domingo, 20 de noviembre de 2011

UNA NOCHE EN CASABLANCA (1946)

INTRO. Día de "generales"... y pintan bastos. Todos de hecho. Para no dejarse deprimir en exceso no hay, para mí, como esos contadísimos "seguros del parchís" (como me gusta llamarlos sean musicales o fílmicos) que nunca le fallan a cada uno. Y pasen los tiempos, cambios o penurias que pasen. Cabe decir que hay muuucha gente que para combatir "depres" y agobios, y en cualquiera de los grados, tiene a bien zambullirse en la agonia pues ahi encuentran su gloria particular... Se ponen su "disco críptico" favorito o se someten a la enésima revisión del film de autor más pausado que recuerdan poseer en su filmoteca privada. Son los métodos de cada uno. No hay buenos ni malos. Por la parte que me tocas por eso, yo siempre he tenido cierta tendencia a lo contrario (aunque, vale si, admito que una buena "zambullida  en la agonía" me ha venido de narices en algunas ocasiones). Y hoy, en cualquier caso, no será distinto. Como decía el Sr. Allen (en "Hanna y..." si no me equivoco) a veces es mejor dejarse de polleces y mirar a esos "tipos de la pantalla, que parece que se divierten" y ya te dará la realidad las ostias que te toquen y cuando toquen. Que te  caerán igual y estar amargado por defecto, de momento, no deduce nada en la declaración.



SINOPSIS. La acción se sitúa en Casablanca, poco después de la Segunda Guerra Mundial. El gerente del Gran Hotel ha muerto en extrañas circunstancias. Para ocupar la vacante que deja, es contratado Ronald Kornblow, que abandona de inmediato la posada que dirige en un oasis. Tras su llegada Ronald entra en contacto con Corbaccio, un extraño sujeto que se dedica a estafar turistas a través de su Compañía de Camellos Amarillos.



A FAVOR. Pues menos la ausencia de la Sra. Dumont todo, la verdad. Todo lo que conviene esperar y tanto nos agrada a los seguidores/fans de los Marx lo encontramos aquí. Además no falta Sig Ruman (su archienemigo favorito por tantos). A sumar la agradecida falta de la cancioncita de turno por parte de algún "otro hermano". Están el numerito (y réplicas) de Chico, las parihuelas de Harpo y, por supuesto, todo el arsenal de Groucho (el tipo que más me ha hecho y hará reír por ever) zurriendo que es gerundio y a toda máquina.



EN CONTRA. En su estreno no tuvo muy buena acogida por entender la crítica (siempre la puta crítica -y si se denomina o autodenomina, más correctamente, como "especializada" ya ni te cuento-) que era repetir sin ninguna vergüenza formas y estructuras de una década atrás en el tiempo... Vista hoy (y/o muchísimo antes), por suerte, dicho argumento no sirve ni para mezclar con la arena del gato.



CONCLUSIÓN. "Tenemos que prosperar. Si un cliente nos pide un huevo frito en tres minutos se lo llevaremos en dos, si nos lo pide en dos minutos se lo llevaremos en uno, y si nos lo pide en un minuto le traeremos una gallina y que se apañe como pueda"... De qué cojones estamos hablando aquí (mi "marxada" favorita junto a "óperas" y "gansos", además)... In Groucho We Trust !!!.



GUZZTÓMETRO: 10/10 (como, de hecho, cualquier film con el tipo de las gafas y el puro en este espacio, y punto guzzero).

7 comentarios:

  1. Respecto a la intro inicial, pues tienes razón, a veces nos zambullimos de lleno en el dolor para huir de él, ilógico. Y aplaudo tu modus operandi e intentaré seguir estas enseñanzas, firmo ya el contrato como parte contratante de la primera parte... Un 10 si señor.
    Saludos

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  2. 10/10. De acuerdo. "¿Está usted casada?, ¿tiene mucho dinero? Contésteme a la segunda pregunta..." No recuerdo si pertenecía a esta peli, pero in Groucho we trust. Of course.
    Saludos.

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  3. El mundo nunca estará jodido del todo mientras quede una única cinta en la que aparezca Groucho !!

    Gracias por comentar x3

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  4. Gran película Los mejores años de nuestra vida. Gran drama, contado con una precisión y sensibilidad especial. Me da igual, como parece que a ti también, que sea made in Hollywood, como si allí no se hubieran hecho grandísimas películas. Wyler, del que dicen que no tiene estilo, ningún estilo… tal vez eso forme parte de su estilo; a mí me gusta eso de que parezca que no hay nadie ahí dirigiendo y las cosas fluyan con una naturalidad envidiable. Muy bueno el comentario de la peli, Guzz.
    De Una noche en Casablanca comentar que, como todas las de los Marx (una + y otras -), está genial. La verdad es que estos tíos no dejan de sorprender con sus locuras surrealistas y su descaro ;-) Se agradece, como dices, que no haya numerito musical cantado, eso hace que las pelis de los Marx entren en un bache aburrido, un contraste fastidioso que, supongo, iría en el gusto del público que iba al cine para verlos, canciones incluidas. Entre las pelis de los Marx me sigo quedando con Una noche en la ópera y, sobre todo, con Sopa de ganso; El hotel de los líos también le tengo un cariño especial.

    Un saludo, Guzz. Muy buenas las entradas. Hasta otra.

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  5. Buenas Mr. Simpson.
    Sin duda Wyler era un director fetén para este tipo de cine, e insisto con lo extenso de su carrera... que en verdad, reitero, tiene de todo. Y lo del estilo, al fin, siempre queda sujeto a subjetividades, si (también leí algo no hace mucho donde tildaban de impersonal a mi estimado Sr. Lumet...).
    Y puestos a cerrar mi póker maestro marxista, sumaría a la de hoy, "sopa" y "la noche", esa "El Conflicto de los Marx"... Me mata cuando el puñetero mira a cámara directamente (principios de los 30!) y mientras flirtea con la Dumont y otra tipa a la vez nos suelta lo de "Qué estúpidas son si se piensan que me voy a casar con ellas"... Qué crack !.
    Saludos guzzeros y buenas noches.

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  6. jaja muy bueno, Guzz. Buenas noches para ti también, compañero !

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