miércoles, 28 de septiembre de 2011

CON FALDAS Y A LO LOCO (1959)

Se me van terminando estas últimas vacaciones del año presente y para tratar de proseguir en el futuro con la buena salud actual de entradas en IGWT hace días que vengo rumiando como continuar con un ritmo más o menos estable (la intención es meter unas 20 al mes). Al final, todo apunta, optaré por cambiar el formato y limitarme, al hacer la pseudocrítica de films concretos, a los acostumbrados "a favor", "en contra", añadiré aquí una "conclusión", y remataré con el imprescindible y mítico ya "Guzztómetro"... Eso por defecto, que las "parrafás" habituales pueden volver de manera esporádica, de vez en cuando, si me da por ahí (y sin descuidar que la mentada "conclusión" puede tener una línea de texto o tres mil...). Dicho todo ello solo me quedaba plantearme que película elegir para, antes de empezar con la jerigonza descrita, despedir el formato habitual hasta ahora a lo grande... Bien, mañana 29 de septiembre se cumple el año (si, si, un año ya) del fallecimiento de Tony Curtis y me parece que era ayer cuando leía en algún periódico el excelente artículo (ni que sea por la cabecera): "Con faldas y a lo loco ya se ve desde el cielo". Objetivo fijado y para qué quieres más...







SINOPSIS. Época de la Ley Seca (1920-1933). Joe y Jerry son dos músicos del montón que se ven obligados a huir después de ser testigos de un ajuste de cuentas entre dos bandas rivales. Como no encuentran trabajo y la mafia los persigue, deciden vestirse de mujeres y tocar en una orquesta femenina. Joe (Curtis) para conquistar a Sugar Kane (Monroe), la cantante del grupo, finge ser un magnate impotente; mientras tanto, Jerry (Lemmon) es cortejado por un millonario que quiere casarse con él.



Ya había metido el dedo gordo el pie en alguna ocasión el Sr. Wilder en el género cómico para ver como estaba el agua ("La tentación vive arriba" o "Sabrina"). Sin embargo nada de lo ofrecido en esa dirección, bien arrebasado ya el ecuador de los 50's, volaba (ni de guasa) a la altura de sus referencias maestras alejadas de dicha dirección... Está claro que por mucha Marilyn o Audrey que medie ninguno de los títulos mentados, arriba entre paréntesis con alguno a añadir, le hacían la más mínima sombra a las "perdiciones", "carnavales", "testigos", "crepúsculos" y demás. Pero, ojo, de entre uno los tres films facturados/estrenados en el 57 (que fueron tres, si y nada menos, pero hay dos de ellos claramente eclipsados por esa supernova de la historia "cinera" llamada "Testigo de cargo" -ya repasada en el bloj-), el cineasta iba a extraer un botín que ya jamás le abandonaría... La peli era "Ariane" (con A. Hepburn y Gary Cooper -que no merece más explicación, por lo famosa, y que el propio Wilder resume con: "yo es que quería a Cary Grant..."-), y el botín era el guionista I.A.L. Diamond con el que, desde ésta "Some like it hot", iba a colaborar en todas y cada una de las películas que firmara hasta el final de su -casi inabarcable- carrera.



Ya establecido el monstruo bicéfalo, tras hacerse con la descacharrante historia parida por unos tales Thoeren y Logan y una vez escrito el guión, solo quedaba reunir a los tres mejores actores posibles para interpretar a los tres roles protagonistas sobre los que giraba todo el argumento... Wilder quería entrar de una maldita vez por la puerta grande en el género por el que, a la postre -y bastante injustamente o de forma poco precisa en cualquier caso-, tantos/as le recuerdan. Así, qué había que pensar, recupera a Monroe con la que ya trabajara en "La tentación..." para esa atolondrada pero hechizante Sugar Cane, sabedor como era el zorro de que aunque le iba a hacer pasar las de Caín en varios momentos del rodaje nadie le iba a dar tan bien en pantalla para ese papel y por mucho que buscara. Y en cuanto a los protas masculinos... Tony Curtis había dejado bien clarinete con esa "Fugitivos" de Kramer o, anteriormente, con "Chantaje en Broadway" de MacKendrick que aquellos que le veían como una "percha" al uso harían bien en taparse un poquito... Y así Billy encontró a Joe. Pero es que para el otro papel, además (y prueba feaciente para los que crean en la suerte de los astros o en toques de varita), al tio no se le ocurre otra que confiar a ciegas en un Jack Lemmon que iba dejando ya atrás su figura como "valor emergente" para convertirse en la superestrella del mundillo de facto que todos conocemos (y cuidado aquí, en poco más de un lustro de carrera). Y, por supuesto, así Billy encontró a Jerry (y también a Jack, con el que iba a entablar una larga relación tanto de amistad como profesional). Ya solo quedaba hacerse con el plantel de secundarios más potente que se pudiera (con el gran George Raft, referencia noir de la etapa dorada ande las haya, a la cabeza) y poner en imágenes la que, finalmente, iba a ser recordada por millones de gentes como "la mejor comedia de la historia del cine"... Gustos y gustazos al margen, pero es lo que hay, y así ha pasado a la historia. Por supuesto, como todo, admite debate (soy el primero en afirmar que a mí este tipo de pontificaciones avezado no ya a un ámbito artístico sino a lo que sea a tratar me tocan un mucho los bajos) pero por esa ley del "consenso no escrito" crítica/público (en este caso añadiríamos historiadores del ramo y "entendidos varios") lo cierto es que el asunto, por lo menos, se puede comprender. Y eso, tras prácticamente un siglo de infinitas películas de incontables épocas y otros tantos paises, ya vendría siendo una auténtica animalada...



El gran triunfo del reputado director sea, posiblemente, el ver como le funciona ese sistema de comedia clásica tan de su agrado y que con tanto tesón acuña... Aquí no hay una ténue, cuando no forzada, línea argumental para limitarse, de entre medias, a tender puentes entre "sketches" risibles. Las comedias de Wilder se caracterizan, todas ellas, por tener una historia y argumento sólidos y lo divertido deviene en exclusiva de como nos los explica (cosa de la que tomarán buena nota un considerable número de cineastas de primer nivel en años posteriores). Y por supuesto que "Con faldas..." (cabría aquí cagarse en el traductor) no es una excepción. Donde otro se hubiera limitado a travestir a Lemmon y Curtis para plantear varias escenas de comedia romántica estándar y esperar el acertar con los "gags", Wilder añade una historia con gángsters, persecuciones, falsedades y demás que le dan para llenar las dos horazas de metraje sin altibajo que asome (todo un qué en una comedia -el género más fácil de plantear de inicio pero el más difícil de llevar a cabo con resultados plenos-). Tratar, finalmente y si se pretende abarcar la historia -total o parcialmente- de manera específica, de comentar algo tan manido (hay aquí una colección de escenas e imágenes que son historia del medio en movimiento y poco hay que añadir) estaría un poco de más. Todo el mundo tiene sus momentos "elegidos", en definitiva. Eso si, es obligatorio despedirse con lo de: de acuerdo "nadie es perfecto", pero nadie (excepto Mr. Lang, en mi humilde opinión) se ha acercado nunca tanto en esto del cine como el señor Billy Wilder ... y los años siguen pasando...



A FAVOR: que no hay nada "en contra" salvo, quizá, lo explicado a continuación y no me apetece enumerar todos y cada uno de los aspectos que conforman un film (aquí bordados bajo la batuta del mejor sastre imaginable).



EN CONTRA: insisto, solo "quizá" (y vista hoy) puede haber algún momento de histrionismo desmedido por parte del personaje de Lemmon... pero es algo que aparece a cuentagotas y, sea como sea, tras verle a él: ¿hay alguien qué se pueda imaginar a otro actor haciendo ese papel?. Además, si eso es lo único que "quizá" se puede mentar tras más de medio siglo de vida de un film que se considera "la mejor comedia...", ya como que me vengo arrepintiendo de haberlo puesto...



GUZZTÓMETRO: 11/10



5 comentarios:

  1. Oh! al final enyorarem les crítiques denses i espesses com una crema, la infinitat de línies fins el final de la pàgina..snif!
    Molt ben triada, aquesta.
    He descomptat els cops que hem vist l'apartament.. Un Wilder qualsevol et fa passar l'emprenyada habitual amb la programació normal, tant de tv com de cine.

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  2. Eso no vale. Yo hablando de los piratas del Caribe y el tipo se descuelga con semejante pelicularro..... Si es que....

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  3. Violeta: m'estàs dient qué després de tanta crítica sobre les meves pseudocrítiques "denses i espesses ", ara resulta que les enyorareu? Es qué em voleu fer "luz de gas"?

    Nikochan: mi estimado señor Nikochan le remito a usted al primer comentario que aparece en el último "Escenas Guzzeras", cuatro entradas antes de la presente, en el blog.

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  4. Mi estimado archienemigo......

    ...... Que et bombin!

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