jueves, 10 de diciembre de 2009

¿TELÉFONO ROJO?. VOLAMOS HACIA MOSCÚ (1964)

SINOPSIS: Convencido de que los comunistas están contaminando a la nación americana, un general ordena, en un acceso de locura, un ataque aéreo nuclear por sorpresa sobre la Unión Soviética. Su ayudante, el capitán Mandrake, trata de averiguar el código para detener el bombardeo. Para solucionar el problema, el presidente de EE. UU. se comunica con Moscú para convencer al dirigente soviético de que el ataque es un estúpido error. Mientras tanto, el asesor del presiente, un antiguo científico nazi, el Dr. Strangelove, confirma la existencia de la “Máquina del Juicio Final”, un dispositivo de represalia soviético capaz de acabar con la humanidad para siempre. Como lo prometido es deuda y (por motivos que no vienen al caso) es posible que ésta sea la última entrada del blog del año se trata de intentar un "hasta luego" por todo lo alto. Y, en verdad os digo hermanos/as, que es francamente jodido encontrar cosas más "altas" que "Dr. Strangelove o: cómo aprender a dejar de preocuparse y amar a la Bomba". Ya lo he comentado en otras ocasiones: decidirme con certeza absoluta entre ésta de hoy y "Senderos de gloria" como mi film predilecto de Stanley Kubrick es algo que se me presenta como imposible. Después ya viene todo lo demás (para mí) en el opus del genio de marras ("poca cosa"... sería la litotes para los amantes de las figuras retóricas), pero estas dos... la puta de a oros y espadas juntas !. Pocos films puedo recordar que abrumen tanto por su puro talento como "Stangelove" y comentar algo que es una lisonja continua se hace como hasta aburrido desde cierto punto de vista pero, ¿qué narices se le puede echar en cara a esta película?. Si, es verdad, hay cosas que pueden dar hasta rabia cuando uno es escéptico y crítico no por oficio sino por mera naturaleza... con lo que mola poner a caldo, así en general, que es mucho más agradecido. Malditos "padrinos", "casablancas", "tercer hombres", "cautivos del mal" y "testigos de cargos"... y algunas bastantes (que no muchas) más entre las que el último film en b/n de Kubrick vive holgadamente acomodado desde hace casi medio siglo (y a ver quién lo discute). Vamos a ello de todas formas. Ya de entrada lo más obvio: es la única comedia en toda la filmografía del maestro. Y, por mucho que se le suela endilgar de manera sistemática aquello de "sátira antibelicista" (que lo és), no hay que haber hecho demasiados crucigramas para reconocer la sátira como, en definitiva, una de las formas de comedia más reconocibles (lo que pasa es que es el registro cómico con mayor graduación de mala baba -si si, mucho más que los recurrentes/ingeniosos gags de la"comedia negra" que al ser visuales impresionan más de primeras, o frecuentemente, pero erosionan menos el ánimo de finales sin punto de discusión- ). En cualquier caso, si Kubrick hace una comedia ¿qué otra cosa cabe esperar?. Pues eso: sátira, denuncia, ridiculización, mala leche... todo ello y más disparado con bala (recubierta de "chaqueta metálica" por supuesto) envenenada y sin dar ni pedir cuartel. Y si, además, se encuentra con un vehículo como la maldita Bomba Atómica, pues venga leña para el tren. Los elementos como la fotografía (los tres escenarios principales son exprimidos hasta la última molécula), la elección y momento a escoger del apartado musical o la intratable caracterización de personajes son objeto de estudio... y no es una expresión, literalmente "son objeto de estudio" para con cualquier bicho viviente que quiera ganarse la vida en el medio de manera directa o no. A partir de ahí lo fácil es buscar en cualquier lado el nombre del compositor, del director de fotografía, del co-guionista, del montador, de reconocer la pasmosa idea del novelista de "Alerta roja" -Peter George- y tantas otras cosas con ninguna a criticar se mire por donde uno quiera. Pero lo cierto es que la sombra de Kubrick se deja ver aquí más que nunca y hace palidecer cualquier otra de las virguerías que integran esta obra maestra recontrasagrada de los cojones (si si, hasta al mismísimo y esplendoroso Sellers... ahora iremos con él). Me explico. No es una portentosa superproducción histórica al uso, no es un drama o un thriller con unos actores sujetos a emociones que vienen y van según toque, no es un film explícitamente bélico donde todo es acción-reacción con gentes que las pasa muy putas de por medio, tampoco es un film de terror (del social o del de hachazo mediante) donde se nos patea el ánimo o las pelotas según proceda... no es muchas cosas, vaya. Es nada más (y nada menos) que esa sátira que antes comentaba y lo que vemos en pantalla es algo así como "el sentido del humor de Kubrick" bombeando a plena potencia... Si que es verdad que "Lolita" es la peli más humana del director si entendemos como "humano" el proceder y bajezas de los personajes, pero insisto, "de los personajes". En "Strangelove" es Kubrick lo que hay detrás de cada frase, de cada situación absurda, de ese retratar a esos supuestos "grandes y honorables hombres" como a un montón de niños de parvulario disfrazados jugando con algo que puede a dar al traste con la especie... Es todo tan estúpido, tan salido de madre y, especialmente, tan preocupante como concepto que, desde luego, más vale que nos echemos unas risas... aún, o sobretodo -según grados de pesimismo-, hoy. De alguna manera Kubrick siempre es visualmente protagonista en sus films (no es culpa suya si a pesar de su proverbial mala ostia se le añadió tener el mejor ojo a la hora de plasmar imágenes en pantalla que se precie) y se centra en exprimir lo más exaltado o reseñable de los roles que contruye através de sus actores (a los que acostumbra a atar en corto y siempre, o casi, retratando al ser humano como un auténtico patán, que es uno de sus mantras más significativos) pero aquí se involucra del todo y a lo bestia pues qué hay más humano que la comedia (que tanto puede variar según quien la relate), aunque se utilice como puente para cagarse en todo/s (se pueden hacer tropecientas novelas como Balzac o poner a Peter Sellers en una silla de ruedas como Kubrick, cambia el medio que no el fin). "Aquí no se pueden pelear... esto es la Sala de Guerra" (si, es la cita más famosa del film pero... qué enorme, qué hijo puta). Los actores. Sterling Hayden como el zumbadísimo general Jack Ripper (queda claro, supongo) que lia todo el folletín, George C. Scott como el general Turgidson que ya prepara una siguiente guerra post-holocausto al final del film, Slim Pickens como el Mayor "King Kong" encima de la bomba cuando a esta le da por caer definitivamente... Se suele dar cancha al hecho de ser el debut del descomunal actor James Earl Jones (una de las voces más tremendas que se puedan escuchar a la hora de interpretar en años posteriores), pero no cabe engañarse, el recuerdo se va para el excepcional y sobretesticulado trabajo de los tres antes mencionados... y para Peter Sellers, faltaría. Y es que Sellers solo puede rivalizar consigo mismo, en este apartado. Es el papel de su carrera, o así pienso yo y me consta que no me quedo solo precisamente. Sin duda el mayor histrionismo del ex-nazi Dr-Strangelove (y la comicidad que suscita y que haría complice hasta a los altos cargos de las SS esas en su pleno y repugnante auge, pues es imposible no descojonarse a conciencia), se come, en parte, al también bordado capitán de la RAF que trata de abortar los planes del chalado Ripper a toda costa o aún, al mismo y calvorota Presi que tiene que lidiar con todos los altos mandos en la Sala de Guerra (la conversación con su émulo ruso por teléfono -a lo Gila- no caerá en el olvido por lo menos mientras el final de éste film no se vea convertido en realidad). Insisto en que es la peli "más Kubrick de Kubrick" pues es en la que más se nota su opinión y manera de discurrir en relación a lo que se ve, pero (además, para más inri) tuvo la grandiosa fortuna/acierto de que el actor más importante de su circo de marionetas era el único que podría haber logrado el efecto final con ese resultado. Nada más, quizá solo (otraaa más) que estamos ante uno de los films más medidos en metraje que nos podamos echar a los morros (hora y media y para la casa) en un descomunal ejercicio de síntesis de contenido sin par... bueno "sin par" tampoco, que ahí está "Senderos de gloria"... A FAVOR: ¿perdón?. EN CONTRA: que de cara a "los amigos de la comparación", es una putada para el 99'5 % de la historia del cine restante. GUZZTÓMETRO: 11/10

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