sábado, 17 de septiembre de 2011

(mini)SERIES BBC* AL RESCATE

Tras una década, más o menos, de pasearse la cadena americana HBO como quiere y con la boina a la hora de mentar las mejores series televisivas (y coincidiendo en el tiempo con la pispada definitiva, en cuanto a calidad media, al otro medio audiovisual más conocido), le ha acabado por salir un fiero, fierísimo, competidor... O si se prefiere: el monstruo llamado BBC despertó ya, de todas todas, de su letargo (tiemblen jodios yanquis, que diría alguno/a). Ya se habló en este u otro blog, por mis partes, sobre esas "Sherlock" o "Whitechapel" del año pasado (fantásticas ambas -especialmente la primera que nos tiene en ascuas esperando los tres episodios que siguen y previstos para otoño-). Pero es que no acaba ahí la cosa. En su mismo periplo, el año anterior y el presente, tenemos una retahíla de miniseries que, con alguna contada excepción que en breve veremos (y siempre en mi opinión, quede clarinete), son la panacea. Antes de empezar dos puntualizaciones: la primera serie a tratar es también británica, faltaría, pero NO de la BBC (es de C4 y aunque sea intrusismo puro y duro el meterla en este post me sirve para dar a entender lo que, también en parte, se pretende: los ingleses -que siempre me caeran mejor por defecto ni que sea porque son más hijos de puta- les están robando la tostada a los yanquis). Y la segunda cuestión sería dejar claro que hablamos, en todo momento, de miniseries (3, 4... -la que más tiene son 7 me parece, ahora de memoria- capítulos por temporada y eso en los pocos casos que no se trata de una historia ya conclusa y sin continuación posible). Esta acepción, ya justo antes de entrar al tema, a la inglesa del "menos es más" es la que hace que, en mi opinión y aún a pesar de que la mejor serie que se puede ver y seguir a día presente sean "los tronos" de HBO, la BBC le haya pasado por la derecha, de legal y con todas las de la ley, a la ya mítica cadena de "Los soprano" y demás en algún momento entre 2010 y 2011. Todo son pareceres, pero veamos (y espero que se aprecie el esfuerzo por no "espoilear"):



1. Red Riding (*Channel 4). La "intrusa" del ramillete por no ser BBC y, sin duda, la más extraña por su peculiar planteamiento desde el punto de vista cronológico en la acción. Cojonudo a todos los niveles cada uno de sus tres, inconexos solo aparentemente, episodios. La historia basada en una novela (como prácticamente todas las series que veremos) que se basa a su vez en hechos reales acontecidos en Yorkshire años a, resulta inquietante de verdad y porqué si. Las investigaciones de tres crímenes, con varios años de separación, a razón de "investigación x episodio" son tremendas y si algo se le puede o debe echar en culpa es la casi obligación de videarla (los 3 chapters) una segunda, o tercera, vez para pillar todo el asunto sin aristas por cubrir. Si se ve una sola vez es buenísima, supura calidad la mala puta a pesar de su ritmo sincopado y pausado -aunque excelentemente medido-, pero si os da por exprimirla... Si, te caes de culo, en efecto.



2. The Crimson Petal and the White. Para mi la oveja negra de la colección (6 de 7 , no es mal botín en absoluto y en cualquier caso). Los protagonistas están tremendos, tanto ese valor emergente que nos hartaremos de ver llamado Romola Garai -apúntense el nombre de la muchacha cuanto antes-, como (sorprendentemente) un Chris O'Dowd en la antípodas de las chaladuras a las que nos tenía acostumbrados desde la cachonda "The IT crowd". La producción, a la hora de meter los cuartos, es impecable y borda esa Londres victoriana en la que Jack o Holmes campan a sus anchas (podredumbre y pobreza por un tubo bajo luz de farolas y querosenos). El fallo viene, al fin, en la acepción del término "dickensiano" sobre el que se presenta el folletín... Los escenarios, repito, son de traca y desde luego se hace justícia al pedante adjetivo/epíteto en el sentido que los protagonistas sufren como gorrinos (qué hay más "dickensiano" que pisarle los dedos en la cornisa a sus protagonistas y cuando están cayendo, y parece que sus males tocan ya a su fin, el cabrito va y les pone una tabla pinchos). Pero, ay, pasa una cosa : no me importa la historia, no me motiva ni me atrae. Seguramente no se tuvo en cuenta, a mi parecer, que querer hacer algo "dickensiano" está muy bien como idea madre, si, pero que si este señor, Dickens, está considerado como unos de los mejores novelistas de la historia, haría algo más que limitarse a describir contextos y ambientes... Me pasó y pasa lo mismo, en definitiva, con ésta "The Crimson..." que con la cacareada "Mad men": dios me libre de llamarla mala (producción impecable y buenos actores) pero es que, honestamente, me importa una mierda todo lo que pase en pantalla (para ver belleza estática, y si me apetece, me voy a un museo).



3. Luther. Qué buen favor me hizo mi vecino Nikochan grabándome los seis capítulos de la primera temporada del año pasado. Idris Elba, es la caña (me mola la de dios esa especie de sobreactuación afectada que tiene -siempre se está tocando la cara, hasta en los pósters, con expresión de "te meto una hostia ahora o luego"-). Los secundarios que le envuelven déjalos ir. Y, para más inri, si me pareció que en algún momento del 3er o 4º capítulo de esa primera temporada la cosa se estancaba un poco, los cuatro de esta segunda (ya frugalmente devorados y que me parece, puedo equivocarme, de momento se aparcan ahí) son, por inesperado que resulte, mucho mejores. Parece ser el sino de este detective Luther el meterse en problemas fuera de la ley, y en esta segunda tanda vuelve a la carga, si, pero la impresión general es que se da ahora más peso a los casos en si (que no en vano te plantean al personaje de Elba como una especie de superpoli que lo flipas y en algún momento de la temporada anterior parecía que lo olvidaban), y esos malabarismos consiguientes con los que juega nuestro prota te atrapan antes de empezar a intentarlo y como sin querer... Canela en rama y muy recomendable desde luego.



4. The Shadow Line. Magistral historia más negra que lo que se quiera con corruptela policial y gangsterismo de por medio. Perfectamente cuadrada y con broche al final de sus siete únicos, e incontinuables, capítulos que se recomienda, fervientemente, se reserve para zampársela del tirón en un mismo weekend a modo auto-regalo. Tiene ingredientes a aplaudir a mansalva: la investigación del prota, el debate postrero que nos sacude a su conclusión, el original punto inductor de toda la intriga que solo conoceremos cuando se descubra el pastel, algunas secuencias de las de "para para, tira para atrás" por lo puro cojonudas que resultan, interpretaciones y papeles de campanillas (a destacar lo de Stephen Rea que es brutal) y, entre mucho más, una argumentación fria y continua a partes iguales que no nos deja parar hasta acabar con ella. Emulando a la Carra: si una serie de la BBC fuera intriga sería "The Shadow Line".



5. The Hour. Para hacerlo fácil: hay que estar algo pirado/a para perderse ésta. La antes mentada Romola Garai y Ben Wishaw (lo mejor de la serie) bordan sus papeles en esta intrigante historia, de periodistas inquietos y sus circunstancias, que toma su título del primer noticioso británico de dicha duración en los 50. El tercero en discordia además, ¿no lo dije ya?, de los protas es Dominic West (¿acaso merece presentación?... Si es que si es que no has visto "The wire" y, de ser así, deja cualquier cosa que estes haciendo, reza noventa "jesusitos", y no salgas de casa hasta acabarla). No falta quien ya se ha referido a ella (que por cierto ya tiene segunda temporada aprobada) como la "mad men inglesa"... Error, comparten el mismo celo a la hora de retratar sitio y lugar en la historia pero, en resumen, aquí no paran de pasar cosas. Actores y personajes (que no dije nada de los que acompañan a la tripleta protagonista, por cierto, y hay casos que son la pera limonera al cubo), argumento e historia, cualquier ámbito de la producción donde te quieras parar a mirar... todo centrifuga de narices en los seis episodios de "The hour" que, sintetizando, es un cañón de (mini)serie, incluso de "visionado obligatorio" que se dice. Lo único malo es eso de "mini", claro. Y es que media docena de capítulos, con tantas bondades como las descritas y más, te dejan irremediablemente con los pantalones bajados y ganas de gresca... Toca paciencia que al menos,  como ya apunté, esto sigue.



6. Case Histories. "Red riding" tiene más misterio, "The hour" es más compleja y/o "The shadow line" te deja ese agradecido sabor de boca final que solo tienen las buenas historias cuadradas de cabo a rabo... todas ellas, insisto, altamente recomendables. Pero, es curioso, sin que se me ocurra nada de manera especial a la hora de "venderla", "Case histories" desde su humildad y colección de tópicos es mi favorita de todas las comentadas. Lo intentaré, de todos modos: Jason Isaacs (actorazo !), archiconocido por formar parte de la plétora de secundarios en la pelis del "Harry Pottas", es el protagonista perfecto, esa Edimburgh como ciudad donde transcurren las tramas y el uso que se hace de ella resulta poco menos que magnética, el recurso narrativo que se utiliza es de aplauso, etc... si, pero nos paramos en eso último. Seis episodios a separarse en grupos de a dos formando en total tres historias completas (me voy a beber agua, que me he mareado...), al menos en esta primera temporada que se sospecha, y cagonlaputa por cierto, no tendrá continue por culpa de la implicación de Isaacs en la serie yanqui "Awake" de la NBC. En cada "primer episodio" tenemos la presentación, la exposición de los hechos, y ya en los correspondientes "segundos capítulos" su resolución. ¿Truco?... claro que lo tiene. Es la originalidad, casi imperceptible al principio, del asunto. Es una serie ésta con la que "entrar a jugar" (hay que hacer un ejercicio de fe para poder saborearla, si se prefiere) ya que las distintas tramas (que se amontonan sobremanera y a tutiplén -al acabar el primer episodio se tiene que hacer recuento de todas las martingalas en las que anda metido el pollastre para apreciar a que se juega aquí-) sin comerlo ni beberlo uno, como espectador, se entrelazan con una mezcla de lógica y fantasía que te descoloca y rompe del todo. Y esto ya me ha quedado más largo de lo que quería pero, en resumen, no es la que recomendaría a ciegas de la cole pero, insisto, de quedarme solo con una... Yo por "Case histories", ma-to (y aunque ni yo mismo tenga muy claro del todo el porqué).



7. Acussed. Que la tengo a medias. Seis episodios sin tener nada que ver, en esta si y al 100%, unos con otros más allá de su premisa de inicio: vemos un acusado a punto de subir las escaleras que lo llevan al estrado donde se le adjudicará la pena que corresponda por su crimen... Y así, obvio, es como terminan los capítulos. Durante los mismos, en riguroso flashback de corta y rasga, veremos lo que ha llevado al acusado que toque a dicha situación. Es una serie desgarrada como ella sola, de las que te dejan flojo... de puta madre, en definitiva. Todo un regalo para los amantes de relatos sobre aquellos "culpables que nunca lo son tanto" sobre los que escribía Vian en su vertiente noir. Como dije, yo llevo la mitad de su media docena de episodios pero dudo mucho, por esa peculiar y rígida condición de la que parte, que el tema se tuerza. Le han puesto una pasta importante y se ha apostado a muerte por ella... y se nota, así que la recomiendo sin reservas desde ya. Incómoda y/o desagradable incluso, por el bajón anímico que pueda suscitar, pero al fin (que es lo que nos importa) de una calidad, y "enganche", que no admite debate que valga.

5 comentarios:

  1. Gracias por las recomendaciones, las miniseries inglesas me parecen buenisimas, otra muy recomendable aunque no sea de la BBC es Marchlands. Y coincido en que Juego de tronos es de lo mejor del año, pero la mejor sin duda Breaking Bad

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  2. Me apunto lo de Marchlands que no tiene mala pinta, thanks.

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  3. todo lo que no he visto aún, que es mucho, pa'la saca!

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  4. També me les apunto, a veure si alguna miniserie pot enganxar al Sr. Flush.

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  5. De fet, em penso que per les particularitats com espectador del Sr. Flush (Don "jo es que quan ja hi han masses capítols m'agobio perque sempre es el mateix") el concepte "mini-serie", mes si te la garantía de qualitat BBC, pot esdevindre "canyella en branca".

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