viernes, 25 de julio de 2008

EL GABINETE DEL DOCTOR CALIGARI (1919)

Dios mío qué peliculaso ! Cuando pienso en el cine mudo de la primera época siempre me vienen los mismos títulos: los "mabuses" de Lang (más de mi agrado íncluso que la mítica "Metropolis" del mismo autor -aunque nada al nivel de la ya sonora "M", desde luego-) el "Nosferatu" de Murnau y, sobretodo, ésta "El gabinete del Doctor Caligari". Dirigida por Robert Wiene (que nadie me pregunte si conozco alguna peli más de este hombre, por cierto), sobre la que los eruditos no vienen a ponerse de acuerdo (como descubre uno al buscar mayor documentación sobre la misma): ¿es en verdad la primera peli expresionista o es dicha catalogación un error común que se debe evitar? En cualquier caso y huyendo de elitismos varios, sigue siendo una de mis pelis de terror favoritas y, desde luego, mi peli de cine mudo predilecta (por encima de cualquier comedia icónica que se quiera recordar). En ella el protagonista de la acción rememora las andanzas de un tal Dr.Caligari, director de un manicomio, que se vale de la hipnósis para dominar a su esclavo sonámbulo, el inolvidable Cesare, y perpretar una serie de asesinatos en una pequeña localidad llamada Holstenwall... Al final del film (que en principio por lo visto debió ser dirigida por el mismísimo Lang, quien no pudo hacerse cargo por compromisos previos pero si tuvo tiempo de meter mano a parte del guión) uno ya no sabe si los flashbacks (alguno a su vez dentro de otro flashback) nos vienen a decir que el Dr. de marras es en verdad un buen tipo y es todo una paja mental para hacer caer al espectador en la telaraña del terror psicológico o. por contra, es todo lo despiadado que se apunta de buenas a primeras. Cosas de las limitaciones técnicas de la época, o de entendimiento mías, para el caso nos da igual. Es una peli que ya os digo que haréis bien en ver solos (no os fuméis nada antes pues igual os da por flipar demasiado si no la habéis visto nunca), sin interferencias externas de por medio y si es de noche mejor. Así la ví yo por primera vez hace catorce años y todavía no me he recuperado del todo (no hay más que verme)... Particularmente pienso que estoy libre de sospecha a la hora de ensalzar films por su historia al margen de la misma o por pertenecer a una u otra corriente. Sin ir más lejos, y sin cambiar de época, a mi el "Potenkin" por mucha escalinata de por medio que tenga no me ha impresionado nunca mucho, el famoso mamotreto de Griffith de "El nacimiento de una nación" será igual de importante para la Historia del medio (que lo és igual que la otra que duda cabe) siempre he sido incapaz de tragármelo entero...y ya puestos (cambiando mucho el tercio) no soporto a Chaplin (argh, me acabo de cargar toda posibilidad de tener patrocinador en el blog). Para mí y en base a mis limitados conocimientos el cine de calidad "cinco estrellas que te mueres ya mismo si no la has visto" empieza con esta. Expresionista o no, la sombra de esta peli es inagotable y su influencia planea por este primer siglo de cine con mano de hierro. Desde Browning hasta Corman, y durante cualquier década, para llegar a maestros actuales como el primer Polanski, o gente buena o interesante porqué si (que no maestros aunque así los vendan) como el Burton, entre tantos otros se han nutrido una y más veces de los enfermizos e imposibles ángulos de cámara de la película de Wiene. No es solo que sea el primer film donde se acuñe el término "terror psicológico", es que dicho término se queda corto. Es una film psicóticamente terrorífico, que a parte de ser lo mismo pero al revés acojona el doble. Puede que a alguien, a algún visitante ocasional, esta entrada le parezca algo intrusista (lo remito al pié de página del blog donde tal vez encuentre explicación a su contrariedad en el texto que he puesto a modo "declaración de intenciones" -no sé cuantas llevo ya- de este espacio...si no tiene ganas ya le digo que por mi se puede ir a la mierda y punto, que es un resumen más breve y sintético de la cosa), pues vale, por mi parte nunca me quitaré ni la jeta del maldito Cesare del tarro ni el poliangular y circense decorado que todavía, lo uno y lo otro, me atacan en pesadillas en las noches de luna llena...y de las otras también. A FAVOR: en apenas una década va hacer un siglo de su manufactura pero aunque la hubieran estrenado ayer tendría que estrujarme mucho la quijotera por encontrar algo que me las haya hecho pasar tan putas...Aunque sea el mantra más sagrado del estilo al que (pongamos que) pertence, nunca el (enfermizo) uso de cámara me ha parecido tan protagonista como aquí. EN CONTRA: que por estas latitudes se pueda hacer el chiste malsano y recurrente con una de las peores bandas, con sin duda uno de los peores cantantes -sino el peor-, de la historia del pop-rock que de aquí, obviamente, tomaron el nombre; que pueda dar pereza aunque no se haya visto nunca, más teniendo en cuenta que dura setenta minutejos...poco más que un CSI o la chocarrada de turno, es para pensárselo... GUZZTOMETRO: 11/10

miércoles, 23 de julio de 2008

BLUE IN THE FACE (1995)

Curiosa y muy loable iniciativa el film éste. Mientras andaban liados con la muy recomendable "Smoke", Paul Auster y Wayne Wang descubrieron el valor nada agazapado y evidente que tenía el rol de Harvey Keitel en dicho film, sobresaliendo notablemente del resto de papeles (excelentes todos) que habían creado. Y es que el Auggie de "Smoke" rezuma carisma por todos los costados.
De esta manera el par de hachas (para lo ocasión eso si...que el Auster es un excepcional novelista -o a mí me lo parece- pero se pilló los dedos cosa mala con su siguiente film, el primero ya en solitario, "Lulu in the bridge", y Wang bueno...la verdad es que me parece un cutre de cal deu a tenor de su filmografía posterior a estos films -indagaré en lo anterior, que tiene mejor pinta y ya si eso lo comentamos-), desarrollaron un proyecto sobre el ínclito estanquero de aquella determinada y concreta esquina de Brooklyn.
Pero no sería ese el único argumento del film. Mezclados con los momentos convencionales del asunto (donde hay cameos a troche moche, de la Sorvino hasta el J.Fox pasando por la mismísima Madonna), en los que se nos muestra el día a día de Auggie y los parroquianos del local donde trabaja, aparecen -a modo falso documental- conversaciones sobre el tabaco, y la interacción con el barrio donde transcurre la historia de los implicados, del propio personaje de Keitel con nada menos que Jim Jarmusch, o también vemos asomar la jeta a un Lou Reed haciendo lo propio, como si de una entrevista ficticia se tratase, tras el mostrador explicándonos lo suyo. No es que sea la repanocha en cuanto a trascendencia lo uno o lo otro pero mola ver a tan ilustres y admirables artistas poner su granillo de nicotina al tema.
Sin embargo, volvamos a empezar, la estrella es Auggie. y todo está dirigido y/o centrado en él. De esta forma, cosa de Auster cabe suponer, se crea para la ocasión un pequeño esbozo de historia en la que se nos explica que el propietario del establecimiento ha recibido una jugosa oferta por el mismo y que está a punto de cerrar la venta...Al final nuestro estanquero favorito consigue convencer al tipo con la ayuda, involuntaria e indirecta, de la esposa de aquel interpretada por la fogosa y bastante expeditiva Roseanne (Dot, en el film). El resto todo son gags. Buenos, muy buenos, divertidos o muy divertidos, que tratan con éxito de mostrar lo cotidiano de la vida en esa parte y momento del mundo.
Especialmente recomendable si la podéis ver tras "Smoke" (que es superior y particularmente me merece un puntico más) para rebajar su tensión dramático-literaria tan bien resuelta y zambulliros de lleno en algo más ligero, pero también memorable, con uno de los personajes cinematográficos con mayor carisma de los 90, bordado con bisturí por un actor de los que ya casi no quedan.
A FAVOR: todo el proyecto en si es digno de aplauso, pero se debe destacar, obvio, a ese Harvey Keitel que lleva todo el peso del film como quien se rasca los cojines...Chapeau.
EN CONTRA: está encarada como un proyecto menor bajo el ala del film nodriza que es/fue "Smoke". De esta forma supongo que aquellos que no estén sobreaviso y busquen una intensidad dramática en los personajes de ésta que sea comparable a la de la otra (teniendo en cuenta quien firma el 50% de la autoría de la peli) se pueden llevar un chasco...Pero eso es un suponer, claro, y si entendemos todos que son dos cosas tan parecidas de aspecto como distintas de fondo, solo nos quedará ya disfrutar como un/a berraco/a.
GUZZTOMETRO: 8/10

CRIATURAS CELESTIALES (1994)

"Historia basada en hechos reales acerca del truculento asesinato cometido por las adolescentes Pauline Parker y Juliet Hulme, amantes incomprendidas por la rígida, conservadora y tradicional sociedad de la época representada principalmente en sus respectivos progenitores. La oposición a su relación íntima conducirá a un fatal desenlace producto del incontenible poder del amor puro entre dos seres inseparables, imaginativos y definitivamente inadaptados a las convenciones sociales imperantes."
Esa es, a grandes rasgos, la sinopsis standard que encontraréis en la red sobre esta peli. Ahí va la mía:
Un par de insufribles niñas (una pija y guapa-la Winslet claro-, y la otra fea y no rica -la Lynskey-) en lo peor de la edad del pavo se dedican a corretear por el prado mientras se inventan mundos imaginarios (como si la Andrews se hubiera fumado unos canutos tras ponerse tibia a mojitos, más o menos) y se reconocen a si mismas como genios creativos, y superespeciales que te mueres, incomprendidos...y no es para menos, porque resulta incomprensible que no las mate alguien en un arrebato de sentido común. Al final tras apuntes lésbicos púbers que básicamente se la resbalan a uno y el dramon de turno, llega la conclusión en la que ante el peligro de ser separadas se ven "impélidas" a matar a la madre de una de ellas a la que consideran culpable de dicha separación...Repelente, odioso y por encima de todo penoso. Además es un "basado en" por lo que a todo eso debemos sumar el factor oportunismo, errado aquí ya que, de alguna manera, dignifica la leyenda de esos dos engendros de Satanás, que en verdad existieron...
Peter Jackson goza de gran simpatía entre el público freakie por sus inicios avezados al gore ("Bad taste", "Braindead"), y general por el titánico esfuerzo de la trilogía sobre la obra de Tolkien...De esa forma entre unos y otros podemos perdonarle ese "King Kong" tan gratuitamente sobreproducido que se marcó a posteriori, tan necesario como dos chanclas del mismo pie...pero bueno, salían el Brody y la Watts y también había alguna secuencia de acción muy bien resuelta... correremos el consabido tupido velo, pues. Pero en medio de todo eso , el barbudo neozelandés se firmó este insufrible pastiche (la parte no basada en hechos reales, la de los mundos soñados por las niñas lo encontramos en varios sitios mucho antes que aquí, y mejor: desde Dorothy y su camino de baldosas amarillas hasta la quinceañera Conelly de "Labyrinth"), que además ha pasado a la historia como algo a destacar por cierto sector de la crítica "especializada"...Hay que joderse. Sin embargo, son esas partes "imaginarias" lo único que podría exonerar en algo a esta película, con sus castillos de arena y hombres de barro.
El resto, los diálogos y las niñas de los huevos son dignos de fusilamiento para con los/las implicados/as. Haré pues especial hincapié en sendas querubinas mal paridas, ya que el resto del reparto es prácticamente atrezzo que de vez en cuando larga alguna frase.
Con la Winslet acabo pronto. Entra de cabeza en ese extraño grupo de actores/actrices que me caen abiertamente mal pero al que hay que otorgarle cierta credibilidad (por ejemplo-y por aquellos mismos tiempos- en "Sentido y sensibilidad" se come con papas a las Thompson...que vale que no es muy complicado, pienso que yo mismo con peluca y las canillas depiladas puedo hacerlo mejor que la insufrible ex del Brannagh...pero para el caso, ya sirve). Aquí hace el papel de la amiga pija hiperactiva e insufriblemente deudora de sus estúpidas fantasías...Mucha bilis y violencia genera la futura co-protagonista de "Titanic" (a la que ya pondré a caldo más adelante, que nadie lo dude)
Lo de Melanie Lynskey es digno de mayor explicación. Es la amiga fea (que por suerte para ella sin ser ninguna Gugino ni ninguna Sienna Miller, las dos tipas que coronan cierto otro tipo de Guzztometro, ha crecido para bien), que con su rollo pasivo agresivo hace ir por donde quiere a la otra pánfila. Es, sin margen de duda, uno de los personajes más tremendamente odiosos que he visto en la vida en una película. Es todo ese papel, de principio a fin, un cúmulo de defectos...no le falta ni uno a la cenutria. Francamente pienso que Jackson se paso algún pueblo de más al retratar un personaje tan repugnante...Es de esos papeles que marcan y pueden llegar a destrozar la carrera de un intérprete (no olvidemos que nada de todo lo malo descrito es culpa de la -por entonces dieciseisañera- Lynskey, que es el vehículo pero no el conductor) y no todo el mundo tiene el talento de, por ejemplo, el galés Christian Bale a la hora de deshacerse del estigma de un papel realizado en la niñez-adolescencia.
Un enorme truñazo en definitiva, al menos para mí.
A FAVOR: los hombres de barro y buena parte de los paisajes y lugares imaginarios (...que tampoco son muchos en verdad, que no os vendan milongas)
EN CONTRA: las dos niñas protagonistas (no las actrices, que tampoco son nada del otro mundo pero sería muy cruel hacerle cargar a alguien con esa losa por entero) y todo lo que hacen, dicen, etc...a las que Jackson, además, hace (o pretende) en algunos momentos hacer pasar por heroínas, cuando por donde deberían pasar es por la cámara de gas, por el asco que llegan a dar y que supera con creces lo crudo del delito.
GUZZTOMETRO: 3/10

lunes, 21 de julio de 2008

EL SUEÑO DE CASSANDRA (2007)

"Ian (Ewan McGregor) y su hermano menor Terry (Colin Farrell), a pesar de sus apuros económicos, adquieren juntos un velero de segunda mano llamado "Cassandra's Dream", con la idea de acondicionarlo y navegar en él los fines de semana. Ian conoce a la atractiva Angela (Hayley Atwell) una joven actriz recién llegada a Londres en busca de un futuro de éxito en el mundo de la interpretación, e inmediatamente se siente fascinado por ella. Por otro lado, la debilidad de Terry por el juego, provocará que ambos confluyan en un callejón sin salida en el que su situación financiera será extremadamente delicada. La aparición de su tío Howard (Tom Wilkinson), recién llegado de Estados Unidos y con un pasado aparentemente repleto de éxitos económicos, supone un alivio para la economía de los hermanos. Pero todo tiene un precio. Tom les obligará a infringir la ley, poniendo a prueba su catadura moral, y provocando una serie de acontecimientos que darán lugar a consecuencias inesperadas…"
Esa es la sinopsis que encotraréis del film en nikochanisland.blogspot.com (ver lateral del blog). El resto de cosas que ha escrito el ínclito Nikochan en su artículo son opiniones suyas con las que no comulgo pero que, dada mi refinada educación, le respetaré al cabrón...
Como siempre y esto no es privilegio del Nicho ni de su conato de crítica (dicho lo de "conato" pues se pone a rajar en contra de Allen sin apenas hablar de la peli en sí), se evalua a Woody Allen por su personaje y obra posterior. Nunca, de unos años hacia acá sea cual fuere el medio -con contadas excepciones- se trata cada film como ente individual que és...
Entremos al trapo pues (¿venceremos al enemigo en su propio terreno?). Cuando hace unos pocos añitos Allen estrenó el thriller dramático (bueno e íncluso recomendable pero algo sobrevalorado en mi humilde opinión)"Match point" muchos redescubrieron al cinesta neoyorquino (no es el caso del Nicho, antes de que salte a la yugular, que me consta que conoce bien la obra del gafas), lo que por si mismo tampoco me parece mal. Luego vino "Scoop, que era una amable vuelta al redil de la comedia que tanto gusta al afamado director. Y, a día de hoy su último estreno, llega por fin "Cassandra's dream", con la que volverá al thriller, de tintes nuevamente dramáticos. En resumen tanto "Match point" como esta, son remiendos de aquella inolvidable y superior "Delitos y faltas" del 89. Sin duda "Match point" es una peli recomendable (8 en el Guzztometro), tampoco más -lo que es poco o mucho según pareceres-, pero entonces y a colación de "Cassandra's dream", ¿que no tiene esta última que tenga la otra? Bueno, dejando de lado a una muy guapa y fashion pareja protagonista no se me ocurre nada...Lo único quizá que en la más reciente Ewan McGreggor se carga, el solito, gran parte de las bondades de la película, con una hierática y helada interpretación. Una cosa es hacer comedias con Cameron Diaz o hacerse el chulito yonqui callejero, y otra cosa es generar emociones a base de matices en una interpretación, debiera alguien explicarle al actor escocés (que a pesar de todo hay que admitirle su simpatía y frescura, que las tiene, en según que registros). Por suerte o no, ese (insisto) es el principal y quizá único problema del film. Los otros dos papeles preponderantes el co-protagonista Colin Farell (gran futuro cuando empiece a afinar un poco con los papeles que elige) y el tio adinerado Tom Wilkinson (pedazo de monstruo este tipo), son realmente buenos. La historia no es inferior a la del film con Scarlett de un par de años antes. La codicia (o ambición mal entendida hasta sus últimas consecuencias), es una pequeña constante en la filmografía del Allen menos cómico. Y aquí se refleja tan bien como antaño con su egoísta protagonista (lástima de interpretación, insistiré una y mil veces si hace falta) o el tio de los hermanos protagonistas que no duda en involucrar a familiares para salvar el culo (se podrían citar ciertos paralelismos con el papel de Martin Landau en la peli del 89 citada, aunque los motivos inductores de uno y otro sean distintos). Además, introduce con el papel de Colin Farrell, y su insana adicción al juego, un nuevo rol o registro que encarna otra bajeza humana: la debilidad....y lo fácil que es dicha "debilidad" de moldear en base a abyectos y carentes de escrúpulos intereses ajenos.
La peli en si me recuerda por momentos al cine desgarrado del Mamet de sus inicios (en el cine, no en la dramaturgía, que de eso no tengo ni papa), a su vez heredero de Cassavettes, con esos exteriores completamente grises y depresivos, y los interiores tan ajustados de espacio y febrilmente cercanos(que no en vano Allen no pierde ocasión en plasmar su admiración por Bergman) como sea posible. Es esta una historia dura y gris como la vida misma en definitiva y saca a la palestra el reverso oscuro que muchos lleváis dentro (no yo, que soy muy majo). Así, en este film se nos muestra que "un pequeño paso al margen de la ley" puede solucionarnos el resto de la vida (una vez más) y para ello no se nos maquilla la bajeza moral humana con psicópatas, ni gamberros varios, abiertos a un u otro delito esporádico. Es gente aparentemente "normal" la que protagoniza esta historia. ¿Que no es bonita, simpática o divertida la peli?...¿Y por qué debe serlo?, sobretodo cuando es un film que gira entorno a las miserias humanas...No es un clásico, de acuerdo, pero es un film que logra su cometido: recordarnos de que pasta estamos TAMBIEN hechos...
A FAVOR: la puesta en escena que acompaña muy bien lo miserable y crudo que el guión quiere reflejar; Wilkinson y Farrell con sus soberbias interpretaciones; que no se sepa entender por no ajustarse a lo que algunas gentes esperan de su autor (y que curiosamente lo criticarían de igual forma si "hicese lo mismo de siempre"), al que visto lo visto no acaban de entender o dominar como creen.
EN CONTRA: McGreggor, que le roba al film el puntico necesario para ser "recomendable" con su planísima interpretación carente de alma (y no porque el personaje lo demande precisamente...).
GUZZTOMETRO: 7/10

EL PIANISTA (2002)

Wladyslaw Szpilman es un músico polaco de origen judío que trabaja en la radio de Varsovia y que ve como todo su mundo se derrumba con la llegada de la Segunda Guerra Mundial y la invasión de Polonia en septiembre de 1939. Después de que la estación de radio donde estaba trabajando es bombardeada, Szpilman llega a su casa donde se entera de que Gran Bretaña y Francia han declarado la guerra a Alemania.
Dos años después, las condiciones de vida para los judíos en Polonia se han ido deteriorando rápidamente, quedando reducidos sus derechos: tienen limitada la cantidad de dinero por familia, han de llevar brazaletes con la Estrella de David para ser identificados y, a finales de 1940, son obligados a trasladarse al Gueto de Varsovia. Ahí se enfrentan al hambre, a las persecuciones y humillaciones que los nazis llevan a cabo, además del miedo a la muerte y las torturas que siempre están presentes. Después de un tiempo, los judíos son reunidos y deportados al campo de exterminio de Treblinka. En el último minuto, Szpilman es salvado de ese horrible destino por un policía del gueto judío, antiguo amigo de la familia. Separado de sus familiares y seres queridos, Szpilman sobrevive, primero en el gueto como esclavo obrero de unidades de reconstrucción alemanas y posteriormente escondido en el exterior del gueto, confiando en la ayuda de amigos que no son judíos y que todavía lo recordaban.

Hasta ahí y sin entrar en detalles parte del argumento que he afanado de otro lugar de la red. Se podrían destacar momentos puntuales a mansalva, por supuesto, pero si se empieza esto sería un nunca acabar...
Siempre al evaluar por la patilla algún elemento creativo se topa uno con la trampa que uno mismo se ha pergeñado: la puntuación. A colación de ello me encontré con la siguiente putada, en forma de pregunta -de imposible respuesta satisfactoria para mí-: ¿como se mide sintéticamente la diferencia entre 0 y 1, o 7 y 8, etc...? Y que nadie me diga con decimales que eso es hacer el gualtrapa (de decimales a centésimas, luego a milésimas y de ahí...pues a hacer puntuaciones de 14 dígitos que para cuando hubiera acabado uno no se acordaría ya de sobre que cojones venía hablando) Todo ello porque releyendo lo que puse sobre el "Misterioso asesinato..." de Allen, hace unos días, se me ocurrió que quizá me había pasado y que mi admiración por el enano gafudo (y mi afán por reivindicarlo, maxime por las soplapolleces que se tienen que aguantar desde varios frentes al escuchar o leer sobre tan magistral cineasta) me había traicionado un pelín, o quizá no... "Bah, a la mierda, es una muy buena peli así que 9 0 10 que más da...", pensé. Y no rectifico. Lo que pasa es que esa muy entretenida peli a pesar de sus bondades no alcanza el nivel de los otros films que he puntuado hasta el momento de igual forma: "La ventana indiscreta", "Testigo de cargo", "Senderos de gloria"...o ahora, "El pianista". Insisto en que al film de Woody con toda su humildad (lo que a mi modo de ver aún la hace más grande) y carencia de ínfulas no se le deben quitar galones, sigue siendo un 10 para mí. Lo que pasa es que hay dieces que, además, son susceptibles de considerarse eso que los eruditos, críticos profesionales, y culoprietos varios denominan "obra maestra".
Centrándome ya en el título de Polanski (dejemos la endogamia bloggera aparcada un ratillo), podría empezar diciendo que cuando de aquí a varios años los majaderos de turno elucubren, para sabe dios que formato, una lista de las mejores pelis por década este "The pianist" pasará por encima de elitismos, y pijadas gafapastiles de turno, y tendrá garantizada su aparición allí donde sea. Yo, de hecho y muy posiblemente, empezaría por aquí al referirme al decenio en curso.
La adaptación de las memorias del músico polaco de origen judío Szpilman, realizada por Roman Polanski , es una rareza en los tiempos que corren (han pasado seis años, tampoco es tanto). Un film que puede partirse los morros con cualquier clásico de los tiempos mejores, rodado de forma artesanal en plena era de megabytes y politonos.
Que alegría y cachondeo ver a los zoquetes yanquis zampaburguers y sus panfleteros Oscars bajarse los pantalones (todos a una) ante la maestría de este genio al que, de manera poco clara, defenestraron de su circense país años a. Roman todavía debe andar descojonándose. Sin contar con la colaboración, ni simpatías, de los proclamados "grandes estudios" este ciudadano del mundo, heptagenario ahora pero esto se podría haber escrito hace dos o tres décadas tranquilamente, se ha acabado proclamando como uno de los últimos maestros realmente grandes e insaltables del medio. ¿Hollywood? Quién coño lo necesita cuando te chorrea el talento a borbotones por los poros...
En "El pianista" TODO es memorable (no se que narices puedo poner EN CONTRA...) La multimatizada interpretación de Brody es intachable durante las dos horas y media de metraje. Los secundarios, desde el padre interpretado por Frank Finlay hasta el alemán Thomas Kretchmann con su Capitán Wilm Hosenfeld -con todo los que pilla en medio- , es para quitarse el sombrero, la boina y hasta los gayumbos si hace falta.
Sobre la dirección de Polanski ya directamente se me acaban las palabras. La manera de llevar la historia en imágenes, marcando los capítulos con la fluidez que lo hace, la forma de llevarnos desde la incertidumbre al caos para acabar en la soledad, plasmados todos los puntos de vista en pantalla sin que apenas se cerciore uno de ello...todo magistral. Y a base ese "todo" de elementos tales como: oscurecer la fotografía según el pasaje; detalles de maestro como el filmar en planos medios y cortos para los "momentos del caos" en que la familía esta siendo separada y todo son carreras, o largos en los "momentos de soledad" donde todo es sucio y gris, sin olvidarnos de unos interiores cuya mera, y siempre sobria ambientación, van de lo cándido a lo agónico con una naturalidad "real" que hace tan necesario el cacareado -e insulso- Dogma como una patada en los huevos; o la música claro, que aparece y desaparece según la intencionalidad del autor al sugerirnos una sensación determinada... esos ejemplos y más a sumar a un muy (muy) largo etcétera.
El estilo tras la cámara de Roman es impagable. No hay nada aquí de forma por encima de contenido y si, en todo momento, mucha personalidad. Al igual que Kubrick, Fellini o cualquier otro pájaro de mismo plumaje, se nos ofrece un discurso visual particular e intransferible, innegablemente cierto, pero SIEMPRE supeditado a la historia que es lo más importante (la estrella, en definitiva), y que es lo que los Andersons, Paynes, Sofías y demás pollitos de nueva hornada parecen no pillar del todo (esperaremos a que Jonze haga las paces con Kaufmann o a que Wes recupere el rollo de sus dos primeros films -que ya empieza la cosa a alejarse en el tiempo-, a ver...)
Para acabar solo me queda el señalar mi repulsa hacia ese pequeño sector crítico que se metió con la parte media-final del film cuando el protagonista deambula entre escombros y ruinas sin apenas sonido...Ya sé que desde una plataforma amateur meterme con gente que cobra por opinar de cine puede ser visto como algo intrusista y canallesco pero...Qué os den, fariseos hijos de puta !
Solo alguien de la talla del que firma esta película podía jugar con un alto presupuesto con un pulso tan firme, y sin pillarse los dedos -y más en los tiempos que corren donde todo debe ofrecerse cocinado, masticado y tragado, para no agobiar al personal-, ofreciendo una película prácticamente muda, durante varios minutos, donde la imagen -todo lo que estás viendo- habla más, y en varias direcciones, que montañas y montañas de diálogos escritos para cualquier producto mainstream de los "grandes estudios".
A FAVOR: Todo...para que intentar destacar algo en concreto (la dirección de Polanski, la adaptación de Ronald Harwood sobre las memorias en las que se basa la cosa, la interpretación titánica de Adrien Brody, la música de Chopin...ya lo dije antes "un nunca acabar")
EN CONTRA: Nada. Hasta el poster és cojonudo.
GUZZTOMETRO: 10/10

miércoles, 16 de julio de 2008

ASESINATO POR DECRETO (1979)

En el "Dirigido por" de este mes (no el que aparece en el lateral del blog de momento) hay una mini-sección donde se dedican a rescatar pelis más o menos ignotas a fin de recomendarlas. En el ejemplar de julio se recuerda a esta "Murder by decree" dirigida por el discreto (esto lo sé por la revistitita) Bob Clark, y que juntaba (no por primera vez ni última) los mitos de Sherlock Holmes y Jack the Ripper. Personajes a cual más fascinante aunque, bien mirado, en el caso del horrible Jack hablaríamos más de Historia que de mito...Ya podría ser al reves, más que nada para no perder la fe en la especie del todo...En cualquier caso es un film que ví hace la tira de años, como cualquier cosa que tenga que ver con el famoso detective de Doyle que haya olido, ni que sea de lejos, y de la que por alguna razón no he guardado especial recuerdo.
Y es extraño. Posiblemente la enorme y monstruosa dupla Christopher Plummer/James Mason, como Holmes/Watson es de las más sólidas (si no la que más, con permiso de Caine/Kingsley pero eso es en una comedia y es otro cantar), por lo menos de cara a la galería (en la práctica yo no cambio al televisivo Jeremy Brett por ningún otro). Además papeles secundarios tan dignos de mención (a pesar de su brevedad) como el de Donald Sutherland o el de la canadiense Geneviève Bujold tampoco son moco de pava.
La ambientación de finales de la Londres del XIX que a tantos nos fascina a algunos (con sus callejones, niebla, farolas, zonas portuarias y podedumbre por doquier), alcanza aquí el puro éxtasis.
¿Donde patina pues tan, a priori, jocoso proyecto? Pues en la mitología de sendos personajes. Que no se entienda mal. Lo que se enseña bien enseñado está, pero la peli de alguna manera pasa por encima de sendos roles sin profundizar como se debiera en ninguno de los dos...Especialmente en lo que pertoca a Sherlock. Lo de Jack está más bien reflejado...aunque a borbotones, dando la información como de pasada -a base de guiños a veces-, sin regodearse en la intriga que es en definitiva lo que más mola.
Así pues no falta de uno el violín, el famoso apartamento de la calle Baker, el juego de quimicefa, la pipa, la gabardina y la gorra, el tono paternalista del personaje conservador de Watson, Lestrade, etc...Y del otro, el vidente (tremendo Sutherland), los espeluznantes crimenes, el tema de la masonería con la corona real de por medio, el terror de las prostitutas metidas en el ajo y que logran sobrevivir siempre temporalmente, etc...
Sin embargo, la investigación si nos saltamos las vaciladas de turno de Sherlock a la hora de deducir (menos de las que me gustaría por cierto) és demasiado acelerada y así se llega a una conclusión fatalmente marcada por la acción (cuesta imaginar una conclusión más patillera y desmitificadora para tan imborrables carácteres, como esa lucha final en el embarcadero)...olvidando director y guionistas, por el camino, que Sherlock y Watson no son Starsky y Hutch. Por suerte al final del todo, a modo epílogo tras la mentada acción, se toman su tiempo para poner los puntos sobre las ies logrando así maquillar un poquito mejor la cosa en su bagaje final.
La historia de Jack es bien conocida por todos (se presupone con bastante consenso que era el mismísimo médico de la familía real ayudado por un auténtico chalado de los de embudo y trompeta) y, en verdad, es aquí exprimida sin profundizar pero con gran corrección y contados momentos de terror muy, muy logrados. Bestial, y francamente sutil, por ejemplo el efecto de poner lentillas negras a los dos carniceros para vaciarles todavía más de vida y humanidad. Quizá se pueda echar en cara a alguien el que no se incorpore un protagonismo, más allá de la impactante aunque mera presencia psicópata, mayor a esos roles pero bueno...El principal problema es que lo que no se sabe exprimir es la presencia aquí del más mejor detective jamás habido, real o inventado. Esa es mi humilde impresión en cualquier caso.
A FAVOR: los actorazos -tanto protas como secundarios (y que voces en VO joder, todo más británico que los beatles, nada de feuchas voces nasales yanquis)- y, sobretodo, los personajazos en los que se basa el invento; la intachable ambientación y lo valiente (aunque no del todo original) de la idea; bastantes secuencias memorables, entre guiño y guiño a la mitología anteriormente descrita, como la desoladora visita al psiquiátrico, el tanteo final a Holmes por parte de la Orden para saber a que atenerse (la tensión queda bien reflejada) o por supuesto las andanzas de los criminales (que alguna da bastante giñe la verdad), entre otras.
EN CONTRA: la impresión de que nos falta información sobre la historia de Jack y de que el personaje de Holmes (que no el fantástico Plummer que lo borda, igual que Mason) debería dar mucho más de si. Aquellos más fantasiosos, y amantes de sendas leyendas, podemos pensar que hay demasiados recortes aquí metidos y que falta metraje (pues en verdad en definitiva da justo esa impresión, de lo uno y de lo otro) que recuperaremos en alguna maravillosa versión Dvd del futuro...
GUZZTOMETRO: 7/10

martes, 15 de julio de 2008

LEGEND (1985)

La carrera de Ridley Scott se divide de manera evidente en dos facciones. Hastal el 91 con "Thelma & Louise" y a posteriori, que es...otro rollo. No le negaré yo sus momentos (puntuales y contados, eso si) de buen tino a "Gladiator" o "American gangster" pero lo cierto es que ya nada es lo mismo, y Ridley pasó de convertirse en referencia a generador de blockbusters sobreproducidos (cosas como "Black hawk down" y/o "1492" son como bastante imperdonables) o auténticos truñazos, ya sin maquillaje a valer ( e igualmente sobreproducidos, por supuesto, como "La teniente O'Neil", "Hannibal", o "El reino de los cielos").
Vamos con el Ridley de la primera etapa pues. El que interesa.
Sin tener nada especialmente malo "La sombra del testigo" (87), con el patillero Berenger en danza, fue sin duda un paso atrás (dado que tampoco tenía nada especialmente bueno), el primero -al menos de forma clara- en su carrera. Don Ridley, erre que erre, quería tener su thriller de nueva hornada susceptible de ser reseñado, y lo medio logró de rasquis (sin piruetas, con corrección y poco más) en "Black rain" (89) . Por suerte, con la anteriormente citada peli con la Sarandon y la Davis el tipo se desquitaría ofreciendo algo digno de lo que de él (antaño) se esperaba.
Antes de todo eso, en los últimos setenta y primeros ochenta, Ridley parecía que iba a ser poco menos que el dios del cine: "The duellists" (ninguneada pelicularra sobre la descomunal novela corta de Conrad) y la dupla definitiva de la ciencia ficción "Alien"/"Blade runner" (sendos dieces del coponazo bendito), dan fe de ello.
En medio de todo eso nos encontramos con este "Legend". Cuento fantasioso en la línea de "Cristal oscuro", "La historia interminable" o "Willow" que, debido a pertenecer a un género tan poco prolífico -por desgracia-, ha quedado como referencia ochentera insaltable. Pero ay, al igual que pasa con la recreación en imágenes de la obra de Ende (a la que, seamos justos, este "Legend" pega varias docenas de patadas), el tiempo la pone en su sitio y hoy la cosa nos queda como otro vehículo de disfrute a nivel nostálgico, y casi en exclusiva, para los que estamos implicados generacionalmente.
Argumento: el Señor del Mal quiere desolar el mundo de los vivos privándolo de la luz. Para ello se quiere cargar a unos unicornios a fin de extinguir su especie lo que por lo visto, y aquí hay que hacer un esfuerzo por entrar en el juego, crea una clara causa-efecto. La manera requerida a fin de atraerlos y darles caza pasa por una trampa. En este caso la "inocencia", y la encarnación de dicha "inocencia"... que no es la panadera del barrio, sino la princesa Lily, perteneciente al mundo de los mortales y que tiene al alcance a los animalicos de marras merced a un bosquímano algo capullo llamado Jack con el que flirtea a troche moche... A partir de ahí los trasgos subalternos del Sr. del Mal hacen lo suyo, raptando a la repelente princesa por el camino, y generando la búsqueda por parte del tal Jack, un par de gnomos francamente gilipollas y un niño duende (el mejor personaje sin careta del film) con la intención de salvar al mundo amenazado por la oscuridad eterna (y a la "inocencia" de rebote).
Sin duda lo peor del film es el guión por lo tocante a la "parte hablada". La historia, como cuento de fantasía que és, no está mal y las imágenes del mundo de fábula recreado para la ocasión aguanta sorprendentemente bien el paso del tiempo, así como la caracterización de personajes que también está lograda. Pero los diálogos...o están mal doblados/traducidos o los guionistas estuvieron pensando en un film de cine mudo hasta diez segundos antes de empezar a rodar (la debería ver en VO para dilucidar la duda en cualquier caso). A la Princesa Lily, interpretada por la olvidada y ochentera Mia Sara, le tiene inefablemente manía, sino odio, cualquier hijo/a temeroso/a de dios/a solo verla (ya cuando empieza a cantar, hay que echar -directamente- mano a cubo y mocho para fregar los esputos de bilis que te crea la tía...) El futuro cienciólogo Cruise es carne de colleja con su empanadísimo personaje...De hecho uno y otro son el paradigma de lo baboso y sobreedulcorado...así como cualquier personaje del film, dentro de la facción de los "buenos" (exceptuando al duende anteriormente citado). Los trasgos mongoloides al servicio del malvado (hay uno que habla en verso, el cabecilla de hecho, y que nos hace apretar los puños y mirar de reojo el mando del dvd en más de una ocasión) también son de juzgado de guardia.
En lo bueno, por supuesto, tenemos al Señor del Mal con el impagable Tim Curry (el de "Rocky Horror Picture Show" para que decir más) bajo capas y capas de maquillaje. Suerte de demonio con grandes e interminables cornas que es, sin duda, una de los personajes más carismáticos e inolvidables dentro de este fantasioso subgénero del cine de aventuras. A sumar lo ya mencionado de las caracterizaciones (que no por repelentes los personajes dejan de estar bien resueltos estéticamente) y decorados. Y otros momentos que te sorprenden por lo violento e impactante de su presencia, como los celadores (cuya primera puesta en escena nos remite prácticamente a Leatherface pero sin serrucho de por medio) o la acojonante bruja del lago que parece secuestrada de Posesión Infernal. Esos dos últimos detalles de hecho plasman lo ambivalente de esta peli: asquerosamente dulce por un lado -sobretodo en la primera mitad del film-(hasta hay un fuego fatuo que se transforma en hada a lo Campanilla y que al hacerse grande crea pompas de jabón alrededor...cágate lorito) y tremendamente oscura por otro...Si metes en la coctelcao a la mencionada "Evil dead", "Mary Poppins" y "Cristal oscuro" te sale este "Legend" vamos...
Para terminar, es de recibo admitirle a Scott dos grandes aciertos en forma de secuencia como la búsqueda-homenaje sumergida del anillo en el lago (¿a qué nos recuerda esto, mi tesoro?) o la reversión del mito del pecado original cuando el demonio tienta, con bienes materiales, a la joven princesita de los huevos haciendo trontollar su (presupuesta) pureza...
A FAVOR: caracterización de personajes (los malos mayormente -quitando a los chorras, demasiado infantiles y evitables trasgos- que son la ostia), decorados y un argumento que calza la mar de bien con sendas virtudes.
EN CONTRA: los "buenos" del film que son directamente odiosos casi en su totalidad, sobretodo por las soplapolleces que les hacen decir...y, en definitiva, toda la parte infantiloide de la peli que parece no entender, en no pocos momentos, que ser niño no implica ser tonto del culo (cosas del pasado supongo...hoy día con la play, los Gb y todas las cosicas que conlleva la high technology, tal cosa es impensable.............) No creo que merezca llegar al notable, finalmente, porque su dirección, tras ver el film, parece no haberse atrevido a tomar partido entre las gominolas y el orujo, quedando el todo final como una extraña compota, 50% insufrible/50% memorable, de complicada ingestión...¿Por qué no un 5 entonces, si tan exacta es la división de pros y contras? Pues por el Señor del Mal, por supuesto.
GUZZTOMETRO: 6/10

jueves, 10 de julio de 2008

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. EPISODIO 1: LA AMENAZA FANTASMA (1999)

No podía seguir así de ninguna manera. En apenas un mes de existencia del blog (que ya digo que voy a ir frenando el ritmo pues la intención original era hacer alrededor de unas quince entradas mensuales y en este me lo estoy pasando por...) ya llevo cuatro o cinco dieces y ningún ceraco...con lo cafre que soy. Así pues, nada, propósito de enmienda. Me dije ayer: "hasta que no consiga un puto "0" como un solaco de grande no sigo". Y lo cierto es que no ha sido fácil. Me explico: hallar, siempre subjetivamente, una peli que a uno le parezca una pieza maestra es relativamente fácil desde el punto de vista del fan, pero, hacer justo lo contrario es bastante más puñetero. Tiene que ser un film con el que des a entender, claramente, sin margen de duda: "es mala, mala de herida mortal, y además no tiene NADA, desde ningún punto o tipo de vista, que la exonere"...
"La amenaza fantasma" fue estrenada en el 99 (más de tres lustros después de "El retorno del Jedi") en honor de multitudes. Aún recuerdo el día del estreno en el cine Urgell: la cola, los disfraces, los promotores, el tráfico parcialmente parado en los alrededores, las cámaras de tv...hasta había un tipo con barbas a lo ZZ Top vestido con andrajos que anunciaba el fin del mundo sobre una improvisada tarima de cartón...Inolvidable.
¿Quién me iba a decir que tres horas después saldría de ahí pensando que el tal Lucas era la personificación de Satanás en clave hombre de negocios de la industria del cine? No solo es que la peli sea más mala que robarle a una madre ciega el día de paga, el tío George había logrado ir más allá: se había cargado un mito (un mito friqui, de acuerdo, pero mito en definitiva) sin remisión ni vuelta atrás posible. Qué crueldad. Todos los recuerdos de mi hermanito llevándome a ver el estreno de las partes 2 y 3 (o 5 y 6, que esa es otra que...), que atesoraba como oro en paño, a la mierda. Todo tiempo perdido a partir de ahora y para siempre.
Que no se me entienda mal. Ya entendía y aborrecía todo el tema del merchandising abyecto que estaba forrando a muchos (no solo al Lucas de marras) desde hacía dos décadas y me doy perfecta cuenta que "El señor de los anillos" (la saga de aventuras megaproducidas definitiva, visto lo visto -aunque respaldándose en una obra literaria de semejante calibre y un presupuesto tal cagarla es complicado, o no, que sé yo, que con las mierdas que se hacen hoy día...-.) no está hecha por bohemios barbudos que viven en un desguace abandonado tocando el arpa y sin esperar nada a cambio con tal de ver realizada su obra. Pero es que lo de esto es DEMASIADO. Da muuuuchas naúseas.
Ya no me meto en la manía que le tengo a la Portman. O que actores como el (de capa caída cada vez más, y que por bondad innata mía, no entraré en el tema credibilidad comparándolo con el colosal y mítico Alec) MacGregor o (el siempre admirable, este si) Liam Neeson sean innecesarios: por la labor realizada podrían haber cogido tranquilamente a los de "Manos a la obra". Por otro lado, estoy convencido que tras mi actuación estelar como granjero en la obra de teatro de 8º, puedo hacerlo mejor que Samuel L.Jackson en este film. Lo que realmente duele y atraviesa el alma es ver a mitos de niñez (PO, el Yoda, en entregas posteriores Chewbacca o Jabba, y por extensión y osmósis Solo, Luke, Leia, el Halcón Milenario y la madre que los parió a todos juntos) reducidos a muñecos de acción sin alma (solo quizá R2 se salva, no en vano tiene las frases más inteligentes y mejores del guión...)
Las hieráticas interpretaciones tienen el carisma de una patada en el bajo vientre en lo mejor de la siesta. Los gélidos decorados huelen a megabyte cosa mala (en la entrada al reino sumergido uno se sorprende buscando el control pad de manera instintiva). Lo de la carrera de vainas es justo eso, toda una vaina que nos meten por...Al niño dan ganas de matarlo solo verlo por el bien de la humanidad. La supuesta gran secuencia de acción final, alternando la batalla en la esplanada y la intrusión -digna de un capítulo especialmente malo de el Equipo A- en palacio te crea una de las mayores dicotomías de la vida: ¿cuál me da más asco de las dos? Si la Portman ya me da rabia de normal (no pude evitar ponerlo) aquí con el tema de los vestiditos y las caracterizaciones alcanza nuevas cotas de odio, arcada y clamor por una justa y necesaria venganza. La batalla final con el tipo de los cuernos, que es en lógica el climax que uno está esperando toda la puta peli és, amén de corta, insuficiente para compensar una mierda. Los diálogos parecen de cachondeo, con el tema de los "miriclorianos" (o como coño se escriba) como gran estrella (-"Lucas, ¿qué hacemos para explicar que las luchas jedis de hace veinte años eran a dos por hora y estos tarugos van tan rápido?"...-"Mmm, déjame tres minutos que me tomo un coñac y..."). En definitiva, todo, TODO es una mierda en este muy mal videoclip andante cuya gran fortuna es haber coincidido en el tiempo con los "matrixes", de esta forma uno nunca podrá decidir ni dilucidar jamás del todo cuál de las dos sagas es más lamentable y botiflera. ¿La comparación con "ESDLA" tan de mode de unos años para acá? A ver chavalines/as, si el peor momento de las irregulares "Piratas del Caribe" al lado de esto es sin duda lo mejor de la historia del cine de aventuras o fantasía, dejemos de lado a los anillitos por favor, y sentido común.
Por cierto que no he dicho nada del Jar Jar Binks (con el que Lucas se rie de nosotros y nos insulta directamente, no se puede hacer otra lectura), al lado del cual los ya bastante execrables ewoks parecen pirañas mutantes asesinas en plena fase terminal de racionamento...
A FAVOR: nada, ni la famosa entrada con las "letras del espacio" en oblicuo ni la música de Williams serán nunca lo mismo tras esto...hasta eso me has quitado Georgie.
EN CONTRA: no sé...quizá con otros actores, director, argumento, vestuario, apartado técnico, producción, guión, fotografía, localizaciones, y varias docenas de cosas más, merecería un punto en el Guzztometro (tm)...Visto lo visto, espero que el Lucas se vaya a tomar pol saco para siempre jamás...en una galaxia muy, muy lejana, a ser posible.
GUZZTOMETRO: 0/10 (y porque no puedo poner negativos sin hacer trampas)

miércoles, 9 de julio de 2008

DETECTIVE PRIVADO (1978)

"The big sleep" en el original y, en efecto, otra versión de la novela del coloso de la novela negra Raymond Chandler. Nada que ver con la de Hawks, con Humphrey y Bacall, del 46. Aquella es mejor en todos los sentidos excepto en lo del argumento, claro (donde tres guionistas, entre ellos el mismísimo William Faulkner, se pasaban por el forro la novela para dar más cancha a los personajes en demérito de la historia...por lo visto se puede hacer un blog entero únicamente con lo sucedido durante el rodaje de ese film por la parte que al guión toca, en el más puro estilo "Casablanca") Esta versión del 78 es más fiel a la novela aunque cambiando, eso sí, las nueces de California por las majestuosas mansiones británicas.
La motivación para hablar de este film es algo intrincada. Tras el varapalo que le metí al tal Michael Winner en la, ahora, penúltima entrada, me puse a buscar algo con lo que honrar al tipo (más que nada porque, insisto, alguien que ha currado con tal crisol de actorazos, algo realmente bueno tiene que tener...) Rebuscando pues en su filmografía me encuentro con el citado "The big sleep" (coño !, debe ser un remake), entro en la ficha: Mitchum, Stewart, Collins, Reed...Pero hombre, si esto es "Detective privado" ! Peli que ya me conozco yo bastante, via Vhs, de hace la tira. Más que nada (íncluso por encima de mi querencia por la otra versión) por ser un fan del gran Chandler en general, y de Phillip Marlowe en particular.
Tras caer en la cuenta pues...Joder, no entiendo nada! Con tal elenco y la cosa no cuaja casi en ningún momento como sin duda podría...No se a qué viene (a que vino, vamos) tanto margen de error de la industria para con el tal Winner. Vale que a Mitchum se le ha pasado el arroz (mantiene la percha si, pero la cara tiene más arrugas que un concierto de los Stones en Benidorn), que el papel de Stewart, aunque determinante en la trama, tampoco es algo a destacar especialmente más allá de lo figurativo, que las actrices que encarnan a las dos hermanas Sarah Miles y Candy Clark hagan un alegato a favor de la sobreactuación desmedida en casi cada plano (la primera no para de sacar la lengua -sabe dios porqué- y la segunda más que yonqui parece una psicópata salida de madre), que Reed, Richard Boone (secundario habitual en sobreproducciones de los 50's) Edward Fox (el de la versión buena de "The day of the Jackal"), y alguno más, estén claramente desaprovechados,o por supuesto, que la Collins confirme aquí su nivel interpretativo de "Dinastía" y poca cosa más... Con todo la suma de las partes, entre los actores, que antipatías a parte es de cajón admitir que aquí el más tonto te hace un triple pentium con folra i manilles (dejando de lado a la Collins, que no estorba pero es el papel más chorras de todos), y lo sólido del argumento (suerte de novela negra sin el menor atisbo de goteras), hacen francamente duro el que la cosa no brille de distinta manera...El tipo, el tal Winner, va a su puta bola: ahora pongo una voz en off con los pensamientos del protagonista, ahora me olvido de ello, ahora lo recupero al cabo de una hora de peli... Sirva eso como ejemplo, pero también el hecho de que no es de recibo el ritmo cansino (no esperó ver correr, o dando volteretas a lo Bruce Lee, a Mitchum estando tan viejuno...pero pon algún diálogo más coño, que no creo que vaya a subir el pan), la falta de interés en la dirección de actores en general (a veces parece que vayan con el piloto automático, sin implicarse demasiado con la historia ni su personaje), el filmar exteriores como si esto fuera la comunión de su sobrina Manoli ("yo si eso dejo aquí el objetivo y me voy a por una caña..."), o el poco cariño puesto en parte de los diálogos escogidos en los que se tira de cliché y tentetieso -sin pensar ni tener en cuenta en absoluto el desfase cronológico: imágenes de los 70, diálogos de los 40- (de hecho en la versión de Hawks parecen mil veces más modernos e intencionados, a pesar de las tres décadas de diferencia).
Con todo, gracias a la magia de Chandler el asunto logra llegar al "Psché, esta bien" sin más, ya que el argumento, insisto, y especialmente si te va el género de novela negra es para enmarcar.
A FAVOR: el argumento y la aparición de los citados actores secundarios (a sumar Harry Andrews -el hombre que nació para ser mayordomo en las películas-, y el tremebundo Colin Blakely -el inolvidable Watson de la incursión de Wilder en el personaje de Sherlock- que logran dar algo de profundidad a la cosa.
EN CONTRA: el director, sobretodo en lo que a dirección actoral toca, que hasta logra quitarle carisma a Mitchum y desaprovechar a todo un Stewart, por caducos que esten y resulten aquí...Capítulo aparte para las dos hermanitas, la sobrevalorada para mí Sarah Miles (cuya presunta femme fatale, muy poco creíble, casi acaba con la vida de la Bacall en un ataque de descojone tras ver esto), y la pirada interpretación de la televisiva Candy Clark que no hay por donde pillarla.
GUZZTOMETRO: 6/10
ANECDOTARIO: como no he puesto la sinopsis ni nada, recordaré -a modo compensación- una de las frases míticas de mi muy admirado Mitchum, quién como es bien sabido se choteó toda la vida del trabajo de actor...A la pregunta de un fan/periodista, impresionado por la ominosa presencia e intensidad de las interpretaciones del actor, consistente en: "¿Qué técnicas de interpretación ha estudiado o utiliza para desarrollar su arte?", Robert tras una larga pausa contestó: "Mmm, básicamente son dos: a pie y a caballo"...Si es que no ha habido ninguno más chulo coñe...

martes, 8 de julio de 2008

ATRACO A LA INGLESA (1967)

Aunque no falta quien se empeña en considerar "Mirando hacia atrás con ira" (1958, Tony Richardson -el que lograra fama mundial para el gran Albert Finney con su "Tom Jones" de un lustro después-) como la primera peli del movimiento cinematográfico inglés conocido como "Free Cinema" (muy posiblemente el último movimiento de los llamados clásicos que cabría destacar realmente del pasado siglo), el consenso popular parece coincidir que dicha corriente debe ubicarse correctamente entre el 65 y el 75. Tras dicho periodo muchos de los directores relacionados con el tema emigraran a Hollywood (en la clásica tradición de cineastas europeos del s.XX que fueron de artistas implicados con su arte...hasta que se encuentran con la posiblidad real de oler lechuga...), dando por finalizada la martingala.
En dicho contexto nos encontramos a esta "The jokers". Dirigida por el tal Michael Winner. Director de medio pelo que ha tenido el dudoso honor de dirigir "El justiciero de la noche" (1985) con el mismísimo Bronson (con el que coincidirá varias veces...ya está todo dicho) al frente y, eso sí, hacerse cargo de la sobreproducción de turno a costa del Poirot de Mrs. Christie en "Cita con la muerte" (con el grandioso, en todos los sentidos, Ustinov uno de mis actores favoritos de todos los tiempos)...aunque la verdad, tampoco seré yo quien tire cohetes por ella. El resto todo son comedias menores y poca cosa más (aunque el tipo realmente ha trabajado con la crema de los actores británicos de los 60's y 70's, como comprobamos tras repasar su muy discreta filmografía)
Argumento: Michael y David Tremayne son dos hermanos que van de bohemios y que quieren hacerse famosos, pero con algo que tenga clase y estilo, eso si, y que les de una una gran notoriedad.... Para ello deciden hacer algo sonado: no se les ocurre otra que robar las joyas de la Corona custodiadas y sitas en la Torre de Londres y devolverlas una semana después (son así de chulos). Todo sale perfecto, pero, una vez consumado el robo, David es arrestado y el taimado Michael se queda con las joyas, escondiéndolas y negando cualquier vínculo con el robo...
Comedia con guiños al thriller y regustillo dramático, no tendría más historia para mí sino fuera porque sendos hermanos Michael y David, son interpretados por dos actores que francamente (sin entrar a valorar lo buenos que puedan ser...en cualquier caso a mi me lo parecen, y mucho) me han caido siempre de puta madre: Michael Crawford y Oliver Reed, respectivamente.
Y sobre eso se sostiene, prácticamente, la peli. Sobre sendas interpretaciones. Los interiores son cansinos y opresivos porqué si y los exteriores parecen sacados de alguna serie televisiva británica hecha con cuatro duros a lo "Gent del barri". Los diálogos no son como para canonizar a los guionistas (el propio Winner y otros dos tipos) tampoco, correctos sin más. Si a ello sumamos que tampoco tenemos a Kubrick precisamente dirigiendo el nervio argumental del asunto por la parte que toca a lo visual, nos queda como gran gancho al que agarrarnos el histrionismo e indudable carisma de su coñona dupla protagonista, amén de lo que sigue en el siguiente párrafo.
Y es que hay que admitirle al director, y a los otros dos guionistas, que sería algo injusto negarles el acierto en lo que se suele denominar el tempo de la obra (por lo menos sobre el papel) durante tres cuartas partes del film. Bastante bien medido -en la proporción apuntada- y que, en parte (solo en parte), logra subsanar las carencias obvias del global final. El argumento esta construido sobre un crescendo continuo (esto empieza a parecer un intento de crítica al último concierto de Marriner con la Filarmónica Sinfónica de Londres...) donde los hermanos protagonistas van ganando en cabronería sin prisa pero sin pausa durante el film, acabando por llegar -lamentablemente-al hastío, más allá incluso de la mala leche, donde ya nada importa incluidas las consecuencias de sus actos...Lo malo es que ese hastío final trasciende hacia el espectador lo que, acompañado de los aspectos negativos del film anteriormente apuntados, dejan a Crawford y a Reed un poco en bragas y, de hecho, suerte que son unos actorazos del copón pues llegado cierto momento uno se los puede imaginar pidiendo al director: ¿qué hago, rio, lloro, me cabreo...?
A FAVOR: casi en exclusiva Michael Crawford y Oliver Reed, que bordan sus canallescos personajes; y en mucha menor medida el ritmo (que a mi me gusta más que "tempo"...será que me he comprado hoy el "Dirigido por" del mes y estoy algo agafapastado...), ascendente durante buena parte de la película.
EN CONTRA: lo dicho...Visualmente no merece apenas atención y el desarrollo del argumento es a la postre toda una invitación a la indeferencia (que se adivina de lejos, cuando dejamos el nudo para encarar la conclusión) en esa cuarta parte del film, antes obviada y que no corresponde a lo mostrado por lo que precede, dejándonos como único paracaídas la empatía que nos merezcan a cada uno los personajes/actores. En resumen, aunque como buen fan de los mejores Coen el citado ritmo sea mi elemento predilecto a la hora de valorar un film (ni rápido ni lento, cada peli debe tener o encontrar el suyo), es en definitiva un elemento más, y si viaja solo se va a acabar estrellando irremediablemente, aún con el mejor casting del mundo...No es el caso del todo pienso yo, pero por demasiado poco.
GUZZTOMETRO: 5/10

KILL BILL: Vol.1 (2003)//KILL BILL: Vol.2 (2004)

Estuve el domingo pasado por el centro, en plenas rebajas y en claro acto de masoquismo, y tras sudar tinta china durante más rato del que hubiera deseado (y empezar a tener algún que otro espasmo sociópata) me refugio en el "efná" a fin de hacerme con algún vinilo de esos nuevos reeditados tan monos que hacen ahora (cosa que se ha puesto de moda allende de los mares y que empieza acá con el desfase habitual, cagonla...). Tras hacerme con dos grandiosas adquisiciones (el mismísimo "Momofuku" costelliano y una preciosa edición del "Face to face" de los kinkis que da gloria verla), me dispongo a abandonar el megastore en cuestión y, justo antes de pisar las escaleras mecánicas, me topo con una pequeña tarima porta cd's donde han puesto, sobre unas cuantas docenas de ejemplares en formato digital del elemento en cuestión, el siguiente anuncio: Ok computer, "para muchos el mejor disco de los 90"...Para otros: cuatro singles (realmente buenos solo dos) y mucha tontería al respective, pienso para mí...Entonces empecé a pensar más, cosa siempre harto peligrosa, y a mosquearme con esa tediosa tendencia de algunos críticos en etiquetar a la brava (para eso estamos los putos fans amateurs coñe), cuando se supone que son profesionales. Por "a la brava" entiendo que es algo no consensuado como debiera por crítica, público y (muy importante) tiempo, ni que sea un mínimo de esto último. ¿Qué pasa cuando la cosa no está clara y resulta partidista de unos u otros? -como es el caso del ejemplo, que para muchos era un "clásico" a los siete segundos de ponerse a la venta-. Se cae en el maniequismo, es decir: se santifica o demoniza algo, según simpatías o antipatías varias. Con dicho planteamiento, al llegar a casa, pensé en un "Ok computer" de los 90's, en versión cine, para ponerlo en el blog. La solución fácil claro: el puto Tarantino.
Así empecé a pensar en "Reservoir dogs" (1992) y "Pulp fiction" (1994), las dos ÚNICAS pelis del tipo que merecen la etiqueta de recomendable en este espacio, y sobre el que el mismo ha edificado todo su emporio (y ojo que pongo "recomendable" a secas, un 8 sobre 10 una y otra, lo que no está nada mal, pero...tampoco perdamos el mundo de vista).
Sin embargo, como el tío me cae mal, aunque en parte -lo admito- no es culpa suya (volvemos a lo del maniqueismo del sector crítico que ensalza la temperatura del agua por el aspecto de la piscina, antes de zambullirse en ella y estarse un rato), prefiero ir a saco y, como tengo ganas de batalla, meterme con el ultramegasobrevalorado por algunos/as muchos/as díptico llamado "Kill Bill". Lo más ventajista, quizá, hubiera sido meterme con todos los embolaos a cuál más horrible ("Abierto hasta el amanecer", "Tú asesina que...", "Killing Zoe", etc...) en que ha participado de una manera u otra, o mejor, con "Jackie Brown"(1997), su tercera película con la que se estrellara y ejemplo más palpable de sus limitaciones (¿cuantas conversaciones triviales más, sino directamente estúpidas, sobre Madonna, burguers o masajes en los pies se podían aguantar?).
Si, sin duda que el individuo me carga. Por muchos guiños a Peckinpah o a "The killing" (y lo de ésta más que guiños son piquetes de ojos con todas las de la ley) de Reservoir, o lo bien que le estructurara el guión Roger Avary en "Pulp fiction", a mí Quentin no me la mete doblada...Lo suyo es la imitación, la regurgitación de artistas mayores en clave de serie B y/o Z (en claro homenaje, que es lo único honesto que le concedo, a las truñosas peliculas que alquilaba en el cutre videoclub donde curraba años a). De cualquier forma, tras el pistoletazo de salida inicial de esas dos pelis, el tipo ha dejado evidente, cada vez más, lo muy limitado de su discurso...
Y ahora vamos ya con los Kill Bill. Pelis correctas sin más, de esas que yo denomino "idóneas para la siesta", que alguna gente ha elevado hasta el infinito y más allá.
Lo bueno es que, una vez más, habida cuenta de lo reciente del asunto, me libro de argumentos y sinopsis (que por otro lado se resume facilmente: la sempiterna y más que vista historia de venganza, al más puro estilo Charles Bronson, pero con katanas y kung fu en vez de pistolas y bigotes...todo aderazado a ritmo Mtv, para que los chavales de hoy en día no se aburran en el cine). Lo más revelador: esta puta peli (las dos) NO INVENTA NADA. Tarantino es un Dj más, no un compositor (o creador). Mezcla, como siempre, elementos de subgéneros pretéritos (black explotation, pelis de kung fu setenteras de las más chungas, serie b de la más rancia...),y los pasa por un turmix de impostada modernidad mainstream de lo más pulido y prefabricado que uno se pueda encontrar...Le pone una lámina de nata a la coliflor, si se me permite, así el primer rebufo de sabor es positivo y te entra por los ojos pero, tarde o temprano, caerás en la cuenta de la chufla que te estas tragando...
"Kill Bill", tanto una como la otra, no lo negaré (que no las separo porque aunque se estrenaron con meses de diferencia estan concebidas como una sola...Como el "Érase una vez en América"de Leone o el "Novecento" de Bertolucci, -enésimo "préstamo" que algunos toman por original erroneamente- pero en formato fast-food), tiene algunos momentos divertidos y/o entretenidos.

Ese es el problema principal del cine de este hombre para mí. Si se vendiera como "cine de entretenimiento", sin más y sin ínfulas de ninguna clase la cosa sería más llevadera, pero no, lo venden como "cine de autor", como si los pastiches que nos endilga fueran algo digno de considerar...La fórmula se le agotó, insisto, con su segundo film, con todo, en las pelis que me han servido de excusa para meterme con él destacan cosicas como: el enfrentamiento final contra dios y la madre de la primera parte (ver cualquier peli de karaté de hace treinta años), el momento de animación (desde Gene Kelly bailando con Jerry -o Tom, que no sé quién es cada uno-hasta Woody a principios de los 70, entre muchos otros), el adiestramiento del maestro de Kung fu (ver la serie de marras en cuestión o el penúltimo paréntesis), la secuencia en que la entierran viva (aquí no acabaría nunca) y algunos enfrentamientos sanguinolentos contra algunos de los "asesinos jefes" (que por otro lado es lo mejor de las pelis y el fuerte del Tarantino, el ketchup y la violencia gratuita excesiva -aunque innegablemente, la cosa ya no impacta como antes...-)

Los "killbils" en resumen: entretenidas, como espectáculo lúdico y esporádico sin ir más allá, lo son, al menos para mí...ahora bien, también son pretenciosas, prescindibles, remendadas, efectistas hasta la enfermedad y, por encima de todo, sobrevaloradas porqué si.

A FAVOR: las secuencias de acción y, no lo negaré, una Uma Thurman en un papel pensado e ideado a su mayor gloria (que no en vano ser la parienta del dire también ayuda).

EN CONTRA: que no proceda hablar de interpretaciones, dejando de lado a la prota, porque cualquier papel es perfectamente reproducible por cualquier ser vivo que no este mareado o tenga algún tipo de deficiencia sanitaria...Con el tema de los politonos y los chandals, y todo el asunto del merchandising oficial y oficioso, no me meto que me enfado...Y finalmente, el efecto refresco que le encuentro a todo el cine de este tipo (omitiendo por enésima vez sus dos primeros films): la chispa sale a presión cuando abres la lata y ahí se queda.

GUZZTOMETRO: 5/10 (una y otra)


jueves, 3 de julio de 2008

LOS CONQUISTADORES DE ATLANTIS (1978)

Je, je, qué patillera que és.
Sinopsis: La legendaria ciudad perdida de la Atlántida está custodiada por un pulpo gigante que mantiene retenidas a varias familias de pescadores, forzadas a reconstruir la ciudad. Para que puedan sobrevivir bajo el agua, estos humanos han sido transformados, por medio de la inserción de agallas, en tritones. Ahora tratan de apoderarse de la Tierra. El profesor Aitken, su hijo Charles y Greg Collison se hallan investigando en las proximidades de la Atlántida cuando los gigantescos tentáculos del pulpo los atrapan… Ahí queda eso !
Supongo que hay que ser inglés y tener un sentido del humor algo especial para hacer una producción de aventuras, emulando a los folletines yanquis de los 30's y 40's, casi finados los setenta y regodearse en ello, pretendiendo hacerlo colar como un film serio con todas las de la ley. La famosa regurgitación pulp cuya inventiva muchos otorgan erroneamente a Tanrantinoniano tiene más años que las piñas en definitiva.
Indagando en la tragedia descubro que el director, un tal Kevin Connor, es un habitual de las recreaciones de aventuras clásicas de las de siempre (de los que llevan Verne tatuado en una nalga y Harryhausen en la otra, para entendernos), sirviendose del cine durante los 70 y de la tv a posteriori y hasta hoy.
Qué daño hicieron las distribuidoras en la incipiente cultura del videoclub de aquellos primeros y medianos ochenta...Recuerdo como, de pequeño, cuando salía una peli nueva había poco menos que darse de leches con todo el vecindario a fin de hacerse con el ansiado alquiler. Así, mientras pasabas en vano las tardes esperando que el malaje de turno se dignara a devolver "El retorno del jedi", no te quedaba otra que mirar por enésima vez los truños que sistemáticamente acababas pillando (por la mera falta de competencia arrendadora). Como es el caso, obvio, de esta "Warlords of Atlantis".
¿Qué más se puede decir a partir de los sonado del argumento? Solo admitir, quizás, que ni la aparición de un pulpo gigante (auténtica perdición para mí, como sabe el que me conoce un mínimo) es motivo de defensa...Se puede encontrar por la interné alguna página friqui donde la defienden con entusiasmo y hasta la dignifican de manera desproporcionada : que si una referencia a la mitología griega por aquí, que si se hilvana con supuesta solvencia mitos como la Atlántida y el Triángulo de las Bermudas,...Paridas, por supuesto (si pones una cita de "La tempestad", por ejemplo, en "Armagedon" ésta seguirá siendo una puta basura sin defensa a valer...). No hay aquí la magia de filmes tipo "Viaje al centro de la Tierra" (con Mason entre otros de por medio) o el "Moby Dick" de Huston (entre tantas otras del estilo), la honesta diversión sin ínfulas de las peripecias del indómito Sabú en sus correrías fantasiosas por Oriente Medio, o la currada artesanal que fue por ejemplo "Jason y los Argonautas" en su momento.
En definitiva, un batiburrillo con varias (y muy trilladas) influencias de la aventura clásica que no por ser de serie B de manera abierta, y ex profeso, se libra del suspenso. No me cebo del todo con ella, por otro lado, pues sigo pensando que si se ve con diez añitos, en plena influencia de las novelas de Verne, Salgari, Stevenson y tantos otros (novelas por cierto que, en buen porcentaje, deben ir recuperándose de vez en cuando pues no dejan de ser obras maestras en su ámbito, pese a quien pese, de las que siempre se puede extraer algo nuevo cada vez), se puede pasar un rato la mar de ameno. Ya después, muy poco después de hecho, "ni pa caldo"...
LO MEJOR: tres puntos para el pulpo gigante (que es la mar de mono) y uno al esfuerzo titánico de los actores intentado dar credibilidad, y fallando en el proceso -es de cajón-, al asunto.
LO PEOR: el resto.
GUZZTOMETRO: 4/10

SOLTEROS (1992)

Como no dejo de sentirme culpable por haberle puesto un punto de más a "Rounders" (por el único motivo de mi maquiavelismo mental de turno), a modo penitencia voy ahora a desmitificar un film de esos que me marcó el final de la adolescencia y cuyo interés, francamente, ha quedado indebatiblemente diluido, cosa mala, por el paso de los años: "Singles" de Cameron Crowe. "La peli del grunge", para más señas.
No sé si vale la pena entrar en detalles con un argumento que se podría resumir tranquilamente en apenas dos líneas (las vivencias amorosas y desamorosas de unos jovenes que buscan la emancipación, cada uno a su manera, en la ciudad de la lluvia en plena efervescencia del "seattle sound")... Aunque quizá, bien mirado, son los detalles esporádicos los que a día de hoy salvarían al film del cate (en el Guzztometro, al menos)
Ni que decir tiene que el tal Crowe, que al principio prometía, se ha acabado convirtiendo en una locomotora inagotable de dirigir truños ("Almost famous", "Vanilla Sky", "Jerry -enseñame la pasta- Maguire"...) Los papeles de Campbell Scott (el hoy casi desaparecido sobrino del mismísimo "Patton") y de Kyra "Closer" Sedwick (señora Bacon...o Panceta que es lo mismo) no están del todo mal. En su momento me hicieron gracia. Ahora visto en perspectiva se da cuenta uno de que, quitados los cuatro gags cómicos, la parte dramática es una colección de tópicos de manual. Bastante justita su historia como para ser el hilo conductor protagonista que pretende. Lo de la sobrinácea Bridget es bastante peor. Suerte de Ally McBeal en versión camarera post-adolescente cuya actitud nos acerca peligrosamente a la de los cabestros protas de Melrose Pl. y similares. El resto de colegas tampoco tienen mayor importancia, algun gag suelto y punto... con una excepción, el papel interpretado por Matt Dillon como frontman de una bastante chunga formación de rock local. Merece punto y a parte a fin de contextualizar la cosa (ni que sea porque es lo que más me agrada a mí del film).
Durante los 80 algunas bandas de rock yanqui regurgitaron el punk rock más histórico (de los Stooges, Dolls y Mc5 hasta los Ramones y la camada británica) y lo mezclaron con diversas visiones del rock clásico (según el artistazo de cabecera del pollo en cuestión). Así Replacements, Black Flag, Hüsker Dü o Big Black (y alguno más), pusieron la alfombra para que Sonic Youth (estos van a caballo entre sendas etapas), Pixies, Dinosaur Jr, etc... se hicieran un nombre al otro lado del charco. Como suele pasar la chispa se encuentra en canciones determinadas. Así mientras "Teen age riot" retrotraía a la Velvet a veinte años después a guitarrazo limpio, y "Debaser" aceleraba el discurso de la new wave a doscientos por hora o "Freak scene" demostraba que el registro de Neil y cia. podía propulsarse hasta el infinito en su vertiente indie, aparecía otro "himno" todavía más caústico si cabe (aunque de inferior nivel, es evidente y para qué negarlo): "Touch me, i'm sick" de unos tal Mudhoney, cerrando así -con su asesino riff recalcitrante- el poker de ases de rock "alternativos" de finales de los 80, cuando dicho concepto tenía aún algún sentido. Después ya vendrían los Nirvana, Pearl Jam y demás pero, el eje del mal está aquí.
Tras el rollaco volvamos con Matt Dillon y "Singles". Dillon es aquí el alter ego de Mark Arm (vocalista de esos tal Mudhoney-formación todavía en activo y en bastante buena forma por cierto-), y lider de unos tal Citizen Dick ("ciudadano polla", en efecto...) cuyo principal hit "Touch me, i'm dick" (...), no ofrece dudas con el paralelismo apuntado. Otras cosas, como la actitud mesiánica o la tontería congénita que lleva encima el personaje/cantante se van desarrollando durante el rodaje de la peli ofreciendo en clave cómica los mejores pasajes de la misma.
Otra cosa a apuntar en el haber son la aparición de según que abanderados del "seattle sound" y algún guiño al "make it yourself" que dicho estilo propugnaba (entre otras cosas como: la vida es una mierda, todo el mundo miente, vamos a suicidarnos al monte...y otras alegrías varias). A colación de esto último, destaca la escena donde una de los miembros del grupo de colegas se va a un editor visual para que le haga un video a fin de ponerlo en un programa de contactos (incipiente historia en aquellos días) a fin de conseguir novio (el citado editor es nada menos que Tim Burton y en la escena, para más inri, suenan los Pixies de fondo...mu bien mu bien)
En cuanto a lo de los "abanderados"mencionados...bien, por ejemplo está el hecho de que los otros tres miembros de Citizen Dick son Eddie Vedder, Jeff Ament y Stone Gossard (vocalista, bajista y guitarra de Pearl Jam). Las actuaciones en directo de Soundgarden (Cornell aparece también más adelante haciendo un cameo) y Alice in chains, es toda una declaración de intenciones (el contexto por encima de la historia de los personajes). Hay otras cosicas claro. Muchas de ellas se incluyen en la recomendable banda sonora que incluye, por ejemplo, canciones de los majestuosos y cruelmente ignorados Screaming Trees, de los por entonces ignotos Smashing Pumpkins o de, como no, Mother Love Bone banda madre de la que saldrían la Mermelada Púrpura y el Jardín Sonoro, en definitiva (más alguna que otra acertada visita que lamentablemente no aparece en el álbum oficial, como el "She sells sanctuary" de The Cult).
A destacar, finalmente, las canciones de Paul "Replacement" Westerberg que de hecho firma la bso, y el "May this be love"de Hendrix...o es que alguien creía que en una peli sobre Seattle y música rock no iba aparecer Jimi !
A FAVOR: la banda sonora y el papel de Matt Dillon.
EN CONTRA: el resto de papeles que resultan algo insulsos y el que haya tenido que hablar de rock en "un blog de sine" ya que la peli por si misma, si quitamos el tema musical con todos sus derivados, tampoco vendría a ser la panacea...Resumiendo, es lo malo de hacer algo creativo que se debe al 100% a un lugar y a un momento: o te queda de cojones o se queda anclado ahí precisamente, en ese lugar y ese momento, como es el caso.
GUZZTOMETRO: 5/10

martes, 1 de julio de 2008

LA MASCARA DE DIMITRIOS (1944)

Toda una maravilla de film que raramente encontrareis en ninguna lista de tres al cuarto. Firmada por el bastante discreto Jean Negulesco (su peli más famosa es la bastante churrigueresca comedia "Como casarse con un millonario" que, para mí, lo cierto es que por Marilyn y poco más...), que aquí se sacó de la manga una historia de cine negro atípica tristemente ninguneada.
Argumento: un escritor holandés de novelas policiacas indaga sobre el desconocido pasado de un personaje que fue ladrón, asesino y espía. Sus averiguaciones le sumergen en una intriga que le conduce a numerosos países, entre ellos Turquía, donde apareció el cadáver del criminal...
La sombra de "Ciudadano Kane" y "Casablanca" sobrevuela el film durante todo su metraje. La primera por el tono mitificador del personaje que aparece en el título, valiéndose de un protagonista fascinado por la inhóspita leyenda negra de un personaje y el correcto uso del tiempo de las distntas acciones, emulando la recopilación de datos que, a modo retrospectivo, se efectua también en la mítica peli de Welles. La segunda porque bueno...Lorre, Greenstreet, cine negro...No es demasiado difícil.
Aprovecho ahora para destacar que las escenas entre estos dos (Peter Lorre y Sidney Greenstreet) son directamente antológicas. Qué manera de trabajar, qué carisma uno y otro...Acojonante. Si algún jovencito aspirante a actor, cuya pasión no le deja pensar en otra cosa, tiene complejo por verse feo/a ante el espejo en un supuesto mundillo de Adonis y Afroditas, le sugiero ipso facto que vea esta peli, donde un par de cardos borriqueros como pocas veces se ha visto ejecutan una interpretación que ni todo el botox de Hollywood ni todas las pedantes críticas aceitosas del cine de autor europeo pueden pagar (si les queda alguna duda después. que vean el Nerón de Ustinov en "Quo Vadis", para tirar definitivamente por la ventana cualquier complejo). No es una obra maestra, o eso creo yo. Pero es buena, buena de cojones. El personaje de Peter Lorre nos lleva de la mano todo el rato por varios paises y escenarios y con (y como) él cambiamos de parecer sobre el sentimiento que nos suscita el tal Dimitrios.
No daré detalles sobre el muy bien resuelto final pero, para echar más leña, también destaco el fascinante papel e interpretación de Zachary Scott interpretando al tal Dimitrios
Para acabar, reseñar también la brutal fotografia del film con ese blanco y negro, sobretodo cuando echan mano a esos enormes interiores que dan todavía una mayor sensación de grandeza a un film que sin cacareos ni lisonjeras críticas de a duro la docena, logra equipararse a muchos reconocidos clásicos de la "época dorada".
A FAVOR: los tres actores protagonistas y el desarrollo de sus personajes, el argumento, la cambiante ambientación y lo sobrio y bien parido de toda la producción en general.
EN CONTRA: la A VECES falta de ambición de su director que no se atreve a dar el paso de grandeza, por demasiado comedido, que procede cuando lo tiene todo de cara, limitándose a una correcta e impoluta dirección sin mácula (hasta te puede parecer oir la claqueta en según que escena) cuando tenía un pura sangre para jugar con él a sus anchas...Lo qué hubieran hecho Lang, Premminger, Hitch o el propio Orson (y algunos otros) con esto...Por Diox !!
GUZZTOMETRO: 9/10

LA VENTANA INDISCRETA (1954)

Vaya, vaya, ¿así que el Nicho se piensa que puede hablar, en su ilustre blog, sobre mi Hitchcock favorito sin esperar una reacción por mis partes?...Jamás. Fuera coñas hace bien el hacedor del blog vecino en tener este film como clásico infalible al que agarrarse en época de vacas flacas (el 90% del cine actual, para entendernos) Tan bien le ha quedado la cosa que invito a los que lean este blog a visitar nikochanisland.blogspot.com para enterarse/refrescar la sinópsis, y otros datos de interés, de tan magistral obra.

Por mi parte decir que evitaré hacer apología de las obras maestras del cineasta británico ya que no acabaríamos nunca (inmediatamente antes de esta, presentó "Yo confieso"(54) y "Crimen perfecto"(53), que se dice pronto y por ejemplo) y porque hablamos de un cineasta que hasta el más borde o exigente de los críticos puede ningunear bajando de al menos media docena de obras maestras (más tantos otros clásicos de aquí te espero)

Me centraré pues en dar a conocer los motivos que convierten a "Rear window" en mi película favorita de Alfred.

Lo primero que cabe destacar es que es un film sin su "momento clásico recurrente", sin la foto (?!) de rigor para entendernos (más allá de la angustiosa mirada de James Stewart). Aquí no tenemos a Cary Grant perseguido por una avioneta, a Janet Leigh berreando en la ducha, a los pájaros abarrotando la estructura metálica del parque, o al propio Stewart colgando de un tejado mirando hacia abajo. Y con todo, ha quedado en la memoria colectiva tanto o más que los clásicos apuntados.

"La ventana indiscreta" pertenece a ese grupo de films del maestro cocidos a fuego lento. Los que más me gustan de él, los que giran en torno a situaciones cotidianas que se transforman en algo extraordinario y cuentan una historia perfectamente cuajada sin necesidad de espías, ni inclemencias de la naturaleza. Es un film que al igual que "La soga", "Rebecca", "La sombra de una duda" o íncluso "Psicosis", nos relata un argumento único dando vueltas al concepto de turno pasado por el acostumbrado filtro del suspense. Para el caso hablaríamos de la impotencia (gracias a la pierna escayolada más famosa del cine), del mismo modo que lo haríamos de soberbia, obsesión, sospecha o locura (respectivamente) en los films que preceden al último punto y seguido.

El motivo que convierte esta película en algo tan especial, para mí, es en parte ese concepto apuntado. Es la impotencia lo que transfiere ese feedback tan salvaje con el espectador. Siempre que se habla de los logros experimentalistas tras la cámara de Hitch, salta inefablemente el típico resabidillo que saca a colación el célebre plano secuencia continuo de "The rope" (y bien que hace, qué coño), pero a mí (ya ves) me impacta más la cámara subjetiva del film de esta entrada. El Nikochan menciona algo muy importante en su escrito: "El argumento es una adaptación de un relato corto de Cornel Woodrich (...)". Y eso es lo que se nos muestra en imágenes, una novela completamente visual donde la cámara efectua unos lentísimos movimientos en base a la citada cámara subjetiva que nos adentra en una (falsamente) sencilla historia de asesinato y tentetieso más. És la cámara la auténtica prota del film. Los actores están muy bien que duda cabe, Stewart borda su contenidísimo papel con nota alta y Grace Kelly -quien particularmente opino que con aparecer ya es suficiente- no le va a la zaga en ningún momento. Amén del resto del reparto que también están fetén (con el siniestro Burr al frente). Sin embargo, los diálogos anteriores a la trama en sí son un poco vanales cuando no chorras, no trascienden para nada (el quiere conservar la independencia y ella quiere compromiso, y venga...a darle vueltas hasta que se pase la rosca) También es una historia tan hermética y bien cuadrada que no necesita demasiado en ese sentido, cabe aclarar.

Así pues volvamos al interesante uso del objetivo, ya que he dejado, a posta, parte de mi cualidad favorita del film para el final. Alfred Hitchcock nos convierte a todos en el fotógrafo que protagoniza el relato. Nos pone el lateral de una fachada de un bloque de pisos (o balconada trasera si se prefiere), cual Rue del Percebe, y nos transforma a todos en la vecina Antonia, en el acto de vouyerismo/chafardería más impune, y nada disimulado, de la historia del cine. E insisto con lo de la impunidad (llevada a las últimas consecuencias aquí) , ya que el vouyerismo al igual que "el personaje ordinario en situación extraordinaria", el McGuffin de marras o las apariciones gratuitas del autor (etc), son cosas que persisten (cada una a su nivel) a lo largo de la obra de Hitch. En resumen, que el tipo quiere que vivamos el suspense, la agonía o los distintos estados de ánimo (desde el hastío inicial hasta la tensión posterior) de su postrado protagonista mientras estos se están y van sucediendo. Y el cabrito lo consigue, sin duda.

¿El puto McGuffin? No sé, quizá el hecho de que Jimmy se pasa todo el rato "espiando" sin piedad a los vecinos sin ningún tipo de vergüenza y que nadie se percate de ello (si tuvieramos a alguien mirando con unos prismáticos de forma compulsiva, justo al otro lado de la calle, hacia nuestro habitáculo creo yo que en algún momento nos daríamos cuenta), y también, lo fácil que puede resultar a un ciudadano (ciudadana -y no veas que ciudadana- en este caso) de a pie entrar por la curra en casa ajena.

En cualquier caso, con "Rear window", muchos delincuentes (y no delincuentes pero de aficiones "raritas") aprendieron a ponerse cortinas gruesas después de esto...

A FAVOR: la historia y los personajes (e interpretaciones) que son intachables... pero especialmente, la dirección de este film que es para enmarcarse (sobretodo en cuanto a puesta en escena y, one more time, el irrepetible uso de la cámara subjetiva) en uno de esos contadísimos casos, al hablar de "masterpieces" -dentro del cine sonoro- se entiende, en que un factor puntual se desmarca del resto de forma evidente.

EN CONTRA: por decir algo, que cuesta creer a esa diosa que fue Grace Kelly quedándose tan prendada de un mindundi como el Stewart (por muy sarcástico que aquí resulte).

GUZZTOMETRO: 11/10

EVASION O VICTORIA (1981)

"El halcón maltés", "El tesoro de Sierra Madre", "La Reina de África", "La jungla de asfalto", "La noche de la iguana", y tantas otras, convierten a John Huston en uno de los más grandes entre los grandes. Con todo no le faltan truños al cacho cineasta, y amigo del bebercio, este. Con la posible excepción de Billy, todos los colosos de la historia tienen al menos uno.
Antes de empezar a meterme con "Evasión...", cabe señalar que en la reseña de "Rounders" el incombustible Nikochan tenía parte de razón (no me parece tan mala como el ínclito apuntaba pero desde luego la puntuación fue demasiado alta), y luego la mujer que también vive en este piso apostilló: "hala, un 7 a eso !" Puede que tengan razón uno y otro desde luego, sin embargo no me retracto (admitiendo que es un film de 6, y si se tiene el día exigente incluso de 5 -no menos por el elenco actoral, eso si-). Es la prueba palpable de mi teoria por la que su infame protagonista es el peor actor en activo del momento (y desde hace años) y se me cae la baba al verlo hacer el rídículo fotograma a fotograma...Soy así de ruin, que hi farem.
Todo el rollo ese para encarar el estado de ánimo que nos trae a escribir sobre el film de hoy (así en mayestático, que no en vano soy el rey de la jerigonza): la búsqueda de un film de siesta (5), o poco más (6)...y como me pasa bastantes veces al buscar algo ex profeso no me ha acabado de salir bien la cosa...
"Evasión o victoria" es un pedazo de mierda cuyo único aliciente a señalar son curiosidades curiosas y paridas paridosas puntuales. Dicen y escriben los críticos más bondadosos que en esa última parte de su carrera Huston se dedico a hacer lo inimaginable (en cuanto truños) a fin de recaptar fondos para su proyecto (y la postre obra final) "Los dublineses". Íncluso firmó la insultante "Annie", sin duda uno de los peores films que pueda recordar. Todo excusas y paños calientes.
La sinópsis sería: en un campo de concentración unos presos aliados se entrenan para enfrentarse a la selección alemana de fútbol (!!??). Fin.
Veamos. Si la peli fuese encarada en plan choteo o bizarro aún tendría su coña, pero no es el caso. Solo Stallone (y sin querer la mayoría de las veces) ofrece algún momento hilarante con su sobreactuación como portero del equipo de reos...de hecho algunos momentos son para descojonarse: "Oliver y Benji+Rambo", tremendo.
Otros alicientes podrían ser el ver a leyendas del deporte rey como Pelé, Bobby Moore o Ardiles, en acción, pero la verdad...
Finalmente, dejando de la lado la muy insigne autoría de tal despropósito, tenemos a Max Von Sydow y a Michael Caine intentando meter algo de credibilidad y caché a la mediocridad imperante a base de talento en crudo. Pero, exceptuando algún contadísimo cara a cara, ni por esas es motivación suficiente.
Para terminar solo queda admitir y volver a señalar que la cagué a la hora de buscar una peli de siesta, algo que no sea francamente malo pero que tampoco aporte nada destacable y se pueda olvidar sin remordimiento. "Evasión o victoria" no ofrece ni eso ya que si se recuerda es por el trauma que inflinge.
A FAVOR: Caine, Sydow (y no siempre que con frecuencia se suman al pilladísimo festival), y algunos momentos Sly (no por memorables en cuanto a calidad sino por que es como para descojonarse de lo forzado); la chilena de "o Rey".
EN CONTRA: Todo lo demás, con el argumento como vedette principal.
ANECDOTARIO: Silvester Stallone fue a lo suyo durante todo el rodaje, ni siquiera sabía quién era Pelé. Cuando le dijeron de quien se trataba, no se le ocurrió otra cosa que retarle en una apuesta de 1000 dólares a que le paraba 5 penaltis de 10 lanzamientos y perdió, claro está...
GUZZTOMETRO: 3/10
Pd: VIVASPAÑA !