jueves, 2 de octubre de 2008

LA LEYENDA DEL INDOMABLE (1967)

Lo que ha costado decidirse a uno a la hora de destacar una peli del recientemente finado Sr. Newman. Cinco décadas de carrera, casi nada, en las que ha dejado huella al menos una vez sea como prota o secundario (íncluso en los "dosmiles"lo ha conseguido el tipo con esa maravilla a reivindicar que és "Camino a la Perdición" del 2002 dirigida por Mendes y que, incomprensiblemente, ha quedado ya ninguneada con apenas un lustro de vida).
Es difícil que, teniendo en cuenta lo reciente de su defunción, la cosa no tome cierto aire de panegírico. Más cuando mi intención es meterme con todos esos críticos descerebrados que no le han perdonado jamás el la desfachatez de ser un serio acreedor al inexistente premio al "actor más guapo de la historia" (que en efecto puede que lo haya sido el cabrito). Mala cosa. Cada vez que escucho en una misma frase, a la hora de citar actores yanquis célebres, el nombre de Newman precediendo al del (inexpresivo hasta el desespero) Redford y (el directamente hierático cara de palo) McQueen (entre otros todavía más prescindibles si cabe), me da un picor malsano que me dura varios minutos. Tampoco se ha ayudado el propio Paul con frases del tipo: "admito que hasta los cuarenta no tenía ni puta idea de actuar" (debe ser algún tipo de sindrome de Estocolmo para con la puta crítica, teniendo en cuenta algunas virgueríass que el tipo llego a protagonizar antes de dicha edad).
En la peli aquí destacada ("Cool Hand Luke" en el original) contaba cuarenta y dos primaveras, en cualquier caso, y encaraba ya el final de la primera de las dos décadas de su maximo esplendor...al menos en teoría, ya que para varias generaciones su mejor peli es "La gata sobre el tejado de zinc" (Richard Brooks, 1958), y tampoco conviene olvidar, por ejemplo, esa tremebunda y ochentera "Veredicto Final" (Sidney Lumet, 1982). Y es que Paul Newman, amén de lo de guapo, merece pasar a la historia como uno de los mejores actores del medio. No tuvo la elegancia de Olivier, el carisma de Laughton, la presencia de Mitchum o la variedad de Lancaster, no se puede negar, pero en simpatía y pillería no le pilla ni cristo (el Curtis más inspirado y socarrón, quizás).
"La Leyenda del Indomable" nos cuenta la historia de Luke Jackson condenado a un par de años de trena tras cometer el "imperdonable delito" de cargarse unos parquímetros tras una cogorza de aquí te espero. El resto de la peli es su convivencia con el resto de reos del lugar, mezclado con algún que otro intento de fuga y una serie de insurrecciones para con el personal del centro (que haran ganarle el respeto de sus compañeros).
Siempre se recuerda además la oscarizada interpretación del muy rudo George Kennedy (el jefe de Leslie Nielsen en la conocida chorrosaga...y es que aunque el tipo está increible en esta peli no todo el mundo envejece con la misma dignidad, queda claro...), destacando especialmente por encima de todo el crisol de secundarios del film.
La peli además incluye canciones que a la postre serían eternizadas por la Creedence, interpretadas por el actorazo Harry Dean Staton.
Sin embargo, no cabe engañarse, aquí lo que tenemos es un solo de Newman elevado al cubo. Quizá el papel que le inmortaliza de manera definitiva (mucho más que la regulera "El color del dinero" que le significó el Oscar de los huevos, enésima muestra de lo engañoso y pastelero de la jodida estatuilla ya que ese film no entra en el "best of" de Paul ni con calzador -cosa que si pasa con su inborrable primera parte-). Mucho más allá de la escenita de los huevos (en la que come huevos, se entiende), este film así como la interpretación de Newman crea escuela y patrón para toda una larga serie de dramas carcelarios que llega hasta nuestros días, aunque (fracamente) sin llegar a acercarse de manera peligrosa. No sé si es el mejor papel de Paul Newman o su mejor peli (a mi me gusta mucho pero prefiero "Harper, investigador privado", "El golpe"-en la que además disfruto horrores viendo como se come vivo al otro-, o la citada "Veredicto final"), pero por lo que parece fue el que le dió, al fin, el justo reconocimiento como artista que su guapura le había negado en mayor o menor grado hasta entonces.
A FAVOR: Paul Newman en un papel memorable que desborda carisma, el resto de actores y un argumento fiel a una historia que no se (auto)encierra en un género determinado (eso ya lo inventarán más tarde) en contra de lo que pueda parecer a priori.
EN CONTRA: por decir algo (puede que blasfémico), se nota que Stuart Rosenberg fue mayormente un hombre de Tv (de aquella época se debe aclarar), así que la trama es deliberadamente un "causa-reacción" (o "gamberrada/castigo" si se prefiere) perpetuo que, puntualmente, puede resultar algo plano o carente de fondo. Pero insisto "por decir algo", ya que si entendemos que todo el argumento gira en torno a la historia de su protagonista, no hay chirriar que valga y podemos disfrutar del peliculón de marras que tenemos delante.
GUZZTOMETRO: 9/10

1 comentario:

  1. Peliculón que volví a ver hace un poco mas de un mes. Peliculón, y punto.

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