lunes, 30 de enero de 2012

TWIN PEAKS: FUEGO CAMINA CONMIGO (1993)

INTRO. Si se busca entre las etiquetas sitas en el lateral del blog y en las categorías "Lynch" o "Series Tv", encontrarás sendos posteos (bastante extensos, por cierto) que se marcara el menda hace ya algún tiempo sobre la inolvidable creación de Lynch (y de Frost también, pero mucho menos). Y lo recuerdo no por autopromoción de contenidos por la curra sino porque, obvio, ayuda a enmarcar mejor la entrada de hoy. A partir de ahí solo queda recordar también que, mucho cuidado, soy muy fan de Twin Peaks. Es mi serie favorita de cualquier tiempo y ni tiene visos de dejar de serlo jamás (al contrario en verdad, su leyenda sigue creciendo año tras año y no me asusta, por esta vez, ejercer de categórico u absolutista), ni me admite comparación con absolutamente nada (ni de lejos ni de cerca) en ese medio... Vamos, que si existe algún premio a la objetividad en el mundillo éste de los blogs no creo que me nominen a mí por esto de hoy precisamente.

Ahora, en cualquier caso y en IGWT, toca la famosa precuela (que, curioso -o no tanto proviniendo de quién lo hace-, hay que ver después de la serie por narices o para ir bien con la tan enrevesada trama al menos). Y, vale, no falta (ni faltó) quien afirma que es "oportunista" o "al olorcillo" del hit televisivo pero mira... por poco se lleva Cannes ("listo/a"). Eso si, si no se es fan del asunto (como más fan mejor, como es el caso y para el ídem)  es probable que no te enteres de mucho (ni de la misa un quinto más concretamente -y ruego se repare en quien firma esto, el film, por añadidura...-).



SINOPSIS. Precuela de la famosa serie televisiva. La fuente de los impulsos autodestructivos de Laura Palmer está en los abusos que sufre por parte alguien muy cercano, quien sufre la posesión del diabólico Bob. Cuando Laura se da cuenta que su mejor amiga, Donna Hayward, se encamina a su mismo sendero autodestructivo, tiene un ataque de lucidez que le permite prevenirla.



A FAVOR. Si por alguna razón eres "uno de los nuestros", uno de los que decidió en algún momento arremangarse y zambullirse de lleno en el universo Twin Peaks, todo esto te la traerá al pairo pues seguro que ya has exprimido esta cinta hasta dejarla más seca que el gaznate de Carpanta. Dejando de lado las cachondas aportaciones de colegas varios (por ejemplo, Chris Isaak o Bowie -vaya par de megacracks en lo realmente suyo y forever-), es todo un festín para aquellos que alguna vez se han estrujado el cerebro con cuestiones como: ¿qué cojones es exactamente la "garmobonzia"?, ¿las logias, la blanca y la negra, están en el mismo sitio?, ¿quedan las almas de los muertos atrapadas en la madera?, ¿se desplazan los espíritus por la electricidad?, ¿esto del anillo... de qué coño va?, ¿el enano danzarín es bueno, malo o va improvisando?... Y un largo y muy considerable etcétera donde, cómo no, aquí tampoco encontraremos una solución/respuesta definitiva (eso -de darse- solo se encuentra en el cerebro o subconsciente del propio David Lynch) pero que, ojo al dato, enriquece y ayuda lo indecible a ese tan agradecido (y eterno, por lo visto) concurso de cábalas que nos queda a los fieles para los restos... O al menos "hasta dentro de veinticinco años". Eso si, el final para aquellos que gusten de empalmar los finales de serie y película es completamente desolador para el que posiblemente (y sin adverbios que valgan también, al menos para mí) sea el mejor protagonista de serie televisiva jamás habido (y con cuyo concurso se cuenta a veces en este humilde espacio en los "comments" ya puestos).



EN CONTRA. Que se vea como un mero vehículo para fans... que lo és (de acuerdo), pero también mucho más. Particularmente siempre he visto el universo Twin Peaks más como una gran historia que no como una serie de tv al uso (buena, mala o regular). Hay quien dice (los productores del tema en aquellos años, y por -interesado- ejemplo) que todo gira en la sacrosanta cuestión promocional de "¿Quién mató a Laura Palmer?"... Todo un grano en el culo de Lynch entonces, pero que a la postre -y como el tipo es más putas que las gallinas- consiguió erradicar a su gusto, dando a la historia el mayor e inabarcable diámetro que tan querida nos la hace a un ingente considerable. El problema (de siempre, y de haberlo realmente -mejor pensado-) es que el asunto es tan cojonudo que incluso viendo la historia con la limitada y cercenada visión de "quién mató a..."  también puede funcionar a muchos/as, aunque -y téngase muy clarinete-, es como estar en el mejor restaurante de parrilladas de pescado del mundo y pedir un bistec con papas y huevo frito de segundo... Puede molar también, si, pero no veas lo que te pierdes...



CONCLUSIÓN. Dos horas y algo más de ensanchar u ajustar teorías para los acérrimos del universo de Dale Cooper y cia. Además a Lynch le sobra espacio para colarnos alguna que otra impagable fricada de por medio (gratuita o no -que eso está en los ojos de quien contempla... aunque yo cada vez estoy más convencido que en Twin Peaks hay contenido oculto hasta en la cinta del precinto de los deuvedeses-). Ahora solo queda esperar que se recupere el año menos pensado el arsenal de escenas eliminadas de esta "Fire walk with me" o, puestos a pedir, que se abra un espacio entre dos mundos y algunos de los numerosos bulos que colean por la interné sea cierto y la serie (o lo que sea) vuelva alguna vez... Que por mi ya está bien como está (de cojones, básicamente) pero por si acaso: con Lynch o nada.



GUZZTÓMETRO: ?/10 (para los fans militantes no tiene precio... y no puedo salirme de esa condición para imaginar el grado de alucinación psicotrónica total que pueda recibir alguien que no haya visto la serie antes y se meta esto entre pecho y espalda sin anestesia previa).

viernes, 27 de enero de 2012

ASALTO A LA COMISARÍA DEL DISTRITO 13 (1976)

SINOPSIS. Un policía de Los Angeles recibe su primer destino en una comisaría que está siendo trasladada a un nuevo edificio. Nada parece que vaya a turbiar la paz del lugar, hasta la llegada de un furgón que custodia a un famoso criminal, que ha de pasar la noche en la comisaría... Una aclamado thriller de acción de serie B que está inspirado en el famoso western "Río Bravo".



A FAVOR. La sensación de agobio. Estamos prácticamente ante el "survival horror" definitivo (o casi) ya que, de hecho, esto se podría titular tan ricamente "La noche de los chorizos vivientes"... Antes de liarse con Myers y "cosas" Carpenter se dio el gustazo de quitarse la espina clavada por la sangrante recepción de su primer film ("Dark star") y, con cuatro chavos, se sacó de la manga esta historia de personas encerradas y bajo presión que las pasan más bien putas. Tras una bastante cruda presentación ("escena de la niña" inclusive) nos encierra -durante menos de hora y media (buena síntesis en metraje, si)- con apenas media docena de roles (policias, delincuentes y uno que "pasaba por ahí"), perfectamente interpretados por una serie de actores más bien desconocidos, a su vez asediados en la comisaría del título por un contingente de hijos de la regrandísima puta empeñados en mandarlos al otro barrio... Por supuesto la palma se la lleva Darwin Joston por su tan recordable Napoleon Wilson que, no se dude, es la caña de España. Y así, entre planos cortos donde vemos hasta el sudor de los personajes o sus amígdalas cuando berrean, a sumar una inteligente elección de trama -el bandarra que no se ve pero se espera acongoja más que el que te apunta, desde la perspectiva de espectador- y, ojo, sin olvidarnos de la no menos obsesiva música ("typical Carpenter"), discurre éste Asalto de las narices, tan bien sazonado además por las vaciladas del gran Napoleon. Fetén para una doble sesión con los "Straw dogs" del amigo Sam...



EN CONTRA. Que aunque sea Serie B de "buena", como me ha hecho gracia leer en alguna reseña, y que tenga un cierto humor negro implícito (ideal para restregársela en los morros a aquellos que piensen que Tarantino es algo más que el director de "Pulp Fiction" y "sanseacabó" -no sería este espacio un club de fans de Quentin, y ahí lo dejo por hoy-) por el que se le "perdonan" algunas incoherencias de guión flagrantes, al fin, ese tan agradecido poso de "cutrez bien entendida" puede tensarse demasiado en algún que otro pasaje... Tampoco pasa realmente nada, el film es perfectamente disfrutable (merced a esa otra tan lograda tensión que presenta), pero en contra de la célebre tonadilla infantil aquí, en IGWT, "no vamos a decir mentiras". Ni a esconderlas tampoco.



CONCLUSIÓN. John Carpenter dirige, guioniza, compone la música y hasta monta (bajo el pseudónimo del papel de Wayne en el "Rio Bravo" de Hawks, de la que esto es al fin un relativamente poco disimulado remake) ésta, su segunda reseña, que si bien rezuma canallería sangrienta de down cost por todos los costados es, a la par, un film de esos denominados merecidamente "de culto" (e independientemente de la serie que sea, al menos para el que suscribe que se lo pasa siempre teta cuando la recupera). Muy entretenida en definitiva, que es todo lo que pretende y consigue.



GUZZTÓMETRO: 8/10

miércoles, 25 de enero de 2012

EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES (1950)

(R)



INTRO. Es un dato bastante conocido y consensuado que en el exclusivo preestreno, ante algunos privilegiados -mayormente productores-, de esta ineludible "Sunset Blvd." el Sr. Wilder no pudo reprimir espetarle en plena jeta a nada menos que Louis B. Mayer (jefazo de los grandes estudios de la época y tipo al que mejor no tener de enemigo por lo visto) un contundente "váyase usted a la mierda"... Puestos a dar pábulo a la mitomanía, hay un considerable número de estudiosos de la historia del cine, oficiales u oficiosos, que señalan ese momento fugaz y concreto como el guante en la cara que nunca jamás ningún realizador (grande, pequeño o mediano) había tenido -hasta entonces- arrestos de lanzar a los todopoderosos productores que entendían su "Hollywood dorado" como una especie de Monopoly particular ("tú me pasas a tal guionista para tres films y yo te dejo a Bogart para tal peli y..."). Esto és: en las cuentas de algunos ahí nace el "director estrella", que hasta ese momento había ya asomado la cabeza en muy numerosas (e incontestables) ocasiones pero que, en la reduccioinista visión del "business" del asunto que tenían gentes como el mentado Mayer, seguía siendo poco más que un operario al uso ("el cine es de las stars, déjense de tramas y ángulos complicados"... lo de Welles -por ej.- fue pura potra, supongo que pensarían).

En fin, sea realidad, exageración, distorsión o todo ello junto de la historia el dato (feaciente, al menos por lo que toca a la afirmación de Wilder) ahi queda. En cualquier caso lo que me queda más claro es la motivación del famoso director a la hora de enviar a husmear bostas al otro... Estaba hasta los huevos, básicamente.  No fue poca la porqueria que tuvo que tragar Wilder para poder tirar adelante y estrenar el sensacional film de este posteo ("¿quién coño se cree que és el enano austríaco inmigrante este para morder así la mano que le ha salvado de morir en la guerra?" -con un importante número de variaciones sobre lo mismo o en esa dirección-, era la moneda corriente entre los pasillos de los gerifaltes de la industria antes del estreno). Sea como fuere Billy Wilder agarró de los intangibles la ya caduca manera de proceder y pensar de aquellos que se empecinaban en conservar el cine de los grandes estudios como su solaz, un Disneyworld perpétuo para cuatro -o cuatrocientos- amiguetes, y de paso se descolgó con, para mí, una de las mejores películas que se pueden ver tras casi el siglo de historia del medio artístico (que no industrial, además). Y si, és fácil entender que más de uno de los que te dije se viera "retratado" tras visionar "El crepúsculo...".



SINOPSIS. Joe Gillis es un joven escritor de segunda fila que, acosado por sus acreedores, se refugia casualmente en la mansión de Norma Desmond, antigua estrella del cine mudo, que vive fuera de la realidad, acompañada únicamente de su fiel criado Max. A partir de ese momento, la actriz pretende que Joe corrija un guión que ella ha escrito y que va a significar su regreso al cine.



A FAVOR. Para acercarse a este film es importante dejarse de la necesidad imperiosa para algunos/as del tema de "ubicación de género". Es cine negro sin ser una típica historia de cine negro, es un drama con giros demasiado retorcidos para ser un drama de entre tantos, y es "cine desde dentro del cine" que se empeña en presentar una trama que le aleja y bastanTe de esa condición como única bandera. Y, ojo, cuesta imaginar algo más alejado de "un film amable" que esto. Transpira pérdida, bilis y patetismo a unos niveles de difícil encontrar... Y sin embargo, la hija de puta, es absolutamente magnética. Muy bien Holden, y también el maestro Von Stroheim como principal secundario (y haciendo casi de si mismo), supeditados a una Gloria Swanson (preferida a West finalmente por Wilder para el papel) cuya Norma Desmond es, por lo menos en mis querencias, de lo más brutal que se puede recordar a nivel interpretativo en esto del cine (gloriosa, sin duda, sobreactuación la suya señora para la que siempre faltarán gratitudes). El principio con el cuerpo en la piscina, el inolvidable final de las escaleras o, claro, momentos puntuales como el del "cementerio de elefantes" de la partida cartas (hasta a Keaton tenemos ahí) ya son historia. El tema de la fotografía (oscurísima, aún más que en "Perdición")  y la sensación de grandeza perdida, a gastado patetismo (como decía antes)... Acojonante (y en su acepción favorita), sin duda. No lo alargo más que me estaba hasta mañana. Todo el que lea el espacio/cochambra éste de hace cierto tiempo sabe que Wilder y Lang son mis realizadores predilectos de all the times y aunque, cuidado, me encantan faldas, apartamentos y demás, siempre pienso que el que se recuerde a Billy Wilder por eso antes que por "Perdición", "Testigo de cargo", "Días sin huella", "El gran carnaval" o, por supuestísimo, "El crepúsculo de los dioses" es como para ponerse a gritar... y no cosas bonitas.



EN CONTRA. Que, y aunque esté en su derecho, se quiera echar agua al vino por parte quien toque con algo (como esto que nos ocupa hoy, por ejemplo) que para uno es tan incontestable como la luna (de verdad que hay planos fijos aquí que valen por centenares de films con grandes exteriores de angulares imposibles y sazonados con todas la estrellas que se puedan contar). De hecho, el gran y único (y bendito)problema que siempre le encontraré a este film es si es más inmenso en lo artístico o lo técnico.


CONCLUSIÓN. Lo cierto es que me emocioné en "a favor" y puse cosas que, claramente, cabrían mejor aquí (me pasa bastante supongo y, claro, con la peli que toca y para que yo mismo me de cuenta...). Mi film predilecto del maestro junto a "Testigo de cargo" en definitiva, y quizá lo más oscuro que jamás firmara. Y siempre esa cuestión al fin... ¿cómo algo tan desolador, dónde no puedes empatizar con ningún personaje realmente y dónde no hay espacio para sosiego alguno desde la perspectiva del espectador me puede resultar, por otro lado, tan sumamente adictivo?... ¿Acabaré yo en hexagenario solterón, rodeado de meaos de gato y comiendo cocktail de gambas congeladas?... Bueno, si al menos hay una tele donde poder ver "Sunset Blvd." siempre quedará un mínimo y jodido consuelo. Imprescindible.


GUZZTÓMETRO: 11/10

lunes, 23 de enero de 2012

ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO (1975)

SINOPSIS. Randle McMurphy (Jack Nicholson), un violador de espíritu libre, que vive contracorriente, es recluido en un hospital psiquiátrico. La inflexible disciplina del centro acentúa su contagiosa tendencia al desorden, que acabará desencadenando una guerra entre los pacientes y el personal de la clínica con la fría y severa enfermera Ratched (Louise Fletcher) a la cabeza. La suerte de cada paciente del pabellón está en juego.


A FAVOR. Ésta es la película que todos aquellos que dudan de la categoría interpretativa de Nicholson están condenados a ver hasta la ceguera en la otra vida (para mí aún antes que "The shining" o "Chinatown", entre algún que otro ejemplo). Bestial trabajo -y personaje éste Mr. McMurphy- a rememorar para los restos. Poco menos para la también oscarizada Lousie Fletcher por su odiosa y casi mítica enfermera Ratched que, como he leído por algún sitio y coincido de pleno, da más mal rollo que la mayoría de maestros slashers caza-teenagers al uso (puro terror lo de la hija puta de la Ratched, sin duda). Un plantel de (sonados aquí) secundarios donde encontramos, por ejemplo (que todos están de traca), a Lloyd, Douriff o, claro, al mismísimo DeVito (y con pelo !), y sin olvidarnos de Will Sampson (que a ver quién  se olvida de "El Jefe", por supuesto). Gran trabajo del par de guionistas sobre la novela original (de Ken Kersey), que logran transmitir con acierto las cosas positivas, los pequeños logros que se suceden, desde la perspectiva y condición de los enfermos personajes y, faltaría, sin descuidarse los reversos más oscuros  de la inolvidable historia (sin entrar en valoraciones sobre el personaje particular de la Ratched, hay un espíritu de denuncia que ni quiere ni pretende disimularse). Y Forman al fin, claro. La cadencia en el ritmo narrativo, las elecciones visuales, el tono claustrofóbico en contraste a lo blanco y claro de los ambientes mostrados... Toda una ratomaquia donde el gran cineasta checo consigue que el espectador celebre cada pequeño triunfo de esos roedores, empeñados -gracias al arrojo del personaje de Nicholson- en encontrar el más mínimo atisbo de vida real, casi como propio... Y lo particular (y distinta a casi todo que, en general, és)... y esa final, la puta de a bastos !. Insaltable.


EN CONTRA.  Que "El Jefe" no agarre a la Ratched, la ate a un tótem  y la pase a hacha cheyenne  en slow motion. Ahi me falló usted, Milos...


CONCLUSIÓN. La mejor película de Forman de la mano (siempre en IGWT, al menos) con esa virguería llamada "Amadeus" (repasada hace la de diox aquí), es a su vez y como antes apuntaba un film que, amén de puta madre, cuenta con una condición de "único", de difícil comparar, que a ver quién la contesta... Y por un par de cosas principalmente y según lo veo para resumir (y terminar ya): por lo tan peculiar de la historia y por ese subgénero del drama que casi se inventa. Imparable, y hasta "recomendable" se queda corto aquí.


GUZZTÓMETRO: 10/10

domingo, 22 de enero de 2012

UN DIOS SALVAJE (2011)

SINOPSIS. Adaptación de la obra teatral homónima de la autora francesa Yasmina Reza. Ha sido rodada en Europa, pero la historia se desarrolla en Nueva York. En la obra original, los protagonistas son dos matrimonios que se reúnen, en principio de manera civilizada, para hablar de la reciente pelea que han tenido sus hijos en un parque. Pero el encuentro se complicará hasta límites insospechados.



A FAVOR. Ajustadísimo metraje y correctas interpretaciones (no veo porque destacar a una u otro especialmente), que transmiten una lograda sensación de dinamismo de cabo a rabo. Esa síntesis de Polanski que guioniza el asunto a cuatro manos con la autora de la obra teatral original (Yasmina Reza, y de ahí el origen y final del secreto en lo que a esa "síntesis" toca) es sin duda lo más notable del, entretenido (sin más), film...



EN CONTRA. ... que por otro lado no me merece tantos elogios como se puede leer o escuchar según donde. Y no hace falta para nada, es de buen puntualizar, jugar a las comparaciones con los numerosos logros pasados de alto calibre firmados por el famoso realizador (entonces, aclaro, el posteo tendría un tono todavía algo menos... comprensivo, dejémoslo ahí). En cualquier caso para los amantes de "Repulsión" o "El quimérico inquilino" conviene precisar que, para el caso, ésta "Carnage" la podría haber dirigido cualquier cineasta profesional/patrocinado sin excesivos problemas... Se agarra la cosa al texto original y se deja todo en manos de unos intérpretes -en plano/contraplano estándar continuo- que, en verdad, no parecen haber requerido de una excesiva "dirección actoral" (no se necesita a Roman Polanski -y da igual que "se pidiera" él hacer ésta peli, ese es otro debate- para hacer esto, si se prefiere ver así y si se enfoca la producción en la forma que se ha hecho, y aunque luzca más en los pósters promocionales y a priori se entienda su concurso al ser un consumado "maestro de espacios pequeños"). Esa es una.

La otra es que... a ver, es muy "ligera" (para hacerlo lo más gráfico posible). No veo esa fina mala uva tan cacareada por ninguna parte (ni la finura, ni la maldad -y apenas veo la uva, según como-). Y no dudo que ya habrán tesis defendiendo que "Un dios salvaje" es una "muestra magistral del comportamiento humano en las grandes urbes occidentales de nuestros tiempos" (y jerigonzas similares varias). O también, que "el tono en subida continua con esas interpretaciones, de lo contenido a lo histérico, es de la nota más alta" (más con ese rollo, esnobista-modernete y chupiguay, de tres cuartas partes de los personajes). Pues bien, yo me quede algo templado con lo uno y lo otro.. E insisto que amena lo és (no da tiempo a aburrirse nadie con setenta y pico minutos que dura) pero, francamente, esperaba algo mucho más hilarante, mucho más desgarrado o mucho más de las dos cosas. Mucho más en general (y sangre, metafóricamente hablando o no, especialmente). Y esto parece más una reunión clandestina u improvisada de una APA de turno patrocinada por el catálogo de IKEA que algo similar a las animaladas de referencias en críticas que se pueden leer por ahí (ya en el mismo Filmaffinity, por ejemplo rápido y como me he encontrado al "tomar prestada" la sinopsis)... Que se pasan de halagadoras y demasiado a mi entender. Además, tampoco me ayuda que (curioso) me suelen encandilar especialmente esos films que transcurren de forma íntegra en un mismo contexto/ambiente (o con pocas variaciones) y éste de hoy, mmmm... Como que no.



CONLUSIÓN. Recuerdo haber mantenido una conversación, tras ver por enésima vez algún gag de turno del Flying Circus, en la que se llegaba a la resolución que, aunque parezca mentira por las décadas vertidas, "eso hoy sería imposible"... Y ya puestos hasta puede que alguna frase de Groucho y, en cualquier caso -y bajando lo indecible el level-, a Benny Hill lo hubiern ajusticiado al amanecer tras emitirse el capítulo piloto de su show... Hoy día hay grupos de protesta hasta para la gente que no hace doble nudo en las bolsas de basura... Un poco de locos "todo plegado", y pienso que esto se salió de madre hace ya no poco tiempo (el otro día, sin ir más lejos, leí en un espacio de críticas amateurs varias, y en diversas reseñas, que el cine de John Ford era -con distintas variantes que venían a significar lo mismo-: "denigrante para la mujer y un ejemplo deleznable de xenofóbia gratuita a evitar"... ahí queda eso). Bien, en mi humildísima visión de las cosas, solo en dicho marco social algo como "Un dios salvaje" puede verse como algo transgresor, como algo con el más mínimo atisbo de auténtica y real mala leche. Y que nadie saque conclusiones por la curra... Aquí el menda si creyera lo más mínimo en los políticos (cosa que hace varios lustros que no ocurre) votaría a lo más izquierdista y progre que encontrara, estoy a favor del aborto y de la eutanasia, del matrimonio entre congéneres del sexo que sea y, ya que me pongo y por su propio bien, cuando algún compañero taruguín del curro hace algún comentario de estos que ya confunden la gracia gratuita con el machismo flagrante no dejo de señalárselo... Vamos que, aunque fume a veces en pipa y tenga gustos en algunas disciplinas culturales con tendencia a lo más bien "remoto", no me considero un "carca" al uso y, aclarado todo ello (y perdón por el rollo no exento de egolatría, si), sigo pensando que nos estamos pasando tres o treinta pueblos en algunas cosas... E insisto, retomando el hilo aunque me haya ido al Nepal pasando por Caracas, considerar algo tan ligero y "de diseño" como "Un dios salvaje" como algo susceptible de proyectar términos como "hiriente" o "malévolo" de forma seria, es algo que se me antoja como mero producto del "espíritu de los tiempos", o sino, una gregaria percepción globlal de la sociedad moderna que, la verdad, no veo demasiado clara....

Y resumiendo todo el taco letras que precede (y centrándonos en el film): no está a la altura habitual, y que conviene exigirle, al pedazo de artista firmante... y, ojo -para ya ser honesto del todo-, aún sigo buscando en ésta "Carnage" los esquizoides cambios de latencia en el biorritmo tan aplaudidos (y que se venden).



GUZZTÓMETRO: 6'5/10 (iba a poner un 7 porque "entretenida" a pesar de todo -y como ya apunté- lo és, pero  mira, como el principal mérito que le veo a la hora de lograrlo es la pura y dura brevedad y no mucho/especialmente más...  hala, por "sobrevalorada" !)

jueves, 19 de enero de 2012

CICLO Mr. ALLEN: 8. "MANHATTAN" (1979)

INTRO. "Él amaba su bloj de cine -tm-. Para él era un símbolo de la decadencia contemporánea tan dada a cambiar la interesante libertad de medios por una estulticia egocéntrica e individualista dónde cualquiera podía..." (No. Demasiado cargado, parece un sermón). "Él adoraba su blog de una manera que lo flipas. No le importaba que alguien lo tratara de mindundi o algo y siempre imponía su vigorosa ilusión a..." (No. És como bastante estúpido. Parece escrito por un adolescente mientras se peta una espinilla). "Le asqueaba y le avergonzaba su blog con abrasiva inquina pero, sin saber porqué, se veía impélido a compartir lo dictado por su atormentada mente, por soez y ramplón que fuera, con..." (Uf. Es muy amargo, y no quiero serlo. Quiero decir que, vaya, me gusta que la gente me lea y deje comentarios y se haga seguidor y todas esas gaitas...). "Le encantaba su lugar en la bloggosfera. Bajo esa primera y engañosamente ligera apariencia se agazapaba un depredador con los hábitos y apetitos sexuales de un jaguar en celo que ..." (Esto me ya me gusta más, si). Etc...



SINOPSIS. Podría decirse que Isaac Davis, un neoyorquino de mediana edad, lo tiene todo, si por todo entendemos un trabajo que odia, una novia de 17 años a la que no ama y una ex-esposa lesbiana a la que desearía estrangular, porque está escribiendo un libro en el que cuenta las intimidades de su matrimonio. Pero su vida cambia cuando conoce a Mary, la sexy e inteligente amante de su mejor amigo, y se enamora perdidamente de ella. Dejar a su novia, acostarse con Mary y abandonar su trabajo no es más que el comienzo de la búsqueda de sí mismo.



A FAVOR. Todo lo escrito "a favor" en "Annie Hall" y rubricado aquí por una deliciosa fotografía en b/n que sigue atrapando sin empezar a sudar y para los restos. Todo parece mejor que en ninguna otra de sus referencias en "Manhattan" de hecho (o esa es la impresión que siempre me queda). La música suena más y mejor que nunca, los diálogos son tan divertidos o vacuos (por si conviene cachondearse de los esnobismos varios -como tanto es de su gusto-) como, a veces, certeros y despojados de aliño alguno (tremendas conversaciones y algún silencio de quilates en la resolución), buenos (y fieles) secundarios con la Keaton al frente (y sin olvidarnos de la Streep, Michael Murphy o una jovencísima Mariel Hemingway), desde luego pero... eso nos lleva de cabeza a lo, para mí, más incontestable del asunto: el propio Allen. Quien se pone el film en la chepa a todos los niveles y, además de todo lo logrado tras la cámara, se construye una historia donde su rol es el máximo protagonista. No una relación, una situación insólita o un argumento clásico de nudo... (que también esto último, vale, pero nos entendemos). Lo más importante es hacer la pequeña/gran crónica sobre Isaac Davis, ese cínico roedor neoyorquino que acaba de arrebasar los cuarenta y que busca su lugar y estado anímico óptimo, que en definitiva es lo que explica la gran "Manhattan".

Grandioso Woody en su planteamiento: por perseguir la vacia ilusión que se vende en el prospecto de lo que debe ser una vida plena en una sociedad contemporánea de la gran urbe (y para "gente de su edad"), aparta de su lado a esa jovencita tan enamorada de su esquizoide persona y se despide a la brava de un trabajo que "no le llena en absoluto" como guionista de tv. Por contra se propone centrarse en empezar su carrera de escritor (que mola más y es más guay, si... aunque no pague facturas) y se lia con una tipa de más edad que la otra y que es pura pose ("pseudointelectualoide"), que llena más de primeras su desbocado ego, pero que, a la par y finalmente, también carece de (o, si se prefiere, no le aporta) aquello realmente importante... Al final se deja de mandangas y consigue separar trigo y grano en su interior por lo que sale corriendo escopeteado en un último intento de capturar su oportunidad perdida pero... argh, es demasiado tarde: su tan amada como impersonal ciudad (símbolo físico definitivo de la sociedad moderna y que nunca duerme ni espera por nadie), con sus gratuitos y estúpidos preceptos, le ha acabado derrotando. Y como no podía ser de otra manera, claro.



EN CONTRA. Nada. Si te gusta el cine de Allen (sea en general o "solo" en esos tres lustros de bonanza casi absoluta que empezara con "Annie Hall") adoras "Manhattan", y a su vez, si solo se tiene que ver un film en la vida del célebre miope (que ya sería triste por otro lado), por favor, que sea éste (o así se opina en IGWT).



CONCLUSIÓN. Mi film favorito (con la única duda razonable en mis querencias de la eternamente ninguneada "Recuerdos") de uno de mis realizadores predilectos (si está infra o sobrevalorado, al generalizar, ya es un debate que queda en los ojos del que mira y lo dejamos para otro día). A partir de ahí, quede claro, cualquier burdo intento por mi parte de convencer de nada a nadie (aquí, con esto de hoy) ya está un poco de más dado que (se admite sin problemas) el término "objetivo" ha salido a por tabaco y, por supuesto, tardará en volver... De todas formas, resulta interesante como un director tan aclamado que fue a su vez primero monaguillo, por lo que nunca ha escondido sus referencias culturales a distintos niveles, acaba por juntar todas las/sus queridas piezas hasta lograr su cúspide. Escribía hace unos días, y nadie me concencerá jamás de otra cosa, que "no hay nada más stoniano que el jodido Exile on Main St.", bien (y rápido, y fácil, al menos para mí), por pura analogía: no hay nada más rematadamente "alleniano" que la maldita "Manhattan".


GUZZTÓMETRO: 11/10







Pd. Vaya por diox. Acabo de reparar que ésta es la entrada 300 del blog ! (ole, me voy a hacer una siesta de celebración ipso facto... y gracias por la confianza y apoyo a todos los/as amigos/as del cubil !)

lunes, 16 de enero de 2012

NOCHE EN LA CIUDAD (1950)

INTRO. Tras varios días con un resfriado del morir parace que, al fin, me empiezan a subir las décimas para ya un total jolgorio, disfrute y jacaranda... Me cago en los peces multicolores, si. En cualquier caso sigo aquí con el/mi amado rollo "noirense" que tanto me gusta y para la ocasión, cuidado, con "otra de esas" referencias que hay que tener controlada si o si. "Night and the City" nada menos. De nuevo con Widmark y bajo la batuta de ese bastante interesante trotamundos, que lo fuera, Jules Dassin (fallecido hace pocos años a los muy respetables noventa y seis) en su primera aventura -inglesa, para el caso- en el destierro. Otro de los "amiguetes" del senador MacCarthy por cierto, que se fuera de "vacaciones", en los últimos cuarenta y around the world, cuando todo el vergonzoso asunto aquel de "la caza de brujas"...





SINOPSIS. Harry Fabián trabaja a comisión como gancho de un club. Pero es ambicioso y sueña con ser independiente. Para conseguirlo no dudará en embaucar al campeón del mundo de lucha greco-romana para que se enfrente a su hijo Kristo, que controla la lucha en Londres.



A FAVOR. Posiblemente una de las mejores películas jamás filmadas a la hora de homenajear a los fulleros y desheredados de baja estofa habidos en todas las grandes urbes del mundo (y, casi siempre, en las mismas ubicaciones/entornos -bajos fondos, zonas portuarias, lugares de apuestas varias...-).  Dassin agarra a Widmark del pescuezo y le somete a un "corre Richard, corre" sin tregua (de hecho el film, ya a modo presentación, arranca con nuestro protagonista corriendo por las desoladas calles en plena noche y perseguido por un tipo que no tiene pinta de hacerle una encuesta sobre sus hábitos de lectura precisamente...) . Brutal fotografía y recreación de ambientes con unos personajes más chungos y tortuosos que lo que se quiera mentar. Tremendos también los secundarios (todos ellos -atención por ejemplo a un joven Lom como capitoste mafietas o un descomunal y trágico Francis L. Sullivan dando una sra lección de interpretación magistral on screen-). Bien, y guapísima como siempre Gene Tierney (una de mis debilidades más sentidas doña "Laura") faltaría, como la sufrida pareja del prota. A sumar un final de antología y alguna escena concreta de las de boca abierta y moco colgando. Más que recomendable, vaya... El poder visual de este film a todos los niveles es, finalmente e insisto, escandaloso de todas todas (no me extraña descubrir hoy, al buscar más información sobre Jules Dassin, que el tipo empezara como ayudante del mismísimo Sir Hitch).



EN CONTRA. Pues mira que le estoy dando vueltas al tema y nada... que no hay tu tía. Aunque destaco que es una peli tan intencionadamente desoladora y desgarrada que las almas sensibles las pasarán putas para encontrar el más mínimo atisbo de dulzor, cuidado... Pero igualmente (como soy así de cabronazo -y atiéndase, dígase todo, que hablamos de mi género favorito por goleada-) la recomiendo a ciegas, si.



CONCLUSIÓN. Otro imprescindible del "género negro" con posiblemente el mejor protagonista que se puede ver a Widmark (tal cual lo leen y  poca coña pues) e irreprochable desde cualquier punto de vista. Toda una oda al perdedor-soñador de tres al cuarto y con (vital matiz) cierta y marcada tendencia a lo delictivo. Magníficos presentación y nudo pero, la verdad (me sentiría algo culpable si no lo mentara de nuevo), esos últimos treinta-cuarenta minutos de cine del más alto nivel centrifugando a toda máquina son, directamente, para atesorar de por vida en el cajón de "inolvidables varios". De cabeza a por ella si no se ha visto.



GUZZTÓMETRO: 10/10

sábado, 14 de enero de 2012

LA SEGUNDA (Y PSICÓTICA) ENCUESTA GUZZERA !

(Encuesta sita en columna de la derecha bajo la otra encuesta que, a su vez, sigue estando bajo el "PREFACIO")



Pues mira que entre que no tengo intención de poner nada nuevo hasta al lunes y que me está gustando el asunto de la encuesta del anterior posteo (y gracias a lot por participar)... Nada, nada, no se si acabará en sección mensual pero, como estoy como churumbel con zapatos nuevos, voy a hacer otra. Hala. Ruego se me entienda que es por puro y duro (e indisimulable) "efecto novedad"... Que la idea que se me viene fraguando en las neuronas (las tres) es tener una o ninguna al mes para no agobiar más de lo estrictamente necesario al personal (ni, obvio, aburrirme yo mismamente del tema).



Como no podía ser de otra manera ésta segunda tanda ya si que va sobre temas del celuloide... Además he optado por tirar de nuevo por lo fácil/evidente (que en este caso no por ello menos felizmente debatible a mi entender) y realizar la encuesta a costa de la obra de uno, sino el que más, de los cineastas con mayor consenso público/crítica jamás habido: el gran Hitch, of course. Quince pelis (más la posibilidad, nuevamente, de dar otra opción en comentarios para quien lo prefiera) del copón que me han quedado. Y, está claro, es aquello de "no son todas las que son pero...". Así que como aquí de competición e imposiciones nada de nada, si alguien tiene en sus principales querencias "Posada Jamaica", "Sabotaje", "El proceso Paradine", “Atrapa a un ladrón” o "El hombre que sabía demasiado", como ejemplos de entre otros posibles, puede hacer uso a sus anchas de lo sugerido en el último paréntesis (y, de nuevo también, sea en este posteo o en el que más rabia le de) . Aquí además he usado lo de "permitir varios votos"... Que (recuerdo soy novato en estas lides) no sé si se limitan a tres, cinco o las puedes votar todas. Por si acaso, y para acotar, me gustaría ceñirme al socorrido podio olímpico y dejar el asunto en tres opciones por participante (gracias por la comprensión/colaboración). En fin, lo dejaré un mes igual que lo otro y a ver qué pasa... Y por supuesto, ¿por quién me toman?, no pienso tratar de influir en el voto de nadie... No les vendré a molestar a la ducha, ni les espiaré por la ventana y, claro, tampoco les encadenaré a ningún sitio. La duda ofende, caray. Y allá que vamos de un puñetera vez: Alfred Hithcock presents...


REBECA (1940)

SOSPECHA (1941)

LA SOMBRA DE UNA DUDA (1943)

RECUERDA (1945)

ENCADENADOS (1946)

LA SOGA (1948)

EXTRAÑOS EN UN TREN (1951)

LA VENTANA INDISCRETA (1954)

CRIMEN PERFECTO (1954)

VÉRTIGO (1958)

CON LA MUERTE EN LOS TALONES (1959)

PSICOSIS (1960)

LOS PÁJAROS (1963)

MARNIE, LA LADRONA (1964)

CORTINA RASGADA (1966)



viernes, 13 de enero de 2012

LA PRIMERA (Y ROCANROLEANTE) ENCUESTA GUZZERA !

(Encuesta sita en columna de la derecha bajo "PREFACIO")





Ya me supongo que esto de las encuestas luce más según los visitantes/seguidores que tenga el blog. Sin embargo como en este, su humilde (aunque guzzero) espacio, se tiene en muy alta consideración las opiniones de unos y otros y... qué narices, que me hace gracia probar el gadget de marras (voten cuatro o mil), para allá que voy.



Además, para la ocasión me salgo del tema "cinero" para tomarme una de estas licencias rocanroleantes que tanto me gustan. Nada menos que el mejor disco doble de rock y de estudio jamás grabado (si, si, así con toda la pompa que quieran y hasta con la circunstancia, por si la otra se aburre) . Y propongo cuatro, con la opción de "otro" a especificar si se quiere en este posteo (o de hecho, en el que os de la real gana). Vale decir que no admito más de una opción no por chulería alguna sino porque entiendo que, si miramos hacia el interior como los Jedis o el ajo por ejemplo, todos sabemos cual es el doble definitivo de nuestros amores (con elepés sencillos me parecería poco menos que imposible pero, eye, considero que, aunque se alcance una cifra considerable, tantos tantos doble álbumes míticos de verdad -y de estudio- tampoco hay).



Y ahora a explicar porque elijo esos cuatro... Facilísimo. No hay sino recordar el "Face to face" del blog del archienemigo (que dice que ya no le quedan y espero que se invente algo en esa dirección para dar continuidad al feedback en comándita logrado) y a la pregunta del "póker de bandas preferidas". El menda, sin titubeo alguno, puso a manzanas, lenguatazos, strummers y zeppelines. Se me hacía el debate (interno) más extenso de introducir a los que firman con nombre/pseudónimo propio, si, pero si de bandas tratamos para mí son esas al fin, con holgada diferencia y con punto guzzero. Además, y viendo lo que ha ido contestando el personal a la mentada pregunta en la Nikochan Island, los que meten a tres de las cuatro formaciones que propongo son unos cuantos (por no poner la mayoría) y hasta hay un caso concreto (el gran Chals nada menos) que se acuerda también de los hacedores de "stay free", "straight to hell" y demás y coincide con el/mi "póker" de pleno (aunque el puñetero, jeje, hizo ver que no se sabia las reglas bien del todo y metió a The Band también al final y como a la remanguillé). Vamos, que no iré muy desencaminado (o no tanto) sugiriendo para la encuesta una reseña de cualquiera de este cuarteto de oros y platinos (y con la opción de "otro", no se olvide). Aunque provieniendo de mí , e independientemente de todo, sea de cajón que la piñata la revienta uno de los apuntados a continuación... son mis cuatro bandas favoritas y las cuatro tienen un doble de estudio absolutamente monolítico e inolvidable para la Historia del Rock... ¿De qué estamos hablando pues?. ¿Cual es vuestro álbum doble de estudio favorito?.





1. THE BEATLES ("White album", 1968)

Hay quien afirma todavía hoy, cuarenta y cuatro años después, que todo lo que había sido, era y sería el rock quedó grabado de alguna manera a fuego en "el blanco" de marras. El collage definitivo del talento y la pericia compositiva de las más grande e importante formación que nunca haya existido... y así (lisonja tras parabien) se nos haría de día. Porque, a pesar de tantas rimbombancias y trompetas, seguramente será verdad (qué cojones). No me pongo a enumerar canciones (tampoco lo haré con los otros tres y para no eternizar el post) pero siempre me ha llamado la atención que entre sus treinta joyas (bueno, veintinueve y "obladi-oblada", en mi opinión -que esto es tan cojonudo que hasta tiene su boniato propio-) no haya ninguno (hablo de memoria pero creo que no me equivoco) de sus casi treinta números uno interplanetarios. La respuesta del "por qué" en cuanto a la descomunal calidad de lo que salió de aquellas sesiones (además del "Abbey Road") quedará entre el hacedor y sus responsables por long, long, long time, y de llegarse a conocer realmente.



2. THE ROLLING STONES ("Exile on Main St.", 1972)

Quién nos podría haber hecho creer jamás que tendríamos algo que agradecer al "fisco"... No hay nada más puramente stoniano que el jodido "exile". Y tanto desde su incalculable oferta en lo musical como desde las archiconocidas circunstancias en que fuera parido. Cojan toda la sacrosanta obra anterior stoniana hasta éste disco, destilen lo mejor de ella tratando de sintetizar al máximo y, oh yeah, el resultado final son los dieciocho mazucazos aquí reunidos para los restos. Nadie se despiste porque el capullo (que nadie hizo jamás ley de que los reyes pudieran quedar exentos de ello de vez en cuando) de Jagger fuera y soltara, años después, que está "un poco sobrevalorado"... Cosas como esa explican en definitiva porque a veces Kiz tiene esa expresión como de "te metía una colleja que se te daba la vuelta el cráneo", claro está. Y, para terminar y fuera ya de esta animalada de doble gema rocanrolera, no dejen de leer por cierto los posteos con fecha de ayer sobre "Sticky fingers" y "Beggars banquet", sitos en los blogs amigos de "Ragged Glory" y "La cinta de Moebius" respectivamente (y puestos a stonear). Canela en rama.



3. LED ZEPPELIN ("Physical Graffiti", 1975)

El disco que más y mejor le discute al "Born to Run" del Boss (visitar "Dark Night on the Route" en el blogroll del lateral los que adoren ese increíble disco a la voz de YA) ser mi favorito del año que me parieron (si, si, hasta por encima de las "noches de ópera" o la llegada de Nicks a F.M. con sus "tierras resbaladizas"). Para mí desgracia no han pasado diez años, sino treinta y siete que hará -cagonla-, pero por suerte el indebatible chutazo de rocanrol en vena del "physical" sigue funcionando tan de putísima madre como entonces. Quince canciones que, amén de enormes, funcionan como perfecto y eterno catálogo de todas las bondades y excesos de Page y cia. Desde monumentos sónicos con dejes arábicos de más de ocho minutos hasta preciosas instrumentales de dos minutos escasos, con todo el rocanrol del más alto copete que uno quiera yendo y viniendo cuando le sale de los gibsons. No está mi canción zeppelinera definitiva, "the ocean", porque entonces el mundo sería demasiado maravilloso pero, aún así, no está mal el "disquito" este, no se crean...



4. THE CLASH ("London Calling", 1979)
"¿Sería sacrilegio considerar London Calling new wave?", se preguntaban hace un tiempo en un (cojonudo) especial los del Ruta 66. A saber. En cualquier caso el limitar, igualando las bondades de este "el último gran disco de la última gran banda de verdad" a los cuatro (con suerte) acordes de una composición punk estándar, si que se antoja como bastante sacrílego... Diecinueve (con la imprescindible "train in vain" comúnmente no acreditada en la contracover vinilera) tremebundas canciones que capturan a Strummer, Jones y asociados (que será Simonon, por cierto y como ya es tan sabido, el que quedará inmortalizado en la desenfocada foto) en su momento de mayor y más incontestable esplendor. "London Calling" además tiene una particularidad distinta a los otros insignes de esta listita. En los tres casos anteriores esos discos vienen a significar una especia de cúspide en los más alto de carrera tras varios años/discos de magnificencias brutales... Para los del "chubasqueró o chubasgó" la cosa sería más, pongamos, inesperada . Y no porque "The clash", o aún "Give'em enough rope", sean precisamente flojos pero es que nadie (o nadie que sea mínimamente honesto, según lo veo), y mirándolo hoy todo en perspectiva, podía haber adivinado el nivel de locura aquí logrado. O se juntaron todas las estrellas de la suerte o, como muchos pensamos, tal vez se deba contar (ya sin maldito debate de las narices que valga)a los Clash entre los más grandes de cualquier época habida. London Calling, en cualquier caso, es por supuesto definitivo... Demasié.

jueves, 12 de enero de 2012

BRIGADA 21 (1951)

INTRO. Admito sin ambages que en la anterior entrada "ascendí" a "recomendable" un film que, muy posiblemente, debiera quedarse en el escalón inmediatamente anterior (y hasta puede que en el mejor de los casos para algunos/as)... Tampoco cabe disculpa alguna (a mi me gusta, leñe), pero si creo que es importante diferenciar (o ubicar, o "ser consciente de" al menos) aquellos films de los que uno se encapricha por tal o cual particular, de aquellos a los que a uno le parecen incontestables. ¿Por qué el rollo?. Pues porque "And then there were none" y "Detective Story" tienen una puntuación similar en la chocarrada del Guzztómetro (yes) pero, ojo, llegan a ello por caminos distintos: mientras la primera es un largometraje que a mi (para mi, conmigo) me hace gracia por una serie de cuestiones especialmente subjetivas y de la que entiendo mucho/as no tienen porque coincidir necesariamente, la de hoy de cabecera es un film que recomiendo a ciegas, sin asteriscos y para cualquier amante del cine sea en el grado que sea. "Brigada 21"/"Detective Story", quédense con el que más le guste de los títulos pero al fin: peliculón.




SINOPSIS. Adaptación de una obra de Broadway que describe la vida cotidiana en una comisaría de policía de Manhattan. Un temperamental policía (Kirk Douglas) recurre a los métodos más implacables para obtener información de cualquier sospechoso de un crimen.


A FAVOR. La agilidad narrativa sugerida por Wyler (pelín ninguneado cineasta en mi opinión y como ya comenté en algún otro posteo) que se adhiere con sabiduría al, obvio, origen teatral. Eleanor Parker (guapísima)  le aguanta sin problemas el mano a mano a un gran Douglas (atormentado y traumatizado de narices el rol del siempre bienvenido "hijo del trapero" aquí) en todas las escenas. Buenos o geniales, según casos, los papeles secundarios y, por destacar alguno, ahí está la pobre desgraciada (y nominada, cuando ver quien ganaba el Oscar aún servía para algo en cuanto a consideraciones)  Lee Grant que se pasa la jornada en la comisaria por haber mangado un bolso de 6$. Dicho todo ello es preciso señalar que estamos ante uno de esos films (y volvemos a lo obvio de su punto partida)  que se desarrollan casi de forma íntegra en un solo contexto ambiental/decorado. Y me encantan, cuando entiendo que se ha hecho bien como es el caso, este tipo de pelis. En "Brigada 21" el 90% de la acción ofrecida es en la propia y cochambrosa comisaria, con gente que no para de entrar, salir, volver o desaparecer. Eso permite a Wyler centrarse en la dirección de actores con especial enjundia (todo un qué para los que piensen que la cota de fama de este hombre se debe a filmar al Heston montando cuádrigas) y sale más que bien parado. Si señor.


EN CONTRA. Algún discurso que pueda parecer pelín estirado o forzado parido, de cajón que és, para buscar el aplauso (por el arpegio interpretativo y tal) de quien tocase y entre plateas... No problem, que al fin son necesarios para el argumento y si uno/a se toma la molestia de analizarlo un mínimo (fíjense en el título original para acabar de cuadrar el tema...). Pasa que el prodigioso ritmo coral logrado a veces queda un poco interruptus en contraste a estos muy contados "momentos de lucimiento actoral"... Aunque, por otro lado, ¿como si no se podría diferenciar protas y secundarios en ésta  historia y con la estructura propuesta?. Futesas al fin, vaya. Para lo que no hay tanto comprensión, eso si, es por el doblaje en la lengua de Quevedo de algún personaje...


CONCLUSIÓN. Dinámico y hasta adictivo film (mayormente para los amantes de la dirección de actores o las puestas en escena explícitamente "indoor")  con una dupla protagonista que se sale y envuelta por un personal que harían llorar de emoción al mismísimo Altman por las posibilidades corales que se integran. Cuidado, eso si y para terminar, no es un film en absoluto amable (que debe reseñarse también). Su reverso dramático que se apodera del último tercio-cuarto de film y hasta llegar a su resolución, no te alegrará el día en lo anímico precisamente. Aunque, por otro lado (cuidao), si te dejará esa siempre tan agradecida sensación del que acaba de meterse entre pecho y espalda algo de calidad más que considerable... que al final es lo que cuenta o mejor puntua. Muy buena en definitiva.



GUZZTÓMETRO: 8'5/10

miércoles, 11 de enero de 2012

DIEZ NEGRITOS (1945)

SINOPSIS. Adaptación de la novela homónima de Agatha Christie. Un misterioso personaje invita a diez personas a pasar un fin de semana en una isla, pero, cuando llegan, el anfitrión no está; lo que encuentran es una cinta grabada sobre un asesinato y los posibles sospechosos.


A FAVOR. Qué es una entretenida manera de acercarse a la historia más aplaudida, o una de las que más claramente en cualquier caso, de la "dama del suspense " (salvo por el final, sacado del pocket y convenientemente edulcorado para la ocasión). El "chico" del folletín (Louis Hayward) se pasa un algo de listo a veces pero ya es un poco lo que demanda su papel, si. Sea como fuere aquí los pesos pesados son los demás... Fantástico Walter Huston (el padre de la criatura, en efecto) como ese pimplante galeno y reseñable también Barry Fitzgerald con su curtido juez que supura empaque. Y esos son los "pesos pesados", ojo. También tenemos entre otros a, por ejemplo, la gran actriz australiana Judith Anderson (que, y siguiendo con los ejemplos, tan mal se lo hiciera pasar unos pocos años antes a la guapísima Joan "Rebeca" Fontaine, con esa retorcida e inolvidable ama de llaves tan hijoputesca). Sin embargo de quedarme con algo concreto me quedo con el inesperado tono de comedia negra que ofrece... Extraño, según se mire al menos, y que de alguna manera da cierta aureola de particularidad al film. Lo hace más ligero de lo que cabría espera a tenor de la historia que és sin duda, pero gracias a ello lo torna también en algo más recordable. Y sin saber si ello es mérito del director, René Clair (que acababa, y según averiguo ahora, con esto su breve periplo yanqui), o del firmante de la adaptación on screen (el tal Dudley Nichols). Y epa, que me olvidaba, la mansión y ambientaciones varias... Que dejan entrar la luz, huyendo de "goticismos" posibles varios a los que la trama invita para cimentar mejor el film de interpretaciones (que no de pericias de objetivos y demás) que és y se propone en todo momento. Muy teatral, si, pero en el buen sentido.


EN CONTRA. Amén de pasarse por el Arco del Triunfo el final original, pues algunas cosas puntuales como, entre otras pocas, lo pánfilo (mayormente) del papel de la "chica" del folletín (interpretado por June Duprez). Y, vale si, algún otro rol quizá estereotipado en exceso pero, bueno, es aquello de "no se hace una tortilla sin...".


CONCLUSIÓN. Amena cinta algo maltratada por el tiempo en algún que otro aspecto (ay, Cronos, el más cabrón e implacable de los dioses) pero que, para mí al menos, mantiene buena parte de su frescura original (maxime por ese tono socarrón antes mentado). Mucho mejor, en cualquier caso, que la otra versión cinematográfica que conozco de la novela... Esa (para mí muy fallida) co-producción europea y setentera con gente del calibre de Attenborough, Lom o Reed, entre otros (que para más meninges, y puestos a "tomar prestado", toma de aquí el final endulzado/cambiado... su más temido caballo de batalla a la hora de encajar críticas, sin duda). Parece que existe una versión rusa de los ochenta que, ésta si, mantiene el desenlace ideado por la Sra. Christie de manera intacta... aunque parece también que voy a sudar un desierto entero para poder videarla en castellano con o sin subs(que mi cirílico está algo justito, no les engañaré...). Finalmente solo queda comentar el hecho (tan recurrente como real) de la licencia autóctona de turno para con el título... Que es algo que, de verdad, no es una cosa que ocurra solo aquí y, de verdad también, no es éste uno de los peores casos: pasamos de "And then there were none" a "Diez negritos" (por lo de la cancioneta de marras y tal, si). Bien mirado, qué narices, aún suerte y demos gracias de que no se quedó el asunto en "Y no ha quedao ni el Tato", o similar.


GUZZTÓMETRO: 8/10

EL BESO DE LA MUERTE (1947)

SINOPSIS. Aclamado film de gángsters en el que el convicto Mature debe infiltrarse en una banda dirigida por el psicópata Widmark -en su debut-, para poder obtener pruebas contra él.



A FAVOR. La historia y el guión realmente buenos (noir del directamente imprescindible para los amantes del género). La dirección del siempre impoluto Hathaway (quizá poco renombre, en general, para sus más de cuatro décadas de carrera donde se encuentran no pocas perlas a recordar/reivindicar) aún mejor, y valga lo bien que aguanta anacronismos en cuanto a narrativa visual la obra como principal ejemplo a destacar. Bien los secundarios (mención especial para el mismísimo Brian "Quatermass" Donlevy, protagonista por ejemplo de aquella virguería absoluta de Lang, "Los verdugos también mueren" vista tiempo a en el blog) y bien Mature, quien a pesar de su acostumbrado y gélido proceder encaja en el molde del atormentado protagonista sin problemas, pero claro... Es el estreno y la fiesta de un Widmark que detiene ciclones y mastica montañas. La risa/tic que utiliza aquí como uno de los rasgos (más) diferenciables de su pérfido personaje le estigmatizará casi para el resto de su carrera y, aunque sea ciertamente injusto por la calidad interpretativa del canalla, miles de amantes del cine nos alegramos lo indecible justo por ello. Y se entiende, coño si se entiende... Lo de la "estigmatización" me refiero. El final con el cabroncete vaciando el cargador del revolver mientras se descojona es una de las grandes imágenes de la historia del medio para muchos. Como el que suscribe, claro está.



EN CONTRA. La narración femenina en off de bienvenida/despedida. Tan necesaria como Darth Vader pelando pistachos en "El mago de OZ", en mi opinión... Se puede dejar pasar que, al fin, no estropea nada de lo realmente importante pero, la verdad, ¿qué narices pinta ahí?. Del remake impresentable con Cage ya mejor no pongo nada...



CONCLUSIÓN. Título a reverenciar del "género negro" en su década de oro que, más allá de ser el km. 0 de uno de sus rostros más aplaudidos e indebatiblemente ligados, por si fuera poco sigue resultando hoy una película excelente se mire por donde uno/a quiera. Festín de Widmark a las muy finas hierbas... Ay, esas escaleras, vaya hijo de puta... Qué monstruo !



GUZZTÓMETRO: 9/10



martes, 10 de enero de 2012

MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES (1993)

INTRO. Me permito hoy, como ya me gusta hacer de tanto en cuanto, cambiar la inercia optimista general del espacio por un poco más de, pongamos, acritud. Y es que apetece meterle una coz burrera a alguien, vaya, y no me importa (o no hasta cierto punto) que sea impopular o que pueda recibir tirones orejiles por ello (de hecho hasta los espero). En resumen: a por el Kenneth Bragas !. Y la gran contradicción, que no llega a paradoja, que tengo con este tipo es que salvo en algún caso puntual ("Celebrity", por ej., es de lo peor del admirado gafotas neoyorquino para mí y buena parte de culpa es, en mis lecturas, de Brannagh) cuando le veo dirigido por otros directores el tipo me parece un muy buen actor. De verdad. El problema, siempre en IGWT, es cuando se dirige a si mismo... Narcisista, pedante, sobreactuado, autocomplaciente, pijo... Qué fácil resulta imaginarlo viendo el copión de "Hamlet", "Frankenstein" o ésta de hoy mientras se dice mentalmente: "soy el cineasta más grande de todos los tiempos, joder, y qué guapo...". Quizá no sea del todo culpa suya, claro está. La siempre exagerada (sobretodo con "lo suyo") prensa y crítica británica se hartó de "elevarle hasta" o "comparar con" nada menos que Sir L. Olivier. Y claro... el asunto da risa. O pena, pues puntualmente (ni que sea y en aquellos primeros noventa) el individuo tuvo el poco seso de creérselo... Manda huevos, si. Por suerte, para su propia salud mental, cabe aclarar que con el tiempo y la madurez el tipo ha reconocido y abrazado lo que sería su nivel real como director de cine. Como su último film firmado, "Thor", así demuestra... Por supuesto el Sr. Brannagh tiene fans y hay gentes (buenas o malas) que siguen ignorando (o prefiriendo ignorar) que su film más aclamado, "Los amigos de Peter", es un refrito de dos o tres referencias concretas al que añadió el por entonces recurrente tema del (maldito) SIDA. Pero aquí uno no está por la labor, no... Eso si, una última cosa diré en su favor: no és su ex. A esa la detesto, directamente, y ni la nombro (no le veo empaque ni medida alguna... en papel cómico es de un histrión insufrible y en drama es de un sobreacfectado que no me proyecta credibilidad alguna). En cualquier caso, damas y caballeros, si se acercan a la campiña inglesa a finales de otoño y pegan bien el oido a la ventana oirán una risotada lejana que acompaña al rubor del viento... No, no es el Fantasma de Canteville, es Sir Laurence Olivier partiéndose el páncreas de puro descojone, el puñetero.



SINOPSIS. Adaptación de una comedia de Shakespeare. El Príncipe Don Pedro de Aragón (Denzel Washington) regresa victorioso de una batalla acompañado de su hermano bastardo Don Juan (Keanu Reeves), de Benedicto (Kenneth Branagh) y de Claudio (Robert Sean Leonard), un joven florentino que ha sido colmado de honores por el gran valor mostrado en el campo de batalla. Son recibidos con gran regocijo por el caballero Leonato, que vive con su hija Hero (Beckinsale) y su sobrina Beatriz (Emma Thompson) en una paradisíaca villa de la campiña siciliana (Mesina). En el siglo XV, Sicilia formaba parte de la Corona de Aragón.



A FAVOR. Los papeles cómicos de Keaton y Elton, ver trabajar al inmenso Brian Blessed que siempre es un placer (e independientemente de lo chungo que sea a veces el donde aparezca), y el esforzado rol de Washington (que, aunque más desubicado que Terminator 3 en La Cenicienta, es el que mejor da el pego). Bueno, también la villa donde pasa todo es bastante chula, si, y (es de cajón) los textos, que son de quien son... (el problema, generalizando, es el uso que de ellos se da...). De hecho, siguiendo lo sugerido en ese último paréntesis y siempre para el menda, otra cosa a favor sería lo tan acertado del título del film a tenor de lo que ofrece...



EN CONTRA. El resto de interpretaciones. Y por no cebarme más en el par (más) protagonista, diré que unos por entonces muy jovenzuelos Sean Leonard y Beckinsale le dan toda una nueva orientación al concepto "cursi" o que Reeves demuestra (one more time) que tiene unos registros interpretativos afines a (por ejemplo) los de un manojo puerros. Ya la canción central, o la interpretación de ella utilizada, y el "happy end" sobreexagerado hasta la arcada (solo faltan pompas de jabón y los osos amorosos follando sobre un lecho de gominolas), es como para demandar sangre a la salida del cine y cuchillo charcutero en ristre.



CONCLUSIÓN. Ya me veo venir las defensas a ultranzas de este film (y sus responsables más reconocibles) y las críticas, más o menos exhaustivas, hacia mi persona (o peor, la "ignoración" total que aún es más dañina). Ojalá, para terminar, me equivoque y hayan más personas que vean en "Much ado about nothing" un film en absoluto "romántico" y si un empacho de azúcar bastante ramplón y de lo más gratuito... Si Billy levantara la head...



GUZZTÓMETRO: 4/10

domingo, 8 de enero de 2012

CICLO Mr. ALLEN: 7. "INTERIORES" (1978)

INTRO. Revisionada hace unos pocos días por tercera o cuarta vez es éste, el primer film puramente dramático de Allen, uno de esos casos en que el "a brochazos gordos" que me marqué hace ya un tiempo, y sobre la extensa trayectoria de la miope estrella de este ciclo, conviene ser un poco ignorado... Ya pasa cuando uno trata de resumir cuarenta años de largometrajes con el chocarrero (e irreverente de cojones) sistema de puntuar cada uno de los mismos del uno al diez  (a parte de hacer el crápula por la sideburn se es injusto o  impreciso casi en la totalidad de los casos). No me cuesta imaginar como fue la cosa... Precede a "Interiors" la última y más divertida para mí de las comedias iniciales del realizador, así como su film más célebre/reconocido y, a su vez, la suceden de inmediato sus dos films que más me gustan de siempre... Al hacer algo tan del tipo "aquí te pillo" como los mentados "brochazos", incurrí en la imprecisión de bajar del "recomendable" a la película de hoy. Incorrecto en síntesis y para no explayarlo más (que nunca he tenido problemas en reconocer errores propios). Y, ojo, sigo prefiriendo "Otra mujer" como el gran drama "alleniano" pero, si, "Interiores" merecía la corrección y, también,  la disculpa/aclaración.


SINOPSIS. Eve, una mujer que ha sido abandonada por su marido, se reúne con sus tres hijas para tratar de afrontar la situación. Ella se encuentra en un momento crítico, pero sus hijas también tienen sus propios problemas, algunos de ellos derivados del poco cariño que han recibido de su madre. Las emociones se desbordan cuando el marido se presenta en la casa familiar acompañado de la mujer con la que quiere casarse.



A FAVOR. La tan apreciable coz burrera que Allen propina, aquí ya sin máscara ni red alguna, a las clases altas (tan acomodadas y pudientes) de su querida "gran manzana". Y por supuesto merece la pena mirar un poco más allá (no en  vano el propio realizador pertenece, o "pasara a pertenecer" en cierto momento, a dichas clases altas). Por encima de tanto esnobismo de a granel, ávidamete aquí satirizado (la propia y magnífica Geraldine Page, alrededor de la que gira la trama, entra en la peli habiendo acabado de adquirir un jarrón de -inexplicables- 400 pavos), se sostiene la auténtica razón de ser del film: la pérdida en general, y la desfragmentación familiar en particular. Ambos conceptos presentados de manera arrolladora y sin tender neumático salvavidas en momento alguno. Los actores, precisos y afilados todos ellos, hacen suya todas y cada una de las escenas con nota... Debiendo destacar claro está a los curtidos en mil batallas Page ("Dulce pájaro de juventud", p.ej.) y Marshall ("Doce hombres sin piedas", p.ej. también). Y, particularmente -aún por encima de la propia Keaton-, el antipático rol que le toca (y borda) a Mary Beth Hurt. Impresionante cuando la nueva pareja (Maureen Stapleton) de "papa Marshall" entra en escena... Una mujer que ha tenido vida de verdad, que ha empatizado con seres humanos a un nivel que para ellas (hijas de su madre) resulta desconocido por las manipulaciones sin fin de su egocéntrica progenitora. Empiezan riéndose de ella, claro, por lo bajini y de manera pedante-autosuficiente por lo que ellas ubican y juzgan de inmediato como ignorancia/incultura... Poco a poco van reparando en el error y, finalmente, cambian burla por ira (o tristeza) al ver lo feliz que es su padre alejado del "palacio de hielo", sin emoción real alguna construido durante toda una vida por su madre, y atisbar como hubiera podido ser su propia vida con algo (siquiera un ápice) de "calor".



EN CONTRA. Básicamente lo difícil que resulta empatizar realmente con personaje alguno (quizá Marshall, según lo veo, es el único aspirante de los que "realmente" cuentan). Sea por esnobismo, estupidez, sobreafectismo o egolatría cuesta mucho rescatar a alguien del caldo, si. Por suerte eso es, precisamente y ni qué decir, lo que parece buscar Allen en todo momento. Además está la eterna (y ya aburrida) etiqueta "Bergman según Allen" que siempre cuelga de esta cinta (muy a pesar de Woody que se hartó de explicar que "si, le encanta el realizador sueco pero hay algunas otras referencias", que "no se limita" este film solo a eso).


CONCLUSIÓN. El primer film "allenero" enteramente dramático como antes mentaba y que, a pesar de su -calculada- antipatía y poco compasivo planteamiento, conviene ver/revisar de vez en cuando por ser una de esas cosas que, de manera inefable, purgan ánimos por lo desgarrado y sin ambages de su honestidad (sobretodo según te pille), amén de integrar, por supuesto, alguna que otra interpretación de muy, pero que muy, altos vuelos  (inolvidable lo suyo Sra. Page, insisto de nuevo y porque lo merece). Mucho más que "X visto por Y" lo de ésta "Interiores", en cualquier caso.


GUZZTÓMETRO: 8/10

viernes, 6 de enero de 2012

PJ20 (2011)

Vaya de entrada, como sabe todo el que me haya tratado un mínimo, que mi idolatración por la Mermelada de la abuelita Pearl está más allá de cualquier duda. Adoro a esta banda y punto, vaya. Con mi tendencia natural, a mirar más hacia pasados que presentes en temas rocanroleros, siempre que alguien menta "grandes bandas de rock" yo pienso en Zeps, Whos y demás. Nunca en cosas posteriores al año 90. Y si, me gustan la de dios cosas surgidas, mayormente, pelín antes de ese 1990 como Replacements, Sonic Youth, Dinosaur Jr o los Pixies (entre algunos otros pocos selectos for me) pero considerarlas al nivel de los monstruos de antaño sugeridos a modo ejemplo (aunque de los más claros, si) me parece un poco lo de las trampas y los solitarios... Sin embargo la existencia de algo como Pearl Jam, que recupera las maneras y tendecias de proceder (aunque sea en lo estrictamente musical, que el impacto y creatividad de según quienes me parece inalcanzable) de esos "mejores tiempos pasados" rocanroleros, y pudiendo ello ser seguido desde el primer single del primer disco y en "real time" (contaba dieciséis-diecisiete añitos cuando "Ten") se me antoja algo poco menos que impagable. También están/estaban, en menor grado en mis querencias pero déjalos ir, los Robinson (y como terceros en discordia, y muy de lejos, los del malogrado Shannon Hoon que bebían de fuentes similares -todos ellos-). Pero, volvamos, los de Vedder son algo especial. Ni qué decir. Y aunque no sean mi banda favorita, aunque un huequecillo en mi chorratop-20 o 30 siempre se lo encontraré, siempre los he considerado la mejor banda de rock -"formato clásico"- que me ha tocado vivir. Y ahora, el año pasado, han cumplido los 20 añitos. Y Crowe les ha hecho un documental. Documental reciente ya visto y comentado en un montón de lugares, si, pero sobre el que igualmente me quería hacer eco aquí.




Y lo primero que quiero comentar de todo es que, como ya sospechaba... El NY Post me roba los comentarios !. "En una película mejor, Crowe podría haber hecho el papel de periodista en lugar del de fan". Eso justamente, antes de leerme hoy la frasecita del tal Kyle Smith, es lo que he opinado en tropecientos blogs cual reseña de "PJ20" he devorado frugalmente (algunos de ellos ubicables en el blogroll y gracias por ello ya puestos). Fuera coñas, lo cierto es que es una opinión bastante consensuada por lo que he podido intuir y leer por parte de muchos "fieles". Y, que conste, no tengo nada especialmente en contra ni a favor de Cameron Crowe (repasando su filmografía lo cierto es que me proyecta bastante indiferencia, tiene alguna cosa que me ha entretenido sin más -y muy puntualmente- pero nada que me haya alimentado el ánimo de verdad, con ganas de repetir, ni de lejos y siendo honesto).  Pero aunque es de cajón que el primer tercio inicial con la génesis de la formación (con el epitafio a Wood, Mother Love Bone y Temple of the Dog inclusive, obviamente -ay, por cierto, Sr. Cornell si hubiera cantado más y berreado menos... porque, cuando ejerce de músico y no de rockstar, mira qué es bueno el cabrón !-) era insaltable. Y hay cosas puntuales a excusar, la trageda de Roskilde el episodio más preclaro a mi entender, y de las que un documental sobre la historia Pearl Jam hasta día presente debe dejar constancia si o si. Pero yendo más allá, al grueso del metraje, creo sinceramente que a Crowe le falta bastantes veces el rigor documentalista que el asunto demandaba. Y, en efecto, esto parece a veces planeado y montado más por un/a grouppie que por un cineasta profesional. Demasiado cebarse en los PJ "personas" y  fenómenos de masas", y poco en lo PJ "músicos" (siempre a mi entender, quede clarinete). Si estos tipos llenan recintos deportivos noche tras noche no és solo porque Ament y Gossard sean/parezcan unos buenos tipos, McCready tenga una enfermedad jodida y a Vedder le mole el surf... Lo hacen por "dissident", "smile", "black" y tropecientas más. Y no me ayuda ese tener que ver en imágenes lo que nos sabemos de memoria (lo de ticketmaster, aunque plausible, ya aburrió en su momento... no me procede tanto pábulo a estas alturas la verdad), y/o el recurrir a tantos extractos de conciertos y apariciones varias en medios (ya sabemos como se las gastan en esas lides, lo que impactaron y lo famosos que son y aunque, claro, haya que sacarse unos buenos cuartos con la soundtrack del asunto, tampoco hay porque abusar...). La cosa se arregla mucho con la mención casi al final de "esas grandes bandas" (volvemos atrás, si) que tanto les influencian (a Vedder le brillan los ojos al hablar de sus grandes superhéroes comandados por Townshend), o anteriormente, con el asunto "Mirror ball" con el maestro Young, cuya influencia siempre he visto como la más clara en el proceder musical de PJ. Eso, claro, era lo que yo  quería como fan y principalmente. Escuchar a los Pearl Jam hablando de música... que inspiró tal tema, quienes creen que debieran ser más valorados según su punto de vista (o al revés), qué discos son los predilectos de cada uno de los miembros (propios y ajenos), etc. Claro que emociona a los seguidores la ya clásica postal de un ingente inabarcable coreando a pleno pulmón "better man" como broche. Pero, no sé (o mejor, "si sé" y eso es lo que me jode), tanto "brindis al sol", tanto "guayismo a mansalva", me acabó por tocar un algo la pera al pensar en lo que podría haber sido con nada... un puntito enjundia, de mala leche incluso, unas mínimas ganas de diseccionar su obra (que no su vida, o no tanto). ¿Recomendable?, pues quizá (seguramente y a pesar de todo), como enciclopedia audiovisual de cosas sabidas y tópicos de a granel, funciona. Pero, ojo, si alguien espera ver un documento donde se raja a los Pearl Jam músicos, y hasta verse sus entrañas, deberá (deberemos) esperar a ver si alguien convence al amigo Martin... Brillante catálogo, justito documento.

jueves, 5 de enero de 2012

EL LIBRO DE LA SELVA (1967)

INTRO. Escribía hace algunos días sobre mi admiración por el maestro Miyazaki del que considero ha firmado las mejores obras de animación que ha dado el llamado séptimo arte, y con holgada diferencia. Pero hoy, velada infantil (la que más), le toca aparecer en IGWT a uno de los dos films que, aún a día presente, me siguen gustando casi al mismo nivel desde que era un churumbel y de la chapa Disney (la "clásica" quede claro, y la única competencia real que le veo al maestro nipón, aunque sea infinitamente más infantil y de tan lejos que mejor no ponerse a medir). La otra es "Pinocho" (si si, aunque lo de "dame un silbidito" ya me parecía cursi antes de contar mis años por decenas). Pero en esta ocasión, y definitivamente, nos vamos a quedar con Baloo y el Rey Louie que se despendolan que da gusto y, desde luego, regeneran mejor el ánimo en tiempos de crisis y demás demonios.



SINOPSIS. Tras la muerte de sus padres, Mowgli, un niño de apenas dos años, queda abandonado en la selva y es recogido por una manada de lobos. En el seno de la manada, Mowgli es criado como un lobo más hasta que crece y empieza a desenvolverse por sí mismo en la selva.



A FAVOR. Baloo, Bagheera, el Rey Louie (sobretodo), los zopilotes, Kaa, Shere Khan (con voz de Sanders en el original -atención Mr. De Witt-), los zopilotes y en menor medida Mowgli y los elefantes (que también molan pero tienen menos "swing"). La "casa de los sueños" se pone a arrebuscar en el catálogo aventuril del gran Kipling y hace, para mí, una de las mejores películas avezadas al "cine familiar" nunca acometidas (que a su vez fue el canto del cisne del propio, y con perdón, Sr. Frigo-Disney) . Con "Jungle Book" hasta esas, según te ibas haciendo mayor especialmente, fastidiosas canciones (que en otros muchos lugares tanto sincopaban la trama) son realmente bienvenidas... porque son las más buenas que hayan aparecido nunca en un film íntegramente de animación, posiblemente.





EN CONTRA. La innecesaria secuela doméstica de hace menos de un década y esa resolución del asunto, aunque bonita de por si (y por si fuera poco todo lo demás también me parece el mejor final de un film Disney), tan cruelmente certera y extrapolable... A la que Mowgli ve a la niña del final (y empieza a pensar con la "auténtica base de operaciones") se acaban de golpe y porrazo todas las juergas de la jungle con los colegas... Y, ojo, no es ninguna machada esa lectura que al revés pasa exactamente lo mismo (no sean puñeteras/os).



CONCLUSIÓN. Du-bi-dú, I wanna be like youuu ! (a vuestra salud kings and queens of the bloggosphere y que los otros  reyes os sean propicios).



GUZZTÓMETRO: 10/10.



miércoles, 4 de enero de 2012

"LET'S GO EAT THE FACTORY" (Guided by Voices, 2012)

Hostias qué alegría más inesperada !. Pues no va Robert Pollard y reflota a los GbyV tras ocho años desde el último elepé de estudio. E insisto en lo del "reflote" porque aquí es, atención, fidedigno. No me fio nunca de las reuniones chirigoteras de macrofestival donde la banda de turno, que de repente vuelven a ser los mejores amigos de la vida durante x semanas ("$$$$", o "ejem" si prefieren), procede con el karaoke, también de turno, de sus hits (con el piloto automático puesto y una  intención/pasión pareja a la de un manojo puerros... sino espárragos). Así pues con el álbum (de ya este 2012) de tan socarrón título los "voces de la mente"/"guiados por voces" vuelven a la carga tras aparcar, ya era hora, su compositor y cantante los diecinueve proyectos paralelos en los que se puede ver envuelto en cualquier momento de la vida.



Y es que para los amantes de, entre otras cosas, la "baja fidelidad" rockera y por mucho que (nos) gusten otras bandas (yo citaba además de, obvio, los protas de hoy, a Pavement, Sebadoh y Superchunk como mis mejores preferencias en estos "lo-fistas" territorios), la banda de Pollard son, claramente, como Mickey para la Disney al sacar la bandera lo-fi. La banda que más y mejor define al género (o "no-género" según acepciones). Una pena según se mire, y como siempre observan algunos ("si Pollard se dejara de tanta militancia lo-fi y produjera sus canciones en estudio Rem no iban a vender ni a sus familias", que llegué a leer hace varios lustros), pero, y según lo veo yo, eso del paréntesis de producirse le quitaría la entidad y personalidad que tiene su entrañable sonido... que será "de lata" (o simillares) en ocasiones, casi siempre de hecho, pero (ojo/caray/joder) al fin las melodías son las que son. Y son cojonudas muy frecuentemente. Como me gusta decir o escribir siempre al abarcar la banda en cuestión: entre los casi incontables discos de estudio de los Guided by Voices está escondido, muy posiblemente, el mejor "hits" de pop-rock  de los últimos veinte años pergeñado por banda alguna... "oh, qué exageración", "menos, menos", "como se ha pasao", etc... Vale, lo que se quiera, pero ahora pónganse (y pónganse en serio), después, de aquí un tiempo, ya si eso hablamos... Os reto, si, amigos/as de la blogosfera (y por la curra además).



Mientras escribo el rollo éste, por cierto, ya me vengo escuchando el disco (magia-potagia-mediafaiar) y me está pareciendo tremendo (la sombra de "bee thousand" y "alien lanes" planea continuamente... y para los seguidores de esta gente ya no hay que decir más).







Y curioso devenir de acontecimientos lo del posteo éste, ya para terminar. Me estaba preparando para poner la entrada de un film como muy recomendable, con un Widmark aún mejor y de finales de los 40 y, para darme banda sonora, no se me ocurre ponerme sino el cojonudo "Jailbreak" que hacía un tiempo ya que no disfrutaba... De alguna manera, ya en medio de "angel of the coast", me ha dado por recordar el año del disco, 1976... Y ahí, sin más, he entrado de lleno en una espiral de estas absurdas que me atacan de vez en cuando y... "mmm, ¿cual sería mi disco favorito de ese año?". La cosa me ha quedado entre la mentada virguería de los de Lynott, mi idolatrado "Shake some action" de los Groovies y, claro, el primer "Ramones"... Para no ser partidista he evitado ponerme ninguna de las tres gemas antes de ponerme a escribir... "Bah, cojo cualquier otra cosa de la caja los cedés (-que seguía necesitando banda sonora-) y a paseo"...  Y por supuesto fue uno de los Voices, "Mag Earwhig !" en concreto, y como por inercia me meto a ver en que anda el bueno/frikazo de Robert (qué es la Pollard !) y... "Hostias qué alegría más inesperada !. Pues no va Robert Pollard y reflota a los GbyV tras ocho años desde el último elepé de estudio"...