jueves, 6 de diciembre de 2012

ROCKUMENTAL: "EL DELIRANTE EXILIO DE LOS ROLLING STONES" (2010)

Puede que este muy visto este documento pero me la trae bien floja y, además qué narices, no lo pude evitar. Cuarenta años de "Exile"... De "rocks off", de "let it loose", de "tumbling dice", de "happy", de "rip this joint", de "ventilator blues", de "loving cup" (glorioso etc). Que no te vendan la aeromoto amigo del futuro (esto lo pongo así por si alguien lee esto después de mil años por algun tipo de improbable accidente patafísico): los Beatles fueron la mejor y más importante banda del Rock y, mismamente, los Rolling Stones la única competencia REAL que tuvieron y, de alguna (y muchas) manera(s) todo lo que estos fueron queda recogido aquí, en el cojonudísimo e indispensable "Exile on Main St.". Y es que, al fin, todo lo que hicieron los Fab 4 entre el 64 y el 69 de la mano con lo que hicieron los Stones entre el 65 y el 72 es inalcanzable e irrepetible por nadie (en este plano existencial, por lo menos) y el disco de este rockumento de una hora es, cronológicamente al menos, la coda de todo ello. Para devorar con fruición (y aunque, fácil que así sea, no sea la primera vez que se videa).

El Delirante Exilio de los Rolling Stones

(Pd. Si vale, no es el video en el propio blog sino un linkeo directo... pero es que así luce más coñe, y entiéndaseme)

lunes, 3 de diciembre de 2012

ROCKUMENTAL. "loudQUIETloud: A FILM ABOUT THE PIXIES" (2006)

"LQL" es un documental estrenado en 2006 que gira en torno a la reunión pixieliana de mediados del 2004 (y en adelante proyectada, para una serie de sucesivos "atracos" veraniego-festivaleros que hasta el presente, o poco menos, llegan). Esto és: no es el documental que muchos puedan (podamos) esperar donde se explica porqué el cuarteto de Boston se convirtió, para un ingente considerable (entre el que me cuento de todas todísimas), en la mejor banda de rock de manera incontestable durante esos cinco años de singladura (1987-1991) que van, a su vez, del EP "Come on Pilgrim" al "Trompe le Monde" (que gracias de nuevo Maese Chals por tan magnífico presente en forma de single vinilero del "planeta de sonido"). Siempre he pensado, por otro lado, que buena parte del gran secreto de los de Black (a parte de sonar de reputísima madre, obvio) és precisamente lo exiguo de su carrera y és por eso que aun pensando lo que pienso (insisto que en ese lustro no les tose ni dios en base a mis querencias), nunca los pongo abiertamente por encima de mis otras debilidades del más mejor indie rock yanqui (recuerdo por cojonésima ocasión: Replacements, Sonic Youth, Dinosaur Jr y -a veces- los Hüsker Dü). Siempre queda la duda de que hubiera pasado si los Pixies hubieran desarrollado una carrera longeva a lo SY... ¿Hubieran caido en la medianía con el tiempo o serían los más grandes desde los mismísimos Fab 4?... Aunque es por ello precisamente -por lo exiguo- que su legado lejos de caducar, creo yo, sigue creciendo y creciendo sin verse el fin (es bastante incontestable que la fiebre Pixie, de cara al gran público, se desarrolla o/y arranca mayormente con estos ya extintos y con el boom del "grunge" -con el que no tiene absolutamente nada que ver- y derivados). Queda "encapsulado" en magnética roca forever y atrayendo, sin remisión, a todo bicho viviente que se acerque ni que sea de lejos. Ya es lo que tiene ser la banda más newaver del punk, o/y la más punk de la new wave (aunque llegaran más que tarde a los mejores good old times de una y otra cosa, por supuesto). Por una u otra razón esta gente dio con la tecla justa en el momento clave y, a día presente, el mismo Bowie que tanto se ofendió en su momento ("cuando triunfó Nevermind me cabree muchísimo... era un expolio a los Pixies en toda regla") ya no tiene motivos casi... Es ya moneda corriente entre amantes del rock, y tampoco se tuvo que esperar tanto, ver a los Nirvana como una especie de versión facilona para los teenagers enchufados a la Mtv en "non stop mode" de los infinitamente superiores Pixies (que tampoco es del todo justo, "Nevermind" no me parece una quinta parte de lo que muchos millones consideran pero de malo no tiene nada y, en cualquier caso, "In utero" es un discazo). De hecho, el rockumental de marras del posteo empieza con fundido negro seguido de un esclarecedor: "Básicamente quería imitar a los Pixies" (Kurt Cobain)... ¿Y por qué he aprovechado, sin disimulo que valga, para meter una parrafada sobre la banda en vez de centrarme en el documento visual del título?. Pues además de por un caso flagrante de publicidad falseada porque, básicamente, el documental es más biográfico, y con cierto tufillo pseudoamateur, de un momento concreto para con los cuatro músicos (que ha sido de su vida, en que punto estaban antes de la reunión) que otra cosa. Vaya que me pasó con esto algo similar al PJ20... Que manía...  coño, que yo no admiro a las personas, solo a los músicos... Y así , cómo no, el resto, ya lo sabemos: que Black y Deal se lleven francamente bien alguna vez es complicado, es un tema de equilibrio de convivencia más cerebral que sincero lo suyo; que Santiago es el auténtico núcleo del sonido Pixie agazapado en un eternamente injusto segundo plano, es otra; que a Lovering, que puede resultar muy simpático o no por lo freakie, poco menos le tocó la lotería por caer en esta banda, también... Y hay algún momento divertido, no lo negaré, como esos primeros ensayos donde están más anquilosados que el copón y siempre és (lo sigue siendo, aunque evidentemente menos y hablo exclusivamente de "directos" que en estudio, ni qué decir, son eternos) refrescante oir sus canciones. Dicho eso segundo por  los registros (demasiado pocos, quizá) de esas primeras actuaciones tras tanto tiempo mostrados en el documento. Pero todo tiene un aire como ominosamente frio, desangelado... No és en definitiva el rockumental definitivo de los Pixies que el fan espera. Y no lo és porque, claro, estos ya no son "aquellos Pixies" (ilustrativo cuando Fatty confiesa que para volver de una manera digna tendrían que empezar de cero, con otro nombre y mucho tiempo juntos de ensayo previo, que en gran medida nunca se habla de nuevo disco seriamente para no embrutecer el intachable legado). Por eso, cuando alguna amistad me comenta que los ha visto en directo alguna vez en los últimos años pienso, en silencio y para mí: "no, a tí unos Pixies recauchutados y con el piloto automático te han sacado unos cuartos para poder contar después que los has visto en directo" (que puede resultar similar -a fin de cuentas SI se ha visto a los Pixies en directo-, pero no és bien bien lo mismo -no son "aquellos mismos Pixies", insisto-)... Los conciertos de los últimos ochenta de los Pixies eran un bacanal total de electricidad y energía, a sabiendas por lo registrado (en video y audio) y los testimonios escritos de la época. Los Pixies desde la reunión de a mediados de la pasada década, por lo visto en las tomas en vivo de algunos de sus clásicos desde este rockumental y algún que otro pasaje televisivo reciente, están bien porque las canciones son las que son pero, ay, solo hasta cierto punto (y no generalicemos, no seamos tan básicos de "hombre, todo el mundo se hace viejo y tal", que hay gentes/músicos que envejecen de puta madre en lo suyo y, de hecho sonando mejor, o/y mucho mejor, con los años)... ni Black parece ya el caniche satánico berreador de antaño, ni la banda suena tan rápida y potente ni, sea como fuere, veo como en Filmaffinity le pueden encasquetar un "7" a este documento... Con lo que sí estoy realmente de acuerdo es con la única crítica que aparece ahí a colación o al menos, más concretamente, con su título: "Where is my money ?"... Los Pixies de los últimos ochenta, primeros noventa, son una de mis bandas predilectas de cualquier tiempo (de las que más -eternos top 10 guzzeros de all the times-) y la mejor en ese periplo ya doblemente comentado para mí... Los Pixies desde 2004, hasta que se demuestre lo contrario,  pagan facturas. Este es el rockumento a colación (felicidades y/o gracias por nada)... mejor invertir el tiempo, esa hora y veinte, en ponerse del tirón por millonésima ocasión sus irrepetibles discos y quede claro (definitivamente) que no lo recomiendo más allá de lo meramente curioso si no se puede evitar.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Y EL GUZZER DE DICIEMBRE DE LA BLOGOSFERA GOES TO...

Vuelve el Guzzer del Mes (tm) tras dos meses de sequía (y no por falta de candidaturas sino por una dura y mera cuestión de tiempo). Teniendo en cuenta que el que hoy se otorga es el de diciembre, aunque queden horas de noviembre, se debe hilar fino (por la parte que me tocas) dado que con él nos despediremos de este 2012... A sumar la presión añadida de dar el relevo al amigo Addison que, ni qué decir, bien arriba dejó el listón. ¿Qué blog tiene pues merecido consenso entre la "élite blogueril" y, a su vez sigo de hace bastante tiempo?... Mmm, bienvenidos/as al más que merecido, y ya quizá algo demasiado postergado en el tiempo, Guzzer de mi archienemigo queridos/as. Bienvenidos/as a Nikochan Island.

Supongo que a estas alturas, y sobretodo de cara a la vertiente más rocanroleante de la blogscene, a nadie parecerá sospechoso que le dé el Guzzer al padrino de mi hija (a tiempo parcial) y archienemigo declarado (a tiempo absoluto). El tipo se ha labrado una considerable y merecida reputación tras seis añitos (que pronto se dice) dándole al tema y, de esta forma, realizando el menda un trabajo de concentración psicosomática brutal hasta que me he convencido a mi mismo para orientar el tema hacia un "no conozco de nada a la persona pero sí al blog", lo cierto es que el asunto -el merecimiento- se me antoja ya más que indebatible. Y es que mucho ha evolucionado/madurado la isla nikochiana desde aquél 2006 y así, en vez de hacer hincapié en las cosas que me acaban o no me acaban de las muchas que abarca el tipo (ese "rollo heterogéneo" és -siempre a mi parecer- uno de sus principales activos y una de sus mayores losas a la vez -recordemos que el "archi" afirma utilizar esto del blog como terapia y por ello el siguiente posteo puede ser sobre la garrafina o sobre su disco favorito de los Grateful Dead-), me llevo el asunto al terreno donde más cómodo se siente el pollastre y donde, según creo yo, resulta más brillante y cojonudo: el mundillo éste del R'n'r, que (por supuesto) es en última instancia la auténtica razón de ser e hilo conductor del ya veterano espacio. Es por ello que, en homenaje al pérfido antagonista y para dar carpetazo definitivo al asunto del "posible enchufe" de cara al Guzzer de este mes (que nanay -y como de hecho ya saben sobradamente los que en verdad sigan las correrías habituales de la island-), me he pegado el currazo de linkear a continuación todos sus "Clásicos Nikochianos" hasta fecha de hoy. Trabajo chinos importante dado que, el pedazo de haragán, no se digna a poner labels en sus entradas... Eso sí, con algunos se puede coincidir y con otros no, pero en cualquier caso mejor fiarse del Nikochan que de los "1047 discos que..." y similares. El "archi" no cobra por ello y, desde luego, hay a mi entender mucha más devoción, garra y soul en sus textos. Y finalmente, of course: Felicidades Nikochan !

… Y atento amigo/a de la blogosfera que, por qué no, el Guzzer del mes que viene puedes ser tú !.

DEXYS MIDNIGHT RUNNERS: "TO-RYE-AY" (1982)
VAN MORRISON: "ASTRAL WEEKS" (1968)
CAT STEVENS: "TEA FOR THE TILERMAN" (1970) / TEASER AND THE FIRECAT (1971)
NEIL YOUNG: "AFTER THE GOLD RUSH" (1970)
THE KINKS: "MUSWELL HILLBILLIES" (1971)
THE DOORS: "WAITING FOR THE SUN" (1968)
THE WHITE STRIPES "ELEPHANT" (2003)
ELVIS COSTELLO & THE ATTRACTIONS: "ARMED FORCES" (1979)
STEVIE WONDER: "INNERVISIONS" (1973)
RADIOHEAD: "OK COMPUTER" (1997)
THE ROLLING STONES: "BETWEEN THE BUTTONS" (1967)
RAY LAMONTAGNE: "TROUBLE" (2006)
QUEEN: "QUEEN II" (1974)
THE SMITHS: "THE QUEEN IS DEAD" (1986)
DAVID BOWIE: "THE RISE AND FALL OF ZIGGY STARDUST AND THE SPIDERS FROM MARS" (1972)
QUEEN: "THE GAME" (1980)
JETHRO TULL: "AQUALUNG" (1971)
THE BEATLES: "ABBEY ROAD" (1969)
THE WHO: "THE WHO SELL OUT" (1967)
JOHN LENNON: "PLASTIC ONO BAND" (1970)
ERIC CLAPTON: "461 OCEAN BOULEVARD" (1974)
THE SMALL FACES: "ODGEN'S NUT GONE FLAKE" (1968)
DOCTOR JOHN: "DR. JOHN'S GUMBO" (1972)
THE KINKS: "ARTHUR OR THE DECLINE AND FALL OF BRITISH EMPIRE" (1969)
KIKO VENENO: "ÉCHATE UN CANTECITO" (1992)
THE DOORS: "THE SOFT PARADE" (1969)
BOB DYLAN: "NASHVILLE SKYLINE"(1969)
PAUL WELLER: "STANLEY ROAD" (1995)
JETHRO TULL: "SONGS FROM THE WOOD" (1977)
THE KINKS: "THE VILLAGE GREEN PRESERVATION SOCIETY" (1968)
SIMON AND GARFUNKEL: "BRIDGE OVER TROUBLED WATER" (1970)
THE ROLLING STONES: "TATTO YOU" (1981)
ROD STEWART: "EVERY PICTURE TELLS A STORY" (1971)
RYAN ADAMS: "HEARTBREAKER" (2000)
THE DOORS: "STRANGE DAYS" (1967)
PETER GABRIEL: "II/-SCRATCH-" (1978)
MIKE OLDFIELD: "TUBULAR BELLS" (1974)
THE WHITE STRIPES: "WHITE BLOOD CELLS" (2001)
JAMIE T: "KINGS & QUEENS" (2009)
BLUR: "13" (1999)
MILES DAVIS: "KIND OF BLUE" (1959)
THE ROLLING STONES: "BEGGAR'S BANQUET" (1968)
NIRVANA: "NEVERMIND" (1991)
GEORGE HARRISON: "ALL THINGS MUST PASS" (1970)
THE WHO: "TOMMY" (1969)
BRENDAN BENSON: "ALTERNATIVE TO LOVE" (2005)
LED ZEPPELIN: "LED ZEPPELIN I" (1969)
THE DOORS: "MORRISON HOTEL" (1970)
LAMBCHOP: "WHAT ANOTHER MAN SPILLS" (1998)
THE ROLLING STONES: "STICKY FINGERS" (1971)
DAVID GRAY: "WHITE LADDER" (1999)
AC/DC: "BACK IN BLACK" (1980)
RINGO STARR: "RINGO" (1973)
THE WHO: "A QUICK ONE" (1966)
THE ROLLING STONES: "GOATS HEAD SOUP" (1973)
PAUL SIMON: "PAUL SIMON" (1972)
ELVIS COSTELLO & THE ATTRACTIONS: "THIS YEAR'S MODEL" (1978)
BOB MARLEY & THE WAILERS: "EXODUS" (1977)
BOB MARLEY & THE WAILERS: "CATCH A FIRE" (1973)
THE WHO: "QUADROPHENIA" (1973)
THE ROLLING STONES: "LET IT BLEED" (1969)
PETER GABRIEL: "SO" (1986)
THE DOORS: "L.A. WOMAN" (1971)
JETHRO TULL: "STAND UP" (1969)
MICHAEL JACKSON: "THRILLER" (1982)
BUFFALO SPRINGFIELD: "RETROSPECTIVE: BUFFALO SPRINGFIELD" (1969)
LOU REED: "CONEY ISLAND BABY" (1976)
LOU REED: "TRANSFORMER" (1972)
THE WHO: "WHO'S NEXT" (1971)
THE KINKS: "LOLA VS. POWERMAN AND THE MONEYGOROUND" (1970)
THE DOORS: "THE DOORS" (1967)
PAUL WELLER: "WILD WOOD" (1993)
THE ROLLING STONES: "SOME GIRLS" (1978)
SUPERTRAMP: "CRIME OF THE CENTURY" (1974)
JEFFERSON AIRPLANE: "SURREALISTIC PILLOW" (1967)
TALKING HEADS: "LITTLE CREATURES" (1986)
PAUL SIMON: "GRACELAND" (1986)
VAN MORRISON: "MOONDANCE" (1970)
CSN&Y: "DEJÀ VU" (1970)

... Hala, y salvo descuido ya estaría la cosa (hasta día presente, recuerdo). Solo queda esperar plácidamente que el asunto siga creciendo y creciendo que, por supuesto, nos consta que el malvado Archienemy tiene candela para rato con estos ya clásicos "Clásicos Nikochianos". A modo despedida, cómo no:


miércoles, 28 de noviembre de 2012

"OCTOPUS" / GENTLE GIANT (1972)

Llevo un par de meses de reencuentro con los Rush (desde "el del búho" hasta el "signals", como siempre, que es lo que mejor me conozco) que no se los salta ni el Tato. Es normal, es de esas que ya me ocurren cada tanto y sin planificación previa que valga. Qué se le va a hacer... son Rush, caray. Sin embargo, admito que mediante al discurso del genial trio canadiense acabo a veces re-visitando por cojonésima ocasión a esos Genesis setenteros del "nursery" al "lamb lies...", pues eso es precisamente mi deleite progresivo favorito de siempre... Y és al olorcillo de esto que descubro/descubrí a los tal Gentle Giant de los que, admito sin reservas, no tenía ni papa hasta hace poco menos de un mes. La cosa fue que me acerque al Allmusic para ver si le habían negado las cinco estrellitas a mi idolatrado "Foxtrot" para saber si tenía que cagarme en alguien o no... Tras cerciorarme que así és (faltaría que "time table" y cia no tuvieran la máxima puntuación !) veo abajo, en lo de "similar albums", una portada que me llama la atención: "Three friends" de estos Gentle Giant. Me voy a su ficha y veo que los tal GG  tienen media docena de discos muy bien puntuados en el primer lustro setentero... Así que como estoy de un rollo "progre" importante y, de siempre, tengo tendencia natural a girar la vista hacia atrás antes de leerme revistas de mode para hacerme con moderneces de última horná, me hago por medios "mediafuegueros" con la que, según Allmusic, es su gran masterpiece. Que además se llama "Octopus", cojonudo. Tras ya bastantes días de escuchas, flipando lo que no está escrito, afirmo sin titubeos que me haré con esos seis discos por la misma flauta de Mr. Anderson. Tienen, si cogemos éste cuarentón ya "Octopus" como referencia, el "ademán setero folkie" de la mejor ISB que tanto me gusta, pasajes pseudojazzísticos a lo King Crimson al ser también un combo claramente avezado al "art rock" y, atención, una épica (con flirteos medievales más que evidentes) cercana a esos Genesis de los primeros setenta tan de mi agrado. Y sin alcanzar, argüiría con sabiduria alguien más puesto en ciernes, el nivel de los picos de esas bandas (apartando de la ecuación a la Incredible String Band que es un mundo al margen), sí me parecen harto interesantes por lo hasta ahora (poco, se admite) escuchado. Y eso que no me han parecido especialmente inmediatos los puñeteros con este disco del pulpo pero, ojo, que son de esta gente que va empapando hasta hacerte linea para alcanzar bingo. Todo un mundillo a descubrir estos Gentle Giant me temo (y para bien, por supuesto). Seguiremos informando pero, por ahora, me vuelvo con el pulpo one more time...

Pd. Aprovecho, no se me pase, para recomendar encarecidamente el blog de Benet Rockfloyd a todo amante del progresivo que se precie. De hecho, ahí dejo también su esclarecedor posteo sobre el disco de hoy que recién/ahora descubro y que no hace sino dejarme todavía con más mono de estos apacibles gigantes...
Pd2. Y collons que bonica és "think of me with kindness", que si no lo pongo se me caen los dedos.

lunes, 26 de noviembre de 2012

"WRECKING BALL" / BRUCE SPRINGSTEEN (2012)

A ver a ver a ver, hijos de la bloguería... Que tenga que venir el que suscribe, chapuceramente si se quiere, a pedir un poco de mesura para con el genio de NJ y su "wrecking ball", unos nueve meses después de su puesta de largo, tiene su guasa... Por supuesto hay excepciones como el amigo Chals que (como era de esperar) no faltó a su visita a la coherencia... Estaba todo el mundo poniendo al Boss a caldo y se marcó este posteo reivindicativo tan currado y recalcitrante. Por supuesto el que suscribe, como casi siempre que se halla ante un disco que tanta controversia crea, optó por dejar correr un poco el rio y así afirmo, a día presente, que siento que "wrecking ball", un señor álbum, correrá suerte afín a la del "the whole love" de Wilco (que ahora "mola" pero al que también se puso -precipitadamente- a caer de un burro, o mayormente, tras unas escuetas primeras escuchas con el rostro contraido por la predisposición negativa imperante del personal). La puntilla estuvo cuando el inefable archienemigo escribió un posteo en el que poco menos pedía la jubilación del afamado músico si esto era todo lo que podía ofertar... Mostré mi disconformidad en los comentarios (plagados de opiniones parejas a las del querido archi) y, para más inri, aparece Joserra diciendo que aquellos que disentimos igual no hemos entendido la entrada y tal... Tócate los cojones !. A ver, que yo conozco a este pollastre desde hace más de una década y sé lo mucho que le gusta parte importante de la obra del Boss y no pongo en duda su criterio pero, para este caso, sí (y mucho) su opinión, otra cosa es que (no se dude) yo nunca haga ley de la palabra de nadie y los consensos son para la estadística y la estadística, finalmente, me la paso yo por el lado oscuro de la luna y alrededores. De esta forma en estos días en que Dylan y Young son reconocidos por enésima ocasión, y merecidamente no lo dudo, prefiero darle al rewind unos meses y volver a lo de Springsteen. Que "wrecking ball" no és "Born to run" o "Nebraska" es de una profundidad zen prácticamente solo ubicable en alguna pagoda especialmente recóndita y lejana del Tíbet (nos ha jodido), dicho ello, ¿es acaso "Tempest" tan bueno como "Blood on the tracks" o/y alcanza "Psychedellic pill" al "Rust never sleeps"?... Hasta me meo en jardín propio si hace falta: ¿acaso el cojonudo y también reciente "National ransom" costellero admite comparación con "King of America"?. Los ejemplos son ingentes, vaya qué sí. Y sin embargo, no falla, cada maldita vez que el de NJ ha sacado nuevo disco desde el "The rising" (inclusive) hasta hoy han sido legión los que han entrado a matar sin llamar al timbre siquiera. Y, con todo, este Boss de nuevo milenio no me parece, en absoluto, nada desdeñable y (en cualquier caso) muy superior a todos los "héroes" de nuevo cuño aparecidos en la última docena de años que "nos han salvado el rocanrol"... durante unos cinco minutos. Ese "Rising" es un disco la mar de resultón y vitalista como él solo; "Devils...", y su sabio reposo, me parece de putísima madre; Las "Seeger sessions" son un escándalo; el denostado -demasiado alegremente a pesar de su irregularidad-  "Magic" tiene pistas concretas -y no una ni cuatro- del caerse varias veces de culo; y de acuerdo... está "working...", su disco más flojeras e indefendible pero hasta ahí tenemos suelta esa maravilla de apertura que resulta "outlaw Pete" (aunque el resto sea el que és, claro y se admite)... Y de esta forma llegamos al fin a "Wrecking ball", para mí su mejor disco -con material original- del milenio. Tal cual, y a pesar de su única derrapada clara en la infame e infumable (siempre para el menda) "Rocky ground"... Algo similar ocurría con la horrible primera pista del disco de Wilco antes mentado, por cierto y esta ya me la conozco, vaya. Pero, ¿acaso "obladí obladá" se carga el Blanco?. Coherencia (y paciencia), repito. Una pena que el Boss tragara o se decidiera por esto teniendo esa bonus track tan cojonuda en "american land" donde por momentos me parece estar escuchando a los más mejores Pogues (y me encantan los Pogues). 

Y de acuerdo que "wrecking ball", objetivamente, no es la octava ni la novena maravilla a lo mejor pero si és, ante todo, un Señor Disco (me repito cual morcilla, sí). El tema titular es imparable sin más a añadir, "death to my hometown" es un bicho de narices que no debiera obviarse por una mera cuestión de justícia sideral (como "your own worst enemy" de "Magic"), "Jack of all trades" nos devuelve a los magníficos pasajes oscuros de "Devils...", "Shackled and drawn" es puro r&b a lo "Treme", la inicial "we take care of our own" parece, por momentos, secuestrada del "Born in the USA" (que ahora va a resultar malo y todo...) y el rollo arrastrado de menos a más de "you've got it" está tremendo, aunque (se admite) quizá todo palidezca ante esa "land of hope and dreams" donde por momentos se nos aparece, directamente, la sombra de Clarence (fade in a lo "jungleland" -sin comparar que ello es incomparable, perse-  incluido... qué coño se puede pedir más)... Ah, y me parece cojonudo que todos/as aquellos/as que echan maldades a ésta "wrecking ball" pero se llenan la boca con las "Seeger" se olviden de ese final con "We are alive"... Muy lógico, todo, si... Sin duda los na-na-na de "easy money" o el sobreafectismo de "this depression" son lo que menos me convence (obviando lo de "Rocky ground" ya comentado, que es indigna del Boss y algo así como la alcaldesa vitalicia de Chungolandia). Tres que no me gustan/acaban de doce (contando aquella bonustrack). Si el Boss me garantiza nueve canciones como estas por disco, y al precio que está la merluza hoy por hoy, me tatuo la portada de "Human touch" en las nalgas si es necesario para que saque uno por año. Y yastá, ahora tiren con bala envenenada si lo creen necesario que, no se dude, lo que és uno ya se quedó descansado.

Pd. Pérdonales Jefe, que no saben lo que dicen...

Fe de erratas inexcusables: No me merezco ni el agua que bebo... Atención por favor al pedazo de posteo pretérito, y también reivindicador a colación de la entrada de hoy, de nada menos que el maestro Tsi (que siempre está en mis oraciones ni qué decir). No problem, por eso, mi hija ya me está dando de leches con el sonajero a modo penitencia... no me merezco otra por la flagrante omisión.

EL DEMONIO DE LAS ARMAS (1950)

INTRO. Esto del cine es la repera, oigan... Y vaya tan campechano inicio porque nunca deja de maravillarme la de referencias enormes, sorprendentes y/o "meramente" cojonudas que por suerte (enorme suerte) nos esperan siempre -o eso pareciera-, latentes y silenciosas como ellas solas las puñeteras, por ser descubiertas. Como, bien fácil de deducir resulta, ésta "Gun crazy" que viera por primera vez rondará hoy el par de años. Seguramente el título más recordado del realizador Joseph H. Lewis cuyo grueso de su obra se desarrolla entre los 40's y los 50's (y avezado, mayormente, al mundillo del noir). Joya a descubrir/re-descubrir que, atención, servirá de impecable vademecum para un retahíla de films posteriores con fugitivos en "carretera y manta mode" siendo aquella "Bonnie & Clyde" de Arthur Penn (1967) el ejemplo más claramente evidente.

"SINOPSIS PRESTADA". Bart Tare, un veterano de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), es un hombre emocionalmente desequilibrado que desde que era niño vive obsesionado con las armas. Cuando conoce a Annie, una mujer fatal, se deja arrastrar al mundo del crimen. Unidos por su afición a las armas, la relación de la pareja desemboca, entre atraco y atraco, en un torbellino de pasiones y situaciones peligrosas.

A FAVOR. Fantástica historia tan abierta a romances como a, inevitables, fatalismos merced, sobretodo, a la tan bien dibujada relación de un duo protagonista de traca. Y es que tanto ese John Dall (el más cabrito de los dos malosos de "La soga" para ubicarlo rápido) como esa  más que sugerente Peggy Cummings (que se come la pantalla) ejerciendo de enfermiza femme fatale, realizan un trabajo de matrícula. Y ojo con esas bondades visuales de Lewis como el atraco que escuchamos desde un plano fijo del interior de un vehículo o, especialmente, esa magistral resolución entre juncos que vale quilos y quilates. Como magistral resulta también, por cierto, ese metraje medido cosa fina y su ritmo con bien poca tregua en crecimiento continuo... Por supuesto, se insiste, el final se ve venir de lejos pero (de verdad) esta historia de este par de (¿trágicos?) amantes de las armas se antoja como bastante recomendable. Y se insiste también con la innegable ascendencia sobre obras futuras que aquí  encontramos.

EN CONTRA. Quizá el hecho de que el cargar todas la escenas, de principio a fin, sobre los protas (juntos -mayormente- o por separado) desdibuja un algo bastante el rol de los secundarios. Que también los hay claro, y bastante buenos (y, por ello mismo, desaprovechados pudiera fácilmente parecer).

CONCLUSIÓN. Magnífica muestra de cine negro yanquiloide clásico clara e injustamente eclipsado/infravalorado por la comparativa con otras cimas del género de aquellos años o algunos antes. Realizada, además, bastante antes que todo cristo se llenara la boca con el concepto "road movie" y aunque, en verdad, aquí tenemos más un descenso a los infiernos que cualquier otra cosa... Como bastante recomendable, a modo despedida y aunque me repita nuevamente (que lo hago con toda la intención).

GUZZTÓMETRO: 9/10

domingo, 25 de noviembre de 2012

EL VERDUGO (1963)

INTRO. Ya tocaba que apareciese el gran Berlanga por aquí. Incomprensible de hecho que no lo hiciese antes teniendo en cuenta que estamos ante uno de mis realizadores más admirados en general y el predilecto de nuestras latitudes en particular. He optado por "El verdugo" porque, directamente, me parece su film más categóricamente incontestable. Sensiblemente superior, siempre a mi parecer como me gusta matizar, a su otro par de tótems indiscutibles más o menos consensuados ("...Marshall" y "Plácido") , así como (y esto ya me jode un algo más pero la honestidad es una virtud, o eso se suele comentar y tal) mi largometraje fetiche del cineasta: la enorme "Calabuch", por el que nunca me pasan los años... Y confieso, a colación y de cara al cine patrio, que todavía sigo esperando en sueños que alguien mezcle los personajes de "Calabuch", con la pericia visual de "Muerte de un ciclista" y la fuerza y desgarrado ingenio de "El ángel exterminador", pero por de pronto (y con los permisos que procedan según pareceres)  hoy le toca a "El verdugo", que quizá no sea tanto (qué film lo és, en definitiva) pero para nada es poco y que ahí queda. En realidad no hay premio de consolación que medie, of course, estamos de nuevo ante una de las mejores películas de la Historia del Cine... ... ... ...
¿Todavía hay alguien esperando que ponga la coletilla "español"?, porque no hay intención, la verdad.

"SINOPSIS PRESTADA". José Luis, el empleado de una funeraria, proyecta emigrar a Alemania para convertirse en un buen mecánico. Su novia es hija de Amadeo, un verdugo profesional. Cuando éste los sorprende en la intimidad, los obliga a casarse. Ante la acuciante falta de medios económicos de los recién casados, Amadeo, que está a punto de jubilarse, trata de persuadir a José Luis para que solicite la plaza que él va a dejar vacante, lo que le daría derecho a una vivienda. José Luis acaba aceptando la propuesta de su suegro con el convencimiento de que jamás se presentará la ocasión de ejercer tan ignominioso oficio.

A FAVOR. Llegado casi el medio siglo, la hora y media de "El verdugo" sigue pareciendo una tercera parte, o cuanto menos la mitad, de la misma. Tal cual. Y tal es la virtud de la creatividad y elección de ritmo narrativo de la dupla Berlanga-Azcona desde el libreto aquí alcanzada (ayudados por el italiano Ennio Flaiano según consta en créditos). A José Isbert habría poco menos que canonizarlo por su interpretación y no muy atrás, que no es poco complicado, se queda el protagonista Nino Manfredi con lo suyo. Los secundarios están todos niquelados, destacando (obvio)  a la Sra. Penella por temas de tiempo en pantalla, a pesar del poco chance a rascar (que los dos protas lo son mucho). De ahí me quedo, faltaría, con los sres López Vázquez y Sazatornil ni que sea por lo mucho que, particularmente, me alegran siempre cualquier guiso este par de cracks. Tremendo, por otro lado, el sopapo a lo absurdo de los procedimientos burocráticos que se marca el maestro, ni qué decir. Y finalmente, para no alargar, "solo" queda deleitarse con su mezcla de bondades cómico-negruzcas que te esperan agazapadas en no pocas esquinas del metraje y, claro, esa resolución de la trama central que se ve venir de tan lejos y que, así lo entiendo yo, acaban por configurar uno de los finales más patéticos y brillantes a la vez que quien sea se pueda echar a los morros. Y es que puede parecer tópico (de acuerdo) pero es que, realmente, esa escena final donde hay tantos que acompañan al reo condenado como al otro está a la altura de lo que de la gana de mentar en toda la, más o menos centenaria, singladura del medio.

EN CONTRA. Parida sin duda pero, de la misma forma que en el anterior "Liberty Valance" me hubiera gustado más que la protagonista femenina se hubiera quedado con el rudo Duque en vez de con el blandengue Stewart, aquí esa breve escena de resolución en el barco de vuelta antes de zarpar  siempre me ha estorbado un poco... La fuerza de lo acontecido en el final de la secuencia que precede, tan famosa y arriba mentada, siempre me ha parecido un broche bastante más definitivo y con mucha más garra.

CONCLUSIÓN. Obra maestra del gran Berlanga con la que muucha gente aprendió, aprende y aprenderá, tras ya un primer visionado, a leerse un poco más mejor las cosas antes de firmarlas...Una de las comedias negras más logradas de cualquier época o lugar con unos protagonistas totalmente inolvidables y cuyo visionado (y revisionado) regular se antoja siempre necesario. Otra masterpiece absoluta, al menos para su humilde servidor.

GUZZTÓMETRO: 11/10

sábado, 24 de noviembre de 2012

EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (1962)

INTRO. En la entrada sobre los "Centauros del desierto" (11/10 sin vacilar en el Guzztómetro) creo que hubo quien me malinterpretó... Sí me gusta, y no poco precisamente, parte significante (que no todo) de la filmografía de Ford que he tenido la dicha de catar. Lo que ocurre/ocurrió es que apostillaba que no soy un incondicional, que hay algunos realizadores que me agradan más. Fin del asunto (tampoco pienso que merezca más cancha). Me parece mucho más interesante ir encarando el film de hoy. Pero antes, ya que los menté... "Los centauros", madre mía que film... Y se entiende através de ese (irrepetible) largometraje que, para muchos seguidores del medio/arte, Ford sea una especie de Dylan que hiciera por el western clásico lo que el de Duluth por el folk, sino más. Esto és: llevarlo al siguiente nivel, pura y llanamente, trascendiendo géneros como quien se sacude una migaja pan de la solapa. La fuerza de  planos y secuencias (tan desorbitadamente abiertos a veces como siempre concretos a su vez) en esa película es patrimonio de la humanidad (y de la galaxia si se quiere)... pintura en movimiento, vaya qué sí. Pero, ojo, que todos Beatles tienen unos Stones y todo Tiziano un Tintoretto... Y hasta, cómo no, "los del desierto" tienen un duro competidor al abarcar la obra fordiana: "El hombre que mató a Liberty Valance", nada menos y para la ocasión. Que, curiosamente si se quiere, es diametralmente opuesta a la otra en no pocos sentidos... La una es épica, una misión/búsqueda a campo abierto (no exenta de otros significados), mientras que la de hoy es más estática (mucho más), aunque también más concreta de acuerdo a sus personajes/diálogos . Ambas son imprescindibles, en cualquier caso, para no alargar y ni qué decir ya a estas alturas.

"SINOPSIS PRESTADA". Un anciano senador del Congreso de los Estados Unidos, Ransom Stoddard (James Stewart), relata a un periodista la verdadera historia de por qué ha viajado junto a su mujer Hallie (Vera Miles) para acudir al funeral de un viejo amigo, Tom Doniphon (John Wayne). Todo comenzó muchos años atrás, cuando Ransom era un joven abogado del este que llegó en diligencia a Shinbone, un pequeño pueblo del Oeste, para ejercer la abogacía e imponer la ley. Poco antes de llegar a su destino, es atracado y golpeado brutalmente por el temido pistolero Liberty Valance (Lee Marvin)...

A FAVOR. Aunque, nadie se engañe, "Liberty Valance" és a pesar de lo vertido en la "intro" un film visualmente muy potente (la escena del asalto inicial misma o esos ambientes cerrados donde Ford no deja espacio por llenar on screen, vayan como rápidos ejemplos -y sin omitir que cuando sale la Miles parece, a veces, que sale el sol aunque sea medianoche-), és a mi humilde parecer en la construcción de roles y (SOBRETODO) en el significante que representan donde ésta película ya excelente de por si, sin ulteriores lecturas, alcanza el cielo definitivamente... No sé realmente si lo de "western crepuscular" es una pseudoetiqueta que alguien se inventó exclusivamente para Ford, o para él mayormente, pero es que a veces no me queda otra que pensar. A sumar ahora lo magistral de elegir el flashback como introducción (y mayormente como se utiliza) donde se nos muestra lo recogido de lo sembrado tanto tiempo antes. Sí, el factor tiempo es también/nuevamente importante en este film (hay, por nuevo ejemplo, un lapso por ahí en medio en el que se nos deduce rápido que ha transcurrido un largo intervalo en la trama sin que, gran mérito, ésta se vea cercenada en modo alguno). Pero, volvamos, la mejor manera de asimilar y disfrutar el asunto, siempre según lo ve el menda, es sintetizando a los tres roles principales. Tenemos primero a un James Stewart (algo panoli, que el personaje lo requiere) que nos trae "leyes y ilustraciones" al far west con marcado espíritu pionero...  Éste representa la evolución, los nuevos tiempos que han venido para acabar con "la ley del más fuerte/rápido" que rige, cada vez menos, el presente. Le sigue un pérfido Lee Marvin, retrógrado y celoso de dicho presente como el forajido que és (y le encanta ser ya que no conoce otra realidad)... Aquí está uno de los golpes maestros del realizador para mí: si se analiza un mínimo el personaje de Marvin, Valance, no tiene razones inmediatas para detestar tanto al personaje de Stewart pero, sin embargo, no se pierde ocasión en pantalla para que el malvado muestre su desdén y antipatía natural por el otro (miedo a los cambios en definitiva y, para lo que nos ocupa, el fin de una acepción de  vida que se presumía firme hasta ahora... pues si no és este "panoli" será el siguiente, por supuesto). Y a la postre tenemos al Duque, claro. Que es cuarto y mitad de cada... Resulta (resumiendo) rudo y chulesco -puro "far west old school"- como el uno, pero comprensivo y civilizado - o intentándolo al menos- como el otro. Un héroe local que también empieza a verse algo desplazado por esos nuevos tiempos y que deberá hacerse a un lado en la trama hasta que, y debe entenderse el factor autosacrificio del hecho al final, no le queda otra que tomar partido. Y ya estaría, a partir de ahí solo queda deleitarse con las tan magníficas puestas en escena y empezar a disfrutar cual gorrino/a de la historia pues, mucho más allá de un folletín a tres bandas (que hasta podría funcionar como obra teatral según como), es el fin de una era lo que aquí se nos explica.

EN CONTRA. Que la Miles se quede con el mogigato Stewie en vez de con el vacilón y brabucón Wayne... Ande vamos a parar.

CONCLUSIÓN. Mi otra película favorita de Ford que, de nuevo, trasciende mucho más allá de géneros para quedarse indeleble en esa tan privilegiada lista de largometrajes (de cualquier lugar  u época) que hay que tener controlados se mire por donde se quiera. Prodigio de tiempo y espacios de Ford con, faltaría, una colección de escenas icónicas a encumbrar forever... ¿Muy rimbombante todo, te parece?. Pues me he contenido, que se sepa, que el Sr. Valance se merece eso y lo que se tercie... Contundente y básica "Masterpiece".

GUZZTÓMETRO: 11/10

martes, 20 de noviembre de 2012

"FROM HELL" / ALAN MOORE-EDDIE CAMPBELL

Inspirado por la magnífica entrada de Gonzalo en su Ragged Glory de "Siete joyas para siete artes", que va lo de hoy. La cosa és que pensando en esto y lo otro me acordé del mundo del cómic (otra opción de arte no aparecida en el posteo del maestro y amigo bloguero era la Danza -como arte- pero mis conocimientos en dicha disciplina se limitan a mi representación en comándita del baile de los pajaritos para un fin de curso de hace más de tres décadas... que lo borde, eso si). El cómic, sigo, denominado desde ya hace bastantes años como "el noveno arte" y mundillo sobre el que no pretendo, dios me libre, pasar por enterado... si acaso enteradillo, y ni eso si me apuran, que si me quitas de la marvel, Neil Gaiman o el autor que veremos a continuación (y poco más) ya empiezo a tener problemas... Aunque, claro, dicho autor es Alan Moore y la novela gráfica en cuestión "From hell". El mejor autor de cómics y el mejor cómic (que "novela gráfica" -que insisto- gusta más a los fieles y desde luego, en este caso, se ajusta mucho más mejor) que conozco.
Para descargar morralla cuanto antes paso de puntillas sobre el film de los Hugues -a colación- de hace un decenio. Si eres fan del original (o sencillamente lo conoces) y vas con ademán comparativo ni te acerques so pena tortura china (básicamente porque se lo pasan por donde amargan los pepinos), y de no ser así... Te prometo que puedes vivir todos tus largos años de vida restante sin verla jamás y seguir respirando tan ricamente (la ambientación -y sin perder el mundo de vista-, la interpretación del gran Holm y, efectiviguonder, se acabo la bolsa de anacardos con este largometraje). Y explicado ello al tema.

Alan Moore, vaya de inicio, dejó de estar como una cabra hace largos años para caer/ascender a un estado de iluminación perpetua y cosmopsicotrillante que solo entiende él  (ver el esclarecedor documental "The mindscape of Alan Moore" de hace unos pocos años para mayor información y si tienen lo que procede -que, mayormente, es de agárrense a donde puedan lo de este señor-). Vaya como rápido ejemplo de ello que el tipo se autorreconoce (a él y a todos los escritores en mayor o menor grado) como magos del cosmos que controlan el nexo de poder donde realidad y ficción se funden en uno y no se qué/cuantas pajas mentales más... Y más que nada no lo sé porque éstas son absolutamente imposible de recordar en su totalidad. Pero, ojo, que una cosa no riñe con la otra... En su faceta de creador de historias, de la que tan bien vive le guste o no de admitir, este "mago del cosmos" es una dinamo de creatividad y talento absolutamente descomunal (ello haciendo corto). A punto de entrar en su sexta década de vida el tipo es poco menos que una leyenda andante en el mundo del cómic (y tanto del comercial como del de autor a partes iguales -cosa con bien poco parangón, ciertamente-) por lo que, sencillamente, quien quiera expandir horizontes con su obra no tiene más que poner su nombre en el buscador de Google y para adelante... Es por ello, por lo innecesario, que en vez de enumerar vidas y milagros del autor me centro en su "Desde el Infierno" pura y directamente y para agilizar el asunto.  Que tampoco debiera llevar demasiado... "From hell" es, resumiendo, la singladura de Jack el Destripador vista (por primera ocasión y en primicia) desde la perspectiva del propio Ripper (y ya desde esa premisa inicial imaginen uds lo fidedigno del film) y aunque, faltaría, no se omitan las acostumbradas pesquisas de Abberline. A partir de ahí solo cabe deleitarse con los incontables aciertos que la nutren, capítulos a capítulo, página a página... El trabajo de documentación es absolutamente desbordante (no faltan los cameos de personajes históricos y/o esos crossovers desde célebres obras ajenas que tanto gustan y que tanto borda Moore -joder, hasta sale Merrick "el hombre elefante" por ahí en medio-). El dibujo de acompañamiento, además y por obra y gracia de Eddie Campbell, es el complemento visual perfecto para la historia que ocupa (y para el tono empleado por el escritor, claro)... Simple, desgarrado, violento y, a su vez y extrañamente, no exento de detallismos cuando se antoja conveniente (el capítulo, mismamente, del paseo en carruaje del "buen doctor" con su esbirro donde el primero hace una visita turística muy particular por la Londres victoriana es lo mejor que he visto jamás vinculado a un cómic, novela gráfica, tebeo o como narices se le quiera llamar). A sumar por supuesto la trama con los masones, la familia real, las putas, las investigaciones y, entre (mucho) más, el contexto histórico y ambientaciones que traspasan tintas para quedarse grabadas a fuego en el subconsciente de todo incauto/a que se acerque con un mínimo de atención. Finalmente recomiendo encarecidamente la adquisición en tapa dura/ tomo único  (pídanselo a quien sea sin vergüenza que vienen las fucking fiestas a ver si cuela), que solo por los extras del final con (parte) del trabajo de campo de Moore vale muy mucho la pena (sí, que aunque tener los diez números regulares -cuya primera edición data de los mid 90's- pueda resultar más vacilón a alguien no hay color, la verdad).

Y, a modo brochero, admitir que si bien puedan haber puristas (y similares/derivados) que no admitan el cómic como ese cacareado "noveno arte", con "From hell" se les puede enviar sin problema alguno a ver crecer la hierba el parque, y a la mayor brevedad si procede, al encontrarnos todos/as ante una obra de arte de tal ominosidad que el entrar en debates se antoja como bastante de gratis (del todo en realidad). Y explicado además todo ello por alguien que, recuerdo, más alla de cuatro referencias básicas tampoco es un erudito del medio... O si se prefiere, sencillamente se limita todo a que el cojonudísimo "FH" de Alan Moore te derrota sin remisión que valga ni pero a valer.

Pd. A modo bonus ahí queda la famosa tonadilla de los Blue Oyster Cult, que no tiene nada que ver con la novela gráfica pero si con el Reaper (en su particular y rocanroleante versión)... al que, visto lo visto con el Sr. Moore, mejor tenerle algo de fear, que tampoco está de más.

domingo, 18 de noviembre de 2012

"UP ON THE SUN" / MEAT PUPPETS (1985)

Este espacio está de capa caída, hay que admitirse. En la chorroencuesta solo han participado ocho amigos bloggeros (cabe decir que hubo problemas ya subsanados, a priori, con el gadget) y por primera vez en muuucho tiempo un posteo se me queda sin comentarios (que no sería un sin vivir de comments lo que aquí se da... de hecho hay varias entradas con solo un comentario pero, coño, ninguno...). Sin duda es culpa del que suscribe por el cambio de inercia del bloj en el último par de meses y pico. Ya no se habla tanto de cine, la principal razón de ser del tema (sí, aún hoy aunque haya a quien no se lo parezca), y meto bastante más entradas rocanroleantes que antes (tampoco creo que ayude -por ejemplo- mi posteo del "comecocos", de acuerdo)... Sin embargo, como a cabezón no hay quien me gane (o poco menos), ahí donde otros harían un cambio de sentido fulminante y para ayer hacia las formas que dieron su "esplendor" al espacio, el que suscribe deja reseña de un disco que en nuestras tierras no conoce demasiada gente (que no poner ni el Tato puede quedar pretencioso y eso, aunque se ajuste más a la realidad): "Up on the sun" de los mid 80's y de los Marionetas de Carne (gran nombre).

Disco éste, dicho ya de entrada y a fin de contextualizar el sonido tipo -o aprox.- de la formación cuanto antes, que me parece directamente obligatorio para los seguidores de aquél fenomenal estreno de los Violent Femmes de unos años antes (entre los que me cuento, faltaría). Y que nadie se equivoque, que aunque los hmnos. Kirkwood tuvieron su momento de gloria al participar en el famoso Unplugged nirvanero (donde se versioneaban hasta tres temas del trío de Phoenix), no fue esto un acto de caridad por parte de Cobain... Más bien de reconocimiento (lo que honra al hacedor del "nevermind") por esta formación que resulta una obvia influencia para un potosí de bandas ulteriores, más o menos conocidas y/o reconocidas, embutidas de una u otra manera en ese engendro denominado a posteriori "rock alternativo" (los Pavement sin ir más lejos les deben la vida y el suelto el cambio a esos primeros Meat Puppets ochenteros). Al buscar por allende las webs, por cierto, muchos descubrirán que su "masterpiece" más o menos aceptada es su segundo álbum del 84 (titulado, de forma harto original, "II"), pero (ay) aunque todo lo que les he escuchado (o en buena medida, siendo más exactos) no me parece superior al susoescrito entre paréntesis, sí es cierto que prefiero los dos inmediatos que le suceden. Y más especialmente, quede claro, "Up on the sun" (aunque admito que tras el "too high to die" del 94 les tengo bastante aparcados y me queda aún mucho por explorar con este grupo). Disco que se puede escuchar sin problemas intercalando entre las "blistter in the sun" y cia del elepé mentado a principio de párrafo y esos Replacements más reposados del "Let it be" y en adelante. Además, por mucho que siempre se menten como influyente banda a derivar del punk rock o new wave yanqui, o como padrinos del cowpunk (suerte de forzada etiqueta para los amantes de los escupitajos y el country a partes afines), la ascendencia de los primeros discos de los Meat Puppets sobre todo el "minifenómeno" lo fi de los primeros noventa me parece como bastante cristalino...Nuevo claro ejemplo, finalmente, del "menos es más" bien entendido, las diecisiete pistas del disco de hoy (del cual decir que la producción es minimalista me parece queda algo corto), además, se escuchan fetén del tirón sin bostezo que medie. Si el dinamismo pixieliano se fundiera con el deje de Mascis (sin llegar al nivelazo de estas dos bandas, perse)  siendo lo resultante producido por el mismo tipo que estaba tras los primeros pasos de unos Sebadoh, Pavement o Built to Spill lo que saldría es el disco de hoy (y sin olvidarme de mentar -que es bien fácil de adivinar- que Claypool y sus Primus tienen igualmente a los Kirkwood en varios pedestales)... De estos Meat Puppets quienes, por cierto y recalco, estaban bastante antes que todos ellos y de los que estos "ellos" (aun siendo superiores a mí humilde parecer) tomaron buena nota. Recomendable y reivindicable. Disco y formación. 

viernes, 16 de noviembre de 2012

"STREETCORE" / JOE STRUMMER & THE MESCALEROS (2003)

El veintidós del mes que viene se cumplirá la década del fallecimiento de John Graham Mellor. Joe Strummer para el mundo entero. Y como por mucho que esperemos a la efeméride exacta la pena no va a ser menos recupero para la ocasión su última grabación registrada en formato elepé. Ese "Streetcore" del título, lanzado trece meses después del fallecimiento de Woody. Todo el que me haya tratado durante un cierto tiempo, vaya a modo intro, sabe que, directamente, The Clash son "mi banda". Me pasa con ellos algo similar a lo que me ocurre con su homólogo en mis gustos con firma solateras (Elvis Costello, y aún a pesar del impagable concurso de sus Attractions)... Y claro que me doy cuenta que los hay más trascendentes (o aún mejores -de los unos y del otro-) para la historia rocanrolera. De hecho siempre que pienso en las mejores bandas del rock lo primero que me viene a la cabeza del tirón, y porque así lo creo és: bitels, estons, zep (y en ese órden además)... Pero la que mento siempre como la cuarta son los Clash. "Mi banda". Lo que por pura causa efecto les convierte en los más personalmente necesarios. Es una pura cuestión de gustos y transmisiones... Puede, a modo ejemplo, que para muchísima gente Marvin o Otis canten mejor pero, ay, es escuchar a Sam ni que sea haciendo gargaras y el día se me mejora ipso facto cosa que el otro par (de genios) no me consiguen, o no de forma siempre inefable. Volviendo sobre Strummer no creo que sea ya necesario a estas alturas repetir por enésima ocasión vidas y milagros de su banda madre ("La última gran banda surgida y que realmente cuenta en la Historia" que leí una vez en el Ruta -olé sus huevos-), pero si me apetecía recordar el disco de hoy que, entre otras, siempre pensaré que es lo mejor que nunca grabó Strummer fuera de los Clash. Ah, y vayan preparando las carteras los incautos que con ese aniversario ya se adivina material "inédito que te supermueres"... De hecho el veintiséis de este mes ya sale un directo ("Live at  Acton") con los Mescaleros que contiene en el tracklist tomas de "London´s burning", "Rudy can't fail", "white riot", "police on my back" o, entre otras (y de los Clash o no), esa maravilla que siempre me resulta "white man in Hammersmith Palais". Y otro día ya me descolgaré con la pseudocrítica de turno sobre algún disco de La banda o con ese documental del "Future is unwritten" de hace unos años, por supuesto, pero hoy y ahora: "streetcore".

Aunque muchos vean y veamos al Strummer post-clash, o post-combat rock ("cut the trap" no existe realmente, es un caso de hipnosis colectiva mundial, no lo olvidemos), como una especie de héroe pre-jubilado en una suerte de travesía del desierto inacabable, lo cierto es que esos últimos años, desde su encuentro con los Mescaleros, el hombre se reencontró al fin como músico y se acomodaba en una carrera en claro y bastante indiscutible crescendo. Así, encontramos bastante a reivindicar desde esos discos firmados con la label Joe Strummer & The Mescaleros de 1999 ("Rock art and the X-ray style") y 2001 ("Global a go-go"), que debían cristalizar finalmente -y en adelante- con este superior "streetcore" que por desgracia nunca viera editado. Esto és, el Strummer músico sí gozaba de muy buena salud y, recién cumplidos los cincuenta, unos cuantos bastantes años por delante la mar de halagüeños. Y es que este disco empieza con un par de highballs tan tremendos como distintos entre sí (vamos finalmente al tema, sí). La primera y vivaracha (y agridulce) "Coma girl", versioneada de vez en cuando en directo por el Boss (toma ya, y por si alguien necesita credenciales de pedigrí), ya te deja de pasta boniato con esa melodía de quilates y el carrasposo y entreñable registro strummeriano. Puro arrojo y pasión, lo mejor que le define como cantante ya de entrada. Completamente distinta se nos aparece "get down Moses" en la que se abraza ese reggae/dub que tanto le fascinó siempre... y sin duda, a pesar del par de gemas "up in heaven" y "somebody got murderer", no sería "Sandinista" la manera correcta de acercarse a los Clash por vez primera pero (y asumiendo que lo mio por esta banda roza lo enfermizo y que aún les respeto y admiro muchísimo más merced a ese tan discordiante triple álbum -"por el precio de uno"-) de haber aparecido por ahí en medio sería esta la mejor pista tras el par apuntadas, y la mejor a colación de lo que en verdad se pretende mostrar desde ese disco. Nuevo viraje dramático hacia el desnudo folk acústico (guitarra en ristre y va que chuta) de esa "long shadow" que Woody escribiera para el mismísimo Cash... Demasié. Aceleramos pulsaciones nuevamente con "arms aloft" y su creciente intensidad, desde la calma entrante, rematada por un cambio de ritmo fetén y que no ves venir. Y de menos a más también se nos presenta "Ramshackle day parade" con su emblemática y tan reposada entrada (esas tres notitas etéreas, puñetero...). De mis predilectas sin duda, gran compañera de alegrías o pesares (según convenga)... y esos coros... Pero es que para más cojones la sigue una magnífica y desnuda versión de una de las Canciones... Ya he escrito en alguna que otra ocasión que no es poco lo que me agrada la obra del hijo de la Sra. Nesta y, más concretamente, que "Redemption song" es mi debilidad total. Una de esas más que selectas canciones que caen inefablemente en cualquier pupurrí guzzero de all the times que se precie (por letra, por bonita hasta el delirio ella, y sin entrar a reparar que estamos ante la última canción del último disco editado en vida por Bob Marley, poca coña). Y Joe sale más que bien parado, faltaría. Desde ahí, cambio hacia la saltarina y casi bailonga "all in a day" que vendría a ser algo así como el single más evidente de la colección (y atención a esa guitarrilla tirando para el final, cosa fina fina). Mucho menos inmediata resulta "burnin' streets" en la que se regresa a una cadencia reposada pero -one more time- algo engañosamente con sus giros y contragiros (con violines, coros y organillo de fondo)... Tras quitarse Joe de nuevo el disfraz de crooner galáctico nos topamos con esa instrumental "midnight jam" que ya desde el título lo dice todo (y ojo a su rollo stoner que te cala sin prisa ni remisión, como quien se rasca lo que te dije). Y finalmente, a modo broche, otra versión de Fats Domino y cia. para la ocasión (y también cojonuda perse) con "silver and gold" y su dinámica folkie-cajun (y con violinaco inclusive de nuevo -quedaría cojonuda como clip de fin de temporada en la no menos cojonuda serie "Treme"-). Y esa frase de despedida: "debo darme prisa para no crecer siendo demasiado viejo"... Piel de corral entero. Gran disco en definitiva, muy recomendable (y aún pasando por encima de todo el tema ajeno a la música ofertada en si -que ahí queda también-), y en el que perderse alegremente por sus numerosas bondades (las evidentes y las agazapadas). A modo despedida de posteo, como no podía ser de otra manera: te seguimos echando de menos Woody.

jueves, 15 de noviembre de 2012

LA TRAMA (1976)

INTRO. Fijarse si soy fan de Sir Alfredo que, comúnmente, lo cuento como mi tercer (en discordia) realizador predilecto tras Lang y Wilder. No soy sospechoso en ese sentido. Pero, argh, el film de hoy... Y, ojo, que no me parece de ninguna manera un mal largometraje (quede bien claro y aún con sus abusos/carencias) pero, repasando vida y obra del genio, la romántica idea de que su último film hubiera sido esa (para mi muy superior) "Frenesí" producida al fin y de nuevo en las inglaterras, la friolera de treinta y tres  años después de aquella tremenda "Posada Jamaica" (descomunal Laughton inclusive), pues como que gusta. Hubiera sido como acabar de redondear del todo un inmenso y brillante círculo. En cualquier caso, y como todo parte como siempre de apreciaciones muy personales, ésta "Familiy plot" de hoy merece serio respeto ni que sea, obvio, precisamente por eso: ser el último largometraje (fuera por tejemanejes con la Universal o por convicción) del maestro.

"SINOPSIS PRESTADA". Blanche Tyler, una mujer que se gana la vida haciéndose pasar por vidente, sabe que Arthur Adamson es hijo ilegítimo de una rica anciana que desea dejarle su herencia. Adamson se ha convertido en un estafador con la complicidad de su amante Fran.

A FAVOR. Pues lo innegablemente entretenida y amena que resulta a pesar de sus dos horas de metraje invertidas en una "trama" (valga lo que te dije) tan poco abierta a arpegios argumentales. Simple pero efectiva que se dice. La dupla de pillastres protagonistas Bruce Dern/Barbara Harris derrocha un carisma y complicidad importantes que,inefablemente, se come con papas a los malosos Karen Black y William Devane (y aún a ese muy secundario aquí Ed Lauter)  que, al no ser precisamente advenedizos del medio, sacan sus papeles sin empezar a sudar y por supuesto. Por otro lado, aunque los tics cómicos corren suerte dispar el tono ligero general -o mayormente- del planteamiento también rema a favor (noir de manual y básico disfrazado de moderno thriller setentero que funciona sin problemas aún huyendo, eso sí, del concepto "suspense" de grandes cimas pasadas). Y, a partir de ahí, solo queda aplaudir detalles de calidad que de haberlos los haylos, naturalmente (lo del bicho que no puede quitarse las manchas por mucho que quiera)... Esa escena del cementerio con plano general, por ej,  en donde el personaje de Dern va cercando a la viuda a más de uno/a puede iluminar el rostro al reconocer ahí al gran maestro que, aún hoy, hay quien insiste en tildar como "grande pero también comercial" (falacia total a mí entender pues pocos realizadores han sido tan abiertamente pegigueros y tocacojones como Hitch). Detalles como ese no faltan en verdad pero, finalmente, aún hoy (que ni recuerdo cuando ví este film por vez primera) confieso si la tan exagerada y trilladísima secuencia del descenso en coche, a toda castaña y sin frenos, me parece una genialidad (más) o una desbarrada por la curra... Eso sí, divertida -la secuencia- lo és y mucho la puñetera.

EN CONTRA. Lo ya más o menos apuntado que queda en la duda de si este argumento merecía alcanzar los ciento veinte minutos. A restar también lo tan desdibujado y fugaz del concurso de las altas autoridades (parece que vayan a tener su peso, ensachando más el grueso del nudo, pero desparecen para no volver y sin previo aviso)  o -repito- esos chascarrillos contados que abiertamente no funcionan (siendo el ejemplo más bochornoso ese guiño final directamente a cámara, a lo serie "Embrujada", por parte de la Harris...). Y, por supuesto (que por favor se lo pido), que a nadie se le ocurra la tropelía de mediar comparaciones con duchas, pájaros y rubias resucitadas...

CONCLUSIÓN
. Entretenida despedida del "Maestro del Suspense" con esta, más que bastante consensuada, "obra menor" que (eso sí) no me atrevo a recomendar a ciegas por sus obvios tirones y lagunas  desde el libreto. Cojonuda para después de comer (o tras siesta) pero, claro, como "film del día" -ya por la noche- más vale recuperar (da igual el número de ocasión  que sea) duchas, pájaros, rubias resucitadas... o/y posadas, sogas, recuerdos, encadenamientos, sombras dudosas, ventanas chafarderas y un etcétera como bastante considerable.

GUZZTÓMETRO: 7/10

sábado, 10 de noviembre de 2012

LOS INTOCABLES DE ELIOT NESS (1987)

INTRO. Sorprende, al navegar por las webs, como este film genera opiniones tan encontradas. Desde quien la tilda (que no son pocos) de "infravalorada" al no estar considerada como la masterpiece que el que toque si considera, hasta ese "tiene todos los ingredientes para ser el enorme bodrio que és" o, más dañino incluso, "no tiene ningún sentido si se tienen más de doce años" que hay quien se marca (quedándose tan pancho). Particularmente y con sus carencias a cuestas me parece un film notable, que no es poco, sobre el que sus detractores parecen empecinarse en colgar una etiqueta del tipo (y en síntesis): "vacuo vehículo de joligú con estrellitas y realizador de renombre"... Y no, no es lo mejor de De Palma, de acuerdo, pero de ahí a ubicarla en la carpeta "truños" hay un recorrido vasto de narices. Y eso que (lo admito) me apunto sin dudas a preferir ese señor De Palma setentero (o ya ochentero pero de clara textura setentera) de "Hermanas", "Fascinación", "Vestida para matar" o el gran festival de "El fantasma del Paraíso"... Es más, hasta largometrajes aparentemente inferiores como "Doble cuerpo" o "Impacto" me tiran algo más que estos "Untochables" al reconocer, ahí sí, la mano y estilo propio que caracteriza (caracterizaba, si se prefiere) al realizador.  Realizador, por cierto, que no firma nada al nivel de sus grandes cimas desde el 93, pero eso es otro tema. A vueltas con "Los intocables", y en cualquier caso antes de entrar a trapo, lo que mayormente quería destacar hoy és precisamente el buen hacer de De Palma tras la cámara... Hay momentos/movimientos francamente logrados en la esta peli que, a pesar de lo que ya comentaré "en contra", merecen un respeto mucho mayor que el mostrado en alguno de los entrecomillados antes mentados. Después, con los años, el propio director se convertirá en el peor enemigo de su (para mí feaciente) credibilidad como "gran cineasta", y aún a pesar de su nada despreciable legado pretérito -misiones a marte o imposibles mediante y entre otras astracanadas varias-, que eso sí (pese a quien pese) ahí queda de cualquier manera.

"SINOPSIS PRESTADA". Chicago, años 30. Época de la Ley Seca. El idealista agente federal Eliot Ness persigue implacablemente al gángster Al Capone. La falta de pruebas le impide acusarlo de asesinato, extorsión y comercio ilegal de alcohol, pero encontrará un medio para inculparlo por otra clase de delitos.

A FAVOR. Ennio Morricone es dios (el año anterior hizo la soundtrack de "La misión" y al siguiente compondría la de "Cinema Paradiso", vayan como rápidos ejemplos) y a partir de ahí sigamos. Existen en este film bastantes momentos de pura calidad desde su realización que quizá se pasan demasiado alegremente por alto (o eso extraigo de algunas de las fugaces opiniones ya comentadas). Así: el plano secuencia del hotel dando entrada al personaje de Capone, el juego de ventanas de cuando se cargan a Connery (no hay spoiler posible que si no se ha visto -cosa rara- se ve venir de lejos), la carrera a los caballos campo atraviesa con esa panórámica exterior tan abierta, la secuencia de homenaje al Potenkin o la carrera por los tejados (puro 70's) donde De Palma se encuentra en su puro elemento natural, no me parecen poca cosa. A sumar planos brutales como por ejemplo el de la niña que explota maletín en mano o, mi favorito (y el de muchos supongo), el plano ascendente final que queda tras aleccionar Capone, bate en ristre, a uno de sus colaboradores... Los actores están todos bien (aunque el dibujo de los personajes no con alguna contada excepción, al menos en mi opinión, como ahora veremos), y ahí queda el Oscar al secundario para el célebre Bond escocés (aunque siempre he pensado que la tremenda sobreactuación de De Niro es lo más divertido y mejor del film en el aspecto interpretativo) Y no, no creo que estemos para nada ante esa "masterpiece" que tantos/as proclaman, pero me parece bastante indebatible que sus dos horas de metraje pasan a toda castaña, y así la elección para la cadencia narrativa es algo que, finalmente, también debemos contar "a favor".

EN CONTRA. Pues que resulta una contrariedad el que sea Mamet el que esta detrás de algunos de estos diálogos (más estereotipados que el copón -hasta rancietes por momentos-), y la no-construcción de personajes que se puede hallar en el madelman con sombrero de Costner sin gancho alguno, el abuelo consejero-achulapado de Connery, o ese joven policia que interpreta un por entonces emergente Andy Garcia y que, para el caso, podría haber interpretado su tia la calva dada la trascendencia... E insisto,la culpa no es de actores... Y quizá hasta no sea de Mamet y fuera De Palma quien decidió llevar el tema más por lo puramente visual que por otro lado (fuera por quererlo así o para contentar a productores). En cualquier caso (y obviando la sabiduría -eso si- en dejar para el cuentagotas la apariciones de Capone-De Niro a fin de que éstas resulten más icónicas) ese "vamos pa'lante a saco" del argumento, por lo que toca a los protagonistas del título, puede suscitar bromas malsanas del tipo "El Equipo A de Eliot Ness" por la poca profundidad y como bastante anquilosados diálogos que ofertan dichos protagonistas en, quizá, demasiados momentos.

CONCLUSIÓN. Un más que correcto entretenimiento que debe verse y entenderse como tal (y a pesar de lo "meramente funcional" del libreto adaptado de obras ajenas y para la ocasión). Puestos a buscar films gangsteriles superiores no serían pocos los que encontramos y sin recurrir al noir clásico de alto copete o al señor Coppola (la misma "Once Upon a Time in America" de Leone de dos o tres años antes -y con música de Ennio también, por supuesto- ya le da vueltas a esto como para alcanzar un ictus), ahí estaríamos de acuerdo pero, yendo más allá, esta tan famosa "Los Intocables de Eliot Ness" tiene una retahíla de bondades importante que no veo porque negarle de gratis... Finalmente confieso que siempre me dio mucha más pena cuando y como se cargan al contable (fantástica construcción on screen esa escena por cierto que debe aplauidérsele también a Mr. DePalma -otra más-)  que al propio y oscarizado Sean Connery. Y, puestos a seguir confesando, admito que le iba a calzar un más ajustado "7" en el Guzztómetro (tm) pero el hecho de poseer una de mis soundtracks preferidas de all the times ha pesado al final demasiado... Y es que Ennio Morricone es dios, no olvidemos.

GUZZTÓMETRO: 8/10

sábado, 3 de noviembre de 2012

ENCUESTA GUZZERA: MEJOR SLASHER FILM ?

Slasher. Subgénero de terror en el que un psicópata asesino comete, en serie, asesinatos brutales sobre adolescentes, generalmente enmascarado y con grandes cuchillos en historias de sexo y drogas.

Ahora que ya se acabó la importada fiebre calabacera anual del "jalogüin" llega el momento de la "encuesta guzzera"... Tópica y manida de narices si se quiere, desde luego (ya que de íconos del cine slasher que va la cosa para la ocasión), pero que ahí queda la puñetera de todos modos. Y nada de "screams", "saws", "últimos veranos" y su tia la calva, atención... Al meollo, auge y esplendor del asunto, aquellos 70's/80's, que vamos a ir. Dejo las cinco (con pequeña debilidad incluida -no sin uso de calzador- de por medio para completar), con los "cuatro más uno" angelitos de siempre, más la sempiterna opción "otros" por si procede (que genial e idóneo si se quiere especificar en comentarios, faltaría). Y, antes de entrar al tema en si,  queda mentar que films de (más/menos) terror en las dos décadas referidas las hay a cascoporro, muy buenas, buenas, regulares, malas u horribles, además. Así, es de cajón, si la encuesta no se ciñera al título del posteo tendríamos films de terror/suspense como: Alien, La Cosa, La Profecía, El Resplandor, Al final de la escalera, Hellraiser (que escozor no meter a Pinhead en la pomada pero, cachís, ya me tomo alguna licencia que otra...), Re-Animator, Evil dead y un considerable etcétera sin olvidarnos de otros slashers de manual, propiamente dichos, como por ejemplo San Valentín sangriento, El tren del terror, Prom night, Madman, El asesino de Rosemary, Noche de paz, noche de muerte (esta me traía locuelo)  o tantísimas otras sin olvidarnos de las tropecientas secuelas de algunas de las cinco que siguen. Se aclara por último que, si bien los fanáticos más militantes del género acordaron hace años que el despegue del asunto slasher se da con la opción número 3 y en 1978, no seré yo quien le niegue la presencia a la primera (y tan famosa) del breve listado que ahora veremos de unos años antes, o a esa segunda (la del "calzador" si se quiere -que si no se quiere la pienso encasquetar igual-) de 1977... Supongo que para cerrar el repóker todo el mundo pondría la suya y, particularmente, me decanto por ésta. No se vayan solos/as a por leña al bosque ni nada y allá voy/vamos:

(votar solo una, please, que puede fastidiar un algo pero ahí estaría la cosa)

1. LA MATANZA DE TEXAS / Tobe Hooper, 1974.
Leatherface me sigue pareciendo el psychokiller definitivo total. No hay tensión, no hay gaita que valga... El tio te agarra, te cuelga un gancho charcutero y, hala, a pegarse el solo serrucho de turno. Se sigue especulando, casi cuatro décadas después, con eso de si en verdad está fervientemente ideado el asunto sobre hechos reales o hay un poco de demasiada fantasía ex profesa a fin de vender la burra... En cualquier caso la impunidad de Caracuero sigue atrapando generaciones y generaciones de teenagers (año tras año tras...)  que quedan, inexorablamente, atraidos hacia su matadero por siempre jamás. Algo tendrá esta familia que no hay quien la olvide.

2. LAS COLINAS TIENE OJOS / Wes Craven, 1977.
Vaaale, no son todo adolescentes. Y además está todo el tema de las mutaciones atómicas de por medio. Así que por mucho que "la matanza" invite a pasarse ese filtro del 1978 por el arco del triunfo (tenía ya todos los ingredientes en definitiva), con esta se puede poner el personal puntillista/puñetero con cierta enjundia... En fin, ya puse que cualquiera tendría la suya a sumar (su quinta particular -que las otras cuatro a nivel de calidad se abren a debate, si, pero a nivel popularidad no las tose ni el Tato-) . Y es que a mí de chaval ese Plutón de Michael Berryman, que es más feo que un palada bostas al salir de bucear para coger aire, me daba un canguelo importante. Después resulta que el pobre es un mindundi, un mandado en su tribu, y hasta le acabas por coger aprecio y tal... pero, lo dicho, de enano trauma total para mí.

3. LA NOCHE DE HALLOWEEN / John Carpenter, 1978.
Para no liarnos digo de entrada que es mi Elegida. Y ya lo era antes que el entretenido documental que ví hace pocos días con el making off. Myers es la caña. Aparece por ahí en medio tras siete medios sustos, hace lo suyo (cuchillo jamonero en ristre de ser posible) y a otra cosa. Parihuelas al margen y ciñéndonos a los films concretos (pasando de secuelas) ofertados en la encuesta me parece el más redondo y niquelado. Tremenda la música del propio maestro Carpenter, perfecto lo bien medido de las apariciones del psicópata que está siempre presente aparezca o no por otro lado, y hasta tenemos al señor Pleasance pasándose por el forro el juramento hipocrático en plena caza del hombre (por chalado que éste resulte) por ahí en medio. Aunque no tan inolvidable como la ducha de su señora madre la agonía de Jamie Lee merece toda consideración.

4. VIERNES 13 / Sean S. Cunningham, 1980.
Existen paises con menos habitantes que secuelas tiene esta pero, ojo, la primera y original de las desventuras de Jason, con su madre pirada y el susto del bote y demás, sigue resultando la mar de bien. Es de ley recordar que la clásica efigie del psicópata, con la mítica máscara del portero de hockey -aunque me encanta la bolsa churros que le calzan en la segunda-, no aparecerá hasta la tercera parte pero por historia y especialmente por su desquiciado giro final Viernes 13 es digna de reconocimiento. La franquicia que, "de la mano de", mejor supo leer las opciones que se abrían con el film de Carpenter.

5. PESADILLA EN ELM STREET / Wes Craven, 1984.
Y siguiendo con Carpenter confieso que me fastidia un algo poner dos de Craven y solo una del maestro... de uno soy poco menos que fan y del otro como que no. Pero a cada uno lo suyo y aunque al final Freddy daba menos miedo que Goofy jugando al cinquillo contra Bob Esponja conviene recordar que, en su momento, esa imagen de las garras con los interminables brazos haciendo saltar chispas por el pasadizo oscuro acojonaron a medio mundo y parte del extranjero. Y lo mismo con la garra que salia de la bañera o esas carreras por las calderas con cadenas mil de por medio (etc). Al final Freddy resultó su peor enemigo y el no saber donde ni cuando detenerse jugó en su contra hasta el punto que nos mató a todos... pero no en sueños, no, sino de puro aburrimiento con tanta secuela (y tan juntas en el tiempo además)... Pero, volvamos, esa primera parte, y aún a pesar del final-efecto trillado con la madre siendo engullida desde la pequeña esclusa de la puerta como si fuera de goma, nos las hizo pasar canutas a base de bien a no pocos miles...

Y se acabó la sangría. Añadiendo la opción 6 de "OTROS" como antes indicaba, y al principio de todo del blog, dejo la encuesta hasta el 25/11. Gracias por participar y mis disculpas por tener que hacer la encuesta "via comentarios" del presente posteo al fallar el jodido, más que meramente maldito, gadget de "Encuestas".

Pd. A las dos de la noche del 08/11 parece que el "gadget encuestil" vuelve a funcionar... Me tiene un poco el tema hasta la sra del sr pollo pero daré un nuevo voto -aunque no entienda muy bien porqué- a las gentes de Blogger.

viernes, 2 de noviembre de 2012

MOONRISE KINGDOM (2012)

INTRO. Sobre la obra de Wes Anderson muy brevemente: "Bottle rocket" entretiene por momentos pero es perfectamente prescindible (correcto estreno y va que chuta), "Rushmore" me parece muy divertida, "Los Tenenbaums" muy divertida también y además harto recomendable (su mejor referencia de largo para mí), "Life aquatic" curiosa pero con preocupantes síntomas de dispersión... que (me) cristalizan definitivamente en aquel "Viaje a Darjeeling", su único film que abiertamente no me convenció en absoluto (solo salvo el principio con la carrera para pillar el tren al ritmo del "this time tomorrow" kinky y ese travelling-resumen frontal engastado al final que es fetén). Por suerte, rompiendo esa inercia del más a menos que Wes se venía gastando, llegó en 2009 la titiritera animación de "Fantastic Mr. Fox" que está de narices (esos zorros de guiñol saltando los prados al ritmo de los stones no tienen precio). Pero claro está, se seguía esperando un film adulto, o por lo menos con actores de carne/hueso,  que nos delvolviera al hacedor de secuencias tan tremendas como las que habitaban en su segundo y tercer film. Y así llegó al fin, hace ya unos meses, este "Moonrise kingdom" del presente 2012 que no ha hecho sino acaparar parabienes de crítica y público... Y, en resumen para mí: sí, mejor, pero no del todo amigo Wes, no del todo...


A FAVOR. La primera mitad del film es de aplauso. Anderson logra (al fin con solvencia) sacar a exteriores el ritmo argumental, la tan bien escogida música y la nostalgia bien entendida no exenta de comedia que le caracteriza (seguramente sus parámetros diferenciales más acusados en sus mejores formas y de los que hace bandera). En este sentido conviene insistir ya que estamos, más que posiblemente, ante el film más visualmente poderoso del cineasta. Así, los paseos por el bosque, la idílica cala de pìedras oculta o ese mero plano con la joven protagonista observando con los prismáticos desde el faro, resultan caballos ganadores antes siquiera de empezar a correr. Y mención especial también, claro qué si, para el par de niños-actores protagonistas, Jared Gilman y Kara Hayward cuyas interpretaciones son las mejorcitas del film (otra cosa es lo desdibujado de los roles adultos que veremos "en contra" y que rema en favor de ello). Por lo demás a aplaudir nos queda ese posillo conseguido de aventura escapista que a su vez marca el fin de lo infantil hacia lo juvenil, con el tema de los primeros amores de evidente telón de fondo (pues es eso en definitiva la primera razón de ser del argumento) y -por supuesto- toda la cacharrería "vintage-andersoniana" de por medio que, y aunque a veces se recree en el elemento nostágico en demasia, sigue siendo todo un firme elemento decriptivo que no hace sino otorgar mayor empaque y personalidad a su ojo tras la cámara. Y un realizador con personalidad definida al precio que va la merluza a día presente ya es en si mismo algo, como mínimo, a considerar.

EN CONTRA. Pues lo ya apuntado de lo vago de los personajes (y su profundidad o trascendencia) adultos. Solo ocasionalmente Norton y Willis parecen pintar algo ahí en medio (especialmente el segundo). Los roles de Murray o la gran McDormand son completamente inanes y la participación de Keitel o Tilda Swinton son poco menos que testimoniales (aparece igualmente el fiel Schwartzman para hacer el cameo de turno pero también se queda en anecdótico). Y, de acuerdo, los protagonistas son los críos y tal pero (me reafirmo) aún atendiendo a eso es la impresión que me resulta. A sumar (restar para el caso) el marcado nivel de acierto de más a menos, al empezar el asunto como una especie de agradable retrato de la niñez con pinceladas "twainianas" y terminar, prácticamente, como una insustancionsa comedia pseudoindie de última hornada (aprovecho para recordar lo que detesto el film "Juno" o lo floja que me la trajó y trae "Little Miss Sunshine").

CONCLUSIÓN. Paso de nuevo hacia la buena dirección, al fin, que abandonara (para muchos entre los que me cuento) Wes Anderson tras su "familia de genios". Y no es poco, ok, pero tampoco más... Francamente opino, leyendo desde algunas revistas y algunos blogs amigos/ajenos, que la gente se ha vuelto "un poco loca" con éste film y, para mí, en palabras del gran Ford Farlane: "para tanto no és"... Y por eso se queda en la antesala de "recomendación expresa" para éste, su humilde servidor. Paso adelante (que no debe dejar de valorarse), que no zancada en verdad y bastante lejos del salto en cualquier caso (que no debe dejar de admitirse).

GUZZTÓMETRO: 7/10

miércoles, 31 de octubre de 2012

"THE LA'S" / THE LA'S (1990)

Acabamos este mes con otra píldora de soleado pop del más alto copete. Y aunque las opciones no son pocas, aún sin volver a los 60's con Mr. Wilson y demás o recurrir a los magníficos Teenage Fanclub que ya aparecieron en este tugurio tiempo ha, me he decidido por ese único disco de The La's de hace poco más de un par de décadas. Perfecto compañero (sin duda a mi humilde parecer) para cerrar octubre de la mano de las referencias de Bats, Smiths, Go-Betweens o Posies repasadas aquí tan recientemente con más/menos tino. Mucho más que el disco de la tan emblemática "there she goes", estamos ante un disco sin fisuras, niquelado de principio a fin y sin altibajos que valgan. Que no despisten las opiniones de su propio líder, Lee Mavers, en que ningunea su propia obra. En poco más de media hora Mavers y cia dispensan una docena de canciones (diecisiete en su posterior extended version)  que entran en vena y alegran el más ruín de los días. Y si bien es cierto, por otro lado, que el comparar la trascendencia de The La's con la de los Go-B's o la banda de Morrisey y Mars (las dos referencias en sonidos más claras que se me ocurren) se estima como bastante sacrílego, a nivel de discos -y mucha atención- este homónimo elepé del ojo no tiene porque bajar la vista ante nadie. El principio con "son of a gun" y "I can't sleep" es tan emblemático como la belleza de la eterna canción estrella-single antes mentada y mi momento predilecto compuesto por el cuarteto: "doledrum", "feelin' ", "way out" y "I.O.U." es sublime, pero se insiste fervientemente, no hay desperdicio posible en "The La's" -el disco- (se podría destacar cualquier canción tan ricamente sin incurrir jamás en error, vaya). En un mundo mejor -para mí al menos- estos y los TF se hubieran repartido la sandía de los noventa (con The Auteurs como infravalorados e interesantes terceros en discordia) a nivel de bandas de pop-rock británico. Lástima, sí, pero el disco de hoy ahí queda para los restos y por suerte. Escúchese hasta la extenuación forever y sin miramiento alguno.