jueves, 29 de diciembre de 2011

LA CALLE SIN NOMBRE (1948)

SINOPSIS. Stiles (Richard Widmark) es un jefe mafioso en alza que lucha por imponerse en el submundo criminal. Los archivos del FBI rebosan de historias sangrientas, pero hay un caso concreto que tiene desconcertado al inspector Briggs (Lloyd Nolan). Se trata de dos asesinatos: un ama de casa y el guardia de seguridad de un banco, abatidos ambos por el mismo arma, pero sin que exista ninguna otra conexión entre ellos. Decidido a llegar hasta el fondo del asunto, Briggs encarga a su mejor agente secreto que se infiltre en la cúpula de la tristemente famosa banda de Stiles...


A FAVOR. Todos los actores están francamente bien (especial mención a Mark Stevens por su co-protagonismo) pero, faltaría, lo del Sr. Widmark es (como siempre) de traca y pañolada blanca de admiración en las gradas. Gran planteamiento de la trama que te sumerge de lleno en la propuesta argumental ya de inicio, por otro lado. Sin embargo, aunque el argumento es más que correcto y sin apenas fisuras, es en el ritmo elegido donde esta calle de padres desconocidos alcanza definitivamente las mejores puntuaciones. En fin, recomendable cinta del hoy bastante desconocido (y "proto-noir", mirar filmografía y los años de algunos films como ha hecho el menda para que cuadren esas comillas) William Keighley del que pareciera que, quizá, sea algo injusto el recordarlo solo por co-dirigir (con Curtiz) el Robin Hood con Flynn. Eso si, de quitarse aquí el sombrero con alguien que no sea el gran Richie nos quedamos (definitivamente) con el pétreo más que sólido guión del tal Harry Kleiner (gran labor... de hecho, permítanme un momento... Diane: nota para posible futuro posteo, "Monumento a los guionistas desconocidos").


EN CONTRA. Pues, básicamente, esas "apenas fisuras" de argumento antes mentadas... ¿por qué narices entra a saco disparando la pasma al final si son tropecientos contra dos o tres?, o también, ¿como puede acertar en el pecho de un tipo (y con un puñal !) un gangster, desde un puesto muy elevado y a unos veinte metros mínimo?... ¿Llevará sangre cheyenne y se revela ello en alguna escena eliminada en los extras del deuvedese?... Y hay alguna otra contada más, si. Pero seamos justos, son las menos y al fin ésta "Street with no name" se mantiene vigente y de un modo mucho más que aceptable.


CONCLUSIÓN. Cine negro gangsteril "old school" que si bien no "maestro" si será apreciado, y fácilmente me atrevo a añadir, por cualquier simpatizante del género que se precie. Recomendable ni que sea por la siempre absorbente aparición del pedazo de monstruo que trato en el siguiente apartado a continuación del innegociable Guzztómetro (tm).


GUZZTÓMETRO: 8/10


Breve panegírico guzzero. Richard Widmark (1914-2008), el malo por antonomasia, el canalla por definición del cine negro (entre otros) yanqui. Pero era mucho más que eso. Tocó varios generos (no solo el noir de marras y por no decir todos), y cuidado que hasta hizo de bueno (como lo oyen), trabajó con algunos de los mayores directores de la historia y (ya que se puso) se pasó por el aro a prácticamente todo "protagonista bueno" ("el chico de la peli") que se le cruzara por delante. Empezó como un cañón con esa maravilla a atesorar forever para todos los amantes del género negro (el favorito del que suscribe sin ir más lejos, como ya he comentado en alguna ocasión) que és "El beso de la muerte" de Hathaway (que hasta le valió desde ya, el km. 0 de su carrera, honores por doquier hasta el punto de llevarse un premio de Cannes tan ricamente), y nunca miró atrás. Curiosa manera de entrar en el mundillo, además... Por lo visto en el rodaje del mentado film nuestro prota hacia las veces de profesor de interpretación, que de eso se ganaba el caldo por entonces y lo visto, y tan exigente y toca cojones era que, al fin, alguien le dijo abiertamente algo similar a: "coño, ¿pues por qué no lo haces tú ?". Y el resto, como tan bien queda a modo remate, es historia (claro está). En definitiva: Robinson, Howard, Raft, Cagney, Bogart, Lorre y tantos otros de los que nos podamos acordar pero, desde luego y nunca se dude en los más mínimo, cualquier recuento de caras míticas on screen del cine negro (y para los que tenemos ahí, insisto, nuestra perdición genérica más sentida ya ni te cuento) se reduce a broma barata de darse la inexcusable ausencia del gran (enorme) Richard Widmark, por el que hoy nos nivelamos el ala del sombrero, nos encendemos un cigarro a la luz una farola y, por supuestísimo, nos servimos uno doble sin hielo y del que rasca. Va por tí Richie.


5 comentarios:

  1. Chapeu por esa reivindicacion de Richard Widmark. Uno de los mas grandes secundarios de la historia. En el beso de la muerte esta increible.

    Un grande que nos dejó no hace mucho.

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  2. Para mí todo un crack en general Mansion y un "insaltable" del género negro como ya puse. "Noche en la ciudad", "¿Vencedores o vencidos?", "Manos peligrosas", "Pánico en las calles"... Grande grandioso el Sr. Widmark. Y abrazo guzzero para la Hill, perse.

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  3. Pero coño, si no conozco yo esta, y que pinta tiene, mi amado genero negro...

    A por ella.

    Gracias Guzz. Saludos.

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  4. Vendedores y Vencidos..hostias, que pelicula....El mejor reparto que recuerdo. Todos perfectos (un Monty que quita el hipo) y ahí estaba Widmark. Siempre perfecto.

    Noche en la ciudad...otra burrada de pelicula...

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  5. Pienso que no le defraudará en lo más mínimo Mr. De Witt. Y Mansion, esa peli sobre los juicios de Nuremberg es canela en rama y de la fina, desde luego... En cualquier caso, me acabo de mirar "Brigada 21" que no la había visto, y... la virgen ! (ya la postearé, ya)

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