sábado, 28 de junio de 2008

ROUNDERS (1998)

Existe gente bastante enferma con el tema de las comparaciones en lo que a gustos se refiere. Sin duda me incluyo cuando al hablar de cine o música se trata. Hablando de lo primero, una de las cosas que más me agradan es ver que actor o actriz se come a quién, interpretativamente hablando, en esta u aquella peli. Ejemplo: ví "Heat" únicamente para ver el cara a cara entre DeNiro y Pacino, la peli me la sudaba sobremanera (y por cierto que los dos son grandes de narices, qué duda cabe, pero...collons Bobby que tute te cayó...) Dicha, y algo maníaca, manera de procesar me ha salvado en no pocas ocasiones de más de un título insuficiente en otros frentes.
Dicho esto, vamos con "Rounders". El correcto (y a veces notable) John Dahl debe odiar de verdad al insufrible Damon. O eso me parece a mí, y por supuesto bien que hace (creo que tras algunos añitos que llevo ya de aficionado a esto del cine estamos, sin duda, ante unos de los supuestos actores más chungos de la historia...hasta el mediocre de Ben Affleck, con su registro y medio, parece un actor profesional a su lado).
El argumento no merece apenas sinópsis de lo estereotipado que és. Drama callejero con apuestas, deudas y, sobretodo, poker (el motor del film) de por medio . Aquí lo realmente importante es la infinita colección de collejas que le cae al mongoloide Damon al verse rodeado de actores y actorazos de verdad (hasta Gretchen Mol cuyo papel parece aquí concebido como el de "novia maceta" sin más trascendencia parece la jodida Bette Davis en "La loba"). Ya de entrada lo pone cara a cara con el maestro del tema que és John Malkovich (tome nota Sr. Lewis de como excederse sin perderse...actuando, controlando cada gesto, palabra o expresión en cada condenado segundo, por subida de tono que sea la escena). A partir de aquí, ya con "Matdeimond" con su credibilidad a la altura del betún, las ostias van que vuelan hasta el final. Después de Malkovich llega Turturro, quien con las manos en los bolsillos y esforzándose para encontrar el más mínimo rastro de feedback en el cubito hielo que tiene delante, parece chotearse del rubito modelo de calzoncillos. El que más se ensaña por eso és Edward Norton. El mejor actor de su generación posiblemente, que le roba toda la atención sin empezar a sudar. También es el que tiene más metraje para "regalarse" debe admitirse pero, igualmente, parece que Edward pretenda vengarse del director de casting por no darle el papel protagonista que, sin duda, daría otra dimensión completamente distinta a este film de mediana calidad. Uno de los momentos más insultantes es el encuentro con la muy atractiva (e igual de buena) actriz holandesa Famke Janssen...¿Pero quién cojones en su sano juicio se traga qué esta pedazo de mujer pueda tener el más irrisorio interés en tamaño subnormal?. Irritante. Además que parece su madre (y no por mayor sino porque el amigo M parece tener quince años, que esa es otra...si es que no acabaría nunca de meterme con él...), y casi parece una escena que haga apología de la pederastía. Se reserva el bueno de Dahl también un encuentro con nada menos que el veterano y siempre bienvenido Martin Landau. Qué cabrón el director éste, la diferencia entre uno y otro es la misma que la que hay, por ejemplo, entre "Con la muerte en los talones" y "El insufrible Vil Janting"(truñazo de aquí te espero que ya tendrá lo suyo acá ya...), por poner una peli donde aparezcan uno y otro.
No contento con todo, y me freno para no dar vueltas todo el rato sobre lo mismo, aparece al final un último encuentro con John Malkovich donde éste ejecuta una de las mejores interpretaciones, a nivel secuencia, que he visto de entre las de la última década. Memorable de por si y aunque en verdad no recomiende la peli de forma expresa merece verse solo por esos pocos minutos de performance de Malkovich (no hay premios en el mundo...). Eso sumado a la cara hierática (no porqué quiera es que no le queda otra) de Damon es un momento de gozo y disfrute personal a poco que uno comparta mínimamente la pseudoafición descrita en el primer párrafo. Lo mejor y lo peor, a la vez, que la interpretación masculina del cine norteamericano (de cualquier índole o procedencia) ha dado en los diez últimos años encerrado en una habitación durante diez minutos: impagable.
A FAVOR: todos los actores menos el protagonista destacando, una vez más, a John Malkovich (incluso más memorable que mi querido Turturro aquí, pero bueno, siempre me quedará la excusa de que los papeles son muy distintos y en cualquier caso son dos de mis intérpretes favoritos).
EN CONTRA: un argumento con algunas escenas más que aceptables (repasar parte de la filmografía de Dahl para ver que cuanto menos el tipo tiene oficio) pero con un global lleno de tópicos, y más bien planito por momentos, que no aprovecha como debiera un casting de altísimos vuelos en todas las partes implicadas... menos la que sigue, perse.
MUY EN CONTRA: Matt Damon (dígase con tono como del Cotolengo si es posible...), obviamente.
GUZZTOMETRO: 6/10

5 comentarios:

  1. Particularmente este film me parece un soberano bodrio de aquí te espero morena, un patel auténtico con mucho dinero invertido y mal utilizado, con un argumento.... bueno, pa'que hablar, y es que las peliculas de poker..... exceptuando el rey del juego del señor McQueen.... que le vamos a hacer... un 7? se preguntan muchos, yo mas bien creo que se merece un -7, no hay cosa pero que te aburras tanto que pares el film antes de tiempo, yo, no pasé de los trers cuartos de hora. Soporífera.

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  2. Hombre un -7 tampoco... Aunque quizá un 6 estaría más medido. Me da igual, el problema es que no compartes la afición referida al principio de la entrada...Además creo que no sabes "apreciar" lo chungo y odioso que es Damon, de hecho, hasta te he oído hablar positivamente del "Bourne", que tiene cojones...

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  3. Ah, por cierto gracias por recordarme que era Stevie...No recordaba quién era el saco de arena al que Edward G. Robinson robaba todos los putos planos del film :-)

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  4. Defintivamente le pongo un 6...(ventajas de ser un rato de cretino, mira tú)

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