viernes, 25 de julio de 2008

EL GABINETE DEL DOCTOR CALIGARI (1919)

Dios mío qué peliculaso ! Cuando pienso en el cine mudo de la primera época siempre me vienen los mismos títulos: los "mabuses" de Lang (más de mi agrado íncluso que la mítica "Metropolis" del mismo autor -aunque nada al nivel de la ya sonora "M", desde luego-) el "Nosferatu" de Murnau y, sobretodo, ésta "El gabinete del Doctor Caligari". Dirigida por Robert Wiene (que nadie me pregunte si conozco alguna peli más de este hombre, por cierto), sobre la que los eruditos no vienen a ponerse de acuerdo (como descubre uno al buscar mayor documentación sobre la misma): ¿es en verdad la primera peli expresionista o es dicha catalogación un error común que se debe evitar? En cualquier caso y huyendo de elitismos varios, sigue siendo una de mis pelis de terror favoritas y, desde luego, mi peli de cine mudo predilecta (por encima de cualquier comedia icónica que se quiera recordar). En ella el protagonista de la acción rememora las andanzas de un tal Dr.Caligari, director de un manicomio, que se vale de la hipnósis para dominar a su esclavo sonámbulo, el inolvidable Cesare, y perpretar una serie de asesinatos en una pequeña localidad llamada Holstenwall... Al final del film (que en principio por lo visto debió ser dirigida por el mismísimo Lang, quien no pudo hacerse cargo por compromisos previos pero si tuvo tiempo de meter mano a parte del guión) uno ya no sabe si los flashbacks (alguno a su vez dentro de otro flashback) nos vienen a decir que el Dr. de marras es en verdad un buen tipo y es todo una paja mental para hacer caer al espectador en la telaraña del terror psicológico o. por contra, es todo lo despiadado que se apunta de buenas a primeras. Cosas de las limitaciones técnicas de la época, o de entendimiento mías, para el caso nos da igual. Es una peli que ya os digo que haréis bien en ver solos (no os fuméis nada antes pues igual os da por flipar demasiado si no la habéis visto nunca), sin interferencias externas de por medio y si es de noche mejor. Así la ví yo por primera vez hace catorce años y todavía no me he recuperado del todo (no hay más que verme)... Particularmente pienso que estoy libre de sospecha a la hora de ensalzar films por su historia al margen de la misma o por pertenecer a una u otra corriente. Sin ir más lejos, y sin cambiar de época, a mi el "Potenkin" por mucha escalinata de por medio que tenga no me ha impresionado nunca mucho, el famoso mamotreto de Griffith de "El nacimiento de una nación" será igual de importante para la Historia del medio (que lo és igual que la otra que duda cabe) siempre he sido incapaz de tragármelo entero...y ya puestos (cambiando mucho el tercio) no soporto a Chaplin (argh, me acabo de cargar toda posibilidad de tener patrocinador en el blog). Para mí y en base a mis limitados conocimientos el cine de calidad "cinco estrellas que te mueres ya mismo si no la has visto" empieza con esta. Expresionista o no, la sombra de esta peli es inagotable y su influencia planea por este primer siglo de cine con mano de hierro. Desde Browning hasta Corman, y durante cualquier década, para llegar a maestros actuales como el primer Polanski, o gente buena o interesante porqué si (que no maestros aunque así los vendan) como el Burton, entre tantos otros se han nutrido una y más veces de los enfermizos e imposibles ángulos de cámara de la película de Wiene. No es solo que sea el primer film donde se acuñe el término "terror psicológico", es que dicho término se queda corto. Es una film psicóticamente terrorífico, que a parte de ser lo mismo pero al revés acojona el doble. Puede que a alguien, a algún visitante ocasional, esta entrada le parezca algo intrusista (lo remito al pié de página del blog donde tal vez encuentre explicación a su contrariedad en el texto que he puesto a modo "declaración de intenciones" -no sé cuantas llevo ya- de este espacio...si no tiene ganas ya le digo que por mi se puede ir a la mierda y punto, que es un resumen más breve y sintético de la cosa), pues vale, por mi parte nunca me quitaré ni la jeta del maldito Cesare del tarro ni el poliangular y circense decorado que todavía, lo uno y lo otro, me atacan en pesadillas en las noches de luna llena...y de las otras también. A FAVOR: en apenas una década va hacer un siglo de su manufactura pero aunque la hubieran estrenado ayer tendría que estrujarme mucho la quijotera por encontrar algo que me las haya hecho pasar tan putas...Aunque sea el mantra más sagrado del estilo al que (pongamos que) pertence, nunca el (enfermizo) uso de cámara me ha parecido tan protagonista como aquí. EN CONTRA: que por estas latitudes se pueda hacer el chiste malsano y recurrente con una de las peores bandas, con sin duda uno de los peores cantantes -sino el peor-, de la historia del pop-rock que de aquí, obviamente, tomaron el nombre; que pueda dar pereza aunque no se haya visto nunca, más teniendo en cuenta que dura setenta minutejos...poco más que un CSI o la chocarrada de turno, es para pensárselo... GUZZTOMETRO: 11/10

2 comentarios:

  1. No la he visto. Lo admito. Me da hasta vergüenza decirlo. Y mas aún cuando hoy comento Kung-fu panda. Esto no se me hace a mi Guzzest, no me dejes mal coño. Mañana podrías comentar el clácico de Bud Spencer y terence Hill "Dos superdos" y yo "El halcón Maltés", que tal?

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  2. Suscribo todas y cada una de tus palabras. Aquí hay otra mente hipnotizada por el mesmérico doctor. Caligari es, simplemente, de lo mejor que se haya filmado nunca. Es casi la perfección misma en los inicios mismos del cine. ¡Ah!, y yo también fui perseguida durante semanas por el estilizado fantasma del sonámbulo. A día de hoy, ambos son mis personajes favoritos de todo el cine de terror.

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