martes, 10 de junio de 2008

HELLRAISER (1987)



Siempre existirá la figura de "el tercero en discordia", extrapolable a cualquier actividad cultural o cuanto menos creativa, al menos mientras exista ese fistro de entidad llamada "crítica" ("¿Platón?, ¿Socrates?...el más mejor fue Aristoteles, que no tenéis ni papa!"; "Ni bitels, ni estons, ni leches...como los Who nadie, mastuerzos!") Bien, con Clive Barker pasaría, años ha, lo mismo, al menos para algunos, en demérito de Craven o Carpenter..."Mamarrachadas", diría yo al respective por cierto. Ni tuvo la visión comercial del primero (hasta el tataranieto del tataranieto va a comer caliente gracias a Freddy) ni, por supuesto, el talento del segundo, cuyos picos de calidad (hablando de cine de terror) no los alcanza ni la madre que lo parió.
Aclarado esto, comentar que, en efecto, el señor Barker tiene un merecido nombre a tener en cuenta dentro del género fantástico avezado al terror. Tampoco creo que sea el Neil Gaiman del "cine de miedo", como he visto escrito en algún sitio, pero sin duda su obsesión por fundir mundos paralelos en clave macabra es un trabajo a reconocer. "Razas de noche" es un sano entretenimiento freaky y la saga de Candyman...bueno, no mata pero las hay mucho peores con mayor aceptación entre crítica y pogo.
Con todo, al tipo se le apareció vete a saber qué con "Hellraiser". Film de terror, abiertamente "fantástico", que perdura como una de las vigas maestras, en su posición de pieza de culto, dentro de ese mundillo tan competitivo y, en honor a la justícia, tan complicado de satisfacer.
No soy fan total del artista, eso ya ha quedado claro, pero si de este film. Sin duda. Los efectos digamos "luminosos" han envejecido como el culo pero el resto es infinito: la crudeza de un argumento que recrea -por enésima vez pero con gran acierto- la manida leyenda de Goethe, la presencia de los Cenobitas de los huevos, el saber hacer una peli violenta (cuando no tortuosa) sin cortarse un pelo al hacer apología de la misma y que además logre intrigarnos y picarnos lo indecible ("ay dios que asco da", dígase sin poder dejar de mirar la pantalla)... Y lo que más me cuesta entender es que a pesar de no ser nada nuevo (si, por ejemplos rápidos, se domina a Giger en lo visual y has visto "El Ansia" de Tony Scott -y puedes recordar un algo su argumento-,  ya lo tienes) sí que logra aunar como nada toda una serie de "submitología" de lo oscuro a base de un incontestable buen hacer a la hora de agitar la coctelera.
El argumento/sinopsis es más que conocido: un cacho cabrón que engaña a su hermano con su mujer entra, gracias a una extraña cajita, en un mundo paralelo donde es torturado por extraños seres (los cenobitas, con Pinhead al frente), logrando escapar, de alguna manera del infernal lugar, durante el transcurso de sus desdichas. Ya en el mundo real, reaparece despellejado y hecho un auténtico asco... Para recuperar su antigua forma necesita sangre y utiliza a su amante-cuñada para que le traiga primos a casa a fin de regenerarse y tal... Al final la cajita de marras cae en manos de la socorrida sobrinita adolescente de turno que, tras descubrir el pastel y entender que uno de los asesinados es su pobre señor papá, se venga del malvado tras contactar ella misma con los ya mencionados cenobitas. El final, cual rosario de la aurora, es un pérfido "espectáculo de lus y de color" del que tampoco cabe dar más detalles, máxime por si algún insensato todavía no la ha visto nunca todavía.
Cabe reconocer, para terminar, que aunque la ví por primera vez al poco empezar la adolescencia, (en esa fase que a muchos nos dio de ver cine de terror a lo loco, sin reparar mucho en la calidad de los tronchos, en su mayoría, que habitaban las estanterías de los videoclubs locales de barrio durante en aquellos tiempos), este es uno de esos contadísimos casos de film de horror ochentero que no me ha desmontado el mito al verla un muy buen tiempo más tarde...Tampoco tiremos la casa por la ventana (de acuerdo) pero creo que vale la pena de recuperarla de vez en cuando.

A FAVOR: la historia, la ambientación, los cenobitas (claro) y el ser tan diferente a la mayoría de films del género incorporando, paradójicamente, tantos tópicos del mismo.

EN CONTRA: lo dicho, los efectos de luz (rayos, magias, conjuros y chispas varias que pegan un tufo a fosforito de videoclip cutre-ochentero que te tiran y no poco de culo)

GUZZTOMETRO: 8/10



2 comentarios:

  1. Pues yo la recuerdo en la estanterio del videoclub que me miraba con ojos golositos y mi madre no me dejaba cogerla... hasta que un día con la típica excusa de que tenía que hacer un trabajo de ciencias en casa de manolito la alquilamos, si no recuerdo mal hicimos sesión doble... Hellraiser (que acojone!) y luego... como se llamaba?... Caray Con El Mayordomo Que Largo Tiene El Maromo (ésta si que acojonaba...)

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  2. Aaah cabronaso...Así que eras tú quién tenía alquilada siempre la de "Caray..." Por tu culpa nunca la pude ver (ya llevas dos barrios haciéndome la puñeta...), y siempre me tenía que conformar con "Un bedel de enVERGAdura"...

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