lunes, 21 de junio de 2010

FANTASTIC MR. FOX (2009)

SINOPSIS: La historia se centra en un astuto zorro llamado Fox, que parece llevar un vida idílica con la señora Fox y su hijo Ash. Pero por las noches, el señor Fox roba las gallinas, los patos y los pavos de los granjeros Boggis, Bunce y Bean. Cansados de esta situación, los granjeros deciden poner remedio al asunto y cazar a Mr. Fox para que no les siga robando...



Parece que alguna alarma despertó el "Darjeeling limited" en la cabeza de Wes Anderson. Y ha sido para bien.

La carrera del cineasta fue un cohete hasta su tercer film (sobre todo por ese tercer film, y poniendo en el limbo la inicial "Bottle Rocket" cuya función -conseguida- fue meramente el ponerle en el mapa y poco más). Forma parte de esa camada de "nuevos directores que prometen" que se hicieran un nombre en algún momento del segundo lustro noventero (con los Mendes, Jonze, Payne o el "otro Anderson"). Esas gentes debían pasar por el relevo generacional de los que hicieran lo propio en los ochenta (siempre aprox.), los Jarsmuch, Coen, Lynch y algunos que otros más (quien quiera añadir ahí al posterior "Guarrantino" allá él/ella... para mí el traje le queda demasiado grande por mucho que su única peli realmente grande lo sea sin duda, y bastante). Más de una década después "los niños" se han hecho mayores y ya se creó una perspectiva que invita a posicionarlos (y posicionarnos al respective) en un grado u otro. Hoy toca Wes Anderson (sigamos) del que, confieso, pienso es el más interesante de todos ellos (ahora que Jonze ha perdido la chaveta sobre todo, y aunque todos tengan al menos un par de pelis de aquí te espero).

Tras esas tres primeras pelis el tío se descolgó con la peculiar "Life Aquatic". Y aunque coló más o menos por la (siempre innegociable) banda sonora cojonuda de turno y, especialmente, por el tremebundo solo de guitarra interpretativo del fiel Murray, la sensación de "paso atrás" se hizo notar por vez primera en la carrera del director. Eso empeoró, para muchos, con la posterior "Viaje a Darjeeling" de la que bastantes pensamos ya en terminos de "decepción" puta y dura... La intro (la de verdad la del film) con Murray pateando en balde en pos del tren que perderá al son de "This time tomorrow" de los Davies, la aparición casi al final de la Huston y el magistral montaje -también al agonizar el metraje- con el interior del tren no pesa lo suficiente para mantener el total restante. Y lo peor es la sensación acuciante de que esto parece más firmado por la tontorrona Coppola, con su gélido estilo "megacool" propio de catálogo de Ikea, que al ilusionador genio emergente de las fantásticas "Rushmore" y la que le sigue (sobre todo la que le sigue). Y así estaban (para mí entre tantos al menos) las cosas antes de la peli de cabecera de hoy.

El "reset" le ha sentado bien (se insiste) al canalla. Y más por salir por donde bien pocos podían sospechar previamente: el cine de animación. "Fantastic Mr. Fox", cuento de Roald Dahl (el de "Charlie y la fábrica de chocolate" o "James y el melocotón gigante" entre otras), es un sumamente entretenido film del género mentado a base de stop-motion (a lo Harryhausen -su creador- pero con muñequitos -a lo "Dark Crystal"- en vez de plastelina plasmada en pantalla y tentetieso -puto croma, con lo que molaba descojonarse del actor que, era evidente, luchaba contra el aire generando cuadros de lo más choteables...-).

Lo menos satisfactorio de la peli sería para mí ese tono que cambia efervescencia por el, ya esperado por otro lado, carrusel de moralejas bien intencionadas y moralinas tocahuevos varias que arranca en algún momento de la segunda mitad del film. Tampoco empaña del todo y se entiende que (obvio) es un film de animación ("para todos los púbicos") a fin de cuentas y que hay que llevar a la canallada al cine (que ahí están los cuartos, leñe). El resto hace honor al título. Es más, incluso se llega a pensar que el "mejor W.A." está por volver... Y ello no por servirse, en las voces de los bichos, de su retahíla de actores y actrices fetiche acostumbrados (más el Clooney y la Streep, en esta ocasión), sino por el ritmo narrativo sin tregua que (al fin, de nuevo) integra. A sumar la selección de canciones que es como siempre impresionante (el tipo es definitivamente la leche en este apartado) y nos regala algún (nuevo) momento puntual a recordar por mucho tiempo (la pateada campestre del zorro al son de "Street fighting man" o ese final con la festiva "Let her dance" de Bobby Fuller Four -que se puede escuchar desde el Guzzbox del lateral del blog-). Particularmente lo que más me ha gustado, además, es esa manera de presentar las imágenes desde planos frontales (como si fuera una casa de muñecas y metiendo a veces muchos personajes a la vez), que da una impresión de cercanía en su manufactura muy superior a cualquier digitalización por la curra que se pudiera haber urdido. Bastante recomendable, y es bueno ver que hay vida en el cine de animación tras Miyazaki o la puntual virguería ("Coraline"o "Vals con Bashir", por ej.) que pueda aparecer de higos a brevas (la Pixar, con permiso de Wall-E y los "Toy Story" -que todo debe admitirse-, se la regalo sras. y sres.).

A FAVOR: a la tercera va la vencida y para la ocasión Wes Anderson vuelve a reunir sus activos más celebrados en un solo film (con la "recuperación" del ritmo de narración, que algunos ya veíamos peligrar, por montera). Y, si desde luego, la zarigüella que es la repanocha.

EN CONTRA: las puntuales pero notorias claudicaciones hacia los tópicos políticamente correctos del género (que no "des-recomiendan" el asunto pero ahí están).

GUZZTÓMETRO: 8/10

Pd. Nikochan says:  http://nikochanisland.blogspot.com/2010/04/fantastic-mr-fox.html

sábado, 12 de junio de 2010

TWIN PEAKS (RELOADED)

Sigo con Twin Peaks...Why?: es hora de dejar claro porque es la mejor serie jamás vista en Tv de una vez por todas (pardiez !).

La mejor solución u opción para encuadrar la cosa es (directamente) explicar de que va realmente (siempre en la medida de lo posible) el folletín. No ha sido fácil. Me ha costado cinco visualizaciones de la serie, respescar la peli del propio Lynch (posterior a lo visto en Tv aunque sea una precuela -y que paradójicamente tiene que verse siempre "después de"-), y finalmente, arrebuscar por la web como un loco en busca de cualquier tipo de declaración de sus creadores al respective, así como rastrear todos los blogs y páginas especializados habidos y por haber del mundo este. Como resumen, en castellano, de toda la historia del tema recomiendo el documento de texto facturado por el tal "Makaveli6" (fácilmente ubicable -tanto como poner "twin peaks makaveli6" en google- y francamente currado -gran trabajo, si señor-).
Por mi parte, intentaré ceñirme a las cosas que (por lo leído y visto) fueron concebidas así desde su origen y tratar de diferenciarlas de las "interpretaciones abiertas" (aunque en algunos casos es poco menos que imposible -hay cosicas por ahí en las que coinciden catorce de cada diez acérrimos/fanáticos, y por algo será-).
Antes de empezar, debe explicarse fugazmente una cosa del contexto histórico-social de las emisiones (que como bien apuntaba el tipo cuyo texto copie en el blog en el post de hace pocos días -y a colación del vigésimo aniversario-: "Twin Peaks era como Lost con la diferencia que Twin Peaks si la veía REALMENTE todo el mundo"). Y esto va, básicamente, para los que viven convencidos de que el asunto va "de más a menos" sin haber horadado previamente en la materia. Lynch había concebido Twin Peaks como una trama coral pero EN SU ESTILO. Es decir, debe entenderse todo el tema como algo más parecido a esas pelis del mejor Altman (con dos mil roles distintos bailando cada uno a su bola y que van acercándose de alguna manera a un contexto/argumento común sin prisa ni pausa que medie) pero, repito, en "clave Lynch" (terror, humor absurdo, simbolismos triperos y demás jerigonzas). Ahora debe añadirse que el hombre acabo un poco hasta los cojones de los directivos de ABC con todo el show de "¿quién mató a...?". Le forzaron a desentrañar el asunto antes de lo que el pretendía (y además para el cineasta eso era importante, desde luego, pero a su vez "solo una cosa más", y le molestaba -y mucho- que se focalizara y reduciera todo a eso de cara a vender la burra). Eso fue un poco el motivo estrella a la hora de sembrar la discordia entre el artista y la cadena televisiva (que explica esas tan reiteradas apariciones/desapariciones de Lynch durante todo el periplo -amén de que estaba con lo del "Corazón salvaje" al unísono-). Pero no es lo único. La serie tiene en total una treintena de capítulos (con el mítico "piloto" inclusive), y los ocho de la primera temporada (los cabrones dejaron varios meses a Coop tiroteado en el suelo y al mundo en ascuas y comiendo donuts) se emitían en USA los jueves. Y lo veía hasta el gato. A partir del capítulo noveno algunos directivos de la cadena tuvieron la "magistral" idea de pasarlo a los sábados y bueno... aún seguía dando caña pero, lástima, ya no era la devoción global de unos pocos meses antes (pretender que las gentes dejen de quedar para ver el partido, salir a cenar, o dedicarse a lo que se les salga de donde te dije la noche que -por lo general- pueden hacerlo sin miramientos, fue una ínfula de lo más estúpida por parte de los mentados directivos y, posiblemente, uno de los errores de cálculo más brutales de la historia del catódico medio). Y doble lástima si atendemos a que, como muchos opinamos, la "juerga" empieza ahí realmente. De cualquier modo, Lynch tuvo que mostrarnos (por convenio directivo-divino) al asesino de la Palmer en el capítulo 14 y como la cadena se había dedicado de manera enfermiza a realizar sus promos -a nivel mundial- con la consabida frasecita, parece que lo que sigue sea un mero "añadido". Error fatal, si se quiere exprimir lo más que se pueda el universo Twin Peaks. Su genialidad solo se evidencia al entender su argumento y razón de ser real. Su auténtico significado, al menos hasta donde su genial/esquizoide creador nos deja ver (cosa que he conseguido -ni que sea a medias- tras largos años y búsquedas varias... y si yo he podido no será todo tan "difícil" ni "raro" -menos endilgarle etiquetas "snobistas" por la curra, pues-). Y antes de seguir con el resumen por puntos, a caballo de todo lo anterior, se tiene que dejar patente que a pesar de todo, de que nueve de cada diez seguidores de la serie (y eso ciñéndonos a los que la aprecian y no tratan de ningunearla en modo alguno para más inri) se han enterado de la misa un cuarto -y con suerte-, ha quedado para los restos como una de las mejores series televisivas nunca vistas (frecuentemente "la mejor" de hecho). Al tema:
(Si nunca se ha visto la serie, que de todo hay, sería mejor no seguir leyendo...)

1. La premisa central de la historia no es "¿quién mató a Laura Palmer?" ni mucho menos... Son los personajes de Bob y Mike, y todo el asunto de la Logia Negra (y la Blanca).
2. Las llamadas "logias" (o "casas") en la serie son la encarnación del infierno y el cielo según toque. Por esa regla de tres los espíritus "buenos" al cascar van a la Logia Blanca y los hijoputas a la otra.
3. Ambos lugares quedan separados por la llamada "habitación roja" ("un espacio entre dos mundos"). Suerte de "purgatorio/sala de espera" donde además , todo indica, pueden acceder los habitantes de ambas "casas".
4. Más sobre la "logia blanca". El personaje que ahí habita más recordado es "el gigante" que va ayudando a Cooper en sus pesquisas. El final del periplo de Laura (ese plano interminable del final del film con la tipa llorando delante de un ángel) es ni más ni menos que su entrada a la "Logia Blanca/Cielo" (vamos que, al final del todo, la cosa acaba bien para tan famoso personaje... aunque eso si, mal para el pobre Dale que, todo indica, pasa a tomar su lugar).
5. Más sobre la Logia Negra. Primordial controlar esto para disfrutar el capítulo final de la serie como merece... Cuando vemos a un personaje con los ojos en blanco y cara de cabrón/a es porque su alma/espíritu ha pasado a formar parte de esta "Casa Negra". Es lo que Lynch llama "el doppelganger malvado"... Así en el último capítulo, cuando tenemos a Cooper corriendo como un loco perseguido por si mismo, básicamente, vemos como está luchando/huyendo por su ingreso en el cielo o el infierno... con los conocidos resultados. Por lo visto los espíritus malignos de la Logia Negra tiene algún tipo de ascendencia o se pueden servir de estos "doppelgangers" (no hay más que mirar la wikipédia de las narices donde te dejan claro que es un término alemán para recrear el mito de "el gemelo malvado") de alguna manera, lo que nos lleva de cabeza a Bob y Mike.
6. Bob y Mike son sendos espíritus malignos que habitan en la Logia Negra. Durante largo tiempo se han dedicado a las mil y una putadas para con la especie a fin extraer el alimento o substancia que requieren para subsistir (la llamada "garmonbozia" que se menta en algún que otro pasaje onírico -y que, en efecto como pone Makaveli en su tremebundo dossier, todo indica que se simboliza con el maiz-) y que nace directamente del dolor de los humanos.
7. En el mundo "real", Bob (el famoso cabrón greñudo) se mueve con el aspecto del Sr.Palmer (el personaje más triste y realmente trágico de Twin Peaks -amén del favorito de muchos-) y Mike (el enano) hace lo propio como Gerard (el manco... o futuro manco, mejor).
8. Leland Palmer/ Bob. Como sabemos a mitad de serie, Leland fue "poseído" por Bob ya de niño. Y como Bob: asesina, tortura, viola, y lo que por ahí se le pasa, a la desdichada Laura. Esto nos da la pista para entender mejor la disoluta y extraña forma de vida que lleva la muchacha (dos novios del cole, reparte comida para el bar de Norma, ejerce de meretriz en Jack el Tuerto, se pasa la vida con el tontopollas agorafóbico ese de las flores -Harold-, contándole sus penas al pirado del Jacobi o lo que sea, en definitiva, con tal de no pasar por casa donde le espera su "candoroso papaito"). Por cierto, que lo de las letras en las uñas (que esto ya es más conocido pero se me había pasado) de las diversas víctimas es para ir formando la palabra "Robert" cuyo diminutivo hace la cosa bastante obvia.
9. Gerard "el manco"/Mike "el enano". Por algún tipo de epifanía Mike deja un buen día de ser tan malvado como su socio Bob. Su "avatar" en el mundo real se corta un brazo (para dejar de hacer el mal -recordemos que tenía un tatuaje en dicho brazo que dictaba el conocido "Fuego camina conmigo" y es fácil realizar la analogía con ese fuego y el infierno, más con algunas sentencias a recordar de Bob por medio-) y queda confinado en su Logia (y/o en la Habitación Roja cuando le apetece marcarse un "zapateao" ). No me queda nada claro que, como se asegura en algún sitio, Mike ayude abiertamente -junto al gigante- a Cooper, me parece que este más bien va a su bola (sigue necesitando la "garbanzofobia" esa en definitiva) y solo le interesa controlar a su antiguo socio para que no rompa el acuerdo pactado...
10 "El pacto". Cuidado que ESTO es lo más parecido al "detonador real" del asunto, la idea madre sobre la que gira todo ("¿quién mato a...?", inclusive). Por lo visto Mike tiene, o cree tener, algún tipo de poder sobre Bob. Así, cuando se vuelve "menos malo" (cuando decide acabar con alguien solo cuando lo necesite realmente para poder seguir existiendo -y de paso romper el equilibrio de convivencia hijoputesca que tiene con el greñas-), se llega al siguiente acuerdo: cuando Bob mate a alguien que tenga en su poder un determinado anillo, la esencia vital será para él (para Mike). Obviamente Bob le pega el pirulón, lo que crea esa divergencia entre ambos... Bob se desmadra, y al ser la parte digamos "menos cerebral" y salvaje de la antigua sociedad sus pasos empiezan a resultar "perseguibles" y más notorios (por lo brutal). El que de eso quiera extraer que Mike es "bueno" o "ayuda al Agente Cooper" está en su derecho, faltaría, pero por mi parte creo que es ser un tanto demasiado benigno con el bailongo personaje.


Y hay muchas otras cosas, of course. Que las lechuzas (que "no son lo que parecen") son un sistema de transporte para Bob (o los espíritus en general si se quiere) en su forma no-humana queda bastante evidente. Lo que no veo nada claro es lo de que también sirva para ese fin la electricidad. Mejor pinta tiene la teoría de que los espíritus quedan capturados al morir en la madera (por lo menos a las primeras de cambio)... La muerte de Yosi es la mejor y más clara pista, pero también tenemos a la inolvidable Lady Leño que asegura tener a su marido (o a su alma) en el susodicho peazo tronco que lleva a todas partes (también se nos recuerda en varios sitios que la primera aparición de Cooper en la serie termina con éste confesando su admiración por los "fantásticos árboles" de la zona a su estimada Diane... y alguna que otra cosa -ver apartado "Los Chalfond/ Tremond" en el dossier ya triplemente mencionado... ya puestos no dejar de leer tampoco lo del "caballo blanco" que me parece tremendo-). También tenemos lo de los extraños temblores de manos de algunos personajes en los últimos coletazos de la serie, y en eso si que me muestro afín a los que piensan que se trata de algún tipo de premonición malsana (los que lo sufren van a morir en medio telediario y menos). Que el personaje de Laura, con perdón porque es salirse de los temas mayormente argumentales, tiene ese nombre por la mítica peli de Preminger también puede ser (esa facilidad para que todo cristo le coma en la palma de la mano es común a sendas tocayas)... Y aquí lo dejo (que si me lio con otros hechos, teorías y elucubraciones varias la cosa se eternizaba lo que no está escrito -casi cada personaje tiene algún tipo de mitología, normal o paranormal -o subnormal ya puestos-, a cuestas). Lo señalado en los puntos es más que suficiente para volver a mirarse el tema con "otros ojos", y ver como cosas que pasan en el capítulo "x" no tenían sentido hasta ahora, o no todo el que realmente se le otorgaba, es motivo de "honda satisfacción". De verdad que esto no tendría fin (hay gente muy pirada con esta serie en este mundo y entre las conclusiones propias -erróneas o no- y lo leído en los últimos tiempos por los "puestus" -ídem de lo anterior- es como para pillar la madre de todas las embolias al cubo), pero para acabar de aclarar lo que viene a pretender esta humilde entrada es que, a estas alturas de la comedia, la próxima vez que os regaléis ver ésta serie se tenga en cuenta que (si se quiere sintetizar al máximo) la auténtica misión de Cooper es salvar el alma de Laura no solo el descubrir quién la mató... no es eso lo que impulsó a Lynch a crear todo el circo, si se prefiere. Entenderla del todo es imposible (no creo que ni el propio autor sea capaz) pero desde luego no es todo tan difuso como se quiere hacer ver por algunas gentes o se pueda oir por ahí, parte de una idea más concreta y definida de lo que (yo al menos así lo creía hasta hace no demasiado) se pensaba.



Pd. De todas las ingestiones de olla al respective que me vengo pegando de varios días para hoy, destaca últimamente lo de que, en uno de los sueños, Laura le diga a Coopie: "¿Nos veremos dentro de veinticinco años?"... es una de tantas, eso si, porque si a algún seguidor de (la infinitamente inferior) Lost le molesta eso de que por cada respuesta se planteen cinco preguntas nuevas, mejor que no se acerque mucho -y para nada- a los picos gemelos... anda mira, "gemelos"... el doppelganger ese... ¿un pico es la muerte y el otro la vida?. Riéte tú del monolito, si es que esto es un nunca acabar (viva la madre que parió a Lynch y Frost).

LAURA CAMINA CONMIGO (TWIN PEAKS, 20 ANNIVERSARY)

(Texto extraido de EL PERIODICO -18/04/10- hasta la segunda foto del post que es cuando entro yo en danza)
Un policía irrumpe en un aula del instituto de Twin Peaks buscando a Bobby Briggs. La profesora contesta que Briggs es de otra clase. El agente le transmite una noticia en voz baja. Una chica corre gritando a través del patio. La joven Donna observa el asiento vacío de su amiga Laura y hace la terrible conexión. James, amigo de ambas, rompe su lápiz en dos con una sola mano.
Esta última imagen es historia de la televisión, como tantos otros momentos de Twin Peaks, ese clásico estrenado en Estados Unidos en abril de 1990, ahora hace 20 años. En un gesto parecido al de James, el director David Lynch (autor de febriles y estilizadas pesadillas como Corazón salvaje o Carretera perdida) y Mark Frost (antiguo guionista de Canción triste de Hill Street) hicieron crujir el concepto de teleserie al crear este culebrón surrealista con misterio criminal al fondo.
Lynch y Frost partieron el modelo en dos y lo volvieron a juntar con una fórmula nada común: ritmo lento, personajes como salidos del frenopático, una alternancia constante entre el humor surrealista y una tensión terrorífica, desdén absoluto por cualquier clase de coherencia. Puro David Lynch. De hecho, podríamos decir que Twin Peaks es la serie más de autor que haya producido nunca una gran cadena televisiva.
En ella encontramos a un cineasta único trasladando su visión a la pequeña pantalla sin filtros de ninguna clase. En una entrevista concedida a The Guardian, su aliado Mark Frost decía: «nos pasaban notas pero creo que no prestamos atención a una sola de ellas». Ellos preferían dejarse llevar por la intuición, en una apuesta por el todo vale después aumentada por Perdidos en el juego con las coordenadas espacio-temporales.
Todavía hoy sorprende que algo tan extraño como Twin Peaks fuera emitido en horario de máxima audiencia. Era demasiado rara, demasiado personal, demasiado… buena.
Y pese a todo, gustó. Más que eso: fascinó y enloqueció al personal. La serie llegó a ser una de las más vistas de los 90, además de la niña mimada de la crítica. Esta especie de Objeto Visual No Identificado era objeto de rituales de visionado y tema agitado de conversación al día siguiente en la oficina, un poco como ahora Perdidos, con la diferencia de que Twin Peaks la veía realmente todo el mundo. Toda clase de público, de los acólitos del mundo Lynch a quienes solo buscan en la tele una diversión sin complicación.
Todo el mundo amaba a Dale Cooper (Kyle McLachlan), el agente especial del FBI pegado a una grabadora con nombre de mujer: Diane. Todos los hombres soñaban con las chicas Twin Peaks, de la misteriosa Laura Palmer –suma de todas las mujeres: díscola, mártir, beatífica– a la solo en apariencia angelical Donna Hayward (Lara Flynn Boyle), pasando, por supuesto, por esa perversa pero tierna Audrey Horne (Sherilyn Fenn) que anudaba rabitos de cereza con la lengua.
Todo el mundo quería saber dónde encontrar una tarta de cereza como la del Doble R, donde, por cierto, trabajaban otras chicas realmente seductoras, Shelly (Mädchen Amick) y Norma (Peggy Lipton), antigua Miss Twin Peaks. Todo el mundo tenía el disco de la banda sonora compuesta por Angelo Badalamenti; la versión del tema principal cantada por Julee Cruise, la maravillosa Falling, fue un gran éxito en las listas; en Australia llegó al número uno.
Y, por supuesto, todos queríamos saber quién diablos mató a Laura Palmer. Llegada la segunda temporada, los bajos índices de audiencia en EEUU –culpen a una mala situación en parrilla o a la guerra del Golfo– llevaron a la cadena ABC a insistir a los creadores de la serie para que revelasen la identidad del asesino. Al final se supo y, con ello, la serie perdió la excusa de todas sus diferentes tramas, derrapando en callejones sin salida pero recuperando fuelle en un plano final llamado a hacer historia.
Puede que su tramo final fuera algo resbaladizo, pero Twin Peaks ya había oficiado su magia; sería difícil de olvidar y fácil perdonar sus pecados...
¿LA MEJOR SERIE? (... ¿será coña, no?)
Aviso: todas las opiniones vertidas a continuación parten de una premisa completamente personal que se puede compartir, ignorar, denunciar o lo que toque.



A pesar de mi predilección (compartida con tantas gentes y gentuzas) por las comedias inglesas de años a, no me cabe duda que aquello fue (es) otro rollo. O me lo parece a mí cuando se trata de recordar o tratar de enumerar "las mejores series televisivas" nunca habidas. En cualquier caso, vaya mi punto para el "Flying Circus" como mejor entretenimiento del medio jamás parido... en cuanto a series puras y duras, que es lo que trata el post, afirmo sin rubor que valga que "Twin Peaks" sigue reinando hoy día (en su vigésimo aniversario) sin problemas, bostezando y sin sudar.

Pero voy por partes. Hace algo menos de una década la cosa estaba igual en mi chorro-Top particular por lo que toca al "namber uan" (entonces, como hoy y otros diez años antes), pero la segunda plaza la ocupaban Fleshman, Maurice y cia... Después venia todo lo demás. Y entonces llegó HBO y, sobre todo, Tony Soprano. La famosa serie sobre la familia mafioseta de New Jersey llevaría al buen Dr. a ocupar la tercera posición del podium con una facilidad que hasta acojona (como al descuido y sin querer). Pero, caray, no acabaron ahí las penurias en el "Guzzitop" para "Northern Exposure"... "The wire" le canjearía el bronce por diploma, y tras "Lost" (que a su vez hará lo propio con McNulty y demás a poco que no la caguen en la conclusión), cae a la quinta y última posición de para las que mi son las cinco mejores series que me haya echado alguna vez a los morros. Vamos que (salvo que "Lost" alcance visos de pura estafa en su resolución) al fin la cosa queda en un debate abierto por la tercera posición entre "The wire" y "Perdidos" con clara ventaja por la segunda en base a mis gustos (y a pesar que la otra tiene el capítulo final -hasta día presente- más de mi agrado que atesore cualquier serie a excepción de la de los donuts -obviously-, y de largo), y en una "Doctor en Alaska" bien asentada en la última posición hasta que me demuestren lo contrario. De cualquier manera, "The Sopranos" está bien tranquilica en su puesto número 2. Que no os la cuelen... las otras tres juntas no valen un mal pedo de Gandolfini y asociados en su peor momento. ¿Razón?. Para mí, tanto "sopranos" como "tuinpics" respiran una calidad cinematográfica que no encuentro en las otras tres (que también me parecen muy buenas, no olvidemos que son las cinco series que destaco de tooodas las vistas hasta hoy por mi insigne ser), que me parecen mucho más abiertas a un lenguaje televisivo más tópico y cercano a lo que se espera desde el medio (y por bien hechas que estén). Dicho todo eso, ahora viene cuando le doy otra vuelta al hula hoop y también afirmo (sin cortarme pelo alguno de nuevo) que "The Sopranos" no tiene nada que rascar ante "Twin Peaks", al menos en mis querencias personales.
Nunca faltarán cantamañanas que acusarán a los que así pensamos de que nos gusta tanto porque "va de rara" o "diferente"... y tiene sus cojones la cosa. "Twin Peaks" no debe analizarse como una serie más, de acuerdo vale, es "diferente"... que no es para nada lo mismo de "ir de...", ya puestos. Pero una vez se entiende que es un tema que gira más en torno a la idea de "cuento de hadas/brujas clásico" que de preceptos "abstractos" y tantas jerigonzas varias (y absurdas) sentenciadas por la crítica de medio mundo, todo resulta tan evidente (su superioridad manifiesta) que te caes de culo todas las veces que lo mediopiensas. ¿Qué "mola mucho decir que te gusta por Lynch" y tal?... A ver, Lynch a hecho auténticas maravillas como auténticas putas mierdas casi al fifty-fifty (y creo que hasta sus fans más militantes lo aceptarán)... o sea, que el tema devoción por la mera autoría (o la mitad de ella) ya se va a paseo. ¿Qué "es más fácil por ser una serie de apenas 30 capítulos"?. Esta todavía es más cazurra... Hay discos que cambian la historia del Rock (por buscar un ejemplo cercano) con apenas media hora de duración y hay auténticos rollos patateros infumables que alcanzan las dos horas (y al revés, faltaría), de la misma forma que (por buscar un ejemplo menos cercano, o no tanto de forma evidente) hay cuadros considerados "masterpieces" por consenso total con un tamaño afín a un palmo cuadrado y murales de cuarenta metros que solo mirarlos crean epilepsia terminal (y al revés nuevamente -por aquello que "la belleza está en los ojos del que contempla" que se dice siempre-)... y los ejemplos son poco menos que infinitos, vamos que el asunto "duración en relación a la calidad" también apesta cosa mala y se sostiene tan mal como lo otro, sino peor.
Aquí el nene solo encuentra un punto negro para "Twin Peaks" en el relativamente notorio protagonismo de los personajes de Donna (especialmente) y James (y casi todo lo que con ellos tiene que ver). Son los personajes más cansinos y, en definitiva, los que más te la pelan... siempre me han parecido como muy gratuitos en relación a la candela que se imprime mediante el resto del reparto (incluido el triangulo amoroso alrededor de Lucy que te acaba ganando por su patetismo entrañable, o "absurdo" bien entendido).
Por lo demás, todo lo que la hace grande, inmensa, la mejor en resumen... Vamos al turrón: ¿banda sonora?, la mejor de largo; ¿mejor capítulo?, nada se acerca -ni en la misma galaxia- a su episodio piloto; ¿protagonista?, a Coops no le tose ni diox; ¿secundarios?, desde el sheriff Truman hasta Lady Leño pasando por Leo, Bobby o la familia Horne, y con las excepciones antes mentadas, elijan uds. mismos; ¿argumento?, la historia central es brutal ("¿quién mató a Laura Palmer?", es la frase de la historia de todas las series) y la historia real es aún mejor para quien tenga paciencia o muestre interés; ¿localizaciones? ay, que me da la risa... Y así se puede pasar la tarde entera uno. Para rematar, señalo que no existe ninguna serie que te permita descojonarte de risa, pasar miedo (puto Bob), pena y varias sensaciones más en buen número de sus capítulos... sin olvidarnos de esa posibilidad de hacer cábalas como un poseso o de extraerle cada vez más y más contenidos y detalles a cada visualización (yo voy por la quinta y cada vez que la he videado me ha entusiasmado más que la anterior).
Sintetizando y como fin: si se pretende hablar de series televisivas, sobre cual es la mejor o la peor o la de en medio, primero se aparta "Twin Peaks"... ahora vale, empecemos a hablar... Cuando se trata a Laura Palmer y demás es, en "lenguaje series", aquello de "cuando los mayores hablan, los niños se callan", y quien dice "niños", dice "Los Soprano", "The Wire", "Lost", "Doctor en Alaska" y todo lo que venga en gana u apetezca.
Pd: El peor personaje de Twin Peaks insisto que es la mogigata e insufrible Donna para mi (y de largo lo que se quiera), pero qué se puede alegar cuando "el peor personaje" te regala un diálogo como el que sigue:
James: ¿Desde cuando fumas Donna?

Donna: Fumo muy poco, solo cuando estoy tensa.
James: ¿Y desde cuando estás tensa?

Donna: Desde que empecé a fumar.
... noniaaaanononiaaanoooo !!

MONTY PYTHON: ALMOST THE TRUTH (THE LAWYER'S CUT)



Coincidiendo con el cuarenta aniversario de la primera aparición en pantalla de los Monty Python (figuras recurrentes que es, digamos "poco probable", que sea la única ocasión que aparezcan en este blog -más que fan es que soy un enfermo de estos chalaos-) se lanzó a finales del pasado 2009 la serie de seis documentales anuciada en el título del post, que repasa la biografía (individual y en comándita) de Cleese, Palin, Jones, Idle, Chapman y Gilliam, desde varios frentes. No faltan, por supuesto, los constantes testimonios tanto de los principales implicados como de sus colegas y compañeros de viaje y sin pasar por alto a los numerosos fans famosetes, en mayor o menor medida, del aclamado grupo cómico. Se trata, sin duda, del documental que (al fin) les hace justícia y que todo fan debería (debe) atesorar como oro en paño. Esta todo: desde su infancia hasta su disolución y posteriores andanzas. Vemos como se acusan, perdonan, lisonjean, ningunean, insultan, etc... entre ellos, casi siempre bajo esa capa de humor tan absurdo, ocurrente y no falto de mala leche que les caracteriza. Es la pieza que falta y que nos ayuda finalmente a entender (en la medida de lo posible) su manera de funcionar, el porqué lo hicieron y, por supuesto, todos aquellos condicionantes que los convierten en figuras insaltables en la historia del humor audiovisual (por la parte que me toca, y en base a mis mayores querencias al respective, podría discutir si a nivel individual hay alguno de ellos a la altura de Groucho o Sellers, pero... lo que está claro, es que como grupo no les tose ni el Tato -los putos Beatles del humor son esta gente para mí vamos-). Para no extenderme en exceso, recuerdo por enésima vez que aunque los populares films son tremendamente divertidos la verdadera esencia de los Python la tenemos en la archiconocida serie televisiva "Monty Python's flying circus" y, en menor medida -o versión pack-, en la descacharrante grabación de su mítica actuación en el Hollywood Bowl... a lo que hay que echarle un ojo (y dos) cuantas más veces mejor y sin medida que valga... Albatros !


Pd. Huelga decir que yo no obligaré a nadie, en principio, a chuparme los pezones pero, por pura debilidad, no he podido estarme de poner una de las paranoias de Gilliam...