jueves, 19 de enero de 2012

CICLO Mr. ALLEN: 8. "MANHATTAN" (1979)

INTRO. "Él amaba su bloj de cine -tm-. Para él era un símbolo de la decadencia contemporánea tan dada a cambiar la interesante libertad de medios por una estulticia egocéntrica e individualista dónde cualquiera podía..." (No. Demasiado cargado, parece un sermón). "Él adoraba su blog de una manera que lo flipas. No le importaba que alguien lo tratara de mindundi o algo y siempre imponía su vigorosa ilusión a..." (No. És como bastante estúpido. Parece escrito por un adolescente mientras se peta una espinilla). "Le asqueaba y le avergonzaba su blog con abrasiva inquina pero, sin saber porqué, se veía impélido a compartir lo dictado por su atormentada mente, por soez y ramplón que fuera, con..." (Uf. Es muy amargo, y no quiero serlo. Quiero decir que, vaya, me gusta que la gente me lea y deje comentarios y se haga seguidor y todas esas gaitas...). "Le encantaba su lugar en la bloggosfera. Bajo esa primera y engañosamente ligera apariencia se agazapaba un depredador con los hábitos y apetitos sexuales de un jaguar en celo que ..." (Esto me ya me gusta más, si). Etc...



SINOPSIS. Podría decirse que Isaac Davis, un neoyorquino de mediana edad, lo tiene todo, si por todo entendemos un trabajo que odia, una novia de 17 años a la que no ama y una ex-esposa lesbiana a la que desearía estrangular, porque está escribiendo un libro en el que cuenta las intimidades de su matrimonio. Pero su vida cambia cuando conoce a Mary, la sexy e inteligente amante de su mejor amigo, y se enamora perdidamente de ella. Dejar a su novia, acostarse con Mary y abandonar su trabajo no es más que el comienzo de la búsqueda de sí mismo.



A FAVOR. Todo lo escrito "a favor" en "Annie Hall" y rubricado aquí por una deliciosa fotografía en b/n que sigue atrapando sin empezar a sudar y para los restos. Todo parece mejor que en ninguna otra de sus referencias en "Manhattan" de hecho (o esa es la impresión que siempre me queda). La música suena más y mejor que nunca, los diálogos son tan divertidos o vacuos (por si conviene cachondearse de los esnobismos varios -como tanto es de su gusto-) como, a veces, certeros y despojados de aliño alguno (tremendas conversaciones y algún silencio de quilates en la resolución), buenos (y fieles) secundarios con la Keaton al frente (y sin olvidarnos de la Streep, Michael Murphy o una jovencísima Mariel Hemingway), desde luego pero... eso nos lleva de cabeza a lo, para mí, más incontestable del asunto: el propio Allen. Quien se pone el film en la chepa a todos los niveles y, además de todo lo logrado tras la cámara, se construye una historia donde su rol es el máximo protagonista. No una relación, una situación insólita o un argumento clásico de nudo... (que también esto último, vale, pero nos entendemos). Lo más importante es hacer la pequeña/gran crónica sobre Isaac Davis, ese cínico roedor neoyorquino que acaba de arrebasar los cuarenta y que busca su lugar y estado anímico óptimo, que en definitiva es lo que explica la gran "Manhattan".

Grandioso Woody en su planteamiento: por perseguir la vacia ilusión que se vende en el prospecto de lo que debe ser una vida plena en una sociedad contemporánea de la gran urbe (y para "gente de su edad"), aparta de su lado a esa jovencita tan enamorada de su esquizoide persona y se despide a la brava de un trabajo que "no le llena en absoluto" como guionista de tv. Por contra se propone centrarse en empezar su carrera de escritor (que mola más y es más guay, si... aunque no pague facturas) y se lia con una tipa de más edad que la otra y que es pura pose ("pseudointelectualoide"), que llena más de primeras su desbocado ego, pero que, a la par y finalmente, también carece de (o, si se prefiere, no le aporta) aquello realmente importante... Al final se deja de mandangas y consigue separar trigo y grano en su interior por lo que sale corriendo escopeteado en un último intento de capturar su oportunidad perdida pero... argh, es demasiado tarde: su tan amada como impersonal ciudad (símbolo físico definitivo de la sociedad moderna y que nunca duerme ni espera por nadie), con sus gratuitos y estúpidos preceptos, le ha acabado derrotando. Y como no podía ser de otra manera, claro.



EN CONTRA. Nada. Si te gusta el cine de Allen (sea en general o "solo" en esos tres lustros de bonanza casi absoluta que empezara con "Annie Hall") adoras "Manhattan", y a su vez, si solo se tiene que ver un film en la vida del célebre miope (que ya sería triste por otro lado), por favor, que sea éste (o así se opina en IGWT).



CONCLUSIÓN. Mi film favorito (con la única duda razonable en mis querencias de la eternamente ninguneada "Recuerdos") de uno de mis realizadores predilectos (si está infra o sobrevalorado, al generalizar, ya es un debate que queda en los ojos del que mira y lo dejamos para otro día). A partir de ahí, quede claro, cualquier burdo intento por mi parte de convencer de nada a nadie (aquí, con esto de hoy) ya está un poco de más dado que (se admite sin problemas) el término "objetivo" ha salido a por tabaco y, por supuesto, tardará en volver... De todas formas, resulta interesante como un director tan aclamado que fue a su vez primero monaguillo, por lo que nunca ha escondido sus referencias culturales a distintos niveles, acaba por juntar todas las/sus queridas piezas hasta lograr su cúspide. Escribía hace unos días, y nadie me concencerá jamás de otra cosa, que "no hay nada más stoniano que el jodido Exile on Main St.", bien (y rápido, y fácil, al menos para mí), por pura analogía: no hay nada más rematadamente "alleniano" que la maldita "Manhattan".


GUZZTÓMETRO: 11/10







Pd. Vaya por diox. Acabo de reparar que ésta es la entrada 300 del blog ! (ole, me voy a hacer una siesta de celebración ipso facto... y gracias por la confianza y apoyo a todos los/as amigos/as del cubil !)

6 comentarios:

  1. Como siempre genial la entrada Guzz, yo no me decido tío, Annie Hall ó Manhattan, cuando termino de ver cualquiera de las dos pienso: ¡Esta!, y asi una vez tras otra y claro al final mi vida se ha convertido en un bucle (o circulo vicioso) que me tiene condenado a ver estas dos obras una vez tras otra... como sufro.

    Saludos.

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  2. Muy buena la introducción haciendo una especie de homenaje a la gran peli de Allen, Guzz!
    A mí también me parece de las mejores de este genio con cabeza bulliciosa.
    Me parece muy buena la analogía que haces de su situación personal y lo que le ocurre, con la oportunidad perdida, con la existencia actual. Es curiosa la ironía: lo que creía envoltorio, superficialidad y relación que poco o nada le podía aportar intelectualmente resulta que al final para él era lo más importante…sería que sin saberlo (menos al final) quería a la chica a la que da de lado. Me pareció de las cosas más tristes que he visto en el cine, ese final con Mariel Hemingway explicándole todo y ella largándose para seguir con su vida. Genial.
    Entrada muy chula

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  3. Sinceramente, la mejor declaracion de principios de Allen. Su obra maestra absoluta. La adoro.

    Recuerdo en el año 2004, en el festival de san sebastian, verla en pantalla de cine....Uno de los grandes momentos cinematograficos de mi vida.

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  4. Sí senyor. Gran film i gran post.
    ENCUESTA GUZZERA YA!!

    Felicitats pel bon ritme (300!) i per la contenció amb la que escrius (quasi sempre) KSS

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  5. Toda la razón, faltaría más, so woodyalleniano. Si te gusta el cine de Allen, te tiene que gustar esta peli. Saludos.

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  6. esa fotografía es insuperable hoy en día... creo que a los fans de allen nos encanta esta película.,,

    salu2

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