miércoles, 25 de febrero de 2009

LA PARADA DE LOS MONSTRUOS (1932)

SINOPSIS: En un circo lleno de tullidos, personas con múltiples amputaciones y otros seres deformes, Hans, uno de los enanos, hereda una fortuna. A partir de ese momento Cleopatra, una bella contorsionista, intentará seducirle por todos los medios con tal de hacerse con su dinero, para lo cual traza un plan junto al forzudo del circo, Hércules...

Qué sumamente interesante esos finales de los veinte principios de los treinta para los historiadores. Todo un folletín en si mismo más allá de la mera relación de títulos a destacar. Los tópicos de dicha historia hasta ese señalado momento se repiten una y otra vez sobre lo mismo: la pasta esta en América, el talento en Europa...y si, aunque joda admitirlo (por la pomposidad de ese tipo de máximas cuando no es uno quien procede a realizarlas) a grandes rasgos es cierto (con ciertos peros, por supuesto -algunos directores mediante gente como Cagney o Robinson ya estaban cimentando lo que en diez años sería el "cine negro" de facto; "Duck soup" llegaría en el 33 cuando los equilibrios y cucamonas de Lloyd, Chaplin o el mismísimo Keaton empezaban a "oler",...-). Inefablemente como la pasta es la pasta todo acabaría con la emigración de grandes maestros europeos a la "meca" como no podía ser de otra manera cimentando así la llamada "edad de oro" que se perpetuaría varios lustros...Amén.
Obviamente, durante los 20 en el apogeo del cine mudo, los altos directivos de las cinematográficas estaban hasta los huevos de la "superioridad europea" en materia de calidad... Qué humillante debió ser para ellos que las escalinatas del "Potenkin" se cargaran de un plumazo todos los mamotretos inacabables de Griffith, o que por mucho que la clavasen con su mejor peli de terror (la inolvidable "El fantasma de la Ópera" con Chaney, en mi opinión y la de muchos antes del sonoro -ciñéndonos, insisto, al cine yanqui-) esta parezca (aún hoy) un chiste de Lepe al lado del expresionismo de Lang y cía...Luego llegó "El cantante de jazz" en 1927 (peli que solo recomiendo como curiosidad y trascendencia a partir de ella porque, la verdad, por si misma...), como es bien sabido...Y tuvieron un par o tres de años de bonanza mientras la vieja Europa seguía "sorda". Sin embargo como majaderos que son se dedicaron a hacer (mayormente y obviando la genialidad de turno -dirigida por el foráneo de allende los mares también de turno por supuesto-) musicales y teatrillos más bien innecesarios y con cierta tendencia a lo infumable. Bueno, siempre les quedará el "Frankenstein" de Whale original. Pero nada ni por esas. La todavía muda "Nosferatu" de Murnau de unos años atrás acojonaba más en silencio que todas las pelis fantásticas yanquis juntas habladas o no (y por su fiera poco Eisenstein desde la madre Rusia reinventaba el medio a cada latido)...el summun fue cuando la ya hablada "M" (nuevamente Lang, namas faltaría) se cagó en todo el cine de terror facturado hasta ese momento en cualquier rincón del planeta(para algunos sigue ahí arriba, por cierto) y un joven bajito y feucho regordete británico, con marcada tendencia hacia el suspense en sus obras, empezaba a hacerse notar cosa mala...Pobres yanquis, tanta pasta, tanto estudio, tantos medios y ...¿pa qué? Pues para no darse cuenta, aún hoy, de que "Freaks" de Tod Browning es la primera obra maestra incuestionable de su cine hablado (con el único permiso posible de "Frankie" -y alguna que otra cabriola del cine cómico para los acérrimos del género-), más allá de gustos y disgustos...Contra el talento real : imaginación total !...el freakie ha nacido, larga vida al freakie.
A ver, a ver, que nadie se cabree. Browning chorreaba talento por los poros el cabrito (el "Drácula" original, el de Lugosi -el Bela viejuno bordado por Landau en "Ed Wood"- corre de su cuenta, y la escalofriante "Garras humanas" es la única peli de terror del cine mudo yanqui que puede rivalizar con la citada "El fantasma de la Ópera" -no en vano comparten a "mil caras Chaney"-). Pero nunca nadie hasta "Freaks" había jugado tan descaradamente la carta de la provocación y el horror por montera como él.
No he hablado de la peli en si (de momento me he limitado a copiar la sinopsis). Pero entiendo que esta vista y he preferido hacer hincapié en su innegable importancia. A partir de aquí lo que uno quiera porque todo son lisonjas para la muy puta. Además, para más inri, sea por cuestión de potra, sea por el visionismo de su autor, TODO juega a favor de esta peli, hasta el tiempo...sobretodo eso en verdad. El hecho de que sea un b/n del más "antiguo" para entendernos (del gris en escalas sin marcar apenas los blanco y negro propiamente dichos), el que los diálogos a veces se limiten a alaridos, su contextualización satánico-circense englobando todo el asunto (todo un referente para Browning desde por lo menos la mentada "Garras humanas")...lo dicho TODO rema hacia esa sensación de pandemónium bizarro hasta la enfermedad que persigue el film en su escasa e imborrable hora y diez de metraje.
Los ecos de "Freaks" y su horror de planos estáticos salpicados serán utlizados más adelante por Corman, Kubrick, Lynch y mil artistas y/o autores más (sin olvidarnos, por ejemplo, de la dupla Caro/Jeunet en sus dos muy recomendables films de los 90) dentro y fuera del género del cine de terror o fantástico.
Tras terminarla uno ha perdido la cuenta de los planos que se le han clavado en la mente para el resto de sus días ( la "fiesta" nupcial, el asedio de los "freaks" arrastrándose bajo la carreta, la penúltima escena con la cruel Cleopatra destrozada físicamente y convertida en un esperpento de vida ...) .
Para terminar, como curiosidad, y para los cazadores de mitos, señalar que nunca ha quedado claro realmente si es cierto que obligaron a Browning a poner la última escena de "happy end" donde vemos a Hans conviviendo con su ex-novia enana al más puro estilo Disney...me temo que las lecturas seguirán siendo parciales para los restos: si no les molestan, estos "monstruos" son en definitiva tan normales y humanos como cualquiera; o también, claro, la otra lectura más sardónica donde alguien verá siempre un cierto sentido tribal donde esta otra "raza" se fundamenta su propia justícia en base a sus propios designios (recordemos como acaba Cleopatra por pérfida que sea, que no os engañe nunca demasiado lo idílico del final) más allá del interpuesto por los que son "normales" y ajenos a ellos...Sueño infernal o pesadilla sugestiva, el mito y el peliculaso está servido.
A FAVOR: junto a "M", "Frankenstein" y otras pocos elegidas es la película más eterna de la primera fase del cine sonoro y, sin duda, la que mejor aguanta el tirón del tiempo por su desquiciada y eterna propuesta...y por supuesto, y en definitiva lo más importante, sigue acojonando la de diosescristo...
EN CONTRA: por decir algo, el que haya que verla absolutamente SOLO sin otros ruidos ni distracciones externas (y de noche, of course) para disfrutarla en todo su retorcido esplendor...la putada está clara, y es que tarde o temprano vas a tener que dormirte...buena suerte.
GUZZTOMETRO: 10/10.
(Pd: no he puesto nada sobre el hecho de que todos los "freaks" aparecidos son reales -a excepción, claro, de la protagonista en su versión mutilada- porque es el dato con el que recurrentemente y de forma íncluso algo hastiosa se suele definir al film...de forma absurda en mi humildísima opinión)

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