martes, 25 de agosto de 2009

DRÁCULA DE BRAM STOKER (1992)

SINOPSIS: Jonathan Harker es un joven abogado que viaja a un castillo perdido en el este de Europa, siendo allí capturado por el conde Drácula, que viajará hasta Londres inspirado por una fotografía de la prometida de Harker, Mina. Ya en Inglaterra, el conde iniciará su intento de conquista y reinado de seducción y terror, absorbiendo la vida de la mejor amiga de Mina, Lucy.

Antes de nada agradecerle a Coppola este film en un sentido muy concreto. Gracias a la coletilla "de Bram Stoker" la obra literaria original de éste inundó las librerias de copias y ediciones mil a elegir. Gracias a ello, contando aquí el niño unos dieciséis años entonces, me animé a hacerme con una. Tremenda experiencia y una de las mejores lecturas que pueda recordar.
El mito de Drácula, el Conde, Vlad el empalador o como quiera llamarse ya se había llevado al cine en unas choporrocientasmil trescientas veces (y eso solo ciñéndonos en el Conde de marras, pasando de las de vampiros -en general- que casi se han convertido en un subgénero de facto dentro del fantástico). Las más recordadas: la impresionante (y expresionista) "Nosferatu" de Murnau de los años 20 (cuidadín con el remake setentero de Herzog o la relativamente reciente parábola "La sombra del vampiro", con inmensos Malkovich y Dafoe recreando el mítico rodaje como el propio Murnau y el Conde respectivamente) y, por supuesto, el "Drácula" original de Browning de principios de los 30 con Bela Lugosi al frente. Obviando, es de cajón, el recomendar todo lo aparecido hasta ahora vamos con la lectura que hiciera Coppola del mito hace algo menos de dos décadas.
Empiezo con lo malo para dejar al final buen sabor de boca... La enseñanza principal de este recomendable film es que hacer algo sensible de figurar como "obra maestra" en los hojales de la historia es algo chungo y complicado de cojones. Este film tiene cosas buenas, o magistrales de hecho a punta pala, pero tiene algo malo...muy malo: un casting regulero y desafortunado de narices. Si si, el británico Gary Oldman (del que soy fan) hace el papel de su carrera y esta de once pero, ay, solo Richard E. Grant como el Dr. Seward y Tom Waits convenientemente caracterizado (tampoco mucho, argüirá algún cabrito) le dan la réplica. El resto es de rebajas del todo a 1 euro. A Reeves el asunto le queda no grande, gigante (pero mira que es inexpresivo el tio). Los papeles de Elwes o Bill Campbell los podría haber resuelto un maniquí con igual acierto y pulsión dramática. Sirvió de trampolín para la Frost y la Bellucci por sus roles secundarios pero...¿aportan algo?. El tiempo las ha puesto en su sitio en cualquier caso: la primera tras esto vive de ser la Sra. Law y poco más y la segunda fue, es y será una maceta solo válida para cosas muy concretas (siempre las mismas). A la Ryder le pasa igual que al Keanu pero al tener más papel lo suyo todavía se nota más (lo qué habría logrado la Watson con ese rol...por el amor de Diox !). Pero nada comparable a lo de Hopkins con su Van Helsing sobrevitaminado, que llega aquí con la vitola de supercrack tras el asunto corderil y, merced a una sobreactuación repulsiva, casi logra cargarse el invento desde el primer segundo en que aparece. No creo que señalar al director de los padrinos como un mal director de actores sea algo recomendable pero, aunque se note que en este film se recogió más en aspectos técnicos y de producción (dejando a los actores un poco más a su bola de lo que debiere -que al menos lo bueno es que así quedan todos retratados...el que vale vale y el que no pues no-), debió definitivamente atar más en corto a Sir Anthony porque, de verdad, menuda mierda de interpretación...Cuando se junta con Keanu la cosa ya tira de culo por lo irrisorio del contraste: uno tan acelerado que parece haberse metido todos los tripis y toda la cafeína del planeta y el otro que tiene en el pestañear su mejor y más logrado ardid interpretativo.
Pero bueno, al final Oldman y -en menor medida- Grant son los que llevan la voz cantante y están de campanillas. Hay buenas actuaciones a pesar de todo.
¿Lo bueno?. Todo lo demás. Es la versión de la novela más fidedigna que existe, o que yo haya visto al menos (mérito del guión adaptado firmado por James V. Hart). La caracterización de personajes, en el aspecto físico, es intachable. La música es sencillamente espectacular (y no me refiero a la cancioneta de la Lennox que es absolutamente prescindible sino a la banda sonora que acompaña durante el metraje). La variedad de decorados, sirviendo como ejemplo la impagable recreación gótica de la Londres victoriana o el obligado pasaje del castillo del Conde en los Cárpatos -tanto dentro como fuera del mismo-, es como para morirse del gusto. Luego además está el uso de cámara del Sr.Coppola que se nota que está decididamente encima del tema para la ocasión (el baile de colores, planos y enganches -el de la pluma de pavo real con el sol es objeto de estudio en las academias sin ir más lejos- es un no parar...también debe darse lo suyo al director de fotografía supongo -Michael Ballhaus, alemán afincado desde hace años en yanquilandia y que es otro sicario más de los estudios como atestiguan las mierdazas en que se ha visto involucrado como descubro al investigar un poco...eso si, el tipo ha trabajado en alguna reseña de las buenas de Scorsese...por ahí lo salvamos-). Se nota en definitiva el control de Coppola, casi enfermizo, sobre el aspecto y textura que pretendía presentar porque el envoltorio de esto es descomunal. Ya desde los créditos iniciales.
A FAVOR: un Oldman de altos vuelos (insisto en destacar a Grant y Waits igualmente, más que nada por ser los únicos que parecen pillar también el rollo del asunto) y un ejemplo perfecto de como tratar cualquier aspecto técnico de un film contando con un gran presupuesto... parece que ya no se hagan cosas así y apenas han pasado cuatro días (no es lo "grande" son los "detalles" y desgraciadamente eso, que Coppola ya aprendió tan bien con los Corleone en su momento, no es lo que se estila hoy precisamente, y desde hace ya bastante tiempo).
EN CONTRA: el resto del casting le quita un punto y Hopkins, por si solo, otro. Contra la canción de la Lennox no tengo nada realmente "en contra" pero como no tengo ningún apartado que sea algo así como "gratuito" y, desde luego, "a favor" tampoco estoy lo tengo que encasquetar aquí.
GUZZTÓMETRO: 8/10
(Pd. Otra de las cosas que más me gustan, por lo revelador, en este film es que se puede ejemplificar como en ninguna otra parte que la "sobreactuación" a la que se suele referir la gente de modo inefablemente peyorativo puede ser a veces un recurso interpretativo a sumar y no a restar... En este film hay dos sobreactuaciones expresas sea cosa del actor o del director -la de Oldman y la del Hopkins- una es canela en rama y la otra una bofetada al espectador).

3 comentarios:

  1. És una pel·lícula que m'agrada, i bastant inspirada per la de Murnau. Hi ha algunes escenes que la recorden molt...

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  2. .... ni Murnau ni leches! pues a mi lo que me viene a la cabeza es "Draculo" (puede que no sea el verdadero nombre, al menos es el que se quedó en mi cabeza) una, creo, peli italiana de los sesenta donde Dracula era un negro acojonante que clavaba los colmillos en las nalgas de los adolescentes italianos..... erótica y horrorosa a partes iguales. Impagable.

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  3. Al segundo le digo que no tengo la dicha de conocer ese "Draculo" (¿de verdad existe eso nen?)y al primero que le recomiendo especialmente el siguiente post del blog donde he tratado de encontrar una peli que se ajuste a sus gustos y predilecciones cinematográficas...

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