miércoles, 28 de diciembre de 2011

CICLO Mr. ALLEN: 6. "ANNIE HALL" (1977)

INTRO. Aunque las iniciales más/menos comedias alocadas de Allen siempre son bien recibidas y te solucionan la más tediosa de las tardes con esto de hoy (pienso yo) estamos ante uno de los saltos cualitativos más tremendos e incontestables nunca acometido por cineasta alguno (y de renombre o no). Tal cual. Y qué poco acertado me parece ver, al tomar "prestada" la sinopsis para ahorrar tiempo -como siempre-, lo de "comedia romántica" avezado a este film porque, para mí, "Annie Hall" siempre será la "comedia anti-romántica" por definición (más de hora y media para explicar la historia de una separación) y, en buena medida, ahí me reside una importante parte de su atractivo. Claro que puede ser romántica según se mire y yendo a lo fácil (Poe es romántico, según acepciones del término)  pero habida cuenta del tipo de films que se nos vienen a la cabeza tras pensar en esa etiqueta ("comedia romántica") la historia de Alvy Singer, a pesar de lo cotidiano del formato, no tiene demasiado que ver. Y más por como se nos explica.



SINOPSIS. Alvy Singer, un tipo algo neurótico, trabaja como humorista en clubs nocturnos. A sus 40 años, tras romper con Annie, su última novia, reflexiona sobre su vida, rememorando sus amores, sus matrimonios, pero muy en especial su relación con Annie, a la que conoció en una cancha de tenis. Al final, llega a la conclusión de que son sus manías y obsesiones las que siempre acaban arruinando su relación con las mujeres.



A FAVOR. La famosa y oscarizada transformación de Allen es aún hoy, casi siete lustros después, una de las pelis más frescas, divertidas e inteligentes que tenemos de entre las proyectadas al "mundo de la pareja". Woody como protagonista está genial (que no por obvio debe dejar de destacarse) y además, como escritor, esculpe el desarrollo del personaje de la Keaton con cincel. Y seguimos ya que también, como director, se hace fuerte en algunos de sus tics más reconocibles (entre otras: hablar a cámara directamente, el ataque a lo que denomina "basura pseudointelectual" -enorme lo de la cola del cine-, o esa oda a la neurosis -cómica o no- que empapa el todo resultante). Es decir, la fiesta en "puesta de largo mode" del Woody Allen más querido y aplaudido (¿y añorado?). Pero, atención, aunque Allen gane aquí (o a partir de) "seriedad" los giros cómicos son la panacea igualmente... Y quien no se lo crea que se vaya a dar una rula en coche con el mismísimo hermano de Annie, el Sr. Walken nada menos... "El universo -de Allen-se expande", desde luego.



EN CONTRA. Aquí no se muy bien que poner... ¿Qué no es "Manhattan", cuela?.



CONCLUSIÓN. Con "Annie Hall" Woody Allen arranca la etapa más brillante de su lóngeva carrera que nos llevará, al menos, hasta "Misterioso asesinato...". Y, por supuesto, aún dentro del opus de esa quincena de años de endadenar aciertos a cascoporro (con las contadas y siempre existentes excepciones), la peli de hoy merece un indebatible y meritorio puesto de honor. Y no solo por ser "la primera de este tipo" o ganar oscars de joligú, cuidado. El sionista más famoso de Manhattan tiene una legión de fans en todo el mundo y, sin duda, al citar cualquiera de ellos/nosotros las cinco, seis o diez favoritas a la mayoría se nos aparece "Annie Hall" por ahí en medio (de las primeras al enumerar y casi sin pensárselo además). Allen agarró todas sus neuras y recursos como creador de historias cotidianas y se marcó, con un par de lentes, una ópera que ahí queda "pa los restos"... y lo mejor es que dicha ópera no nace de la opulencia o el esnobismo ni nos obliga a maquearnos como loros o pingüinos. Se puede ver en zapatillas, con una sonrisa continua en los labios y, lo más importante, nos habla directamente (a veces literalmente) que no desde tarima alguna y por ello, claro, nunca nos falla. Una comedia sobre los distintos pasajes de una separación... si este tipo no és un genio, y siempre en mi modesta opinión, creo que tenemos que replantearnos seriamene la historia del medio.


GUZZTÓMETRO: 11/10  (y eso que no és "Manhattan")

6 comentarios:

  1. La escena de la cola del cine no tiene rival. La cara que pone el presunto intelectual cuando el escritor sale de detrás del cartel no tiene precio, ja ja ja ja.

    Me gusta "Annie Hall", pero no tanto como "Zelig" o "Delitos y faltas", que me parecen más redondas.

    Saludos, Guzz, y feliz 2012, majo.

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  2. Una de las grandes de Allen sin duda, y un clásico ya de la cosa esta del cine como decía aquel.

    Saludos.

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  3. Estoy de acuerdo en el término que usas: “comedia antiromántica”. Algo antiromántico puede tener mucho de romántico si lo que describe es una separación, como bien dices.
    La escena de la cola del cine es genial, puro Woody Allen, muy fresco, de una soltura sorprendente.
    Increíble, Guzz. A mí ésta y Manhttan son posiblemente sus dos mejores pelis, como parece que ocurre en tu caso (tampoco es que sea tan raro esta coincidencia, ¿no crees? ;-) ). Yo a estas dos le uniría Delitos y faltas, Zelig y de su última etapa, también distinta a las dos primeras en su tono: Match point. Hay una excepción en su filmografía como actor: Sueños de un seductor, no la dirige él, sólo actúa (la dirige Herbert Ross), pero es tronchante, muy graciosa.

    Un saludo, Guzz. Gran entrada para una gran película

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  4. Y es cierto, lo acabo de ver, veinticinco años sin Tarkovski, autor de dos de las mejores (quizá las dos mejores) películas de los ochenta: "Nostalgia" y "Sacrificio".

    Saludos de nuevo.

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  5. Annie Hall funciona como un perfecto ABC del universo alleniano. Creo que es una pelicula fantastica, aunque en varias ocasiones la ha sabido superar.

    Siempre que la veo descubro detalles nuevos. Creo que se ha convertido una pelicula ejemplar y generacional.

    Obra maestra sin dudar!

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