo Tarantino con Travolta), la Winger para la ocasión, y hala... a pegar gags (que pretenden pasar por cómicos pero no hacen puta gracia, por supuesto) a cuál más lamentable. Lo cierto es que sin ser nada del otro jueves duele ver a secundarios bastante loables en otros lugares como Azzaria, la veterana mamá de Carrie (Piper Laurie), o la atractiva Famke Janssen en tal tremendo montón de estupideces.
Salen además unos niños gemelos que crean un odio absolutamente visceral (vaya par de hijos de puta, ahora que los recuerdo).
En resumen y terminando...me da igual que quede más corto de lo acostumbrado, no pienso escribir una línea de más sobre esta exaltación de lo regulero se mire por donde mire.
A FAVOR: la Sra. Travolta (Kelly Preston) sigue estando bastante buena...y el estallido de la barca funeraria, debo admitirlo.
EN CONTRA: el argumento, las interpretaciones, los diálogos, los productores que pusieron pasta para tamaña majadería...es una fiesta de la podredumbre, no acabaría en un buen rato...
GUZZTOMETRO: 2/10

LA LEYENDA DEL INDOMABLE (1967)

Lo que ha costado decidirse a uno a la hora de destacar una peli del recientemente finado Sr. Newman. Cinco décadas de carrera, casi nada, en las que ha dejado huella al menos una vez sea como prota o secundario (íncluso en los "dosmiles"lo ha conseguido el tipo con esa maravilla a reivindicar que és "Camino a la Perdición" del 2002 dirigida por Mendes y que, incomprensiblemente, ha quedado ya ninguneada con apenas un lustro de vida).
Es difícil que, teniendo en cuenta lo reciente de su defunción, la cosa no tome cierto aire de panegírico. Más cuando mi intención es meterme con todos esos críticos descerebrados que no le han perdonado jamás el la desfachatez de ser un serio acreedor al inexistente premio al "actor más guapo de la historia" (que en efecto puede que lo haya sido el cabrito). Mala cosa. Cada vez que escucho en una misma frase, a la hora de citar actores yanquis célebres, el nombre de Newman precediendo al del (inexpresivo hasta el desespero) Redford y (el directamente hierático cara de palo) McQueen (entre otros todavía más prescindibles si cabe), me da un picor malsano que me dura varios minutos. Tampoco se ha ayudado el propio Paul con frases del tipo: "admito que hasta los cuarenta no tenía ni puta idea de actuar" (debe ser algún tipo de sindrome de Estocolmo para con la puta crítica, teniendo en cuenta algunas virgueríass que el tipo llego a protagonizar antes de dicha edad).
En la peli aquí destacada ("Cool Hand Luke" en el original) contaba cuarenta y dos primaveras, en cualquier caso, y encaraba ya el final de la primera de las dos décadas de su maximo esplendor...al menos en teoría, ya que para varias generaciones su mejor peli es "La gata sobre el tejado de zinc" (Richard Brooks, 1958), y tampoco conviene olvidar, por ejemplo, esa tremebunda y ochentera "Veredicto Final" (Sidney Lumet, 1982). Y es que Paul Newman, amén de lo de guapo, merece pasar a la historia como uno de los mejores actores del medio. No tuvo la elegancia de Olivier, el carisma de Laughton, la presencia de Mitchum o la variedad de Lancaster, no se puede negar, pero en simpatía y pillería no le pilla ni cristo (el Curtis más inspirado y socarrón, quizás).
"La Leyenda del Indomable" nos cuenta la historia de Luke Jackson condenado a un par de años de trena tras cometer el "imperdonable delito" de cargarse unos parquímetros tras una cogorza de aquí te espero. El resto de la peli es su convivencia con el resto de reos del lugar, mezclado con algún que otro intento de fuga y una serie de insurrecciones para con el personal del centro (que haran ganarle el respeto de sus compañeros).
Siempre se recuerda además la oscarizada interpretación del muy rudo George Kennedy (el jefe de Leslie Nielsen en la conocida chorrosaga...y es que aunque el tipo está increible en esta peli no todo el mundo envejece con la misma dignidad, queda claro...), destacando especialmente por encima de todo el crisol de secundarios del film.
La peli además incluye canciones que a la postre serían eternizadas por la Creedence, interpretadas por el actorazo Harry Dean Staton.
Sin embargo, no cabe engañarse, aquí lo que tenemos es un solo de Newman elevado al cubo. Quizá el papel que le inmortaliza de manera definitiva (mucho más que la regulera "El color del dinero" que le significó el Oscar de los huevos, enésima muestra de lo engañoso y pastelero de la jodida estatuilla ya que ese film no entra en el "best of" de Paul ni con calzador -cosa que si pasa con su inborrable primera parte-). Mucho más allá de la escenita de los huevos (en la que come huevos, se entiende), este film así como la interpretación de Newman crea escuela y patrón para toda una larga serie de dramas carcelarios que llega hasta nuestros días, aunque (fracamente) sin llegar a acercarse de manera peligrosa. No sé si es el mejor papel de Paul Newman o su mejor peli (a mi me gusta mucho pero prefiero "Harper, investigador privado", "El golpe"-en la que además disfruto horrores viendo como se come vivo al otro-, o la citada "Veredicto final"), pero por lo que parece fue el que le dió, al fin, el justo reconocimiento como artista que su guapura le había negado en mayor o menor grado hasta entonces.
A FAVOR: Paul Newman en un papel memorable que desborda carisma, el resto de actores y un argumento fiel a una historia que no se (auto)encierra en un género determinado (eso ya lo inventarán más tarde) en contra de lo que pueda parecer a priori.
EN CONTRA: por decir algo (puede que blasfémico), se nota que Stuart Rosenberg fue mayormente un hombre de Tv (de aquella época se debe aclarar), así que la trama es deliberadamente un "causa-reacción" (o "gamberrada/castigo" si se prefiere) perpetuo que, puntualmente, puede resultar algo plano o carente de fondo. Pero insisto "por decir algo", ya que si entendemos que todo el argumento gira en torno a la historia de su protagonista, no hay chirriar que valga y podemos disfrutar del peliculón de marras que tenemos delante.
GUZZTOMETRO: 9/10

viernes, 26 de septiembre de 2008

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA (1987)


Producción francesa con veterano escritor y director italiano al frente (Francesco Rosi) y sobre la ultrapopular obra de García Márquez.
No es este un blog con ínfulas literarias (pobre indigno de mí) y si además señalo que lo del realismo mágico en concreto me la trae bastante lironda (acabe "100 años..." más por cabezón que otra cosa...me cago en Macondo y todos sus transeuntes si se prefiere) ya la he acabado de liar a ojos de talibanes y puristas de tan noble y antiguo arte. Creo que siempre he leído en mayor o menor cuantía de obras (sin entrar a valorar la cualidad de las mismas) con cierta regularidad. En los mejores tiempos, aquellos en los que trasteaba con cuatro o cinco libracos al unísono, cayó en mi poder buena parte de la obra del famoso Nobel colombiano. Como aunque mis conocimientos de cine o música son modestos (que no lo son tanto pero me hago el humilde que siempre queda bien...), los de literatura son ya de un "a granel" que quita el hipo, no me avergüenza decir que Márquez en lo que a su obra se refiere no es mucho de mi interés. A lo del "RM" cabe sumar sus escritos de carácter periodístico que tampoco me hacen mucho no...Sin embargo, esta "Crónica de una muerte anunciada" es una de mis novelas favoritas de siempre, mira tú. Obviamente nos podemos creer que es un hecho real (su autor así lo asegura, ubicándolo en algun momento de su infancia), pero tampoco eso sería definitorio o definitivo. La historia tiene una fuerza tan brutal que te mantiene en tensión a poco que uno entienda el significado de las palabras. Va la conocida sinopsis encontrada "de por la ré" que lo mismo sirve para la peli que para la célebre novela:
"En un pequeño pueblo, Santiago Nassar ha sido acuchillado durante la mañana. Los hermanos Vicario habían declarado abiertamente que lo matarían en venganza por haber deshonrado a su hermana menor. Todos los habitantes sabían de sus intenciones, pero nadie advirtió a la víctima".
Esa es, repito, la sinopsis. La que a grosso modo encontramos al buscar así al tun-tun en cualquier página al uso...No parece gran cosa por si misma pero los matices, algunos detalles puntuales (y vitales) que ahí no se reflejan y, SOBRETODO, el excepcionalmente brillante uso del tiempo en el que se transcurre la acción de la historia (en gran medida lo que hace levantar la liebre del escepticismo en su pretendida autenticidad), convierten el guiso en algo memorable.
Toda la trama arranca cuando Angela Vicario (Ornella Muti) pasa la noche de bodas tras la alegre boda en casa de Bayardo San Román (un desconocidísimo entonces Rupert Everett). Existe la tradición en ese pueblo de tender orgullosamente la sábana nupcial a fin de mostrar "la mancha", eso viene a ser la confirmación de la unión. Sin embargo, ay, la tal Angela no es virgen y es "devuelta" a sus progenitores para vergüenza de la pobre familia de la novia. Esta insiste a su hija y la aprehende (que bonita palabra que quería poner y no sabía como) para que delate a su amante. Angela en un ataque de agobio facilita el nombre Santiago Nasar (Anthony Delon, que no es tan guapo como su padre pero ya da el tipo), el hijo del cacique mandamás del pueblo, en la seguridad de que sus hermanos, un par de matones de cuidao -amigos del "condenado" para más inri-, no tendrán narices de ir a por él...pero se equivoca, claro. El resto de la historia es la interacción de los hermanos Vicario y del citado Nassar con el resto del pueblo. Aquí el lector (mucho más que el visualizador, al referirnos al film, obviamente) vive un suspense en crescendo continuo que acaba de la única forma que podía acabar, a menos que uno se ponga a ver o leer la cosa sin haber leído el título antes...
No he entrado al trapo a hablar de lo que me parece la peli en si. Baste decir que las interpretaciones sin ser la repanocha tampoco chirrían y que la ambientación es de un austero que tira para atrás (como debe ser en este caso). Puede parecer pobre como explicación pero no importa, aquí lo que cuenta es la historia, cierta o no, y punto pelota.
A FAVOR: lo bien sintetizado de lo más significante que la novela ofrece sin querer meter añadidos ni conservantes a lo que no lo necesita.
EN CONTRA: los mil y un detalles que convierten a la novela en "diferente" son irreproducibles en pantalla. Es un buen y bien templado retrato de la historia si, pero quien quiera vivir realmente la inolvidable agonía del pobre Santiago Nasar va a tener que pasarse por la librería.
GUZZTOMETRO: 6/10

sábado, 6 de septiembre de 2008

FURIA DE TITANES (1981)

" Cuando el gobernador de Argos decide sacrificar a su hija y a su nieto Perseo, el dios Zeus (que es el padre del niño) decide salvarles y arrasar la ciudad. Perseo crece feliz en su nuevo hogar, hasta que la diosa Thetis, en venganza por cómo Zeus ha castigado a su hijo Calibos con una horrible deformidad, saca a Perseo de su hogar y le abandona a su suerte. Al conocer la noticia, Zeus ordena a otros dioses que ofrezcan algunos regalos mágicos a su hijo para protegerle. Así, Perseo, que ha conocido a un viejo actor de teatro, encuentra una mañana una prodigiosa espada, capaz de cortar la piedra, un casco que le hace invisible, o un escudo que le proteja de cualquier daño. Con ellos se dirije a la cercana ciudad de Joppa, sobre cuya princesa pesa una maldición."
Tras expoliar la sinopsis de la web (cosa que no por tramposa deja de ser muy agradecida ya que me ahorro tiempo y esfuerzos), cabe decir que el film dirigido por el televisivo director Desmond Davis y protagonizado por el no menos televisivo Harry Hamlin (el de "La ley de los Ángeles", por ejemplo) ha quedado para los restos como un extraño pastiche que reparte momentos a recordar mezclados, al fifty-fifty, con pasajes de lo más patillero.
En lo segundo tenemos a su enamorado duo protagonista que emana más plastelina que todos los monstruitos juntos, a sumar algunos efectos que huyen del entrañable cartón piedra para entrar con absoluta justícia en el terreno de lo meramente cutre (cutre de cojones, para ser más preciso).
En lo primero, en lo bueno, nos aparece ese Olimpo de lujo regido por nada menos que Laurence Olivier (sin duda uno de los mejores actores de la historia del cine -que queda muy grandilocuente pero no se puede decir de otra manera en este caso-) como Zeus, a las fantásticas actrices británicas Claire Bloom, Susan Fleetwood y Maggie Smith, como Hera, Atenea y Tetis respectivamente. Además tenemos a una Andress cuarentona(que ahora me entero que era suiza de nacimiento) apurando sus opciones de lucir palmito (poco más podía hacer, cabe reconocer) como Afrodita. Y, claro, tenemos a Ray Harryhausen, el mayor maestro de monstruos y marionetas "pre-era digital" que nos ha dado el cine (que además figura aquí como productor). El Titán o Medusa son célebres productos de artesanía que ya han quedado en la memoria colectiva.
En lo estrictamente argumental la cosa da bastantes bandazos. Pasamos de una primera mitad algo soporífera (a pesar de sus contadas bondades) a una segunda donde la acción se dispara con, parece a veces, cierta precipitación. Como si se hubieran comido más parte del metraje en la presentación del que se había calculado obligando así al nudo argumental a presentarse a ritmo de conga...ya el final hasta queda algo chorras y de serie Z (que no B, eso todavía encerraría cierto encanto).
Cabe decir que hay otras cosas en el haber que no he mencionado. Aparece también como Ammon -el viejo actor teatral mencionado en la sinopsis- el tremendo actor todoterreno Burgess Meredith (que lo mismo te entrena a Rocky, hace de actor fetiche del maestro Premminger o te hace de Pingüino en la mítica serie "Batman" de la tele). Además la caracterización del malvado Calibos tampoco está nada mal...
A FAVOR: todos los actores secundarios y la aportación de Harryhausen, faltaría plus. Además es una de las pocas pelis donde se nos presenta la mitología griega...Todo un mundillo donde horadar para el cine al que de momento, y es mi humilde opinión, no se le ha hecho justícia ni de lejos.
EN CONTRA: la parejita protagonista (Prometeo y Andromeda), que tienen el carisma de un manojo puerros...Y claro, las ganas que le quedan a uno de emular a cierto entrenador de fútbol holandés tras ver la peli para decirle a su director aquello de "tú no tienes rigmo"...
GUZZTOMETRO: 5/10

LOS PRODUCTORES (1968)

La primera peli dirigida por el indómito Mel Brooks fue este "The Producers" de finales de los sesenta, con su futuro actor fetiche Gene Wilder y el grandioso (y teatral) Zero Mostel al frente.
El caso del Sr. Brooks es algo extraño de narices en la historia del cine. No hay que engañarse: es un cutre de aquí te espero ("Sillas de montar calientes", "Spaceballs", "Las locas aventuras de Robin Hood", "La loca historia del mundo" -casi nada- y alguna que otra más..., todas ellas con algún gag simpático pero, ciertamente, más malas que una ensalada de cicuta). El respeto le sobreviene (dejando de lado la distinta y correcta sin más "Qué asco de vida") de manera obvia por aquella maravilla llamada "El jovencito Frankenstein". Suerte de comedia inolvidable y perfectamente elucubrada de cabo a rabo que, por supuesto, es el descojone definitivo.
Antes de que se le fuera la olla del todo con "Sillas de montar..." o nos regalara la fantástica recreación del mito de Shelley en clave Brooks se dio a conocer con el film que aquí se trata (que además ha sido llevada a las tablas en no pocas ocasiones).
Sinopsis: Max Bialystock (Mostel) es un productor teatral, y antigua leyenda de Broadway, en horas bajas se dedica a engatusar a ancianitas para poder subsistir y pagar las facturas del casero. Leo Bloom (Wilder), contable con algún cable suelto, enviado para revisar sus sospechosas cuentas se cruza en su camino y tras apiadarse de él, consiente en "camuflar" una cantidad de dinero cuya inversión no parece del todo lícita. Mientras Max se hecha una siesta, Leo se da cuenta que: "es curioso, si se hiciera una obra de la que se tuviera la certeza que iba a ser un fracaso absoluto se podría hacer uno millonario". El amabla Leo lo dice por decir, claro, pero Max ve entonces la bicoca soñada...Así tras engatusar al contable al que hace socio del proyecto y sacar un montón de pasta de las ancianicas de turno, se dedica en cuerpo y alma a la producción de la obra más susceptible de fracasar estrepitosamente de la historia...La elegida es una recreación amable de la vida cotidiana de Hitler (libreto de cuatro páginas realizado por un ex-nazi absolutamente chalado en horas bajas). Además escoge para ello al "peor director que existe" y utiliza como prota, para interpretar al dictador, a un actor que se ha equivocado de lugar el día del casting (impagable Dick Shawn)...Sin embargo, las cosas no saldrán como se esperaba en la contadictoria pero esperada (por el espectador) resolución de la historia...
Es un film este parcialmente desmedido y desmadrado que marcará ese "estilo Brooks" que el susodicho quemará y exprimirá, hasta el infinito y más allá, en el futuro. Con todo este film es todavía algo digno. Tiene una estructura lógica y no es una sucesión de estupideces sin ton ni son. Además, tiene momentos grandes, como la secuencia en la que van a hacerse con los derechos de "la obra", o las intervenciones de Lorenzo St. Dubois (L.S.D.) interpretando al protagonista del evento o en la indescriptible demostración que se marca en el casting.
No está mal el film este. Pero, lástima, para disfrutarla hay que hacer un ejercicio gratuito de amabilidad y buenas intenciones: debe uno de ubicarla en su tiempo y momento dado que ha quedado terriblemente desfasada en varios pasajes. Las comparaciones son comúnmente odiosas y "The Producers" sale brutalmente vapuleada si se pone en un mismo contexto que las virguerías realizadas por aquellos tiempos por Edwards o el maestro Wilder (absolutamente eternas y vigentes hasta el día en que un asteroide descarriado nos envie a todos a hacer puñetas).
Es la prueba definitiva de que "El jovencito Frankenstein" debe atesorarse como oro en paño (no debe ningunearse por venir de quien viene que sería muy injusto, cabe puntualizar) ya que Brooks no se aproximará jamás a ese nivel..."Los productores" es, para mí, con diferencia su segundo mejor film y no se acerca ni en reactor a las andaduras del "Dr. Fronkonstin" y Igor... Film ese en el que además podemos disfrutar de un Wilder en estado de gracia. En cuanto a Mostel, siempre nos quedará su inolvidable y excepcionial Pseudolus...
A FAVOR: el gancho de los actores principales ( a pesar de sendas sobreactuaciones) y sobretodo la aparición de los actores secundarios ("escritor", "protagonista" y "director" de la "obra") que dinamizan un film con algunos bajones demasiado evidentes.
EN CONTRA: los gags dialécticos que han quedado bastante obsoletos y son dificilmente rescatados por los buenos momentos que Brooks nos ofrece a modo de performances escénicas (algunas de ellas notables, que eso no se lo quita nadie al film).
GUZZTOMETRO: 6/10

domingo, 31 de agosto de 2008

MYSTERY MEN (1999)

Hola de nuevo ! Tras un mes de agosto algo sobrecargado de eventos y/o jodiendas varias (las chopocientas extras del curro, las mamonadas que me hace el ordenador, los problemas de espalda de turno, la vuelta al vicio del Wow al que me he vuelto a enganchar, y algún que otro asuntillo más...), vuelvo a la carga. Y más le vale al blog éste, ya que si agosto ha sido poco prolífico septiembre, con esas gloriosas vacaciones que rajan más de medio mes de arriba a abajo, va a ser todavía peor...
Hay quién después de un tiempo de incomparecencia hubiera vuelto a lo grande, ofreciendo algo majestuoso, insaltable y referenciable porqué si. No es mi caso, claro. Guzzest vuelve con una auténtica fulaña de aquí te espero comiendo anacardos...
"Mystery men" única (que no me extraña nada) peli dirigida por el tal Kinka Usher. Desgracia de comedia indie, que como tal se presenta, al servicio del insufrible Stiller rodeado para la ocasión por un plantel de actores cuya presencia aquí te hacen perder la fe en muchas cosas (excepto en el caso de la Garofalo, única "artista" del nivel del pamplinas citado...)
Lo peor sería difícil de ubicar (hay demasiadas opciones tácitas), lo que da más rabia, eso si, es que la idea que sirve de premisa al calamitoso producto no está nada mal, es muy cachonda y bien facturado podría haber estado de coña: un grupo de "superhéroes" megacutres que apatrullan la ciudad en busca de justícia...Es decir en pleno inicio del boom de las pelis de los heróicos personajes con calzas, mayormente de la Marvel (que dan el 95% un asco que te mueres para tristeza e indignación de los que somo fans de siempre de "la casa de las ideas" -que en el mundo del cine sería "la casa de los truñazos"-), se quiso ofrecer una visión bizarra y gamberra del asunto.
No faltan guiños en la peli, a modo choteo, del mundillo: la acción que transcurre en la ciudad imaginaria creada para la ocasión (Champion City), el papel (quizá de lo poco salvable del film) del claramente infravalorado Greg Kinnear como Capitán Increíble (ahora no recuerdo si era "increible" o "fantástico", o qué cojones...para el caso da igual) encarnando al acartonado superhéroe standard que es de un pomposo y mojigato que tira de espaldas -y que es la envidia y espejo idílico de los protas-, el malvado Geoffrey Rush (?!) como el muy excesivo Casanova Frankenstein (lo mejor -que tampoco debe esforzarse mucho el prota de "Shine", claro- con diferencia), y bastantes otras cosillas que tratan de ayudar a desmitificar tanto como sea posible el universo de los superhéroes comiqueros de toda la vida...y fracasando estrepitosamente y a lo grande a todas luces. Vamos, como Superlopez pero sin maldita la gracia. Si quitamos la aparición de tres o cuatro actores (y por su calidad congénita, no por lo aquí recreado), a la peli solo le queda eso: "una buena idea"...que no tienen ni puta gracia, ni oficio, ni chispa, en saber desarrollar. Ver a Tom Waits o a la "desaparecida" Lena Olin en papeles secundarios ("figurantes" sería más preciso), tampoco nos ayuda en nada. Fastidia verlos en tamaña fulaña de hecho. Sin embargo, ver al citado Kinnear o al revienta planos de Hank Azzaria (otro actor de esos que siempre es bienvenido) aquí, puede ser motivo de enfermedad... Ya por último en cuanto a la aparición de Rush o el también magistral William H. Macy ya se te acaban las palabras. Para ponerse a llorar. Ya me imagino que se recomienda a los actores que, por un camino u otro, se han visto avezados al star system (aún a costa de su voluntad) hagan un film indie de vez en cuando (hay que estar a la última o tirarse de la carreta, parece ser la tendencia para no pocos profesionales de la interpretación), pero...Coño !, un mínimo de dignidad por favor. Ya sé que a estas alturas nada debiera extrañar. Hemos visto a Caine en un film de Myers, y a Turturro o Nicholson con Sandler. Pero es que esas patrañeras pelis son directamente "El Apartamento" o "Ser o no ser" al lado de esto. Es humor de culo, pedo (esto literalmente), pis, al servicio de su insufrible prota principal.
Es muy, muy mala. Si, como es mi caso, se le tiene algo de manía al Ben Stiller ya ni te cuento. La historia del film, para terminar, se resume fácil: "tenemos un idea divertida...¿qué nos falta?..." Pues saber hacer cine, cabestros !!!
A FAVOR: la idea inicial y ver en danza a algunos actores.
EN CONTRA: todo el desarrollo entero, de cabo a rabo, de dicha idea y ver en danza a algunos actores.
GUZZTOMETRO: 2/10

domingo, 3 de agosto de 2008

AMADEUS (1984)

Existen algunos subgéneros en esto del cine que me suscitan cierto rechazo. Algunos ya los he apuntado con anterioridad pero, para no repetirme con el tema, os traigo ahora uno nuevo: los biopics de las narices. Raro es el que se salva de la hoguera. Por otro lado, y como ocurre algunas veces, la excepción que confirma la regla es sin duda una pieza de alto calado. Algo a tener muy presente. "Amadeus" es la pieza maestra del director de origen checo Milos Forman, junto a la también excepcional "Alguién voló sobre el nido del cuco" (1975). La sinopsis es bastante evidente. Vida y milagros de Wolfang Amadeus Mozart, uno de los mejores compositores de la Historia de la Música (para muchos, eruditos o profanos, el mejor). Sin embargo estamos ante un "falso biopic", ya que uno de los grandes aciertos del film es la recreación del drama ficticio acontecido con el músico italiano Salieri de por medio, cuya veracidad aún entrando en el terreno fantástico y exagerado que la obra refleja podría encerrar cierto grado de realidad, lo que és todavía hoy motivo de debate. Por otro lado como el copiar no ocupa lugar y quizás alguien demande algo más estanderizado...: "La acción transcurre en 1781 y Antonio Salieri es el docto compositor de la corte del Emperador Joseph II (Austria). Desde el momento en el que Mozart llega a la corte, Salieri descubre horrorizado que el talento y la genialidad musical que desea para sí han sido otorgados a un hombre infantil, lujurioso y jactancioso. Loco por la envidia, confabula la destrucción de Mozart." La recreación de la Viena del XVIII y sus habitantes, con todos los estratos sociales, es artesanía pura. Los actores principales Tom Hulce (Mozart) y F.Murray Abraham (Salieri), dan sendas lecciones de lo que su oficio puede dar de sí, siempre y cuando uno tenga el talento necesario para ir más allá y volver las veces que a uno le venga en gana. Todos los papeles secundarios con Elizabeth Berridge (como la esposa del genio) y el enorme Jeffrey Jones (como el regente), en primer término, son majestuosos. La dirección es maestría se mire donde se mire (desde la sublime dirección de actores hasta la aparición de diversos de esos detalles imperceptibles -como el cambio de clima o la utilización de los diversos momentos del día según la situación vivida en la trama por sus protagonistas-). Además, todo está basado en una obra de teatro escrita por Peter Shaffer -y estrenada en el 79, con David Suchet como prota (el Poirot televisivo) y recibiendo premios por doquier- que también (sabia elección) se encarga de guionizar el film. Si a todo ello sumamos la supervisión musical del maestro Sir Neville Marriner sobre la inmortal obra del personaje en cuestión pues ya es como para que a uno le entren ganas (o curiosidad) de dejarse de los bollycaos del pop, el folk, el rock y demás mandangas arrivistas de las últimas décadas para intentar indagar lo que ese elemento llamado Música (el único arte disfrutable de una manera intangible y no visual, y por eso mismo, muy posiblemente, el más fascinante) puede ofrecer en realidad. Nada más que decir. Una de las grandes películas del último cuarto de siglo pasado que, creo sinceramente, debiera estar (todavía algo) más presente en la memoria colectiva de todos los aficionados al cine, detesten (como es mi caso) o no, el subgénero al que pertenece descrito al principio aunque sea a su manera. A FAVOR: la ambientación, los actores, la dirección y el apartado musical que no está mal del todo... EN CONTRA: que la retahíla de Oscars que se llevo pueda hacer pensar a alguien que estamos ante la típica superproducción ochentera (a lo peor Spielberg) y no se abra del todo al juego aquí ofrecido a costa de un genio de la música como, muy probablemente, no ha habido otro...por lo menos a posteriori. GUZZTOMETRO: 10/10