domingo, 4 de septiembre de 2011

BLADE RUNNER (1982)

SINOPSIS. A principios del siglo XXI, la poderosa Tyrell Corporation creó, gracias a los avances de la ingeniería genética, un robot llamado Nexus 6, un ser virtualmente idéntico al hombre pero superior a él en fuerza y agilidad, al que se dio el nombre de Replicante. Estos robots trabajaban como esclavos en las colonias exteriores de la Tierra. Después de la sangrienta rebelión de un equipo de Nexus-6, los Replicantes fueron desterrados de la Tierra. Brigadas especiales de policía, los Blade Runners, tenían órdenes de matar a todos los que no hubieran acatado la condena. Pero a esto no se le llamaba ejecución, se le llamaba "retiro".



A ver como se resume esto... Todo lo dicho, escrito y opinado recurrentemente (siempre para bien o, cuanto menos, a modo curiosidad) sobre Blade Runner es cierto: obra cumbre de la sci-fi, película de culto (aún a pesar de su irrebatible popularidad), mejor documento de la sub-cultura cyperpunk jamás puesta en imágenes, y otras tantas (y más) lindeces a mentar.

Ridley Scott se "embuchaca" con Blade Runner el honor de ser el director de las dos pelis más reverenciadas (y por muy dispares fans en esto del cine) de la ciencia ficción desde que se echó color al tema. Las interpretaciones perfectamente medidas de unos (pocos) secundarios a tono dando réplica a un Ford haciendo lo que mejor se le da (ese funcional héroe de acción, aquí convenientemente oscurecido) y dejando, eso si, al otrora actor fetiche de Verhoeven, el Sr. Hauer, el momento de gloria final con un discurso que ya és, por derecho propio, de los más recordados dentro y fuera del género. La belleza estética única como ella sola, firme e inolvidablemente subrayada por la BSO de Vangelis (que, evidente, estará más que podrido de cuartos solo por lo consiguiente de lo aquí logrado), arranca con una fuerza de difícil comparar ya desde el primer segundo de metraje para no dejarnos hasta los créditos finales.

El punto y a parte se lo lleva para mí esa capacidad, ese buen hacer, por parte de director y guionistas (los tales Peoples y Fancher) para agrandar una historia que en verdad es un pequeño cuento (breve - lo de las ovejas y los sueños, ya tan sabido-) del célebre escritor Phillip k. Dick, todo un gurú en el género (como todavía es más sabido). Si nos fijamos en los personajes veremos que básicamente son el prota, los tres replicantes, la Young y su jefe, el diseñador de androides y el par de polis. Con esos ingredientes y, por supuesto, la imaginería del mentado escritor para contextualizarlos, se logra una narración tan blindada y redonda como pocas veces veremos. Scott, al que destacamos por razones evidentes como principal cabeza visible de todos lo méritos, y cia. se sirven de un sinfín de tics arrancados directamente de las entrañas del cine negro de corte clásico lo que, a su vez, provoca que el film tenga esa aura oscura y pausada que la caracteriza (y destaca). Hablar, a colación de esto último, de mero "acierto" me parece quedarse muy, demasiado, corto. En fin, partiendo de la premisa que esta peli la ha visto hasta el Tato no una sino varias veces, reivindico aquí (como si hiciera falta) la obligación de recuperarla una vez al año como ejemplo perfecto de que, algunas veces, independientemente de lo bueno que sea el argumento a tratar, las cosas, las películas para el caso, son más como las explicas y presentas que todo lo demás. En Blade Runner la historia es buena, sin duda, pero el film (mil veces o un millón imitado en balde -total o parcialmente-) es único. Y todo ello, ya puestos, dicho por alguien que, para no herir susceptibilidades, se calla lo que opina del mundillo de la sci-fi en sui generis...

A FAVOR: todo lo que precede y más.

EN CONTRA: por poner algo, que tanto "baile" de versiones, con metrajes de más y de menos y ediciones yanquis o de Sebastopol, pueden desvirtuar un poco a ojos del "perapuñetas" de turno... Si alguna vez os topáis con alguno de estos pájaros, por supuesto y ni qué decir, ni puto caso.

GUZZTÓMETRO: 11/10

2 comentarios:

  1. buenos días Guzz, más o menos estoy de acuerdo en todo lo que dices, incluso en eso de que la ha visto hasta el tato. Yo no soy de esos que ven la cultura preferiblemente como algo de minorías. Yo creo en su socialización, solo así el mundo será mejor.

    Lo de las versiones es un cachondeo que solo puede entender el sr. Scott y su cuenta corriente me temo.

    Respecto a la estética y la fotografía y esas cosas, la película es una auténtica obra de arte.

    Te añado a mi lista de blogs amigos.

    Saludos y gracias!!

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  2. De acuerdo completamente en que los proselitismos pueden apestar bastante... Recuerdo cosas del tipo aquél programa del pesao de Garci donde salían los cuatro resabidos de turno (fumando en pipa on screen y todo) compitiendo para ver quién la tenía más larga... Me recuerda este tipo de cosas a ese gag de los Python caracterizados como viejunos pudientes discutiendo para ver quien tuvo peor infancia: puro esperpento.
    Guzzeros salu-2.

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