sábado, 31 de octubre de 2009

SMOKE WHEN YOU DREAM

"Smoke" (Wang/Auster, 1995) es un top-10 (y posiblemente top-5 y hasta 3 también) inamovible para mí a la hora de enumerar las que me parecen las mejores pelis de la década pasada. Ya pondré un post propiamente dicho en el blog más adelante sobre el tremebundo film (para más información consultar en la entrada de "Blue in the face" -el proyecto paralelo a "Smoke" por parte de sus autores que si bien no resulta tan indiscutiblemente memorable si es altamente disfrutable, casi por igual, que lo flipas- del año pasado en el blog). Pero lo que sigue es ni más ni menos que mis títulos de crédito finales favoritos (y de largo) dentro de todo el cine que he disfrutado/consumido hasta día presente: "El cuento de navidad de Auggie" (que obviamente cobra trascendencia de manera especial tras ver el film, y si es por vez primera ya ni te cuento). Además me sirve de homenaje al gran Harvey Keitel uno de los últimos grandes jinetes que es quien es, además, no por sus andanzas con Tarantino (aunque curiosamente lo mejor que el sobrevaloradísimo director ha dado de si ha sido de la mano de Harvey) sino por muchas otras cosas que hasta da pereza recordar. Vayan como ejemplo sus trabajos con Scorsese (el bueno, el de los años de alto octanaje) Scott, Lee o Ferrara entre otros... pero de entre todo ello (y si, también tiene truños para detener el Ave pero en su caso, a mi al menos, no me importa), yo siempre me quedaré con su Auggie de Smoke/Blue in the face, que es -con permiso de "el Nota"- mi rol escogido del cine noventero. Pero ahora toca "Innocent when you dream", el final de "Smoke" con la satánica y borrachuza voz de Tom Waits poniendo rúbrica a una película que, pienso, nadie debiera perderse bajo ningún concepto:

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