jueves, 26 de marzo de 2009

EL DÍA DE LOS TRAMPOSOS (1970)


SINOPSIS: Año 1883. Varios condenados por diversos delitos ingresan en la prisión federal de Arizona para cumplir sus respectivas condenas. Entre los prisioneros recién llegados está Paris Pitman (Kirk Douglas) que tiene enterrado en el desierto -a recaudo de las serpientes de cascabel- un botín de un robo de nada menos que medio millón de dólares. Paris sólo espera poder fugarse de la cárcel para recuperar su fortuna. Por ello, intentará convencer a varios internos para fugarse, al tiempo que intentará ganarse la confianza del nuevo alcalde de la prisión (Henry Fonda).

"Interesantísima combinación de western, comedia y trama carcelaria que contó con la inestimable ayuda de un Kirk Doulgas magistral, una dirección sobria e inteligente y un guión hábil y sorprendente. Un clásico con mucho sabor"...Eso escribía (a saber cuando) a colación de este film un tal Fernando Morales en su crítica de El País. Lo pongo porque si os da por rebuscar por la web seguro que encontráis muchas variantes de lo mismo. Y es que la peli está de narices, es verdad, pero también es cierto que por mucho que le doy vueltas, no encuentro un argumento que me convenza a la hora de considerar esto como "western" (género que destesto bastante más allá de cuatro reseñas determinadas)...a no ser que todo largometraje en que aparezca en algún momento alguien a caballo deba considerarse como tal...El 95% de la peli transcurre en la penitenciaria, a partir de ahí y por mucho que la época en la que se transcurre la acción sea la misma que la de tropecientas "pelis del oeste" (-para no repetirme-), definitivamente esto de "western" nada.
La penúltima peli dirigida por el siempre notable, y puntualmente excelente (veáse "Eva al desnudo" u "Odio entre hermanos" por ejemplo), Joseph L. Mankiewicz (la última es "La huella", para que nos hagamos todos una idea de quien estamos hablando aquí) es toda una exhibición de agilidad narrativa de cabo a rabo. Dos horas de intriga carcelaria en clave cómica, en gran medida, donde esa especie de partida de ajedrez contextual entre Douglas y Fonda es las vedette principal. Y que conste que no acaba de ser tampoco una comedia de facto (aunque mucho más que un "western" desde luego, insisto) ya que a pesar de todo no acaba de renunciar a la pulsión dramática, pero, sin duda el gran acierto de los guionistas (Robert Benton y David Newman) es el saber extraer la acostumbrada tendencia melodramática, y recurrentemente sobreafectada, de las historias integradas en cárceles o similares logrando un nivel de atención en el espectador más que plausible. No tengo conocimiento absoluto (en general y en concreto) de si fue el primer film en jugar dicha baza. De hecho la británica "La extraña prisión de Huntleigh" es de un década antes, aunque eso si es una comedia pura y dura...cosa que no es la famosa y megasobrevalorada "La gran evasión" del 62 por mucho que nos muestre algún guiño al respecto. En resumen esta "There was a crooked man" propone dos horas de visionado ameno sin altibajos y con un acierto global que no encontramos en, por ejemplo -y entre otros- los dos films sugeridos, que no debieran ningunearse porqué si.
Que Mankiewicz (yanqui de primera generación tras el exilio de padres alemanes) era un crack ya ha quedado patente. De Kirk Douglas Y Henry Fonda tampoco cabe poner mucho a estas alturas. Los dos componen un papel perfecto y afín a sus correspondientes características predilectas (que para qué negarlo son aquellas con las que el espectador más y mejor los asocia), y si alguien quiere poner algún pero a los protagonistas de "Paths of glory" o "12 angry men" por ejemplo y entre otras, pues nada, suerte...Pero es que no solo del argumento, los méritos del director o del concurso de su dupla de protas-estrellas vive esto. El arsenal de secundarios de lujo, ya granadetes todos, que ocupan el espacio restante es de muy alto vuelo: Burguess Meredith, Warren Oates, John Randolph y tantos otros sin olvidarnos de ese gran Arthur O'Connell que ya apareció en la entrada anterior del blog. Si bien puede que por el nombre no reconozcamos a la primera a dichos intérpretes (o no a todos), la cosa es tan fácil como poner google/imágenes para teclear el nombre que toque y empezar con variantes mil del tipo: "anda, si es este tío..." o bien, "si coño, el que salía en aquella peli del...". Excelentes todos (aquí y donde los pilles), por supuesto.
En la parte del "debe", para terminar, solo podemos recriminarle al film que es precisamente esa disparidad de géneros anteriormente comentada lo que hace que el film pierda a veces la entereza que atesoran las grandes referencias de todo "cine de género" que se precie (aunque no por ello deje se ser "recomendable" en modo alguno).
A FAVOR: agilidad narrativa a prueba de bombas merced a un dinámico guión al que todo un pedazo de cineasta como fue el gran Mankiewicz no trata de ningunear en momento alguno (es decir sin exagerados ataques de "auteur" tras la cámara...es lo que tiene no tener que demostrar una mierda a nadie ya, por otro lado); un par de cracks de alto copete desbordando carisma como protas y un elenco de secundarios de toma pan y moja las veces que quieras.
EN CONTRA: lo ya referido de que a pesar de estar frente a una peli recomendable a todas luces esa dualidad "comedia/drama carcelario" hace que, muy puntualmente, los cambios de dirección sean demasiado bruscos...aunque, ahora que me fijo y según gustos, eso pueda ser lo más atrayente para determinado espectador bien pensado...lo ya dicho y repetido: "recomendable", sea por un lado, por otro o por completo.
GUZZTOMETRO: 8/10

domingo, 22 de marzo de 2009

ANATOMÍA DE UN ASESINATO (1959)

SINOPSIS: Un policía (que de hecho es un militar, ya les vale a los del filmaffinity -NdelA-) asesina fríamente al violador de su mujer. Tras ser detenido, es llevado a juicio, donde se reflejarán todo tipo de emociones humanas, desde los celos a la rabia. Uno de las películas de juicios más aclamadas de la historia del cine.

... o la que más junto a "Testigo de cargo" y "Doce hombre sin piedad"(viniendo de la sinopsis), bastante posiblemente. Quizá el pique, para acorar todavía un poco más, solo sería con la primera (ya tratada en el blog), la maravilla de Wilder con Laughton (de quien el gran Billy afirmó: "es sin duda el mejor actor con el que he trabajado o, sencillamente, que haya visto jamás", a ver quién se lo discute). Y no por que la inmensa "12 angry men" de Lumet desmerezca en calidad, faltaría, sino porque para ser estrictos, va más (y más que "ir", es que integra todo el metraje del film) de la deliveración pura y dura de un jurado que no de lo que se viene desarrollando en la sala... En cualquier caso, son tres dieces como tres soles que nadie debiera perderse.
Procuraré no caer en comparaciones con el (anterior cronológicamente) film de Wilder porque, en verdad y aunque rasquemos en lo más alto en todo momento, para mí es el tope definitivo en ese subgénero que se conoce, sin existir realmente como tal, llamado "peli de juicios". Sin embargo una vez atendida la particularidad de "la docena de tipos encabronaos", afirmo que en base a mis gustos el film que ha rondado más cerca es esta "Anatomy of a murder" de Premminger, estrenada sin ir más lejos el mismo año que "The third man" (no fue mala cosecha, no)...en cualquier caso es una apreciación gratuitamente personal más pues como pongo al final, "EN CONTRA", a estos niveles las comparaciones hieden bastante a innecesarias...
Premminger pertenece a esa, ya sugerida en el blog, estirpe de maestros o grandes directores europeos que emigraron en algún momento de los 30 a hacer la Américas en vista de lo que se venía cociendo en el viejuno continente. Sin jugar en la misma liga que los Lang, Wilder o Hitchcock, el tipo vendría siendo alguien a quien respetar sin reservas (los que le hayan echado el ojo a las tremendas piezas de cine negro "Laura" y "Fallen angel" lo pueden corroborar sin problemas).
En este film nos encontramos con un blanco y negro menos acerbado y opresivo (o "más claro" y punto, un poco como en el famoso trabajo de Reed por las calles de Viena para entendernos) que se aleja en verdad de ese noir al que los críticos y entendidos habían dado muerte poco tiempo antes. Aunque eso si, gran parte del aspecto fotográfico va supeditado al escenario del juicio, que ocupa buena parte del film. Con todo Premminger logra "sacar a pasear" la cámara lo suficiente para hacerse con algún que otro encuadre de esos que merecen la visita a los chiringos del centro para hacerse con algunas fotos de aquellas tan bonitas y enmarcarlas después en casa. La música corre directamente a cargo de Duke Ellington, del que no diré más ya que aunque el jazz no sea lo mío hasta a los geranios les suena el nombre (ni que sea por el inolvidable tributo setentero de Wonder y por ser en definitiva uno de los nombres más "exportables", sino el que más, en cuanto a fama de dicho género musical). En efecto, vientos por un tubo en la banda sonora mezclado con alguna canción suelta rollo dixieland o similar que suena esporádicamente en algún tocata. De traca y mocador, de hecho, tras verla -aún por primera vez-, no parece que este film pueda tener otra música posible.
El casting por otro lado, logra ir íncluso un paso más allá. Aunque el personaje del acusado (un jovenzuelo y correcto sin más Ben Gazzara -lejos del actorazo que podremos apreciar en años posteriores-) no de mucho juego, el de su esposa encarnado por la siempre maravillosa Lee Remick (no se si babear más por lo buena que estaba o lo buena actriz que era -es una de mi media docena de "elegidas de siempre", por supuesto-) y suerte de pendón del quince que vive a caballo entre su provocación constante para el sexo opuesto y el acojone constante que le suscita su marido, es de campanillas. Tenemos secundarios de lujo como el entrañable abuelete Arthur O'Connell, secundario muy habitual en los 40's y 50's, que ejecuta con maestría el agradecido rol del ayudante alcoholico del abogado defensor protagonista, y también al iracundo George C.Scott como fiscal y mostrando su fuerza e intensidad habitual (un actorazo de tres cojones que llegó tarde al noir de más pedrigrí, lástima de las grandes) preparándose quizá para ponerse a las órdenes de Kubrick para esa monstruosa (dicho con toda la admiración que uno pueda imaginar) "Dr. Strangelove...". Sin olvidarnos de Eve Arden, la energética secretaria del mentado abogado y cuya cara puede que a alguien le suene...pero bastante más vieja...la directora de "Grease", en efecto. Así llegamos a un James Stewart en uno de los tres o cuatro papeles de su carrera más destacables y memorables, sin duda que valga. Tras tener un apasionante debate con mi asesora artística (que además tuvo la suerte de ver en el cine este tipo de films en su momento), acordamos que: si, es cierto, hay bastantes actores famosos de esa etapa -y anterior- que le dan mil patadas a Jimmy (además sin esa fastidiosa coletilla tipo "hijo de América" que el tipo llevaba a cuestas -hasta combatío en la guerra como aviador el mamón-) y que por cuestiones de popularidad e imposiciones (directas o indirectas) de los estudios no pudieron tener la dicha de hacerse con papeles del calibre de los que a Stewart le caían en las manos como gotas de lluvia día si y día también...Por otro lado, también acordamos que obviamente "malo" no sería tampoco el tipo. Sobretodo pienso yo, si uno acaba de ver esta peli. Con los otros "dieces" indiscutibles que primero me vienen al melón me asaltan dudas a veces: ¿en "La soga" no hubiera estado mejor Grant como pretendía Hitchcock?, ¿Como hubiera quedado "Vertigo" con Mason o Robinson de protas?, ¿un actor con más carácter como Douglas, Lancaster o el propio Mitchum no hubiera cuadrado mucho mejor la contención del prota en "La ventana indiscreta"?...ya ven en que ocupo el tiempo...Por otro lado, esto no pasa con "Anatomía...". Como anillo al dedo le queda al pájaro. Sea por la personalidad del letrado Paul Biegler que encajaba con la suya como nada, porque los años lo estaban conviertiendo al fin en lo que hacía lustros que se pregonaba que era, por la dirección de Premminger, lo que sea...Es el papel en un "clásico" de esos intachables en el que más y mejor me creo a James Stewart.
Pero caramba (o íncluso repámpanos), aquí todo queda ensombrecido en algún u otro momento por el trabajo de guionización que el tal Mayes realizó sobre la novela del tal Voelker (trabajo de improvisación total al documentarme porque me suenan tanto esos nombres como el del arbitro que mañana pita el Matalascañas-Fuencarraldo). Es una de las coletillas recurrentes al film, pero es cierta como pocas cosas: estamos ante una película tan adelantada a su tiempo en el tema a tratar y a sus diálogos que hasta cuesta asimilar que sea anterior a los 60's...No es que se limite todo a tratar el asunto de la violación como nunca hasta ese momento, o que se digan palabras como "zorra", es que además la muy ídem tiene una vigencia que sorprende y que además ayudó cosa mala a la liberación del cine yanqui de la siguiente década. Imprescindible.
A FAVOR: dirección, música, actores y por encima de todo un guión que es una roca para la que no pasa el tiempo.
EN CONTRA: ya lo comenté, el que alguien juegue SERIAMENTE a la comparación con las pelis sugeridas al principio del todo...sería como comparar "El padrino" con "La naranja mecánica" o "Casablanca" (claro que todos tenemos preferencias pero...a esos niveles, ¿no es ser un poco irreverente por la patilla?)
GUZZTOMETRO: 10/10

martes, 17 de marzo de 2009

LA JUNGLA DE ASFALTO (1950)

SINOPSIS: La planificación meticulosa de un atraco a un joyería, por parte de una banda de delincuentes, le sirve a Huston para ofrecer un poderoso relato lleno de intensidad, amén de un realista e insuperable estudio de personajes y sus motivaciones. Sin lugar a dudas, una de los mejores películas del cine negro de todos los tiempos, con el gran Hayden y una seductora y sexy Marilyn Monroe.

A Orson Welles le preguntaron si "Atraco perfecto" del 56 no era en cierta medida un plagio de "La jungla de asfalto". El director de "Ciudadano Kane" respondió que: "sí, pero que "The killing" era mejor. El problema de la imitación me deja indiferente, sobre todo si el imitador logra superar al modelo. Para mí, Kubrick es mejor director que Huston". Paraula de Orson, amén...Bastante cabrón y menospreciante por otro lado y por la parte que le toca. Aunque al final, claro, la historia le haya dado la razón, ni que decir tiene ya que a pesar de que Huston pueda y deba aparecer entre los veinte (o treinta si se le tiene algo de manía, o según pareceres qué carajo -nunca más atras, eso si-) mejores directores de cine habidos hasta hoy, lo de Kubrick es de top-5 (o top-10, lo mismo de antes...jamás menos) directamente, por mucho que fastidie a algunos críticos e historiadores varios...si, por encima íncluso del propio Welles en mi modestísima y sandunguera opinión.
Sea como fuere estamos a finales de los 40. En el 48 y con "El tesoro de Sierra Madre", se daría un caso único en la historia de los Oscars de las narices: por primera vez (y en una misma peli), padre (Walter Huston, como actor de reparto) e hijo (John, guión y dirección), lograrían la estatuilla...Lo que obviamente, además de confianza, otorgó cierto "poder" al célebre cineasta y amigo del bebercio. Y el "poder" en "joligú", lo es todo (como decía DeNiro en la recientemente aparecida en el blog "What just happened": "si no lo tienes lo quieres y si lo tienes temes perderlo"). En cualquier caso, un John Huston envalentonado firmara su primera peli con productora independiente (de la que era socio) en el 49: "We were strangers"...que se comó los mocos (no puedo decir más pues no la he visto, pero tras documentarse uno un poquillo se ve que no la aplaudieron mucho, no -y a ningún nivel-) . Así en el 50 llega la semilla de la discordia definitiva en la filmografía de Huston en lo que a crítica supone: "The asphalt jungle". Cúspide definitiva del cine negro para algunos, ladrillo (que genera maliciosos juegos de palabras con el título) de aquí te espero para otros. Antes de entrar de lleno con la peli, ya digo que lo afirmado antes por Welles no podría ser más cierto...pero la influencia de esta peli sobre la última, y más sonada, virguería de Kubrick antes de convertirse en la superestrella en la dirección que fue (gracias a su "querido" Sr.Douglas y su productora), es harto obvio. Como también lo és, que estamos con "The killing" ante la mejor película sobre un "atraco organizado" que se haya filmado jamás...no es solo que el film de Huston salga escaldado en la comparativa pues, es que en mayor o menor grado lo salen todas las demás. Cabe exonerar a Welles en su sentenciador dogmatismo pues aunque ahora pueda hacerse una lectura de ese tipo, dicho pedazo de cineasta no podía saber que, tras más de medio siglo después, esa afirmación sería extrapolable a cualquier otro film de ese subgénero.

Empecemos, ya tratando el film, con el elenco actoral pues, en mi opinión, es lo más despejable del film. No se malinterprete. La llorona Jean Hagen y el adustísimo Sterling Hayden (si, el de "The Killing" también -ya veo que es como bastante imposible hablar de este film sin que aparezca la sombra de la otra-) está rígido como una tabla por momentos, pero funcional y adecuado porqué si a lo que es la trama. Mejor están Sam Jaffe como el médico alemán, o sobrtodo, Louis Calhern como el abogado de fama digamos "dudosa", que completan el trio de delincuentes que planea atracar la joyería. Por lo demás mencionar, que no me lo dejo no, que el film es recordado por muchos por ser el primero en el que aparece la mismísima Marilyn Monroe (lo que no es del todo cierto, ya había tenido una brevísima aparición en un western -bastante infumable por lo visto- de una par de años antes). Insisto en lo "aparece", el papel se limita al de ser la fulana del mentado abogado y su concurso (amén de breve de cojones) tampoco sería la panacea en "la historia de la interpretación" precisamente...Pero en definitiva el casting no es el presunto problema...tampoco el guión (que funciona sin problemas y resulta especialmente sugerente para amantes de los filmes de atracos en particular y del cine negro en general). Así que mientras algunos/muchos no se ponen de acuerdo sobre si el discursito final del poli, asumiendo su papel en la sociedad, es forzado y enfermizamente moralista (cosa mala para ellos, apareciendo en un film que -en su momento- presumió precisamente de "no hacer concesiones moralistas"), o bien, uno de los puntos álgidos y de inflexión total en la historia del género, solo queda tratar el tema que divide en dos al mundo entero de todos los eruditos, críticos, documentalistas, historiadores, aficionados (y tantos otros) a colación de este film: la fotografía.
Tirando de leit motiv a lo anuncio de chicles, esta es la peli que ponen en nueve de cada diez academias de cinematografía cuando se trata de explicar a los alumnos lo que és "la profundidad de campo" (al otro que falta le pondrán la primera peli de Welles que, sin desmerecer, sea posiblemente más adecuado -por ser el primer film que incidió realmente de forma puntillista en el tema más que nada-). El famoso "problema" viene por lo estático de la imagen. A Huston le importaba por encima de todo "profundidad de campo", para lograr así una fotografía más nítida
que la cristaleria de la Presley. Lo malo repito, lo estático del resultado final. No hay travellings y los actores apenas se mueven (de hecho se puede leer en muchos sitios que "en la mayoría de planos los actores están sentados !"), y esa inexistencia de movimiento de cámara es lo que se suele imputar al renombrado director cuando se pretende atacar a "La jungla de asfalto", ya que no responde a un momento puntual ni a dos, es toda una constante durante todo el metraje del tema, lo que de manera inevitable acaba salpicando a todo el ritmo argumental. En el otro lado del cuadrilatero tenemos a sus defensores, faltaría más, que no ven sino genialidad en esa manera de proceder (todo "un antes y un después" en la manera de hacer cine para ellos). Es decir, se considera que Huston pasa por encima de interpretaciones y de casi todas las otras cosas (como la música, prácticamente inexistente en esta película) para ceñirse a la fotografía y argumentar la obra más en base a ella que al propio guión...y sus aduladores lo consideran como algo más que brillante, ni que mentarlo...
En resumen, la peli es recomendable por ser un claro exponente de su género (uno de los que más, aunque haya a quien le joda), con una historia perfectamente cerrada, una recreación de decorados intachable y una constucción de personajes de manual. Ahora bien, realmente la asfixiante manera de trabajar la peli tras la cámara de Huston hace que a veces si "salpique a todo el ritmo argumental". Recomendable insisto. Ni la bazofia hinchada que unos apuntan, ni el séptimo cielo que otros pregonan. No se yo si nos debemos referir a "The asphalt jungle" como la obra de culto definitiva de Huston como hay quien sugiere, o a un clásico más a adorar/ningunear según gustos pero, y para terminar, hay que volver a Welles ya que por mucho que guste de forma especial algún aspecto concreto o la totalidad del film, al final esto no es "The killing"...ni "The maltese falcon", por cierto, maestro.
A FAVOR: los personajes, el guión, la rudeza visual sin concesiones.
EN CONTRA: las comparaciones gratuitas, cierta arritmia narrativa, la rudeza visual sin concesiones.
GUZZTOMETRO: 8/10
Pd. Documentando el tema me he encontrado con una que no esta mal: puede que en efecto la secuencia del robo resulte algo confusa -especialmente si no se entiende que para Huston ese momento es lo de menos en el entramado argumental- pero para generar tensión en personajes (y espectadores) se hace que suene una bocina de alarma...en el edificio de en frente !. Como todo alrededor de este film...chapuza de tres pares para unos, genialidad que ríete tú de los McGuffins de Hitch para otros...

lunes, 16 de marzo de 2009

WATCHMEN (2009)

SINOPSIS: Ambientada en una América alternativa en los años 80, donde la Guerra Fría está en su apogeo y los superhéroes, que antes habían sido respetados, ahora son perseguidos por la ley. Un día aparece muerto uno de ellos, que trabajaba para la CIA: El comediante. Su amigo Rorschach, el único héroe enmascarado que queda en activo, emprenderá la investigación de su muerte, que oculta algo mucho más importante de lo que parece a simple vista... (Esperadísima adaptación de la legendaria novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons de 1986, considerado por muchos el mejor cómic de la historia).

Desde el estreno de la primera "Star Wars" en el segundo lustro de los 70, y junto -en menor grado- a otras cosicas tipo el primer "Superman" por ejemplo, alguien debiera haber inventado una subcatalogación de y para ese tipo de films (en los que el apartado técnico supera en importancia claramente desmedida al artístico) ...o eso pienso yo. De haberse hecho la cosa supongo que vendría a ser algo como "cine espectáculo", es decir mero entretinimiento para las masas (por lo menos a priori), donde las maquetas de ayer y/o los cromas (y virguerías digitales varias) de hoy tengan un peso definitivamente más específico, dentro de la peli, al que pueda tener cualquier otro aspecto. Y cuidao que no me parece mal el asunto por si mismo (de hecho creo que mi próxima entrada en el blog con el que suelo colaborar va a tratar el tema -que, en efecto y si me decido, se avecina algo espeso-)...Otra cosa es que se hayan logrado, no ya films buenos o notables, sino putas obras maestras como puños tirando de ese "dispendio exagerado de medios" o "sobreproducción". Aunque tampoco muchas -ni obras maestras, ni notables de hecho- si uno se empecina realmente en hacer recuento. Y es que en ese aspecto, viendo el cine más o menos reciente, tenemos ciertas referencias que pueden entretener (la saga piratera-juvenil de Verbinski-Depp), asquear (los matrixes de los cojones), provocar vómito sin remisión posible (la nueva y galáctica tanda de la fábrica de generar billetes del Lucas), o hasta fascinarte para bien o para mal lo indecible (la trilogía anillística de marras, para cuyos fans del libro nos supone todo un enigma: ¿hay qué practicarle felaciones a mansalva a Jackson por sus innegables aciertos, o matarle sin compasión por sus incomprensibles, irreverentes e inexplicables licencias -muy numerosas por cierto-?). En cualquier caso cabe admitir que, si cogemos los ejemplos entre paréntesis del anterior punto y seguido -entre tantos otros posibles- y somos capaces de hacer un cierto ejercicio de honestidad, tenemos los mismos motivos para amar u odiar a unas pelis o a las otras según gustos y disgustos...Si, bien es verdad que los films de "ESDLA" están a años-luz del resto (que no en vano la historia es la que es y viene de donde viene), y coronarían sin competencia posible cualquier lista de ese "cine espectáculo" de existir como ente y no solo en mi enfermizo cabezón. De hecho "ESDLA", aún con toda su colección de "peros" por montera, es la excepción que confirma la regla, posiblemente lo único que me genera dudas en mi chorra-tesis en realidad...y es que al final lo que es bueno es bueno y no se le puede hacer más por mucha argumentación de garrafa que uno quiera meterle. Pero a lo que vamos...
Dentro de ese subgénero (imaginario) destacan desde hace ya varios años toda la retahíla de referencias surgidas del cómic (al que sus amantes no tardan en añadir lo de "el noveno arte", y los indiferentes o detractores lo de "tebeo"), mayormente -y casi en exclusiva- de superhéroes.
Como lector de Marvel antes que de DC, me jode admitir ya de entrada que haciendo definitivamente el recuento de lo ofertado en cine bajo la firma de "la casa de las ideas", se limita todo a un variado y pustulento espectro que va desde la "puta mierda, malditos sean mis ojos por haberla visto ni que sea un rato" a lo "entretenida pero absolutamente prescindible" (y esto último como mucho). Mejor suerte han corrido los batmanes de Burton o Nolan o, salvando las distancias, mucha más salud gracias a su simpatía presentan, aún hoy, los supermanes con Reeve (no el último que es de lo peor que se puede ver hablemos de cine, "cine espectáculo" o simplemente de "ver"...), no se puede negar.
Hay sin embargo otras pelis que adaptan con mayor o menor suerte otro tipo de obras comiqueras. Me fastidia también horrores que la mejor peli que he visto adaptada de un comic-book es sin duda "Sin City". Y me fastidia porque detesto todo lo que tenga que ver con el cine (se admiten interrogantes delante y detrás de ese último sustantivo) del Rodriguez de los cojones...excepto en el caso señalado (¿será porque el mismísimo Frank Miller, autor de la novela gráfica co-dirigió el film?...es posible, pero si hacemos caso de las críticas recibidas por su ópera prima tras las cámaras -"The spirit", otra célebre y pretérita obra suya en papel- la cosa no acaba de quedar clara, no). Y es que Frank Miller, no nos engañemos, es la reoca (por lo menos en lo suyo). El segundo mejor creador de cómics, de entre los que yo conozco al menos, junto a Neil Gaiman (¿a ver quién tiene huevos de llevar todo el rollico onírico-lisérgico de los "Sandman" a la gran pantalla?...aunque mejor achanto que seguro que están en ello -no se cortan ni medio pelo algunos con tal de echar unos cuartos, está clarinete-). Además, a pesar de la presunta "automutilación" referida (personalmente antes de atacar al film me esperaré a verlo, por mal que pinte la cosa...) con y por el propio Miller "jugando"-dicen- a ser cineasta, dicho peso pesado del cómic ha salido bastante bien parado, o mejor, sus obras han salido bastante bien paradas en su encuentro con el séptimo arte...De "Sin City" ya he dicho lo que me parece, del último Batman de Nolan también -sobretodo si uno utiliza el buscador en la parte superior izquierda del blog-, y luego está "300"... El festival de la chocolatina (seguramente el film de la historia con más zagales cachas por metro cuadrado -aunque sin pizca del carisma que otros atesoramos ya que estamos por encima de esas cuestiones tan mundanas...mal rayo parta a esos hijos de puta por supuesto...-), un film trabajado sobre el croma en el 90% de su metraje, con unos diálogos que integran perlas por doquier del tipo: "argh !", "güaaaah !", o la celebrada "this is Sparta !!!", con unos matices interpretativos regalados por su elenco actoral fácilmente reproducibles por un manojo puerros caducado...Y con todo eso en la chepa la cosa entretiene y, en efecto, logra captar el espíritu del cómic original ofreciendo un sano ejercicio de entretenimiento...para mí uno de los mejores en la subrama que lo "encabo" de hecho y para ser sincero.
Pues bien, entre esa "300" y el remake "El amanecer de los muertos", igualmente entretenida (y hay que tener en cuenta que a mi me cuesta tanto hablar bien de un remake como de física cuántica aplicada a la buena elaboración de la mortadela de olivas) , puso al tal Zack Snyder en el mapa de los directores susceptibles de ocuparse de sobre y superproducciones en el joligü actual...Bien por él. Aunque ese cine diste mucho de poder ser tomado realmente en serio, insistiré cuanto haga falta, puestos a ofrecer "entretenimiento" que por lo menos sea de la mejor solera. La cuestión (o putada según se mire) es que su último estreno es nada menos que una versión del ochentero "Watchman" del excepcional y único Alan Moore. El mejor guionista/creador de cómics que yo entre miles, o millones, hemos tenido la dicha de degustar. La razón por la que me refería a Gaiman y Miller como "los segundos mejores creadores de cómics que conozca" (era fácil de adivinar). Antes de aparcar un rato a los "Watchmen" ruego se mire, o re-mire, al final de la sinopsis del principio lo que pone entre paréntesis, mayormente para hacerse uno una idea aproximada de lo que estamos hablando aquí...Y, si se me permite, que ningún visitante ocasional de la mini-sección de cómics del fnac o visitante regular de cualquier libreria especializada del gremio -aunque a estos no hace falta que se les aclare una mierda, por supuesto- dude que la existencia y buena salud actual de lo que tiene ante los morros se debe en gran parte a este autor en general y a este pedazo de obra en particular. "From hell", también de Moore ni que decir tiene, es mi cómic predilecto por los tiempos de los tiempos pero SI, sin duda, los "Watchmen" son algo especial (es como lo de tener a Costello como mayor ídolo musical a una distancia incalculable de cualquier otra cosa pero... saber perfecta e igualmente, en mi fuero interno, que no es "los cuatro de Liverpool" -me refiero a los Beatles...-, por mucho que joda y escueza).
Antes de entrar a valorar la peli del póster se debe incidir en la cochambra que se ha hecho de la sacrosanta obra del británico de momento en la gran pantalla..."From hell" quizá es la única que se salva de la quema eterna siempre y cuando uno no se haya leído el cómic o bien sea capaz de hacer todo un esfuerzo (gran esfuerzo) de abstracción...quizá así, y si tiene una deleitación especial -como es mi caso- por esas historias contextualizadas en la Londres del decimonónico tardío, donde Sherlock o el Jack que aquí nos ocupa campaban a sus anchas entre apestosas calles meadas, farolas a punto de fundirse o decrépitas zonas portuarias, pueda perdonar a los hermanos Hugues convertir al gordinflas del detective original en el dandi guaperas de Depp -entre alguna que otra licencia que maldita la falta- o, sobretodo, el no tener cojones de plasmar la vida entera de Jack the Ripper (que es eso de lo que va mayormente la novela gráfica), con toda su locura y carisma a cuestas desde el minuto uno del film, limitando todo además a la enésima historieta de "detective caza al malvado sin que sepamos quien és hasta el final"... Al menos el casting (con Depp al frente a pesar -lo anteriormente señalado- de parecerse tanto al detective del cómic como a Juanito Navarro) y especialmente la ambientación están francamente logrados. Menos dá lo que sigue..."La liga de los hombres extraordinarios" es sin ninguna duda una de las diez peores películas que he visto en mi vida y no pienso decir más de ella (aunque aprovecho, eso si, para cagarme en la madre que parió a todos los involucrados en mayor o menor grado para con semejante e impresentable castaña). El cómic es, por supuesto, recomendable a ciegas cabe aclarar (como cualquier cosa firmada por Moore), con un trabajo de documentación soberbio y un sentido de la aventura a prueba de lo que os dé la real gana. En cuanto a "V de Vendetta" es el ejemplo perfecto de como joder una historia formidable a base de edulcorarla porqué si para hacerla más "amable" al espectador medio y de repartir el metraje del film de forma irritantemente errónea (da demasiada cancha a aspectos que se podrían -y deberían- recortar en el film y señala como de pasada -si llega a hacerlo- aquellos pasajes que enriquecen infinitamente más la obra original). Otra pa la fosa vamos...
...Y así llegamos al fin a los "Watchmen".

Actores televisivos arribistas (a excepción de Cudrup que tampoco sería Christopher Walken en "El funeral" precisamente y la Gugino que -amén de ser la mujer que está más buena de la historia de la creación- tampoco es Emily Watson en "Rompiendo las olas" por supuesto, y poca cosa -o nada- más en cuanto a pseudofamosetes), croma y efectos digitales por un tubo ni que decir tiene (un poco menos de Dr.Manhattan quizá hubiera ayudado...), dirección de videoclip modernete, y algún que otro factor que, con todas las de la ley, puede hacer torcer el gesto hasta al menos escéptico de los espectadores exigentes a priori...Vamos ahora con lo bueno.
La caracterización de los personajes es de matrícula. Sin duda el Comediante y Rorscharch se llevan la palma, como debe ser pues son los personajes más carismáticos de la historia, pero todos están retratados de manera muy fidedigna y lograda. Solo quizá (y sin quizá también, bien pensado) se le podría reporchar a Snyder el dar tan poco tiempo a Ozymandias y tanto, insisto, al Dr.Manhattan. El segundo es el único que tiene superpoderes reales de acuerdo...lo que pasa es que tiene demasiados, es como un cruce entre Superman, Son Goku, Zeus, la santísima trinidad, los x-men, el yeti y su padre el de Albacete, multiplicado todo ello por ciento catorce...Y obviamente acarrea con sus apariciones todo el abuso de los (a veces extenuantes y algo cansinos) efectos anteriormente mencionados. Por contra "el hombre más listo del mundo", Ozymandias (mucho más atractivo como personaje para los lectores del original a papel, creo poder generalizar), con todas sus intrigas y maquinaciones aparece a medio exprimir en la comparativa. Una lástima. Pero no pasa nada. Tenemos la histora de amor entre Espectro de Seda II y Búho Nocturno II (con alguna apreciable secuencia de ostiazas de por medio), las singladuras en clave flashback del grandioso e hijoputa Comediante (auténtico detonador de todo el embrollo muy a su pesar), y por supuesto al único, al espectacular y definitivo Rorscharch que, grasias al sielo, desatasca con sus apariciones cualquier exceso de morriña o acomode en la trama (si tenéis la suerte de leer el cómic, de no haberlo hecho ya, entenderéis la estima que se le coge al majadero y psicótico enmascarado). Luego entre croma y croma, Snyder se marca un tanto haciendo destacar, sea en el presente o el pasado, esa sensación -que es todo un mantrazo y obsesión de aquí te espero en Moore- de "final de las cosas como las conocían hasta ahora" para los personajes...Se recrea en la debacle, en la desaparición de ideales, en la desidia actual tras los esfuerzos pasados sin recompensa de ningún tipo para con los protagonistas, tomándose su merecido tiempo las veces. Todo un homenaje al espíritu de la obra que se le debe reconocer.
Otra cosa a sumar es el tracklist de la banda sonora. La peli arranca con un videoclip donde se nos muestran a los antecesores de estos Watchmen, los Minutemen originales de los 40, mezclados con una serie de fragmentos de la historia del mundo que se va sucediendo hasta la actualidad de la trama...todo ello a ritmo del "The times they are a-changin' ", de Dylan. Mejor no podía empezar la cosa. Por lo demás: Simon & Garfunkel, Hendrix, Joplin, Holiday o ese "Hallelujah" de Cohen que sigue sobrecogiendo al más pintado, entre otras lindeces...
Como esto no se acaba nunca y ya he señalado más o menos por un lado u otro todo lo que quería voy cerrando el chiringuito...aunque eso si, debo aclarar que si bien la historia y la caracterización de personajes es brutal (si uno es capaz de perdonar los excesos digitales -señalo por penúltima vez ya-), esa madeja argumental que parece ir por un lado para dar finalmente ese giro que tan bien resulta en el cómic (es lo que tiene hacer las cosas a fuego lento y con cariño, más allá íncluso de hablar en concepto de "original" o "sucedáneo") aquí se nos aparece como correcta sin más (aunque sea de los primeros en admitir que Snyder se lo ha currado, por momentos, lo indecible con el tema fidelidad en el film). Básicamente lo que sucede es que dicha madeja en el cómic es unas veinte veces más gorda e intrincada...VER "Watchman" no es, en definitiva, tiempo perdido -o eso pienso yo-, un claro ejemplo de ese exclusivo reducto de "cine espectáculo" susceptible de disfrute real sobre el que escribía al principio (insisto que tampoco hay tantas referencias como pueda parecer si nos ceñimos a los parámetros apuntados). Lo que sucede es que LEER "Watchman" puede resultar, en verdad, una experiencia como bastante irrepetible.
A FAVOR: caracterización de personajes, el esfuerzo (inútil pero plausible) por plasmar toda la riqueza argumental del cómic en dos horas y pico (pasando de asentar "franquicia" con la pentalogía de turno...todo un acto de respeto -hacia autor y espectador- y honestidad raro de ver en los mundos de los Lucas, Spielbergs y tantos otros "maestros" del acapare insaciable de hoy en día), la mentada elección de canciones en la banda sonora, y entre varios detalles (como el mismo diálogo final del film, por ejemplo) y guiños a los "fieles", por encima de todo, una y mil veces: Rorscharch.
EN CONTRA: (como no !) básicamente, y con demasiada frecuencia para mí gusto, el exceso de efectos especiales desproporcionado (...e innecesario cuando existía tanta chicha real para poder echar al cocido... hay varios momentos que se le va la mano a Snyder con el fondico verde, para qué negarlo) que aunque parezca que "hombre, esto no se podía hacer de otra forma" si se podía en realidad (la manera más evidente para mí, y como señalé antes, sería intercambiar la incurrencia en el minutaje de Ozymandias y del Dr.Manhattan, pero ciertamente es otra opinión subjetiva más y en cualquier caso...habría tantas maneras posibles si uno se pone a rebuscar en la trama...) ...Ya por último, que alguien me corrobore plis si es que estoy como una chota definitivamente pero, ¿me lo parece a mí o esta caracterización de Nixon es clavaica a la de Arús con el Nuñito de la Calzada?...Se han pasado tres pueblos con esas napiazas que le han colgado...
GUZZTOMETRO: 7/10 pd. Rorscharch (en la trena): "Yo no estoy encerrado con vosotros, vosotros estáis encerrados conmigo..."

martes, 10 de marzo de 2009

LA SOGA (1948)

SINOPSIS: A casa de dos estudiantes van llegando personajes a los que han invitado a una especie de fiesta fin de curso. Al invitado que más temen es su tutor y profesor de criminología, una astuto criminólogo que defiende la no existencia del crimen perfecto. Ellos, precisamente, están preocupados porque tienen un cadáver en el arcón que sirve como mesa para la cena. Se trata de un amigo mutuo y prometido de una antigua novia de uno de ellos. Con el asesinato intentan demostrar al profesor que sí existe el crimen perfecto. A lo largo de la noche, el profesor va comprendiendo que los dos amigos han asesinado a uno de sus alumnos y, utilizando métodos deductivos, intenta descubrirlos, desarmando sus coartadas.

Qué nadie guarde la cristaleria buena todavía (a pesar de la última entrada)...toca otro "gran reserva". Además de Hitch, poca coña.
Hacía referencia Allen en una de sus pelis (mediante una conversación de ámbito y contexto absolutamente gafapastil -en clave mofa por supuesto, que el matiz es importante-) que "Hitchcock era comercial pero era bueno". Ese mantra es una de las excusas más manidas que tienen esos cineastas-blockbuster a la hora de defender su presunta pericia creativa (o su condición artística) cuando se les tilda de "comercialoides" o " insustanciosos", entre mil variantes a elegir...Falso en cualquier caso. Pocos maestros del cine han mostrado tantas inquietudes técnicas en su manera de proceder y, a la vez, dejado de forma tan tajante su personalidad como director en sus films. Hitchcock es quizá el único gran cineasta de la historia cuya autoría puedes reconocer en un film tanto por el aspecto argumentativo como técnico sin saber previamente quien está detrás de la peli en cuestión. Mi tercer director de cine en discordia predilecto és, en definitiva, el "director total" en la relación calidad-fama, sin duda y pese a quien pese.
Sirva como ejemplo esta "Rope". Pero antes... historieta al canto !:
Cuando hace dos o tres años vi "El arca rusa" (2002) de Sokurov, un film muy sugerente (y bastante recomendable) por cierto y que espero abordar en el blog tarde o temprano, con su atrevida propuesta e impagable puesta en escena (incuestionable transcurriéndose la acción donde lo hace) me interese por el film (más alla del film) y quise saber como se lo había montado el Sokurov éste para lograr un efecto tan visualmente desbordante...Obviamente esa peli presenta un revés brutal a todo el pogo y estultucia de los grandes estudios yanquis pues de nuevo, y casi un siglo después desde Eisenstein con la etapa muda de los 20, tenemos a un cineasta ruso utilizando las técnicas disponibles para crear algo nuevo que debe,sin duda, considerarse "arte" (se mire como uno quiera) y no mero y vacio "espectáculo" deudor, por encima de cualquier otra consideración, de la taquilla. Sin embargo una de las etiquetas que le han colgado a ese muy disfrutable film (top-10 de ésta década, al menos para mí, casi al nivel de "El pianista" o "Gosford Park") no acaba de ser del todo cierto: "la primera película de la historia realizada en un único plano-secuencia"...Mmm, si pero no. Es cierto que gracias a los avances digitales Sokurov pudo realizar dicha proeza (al grabar en "disco duro" después se puede pasar a analógico...que para nada és una crítica -todo lo contrario, debe aplaudirse tal ingenio-, ya que el ojo tras el objetivo sigue siendo humano, al menos de momento) pero, por otro lado, la idea no es tan "original" como se pretende. Más de medio siglo antes Hitchcock ya realizó una película construida sobre ese único "plano-secuencia": "La soga" , por supuesto. Uno puede entender el gazapo en según que medios (el pisito de solteros de la peli del "maestro del suspense" no es, obviamente, el Hermitage y además queda muy atrás en el tiempo). En otros se resalta que "estrictamente hablando no es un único plano"...Si de acuerdo. El sistema analógico de entonces, a base bobinas de unos diez minutos de duración que debían cambiarse religiosamente quieras que no, impidió grabar todo un largometraje de una sola toma. Pero, sinceramente, ¿la idea, el arrebato de genialidad, a quién debe atribuirse?. Además, los ardides y puterías varias de Hitch para disimular los mentados cambios de bobina (consiguiendo fundidos en negro en reiteradas ocasiones haciendo que se retenga la imagen unos segundos en objetos oscuros y así poder hacer el cambio sin que el espectador lo note) no tiene parangón que valga.
Dicho todo este rollo para entender la trascendencia e importancia del film en la historia, vamos ya con la peli en si, apuntando antes que estamos aquí con un Hitchcock "al dente", en la curva de productividad y efectividad más alta posible. "Rebecca", "Sospecha", "Recuerda", "La sombra de una duda", "Encadenados" y alguna otra son anteriores a esta "Rope" pero pertenecen igualmente a esos dorados 40...y aunque parezca imposible, y sin que tan siquiera el genio lo supiera aún -o si, que vete a saber con éste-, lo que estaba por venir en la siguiente década iba a doblar por dos su número de obras maestras a reverenciar. "Imparable", que decía aquel.
Ante todo decir que la gran paradoja de esta película es que nos encontramos ante un proyecto con el que el maestro no estaba especialmente entusiasmado (a pesar de co-producirlo)...aunque cueste de creer. Le gustaba el argumento, por supuesto, basado en una adaptación literaria de una obra de teatro ("Rope's end" de Patrick Hamilton) que a su vez se basaba en un crimen real cometido a principios de los 20 de lo más espeluznante, alevoso y chungo que queramos imaginar. Pero veía que dicha historia, por su flagrante linealidad y austeridad, no le dejaba demasiado margen para lucirse tras la cámara (o "jugar" con ella), en verdad. Entonces el tipo tuvo una de sus epifanías de esas que le dan solo, y de vez en cuando, a los realmente elegidos en lo suyo y dió con la solución a sus inquietudes: iba a ofrecer al espectador la experiencia de ver teatro en el cine, ni más ni menos... y hasta las últimas consecuencias. Ya había dado muestras sobradas anteriormente de lo que era capaz en cámara subjetiva (y lo volverá a hacer en el futuro, en muchísimas ocasiones) pero ahora lo iba a llevar a todos los niveles...El primer plano arranca en la calle con los títulos de crédito iniciales, trepa el edificio cual musaraña y se mete dentro del pisito de marras...y de ahí no sale jamás. De eso se encarga el famoso plano sobre el que tanto he rallado anteriormente.
Así pues tenemos un prodigio visual, un argumento sólido como pocas cosas (que además es muy de su estilo y que le calza de narices), guionizado con bisturí para más inri...al que solo faltaba abordar por la parte actoral del asunto...
Para el nene hay tres películas de James Stewart que hay que ver sino se quiere arder en el infierno: "La ventana indiscreta" (también del maestro y ya vista en el blog), "Anatomía de un asesinato" (la indiscutible obra maestra de Premminger), y finalmente ésta (...aunque echarle un vistazo -o veinte- a "Vertigo" tampoco estaría mal). No se puede añadir más. El hombre esta soberio, empezando como secundario y, cual mediocampista ofensivo de los buenos, viniendo desde atrás para acabar adueñándose del cotarro con total impunidad...o sacándole las tablas a Dall, en el peor de los casos. El resto de secundarios cumplen sin mácula (pero sin marcar especial recuerdo -que así lo dispone el director-) y solvencia en todo momento.
Y finalmente nos encontramos con los dos jóvenes y criminales niños de papá, soberbio e hijo de puta a más no poder el uno (John Dall como Brandon) y cobarde e inseguro hasta la repugnancia el otro (Farley Granger como Philip), propietarios del piso donde transcurre la acción...Su cometido es cargarse a su "amigo" David solo para demostrar, merced a su intelecto superior (o eso argumenta el tal Brandon), que el llamado "crimen perfecto" es a su vez perfectamente realizable (como ya consta en la sinopsis ahora que me fijo -que como la "tomo prestada" siempre para ahorrar energías la verdad es que uno raramente se la mira-). Farley Granger repetirá en el 51 este rol atacado de los nervios, de nuevo con Hitch perse, protagonizando la archiconocida "Extraños en un tren"...aunque ahí no será tan ruin y sabandija como aquí (aunque déjalo ir, según se mire). De cualquier forma dicho rol se le daba francamente bien al individuo, y ni que sea por sendas referencias, merece ser recordado. Pero, ay, para su desgracia y por si Stewart no fuese suficiente, se consiguió convencer (que igual no costó mucho viendo hacia donde tira el film y su idea motriz) al fantástico actor de teatro John Dall (poco dado en, y desconfiado por defecto sobre, esto del cine) para interpretar el personaje "fuerte" de los dos malvados. Sarcástico, pomposo, engreido, calculador, megalómano...un cielo el sujeto, vamos, al que Dall le saca todos los matices que le da la gana sabedor, como és, de que esta nadando en su elemento y disfrutando (y se nota) de su querido oficio de actor (que no de "estrella"). De órdago la interpretación de este hombre.
En definitiva, otro Hitchcock de visita (y revisita periódica) obligatoria, que aunque con él uno pierda la cuenta tampoco debe obviarse a la torera y porqué si por sistema.
A FAVOR: (una vez más) absolutamente TODO.
EN CONTRA: que algunas gentes (pocas por suerte) no le den la importancia que a otras pelis del maestro a la hora de los "recuentos de reseñas"...y que, otra vez, no encuentre posters para poner en el blog a la altura de la escandalosa calidad del film.
GUZZTOMETRO: 10/10
Pd: por cierto que entre tanto rollo patatero no he señalado que estamos ante la primera película en color de Alfred Hitchcock, dato que es poco probable, en principio, que os cambie la vida pero que nunca se sabe...ahí queda para quien lo quiera.

lunes, 9 de marzo de 2009

UNA HISTORIA CHINA DE FANTASMAS (1987)

SINOPSIS: Un recaudador de impuestos chino, inocente y torpón, se ve obligado a pasar la noche en una casa abandonada. Allí conocerá a una mujer de la que se enamora sin saber que ella es un fantasma. Protegido por un maestro de artes marciales, intentará liberar a la chica de su maldición. Para ello se enfrenta a una legión de zombies, demonios y fantasmas que no le pondrán nada fácil la tarea. La batalla final se libra en el infierno, contra el señor del mal y su séquito, último responsable de sus desgracias.

Esta es muy gorda...Ya de entrada, a modo EXCEPCIÓN y sin que sirva de precedente, voy a poner un video (con uno de los "míticos" pasajes del film) para que sepamos a que fistro nos estamos enfrentando. Dije y mantengo que sólo pondría videos de pelis cuando estas alcanzaran acá la máxima puntuación, pero creo que lo de "una imagen vale más..." se inventó para situaciones de esta índole (además cumple la máxima de "la excepción que confirma la regla"). Otra expresión recurrente, por cierto (y ya puesto a entrecomillar), ideada sin duda para lo que es el caso es aquella de "que dios os pille confesaos"...

Entre tanto clásico al uso y tanta novedad de reciente estreno (e inmediato olvido -al menos por mi parte-) la parroquia freakie estaba siendo claramente ninguneada en este blog. Para cumplir con las diversas cofradías de neirds que campan a sus anchas por las webs, y por lo menos durante un lustro, va ésta "Sien nui yau wan" del 87. Lo fácil hubiera sido tirar de manual freak y poner cualquiera de las, ciertamente cachondas, "Evil dead", pero dado mi cabreo perenne con Sam Raimi desde el estreno del primer "espidelman" (y su infausto recuerdo), lo dejo para algún día de esos de positividad desproporcionada en los que todo cuela.
El film de cabecera de hoy lo tenía en "pendientes" desde hacía casi un año y, para ser sincero, hasta ayer me lo había hecho venir bien para evitarlo. Sin embargo, tras un ataque de contrariedad tras ver los resúmenes del fungol del finde en el que constaté nuevamente lo injusto del mundo éste (¿como es posible que un equipo tan cicatero y rata en su juego -más con el presupuesto que maneja- como el Realísimo actual se vea recompensado en su anodino proceder con el mejor portero de la historia?...vaya mierda), me ví en la necesidad de desconectar y buscar algo que fuera, ante todo, "distinto".
Desde la incombustible facturadora de truños de acción que és Hong-Kong llegó este film que juega con el gore de plastilina (efectos), la comedia más absurda (diálogos)y la mística de aquellas tierras (argumento) a partes iguales durante casi la totalidad del film (como más tiramos para el final más va desapareciendo la del medio, lástima). Todo ello envuelto en un aura de cutrez de titánicas proporciones (ver video con "el maestro taoista" si no se ha hecho ya).
Comparte cierto aspecto con "Posesión infernal" (como es sabido la primera de la anteriormente citada saga "Evil dead"). Ante la falta de medios juega ex profeso la baza de lo "chungo" (haciendo más cutre todavía lo que ya es cutre de por si) a fin de hacerse con la simpatía y complicidad del espectador. En ese aspecto la primera peli de la trilogía de Raimi es todo un mini-hito se podría admitir. Pero ésta "UHCHDF" logra ir un paso más allá... lo que en sentido contrario, claro. Y es que lo que se chotea uno "a costa de la peli" es muy superior a lo que se rie uno "con la peli". Lo que obviamente no dice mucho a su favor si tenemos en cuenta que, básicamente, no deja de ser, o pretender ser, una comedia. Por supuesto, aún en esto, encontramos algún plano estético preciosista de esos para enmarcar, que no en vano la peli és de donde és (geográficamente hablando, o mejor cardinalmente porque insisto que ese país en concreto genera una de mierdas al cabo del año de padre y muy señor nuestro), pero se da de forma tan puntual que dentro del todo resultante queda en mera anécdota.
Sin embargo, algo diré definitivamente en su favor (o esa es mi intención), volviendo sobre ese "todo resultante". Y es que estamos ante un film doblemente único. Por un lado el chiste fácil de que posiblemente sea la "única" vez que la vea cualquiera que se acerque a ella llegando hasta el fin, y que no esté algo enfermo del sobreático, de acuerdo, pero también, por el lado de que es francamente difícil llegar al nivel de despropósito que alcanza esto. Es decir, llegas a un punto de puro descojone que te colapsa. Lo trillado de los diálogos, los giros argumentales sin sentido, la música que no tiene nada que ver con lo que se ve en pantalla, las interpretaciones sobreactuadas hasta la saciedad (hasta hay momentos que alguno de los actores secundarios parece estar partiéndose el culo y no puede disimular), los efectos especiales parecen diseñados por el taller de plástica del área terminal de un psiquiátrico, el director de fotografía pone la cámara donde le sale de los huevos (hay algún plano fijo en el que ya solo falta escuchar de fondo: "bueno...ya se pasará alguien..."), los efectos de sonido en las secuencias del bosque y el templo se adelantaron en mucho al boom del tamagochi...de acuerdo de acuerdo, se nota en todo momento que tenían un presupuesto de risa pero, por lo visto, se gastaron la mayor parte en drogas y bebercio para director y productor del evento...En cualquier caso, tal convergencia de "características" es casi imposible de repetirse.
A FAVOR: No es recomendable de forma expresa, ni de lejos y ni que decir tiene, pero según como te pille te puedes reir bastante con ella o, lo más importante insisto, descojonarte lo que no esta escrito de ella.
EN CONTRA: Cualquier aspecto que pueda integrar una película tiene, de forma constante o puntual, cabida en este apartado...elijan ustedes mismos.
GUZZTOMETRO: 5/10
Pd: en este caso la puntuación es algo como bastante puta y engañoso, según como tenga uno el día puede íncluso sumarle un puntico a ese "5" que ha puesto el menda-nunca más me apresuro a decir-, o también, el ponerle un 3 podría verse como un acto de generosidad sin explicación racional posible...son cosas del mundillo este paralelo que se han montado (o "les han montado para", según el nivel de transigencia de cada uno) los "auténticos y contrastados freakies" que campan a sus anchas, aguantando en sus maquiavélicas convicciones a sablazo y degüelle, por estos tiempos que corren (los de los "Nekromantics" o el Jackson de los inicios no los del "Star Warras" o el pamplinas del Kevin Smith, pa entendernos)...militantes y consensuados alrededor de "Una historia china de fantasmas" como en pocas ocasiones, por cierto.

viernes, 6 de marzo de 2009

EL HALCÓN MALTÉS (1941)

SINOPSIS: En 1593, los Caballeros de la Orden de Malta decidieron obsequiar al Emperador Carlos V con la estatuilla de un halcón, realizada en oro macizo con incrustaciones de piedras preciosas, en agradecimiento a ciertas prerrogativas concedidas por el monarca. Sin embargo, esta maravillosa joya no llegó nunca a manos de Carlos V, ya que la galera en la que era trasportada fue asaltada por unos piratas. Cuatrocientos años después, el detective privado Sam Spade y su socio, Archer, aceptan el encargo de una muchacha que quiere averiguar dónde se encuentra su hermana, que ha desaparecido junto a Floyd Thursby, un hombre sin escrúpulos.

Aunque siempre me gusta vanagloriarme con paridas del tipo de que si esto es un "blog de opinión subjetiva y de autor al alimón", por lo que "me da igual si la gente pone comentarios o no porque es un hobby más", y que además "es un rollo temático donde namás que el cine debe tener cabida", y tantas giliflauteces varias propias del nene...lo cierto es que se agradecen los regulares comentarios del vecino-marciano Nicho (ver "bloj del vecino" en el lateral para visitantes ocasionales). Me consta que hay más gente que lee el tugurio (tampoco hablaríamos en centenas, no hay que fliparse tanto, no) éste pero, por lo que sea, el mentado tiparraco es casi el único que escribe con asiduidad. Lo que pasa es que bastantes veces escribe con ademán "choteístico" (e íncluso, de vez en cuando "insultístico"). Así el otro día al ponerme un comentario "amable" (ver comentarios de la penúltima entrada -"Young Frankenstein"-), me quede bastante extrañado, circunspecto y garratibat...Tras recuperarme del shock traumático ante la falta de costumbre he decidido honrar al ínclito comentando una de sus, me consta, películas predilectas de siempre: "The Maltese Falcon". Un film que, en verdad, no está mal del todo...
Cuando a principios de los 40 finales de los 30 el, ya bastante poderoso, cineasta William Wyler (director al que injustamente se recuerda como "el director de Ben-Hur" como si de un Cecil B.de Mille -lo que hoy sería Espilbér- al uso se tratase, teniendo el hombre referencias del calibre de "La loba", "Los mejores años de nuestra vida" o "Brigada 21", entre un mayor y respetable número) se hizo con el proyecto de llevar a la pantalla una novela del eminente escritor de novela negra Dashiell Hammet (el novelista más universalmente reconocido de dicho género junto a -el para mí todavía algo superior- Raymond Chandler) se encontró con que el primero de los problemas iba a ser el tener tiempo suficiente para guionizarla a fin de cumplir los plazos previstos...Además en ese momento estaba dirigiendo un film (y no es difícil imaginar echando un repaso a su filmografía, mayormente en aquellos años, que la agenda del tipo no tendría muchos espacios en blanco). La solución se la dió uno de los actores con los que estaba trabajando en dicho film, quien le explicó que su hijo (cuya pericia Wyler ya conocía pues formaba parte del staff de guionistas de su "Jezabel" del 38 -con una descomunal Bette Davis, por cierto-) podía hacerse cargo del mencionado guión en ese momento...El nombre de dicho actor era Walter, el del hijo John...Por una cuestión u otra el gerifalte hollywoodiense se acabó convenciendo ...o no, y precisamente por eso, y tras echarle un vistazo al trabajo realizado sobre el papel, fue ese "hijo-guionista" el que acabaría dirigiendo el film, que además iba suponer su ópera prima tras la cámara. Ya he mencionado el nombre de padre e hijo pero no el apellido: Huston (ahí es nada).
La filmografía de John Huston es el sueño húmedo de cualquier biógrafo. Hay de todo y para todos los gustos: "star-movies" de estudio revienta-taquillas, filmes de aventuras clásicas (memorables y esquivables), drama, noir, biopic, alguna comedia, alguna que otra superproducción, alguna obra de esas llamadas "de culto", si, íncluso alguna -contadísima- auténtica puta mierda sin excusa a caber (mención a parte para "La noche de la iguana", posiblemente el rodaje más accidentado de la historia de joligú -cuando no estaba borracho el actor principal era la actriz y, casi siempre, el director...-), etc...Y, faltaría más, dentro de todo ese entramado, y larguísimo, opus del tipo aparecen cual setas silvestres un apreciable número de "masterpieces". Aunque hay algo que ni el más cabrón de sus detractores le podrá quitar jamás: ¿alguien puede decirme algún director yanqui -dejando a Welles tranquilico- cuya primera película sea algo del calibre de "El halcón maltés"? Cierto és que aquí en Europa las óperas primas de Rossellini o Truffaut son piedras de toque, respectivamente, de toda una corriente artística...Pero si hacemos la otra lectura vemos la incontestable grandeza de la pieza de Huston: "Ciudadano Kane" es el "antes y después" más significativo en la historia del cine americano; "Roma: ciudad abierta" es, junto alguna otra, la peli que define los parámetros del neorrealismo; y lo mismo para "Los 400 golpes" y la nouvelle vague...ahora bien, ¿son esos tres filmes -elitismos de lado- muy superiores en cuanto a calidad y trascendencia a "El halcón maltés"?...(el film que más y mejor define el "cine negro" de la historia, que nadie lo dude). Para mí al menos no. Puede que no sea objetivo, pues me encanta dicho género pero...¿quién coño no ha visto este film en más de una ocasión? Y también me pregunto: si Huston puede devolver la mirada a tamaños titanes sin pestañear -tanto desde este chorraejercicio de "mejores óperas primas", como si hacemos recuento global de títulos a reverenciar-, ¿por qué la crítica tardó tanto en reconocerle la nomenclatura de "maestro" que debió atesorar desde el primer minuto del estreno de esta película?...Los tentáculos del gafapasteo son y han sido tan intrincados y obtusos, frecuentemente...
Puede que mi (queridísimo) Holmes sea el personaje, de ficción o no, más llevado a la pantalla en la historia (es una pregunta del Trivial, que como fuente es una mierda pero bueno, ahí queda), pero el Detective con mayúscula del cine es Humphrey Bogart (y fijarse que no digo ni Spade, ni Marlowe, sino Bogart) , no hay discusión. La gabardina, el cigarro, el sombrero, la pistola, los tics...Un tipo más bien tosco, tirando a feote, que siempre estaba rodeado de femmes fatales de esas y que hasta en la situación más puta sacaba el sarcasmo más inesperado...Por supuesto se creo el estigma con Boogie y le costó lo suyo tener las oportunidades de demostrar el actorazo que era, además de estrella, pues a los estudios les costaba dejar que escapara de ese exitoso rol (es lo que tiene haber protagonizado este film y al año siguiente "Casablanca" con un look y un tipo de carácter similar).
Vamos con la dirección. Impecable y opresivo blanco y negro más "denso" y "espeso" que los artículos de este blog (si tal cosa es posible). Con una casi total ausencia de luz natural y un carrusel de decorados interiores que van de la mayor opulencia a lo más austero a fin de "retratar" al propietario u ocupante de los mismos. Se nota que Huston fue monaguillo (guión)antes que fraile (dirección) y su respeto por la novela negra es para quitarse el sombrero (y la gabardina) por lo magistralmente que aprovecha el recurso estrella de dicho género literario: la descripción. El uso de la música de Adolph Deutsch que hace el director también es de manual, apareciendo y desapareciendo en momentos muy puntuales y significativos. Es decir, un elemento descriptivo más a integrar. El lenguaje cinematográfico de cámara -por si mismo- utilizado por Huston no es nuevo, cierto, ya que el llamado noir hace algunos años que viene llamando a la puerta (de hecho su nacimiento se dió una década antes como hemos visto en la entrada anterior del blog...pero todavía no existía de facto quieran o no los historiadores y mitómanos varios) para definirse como tal, solo le faltaba un empujón. Lo que sucede es que ESTE es el susodicho "empujón". Y si que alcanza el mentado "lenguaje cinematográfico" único (inherente a todos los grandes maestros), en el momento de comprender que el gran secreto de Huston esta en el ritmo argumental. Un ritmo donde todos los factores, como hemos visto, componen a su vez un todo global. Quizá solo un guionista de gran calibre era capaz de dar dicho salto y hacer desembocar todos los elementos fílmicos en base a uno solo... No hay "solos de guitarra"-pa entendernos- interpretativos, ni pasajes musicales memorables, no hay ningún momento épico argumentativo a destacar (que el público deba esperar en revisualizaciones del film)...Es el todo que decía antes. Presentación, nudo y desenlace se entremezclan sin subidas ni bajadas que valgan. Esta peli se dispara como un cohete ya de inicio y no aterriza hasta los títulos de crédito finales con el célebre pajarraco aúrico de fondo. Se entiende que es el film que define el género ya que éste nace a su vez del género literario, y en verdad, no existe mejor novela negra llevada al cine que esta.
Del grandioso Bogart -"asuspiesestoeranhombresynolasnenazasdehoy"- no creo que se pueda decir más (el más chulo -que no duro- de la historia). Mary Astor es la (notable) femme fatale al uso del film que no se cree ni ella misma cuando habla de las trolas que mete, Gladys George es la poco convincentemente (no por la actuación sino por el pendonismo del personaje) compungida viuda del socio muerto y, entre algunos secundarios más, nos quitamos (especialmente) las veces que haga falta y lo que haga falta, por los siempre magistrales Peter Lorre (Joel Cairo) y Sydney Greenstreet (Mr.Gutman -menos coñas...-).
Se puede entrar en un apasionante debate sobre si estamos ante el mejor film noir/negro de la historia o no. Lo que está claro es que estamos ante el título referencial (si, insisto por enésima vez porque no sería moco de pavo el datito...). Clasicazo insaltable del santo copón bendito sin más que añadir.
A FAVOR: como viene siendo habitual al enfrentarme a "bichos" de esta índole no creo que sea justo destacar nada por encima de lo demás...Pero es que, para mis inri y como señalaba antes, en este caso es absolutamente imposible ... (más allá de la admiración particular de cada uno por Humphrey, para los fans del mismo entre los que me cuento, se entiende).
EN CONTRA: no sé...quizás Boogie podría fumarse un cigarro más entre la escena diecisiete y la dieciocho...
GUZZTOMETRO: 10/10

jueves, 5 de marzo de 2009

M, EL VAMPIRO DE DÜSSELDORF (1931)

SINOPSIS: Un asesino de niñas tiene atemorizada a toda la ciudad. Mientras la policía sigue su frenética y desesperada búsqueda, deteniendo a cualquier persona mínimamente sospechosa, los líderes del hampa, encendidos por las redadas contra ellos, deciden encontrar al asesino ellos mismos. Esto va a ser largo... Muchos amantes del cine de distinta índole, y de los de verdad (de los que sabrán más o menos pero tienen un interés insaciable en aprender) suelen tener algún movimiento de la historia del mismo por montera. Así entre neorrealismos, nouvelles vagues, free cinemas y demás, quien más quien menos, suele posicionarse...lo que en parte es un error, por supuesto. Por aquello que, en todo caso, hay que valorar individualmente cada film por encima de la obra conjunta del que la firma o del movimiento o tendencia al que pueda encabirse. Sin embargo, es muy difícil cuando dentro de uno de dichos movimientos, o desde él (que vendría siendo el caso por las partes que me tocan), surge una figura cuyo trabajo te fascina hasta límites insospechados. El expresionismo alemán tuvo su época de esplendor durante los años 20. Época del cine mudo, of course. Durante esa etapa se van sucediendo los primeros clásicos de la historia, es bien sabido. Pero hay un importante matiz que diferencia al citado movimiento de los logros técnicos de Eisenstein en Rusia, Von Stroheim en América (obviando aquellos primeros tochofilms de doscientas horas de Griffith), o íncluso los primeros pasos del surrealismo de Buñuel o el fatalismo elegante de Renoir (por mucho que descienda del célebre pintor impresionista)...Son aquellas pelis expresionistas las primeras en dar una importancia afín al uso de la cámara y al argumento a partes iguales. El resto de obras pioneras (sacando del cesto algunas -muy señaladas- de aquellas primeras pelis de terror, que por pertencer a dicho género -merced a aquellas siniestras fotografías- aguantan varios puntos por encima de la media el paso del tiempo) , por así llamarlas, juegan la baza del "avance técnico", son cosas que nunca se habían visto antes y por ese camino se ganan su entrada en la historia...Ahora bien, a día de hoy y con lo que ha llovido, hasta el mayor de los mitómanos debería reconocer que títulos como "Avaricia", "La huelga", "El cantante de jazz", o íncluso la célebre "El acorazado Potenkin", entre otras, son como poco de complicada ingestión. No se le niega su indiscutible trascendencia a cualquiera de estos hitos, ni su importancia, pero es indiscutible que hoy por hoy si se quieren ver debe primero hacer uno un ejercicio de autoconvicción del tipo: "es un documental de historia, es un documental de historia, es un documental...". Y sin embargo, mira tú, a pesar de no resultar amenas -a día de hoy vuelvo a señalar-, los trazos argumentales de pelis como "El gabinete del Dr.Caligari", "El Dr.Mabuse" y "Nosferatu", sumados a los enfermizos poliangulares en el uso del objetivo, les hacen aguantar más y mejor que sus (también) ilustres compañeras de década (o época, que de hecho el "Caligari" es del decenio anterior). Eso por un lado. Pasamos al cine sonoro y al monopolio yanqui. Del destacado movimiento expresionista atesoramos los nombres de Wiene y Murnau (también el de Pabst, según los historiadores -yo todavía lo tengo en la descomunal carpeta de "pendientes"-) y, especialmente, el de Fritz Lang. Volvamos con los devoradores compulsivos de burguers: de esa primera etapa del cine sonoro (como ya señalé en alguna entrada anterior) nos quedamos con el "Frankenstein" de James Whale y "Freaks" de Browning (alguien sumaría alguna más como el "Drácula" original con Lugosi, también de este último director o íncluso, sin salirnos de lo fantástico, la famosa mona gigante que cazaba avionetas en lo alto del Empire State). Es decir, seguimos de forma casi exlusiva con las terror-movies (no en vano son los años dorados de la Hammer) y poco más (de cara todo a su vigencia "sin caducar jamás de los jamases", recuerdo). Aquí alguien puede hacer un inciso y señalar a aquellas primeras pelis aún en territorio británico de Hitch o a algunas de las primeras cintas de gangsters yanquis ("El enemigo público"/Wellman -1931-, o "Scarface"/Hugues -1932-). Es posible, ¿por qué no?. Pero son todas ellas menores en comparación a lo que vamos a tratar en breve (si se me permite abusar de la paciencia del sufrido lector). Dije hace unos días que "Freaks" por sus imposibles circunstancias es la peli de esa fase de la historia que mejor aguanta el paso de los años, y me reafirmo. La peli más popular y famosa (teniendo en cuenta la relación fama-calidad), a su vez, la tenemos en "Frankenstein". Pero acaso al referirme a ellas dije "¿la mejor"?. Todas ellas son pelis de 10, faltaría más. Pero íncluso en lo más alto, en mi opinión y como he dicho muchas veces , hay jerarquías...También dije hace bastante más tiempo, a colación de Wilder, que de ser posible (que no lo és) un ranking de los mejores maestros de la historia, de ponerme alguien una pistola en la sien y exigirme: "decídete", sería este exiliado polaco...pero ni aún entonces lo tendría claro. Sería solo para salvar el pellejo. Para mí la duda más sonada en dicha respuesta no está en Hitch, Visconti, Welles o Kubrick (entre otros)...Señoras y señores: bienvenidos/as al fascinante mundo de Fritz Lang (1890-1976). Conociendo al maestro (a muy grandes rasgos). Es el cineasta más importante del Expresionismo (con permiso de Murnau, para algún purista). Guionizó parte del "Caligari"y tras algunas obras menores dió conocer a su siniestro "Dr.Mabuse" del que haría varias secuelas. En 1927, antes de la etapa sonora, firmaría para la que un ingente número de cineastas y cinéfilos es sin duda el título más referencial del cine mudo: "Metropolis", por supuesto (de la que se han hecho tantos remiendos que la mayoría de gente no puede saber ya cual es exactamente la original, por otro lado). Tras uno o dos títulos menores (y cuando digo "menores" ruego se tenga en cuenta de quien estamos hablando) entra al trapo en el cine sonoro con "M, el vampiro de Düsseldorf". Película considerada como la primera del "cine negro" (o noir, para quien lo prefiera) y, sin duda, una de las que mayor influencia atesora en la historia del medio (maestros de diversa tendencia e inquietudes han bebido de ella en un momento u otro: Hitch, Kubrick, Welles, Huston, Lumet...hasta llegar a truñetes de hoy en día tipo "Zodiac" -que es bajar el listón lo indecible pero ayuda a entender todavía más la eterna onda expansiva del film-). Aquí conviene hacer un break biográfico. Quizás avergonzado por haber trabajado para la UFA (el estudio de cine más importante de Alemania desde poco antes de los 20 y hasta bien entrados los 40) al principio de su carrera, y viendo en lo que se estaba convirtiendo el bicho(desde finales de esos 20 se limitaron casi en exclusiva al cine -en mayor o menor grado, comúnmente mayor-de propaganda nazi), se quiso revelar con "M", que debió titularse originalmente "Un asesino entre nosotros", en clara alusión a los grupos de presión civiles de propaganda nazi, cada vez más numerosos. Finalmente por consejo de varias amistades cambió el título por el ya conocido. Sin embargo, los nazis (que no eran tan borricos como los del "code" yanqui de la famosa "caza de brujas" de años posteriores) captaron en seguida la "lectura subversiva" que integraba parte del film...Así Goebbels, uno de los "grandes" proclamadores del 3er. Reich y ministro de propaganda (nazi), llevó a su despacho a Lang en algún momento del 33 para pedirle disculpas por "apartar"su film de los cines (un par de días antes de proceder) e invitarle a hacer films de forma exclusiva para la UFA...Lang (austríaco de nacimiento) alega que su madre es de procedencia semita y que, de hecho, tenía un numeroso grupo de amigos judios a lo que el nazi respondió que no se preocupará, que "ellos decidían quien era judio y quien no"...Lang se mostró honrado por el ofrecimiento y alegó que debía pensárselo un poco (dejando intuirle al mamón, de forma artera, que no habría ningún problema)...Ese mismo día hace las maletas, dejando atrás todo (hasta a su mujer Thea Von Harbou, que había participado también en algunos guiones de alguna de sus pelis de la etapa muda y que, curiosamente, vete a saber si por convicción o coacción -aunque varias biografías apuntan más bien a lo primero- fue una "eminente" cineasta de la UFA en sus años de "esplendor" pro-nazi) y coge un tren hacia París...Hasta luego Lucaaas ! Será una parada técnica (aunque le dará tiempo de hacer una peli y todo al prolífico genio). Apróximadamente un año después llega a yanquilandia donde, dejando de lado un par de westerns y algún film bélico, se dedicará durante veinte años a firmar como un cosaco obras maestras del llamado "cine negro" y variantes..."Sólo se vive una vez", "Los verdugos también mueren", "Perversidad", "La mujer del cuadro", "Los sobornados", "Mientras N.Y. duerme" y un apreciable etcétera. Un puto crack, vamos. Ya a finales de los 50, volvió a Alemania donde rodaría sus últimos tres films debiéndose destacar el último: "Los crímenes del Dr.Mabuse", por supuesto, y cerrando así casi como empezó, una de las carreras artísticas más grandes, brillantes e inabarcables que ha dado de si esto del cine. Chapeau. "M". Como he escrito antes se considera el pistoletazo de salida del cine negro/noir, que por lo que parece y según los que se dedican a escribir la historia -sin formar parte activa de ella, todo hay que decirlo- llegará hasta finales de los 50 con la "Sed de mal" de Welles. Es un film que, aunque joda coincidir con un número desorbitado de críticos y tocacojones varios, muchos consideran(mos) la primera "obra maestra incuestionable" de la historia del cine sonoro. Todos los logros del Lang expresionista tras la cámara, ahora con voz, con un Peter Lorre sobrecogedor que interpreta al primer psychokiller demente , y "parlante", de la gran pantalla y con una agilidad narrativa a prueba de los años, los avances y las tendencias varias...Existen obvias deudas con el cine de la época que evidencian que es del año 31, es innegable, como esas famosas "aceleraciones" en planos exteriores callejeros (o grandes decorados haciendo "la función de") o puntuales sobreacctuaciones (sobretodo de Lorre, bienvenidas por otro lado) propias aún de la etapa muda. Tampoco ayuda, claro, el hecho de que si la vemos doblada tendremos que aguantar expresiones locales de cuando llegó la peli a España, durante los 60...Pero, no hay problema "M" puede con eso y más. Por cierto que antes hemos visto parte de lo que sucedió con el título pero me quedé ahí..."M" es por "mörder"(asesino), aprovechando de paso el famoso sistema utilizado por los mendigos en el film a fin de no perderle la pista una vez dan con él, y "el vampiro de Düsseldorf" es...pues por Peter Kürten, el auténtico y real "vampiro de Düsseldorf", detenido en la primavera de 1930 y ejecutado un par de meses después de estrenarse el film, verano del 31. Lang había empezado a trabajar en su film merced a un artículo periodístico que había leído sobre el mentado criminal (y aún hoy hay quien hace cábalas sobre si lo reflejado en la película tuvo una influencia definitiva en la suerte final del chalado en cuestión). Me explico: en la peli, el infame asesino de niños es perseguido al mismo tiempo por policía y por el hampa de los bajos fondos de la ciudad (equiparando Lang a sendos estamentos, de paso)...Dando estos últimos con él merced a la aparición de los mendigos que vigilan a todos los críos de la urbe de manera encubierta. Así un vendedor de globos invidente reconoce al "monstruo" mediante una famosa melodia de Edvard Grieg que le da por silbar cuando va a hacer una de las suyas (la manera de canjearse la confianza de los niños, por parte del cabronazo, siempre es con alguna golosina, juguete y demás)... Ya atrapado por los maleantes propiamente dichos se procede al "juicio" (el pasaje más famoso del film) con el inolvidable monólogo de Lorre ("¿quién sois vosotros para juzgarme?"), donde les reprocha que él está "enfermo" que "no puede evitarlo"...En definitiva que no hace el mal por elección (como aquellos que le están juzgando) sino porque se ve impélido a ello...Vemos entonces gestos de asentimiento y entendimiento entre las caras de este improvisado "jurado popular", pero entonces el mandamás de los delincuentes hace el siguiente planteamiento: si se le entrega a la policía alegará locura en el juicio e irá a un manicomio de donde podrá escapar y, tarde o temprano, tendrán de nuevo a la policía peinando las calles...Al final, para dilucidar cualquier duda, una mujer denuncia que aquellos que contemplan la posibilidad de entregarlo es "porque no tienen hijos" y no saben el dolor que supone el perderlos...Punto y final para Lorre...de no ser porque en ese momento, y deteniendo a la turba, aparece la poli (habían capturado a uno de los maleantes que estaba en el ajo y que bajo coacción delata el paradero de sus compinches). Las dos últimas, y fugaces, escenas del film nos muestran la entrada de un gran jurado, con sus peluquines a cuestas, y finalmente a las madres de las niñas muertas una de las cuales afirma: "ahora solo nos queda vigilar mejor a nuestros hijos"...Dando así la razón a los criminales (y marcando magistralmente Lang la eterna frontera entre "ley" y "justícia") que, anda mira tú, estaban en lo cierto. Finalmente Kürten fue ajusticiado, así que ni locura transitoria ni gaitas (lo que es posible, y como señalé antes, se produjo en parte gracias a lo sugerido en el film que de alguna manera -o esa es la lectura que algunos gustan de hacer- dictaminó la suerte de "el vampiro de Düsseldorf" ya desde la gran pantalla). Vemos en este film muchas cosas por vez "primera". Desde la investigación a lo CSI (versión primigenia) de la poli hasta el concurso de entidades fuera de la ley trabajando (accidentalmente o no) por el bien del prójimo. Sin embargo lo que más enamora de este film es lo bien montado y filmado que está. El plano inicial es puro ballet de cámara, con los niños jugando en la calle con la macabra canción que hace referencia al "vampiro" ("niños, ¿como os tengo que decir que no juguéis a eso"...) y de ahí la sube hasta el balcón de la mujer que les ha recriminado lo escrito en el último paréntesis, fijando la atención sobre el balcón y siguiendo después a la buena señora hasta la puerta de una vecina (la que le responde "...bueno así al menos sabemos que están ahí") que es a su vez la madre de la siguiente víctima que juega a la pelota por la calle y a la que una sombra se le acerca...A partir de ahí aparece el invidente vendedor de globos atendiendo a la extraña pareja y vemos poco después la pelota rodando sola y el globo chocando contra unos postes telefónicos...La mecha prende."M, el vampiro de Düsseldorf" ha empezado... y la Historia del cine se reescribe casi en cada minuto de su metraje. A FAVOR: innumerable. EN CONTRA: la existencia de una versión castrada con veinte minutos menos, gentileza de algunas "políticas europeas" del pasado siglo que sacaron la tijera a pasear... GUZZTOMETRO: 12/10

martes, 3 de marzo de 2009

EL JOVENCITO FRANKENSTEIN (1974)

SINOPSIS: Frederick Frankenstein, un neurocirujano norteamericano, trata de escapar del estigma legado por su abuelo, quien creó años atrás una horrible criatura. Pero, cuando hereda el castillo de Frankenstein, comienza a crear su propio monstruo.
Dr."Fronkonstine": malditos sean sus ojos !
Igor: llega tarde...
Repasando esta mañana algunas entradas antiguas me he dado bastante cuenta de que a ojos de algún talibán de esos que defienden la Historia del Cine (con sus contenidos y mantras poperos a cuestas) como si de una verdad única e inviolable se tratase, este blog incurre con cierta frecuencia en lo que estos podrían llamar "blasfemia". Seguramente el hecho de puntuar igual el "Golfus de Roma" o "Quemar después de leer" que "La Strada" es como para llevarse las manos a la cabeza (o a mi cuello de dar conmigo). Me doy perfecta cuenta del salto cualitativo enorme existente entre la virguería de Fellini y las comedias mentadas de Lester o los hermanitos pero, por la parte que me toca, peor para ellos si con sus dogmatismos han olvidado lo gratificante de saberse uno un fan amateur sin otra persecución que el disfrute personal definitivo y que sabe, y necesita, escuchar a sus debilidades (ciertas comedias sixties o los Coen -entre muchas otras cosas- en mi caso)...En honor a este tipo de pajarracos (de tener yo la suerte de que alguno caiga aquí alguna vez) va finalmente la entrada de hoy: "Young Frankenstein" (1974): 10/10.
Ninguno de los implicados para con este film volverá a hacer nada (ni lo había hecho previamente) relativamente similar ni de lejos. El resto del cine de Brooks está más cerca (prácticamente) de los "Aterriza com puedas" (bueno, la cosa sería al revés en cuanto a cronología e influencia pero se entiende) que de "La vida de Bryan" o las citadas comedias sixties antes mencionadas. Wilder es un actor exlusivamente cómico por lo que ya por ello tiene una enorme colección de detractores a buen seguro (les pasa a todos...bueno excepto -y salvando las distancias hasta otra galaxia- si te haces llamar Groucho o Buster que así la gente se acojona y no sin razón temerosos de quedar mal...aunque en mi caso siempre estaré dispuesto a cagarme en Chaplin, al que detesto, ahí donde más se necesite, que quede claro). La cuestión es que entre uno y otro se curraron el guión de "la criatura", que para más cojones (que nadie se despiste) no deja de ser un remake por mucha clave cómica que haya de por medio del clásico de Whale de principios del cine sonoro (cuarenta y pico años de diferencia entre una y otra vamos), y que al igual que aquella, obviamente, se deja bastantes aspectos por cubrir de la novela de Shelley. Si sumamos a Igor (no hay oro en el mundo para lo tuyo Marty Feldman), al secajo de Cloris Leachman como la inolvidable Frau Blücher, a la después televisiva (y bastante cutre) Teri Garr o a la histriónica e insaltable musa del director Madeline Kahn, ya solo nos queda disfrazar(inmortalizar) a Peter Boyle como este nuevo e imposible Frankenstein que canta y baila "Puttin' on the Ritz" (sin olvidar -como si tal cosa fuese posible- el cameo de Gene Hackman como el famoso invidente de la cabaña que "cuida" del monstruo en medio de sus avatares escapistas).
Por lo demás mencionar que, injustamente, nunca le han reconocido demasiado a Brooks la genial recreación de escenarios salida directamente de las pelis clásicas de terror de la Hammer (que no solo del propio "Frankenstein" original bebe el asunto). Con ese blanco y negro como bastante cascado de forma expresa que fue "vintage" varios lustros antes que el palabro se pusiese tan de mode. ¿El ritmo?. No me hagáis hablar del ritmo que me da la risa...pocas veces os pasarán una hora y tres cuartos tan rápidos en la vida.
No soy fan así a grosso modo de Brooks, tampoco especialmente de Wilder (de Fieldman si, sin duda) pero en cuanto a esto, a este film: señores, a sus pies.
A FAVOR: un film único dentro de la historia del cine cómico que para alegría de sus admiradores sigue y seguirá arrastrando a los no-creyentes año tras año (no falla, hasta el mayor detractor de la dupla que maneja los hilos, juntos o por separado, se rinde en cuanto la ve...es así de contundente la cosa -siempre habrá algun/a tocacojones por supuesto, ni que decir tiene-). Tremendo Brooks y tremendos todos los actores con un Wilder como jamás veremos de nuevo (muy a su pesar me temo) a la cabeza, y por última vez, que si no reviento: Marty Feldman (si Marilyn tiene un algún tipo de doppelgänger satánico en la historia del cine sin duda, el cabroncete, se esconde tras la inolvidable mirada de este hombre)
EN CONTRA: que manias por pecados, anteriores o posteriores, de los implicados le haga perderse esto a alguien...qué cagada mi brigada de ser así...
GUZZTOMETRO: 10/10
PD: "Frau Blücher !!!!!"

lunes, 2 de marzo de 2009

MESAS SEPARADAS (1958)

SINOPSIS: En un hotel al viejo estilo conviven desde hace tiempo varios de sus huéspedes. Un militar retirado con una gloriosa hoja de servicios que teme que un suceso poco honroso llegue a convencerle, una estricta y decadente madre y su hija, un matrimonio fracasado, un profesor de cultura griega... Viejas historias y nuevos problemas que se hacen carne viva entre los muros barrocos del hotel.

Hace unos días hablaba sobre Barry Levinson, director del joligú actual con marcada tendencia a lo esquivable pero que, a pesar de ello, se ha procurado cuatro o cinco referencias resaltables en su haber. Es lo que allí llaman un valor fiable, o un profesional del gremio si se prefiere. Es decir, un tipo que sabrá dar a público y directivos de la industria lo que quieren sin montar pollos. Bien, como en esto del cine (y en el mentado joligú más) parece estar todo inventado (y por aquello de la teoría del eterno retorno), cabe decir que este perfil de cineasta lo han tenido siempre por aquellas tierras. Desde el principio. Sin ir más lejos, y yendo medio siglo atrás, tenemos el director de la peli de hoy: Delbert Mann, cuyos títulos más destacables son su primer film "Marty" de 1955, el famoso dramón con charcutero al frente que le valió el Oscar -cuando dicho galardón todavía era susceptible de merecer la mayúscula- al gran Ernest Borgnine, y el film que nos ocupa, "Separate tables", dos años posterior, y que a su vez valió sendos oscars para (el todavía más grande que el otro) David Niven y para la fantástica actriz Wendy Hiller por su rol secundario.
Se trata de una obra de teatro guionizada, para su salto pantallil, por cuenta del propio autor de la obra Terence Gattigan (lo que obviamente nos garantiza la fidelidad con el espíritu original de la historia), a cuatro manos con un tal John Gay. Tiene un reparto de esos de vértigo en lo que a nombres propios refiere, y dentro de dicho reparto una serie de interpretaciones de esas para enmarcar y poner encima de la chimenea.
Para despejar de primeras lo menos destacable del film se debe hablar de dos cuestiones. La primera es que aquellos cineadictos de diversa intensidad o interés en el asunto de la fotografía se van llevar un chasco si esperan algún tipo de filigrana. La totalidad de la acción es en la pensión (más que hotel) y alrededores, y el tal Delbert no vendría siendo Kubrick...Es decir planos fijos por un tubo recayendo todo el peso de la peli en los actores y sin ningún atisbo o intención por parte del director de dejar su sello. No se me entienda mal. En principio no me parece que haya nada malo en ello por si mismo (y de hecho se han hecho grandes cosas abusando de dicho proceder), pero esto es en verdad llevar las cosas al extremo opuesto...Claro que aquí se juntan dos conceptos, y una excusa: director sicario de los estudios (la voz de su amo) y estrellas (alguno poniendo pasta en la producción, seguramente) que quieren demostrar lo buenos actores que son (además de estrellas)...La excusa, por supuesto, es que se trata de una obra teatral llevada al cine. La otra cosa es Rita Hayworth, claro. Sin la alegría o carisma de Marilyn o la elegancia fotogénica de Grace, la Hayworth fue un sex symbol más, en ese sentido, impuesto al mundo entero por los grandes estudios...y todos, ella la primera, fue consciente de ello en todo momento. La gran putada es que a veces algunos papeles que se encontró consistian en algo más que quitarse los guantes lentamente en traje de baile mientras meneaba las caderas y claro, esos grandes estudios erre que erre querían vender a veces a una Rita actriz dramática y le facilitaba papeles como el de esta peli...donde, por supuesto, chirria como una rueda de madera en un Ferrarri (cagontó, con lo qué hubieran hecho Anne Baxter o Gene Tierney, por ejemplo y entre otras, con este papel...). Bueno tampoco se trata de derrocar mitos a la torera, como actriz de comedia ligera podía quedar bastante resultona, dejémoslo ahí (¿saben quién es Cameron Diaz?. ¿han visto "Gangs of NY"?, ¿recuerdan lo de "aquello del eterno retorno" que decía antes?, zapatera...)
El resto de actores y sus interpretaciones es el gran activo de la obra/peli. Tenemos a un Burt Lancaster inconmensurable, preparándose aquí para esa "El fuego y la palabra" de dos años más tarde (sin duda junto a "El gatopardo" de Visconti, e íncluso por encima de esa maravilla insaltable de la historia -la interpretación que no la peli-, el papel dramático de su carrera). La intensidad y contención demostrada y el hecho añadido de tener que esperar el feedback de la Hayworth con quien comparte gran parte de las escenas, es una de las "parejas de baile" de la peli, es como para darle el oscar hasta en la categoría de "cordones mejor atados con la mano mala" si se tercia. El oscar sin embargo fue para un David Niven sobre el que poner lo de "en estado de gracia" sería como poco obvio. Perteneciente a esa estirpe de actores británicos que vivió en perpétuo "estado de gracia" (como Olivier, Laughton o Guinness), puedes encontrarle pelis malas como al que más, si uno se pone a rebuscar, pero si lo que se busca es una interpretación mala uno acaba antes buscando actividad cerebral en la cabeza de George Bush, por ejemplo. Perfecto como siempre y con una colección de matices que consigue que uno se cuestione si el que este hombre y Matt Damon o Ronald Reagan, si prefieren seguir por la línea anterior y también por ejemplo, tengan o hayan tenido la misma palabra escrita en la casilla "ocupación" del carné no vendría siendo motivo de "crimen contra la dignidad humana" o similar...Por otro lado cualquiera que se piense que Deborah Kerr solo era el florero de turno para el galán de turno en la superproducción de antaño de turno, debería echar un vistazo a esto. Magistral interpretación, mezcla de inocencia y frustración memorable. Suerte de joven con precedentes de problemas nerviosos que vive en una especie de sedación ad eternum (que pondrían en el "dirigido por", y lo cierto es que aquí no me ha quedao nada mal) bajo el yugo de su castrense y anciana madre, a su vez suerte de viejaca intransigente hasta la enfermedad bordada por Gladys Cooper (la "vieja cabrona" definitiva de los años dorados, plateados y lo que toque). La aparición de otros actores como Rod Taylor (al que yo siempre confundo con el capitán de la Enterprise de Star Trek, no se porqué, y es el prota de "Los pájaros" por ejemplo...tarugo que es uno, ya saben) o Audrey Dalton se puede mentar como poco menos que "figureo"...No así a Wendy Hiller, la dueña del chiringuito en el film, y por lo visto bestia escénica del West end y actriz de reparto muy solicitada por los estudios "al otro lado del charco" a fin de dar caché, a tiempo parcial.
Muy buen film en definitiva y que entusiamará especialmente a aquellos cuyo principal reclamo a la hora de ver una peli es el nivel de interpretación logrado por sus actores.
A FAVOR: lo bien desarrollados de los papeles y la lectura y composición que hacen los actores de ellos (con la salvedad apuntada). Y es que hay que insistir sobre el tema...la peli teatro o no, no deja de ser un dramón (por la parte que toca a todo quisqui -llevándose la palma el buen "general"-) en toda regla pero no decae, no se reboza en si mismo, siempre hay algun tic de Niven, alguna expresión de Kerr, alguna lección de Hiller o algun aspaviento de Lancaster agazapado y presto para aparecer en cualquier momento.
EN CONTRA: de nuevo, la Hayworth "dramática" y la impersonalidad del director...y que no deja de ser teatro -repìto por quincuagésimaoctava vez-, y se debe entender y respetar que haya amantes del cine que suden mucho del tema de las tablas, lo que da cierta dimensión sectaria al film...que por otro lado funciona perfectamente como tal y a pesar de sus peros en mi opinión.
GUZZTOMETRO: 8/10