viernes, 24 de octubre de 2008

LOS 400 GOLPES (1959)

Sinopsis robada: "Antoine Doinel es un adolescente parisino no especialmente querido por su familia. Su madre, que lo tuvo de soltera, quiso abortar, aunque la abuela lo impidió, y fue reconocido por el que ahora es su padre. La falta de atención de su familia hacen de Doinel un alumno díscolo en el colegio, pero sus travesuras y la mala suerte que tiene al descubrir a su madre con un amante hacen que se vaya viendo encaminado hacia el delito. En el momento en el que lo comete, su propia madre hace lo posible por deshacerse del muchacho, que acabará internado en un centro para menores delincuentes, del que un día se escapa para poder ver el mar".

No me voy a dedicar a vender motos. No pretendo hacer creer a nadie que domino (como merece) la obra del cineasta francés François Truffaut ("La noche americana", "Besos robados", "El último metro" y poco más) o todo el tema de la nouvelle vague. Me da lo mismo. "Los 400 golpes" sería una maravilla, se mire por donde se mire, aunque la hubiera dirigido un geranio.
Pasando de puntillas por el tema anecdotario (por ejemplo el que Antoine no es sino un alter ego del propio director o que, ya puestos, el título se refiere a una expresión francesa cuya traducción podría ser "hacer las mil y una" -en clara alusión a las correrias de su protagonista-), la pelí, en contra de lo que alguno pueda pensar (si ha cometido la desfachatez de no verla aún), es amena de narices. Íncluso con toda su carga dramática a cuestas.
Aquellos que tengan el mundillo del cine como un hobby recurrente, que no se limiten a ver los estrenos de temporada en "la golfa" o "el día del espectador", encontrarán ecos de esto en films posteriores del nivelazo de "La naranja mecánica" o "Rebeldes".
Historias todas ellas de marcada tendencia dickensiana donde se refleja la soledad y abandono de la juventud cuando la suerte o las circunstancias de cada individuo no coinciden con sus inquietudes y/o necesidades. Sea de forma deliberada o no.
En el caso del protagonista de este film estamos en el primer caso. Elige ser niño y gamberro (que no delincuente, de ahí la "injusticia" que nos causa simpatía y complicidad) en un tiempo y lugar erróneos. Sin embargo, al contrario que ocurre con buena parte del neorrealismo, la historia no se regodea en el drama. Avanza sobre las andaduras de su prota sin prestar tanta atención al contexto y se situa como peli de cabecera para aquellos lectores sibaritas de la novela del pasado siglo que tienen "El guardián entre el centeno" (Sallinger, 1951) en el pedestal que, para mí como para tantos otros, merece. Y no cito esa obra en balde, los paralelismos que se pueden hacer resultan algo obvios.
Es muy difícil no compadecerse de este Tom Sawyer afrancesado que, a pesar del apoyo recibido por sus padres (que lejos del pasotismo de los homónimos del film de Kubrick anteriormente citado, otorgan una educación correcta y afín a los tiempos que corren), siente la necesidad de dejar aflorar sus instintos más rebeldes. En parte esto lo provoca el propio cineasta (por aquello del alter ego anteriormente citado), haciendo que el joven protagonista tenga como mayores intereses la literatura y la necesidad imperante de ver el mar (alguien con dichas inquietudes a cuestas no puede ser realmente malo).
Es una peli triste en definitiva, no hay porqué negarlo, pero es magnética como pocas cosas. Puede que a alguien le resulte fría, que en principio no hay nada malo en ello, siempre me ha gustado la gente con criterio propio que puede argumentar que algo que es una obra maestra por vox populi en base a sus gustos no tiene "para tanto". Sin embargo aquí no podría estar más en desacuerdo. Esa es la gracia de este film. Su afamado director no juzga a nadie, de ahí esa puesta en escena tan deliberadamente austera, y al mismo tiempo nos ofrece una película humana y cercana como pocas.
A FAVOR: no se qué cojones decir. El término "obra maestra", referido al arte, se inventó para cosas de esta índole, o eso pienso yo.
EN CONTRA: que el hecho de ser "una peli de obligado visionado" le haga creer a alguien que sea un producto snob, realzado por la crítica, en base a unos tecnicismos o características concretas (no olvidemos que estamos ante el film referencial de todo un género), que a la hora de la verdad se debe a su tiempo y circunstancias...Falso, es una película que se debe ver y tener presente hace medio siglo, hoy, mañana y/o en cualquier momento de la vida.
GUZZTOMETRO: 10/10

6 comentarios:

  1. No la recuerdo excesivamente bien porque la he visto una sola vez, y fue hace años cuando el Garci presentaba aquel programa-tertulia de cine, que bromas aparte era el único programa donde se daban grandes clásicos del cine como: el ladrón de bicicletas, Viridiana, Vertigo, Ninotchka, the killing o esta de Los 400 golpes, ya digo, no la recuerdo bien, así que tendré que darle a la burrica para recordarla.... gracia a Garci y gracias a Guzz, claro.

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  2. Qué bien. Me han puesto en una misma frase que el Capitán Caspas (Garci)...Ahora ya me puedo tirar por un puente...

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  3. Esto sí que es cine coño! Hoy me ha emocionado con su artículo, sr guzzest, muy bueno.

    Chapeau!

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  4. tu has visto Tropic Thunder?? pues hasta que no hayas visto eso no opines de cine, ok Flush? por cierto porque todo el mundo escribe en el blog del Guzz y no en el mio si el tipo no escribe nada.... tendré que hacer como él o darle a la gente lo que quiere.. haré críticas de Metropolis, Viridiana y su puta madre... si es que nadie me aprecia en este planeta, recorcholis!

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  5. Com que ningú escriu al seu bloc, Sr. Niko??
    Parli dels especímens masculins, please, no per una servidora..
    De fet, pensava que Sr. Guzzi-luz només tenia un bloc, i ara resulta que fa doblete..

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  6. ...Y no solo "doblete". Estoy preparando un nuevo blog de temática erótica que será la fucking bomba. Capítulo uno: "los 34 usos distintos de la mermelada y la postura del cangrejo de rio"...Cuidao.

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