martes, 10 de marzo de 2009

LA SOGA (1948)

SINOPSIS: A casa de dos estudiantes van llegando personajes a los que han invitado a una especie de fiesta fin de curso. Al invitado que más temen es su tutor y profesor de criminología, una astuto criminólogo que defiende la no existencia del crimen perfecto. Ellos, precisamente, están preocupados porque tienen un cadáver en el arcón que sirve como mesa para la cena. Se trata de un amigo mutuo y prometido de una antigua novia de uno de ellos. Con el asesinato intentan demostrar al profesor que sí existe el crimen perfecto. A lo largo de la noche, el profesor va comprendiendo que los dos amigos han asesinado a uno de sus alumnos y, utilizando métodos deductivos, intenta descubrirlos, desarmando sus coartadas.

Qué nadie guarde la cristaleria buena todavía (a pesar de la última entrada)...toca otro "gran reserva". Además de Hitch, poca coña.
Hacía referencia Allen en una de sus pelis (mediante una conversación de ámbito y contexto absolutamente gafapastil -en clave mofa por supuesto, que el matiz es importante-) que "Hitchcock era comercial pero era bueno". Ese mantra es una de las excusas más manidas que tienen esos cineastas-blockbuster a la hora de defender su presunta pericia creativa (o su condición artística) cuando se les tilda de "comercialoides" o " insustanciosos", entre mil variantes a elegir...Falso en cualquier caso. Pocos maestros del cine han mostrado tantas inquietudes técnicas en su manera de proceder y, a la vez, dejado de forma tan tajante su personalidad como director en sus films. Hitchcock es quizá el único gran cineasta de la historia cuya autoría puedes reconocer en un film tanto por el aspecto argumentativo como técnico sin saber previamente quien está detrás de la peli en cuestión. Mi tercer director de cine en discordia predilecto és, en definitiva, el "director total" en la relación calidad-fama, sin duda y pese a quien pese.
Sirva como ejemplo esta "Rope". Pero antes... historieta al canto !:
Cuando hace dos o tres años vi "El arca rusa" (2002) de Sokurov, un film muy sugerente (y bastante recomendable) por cierto y que espero abordar en el blog tarde o temprano, con su atrevida propuesta e impagable puesta en escena (incuestionable transcurriéndose la acción donde lo hace) me interese por el film (más alla del film) y quise saber como se lo había montado el Sokurov éste para lograr un efecto tan visualmente desbordante...Obviamente esa peli presenta un revés brutal a todo el pogo y estultucia de los grandes estudios yanquis pues de nuevo, y casi un siglo después desde Eisenstein con la etapa muda de los 20, tenemos a un cineasta ruso utilizando las técnicas disponibles para crear algo nuevo que debe,sin duda, considerarse "arte" (se mire como uno quiera) y no mero y vacio "espectáculo" deudor, por encima de cualquier otra consideración, de la taquilla. Sin embargo una de las etiquetas que le han colgado a ese muy disfrutable film (top-10 de ésta década, al menos para mí, casi al nivel de "El pianista" o "Gosford Park") no acaba de ser del todo cierto: "la primera película de la historia realizada en un único plano-secuencia"...Mmm, si pero no. Es cierto que gracias a los avances digitales Sokurov pudo realizar dicha proeza (al grabar en "disco duro" después se puede pasar a analógico...que para nada és una crítica -todo lo contrario, debe aplaudirse tal ingenio-, ya que el ojo tras el objetivo sigue siendo humano, al menos de momento) pero, por otro lado, la idea no es tan "original" como se pretende. Más de medio siglo antes Hitchcock ya realizó una película construida sobre ese único "plano-secuencia": "La soga" , por supuesto. Uno puede entender el gazapo en según que medios (el pisito de solteros de la peli del "maestro del suspense" no es, obviamente, el Hermitage y además queda muy atrás en el tiempo). En otros se resalta que "estrictamente hablando no es un único plano"...Si de acuerdo. El sistema analógico de entonces, a base bobinas de unos diez minutos de duración que debían cambiarse religiosamente quieras que no, impidió grabar todo un largometraje de una sola toma. Pero, sinceramente, ¿la idea, el arrebato de genialidad, a quién debe atribuirse?. Además, los ardides y puterías varias de Hitch para disimular los mentados cambios de bobina (consiguiendo fundidos en negro en reiteradas ocasiones haciendo que se retenga la imagen unos segundos en objetos oscuros y así poder hacer el cambio sin que el espectador lo note) no tiene parangón que valga.
Dicho todo este rollo para entender la trascendencia e importancia del film en la historia, vamos ya con la peli en si, apuntando antes que estamos aquí con un Hitchcock "al dente", en la curva de productividad y efectividad más alta posible. "Rebecca", "Sospecha", "Recuerda", "La sombra de una duda", "Encadenados" y alguna otra son anteriores a esta "Rope" pero pertenecen igualmente a esos dorados 40...y aunque parezca imposible, y sin que tan siquiera el genio lo supiera aún -o si, que vete a saber con éste-, lo que estaba por venir en la siguiente década iba a doblar por dos su número de obras maestras a reverenciar. "Imparable", que decía aquel.
Ante todo decir que la gran paradoja de esta película es que nos encontramos ante un proyecto con el que el maestro no estaba especialmente entusiasmado (a pesar de co-producirlo)...aunque cueste de creer. Le gustaba el argumento, por supuesto, basado en una adaptación literaria de una obra de teatro ("Rope's end" de Patrick Hamilton) que a su vez se basaba en un crimen real cometido a principios de los 20 de lo más espeluznante, alevoso y chungo que queramos imaginar. Pero veía que dicha historia, por su flagrante linealidad y austeridad, no le dejaba demasiado margen para lucirse tras la cámara (o "jugar" con ella), en verdad. Entonces el tipo tuvo una de sus epifanías de esas que le dan solo, y de vez en cuando, a los realmente elegidos en lo suyo y dió con la solución a sus inquietudes: iba a ofrecer al espectador la experiencia de ver teatro en el cine, ni más ni menos... y hasta las últimas consecuencias. Ya había dado muestras sobradas anteriormente de lo que era capaz en cámara subjetiva (y lo volverá a hacer en el futuro, en muchísimas ocasiones) pero ahora lo iba a llevar a todos los niveles...El primer plano arranca en la calle con los títulos de crédito iniciales, trepa el edificio cual musaraña y se mete dentro del pisito de marras...y de ahí no sale jamás. De eso se encarga el famoso plano sobre el que tanto he rallado anteriormente.
Así pues tenemos un prodigio visual, un argumento sólido como pocas cosas (que además es muy de su estilo y que le calza de narices), guionizado con bisturí para más inri...al que solo faltaba abordar por la parte actoral del asunto...
Para el nene hay tres películas de James Stewart que hay que ver sino se quiere arder en el infierno: "La ventana indiscreta" (también del maestro y ya vista en el blog), "Anatomía de un asesinato" (la indiscutible obra maestra de Premminger), y finalmente ésta (...aunque echarle un vistazo -o veinte- a "Vertigo" tampoco estaría mal). No se puede añadir más. El hombre esta soberio, empezando como secundario y, cual mediocampista ofensivo de los buenos, viniendo desde atrás para acabar adueñándose del cotarro con total impunidad...o sacándole las tablas a Dall, en el peor de los casos. El resto de secundarios cumplen sin mácula (pero sin marcar especial recuerdo -que así lo dispone el director-) y solvencia en todo momento.
Y finalmente nos encontramos con los dos jóvenes y criminales niños de papá, soberbio e hijo de puta a más no poder el uno (John Dall como Brandon) y cobarde e inseguro hasta la repugnancia el otro (Farley Granger como Philip), propietarios del piso donde transcurre la acción...Su cometido es cargarse a su "amigo" David solo para demostrar, merced a su intelecto superior (o eso argumenta el tal Brandon), que el llamado "crimen perfecto" es a su vez perfectamente realizable (como ya consta en la sinopsis ahora que me fijo -que como la "tomo prestada" siempre para ahorrar energías la verdad es que uno raramente se la mira-). Farley Granger repetirá en el 51 este rol atacado de los nervios, de nuevo con Hitch perse, protagonizando la archiconocida "Extraños en un tren"...aunque ahí no será tan ruin y sabandija como aquí (aunque déjalo ir, según se mire). De cualquier forma dicho rol se le daba francamente bien al individuo, y ni que sea por sendas referencias, merece ser recordado. Pero, ay, para su desgracia y por si Stewart no fuese suficiente, se consiguió convencer (que igual no costó mucho viendo hacia donde tira el film y su idea motriz) al fantástico actor de teatro John Dall (poco dado en, y desconfiado por defecto sobre, esto del cine) para interpretar el personaje "fuerte" de los dos malvados. Sarcástico, pomposo, engreido, calculador, megalómano...un cielo el sujeto, vamos, al que Dall le saca todos los matices que le da la gana sabedor, como és, de que esta nadando en su elemento y disfrutando (y se nota) de su querido oficio de actor (que no de "estrella"). De órdago la interpretación de este hombre.
En definitiva, otro Hitchcock de visita (y revisita periódica) obligatoria, que aunque con él uno pierda la cuenta tampoco debe obviarse a la torera y porqué si por sistema.
A FAVOR: (una vez más) absolutamente TODO.
EN CONTRA: que algunas gentes (pocas por suerte) no le den la importancia que a otras pelis del maestro a la hora de los "recuentos de reseñas"...y que, otra vez, no encuentre posters para poner en el blog a la altura de la escandalosa calidad del film.
GUZZTOMETRO: 10/10
Pd: por cierto que entre tanto rollo patatero no he señalado que estamos ante la primera película en color de Alfred Hitchcock, dato que es poco probable, en principio, que os cambie la vida pero que nunca se sabe...ahí queda para quien lo quiera.

4 comentarios:

  1. Por lo que veo este film fue el precursor de esa gran serie inglesa.... The Rope-rs

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  2. Uno se molesta en dar una lección magistral de lo que és la historia del cine (y su evolución) tras otra pa esto...Podría ser peor claro. Al menos no ha sacado a colación a ese par de grandiosos detectives: chal-li y rope...

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  3. Si el comentario está divino. Y el film es soberbio. Pero donde se pongan George y Mildred.....

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  4. Coño ahora me has emocionado...tal vez te explique algun día las evidentes connotaciones homosexuales del film y de como eligieron a Stewart (el hijo de América), para disimular, porque Grant y Cliff desecharon el papel por eso mismo...(por lo visto tenian ciertos homo-antecedentes pretéritos "aún hoy por confirmar" dentro de esa "historia oculta del joligú" dorado)

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