lunes, 5 de septiembre de 2011

AMANECE QUE NO ES POCO (1988)

SINOPSIS. Teodoro, un joven ingeniero español que trabaja como profesor en la Universidad de Oklahoma, regresa a España para disfrutar de un año sabático. Al llegar, descubre que Jimmy, su padre, ha matado a su madre. Para compensarlo de la pérdida y para poder realizar viajes de placer juntos, Jimmy le ha comprado a su hijo una moto con sidecar. Padre e hijo llegan a un remoto pueblo de la montaña. El pueblo parece vacío, pero lo que ocurre es que todos los vecinos, menos el negro Ngé Ndomo, están en misa, como cada día del año. El cura se da tal maña con la liturgia que no hay fiel que quiera perderse el espectáculo. Jimmy y Teodoro van descubriendo las peculiaridades de pueblo y de sus habitantes y tienen ocasión de participar en las elecciones que se celebran cada año para cubrir, por rigurosa votación, los cargos de alcalde, cura, maestro, puta, marimacho en período de prueba y seis adúlteras. Además, en ese momento, el pueblo está repleto de visitantes: un grupo de estudiantes de la Universidad norteamericana de Eaton, unos meteorólogos belgas, un grupo de disidentes de los Coros del Ejército Ruso, invasores camuflados del pueblo de arriba...



La peli definitiva, patria o no, del surrealismo rural tenía que caer tarde o temprano en el blog. Olvidémonos de lo logrado por Fesser en la simpática "P. Tinto" y las pocas referencias que se puedan mentar en esa dirección. "Amanece..." es una chaladura con todas las letras que rehuye cualquier conato de cabalidad en su argumento de principio a fin.

Cuerda, que también firma el libreto, se sirve de un incontable plantel de intérpretes (aquí, a nivel de actores estatales, sale prácticamente todo dios) para presentar una todavía más incontable colección de situaciones absurdas, cuando no abiertamente gratuitas. Y, particularmente, creo que la clava se mire por dónde se quiera. Una pena que las martingalas y pajas mentales varias de alguno/a al tratarse de "cine español" (al que no representa en absoluto, por otro lado) le haga desconfiar o ningunear el film ya de entrada... Que no es ninguna "masterpiece" está claro pero, sin duda, se le mea encima a cualquier "lo que sea como puedas", a cualquier comédia romántica al uso de las que han reventado taquilla en el último cuarto de siglo y, ni qué decir, a todos los "American pies" y sucedáneos del planeta. Esto es, en la categoría de "comedia alocada", "Amanece que no es poco" es un título a reverenciar de todas todas y sin coletilla que valga (otra cosa es que no se comulgue ni una miaja con el subgénero, que desde ese punto de vista aún se puede entender a según quienes). Para hacerse una idea de lo que la peli nos depara, si -poco probable- alguien no la ha visto nunca o hace tanto que no recuerda nada, en cuanto a tipo de humor tendríamos que ir directamente a los Python... Que no estoy comparando (si hay alguien más fanático que el menda de los pirados ingleses en toda España me lo traigan que hasta entonces no me lo creeré) con determinadas reseñas del mítico grupo, pero si con el tono, el tipo de hacer y desarrollar el sentido humorístico. Hay quien lo llama surrealismo, o a veces todos lo llamamos así, pero aquí lo que prima es la irreverencia, el chachondeo y la búsqueda de lo absurdo por bandera. A partir de aquí solo queda señalar nuestro gag/secuencia favorito: ese Enrique San Fco. preguntando a todo el que se le cruza si le cambia el papel en la peli, el hombre que tiene que acudir a las reuniones de las mujeres del pueblo para que se cachondeen de el, los campesinos que tienen que emborracharse haciendo cola antes de ir a currar al campo, el escritor juzgado por plagiar a Faulkner o los tipos que crecen directamente de la tierra cual setas... Y, por supuesto, entre tanta perogrullada la única certeza que nos puede plantear el film a colación, nada menos, que de un ser superior: ¿milagros? ¿para qué?. Amanece, que no es poco...

"Pero padre, ¿por qué mató ud. a madre?"... "Pues porque era muy mala, hijo".

A FAVOR: por especial o celoso que se sienta cualquiera hacia su propio sentido del humor, aquí hay más de una carcajada para todo cristo. Y si es que no... que pena compadre.

EN CONTRA: en contra de lo que he leído en alguna otra crítica amateur la comparativa con los Python sería, salvando las distancias (que Cuerda está, por lo menos aquí, bastante mal de lo suyo pero lo de los otros no tiene nombre) con "El sentido de la vida" y no con Brian. Comparte contexto en cuanto a temática general (el día a día en este pueblo de locos como la otra lo hace con las distintas fases de la vida), pero no en cuanto a hilo conductor más o menos definido. Y es esa sensación, la de estar viendo más una sucesión de gags que una película, lo que no te permite valorarla por encima de lo que, por otro lado, tampoco pretende. Dicho de otra manera: film a recordar pero que no admite "mitificaciones", aunque eso si, "recomendable" (y con todas la chorradas sin fin que integra por montera) como tal, al menos para mí, lo és.

GUZZTÓMETRO: 8/10

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