domingo, 22 de marzo de 2009

ANATOMÍA DE UN ASESINATO (1959)

SINOPSIS: Un policía (que de hecho es un militar, ya les vale a los del filmaffinity -NdelA-) asesina fríamente al violador de su mujer. Tras ser detenido, es llevado a juicio, donde se reflejarán todo tipo de emociones humanas, desde los celos a la rabia. Uno de las películas de juicios más aclamadas de la historia del cine.

... o la que más junto a "Testigo de cargo" y "Doce hombre sin piedad"(viniendo de la sinopsis), bastante posiblemente. Quizá el pique, para acorar todavía un poco más, solo sería con la primera (ya tratada en el blog), la maravilla de Wilder con Laughton (de quien el gran Billy afirmó: "es sin duda el mejor actor con el que he trabajado o, sencillamente, que haya visto jamás", a ver quién se lo discute). Y no por que la inmensa "12 angry men" de Lumet desmerezca en calidad, faltaría, sino porque para ser estrictos, va más (y más que "ir", es que integra todo el metraje del film) de la deliveración pura y dura de un jurado que no de lo que se viene desarrollando en la sala... En cualquier caso, son tres dieces como tres soles que nadie debiera perderse.
Procuraré no caer en comparaciones con el (anterior cronológicamente) film de Wilder porque, en verdad y aunque rasquemos en lo más alto en todo momento, para mí es el tope definitivo en ese subgénero que se conoce, sin existir realmente como tal, llamado "peli de juicios". Sin embargo una vez atendida la particularidad de "la docena de tipos encabronaos", afirmo que en base a mis gustos el film que ha rondado más cerca es esta "Anatomy of a murder" de Premminger, estrenada sin ir más lejos el mismo año que "The third man" (no fue mala cosecha, no)...en cualquier caso es una apreciación gratuitamente personal más pues como pongo al final, "EN CONTRA", a estos niveles las comparaciones hieden bastante a innecesarias...
Premminger pertenece a esa, ya sugerida en el blog, estirpe de maestros o grandes directores europeos que emigraron en algún momento de los 30 a hacer la Américas en vista de lo que se venía cociendo en el viejuno continente. Sin jugar en la misma liga que los Lang, Wilder o Hitchcock, el tipo vendría siendo alguien a quien respetar sin reservas (los que le hayan echado el ojo a las tremendas piezas de cine negro "Laura" y "Fallen angel" lo pueden corroborar sin problemas).
En este film nos encontramos con un blanco y negro menos acerbado y opresivo (o "más claro" y punto, un poco como en el famoso trabajo de Reed por las calles de Viena para entendernos) que se aleja en verdad de ese noir al que los críticos y entendidos habían dado muerte poco tiempo antes. Aunque eso si, gran parte del aspecto fotográfico va supeditado al escenario del juicio, que ocupa buena parte del film. Con todo Premminger logra "sacar a pasear" la cámara lo suficiente para hacerse con algún que otro encuadre de esos que merecen la visita a los chiringos del centro para hacerse con algunas fotos de aquellas tan bonitas y enmarcarlas después en casa. La música corre directamente a cargo de Duke Ellington, del que no diré más ya que aunque el jazz no sea lo mío hasta a los geranios les suena el nombre (ni que sea por el inolvidable tributo setentero de Wonder y por ser en definitiva uno de los nombres más "exportables", sino el que más, en cuanto a fama de dicho género musical). En efecto, vientos por un tubo en la banda sonora mezclado con alguna canción suelta rollo dixieland o similar que suena esporádicamente en algún tocata. De traca y mocador, de hecho, tras verla -aún por primera vez-, no parece que este film pueda tener otra música posible.
El casting por otro lado, logra ir íncluso un paso más allá. Aunque el personaje del acusado (un jovenzuelo y correcto sin más Ben Gazzara -lejos del actorazo que podremos apreciar en años posteriores-) no de mucho juego, el de su esposa encarnado por la siempre maravillosa Lee Remick (no se si babear más por lo buena que estaba o lo buena actriz que era -es una de mi media docena de "elegidas de siempre", por supuesto-) y suerte de pendón del quince que vive a caballo entre su provocación constante para el sexo opuesto y el acojone constante que le suscita su marido, es de campanillas. Tenemos secundarios de lujo como el entrañable abuelete Arthur O'Connell, secundario muy habitual en los 40's y 50's, que ejecuta con maestría el agradecido rol del ayudante alcoholico del abogado defensor protagonista, y también al iracundo George C.Scott como fiscal y mostrando su fuerza e intensidad habitual (un actorazo de tres cojones que llegó tarde al noir de más pedrigrí, lástima de las grandes) preparándose quizá para ponerse a las órdenes de Kubrick para esa monstruosa (dicho con toda la admiración que uno pueda imaginar) "Dr. Strangelove...". Sin olvidarnos de Eve Arden, la energética secretaria del mentado abogado y cuya cara puede que a alguien le suene...pero bastante más vieja...la directora de "Grease", en efecto. Así llegamos a un James Stewart en uno de los tres o cuatro papeles de su carrera más destacables y memorables, sin duda que valga. Tras tener un apasionante debate con mi asesora artística (que además tuvo la suerte de ver en el cine este tipo de films en su momento), acordamos que: si, es cierto, hay bastantes actores famosos de esa etapa -y anterior- que le dan mil patadas a Jimmy (además sin esa fastidiosa coletilla tipo "hijo de América" que el tipo llevaba a cuestas -hasta combatío en la guerra como aviador el mamón-) y que por cuestiones de popularidad e imposiciones (directas o indirectas) de los estudios no pudieron tener la dicha de hacerse con papeles del calibre de los que a Stewart le caían en las manos como gotas de lluvia día si y día también...Por otro lado, también acordamos que obviamente "malo" no sería tampoco el tipo. Sobretodo pienso yo, si uno acaba de ver esta peli. Con los otros "dieces" indiscutibles que primero me vienen al melón me asaltan dudas a veces: ¿en "La soga" no hubiera estado mejor Grant como pretendía Hitchcock?, ¿Como hubiera quedado "Vertigo" con Mason o Robinson de protas?, ¿un actor con más carácter como Douglas, Lancaster o el propio Mitchum no hubiera cuadrado mucho mejor la contención del prota en "La ventana indiscreta"?...ya ven en que ocupo el tiempo...Por otro lado, esto no pasa con "Anatomía...". Como anillo al dedo le queda al pájaro. Sea por la personalidad del letrado Paul Biegler que encajaba con la suya como nada, porque los años lo estaban conviertiendo al fin en lo que hacía lustros que se pregonaba que era, por la dirección de Premminger, lo que sea...Es el papel en un "clásico" de esos intachables en el que más y mejor me creo a James Stewart.
Pero caramba (o íncluso repámpanos), aquí todo queda ensombrecido en algún u otro momento por el trabajo de guionización que el tal Mayes realizó sobre la novela del tal Voelker (trabajo de improvisación total al documentarme porque me suenan tanto esos nombres como el del arbitro que mañana pita el Matalascañas-Fuencarraldo). Es una de las coletillas recurrentes al film, pero es cierta como pocas cosas: estamos ante una película tan adelantada a su tiempo en el tema a tratar y a sus diálogos que hasta cuesta asimilar que sea anterior a los 60's...No es que se limite todo a tratar el asunto de la violación como nunca hasta ese momento, o que se digan palabras como "zorra", es que además la muy ídem tiene una vigencia que sorprende y que además ayudó cosa mala a la liberación del cine yanqui de la siguiente década. Imprescindible.
A FAVOR: dirección, música, actores y por encima de todo un guión que es una roca para la que no pasa el tiempo.
EN CONTRA: ya lo comenté, el que alguien juegue SERIAMENTE a la comparación con las pelis sugeridas al principio del todo...sería como comparar "El padrino" con "La naranja mecánica" o "Casablanca" (claro que todos tenemos preferencias pero...a esos niveles, ¿no es ser un poco irreverente por la patilla?)
GUZZTOMETRO: 10/10

1 comentario:

  1. Además de tener buen gusto cinematográfico, el tipo cada día pone mejores posters....(ya podemos empezar a chuparnos las pollas???). Peliculón de tomo y lomo, que precisamente hace unos días volví ver de casualidad. Qué miedo... Guzz?? estás ahí???, estás en mi mente??, vienes a por mi??? guagghaahhh, no me hagas daño que el Espanyol ya es de segunda...., qué puede pasarme mas, quedarme calvo??, perder una muela?? tener un agujero en el calcetín?, qué he hecho yo para merecer esto?..snff, snff

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