viernes, 6 de noviembre de 2009

LA NOCHE DEL CAZADOR (1955)

SINOPSIS: Tras cometer un atraco, un padre confía el botín a sus dos hijos pequeños, antes de ser detenido. Esperando su ejecución, comparte celda con un siniestro predicador -sobrecogedor Mitchum-, que oye en sueños la historia del dinero. Comienza así una fascinante y terrorífica persecución que cautiva sin descanso por la fuerza de sus imágenes y la potencia del relato. Un maravilloso cuento cinematográfico de una capacidad hipnótica visual nunca superada. Considerada en la actualidad como una indiscutible obra maestra, tuvo muy poco éxito en su estreno, motivo por el que Laughton no volvió a dirigir nunca más. Una joya imprescindible. Para celebrar la reconducción del blog hacia pastos más verdes y originales se toca hoy una de las grandes, grandiosas, pelis de cualquier época que cualquiera pueda ver. Sera grande que posiblemente, incluso en un espacio humilde de narices como éste, haya aparecido como referencia en entradas anteriores. "The night of the hunter", la única referencia dirigida por el enorme, en todos los sentidos, Charles Laughton ("el mejor actor al que jamás vió trabajar" el tal señor Billy Wilder). Lo que, de forma azarosa y algo cachonda, le convierte en el mejor director de la historia del cine en la relación cantidad-calidad: dirigió un film y es uno de los mejores de la historia, perfecto ("después de esto a ver qué coño hago", sería lícito que pensara el británico). Es además uno de esos (poquísimos) casos, escogidos dentro de la criba preseleccionada de una subasta que ..., en que todo el mundo está de acuerdo: espectadores, aficionados amaterus, crítica y hasta la gente de dentro del medio la aplauden a rabiar (siempre habrá amargados está claro, el concepto "utopía" es lo que tiene, pero con ésta son muy pocos -hay que poseer un grado de repelencia muy acusado, sino terminal, para echarle mierda encima al "buen" predicador...-). Lo primero que quiero mentar es lo divertido que me resulta ver el denuedo de los críticos de ayer, hoy y los que vendrán, en acotar esto a un género (toda un obsesión en dicho oficio (-con brillantes excepciones, que alguna habrá digo yo-). Lástima que (como ocurre muchas veces con los films que se reverencian masivamente y desde gentes muy dispares como “obra maestra” y que, para más cojones, lo son) ese ejercicio resulta imposible de llevarse a cabo sin errar ni que sea un mínimo (y eso siendo amable), es más, suena panderetero y becerril sino abiertamente cutre. No falla y sin ir más lejos, voy a donde casi siempre para copiar la sinopsis (que por cierto nunca las leo) y me encuentro que según la persona que ha realizado la ficha del film esto es: “intriga. drama. cine negro. thriller”... Vamos, que no se añade lo de “western crepuscular” o “comedia costumbrista” porque no se le ocurrió. Ay, estos critiquitos me matan... Por eso mismo solo compro dos revistas en este país (y en cualquier otro), una de básicamente rocanrol que se basa feacientemente en lo de “artículos de opinión” (que es el Ruta 66 a la que siempre he agradecido el que no pretendan sentar cátedra de nada a pesar de su vehemencia... aunque antes, cuando eran más bizarros y cabrones los disfrutaba mucho más que en la actualidad, eso si -maldita evolución -así en general- de mierda !-) y otra de cine, el “Dirigido por”, que es justo lo contrario y se va a la otra punta del espectro... son frecuentemente muy pedantes y proelitistas pero, por eso mismo, son los que más se lo curran con diferencia en datos y documentación (no hay más que ver la proporción texto-fotos, en favor de lo primero, en comparación a otras publicaciones del tema de renombre estatal), además tienen un punto de mira más aguzado hacia el pasado que el presente con el que coincido plenamente (para qué engañarse). Pero menos rollo y más Mitchums, por supuesto: Si, sin duda es ante cualquier otro concepto "el más inquietante cuento de hadas de la historia del cine" (que de tantas cosas que ponen los críticos con alguna se tiene que coincidir por narices). Y es que, aunque de primeras no lo parezca, es realmente bonita la condenada. Da igual el género, y claro que tiene intriga y todo lo demás, pero es una fábula tan bien realizada, un cuento tan perfectamente redondeado, que tampoco importa mucho si enfretamos ese género preconcebido al todo resultante final. Estuvo muy fino el orondo y magistral británico. Desconozco a que nivel le impactó la novela original de David Grubb (guionizada por el tal James Agee para la ocasión) pero su mayor rasgo distintivo, la excelente capacidad de síntesis que atesora haciéndola magnética para tantas personas de tantas generaciones y circunstancias distintas, se le atribuye a Mr. Laughton. "Bonita" e "inquietante", dos conceptos tan dispares con frecuencia que yo no los recuerdo unidos para la causa en ninguna otra parte como aquí. "Love/Hate", desde luego. Con ese doble argumento, absolutamente entrelazado e indivisible, que se bifurca entre las vivencias de los dos desdichados niños y el monstruo que les persigue... llamado Robert Mitchum, o Harry Powell, o sencillamente el Predicador... Qué bien me cae el Mitchum de las narices. Además de ser, éste si, el más duro de todos los duros del cine era un cachondo mental que no perdía ocasión para ningunear el trabajo de intérprete de cuya, legendaria crudeza, el se descojonoba abiertamente. Y para más bemoles el tipo ha conseguido colarse entre los indiscutibles en la historia del medio y dejar con su papel en "The night of the hunter" una de las interpretaciones más aplaudidas que se recuerden (y no es para menos). Tiene, él por si mismo, tantos momentos memorables en esta película que su trabajo es casi inolvidable por entero desde el momento en que aparece posando su mano (en la que pone "love") en la barandilla de la escalera... El discursito en el bar, cuando en el sotano trata de dar caza a los niños a los que ya roza con las manos en un plano lateral fijo que parece sacado del cine mudo (del que Laughton "algo" sabía seguramente), su despegada frialdad en el trato con la (excepcional como siempre) Winters a la que no toca para no cometer el pecado de la carne, su obsesiva e implacable persecución... Vamos, que es más malo que la tiña de noche escondida en un baúl con la cerradura celada... y disfruta, mucho, del rol. Se nota que se divierte, el cabronaco. Por si fuera poco el hombre está muy bien acomapañado, desde la mencionada Shelley Winters (casi ná), hasta la abuelita Lillian Gish (reverenciada de la época muda) o los niños que lo hacen francamente de campanillas. No se puede hacer ya mucho más sino aplaudir la inabarcable colección de planos y secuencias que son pura historia en movimiento (lo de la barca con los críos, por citar mi favorita, es de lo más grande que nos podemos echar a los morros através de una pantalla). Si hasta los retazos más ñoños como lo de las caras en el cielo o el devastador happy end son bien recibidos (en esto último se te crea una sensación dispar de "joder que meloso" pero también de "muy bien chavalín, te lo has currao"...). Y la música que tiene también es la leche, y es que es todo... En resumen, "The night of the hunter": una de las grandes de todos los tiempos. ¿Grandilocuente?, si. ¿Tópico?, también. ¿Pomposo y rimbombante?, desde luego. ¿Verdad?... siempre. Escribir más sería reincidir en loanzas y lores hasta el fin de los días. Hay que verla todas la putas veces que sea posible y punto. A FAVOR: todo, todo y todo. EN CONTRA: nada, nada y... bueno si, que no estirara más la mencionada secuencia de la barca que, aunque sea estúpido y gratuito siempre me hace pensar: "¿he visto algo mejor que esto en cualquier otra peli?". GUZZTÓMETRO: 12/10

1 comentario:

  1. Ay va que chorrazo!!! perdón por la frase pero es que no sé que más poner, es que es un apeli tan, tan buena... que sólo puedeo ir ahora a verla one more time. Hasta dentro de unas horas...

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