jueves, 8 de octubre de 2009

LAS COLINAS TIENEN OJOS 2 (1985)

SINOPSIS: Varios años después de la matanza de las montañas, Bobby, uno de los pocos supervivientes, se ha casado con Ruby. Juntos dirigen un equipo de motocross y organizan un viaje en autobús para competir en una carrera. Cuando están atravesando el desierto, deciden coger un atajo, con la mala suerte de que sufren una avería cerca de las montañas...

El término “terror” pocas veces dará tanto juego como lo hace al referirnos al cine del señor Wes Craven. Por lo menos otros nombres, supuestamente grandes entonces y hoy altamente devaluados, del género en aquél subidón que hubo hace unos treinta años o menos tienen cierta excusa (los “Evil dead” de Raimi están más claramente avezados al cachondeo que otra cosa y en cuanto a Carpenter decir que la primera de Myers y, sobretodo, “La cosa” tienen lo suyo).
Lo de Craven no cuela ni como “freakie” ni como “entrañable serie B”... es mierda pura dirigida a teenagers zampa-palomitas de ayer, hoy y siempre en formato blockbuster de a granel. La única posible excepción, quizá, la primera “Pesadilla”, y solo si se hace una casi imposible labor por desplazar a Freddy de sus andanzas posteriores y se tiene una buena fe infinita a la hora de contextualizar al mamón de la garra en su ochentero momento... pero, la verdad, ni por esas francamente. La cuestión es que si partimos de la base de que estamos ante un tipo que cuenta como momentos álgidos de su carrera el haber lanzado las sagas de “Pesadilla en Elm Street” y “Scream”, ya casi que está todo dicho. Claro que el hombre ha hecho una pasta gansa, eso es verdad. Como también lo és que su emporio empieza a fraguarse con la tercera en discordia de sus sagas: el díptico (recientemente remakeado) de “The hills have eyes”.
Ya hace tiempo que vengo haciéndome una noche temática semanal (la que me quedo de “Rodrigues” en casita) en la que me pongo un par de pelis que tengan algún evidente parentesco (director, actor/actriz, género, época...) entre si. Hace hoy siete días en pleno arrebato nostálgico-ochentero -en su vertiente “videoclú de barrio”- me dió por ponerme las dos de “las colinas” y, por supuesto, fue una de las peores ideas que he tenido en tiempo (lo que es decir mucho en mi caso)...

La coletilla de esta “Las colinas tienen ojos 2” debiera ser algo así como: “si la primera fue un truñaco de aquí te espero con esto os váis a cagar vivos” (a saber a qué niveles de ponzoña se hubiera llegado de hacer una tercera). Y es que es horrible. Empieza y es un restar continuo sin límites en caida libre. Ni para reirse de ella sirve.
No da terror que valga, los actores parecen amateurs (aún dentro de un subgénero ya rebozado entonces de por si, que no se caracteriza precisamente por su alta gradación interpretativa), el argumento consigue ser peor aún que en la primera, de los diálogos mejor ni hablar, no hay componente técnico al que agarrarse y el “efecto nostalgia” desaparece al verse derrotado, al fin, por la cutrez que supura por todos sus poros. ¿Por qué perder el tiempo con ello?. Hay dos opciones: por verse dentro de un marathón de referencias de similar pelaje en pleno pandemónium retrospectivo de cutrangas -y sin escrúpulos a caber- o, como es mi caso, por ser más tonto que Abundio y no tener el sentido común de quitarla a los cinco minutos.
Puestos a decirlo todo, mentar ya solo que tiene todos los tópicos de estilo (que como duele esa palabra aquí) que querráis recordar en su peor manifestación. Introduciendo para la ocasión elementos tan “”necesarios”” (con dobles comillas, si, es un “semifallo” de esos) como las absurdas persecuciones en moto por el monte o el hecho de que al final casi que uno querría que ganasen los supuestamente malos ya que, llegados a cierto punto, no queda claro cual de las dos facciones enfrentadas te merece mayor o menor compasión. Que son lo peor, faltaría, lo uno y lo otro y lo que se quiera mencionar.
A FAVOR: el feote de Michael Berryman (que es muy feo), cuya sola presencia... ¿a quién quiero engañar?... Era por poner algo “a favor”.
EN CONTRA: que los escasos ochenta minutos de metraje sea lo único susceptible de entrar realmente en el apartado anterior, que por lo menos de ahí se extrae cierta compasión por parte de los padres del engendro hacia el público.
GUZZTÓMETRO: 1/10

2 comentarios:

  1. No estoy nada de acuerdo contigo. Sí que es verdad que ahora parece desfasada pero en su momento daba un cague que ni te cuento. Creo que se merece un 7/10 aunque haya envejecido tan mal.... Joder, que es un puto clásico....

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  2. Se nota que no la has visto recientemente... y referirse como "puto clásico" a esto... ejem.

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