lunes, 30 de abril de 2012

Vs. (SIETES Y CORDEROS)

En esta nueva chorrasección, cuyo título no deja dudas, la propuesta és comparar a la brava y de gratis dos films cuya semejanza y repercusión se antoja como bastante obvia. No es el colmo de lo original quizá pero, ojo, también es lo de "es un trabajo susio pero alguien tiene que hacerlo"...
Para empezar, además, tampoco me he estrujado demasiado las cornamentas: "The silence of the lambs" (Jonathan Demme, 1991) contra "Seven" (Fincher, 1995). Los dos thrillers ("psicológicos" que le añadieron para hacerlos todavía más chupis de cara a vender la burra) que marcan la década noventera, gusten o no gusten, se acepte o no se acepte. Y sin más... Fight !

Historia. Las dos funcionan francamente bien según lo veo y vaya por delante. La de Fincher és un guión original y la "corderil" una recreación de la novela de Harris... Y quizá ese  origen literario (aunque obviamente Thomas Harris no sea ningún Faulkner ) le da una mayor profundidad a la historia de Buffalo Bill. Dicho de otra manera: el diámetro argumental de los corderos parece ser más amplio (o parece que se sugiera o proponga algo más de lo que vamos videando) y, por contra, 7 funciona (que lo hace y no poco) tirando más del llamado "salto de mata" persiguiendo el impacto de  "aquí te pillo" para darte el sobresalto cuando corresponda... Que muy bien les quedó pero, ay, en este apartado me quedo definitivamente con el fuego lento de Demme porque, amén de gustarme más, entiendo que su proyección a visualizaciones posteriores es francamente superior.

Personajes/intérpretes. Sin ser precisamente un fan de Hopkins (dejémoslo así) pienso que si juntamos todos los demás personajes de ese film, y les sumamos los del otro, no hay nada que alcance la potencia on screen de Lecter... Después, con las secuelas, el tema se desdibuja para convertir al buen doctor en una suerte de Freddy Krueger versión "thriller psicológico" (eterno reverso pernicioso de las secuelas... ¿innecesarias?) pero en ese momento, cuando los corderos se estrenaron, la fascinación por el rol de Hopkins fue algo que no encontramos en "Se7en" por mucho que busquemos. Y hasta hoy. Además está Buffalo Bill (con su baile de cimbrel oculto inclusive) o, por supuesto, esa Clarice de la Foster... que aunque Freeman tenga un registro (veterano que da consejos al prota que toque) más que afinado, a su papel no le alcanza en mis pareceres para hacer sombra a la novata "agenta" de la otra. Y aunque Pitt me ha ido ganado en simpatía y credibilidad con los años (hasta cierto punto, cuidao), no seré yo quien compare la pericia interpretativa de Brad  con el oficio, más allá de debate alguno guste o no, 4x4 de la Jodie.  Otro roles secundarios (Glenn o Ermey, cada uno en su peli) no tiene mayor repercusión, lo de Spacey está bien pero es figureo y poco más y, según lo cuento yo, el papel de la Paltrow lo podría haber realizado un geranio sin excesivos problemas... Seguimos balando.

Música. Empate total hasta el punto que ambas bandas sonoras son de Howard Shore y  ambas son cojonudos acompañamientos de los que se nos viene ofreciendo. Para qué más. No haremos "ganar" de nuevo a Demme por mucho Tom Petty que se nos ofrezca en algún momento puntual...

Dirección y demás. Sendas pelis parten de una presentación oscura asentada sobre una fotografía de aires (muy) intencionadamente sombríos... Lo que está muy bien para llenar con estética la perdidas de pistonada en la intensidad de trama (claro que si, a todos nos gusta Blade Runner -que para mí se pasa por la piedra a las dos juntas sin empezar a sudar, aunque sea tema a parte-). Y en este apartado (fotográfico) es "seven" con su, por momentos, marchamo de videoclip la que saca mayor tajada en cuanto a ritmo/intensidad con su apreciable retahíla de planos cortos-medios con lluvia de fondo. Los corderos, a su vez, presentan una mayor variedad de escenarios lo que enriquece más a nivel global (és "más bonita de mirar" en líneas generales) pero, quizá -solo quizá-, hace que la personalidad del realizador-firmante tras la cámara tenga un menor peso específico. Resumen: Fincher logra dejar mayor huella en su film que Demme quien, por otro lado, demuestra dominar bastantes más palos tanto en elección de planos como diversidad.

Conclusión. Y estaríamos un rato, si, pero no quiero eternizar el tema (y ya caerán las pelis con posteo propio en el blog cuando menos se piense). Y, en cualquier caso como guzzero colofón, solo queda señalar que aquí el menda se queda siempre con la tensión de "El silencio de los corderos" por encima de los impactos de "Seven"... Todo ello sin dejar de recomendar las dos referencias (pelín sobrevaloradas en sendos casos desde mi modesta perspectiva, todo sea dicho).

(Pd. EL SILENCIO DE LOS CORDEROS: 1 - SE7EN: 0 -que esto no da para "encuestear" pero... ¿van a permitir ésta afrenta sin rechistar los fans de John Doe?-)

6 comentarios:

  1. Me gusta esta sección. Y me cuesta elegir, la verdad. Para verla de gatillazo: Seven. Para verla en más de una ocasión: Los corderos. Para no verla nunca: Los Bingueros. Que de thriller tiene poco pero acojona que da gusto. Un saludo.

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  2. Me gustan mucho ambas pelis. Pero al ver Seven siempre te viene a la memoria la de Jonathan Demme y dices: “se parecen”. Tal vez ésta influyera en la de Fincher, ¿Quién sabe?
    La historia me parece más redonda, más acabada y mejor desarrollada la de Demme, pero visualmente y en su atmósfera me quedo con la de Fincher. Eso no significa que la atmósfera de El silencio de los corderos deje que desear. Para nada. Es también excelente, sobre todo en momentos puntuales (esas conversaciones entre Hannibal y Clarice; sobre todo cuando se conocen…ese sótano donde lo tienen encerrado…)
    Creo que la dirección de Demme es más clásica que la moderna de Fincher. En cuanto a ritmo (en este caso como a ti) y continuidad me quedo con Seven. ¿Personajes? Ganan casi de goleada los de El silencio de los corderos.

    En este caso no veo tanta diferencia entre una y otra en cuanto a valor cinematográfico. Si tuviese que elegir me quedaría en… UN EMPATE :-P I´m sorry. Geniales cada una en su estilo. No puedo decir más.

    Un saludo, Guzz. Excelente entrada. El blog promete. Ahora con dos… mamma mía!

    Ciao

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  3. Cuando digo que está mejor desarrollada la de Demme, me refiero a la historia, al guión. Cuando hablo de continuidad estoy aludiendo a lo que tiene que ver con su ritmo.
    Sólo era una aclaración de mi anterior comentario.

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  4. Magnífica sección! Hace muchísimo que no veo El silencio de los corderos, no la tengo "fresca" como para decantarme por una u otra (ambas excelentes de todos modos) así que...ZODIAC!!!!!!, lo digo en serio, para mí una obra maestra, sobria, clásica y atemporal en su puesta en escena pero moderna y arriesgada en su concepción. "El abismo devolviéndote la mirada".

    Saludos (y perdón por "salirme" del guión jeje).

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  5. Estando de acuerdo contigo en todo, prácticamente, te diré sin embargo, que siempre me apetece mas ver seven que los corderos. La verdad es que no me muero por ninguna de las dos, que efectivamente están pelón sobrevaloradas.
    Un saludo.

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  6. Me entrometo, y para sembrar discordia.. díganme cuál aguanta mejor los visionados posteriores?? seven no, y el silencio... pse.
    Me apunto a la tercera vía abierta por Agente Cooper... Zodiac, por favor.

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