domingo, 28 de diciembre de 2008

EL NUEVO CASO DEL INSPECTOR CLOUSEAU (1964)

SINOPSIS: Nuevas aventuras del inspector francés Jacques Clouseau, inepto detective que en esta ocasión intentará resolver un caso en el que una doncella es acusada de asesinar a su amante.

Nada mejor que el maestro Edwards para completar el hat-trick de comedias sixties. Y al igual que las dos anteriores es un film muy recomendable al que, posiblemente, se le podría dejar en notable alto sin otorgarle la excelencia como hago yo. Cosas e influencias en la vida de cada uno, ya ven. En cualquier caso nos encontramos de nuevo ante una película que, creo, nadie que le guste un mínimo el cine cómico dejaría de recomendar (amateur o no). Podría haber puesto la primera ("The pink panter"/1963), más elegante y sofisticada (aunque igual de destacable sino más, según los gustos), pero me parece que la primera secuela de las andanzas del impresentable detective francés es la que mejor refleja todo el espíritu de la saga.
Al contrario que en el anterior film aquí Clouseau es ya el prota absoluto. Aparecen por vez primera Dreyfuss y Kato (inolvidables porqué si -la primera aparición del ayudante oriental es para muchos amantes del género un momento cósmico en la historia del cine, y no sin razón-).
La música de Mancini para el film no se limita a la archiconocida melodia, inmortalizada para los restos sin debate a caber, de hecho, da la entrada al asunto con esa "Shadows of Paris" que enmarca la brillante y pícara introducción de Edwards (antes de los insaltables títulos de crédito iniciales) en la que nos convierte en vouyeurs dejándonos espiar los juegos nocturnos domésticos de la adinerada finca donde se comete el asesinato.
No olvidemos tampoco a Elke Sommer como la chica del folletín o al elegante George Sanders como el señor de la casa. Entre otras cosas (como por ejemplo el ayudante de Clouseau, secundario habitual en comedias de la época, cuyo nombre a estas horas me da algo de pereza buscar by the web).
Dicho todo esto y obviando que estamos ante una comedia alocada con algún que otro gag de esos que se te quedan clavados en la memoria a hierro ardiente, se puede ir ya al díptico de genios que son a la postre las cabezas visibles del berenjenal: Edwards y Sellers...
Y es que casi puede intuir uno el duelo creativo que aquí se desarrolla. Las poperas y brillantes puestas en escena del director (la mencionada introducción o el momento "guateque" en el club nudista) contra los excesos interpretativos del monstruo creado por un actor que merecería un blog a parte solo para él...Esa sensación amor-odio entre ambos tipos, por cierto, queda perfectamente plasmada en el (justillo, por las expectativas creadas -a pesar de Rush y Watson, que me parecen la reostia de buenos, sea dicho-) biopic "Llámame Peter", estrenado hace unos pocos años.
¿Qué más se puede decir? Para buscar un director de comedia que supere en referencias al de este film hay que tirar, directamente, de Wilder, y para el actor para muchos debemos retroceder hasta el mismísimo Groucho (con el único permiso del Lemmon más entonado). Aquí ambos cineastas centrifugan al 100% de sus posibilidades y se nota que, a pesar de las consabidas luchas, se lo pasaron como enanos haciendo esta pelicula.
Después vendrían tres films más (muchos no contamos esa "Trail of the Pink Panther" del 82, con Sellers ya finado y que es un compendio de descartes pretéritos innecesario y que ensucia más que otra cosa la saga clásica), todos muy divertidos (y con su colección de momentos de descojone a tener en cuenta) pero sin llegar al nivel de esta "A shot in the dark" (que es lo que debieron haberle hecho al tipo que le puso el título por estas latitudes) que irradia ese plus de frescura del juguete nuevo por la parte que toca a la composición del protagonista, y un titánico (y futil) esfuerzo de Edwards por controlar lo incontrolable (que se agradece en lo detallado de todo el apartado visual)...después ya se rendiría, que con todo tampoco fue mal del todo la cosa (y yo entre tantos se lo agradezco lo indecible).
A FAVOR: Edwards, Clouseau, Kato, Dreyfuss...¿qué narices se puede pedir más en una comedia? (claro, podrían salir los Marx, los Python y el Allen de sus inicios, pero entonces ya sería como para no ver jamás otro film de ese género en la vida...); Mancini por supuesto; y que se corrobora por enésima ocasión que (por chalado que estuviese en vida) sin Sellers y su legado este mundo sería mucho más gris (para no pocos) de lo que ya és...zumbado de los cojones o no, un millón de gracias "Peter".
EN CONTRA: que nadie haya puesto aún precio a la cabeza de Steve Martin (y algún otro si, pero lo de este hijo de puta va más allá del insulto), por su reciente, reiterativa y repugnante falta de respeto...
GUZZTOMETRO: 9/10
Pd: "Yo no sospecho de nadie...y sospecho de todos".

2 comentarios:

  1. Yo también vi de Peter Sellers la película de "El Guateque" y también me gustó muchísimo, aunque he de reconocer que como las del Inspector Clousseau ninguna. Recuerdo que cuando Dreyfuss mencionaba a Clousseau siempre le ocurría alguna desgracia (se cortaba un dedo, se clavaba un pisapapeles).

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