miércoles, 23 de marzo de 2011

R.I.P. ELIZABETH TAYLOR

(Elizabeth Rosemond "Liz" Taylor, 27 de febrero de 1932-23 de marzo de 2011)

Lo primero que he hecho esta tarde cuando me he enterado del óbito es poner la foto de arriba en el blog. Como he comentado en algún espacio ajeno será "ley de vida" pero jode lo mismo por lo que no me apetecía liarme a hacer ránkings o a hacer apologías de lo enorme actriz que ha sido esta mujer... No había ánimos y, por supuesto (obvio), está de más (especialmente en el momento de asumir la noticia).

Ahora, con el pasar de las horas y viendo como las webs y blogosferas se hacen eco de lo mismo (cómo si pudiera ser de otra forma) solo puedo aplaudir el sentir general ya que la cosa se enfoca (de manera exclusiva) hacia la fantástica intérprete que se pierde más allá de su incuestionable belleza de los años dorados. Liz Taylor, como también comenté recientemente en otro lugar, engloba para mí el equilibrio definitivo talento-belleza avezado a una actriz... Bette Davis siempre será, a mi parecer, la mejor actriz que haya visto on screen y, como mínimo, igual de guapas tenemos entre otras a Lee Remick, Gene Tierney, "la Cardinale" o la mismísima Marilyn, íncluso las hay más simpáticas (Wood o McLane), vehementes (V. Leigh, la Crawford y mejor no viajamos al país de la bota...) o elegantes (Bergman, Deneuve, Turner...), y así podríamos seguir... Pero hablé de equilibrio y el peso específico para valorar más o mejor lo que se nos ha ido (el monstruo escénico que hoy nos deja) es que, básicamente y siempre a mí entender, "la Taylor" podría haber realizado sin problemas cualquier papel llevado a cabo por cualquiera de las citadas (y tantas, tantísimas otras) con, al menos, similares resultados (y eso en el más prudente de los casos)... Lo que no me queda tan claro es si tal cosa funciona o hubiera funcionado al hacer el mismo experimento con cualquier otra artista aún de entre las de más alta cilindrada. En fin, "ley de vida" repito -si-, pero si la interpretación femenina en el cine fuera rocanrol, y -insisto- siempre para mí, hoy poco menos que ha muerto Elvis. Descanse en paz o como a ud. le venga en gana Sra. Taylor.

martes, 15 de marzo de 2011

BURKE AND HARE (2010)

SINOPSIS. Comedia negra ambientada en el siglo XIX sobre unos profanadores de tumbas que encuentran un lucrativo negocio en proveer de cadáveres a una escuela de medicina de Edimburgo.



"Burke and Hare" es uno de esos films que lo tiene todo de cara para liarla y que acabará pasando de puntillas, sin hacer ruido, y (desgraciadamente) no sin razón.

No es mal film, eso vaya por delante, pero se queda en uno de esos "sanos entretenimientos sin más"... de los que, si se prefiere, si no los ves tampoco pasa absolutamente nada. Y es una pena, de verdad que si, porque los activos a priori eran para frotarse las manos con enjundia. Veamos:

Es una peli de Ealing Studios, la mítica productora inglesa con no pocos títulos/comedias de culto en la historia del medio: "Oro en barras", "Ocho sentencias de muerte", "El quinteto de la muerte" (con un excepcional Guiness -algo así como el actor fetiche de la firma y sirva ello para hacerse una idea de las cotas de calidad alcanzadas- en todas ellas), entre otras.

Cuenta con un recuperado John Landis director de "Granujas a todo ritmo" y la siempre recordada "Un hombre lobo americano en Londres" (y varias comedias ochenteras, entre las que se cuentan varios truños -dígase todo-, más o menos reivindicables), poseedor de un innegable y afinado humor negro cuando esta inspirado (el concepto "humor negro" es importante aquí a tres bandas pues: productora, director e historia -en los dos primeros casos por tradición y en el último porque realizar un film sobre un hecho real -que lo fue- tan desquiciado como el aquí relatado, y que no sea de puro horror, solo puede desembocar en eso: "humor negro"-).

Protagonistas más que acertados (Pegg y Serkis son de ese perfil en el que "sin ser unos genios son siempre bien recibidos" y que destilan buena química entre ellos -vaya voz se gasta el amigo Gollum, por cierto-) envueltos por secundarios de altos vuelos... Se podría destacar aquí al gran Sr. Wilkinson, esa Jessica Hynes en el mejor y muy divertido rol femenino o, faltaría, a un -tristemente desaprovechado- Tim Curry cuya aparición es garantía de puterio asegurado. Pero sería hacer corto, y aún sin contar el cameo del eterno Christopher Lee -o la foto de familia de los Costa-Gavras-, pues tenemos también al fiable Hugh Bonneville (visto, por ejemplo, en "Iris") o a un tremendo Ronnie Corbett como Capitán de la milicia, entre otros.

La ambientación que se presume de la Edimburgo del XIX a todos los niveles es de nota y a la música y/o banda sonora ofertada no se le puede reprochar absolutamente nada.

A sumar, finalmente, un metraje más que ajustado ("demasiado", podría añadir alguien aquí) y determinadas escenas de comicidad muy bien resueltas.

Dicho todo ello, "los activos", veamos por donde patina el asunto...

El puto guión ! (en efecto, era de fácil suponer).

El film es muy ágil en su primera mitad (siempre aprox.), una comedia con marcada mala leche y tema escabroso de fondo, con todo lo anteriormente mencionado funcionando (y sumando) para bien.

Entonces aparece Isla Fisher o, mejor dicho, su papel (que ella tampoco lo hace mal -tampoco especialmente bien, ya puestos, pero ese no es el problema-, amén de estar como quiere la muchacha y sin machismos que medien). Obviamente Burke/Pegg cae de culo cuando la ve y... adivinaron si: "cagado la hemos". La trama pierde toda la tensión, el personaje de Serkis/Hare pasa de protagonista a secundario, a su vez el resto de secundarios y las sub-tramas en curso (por ellos mediante) se presentan aceleradas e inconexas para acabar en un final donde se nos cambia pimienta por azúcar sin pedirlo y cuya resolución de inventario aunque simpática no nos devuelve ni de guasa al buen rato que estábamos pasando hace menos de una hora. Las archifamosas y alegres "500 miles" de los Proclaimers en los créditos ayudan a tragar mejor, tampoco se niega, pero en síntesis lo dicho: la segunda mitad, o el último tercio (según cuentas supeditadas al estado de ánimo y generosidad de cada uno/a), decepciona... Más si, como es mi caso, te habías hecho a la idea de ver un film en la linea de las grandes comedias de la Ealing (actualizado para la ocasión) antes mencionadas o algo parecido -por temática- a la inolvidable "Comedia de los terrores" del maestro Tourneur. Ni lo uno ni lo otro, desde luego.

A FAVOR: todo lo dicho a colación del contexto/presentación de los elementos en la primera parte de la peli (te pasarán de tres cuartos a una hora a toda leche).

EN CONTRA: que las bondades -que "haberlas las haylas" también, no quisiera proyectar tanto fatalismo- de lo que resta de film no está a la altura... y mira que el detallito de las velas o las pesquisas de Corbett -entre alguna que otra cosa- tienen lo suyo pero, en fin: peli de media tarde... sin talla ni fuste para terminar el día.

GUZZTÓMETRO: 6/10

Pd. Por cierto, si alguien ve a John Cleese (que figura en casi todos los castlist de las webs a razón de esto)por alguna parte me lo diga.

domingo, 6 de marzo de 2011

Z (1969)

SINOPSIS. En un país regido por una precaria democracia y dominado por las fuerzas policiales y militares que pretenden erradicar cualquier amenaza izquierdista, un diputado de la oposición es asesinado en plena calle cuando acaba de presidir un mitin de carácter pacifista. La investigación del caso es encomendada a un joven magistrado consciente de que se trata de un crimen político cometido por dos sicarios a sueldo. Un ambicioso periodista utiliza métodos poco ortodoxos para acumular pruebas inculpadoras contra varios militantes de un partido de extrema derecha, mientras éstos derivan la responsabilidad hacia altos cargos de la policía y del ejército.



No hay tantos films en el siglo pasado, dentro de los contados/aceptados mayoritariamente como "clásicos" o aún "obras maestras", como parece que huyan del pogo de "joligú" (de rasquis o de pleno) o de determinadas corrientes culturales europeas. Y si descontamos, además, la fascinación que se pueda acontecer por determinados nombres propios concretos (a lo Fellini, Bergman o Kurosawa -por ejemplos-) todavía menos. Muy pocas, al fin, que tengan un consenso tan contundente como "Z" del director Costa-Gavras.

Cineasta griego de nacimiento y francés de adopción cuya obra se caracteriza, generalizando, por la carga política y la denuncia a los gobiernos dictatoriales regidos por el estamento militar (y/o consecuencias varias). Y no solo porque "Z" estigmatiza a cualquiera, es de fácil suponer, ya que este señor siempre ha sacado a relucir su compromiso (si tuviera más mala leche hubiera puesto "militancia") democrático-liberal en cuanto le ha sido posible. Lo mejor de todo el asunto es que, a pesar de lo que se quiera o pueda pensar, su cine aunque de denuncia, y acusador de manera ex-profesa las veces, no tiene elementos de "sermón gratuito" más allá de lo razonable. O,si se prefiere, que nadie se asuste que este hombre también sabe (supo) hacer películas, no meros panfletos. Aunque, obvio, ninguna tan recordada y/o aplaudida como la que aquí nos ocupa (ni de lejos, quede claro).

El gran lastre de este film, considerado hoy y además de la etiqueta "thriller político" (que por si misma puede tirar para atrás a más de uno/a -erróneamente para el caso-), es que sus atribuciones varias al margen de la peli en si -y que tanto debieron empujar en la promoción de la misma en su momento-, pueden ningunear en cierto grado la tremebunda calidad cinematográfica que (sin duda) integra.

Si que es verdad que el conocer el dato de que está todo basado en la historia reciente del país del yogurt, ya que esto ocurrió (con bastante rigor, por lo visto) apenas un lustro antes -extrapolado aquí para la ocasión a un país sin especificar que podría ser cualquiera-, puede ayudar a contextualizar mejor la importancia que el estreno del film supuso. Pero a pesar de ello (o con eso en la grupa, quizá mejor), y de la socarrona vacilada de inicio a la que invita (la peli arranca con el mensaje: "Cualquier parecido con hechos reales, y personas vivas o muertas, no es accidental. Es intencionado."), lo más importante, de verdad, es que es una película que te mantiene pegado a la pantalla durante sus aproximadas dos horas de metraje... sin importar, de darse el caso, el interés de uno por el tema histórico-social del asunto. Lo logra por si misma. Y lo hace con una fotografía gris, depresiva de cojones, con un tema para nada amable y con unos movimientos de cámara que emulan más al documetal que a otra cosa. Pues, tras todo, su mejor baza es el ritmo sin tregua que se nos ofrece (aplausos muy merecidos aquí para el madrileño Jorge Semprún que firma el libreto), sintetizado hasta el extremo. Aparecen Montand e Irene Papas, los actores más famosos del asunto, si, pero la condición coral del film hace imposible señalar protagonista alguno/a. Quizá ese, magistral, Jean-Louis Trintignant como el juez de instrucción que se hace cargo de la investigación en la segunda parte del film es lo más parecido.

A partir de aquí, como ocurre con todas las grandes pelis de octanaje similar a esto, todo es un parecer subjetivo continuo sobre lo que me haya podido dejar (perdón) o no... Más de uno me tiraría de las orejas por no mencionar la banda sonora, no reparar en tal o cual escena concreta, la (obvia) fuente de inspiración que esto supone para un sinfín de film posteriores, y un largo etc.

Resumen: miradla (o remiradla) que es de putísima madre y, ni que sea, por compensar el rato de lectura que lleváis.

A FAVOR: que te mete cualquier prejuicio previo por donde el sol no brilla y la enorme satisfacción final que solo te dejan las obras de este calibre... te felicitarás a ti mismo por la inversión de tiempo, sin duda.

EN CONTRA: por poner vinagre a lo que toque, quizá alguna secuencia de más del duo de actores más conocidos (ya nos hacemos una idea con menos), pero no empaña nada. Ya que, además, ayuda a la postre a calibrar mejor la hipocresía y desfachatez de ese "gobierno" militar podrido hasta la médula y caer, definitivamente -de no haberlo hecho antes, que se duda-, en la cuenta que estos no tienen límite alguno, ni de lo uno ni de lo otro.

GUZZTÓMETRO: 11/10

viernes, 4 de marzo de 2011

TRUE GIFT ("VALOR DE LEY", 2010)

SINOPSIS. Después del asesinato de su padre por Tom Chaney (Josh Brolin), Mattie Ross (Hailee Steinfeld), una chica de catorce años firmemente decidida a hacer justicia, contrata los servicios del veterano sheriff Rooster Cogburn (Jeff Bridges), un borracho de gatillo fácil. Ambos perseguirán al criminal hasta territorio indio e intentarán atraparlo acompañados de LaBoeuf (Matt Damon), un ranger de Texas, que quiere atrapar de Chaney para juzgarlo por el asesinato de un senador...



Ahora que las dos únicas películas malas de su ya bastante lóngeva carrera empiezan a quedar bastante atrás en el tiempo parece que muchos (no todos, que siempre habrá gente que sabe hacer bien su trabajo por suerte) de los critiquillos habituales han perdido la vergüenza y se vuelven a tocar con los hermanísimos... En fin, si es que son como críos.

Se vuelve acuñar sin problemas lo de la "deconstrucción coeniana", vuelven a tener una visión "única y personal" y hasta parece que han crecido y hacen mejor cara, los puñeteros.

Chorradas. Una gente que empieza su carrera haciendo nueve pelicularros, uno detrás de otro, de los cuales al menos la mitad se cuentan por "masterpieces" sin problemas no se pueden ningunear a la brava (da igual el pecado). Y aunque en esta "regeneración" de los últimos cuatro films no alcancen la excelencia de hace (no tanto) tiempo si son films notables, cada uno a su manera. Su manera de proceder es la acostumbrada, ellos no se mueven por género hacen que el género se aferre a ellos (conocen el chiste de sobras pero te lo contaran como les salga de la faba). Y ahora le tocó al western. Y además, con ello, logran recuperar de nuevo el consenso crítica/público ya alcanzado en/con la comedia ("Burn after reading"), que por alguna razón (que no comparto, a mí me gustaron mucho ambas) se había negado a "No country for old men" (crítica -"no es para tanto"-) o "A serious man" (público -"es muy lenta"-), fuera del ámbito cómico. "True gift", por sus partes, es irreprochable de cabo a rabo, el film serio más goloso de esta "nueva" etapa y parece, o deja esa impresión, que siguiendo por este camino no puede tardar demasiado en caer otro "cuponaso" a lo "Miller's crossing", "Barton Fink" y demás.

No se crean nada de lo leído en la linea de "es la peli de los Coen que menos lo parece" (y una polla) o "el Nota va a al oeste" (lo de antes en una olla -aunque tampoco estaría mal si se diera el caso-). No, y tampoco es un remake así en crudo. Se han basado de lleno en la novela original de Charles Portis en vez de en el film sixtie que le valió a Wayne su único oscar. Por ese camino, se puede afirmar (por ej.) que el Drácula de Coppola no es sino otro remake al uso del Nosferatu de Murnau, y eso no es lo que toca.

Puede que en esta "Valor de ley" haya algún deje cómico, si, pero eso tiene que ver más con el estilo propio de los cineastas o con la somatización y posterior sugestión de la dupla Bridges/Nota por parte del espectador, que con otra cosa.

Por lo demás estamos ante una obra que no tiene desperdicio alguno. Pulso narrativo que no decae, protagonistas bien interpretados y definidos (ni que decir que Bridges se lleva la palma claro, pero la niña -Hainlee Steinfeld- lo hace también de órdago y hasta el armario empotrado de Damon cumple sin problemas como saco de boxeo del primero), otra banda sonora de Burwell de lujo (¿y con esta son...?), secundarios al quite y algún que otro momento digno de atesorar en el imaginario colectivo de cualquier amante del cine que se precie... En este sentido vayan por delante el momento "encuentro chamanístico nocturno" directamente arrancado de un sueño, la preciosa "postal" del ahorcado o esa peregrinación final -niña en brazos- bajo la luna en la que algunos ven un guiño directo a la inmortal "La noche del cazador" (una de las perdiciones de siempre de este humile bloj, como algunos ya saben).

Los Coen siguen pues en muy buena forma y aunque (como ya ocurría en "No country...") sus personajes se muevan a un objetivo, no al contrario y en peregrinación continua (es mas fácil "dibujar" si el modelo se está quieto, téngase en cuenta), siguen estando supeditados a sus designios cual maestros titiriteros y es que, en mejor o peor estado de inspiración, siguen haciendo las mejores caricaturas... que lo llamarán "personajes", si, pero son muchos años de seguir al par de cabritos estos y ya empezamos a conocer algunos de sus trucos... y, con ello a cuestas, que dure y nos duren.

A FAVOR: amén de todo lo apuntado (y todo es todo), el que realmente és y será un western pero ante todo, que se nota, es un film que huele y se siente coeniano de principio a fin. Bravos a lot.

EN CONTRA: esta más que fetén como está pero, se admite, algún momento cómico de más le hubiera caido a esto de lujo... tiene ese desparpajo, tan agradecidamente falto de afectismo, propio de los tipos, pero un par de carcajadas quizá le hubiera dado el empujón definitivo partiendo del notable (muy alto) en el que habita.

GUZZTÓMETRO: 8'5/10

PROPUESTA CHUNGA DEL MES

Uno empieza tantas secciones y chorradas varias en esto del blog que siempre quedan opciones como la presente... "Propuesta chunga del mes" empezó como un reto al lector para que este (y uno mismo, si me veo con el valor necesario) se meta entre pecho y espalda un auténtico truño de film (por así llamarlo) que haga malo aquello de "para poder opinar hay que conocer las cosas primero"... Son "cosas" estas que ya se ven que hieden cosa mala desde el mismo planteamiento inicial. Y sin duda a caber. Por ejemplo, es evidente que la primera peli (ídem del anterior paréntesis) del engendro de propuesta mensual esta, "No es país para viejas", tiene que ser una auténtica bazofia de cabo a rabo. A su vez, la de hoy, no parece irle a la zaga: "Frogs" ("Ranas asesinas", 1972). Que tiene además el añadido de ver a una vieja leyenda como Ray Milland (si si, el del "Crimen perfecto" de Hitchcock o los "Días sin huella" de Wilder) en sus horas más bajas y funestas. El otro actor famoso es Sam Elliot, muy jovenzuelo aquí tras ver algún fotograma del pastelazo en cuestión, y aunque no tenga el prestigio y oficio del anterior me supongo que, igualmente, vendería a toda su familia a Satán con tal de poder borrar esto de su filmografía... En fin, agarrarse a donde podáis que aquí vienen poster y sinopsis.


SINOPSIS. La familia de Ray Milland se reúne para festejar su cumpleaños en su propia isla particular, sin sospechar que acecha una invasión de animales de todo tipo liderados por anfibios. Los animales van asesinando a los coprotagonistas y la situación se agrava ante la terquedad del viejo, que se niega a ser evacuado...


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Pd2. Croac !