miércoles, 16 de julio de 2008

ASESINATO POR DECRETO (1979)

En el "Dirigido por" de este mes (no el que aparece en el lateral del blog de momento) hay una mini-sección donde se dedican a rescatar pelis más o menos ignotas a fin de recomendarlas. En el ejemplar de julio se recuerda a esta "Murder by decree" dirigida por el discreto (esto lo sé por la revistitita) Bob Clark, y que juntaba (no por primera vez ni última) los mitos de Sherlock Holmes y Jack the Ripper. Personajes a cual más fascinante aunque, bien mirado, en el caso del horrible Jack hablaríamos más de Historia que de mito...Ya podría ser al reves, más que nada para no perder la fe en la especie del todo...En cualquier caso es un film que ví hace la tira de años, como cualquier cosa que tenga que ver con el famoso detective de Doyle que haya olido, ni que sea de lejos, y de la que por alguna razón no he guardado especial recuerdo.
Y es extraño. Posiblemente la enorme y monstruosa dupla Christopher Plummer/James Mason, como Holmes/Watson es de las más sólidas (si no la que más, con permiso de Caine/Kingsley pero eso es en una comedia y es otro cantar), por lo menos de cara a la galería (en la práctica yo no cambio al televisivo Jeremy Brett por ningún otro). Además papeles secundarios tan dignos de mención (a pesar de su brevedad) como el de Donald Sutherland o el de la canadiense Geneviève Bujold tampoco son moco de pava.
La ambientación de finales de la Londres del XIX que a tantos nos fascina a algunos (con sus callejones, niebla, farolas, zonas portuarias y podedumbre por doquier), alcanza aquí el puro éxtasis.
¿Donde patina pues tan, a priori, jocoso proyecto? Pues en la mitología de sendos personajes. Que no se entienda mal. Lo que se enseña bien enseñado está, pero la peli de alguna manera pasa por encima de sendos roles sin profundizar como se debiera en ninguno de los dos...Especialmente en lo que pertoca a Sherlock. Lo de Jack está más bien reflejado...aunque a borbotones, dando la información como de pasada -a base de guiños a veces-, sin regodearse en la intriga que es en definitiva lo que más mola.
Así pues no falta de uno el violín, el famoso apartamento de la calle Baker, el juego de quimicefa, la pipa, la gabardina y la gorra, el tono paternalista del personaje conservador de Watson, Lestrade, etc...Y del otro, el vidente (tremendo Sutherland), los espeluznantes crimenes, el tema de la masonería con la corona real de por medio, el terror de las prostitutas metidas en el ajo y que logran sobrevivir siempre temporalmente, etc...
Sin embargo, la investigación si nos saltamos las vaciladas de turno de Sherlock a la hora de deducir (menos de las que me gustaría por cierto) és demasiado acelerada y así se llega a una conclusión fatalmente marcada por la acción (cuesta imaginar una conclusión más patillera y desmitificadora para tan imborrables carácteres, como esa lucha final en el embarcadero)...olvidando director y guionistas, por el camino, que Sherlock y Watson no son Starsky y Hutch. Por suerte al final del todo, a modo epílogo tras la mentada acción, se toman su tiempo para poner los puntos sobre las ies logrando así maquillar un poquito mejor la cosa en su bagaje final.
La historia de Jack es bien conocida por todos (se presupone con bastante consenso que era el mismísimo médico de la familía real ayudado por un auténtico chalado de los de embudo y trompeta) y, en verdad, es aquí exprimida sin profundizar pero con gran corrección y contados momentos de terror muy, muy logrados. Bestial, y francamente sutil, por ejemplo el efecto de poner lentillas negras a los dos carniceros para vaciarles todavía más de vida y humanidad. Quizá se pueda echar en cara a alguien el que no se incorpore un protagonismo, más allá de la impactante aunque mera presencia psicópata, mayor a esos roles pero bueno...El principal problema es que lo que no se sabe exprimir es la presencia aquí del más mejor detective jamás habido, real o inventado. Esa es mi humilde impresión en cualquier caso.
A FAVOR: los actorazos -tanto protas como secundarios (y que voces en VO joder, todo más británico que los beatles, nada de feuchas voces nasales yanquis)- y, sobretodo, los personajazos en los que se basa el invento; la intachable ambientación y lo valiente (aunque no del todo original) de la idea; bastantes secuencias memorables, entre guiño y guiño a la mitología anteriormente descrita, como la desoladora visita al psiquiátrico, el tanteo final a Holmes por parte de la Orden para saber a que atenerse (la tensión queda bien reflejada) o por supuesto las andanzas de los criminales (que alguna da bastante giñe la verdad), entre otras.
EN CONTRA: la impresión de que nos falta información sobre la historia de Jack y de que el personaje de Holmes (que no el fantástico Plummer que lo borda, igual que Mason) debería dar mucho más de si. Aquellos más fantasiosos, y amantes de sendas leyendas, podemos pensar que hay demasiados recortes aquí metidos y que falta metraje (pues en verdad en definitiva da justo esa impresión, de lo uno y de lo otro) que recuperaremos en alguna maravillosa versión Dvd del futuro...
GUZZTOMETRO: 7/10

1 comentario:

  1. Si tienes el filme en casa y alo puedes pasar, estas películillas para la tarde de domingo son exquesitas.

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