miércoles, 25 de enero de 2012

EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES (1950)

(R)



INTRO. Es un dato bastante conocido y consensuado que en el exclusivo preestreno, ante algunos privilegiados -mayormente productores-, de esta ineludible "Sunset Blvd." el Sr. Wilder no pudo reprimir espetarle en plena jeta a nada menos que Louis B. Mayer (jefazo de los grandes estudios de la época y tipo al que mejor no tener de enemigo por lo visto) un contundente "váyase usted a la mierda"... Puestos a dar pábulo a la mitomanía, hay un considerable número de estudiosos de la historia del cine, oficiales u oficiosos, que señalan ese momento fugaz y concreto como el guante en la cara que nunca jamás ningún realizador (grande, pequeño o mediano) había tenido -hasta entonces- arrestos de lanzar a los todopoderosos productores que entendían su "Hollywood dorado" como una especie de Monopoly particular ("tú me pasas a tal guionista para tres films y yo te dejo a Bogart para tal peli y..."). Esto és: en las cuentas de algunos ahí nace el "director estrella", que hasta ese momento había ya asomado la cabeza en muy numerosas (e incontestables) ocasiones pero que, en la reduccioinista visión del "business" del asunto que tenían gentes como el mentado Mayer, seguía siendo poco más que un operario al uso ("el cine es de las stars, déjense de tramas y ángulos complicados"... lo de Welles -por ej.- fue pura potra, supongo que pensarían).

En fin, sea realidad, exageración, distorsión o todo ello junto de la historia el dato (feaciente, al menos por lo que toca a la afirmación de Wilder) ahi queda. En cualquier caso lo que me queda más claro es la motivación del famoso director a la hora de enviar a husmear bostas al otro... Estaba hasta los huevos, básicamente.  No fue poca la porqueria que tuvo que tragar Wilder para poder tirar adelante y estrenar el sensacional film de este posteo ("¿quién coño se cree que és el enano austríaco inmigrante este para morder así la mano que le ha salvado de morir en la guerra?" -con un importante número de variaciones sobre lo mismo o en esa dirección-, era la moneda corriente entre los pasillos de los gerifaltes de la industria antes del estreno). Sea como fuere Billy Wilder agarró de los intangibles la ya caduca manera de proceder y pensar de aquellos que se empecinaban en conservar el cine de los grandes estudios como su solaz, un Disneyworld perpétuo para cuatro -o cuatrocientos- amiguetes, y de paso se descolgó con, para mí, una de las mejores películas que se pueden ver tras casi el siglo de historia del medio artístico (que no industrial, además). Y si, és fácil entender que más de uno de los que te dije se viera "retratado" tras visionar "El crepúsculo...".



SINOPSIS. Joe Gillis es un joven escritor de segunda fila que, acosado por sus acreedores, se refugia casualmente en la mansión de Norma Desmond, antigua estrella del cine mudo, que vive fuera de la realidad, acompañada únicamente de su fiel criado Max. A partir de ese momento, la actriz pretende que Joe corrija un guión que ella ha escrito y que va a significar su regreso al cine.



A FAVOR. Para acercarse a este film es importante dejarse de la necesidad imperiosa para algunos/as del tema de "ubicación de género". Es cine negro sin ser una típica historia de cine negro, es un drama con giros demasiado retorcidos para ser un drama de entre tantos, y es "cine desde dentro del cine" que se empeña en presentar una trama que le aleja y bastanTe de esa condición como única bandera. Y, ojo, cuesta imaginar algo más alejado de "un film amable" que esto. Transpira pérdida, bilis y patetismo a unos niveles de difícil encontrar... Y sin embargo, la hija de puta, es absolutamente magnética. Muy bien Holden, y también el maestro Von Stroheim como principal secundario (y haciendo casi de si mismo), supeditados a una Gloria Swanson (preferida a West finalmente por Wilder para el papel) cuya Norma Desmond es, por lo menos en mis querencias, de lo más brutal que se puede recordar a nivel interpretativo en esto del cine (gloriosa, sin duda, sobreactuación la suya señora para la que siempre faltarán gratitudes). El principio con el cuerpo en la piscina, el inolvidable final de las escaleras o, claro, momentos puntuales como el del "cementerio de elefantes" de la partida cartas (hasta a Keaton tenemos ahí) ya son historia. El tema de la fotografía (oscurísima, aún más que en "Perdición")  y la sensación de grandeza perdida, a gastado patetismo (como decía antes)... Acojonante (y en su acepción favorita), sin duda. No lo alargo más que me estaba hasta mañana. Todo el que lea el espacio/cochambra éste de hace cierto tiempo sabe que Wilder y Lang son mis realizadores predilectos de all the times y aunque, cuidado, me encantan faldas, apartamentos y demás, siempre pienso que el que se recuerde a Billy Wilder por eso antes que por "Perdición", "Testigo de cargo", "Días sin huella", "El gran carnaval" o, por supuestísimo, "El crepúsculo de los dioses" es como para ponerse a gritar... y no cosas bonitas.



EN CONTRA. Que, y aunque esté en su derecho, se quiera echar agua al vino por parte quien toque con algo (como esto que nos ocupa hoy, por ejemplo) que para uno es tan incontestable como la luna (de verdad que hay planos fijos aquí que valen por centenares de films con grandes exteriores de angulares imposibles y sazonados con todas la estrellas que se puedan contar). De hecho, el gran y único (y bendito)problema que siempre le encontraré a este film es si es más inmenso en lo artístico o lo técnico.


CONCLUSIÓN. Lo cierto es que me emocioné en "a favor" y puse cosas que, claramente, cabrían mejor aquí (me pasa bastante supongo y, claro, con la peli que toca y para que yo mismo me de cuenta...). Mi film predilecto del maestro junto a "Testigo de cargo" en definitiva, y quizá lo más oscuro que jamás firmara. Y siempre esa cuestión al fin... ¿cómo algo tan desolador, dónde no puedes empatizar con ningún personaje realmente y dónde no hay espacio para sosiego alguno desde la perspectiva del espectador me puede resultar, por otro lado, tan sumamente adictivo?... ¿Acabaré yo en hexagenario solterón, rodeado de meaos de gato y comiendo cocktail de gambas congeladas?... Bueno, si al menos hay una tele donde poder ver "Sunset Blvd." siempre quedará un mínimo y jodido consuelo. Imprescindible.


GUZZTÓMETRO: 11/10

7 comentarios:

  1. Gloria Swanson estaba increíble, cada vez que la veo haciendo en la piel de Norma me pone los pelos de punta. Wilder mostró como nadie la decadencia y el lado más turbio de la industria.

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  2. Curioso, pues "El crepúsculo" es mi película favorita de Wilder, pero "Testigo de cargo" me parece muy mala, un film pachanguero sin gracia alguna. Dicho esto, y respetando siempre tu criterio, nunca ha brillado visualmente Wilder tanto como en esta película que traes a tu blog. La escena en la que Gloria Swanson va a visitar a Cecil B. de Mille me emociona especialmente.

    Saludos.

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  3. Wilder es dios!Es mi Hendrix cinematografico.El padre de lo que me gusta en el cine!Holden un tipo grande igualmente y que contar de la Swanson!
    Buff!Brutal es poco.
    un abrazo

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  4. Esa escena que comenta Gonzalo de la visita de Norma A De Mille es acojonante, la secuencia del foco es además el único momento de "luz" que le dan al rol, O.M. total, lo mejor de Wilder, junto Perdición y Dias sin Huella, y tambien el apartamento.
    Un abrazo.

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  5. Una de mis peliculas favoritas .... de principio a fin. ¿Quien dijo comedia?

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  6. Uno de los finales más impactantes de todos los tiempos para una de las pelis más grandes de Wilder es decir de la historia del cine.

    Tremebunda. Un más que merecido spinaltápico once sobre diez.

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