martes, 1 de septiembre de 2009

ABOUT... HAYAO MIYAZAKI

Me apetecía seguir con el Sr. Hayao Miyazaki aunque solo fuera para acabar averiguando si su última referencia “Ponyo...” me gustó tanto por la comparación directa e imposible con el rutilante estreno de “Up” de la píxel... perdón, Pixar (una es cine en estado puro -dentro del anime o no- y la otra una colorida superproducción lúdica perfecta para comer palomitas a dos carrillos durante noventa minutos -que también está bien que exista por otro lado faltaría más... pero a cada cosa lo que le toca-), vista a los pocos días de la otra, o porque sencillamente lo de este tipo me parece de antología visual haga lo que haga y punto... y al final ambas opciones resultan ser correctas, claro.
Lo de la fascinación que me produce el trabajo de este hombre es como mínimo extraño. Partamos de la premisa que no soy acérrimo del cine no ya nipón sino oriental en general, y por defecto (me gustan o atraen cosas determinadas por supuesto, pero en eso se queda), y en absoluto del monstruo Manga, y menos aún en su vertiente cinematográfica (he visto las básicas “Akira”, “El puño de la estrella del norte”, “Ghost in shell” y poco más... y lo cierto es que ninguna me impactó de forma especial -veremos esa “Tumba de las luciérnagas” que me recomendaron y que tengo en despensa -a priori esto ya parece otra cosa, puedo adelantar-). Tengo pues que, definitivamente, plegar velas y asumir que Miyazaki es ya una referencia en mi bestiario particular del más alto nivel como pueden serlo Wilder, los Beatles, Boris Vian o los Python televisivos, entre algunas otras contadas cosas de diversa índole que van, por ejemplo, desde Bach -el músico barroco no el vino... que también- o Dickens, hasta los They might be giants o los cómics del Conan guionizados por Roy Thomas (como a Groucho y Elvis Costello no admiro a nadie, eso que quede claro).
Como si voy película a película la cosa se iba a alargar mucho, hago un resumen a grosso modo de los nueve largometrajes que he visto del individuo (en total tiene diez, me falta por ver la primera que hizo “El castillo de Clagiostro”). Asumo -repito-, la condición de “crack guzzero” por la parte que toca a Hayao, y ya anuncio que pasa a formar parte de “los recurrentes habituales”... es decir cuando a veces no sepa que poner... “Miyazikazo que te crio !” (así Flush podrá decirme después: “collons, un altre cop amb el Miyazaki dels pebrots”, como me dijo el otro día con los Coen de por medio... y tiene razón -para qué negarlo- pero, en fin, es lo que tienen “los cracks guzzeros”).
Antes de empezar es de recibo, y honesto, admitir que por fantástico, imaginativo o tripero -sobretodo acá en occidente supongo- que pueda resultar el cine de este hombre, siempre hay lugar para cursiladas de lo más estándar -incluyendo aquí los “happy ends” de rigor-, ya que no dejan de ser dibujos animados clásicos y, además, es Hayao un director que no pretende excluir a nadie... sin embargo, aún aquellos menos abiertos a comulgar con segun que edulcoraciones no se lo tendrán en cuenta -o no deberían... incluso en su reverso más infantil- ya que, tras alguna cosa en esa dirección, vendrán cuarenta y tres que no tendrán nada que ver con nada antes visualizado. Por ejemplo (rigurosamente inventado), puedes oir puntualmente una frase del tipo “el amor es lo más bonito que existe”, pero claro... igual quien dice esa frase es una araña con cabeza de lubina que acaba de atacar con un bazooka a un zeppelin que genera a su vez esporas radioactivas que a la postre se convierten en minotauros que trabajan de paletas, a días alternos y a contrarreloj, en la construcción de una presa de cuero caucho para evitar que un rio de gaseosa marrón destroce una aldea de cebollinos predestinados, por supuesto, a traer el equilibrio y la paz mundial...
Por orden cronólogico que va la cosa.
1. Nausicaa del valle del viento (1984): descomunal historia post-holocausto con insectos gigantes, obvios mensajes ecologistas y antibelicistas que se toma, además y sobretodo, su tiempo en diversos pasajes para empezar a horadar en todo el tema onírico (cuando no esquizoide) tan apreciado por muchos. No es de las tres que más me gustan, es lo más negativo que se me ocurre, pero es su primer 10/10 y seguimos...
2. El Castillo en el cielo (1986): siendo mi peli favorita dentro de la obra del tipo que me parece el puto amo en lo suyo (cine de animación) de la historia no cabe mentar mucho más. La búsqueda de la Isla (aérea) de Laputa -inmejorable nombre- sigue invencible contra viento y marea. El equilibrio más perfecto y medido entre lo que es una historia convencional y los tics y maneras (o idas de olla, si se prefiere)propios e inconfundibles del cineasta. Un 10 es poco aquí.
3. Mi vecino Totoro (1988): Parece imposible que dure una hora y media... Dentro de la trilogía más abiertamente infantil (ésta, la que sigue y la reciente "Ponyo") es la más brutalmente imprescindible. El momento parada de autobús con Totoro al lado de la niña bajo la tormenta se te queda atado en la memoria para los restos de manera indeleble... Estampas de estas Miyazaki las tiene a docenas, si, pero pocas tan incontestables (ya cuando aparece el bus te cagas...). Entrar en puntuaciones empieza a ser una obviedad a estas alturas...
4. Nicky, la aprendiz de bruja (1989): ...o lo sería de no ser por Nicky. Qué no salten las alarmas, tampoco. Es la que menos me impactó del maestro, de acuerdo, pero aún así le doy un 8 en el Guzztómetro, por lo que no la dejo de ver como "recomendable". Tiene a favor que se nota la mano del director pero aquí, al fin, se puede echar algo en cara: estamos ante la película más descaradamente infantil de la pomada. Con todo, alberga momentos descomunales (a destacar todo el asunto de la cocina ayudando a las abuelillas con su desolador final) y también algo nuevo en el cine de Hayao: en Totoro el choque entre lo fantástico y lo que no lo és superaba a los protagonistas (gran baza de Chihiro también por poner otra), aquí dicho cruce se asume con naturalidad, sin crear conmoción. "Ponyo" también se alimenta de ello ya que nos ponemos, pero sobretodo y especialmente...
5. Porco Rosso (1992): Fue la primera peli que vi de este señor. También se considera la primera que salió de su tierra para triunfar por todo lo alto en varios puntos del planeta. Y que propició a su vez que Miyazaki dejara de ser visto, por lo general, sencillamente como "el tipo japonés que antes hacía series para los niños". Al igual que con Nausicaa, la considero de la más alta gradación pero no estaría en mi podio. Eso si, imprescindible con todas las letras y su significado en la mochila. Lo de ver a un cerdo aviador de guerra que fuma y con recuerdos de amor perdido (a lo cine negro) no tiene desperdicio se mire por donde uno quiera. Puestos a buscarle un pero quizá, repito "quizá", el hecho de ser (a pesar de todo) una de sus fábulas más convencionales. Se nota que el envoltorio supera con creces a la historia en si (mejor argumento o concepto base que desarrollo de guión) pero, como no podía ser de otra manera, el todo resultante te acaba llevando al huerto sin problemas.
6. La princesa Mononoke (1997): Aquí ya nos encontramos a un Miyazaki reverenciado a nivel global que, por ello mismo, se encuentra con la (hipotética) presión de dar continuidad a algo aplaudido por consenso en medio mundo y algo más. Tras verla, queda claro lo que piensa Hayao del concepto "crítica" que se tiene en occidente. Sin la inmediatez (sea por historia o aspecto) de sus predecesoras es una obra que se levanta a un ritmo mucho menos vivaz y, por ello mismo, mucho más rica en detalles y matices de lo habitual (ruego se tenga en cuenta de quién estamos hablando para más inri). Recupera la pseudomoralina (lo de pseudo porque Miyazaki cuenta básicamente historias, nunca hace panfletos) ecologista de Nausicaa pero de una manera, si cabe, aún más explícita. Se debe insistir en que es seguramente la peli menos accesible del artista. Incluso no falta, ni faltó, quien se refiere a ella como "espesa"... Mala cosa. Esta si forma parte de mi podio, en cualquier caso, el despliegue de imaginación que derrocha es puramente indescriptible. En esto de los blogs hubo quien dijo a colación de Miyazaki que "este hombre crea universos paralelos a cada parpadeo" -por lo que recuerdo estamos ante una cita "violenta"-. Eso no se despliega tan grande ni tan evidente en ninguna parte como en "Mononoke". Otro diezaco, perse.
7. El viaje de Chihiro (2001): Es una de las mejores pelis de la presente década. A saber cuantos premios acabó recibiendo al final la puñetera, por cierto. La más consensuada, recordada y admirada del maestro que es a fin de cuentas algo así como su "Ciudadano Kane" particular. No es mi favorita, por la parte que me toca, pero si es la que cierra el podio con la consabida puntuación... Sigue la linea de imaginación centrifugando a toda máquina de la anterior pero, mientras Mononoke te sumerge en la aventura, Chihiro juega más la carta de lo contemplativo (y no te alcanzan dos ojos y una sola visualización para verlo todo ni de coña), aunque con un ritmo más convencional y digerible de primeras para los que no conozcan al tipo, debe señalase. Es como una hermana mayor de "El mago de Oz", menos sintética quizá pero que, también, se abre en mil direcciones más a su vez. De esta si que realmente no hace falta decir más porque la ha visto, y varias veces, hasta el tato (el bebé gigante me da un poco de mal rollo pero... el cabezón de las gemelas brujas, el dios de la mierda ese o el abuelo araña de las calderas no caben en otro cerebro que el de este hombre).
8. El castillo ambulante (El castillo errante de Howl) (2004): A esta le cayó algún que otro palo. Lo que me fastidia un poco (hasta cierto punto). Ni que sea por lo ilógico siendo, como és, un híbrido total entre las dos que le preceden (otro 10 en efecto, ¿como lo adivinaron?, para mí). Tiene la narrativa cocinada a fuego lento de manera ex profesa de la princesa bosquímana y el dibujo más colorista, definido e impactante de Chihiro. El castillo del título, ya por ejemplo, es la pera limonera por si solo pero es que, nuevamente, la imaginería de esto es irrefenable... hasta el punto de ser dos films por el precio de uno (lo que te cuentan y lo que te sugieren). Es otra genialidad, ni qué decir tiene, pero es que además el viejo zorro repite jugada: "¿así que os gusta esto que he hecho y me dáis premios y tal?... A ver si podéis con esto mindundis !". Se tiene que entender que igual que un árbol que cae en medio de un bosque y nadie lo oye suscita la duda de si "realmente ha hecho ruido o no", si un film no lo ve nadie es, ciertamente, como si no existiera. Con esto por otro lado Miyazaki nos hizo un regalo exclusivo a los acérrimos... a la par que se quedaba donde quería. Justo en medio de los dos conceptos sugeridos.
9. Ponyo en el acantilado (2008): Si no te da pereza darle a la ruedecilla del mouse verás un texto bastante largo dedicado al film en el penúltimo post del blog -justo antes del señor de la guitarra-. Para resumir, es la única peli (con excepción de Nicky) que definitivamente me crea la duda de si es otro 10 (para mí) o se queda, en este caso, en 9 (duda contraída hoy tras repasar lo repasado, claro). Como para perdérsela está el patio por otro lado, ya que, dicha duda en definitiva solo cabe al comparar con las referencias del propio Miyazaki dentro del género. Otro debate sería si Hayao Miyazaki es ya un género en si mismo, pero eso es otra historia.

2 comentarios:

  1. Ja pot penjar tots els comentaris que vulgui sobre Miyazaki, Sr. Guzzi.luz, jo no me'n queixaré. A mi m'agraden totes les pelis que he vist d'aquest home, no podria triar un podi. Tinc un cd pendent que no sé on he guardat amb això del trasllat..
    Però per preferència sentimental, escolliria totoro. És la primera que vaig veure quan encara no sabia qui era Miyazaki. I vaig passar temps sense saber-ho, però ja m'havia guanyat.
    La que he vist més cops és Porco rosso. Però no podria escollir entre chihiro, miyazaki i el castillo..

    Vés, ara m'han agarrat ganes de trobar el cd perdut.
    i de comprar això:
    http://www.amazon.com/blue-Totoro-plush-doll-ring/dp/B000U8W4HO

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  2. Em passa el mateix amb la posterior "Porco Rosso" amb el tema estima... Es la primera que vaig veure i això, es vulgui o no, te el seu pes. De tota manera la seva lectura (Srta. "V") es, segurament, mes assenyada: quin sentit te el fer un ranking d'una cosa que tan t'agrada?... Aixó si, amb ho de "El castillo en el cielo", en concret i per a mi... Què enorme la mal parida !

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