sábado, 19 de noviembre de 2011

MÚSICA SEMANAL INTRUSA (EN "UN BLOJ DE CINE")

Esta semana: "Live at the Harlem Square Club" (SAM COOKE, 1963)




No hace mucho que mi archienemigo me sometió a una encuesta de gustos y disgustos en su isla nikochiana (fácilmente ubicable en el lateral del blog ). En ella, entre otras cosas, se preguntaba por "las mejores bandas de rock" al parecer del encuestado... y aprovecho para, sin que sirva de precedente, felicitar a mi verdoso antagonista por la idea de tan bombástica sección. El menda, obviamente y cual loro o similar, repitió por enésima vez en la vida lo de beatles-stones-zeps-clashes (mis predilectas puestos a podar al máximo, claro). A eso podemos sumar, ya en formato "solista", a los Reed, Bowie y mi siempre recurrente e idolatrado Costello para acabar de configurar, ya del todo, mis siete magníficos... Para más inri siempre que sale a colación lo del "mejor cantante/artista de color en la historia rocanrolera" su cretino servidor se suele descolgar con el hijo de la Sra. Nesta por la impagable e inolvidable onda expansiva de su discurso (y porque "Exodus" o "Catch a fire" son la reostia de buenos también). Bien, soltado todo el rollo, afirmo sin reservas que si algún ser omnisciente se me apareciera y, una vez superada la arritmia por el susto y tal, me ofreciera la posibilidad de tener la voz y la manera de interpretar de cualquier músico de la historia del rock (con todas sus variantes y subvariantes a cuestas) la respuesta sería siempre de forma inefable la misma: Sam Cooke. Y punto guzzero.


Estamos a mediados de los 80 y, tras veintidós años de permanecer en el congelador (que lo compre quien lo entienda esto), la discográfica de turno -cuyo nombre no pienso mentar a modo de mezquina venganza por tardar tanto en liberar a tan ilustre "secuestrado"- decide (ayudada sin duda por el nº1 inesperado y logrado por el hit remoto recuperado de turno) que ya es hora que el mundo conozca lo que hiciera (con sus músicos de mayor confianza y enjundia en comándita) "el rey del soul" tantos años atrás en el tiempo... Mi hermano mayor, de unos veintitrés por entonces, decide hacerse con el vinilazo en cuestión. Lo que deja a un afortunado enano de diez u once años por entonces (y "a las teclas" en directo en este momento) la posibilidad de escucharlo en reiteradas ocasiones, y durante no poco tiempo... La secuencia sería: mi hermano sale de casa/farra; yo ya estoy al loro esperando que se abra; escalo -silla comedor mediante- hasta el armario alto donde el otro implicado de la trama tiene "escondida" su ingente en contenidos cole vinilera; jugándome la crisma por incontable ocasión estiro el brazo para sacar, entre muchos -muchísimos- otros, el vigente "disco de la semana" en IGWT... Curiosa situación, de esas que -presumo- solo se dan entre los congéneres más allegados: uno sabía que el otro le estaba pinchando sus preciosos discos a escondidas, y el otro -yo- sabía que el uno sabía a su vez de sus clandestinas costumbres cada vez que salía por la puerta, pero, de manera estúpida si se analiza un mínimo, no pasaba nada mientras el "criminal" no fuera pillado in fraganti... En resumen: más de cinco lustros después resulta imposible acercarse siquiera a adivinar las veces que puedo haber escuchado en la vida el cojonudísimo "Live at the Harlem Square Club".


En su momento, primer lustro sesentero y yendo ya a la historia del disco en si, no se tuvo problemas en lanzar el también notorio directo del "Copa", al ser éste mucho más pulido y afín para los gustos del "público blanco" (que encajaba mejor en el término "cliente potencial estándar" al ser infinitamente más pudiente, económicamente hablando, en aquella época). Pero, honestamente, el disco de hoy le hace la ralla en medio cualquier día de la maldita vida. Aquí Mr. Cooke y asociados capturan el soul en su versión más pura y exaltada y lo "encapsulan", de cara la historia, para los restos y con bien poco a añadir. Hay momentos que, y especialmente según te pille, escuchas esto y comprendes que en ese lugar y momento no había nada más importante en el mundo.




No se puede ser objetivo (si se ha oido hablar ni que sea de lejos de algo llamado "honestidad") al hablar uno de su elección favorita y por defecto en lo que sea (para el caso el mejor álbum registrado en vivo que nunca nadie haya ofertado para mí), pero de verdad que se entiende fácil que este disco trascienda al mero concepto "disco en directo" de turno (clínicamente limpiado y encorsetado para la ocasión) para presentar una experencia única o, al menos, como pocas poquísimas... El pademonio definitivo soulero, donde todo es en bruto y sin limitaciones de ningún tipo, donde a veces te imaginas a la afortunada gente que tuvo la potra de participar de esto follando encima de las mesas, donde el sudor de Cooke te golpea en el jeto cada vez que lo escuchas y donde, entre muchas otras cosas, el soul tendrá siempre para sus amantes e incondicionales el eterno refugio antiaéreo como el género más satisfactorio de la música contemporánea en el que se abrazarán y felicitarán, por siempre jamás, dichosos de su elección. Hay, ya para terminar, trillones de espacios y blogs más versados e instruidos en "temas del alma", ahí conviven (sabiamente) todos, como se debe y es de ley: James, Aretha, Marvin, Otis y toda la camarilla pero, en ésta ponzoña, soul se escribe y escribirá siempre con la "s" de Sam Cooke (primero va él, y después todos los demás sea cual sea su indebatible importancia y calidad en el -ya tantas veces mentado en el post- género) y, en gran medida, por este milagro en la tierra que ocurrió una fría noche de enero de hace cuarenta y ocho años. ¿Los temas?, no perdamos más el tiempo en mandangas, please (aunque se parta el cielo en dos cada vez que se escucha, por ejemplo -uno de incontables posibles-, lo de "Cupid, please hear me cry..."), escuchémoslos cuantas más veces mejor antes de cascar que, por contra, nunca serán bastantes. Infinitas gracias Sam y fin.

8 comentarios:

  1. Este disco nunca jamas puede ser un intruso en ningun sitio, mas bien una obligacion cultural e ludica el escucharlo al menos una vez en su vida!
    Yo pille este vinilo por 100 pesetas en un rastro una mañana de resaca, fue un balsamo!
    un abrazo

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  2. Buf, Sam Cooke, palabras mayores. Todavía tengo mucho de su discografía por descubrir, pero sus discos, especialmente sus directos, son brutales.

    Grande entre los grandes.

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  3. Más que un disco, es una ceremonia, un ritual vudú, no es sólo un artista ante su audiencia. Siempre se dice como única pega? que es muy corto, yo no le diría que no a una "expanded reedition" de ésas pero personalmente termino "agotado" cada vez que lo escucho moviendo el culo, los pies, uniendome al público en los gritos...
    Un momento:"Bring it on home" con su speech inicial FAN-TAS-TI-CO

    Saludos souleros.

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  4. Y es que no podría estar más de acuerdo con los ilustres "comenteros". Es poner este disco y ya te integras (queriendo o no) en su propuesta, no te queda otra. E insisto, jamás escuché ninguna grabación (de nadie) en directo comparable. La aspiradora soul definitiva: no se escucha, te rapta el maldito.

    Saludos souleros, si, desde luego.

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  5. Lo dices tú, lo dicen los comentaristas, no hay nada que añadir por mi parte. Una obra de arte esencial.

    Saludos.

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  6. Möbius. Por alguna razón que se me escapa sus comentarios en anterior post y éste se habían metido como spam (que como acérrimo de los Python puede tener su coña pero el perderse lo que opina alguien con la careta del malo del Tron original no tiene ninguna para mí...). Estaré al loro que los "amigos" de blogger no me la vuelvan a clavar y bienvenido. Y, a todo esto, Sam Cooke grabado emociona pero en directo es, coincidimos al todo %, definitivo.

    Gonzalo. En respuesta a tu comentario solo me queda matizar que... (más sonido de grillos en la noche).

    Gracias por comentar!

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  7. Llego tarde pero llego. Sobre el disco poco añadir. Ahora bien, me ha encantado esa parte del relato sobre la curiosa situación que se dan entre los congéneres más allegados a la hora de descubrir un disco. Saludos.

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  8. Nunca es tarde si el soul es bueno... Y este es el mejor !. Saludos guzzeros Johnny !

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