martes, 1 de julio de 2008

LA MASCARA DE DIMITRIOS (1944)

Toda una maravilla de film que raramente encontrareis en ninguna lista de tres al cuarto. Firmada por el bastante discreto Jean Negulesco (su peli más famosa es la bastante churrigueresca comedia "Como casarse con un millonario" que, para mí, lo cierto es que por Marilyn y poco más...), que aquí se sacó de la manga una historia de cine negro atípica tristemente ninguneada.
Argumento: un escritor holandés de novelas policiacas indaga sobre el desconocido pasado de un personaje que fue ladrón, asesino y espía. Sus averiguaciones le sumergen en una intriga que le conduce a numerosos países, entre ellos Turquía, donde apareció el cadáver del criminal...
La sombra de "Ciudadano Kane" y "Casablanca" sobrevuela el film durante todo su metraje. La primera por el tono mitificador del personaje que aparece en el título, valiéndose de un protagonista fascinado por la inhóspita leyenda negra de un personaje y el correcto uso del tiempo de las distntas acciones, emulando la recopilación de datos que, a modo retrospectivo, se efectua también en la mítica peli de Welles. La segunda porque bueno...Lorre, Greenstreet, cine negro...No es demasiado difícil.
Aprovecho ahora para destacar que las escenas entre estos dos (Peter Lorre y Sidney Greenstreet) son directamente antológicas. Qué manera de trabajar, qué carisma uno y otro...Acojonante. Si algún jovencito aspirante a actor, cuya pasión no le deja pensar en otra cosa, tiene complejo por verse feo/a ante el espejo en un supuesto mundillo de Adonis y Afroditas, le sugiero ipso facto que vea esta peli, donde un par de cardos borriqueros como pocas veces se ha visto ejecutan una interpretación que ni todo el botox de Hollywood ni todas las pedantes críticas aceitosas del cine de autor europeo pueden pagar (si les queda alguna duda después. que vean el Nerón de Ustinov en "Quo Vadis", para tirar definitivamente por la ventana cualquier complejo). No es una obra maestra, o eso creo yo. Pero es buena, buena de cojones. El personaje de Peter Lorre nos lleva de la mano todo el rato por varios paises y escenarios y con (y como) él cambiamos de parecer sobre el sentimiento que nos suscita el tal Dimitrios.
No daré detalles sobre el muy bien resuelto final pero, para echar más leña, también destaco el fascinante papel e interpretación de Zachary Scott interpretando al tal Dimitrios
Para acabar, reseñar también la brutal fotografia del film con ese blanco y negro, sobretodo cuando echan mano a esos enormes interiores que dan todavía una mayor sensación de grandeza a un film que sin cacareos ni lisonjeras críticas de a duro la docena, logra equipararse a muchos reconocidos clásicos de la "época dorada".
A FAVOR: los tres actores protagonistas y el desarrollo de sus personajes, el argumento, la cambiante ambientación y lo sobrio y bien parido de toda la producción en general.
EN CONTRA: la A VECES falta de ambición de su director que no se atreve a dar el paso de grandeza, por demasiado comedido, que procede cuando lo tiene todo de cara, limitándose a una correcta e impoluta dirección sin mácula (hasta te puede parecer oir la claqueta en según que escena) cuando tenía un pura sangre para jugar con él a sus anchas...Lo qué hubieran hecho Lang, Premminger, Hitch o el propio Orson (y algunos otros) con esto...Por Diox !!
GUZZTOMETRO: 9/10

3 comentarios:

  1. Pues no la he visto, no sabia ni que existiera, mira tú, pero el tal Dimitrios no promete nada con máscara... imagínate sin ella...

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  2. Pues como fan del pajarraco maltés que eres te la recomiendo especialmente ...Es muy del palo, que diu el jovent...

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  3. guapa pelicua......actores a buen nivel....y buena fotografia....muy recomendable....joya de las sombras

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