martes, 26 de junio de 2012

QUE EL CIELO LA JUZGUE (1945)

INTRO. John M. Stahl fue un director de los 30's-40's susceptible de ser reivindicado como uno de los grandes olvidados o bien un mero e impersonal sicario de los estudios en los good old times según quien te explique el cuento... O a ver si se creen uds que yo no me documento antes de "postear"... Bueno vale, no mucho, que lo mio es el "aquí te pillo/mato mode" a pelo y de memoria , se admite y a fin de no adulterar mi guzzero punto de vista con opiniones externas. En cualquier caso, cabe atribuirle al Sr. Stahl aquella "Imitation of life" con la Colbert y aquellas "Las llaves del reino" que introduciría de pleno al señor Peck en todo el tema del star system, y siempre ambas por detrás (y siempre para mí, faltaría) del film de hoy: "Leave her to heaven", con una Gene Tierney de ensueño desde cualquier punto de vista.


SINOPSIS. Richard Harland (Cornel Wilde), un joven escritor, conoce en un tren a Ellen (Gene Tierney), una bellísima mujer con la que se casa pocos días después. La vida parece sonreírles, pero Ellen es tan posesiva, sus celos son tan enfermizos, que no está dispuesta a compartir a Richard con nadie; tanto amigos como familiares representan para ella una amenaza de la que intentará librarse.

A FAVOR. La obsesión por otro ser humano llevada a la expresión psicoesquizoide total. Es el largometraje de la historia con el que más y mejor se aprende a odiar la belleza a través de esta hija la gran puta de Ellen Berent encarnada por la antes mentada actriz protagonista con una credibilidad de las de sudor frío en la nuca. Que muy bien envuelta está además la Tierney, claro qué si,  con esos Jeanne Crain y Vincent Price, por ejemplos más significantes de entre los secundarios y sin olvidar, claro,  al objeto de deseo/perdición de la mano de  Cornel Wilde... Pero estamos (o estoy yo al menos, vaya -aunque me consta que no estoy solo con esto, ojo-) ante uno de los papeles femeninos más complejos y odiosos de la historia y, obvio, esto lo eclipsa todo ya que la actriz principal  del evento era, además de guapa como para ponerse a gritar,  una actriz buena y de narices incluso. Secuencias como la del bote o la de las escaleras (por no tratar ese final de puro "mala como la tiña hasta el infinito y más allá") rozan lo icónico desde luego... y si no se fian del que suscribe, que en su derecho están, pregunten a un tal Scorsese (por ejemplo) a ver qué opina de esta película... Y si le sumamos, además y al fin, los fantásticos exteriores y la más que acertada bso al todo logrado ya ni te cuento Romerales.

EN CONTRA. No es fácil encontrarle algo "en contra" realmente importante a este film... Solo lo lógico de que aquellos que no gusten de obras supeditadas a un interpretación individual por bandera echarán en falta mayor profundidad de trama. Que de construcción de personaje protagonista, por otro lado, es altamente improbable.

CONCLUSIÓN. Magnífico melodrama con tintes de locura antes que de intriga que es, además, la mayor cota interpretativa (que poca cosa no sería) que el menda puede mentar de la que considera la actriz más guapa que jamás haya pisado un plató de cine con abusiva diferencia. Y con ella vamos de hecho y tras el guzztómetro (tm), hala.

GUZZTÓMETRO: 8'5/10


GENE TIERNEY (19/11/1920-6/11/1991). "Gene Tierney en color !", fue la frase promocional de este film... Y es que la belleza de esta mujer ya era un reclamo en si mismo claro está. Más famosa por aquella memorable "Laura" de Preminger (con el que repetirá bastante años después en la magnífica "Tempestad sobre Washington" -busquen este film para ayer-) o por "El fantasma y la Sra. Muir" del igualmente magistral Mankiewicz (entre alguna otra y sin olvidar por ejemplo su papel como pareja de un inolvidable Widmark en la absolutamente obligatoria so pena tortura china "Noche en la ciudad"), tuvo en contra de todo lo que se pueda presuponer, de gratis y a la brava, una vida marcada por la desgracia y los problemas de salud (mayormente de índole psicológica)... Mientras era pretendida por magnates y politicastros y demás (toda una constante durante al menos un par de décadas por lo visto), la pobre Gene vivía un drama personal devastador al haber nacido su primera hija con una pronunciada deficiencia mental, ciega y sordomuda... Quizá esto, muy fatalmente a su pesar, sirvió para que la Tierney tuviera ese aire que supuraba aquella natural elegancia, contenida y desafectada (y hasta ausente a veces) y sin llegar jamás al narcisismo de otras que, sin ser tan guapas ni tan actrices, han quedado más retratadas en icónicos pósters e imágenes de la historia del medio para gran rabia guzzera y demás... Las hubo mejores, si (aunque tampoco tantas, al loro), pero ninguna tan guapa. Ni de coña... para mí Audrey Hepburn con sus morritos y caritas es una buhonera con ojos de cristal y pata-palo al lado de mi tan admirada Gene Tierney... y Grace Kelly tenía bigote, qué cojones !.

6 comentarios:

  1. Necesaria reivindicación de Stahl y el melodrama mediante esta obra maestra absoluta, Guzz. La impresionante escena de las escaleras de la que hablas se pasó por el forro el Código Hays, gran majadería que por entonces importaba mucho en Estados Unidos. No sé lo que dirán de Stahl, pero su puesta en escena en esta película solo la igualan, cada uno a su manera, Ford o Welles.

    Un abrazo.

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  2. Dele un nueve, por favor!!! aunque sólo sea por la escena del lago y el bote. Magnífica, obra maestra y Gene Tierney nunca estuvo más "víbora". A mi hay otra escena de esas que quedan marcadas a fuego, que es cuando va por el monte a caballo repartiendo las cenizas...Stahl rules!!.Es de esas películas que cuando ves una reseña te entran unas irresistibles ganas de volver a verla.

    Saludos
    ROy

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  3. Esta peli siempre me recuerda que me la descubrió mi señora en los tiempos en que veíamos cine y nos descubríamos cositas mutuamente. Qué tiempos. Algún día quizás vuelvan las oscuras golondrinas, quizás cuando Clan deje de acaparar. Todo un clásico, Sr.Guzz, me alegra que mantenga el cine como una de las actividades fundamentales a pesar de la crianza. Abrazo.

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  4. ¡Que viva el melodrama americano hollywoodiense de los años 40!, y que ¡viva la Tierney! (Laura para mi).
    Gran reivindicación Guzz.
    Abrazo!!!

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  5. Hola Guzz soy nuevo por aquí, he llegado a través de otros bloggers amigos que tienen tu bitácora en el blogroll, y lo primero que voy a hacer es felicitarte por tus entradas, mola esa óptica fresca pero bien asentada que le das a tus críticas cinematográficas.

    Pero dejemonos de presentaciones y vamos al lío, "Qué el cielo la juzge"... por mala requetemala. Tierney/Ellen, la celotípica, la psicópata con cara de ángel que gran personaje y que fantástica interpretación.
    Película ésta a reivindicar, por su modernidad (un poco lastrada :) por alguno de los modelitos :) que luce la Tierney), por su consistente y eficaz mezcla de géneros (melo, thriller, cine de psicópatas) y por sus sólidas interpretaciones.

    Un cordial saludo.

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  6. Gonzalo. Ay los yanquis con sus códigos y senadores castristas... Sin embargo, en esa dirección, lo que más me chocó siempre fue la posterior "Spartacus" en la escena del baño, las ostras y los caracoles... Bueno y la de Bogart-Bacall con el leit motiv de las carreras para hablar de folleteo déjalo ir también. Gran secuencia la de las escalera de esas que se te queda grabada a fuego la puñetera, si señor. Abrazo Mr. Aróstegui.

    Roy Bean. Jaja... Estaba ahí el tema del 9. Pero me explico, cuando pongo un 9 o un 10 es frecuente que mi decisión vaya muy de la mano con el estado anímico del momento... Y en verdad le puedo poner el 9 a este film, si, pero para 10 no lo veo clara... Partiendo de la premisa y modestia, siempre, que mis ponderaciones son de una trascendencia afín a la de ver crecer la hierba (que eso soy yo el primero en tenerlo clarete). Cenizas y escalera son enormes, desde luego, pero lo del bote... Momentazo !. Saludos guzzeros.

    Johnny. Claro qué volverán por la gloria de Becquer ! Mi no-sistema (a ver si os vale) para poder seguir "cineando" entre pañales y biberones (de lo que ud está mucho más curtido que yo que aún llevó la "L" de los tres meses) es hacerse cuanto antes a la idea de que ahora all is different y que si tengo que ver un film en dos tandas (o hasta tres -que bastantes veces no hace falta, tambien lo digo y por suerte-) de distintos días tras la cena pues se hace... El fin me lo justifica (aunque desconozco vuestra situación y me disculpo de antemano por la presunción gratuita -que igual no te es viable, vaya-). Abrazo guzzero como siempre maestro woodyjaggeriano y en cualquier caso.

    Addison. Ese melodrama 40's de los estudios es una fuente de alegrías inagotable, desde luego. Y la Tierney... aaay. Para que te hagas una idea mi señora esta harta de mi fijación con esta mujer... Esta la mar de tranquila viendo "mad mens" de esos y aparezco yo de repente en el comedor indignado (por el poco reconocimiento -generalizando-) : "si es que es la mujer más guapa que ha existido, joder"... Pone el pause y cara de "si si tienes razón/a ver cuanto dura esto hoy" y me largo. Tal cual. y abrazo guzzero Mr. DeWitt.

    David. Bienvenido ante todo y gracias... Y felicidades por tu tremendo "Ciclos de cine" (que no comenté nunca de momento pero lo sigo y leo -que es la mejor utilidad, esto de seguir los blogs que me gustan desde el trabajo, que le encuentro al tema este del smart... bueno y las fotos de la niña, vale-). Y con el film de hoy estamos acuerdo (de hecho tenemos pleno entre todos los comentaristas y: o estamos los seis equivocados o algo tendrá este film pues-por si alguien no lo ha visto y cae aquí sea por error o a posta-). La construcción del personaje de la Tierney es impecable, e insisto, llega a tal punto (o a mi me lo parece) que como comento en ese relativo "en contra", minimiza todo lo que la envuelve como quien se sacude una mosca la solapa... Tremenda. En fin, reiterada bienvenida y saludos guzzeros.

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