sábado, 16 de junio de 2012

VEREDICTO FINAL (1982)

INTRO. Qué gran declaración de Newman hace ya la tira: "Hasta los cuarenta años no tenia idea ni de actuar ni de lo que era el trabajo de actor".  No sé hasta que punto estarán de acuerdo con ello su legión de fans pero tal muestra de humildad en una estrellaza de tal plumaje no podía quedar sin recompensa en este cuchitril. Así que hoy toca Newman granadete y de la mano del siempre aquí bienvenido Lumet nada menos, el cual aprovecha para, además de arrearle la colleja de rigor al sistema jurídico en el que tan poco confia(ba), tirar de las orejas a la doble moral eclesiástica y darle, al unísono, una patada en el culo al mundo de los grandes bufetes de leguleyos y sus tejemanejes avezados al ganar casos por montera,  muy por encima del impartir justícia que debiera... Y que de hecho parece ser lo de menos en su jerarquía de importancias en la muy oscura visión del asunto que tenía el realizador de los "12 angry men".

SINOPSIS. Frank Galvin (Paul Newman), un maduro abogado en decadencia, es un adicto al alcohol que sobrevive gracias a pequeños y rutinarios trabajos. Un antiguo socio le recuerda el caso, todavía sin resolver, de un error médico cometido en un hospital y del que Galvin se había ocupado. No es nada fácil para él trabajar de nuevo de forma profesional, pero su tesón es tal que no tarda en averiguar que puede ganar el caso. Es entonces cuando empieza a recibir ofertas económicas para arreglar el asunto sin ir a juicio. Pero Galvin está dispuesto a jugárselo todo, tanto para conseguir una importante indemnización para los familiares como para rehabilitarse como abogado y como persona.


A FAVOR. Además de lo comentado en la segunda parte de la "intro", y sobretodo, el magnífico trabajo de Newman y ese Frank Galvin que busca redención más allá de lo que a su carrera en la abogacía pertoca. Crudo el retrato del personaje en la entrada de Lumet, donde vemos a un personaje patético (amén de borracho y ensimismado en una espiral autodestructiva del copón) que redondea esquelas de periódicos con bolígrafos para personarse después en los velatorios a presentar sus "respetos"... Y perfectamente reflejados los pasos hacia la humanidad recuperada partiendo de esa desidia casi absoluta (muy expresivo el Sr. Newman, por ejemplo en la visita a la comatosa hermana de su cliente, si) . Se rodea además al protagonista de gente del calibre de Jack Warden (uno de los doce, bastantes años después) como el amigo y compañero del alma (vemos ecos del Stewart con su compinche de la "anatomía" según como en esa relación), la guapísma Charlotte Rampling en un rol como bastante ambiguo (y quizá más explotable, según se mire) y, cómo no, al gran James Mason como el abogado tiburón estrella del bufete que defiende la causa contraria... Por lo demás aplaudir la ambientación oscura y densa de lugares y contextos que la historia requiere, de la que buena culpa tendrá el famoso Sr. Mamet que guioniza sobre novela ajena y, ya por último, momentos puntuales como esa hipocresía del clero que patrocina al hospital denunciado que se muestra... "Ay,  pobre chica qué desgracia... ¿podemos perder el caso?". Mano fina tenía ud Sidney para estas cosas, desde luego.

EN CONTRA. Un cierto abuso de ritmo cansino por momentos en el afán, posiblemente, de acrecentar el ritmo de derrotado del protagonista (sobretodo en el primer tercio del film). De hecho, y como siempre esto es una opinión muy personal, parece que no le sentaría mal al todo resultante haber empezado antes con el tema de la trama y sacrificar parte de la presentación (por de puta madre que lo haga Newman, que lo hace)... Es, por puntuales momentos (y quede ello recalcado), como si la cadencia de inicio contagiara al resto del metraje y solo interesase (vuelvo a recalcar la recalcación del anterior paréntesis) marcar la transición del protagonista por encima del propio argumento... que por otro lado tiene fuerza suficiente (y más con Mamet de por medio me atrevo a afirmar) como para quedar soterrado en los niveles que a veces (recalco ello otra vez) parece.

CONCLUSIÓN. Buen film de abogados fulleros con el oficio habitual del Sr. Lumet en estas lides y un plantel fantástico con un gran y sobrio Newman a la cabeza. Recomendación guzzera al canto, vaya y no lo alargo más.

GUZZTÓMETRO: 8/10

7 comentarios:

  1. Magnífica, y con ese final con llamada de teléfono ignorada...

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  2. La vi hace mucho y sé que me había gustado bastante. Guardo ese recuerdo de su cadencia, de la que hablas, y de un personaje, el de Newman, como desencantado y un tanto gris (ese es el recuerdo que tengo. Tal vez se me escape algo. Tengo que volver a verla, creo que la tengo. Seguro que no me arreciento… es Lumet)

    Un abrazo, Guzz. Estupenda entrada.

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  3. Bienvenido Sr. Cahiers ante todo y si, desde luego, ese broche dejando sonar el teléfono (pobre Charlotte) niquela el asunto definitivamente y de narices para mí también.

    Recuperable 100% Mr."Guzzer del mes" que, como muy bien dices, es un Lumet y, por si fuera poco, un Lumet metiéndole caña a los chanchullos con abogados de por medio... cual pez en el agua, vaya.

    Abrazo guzzero x2

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  4. A mí me parece de lo mejor de Lumet.

    Un abrazo.

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  5. Y es que el Sr. Lumet se inspiraba (y espabilaba) cosa seria en estas temáticas, desde luego. Otro abrazo para tí Gonzalo.

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  6. Vamos, que te quejas por quejarte, déjate de abusos de ritmo y póstrate ante Newman como debe hacer cualquier buen vecino.

    Clásico altochentero donde los haya.

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  7. Yo no me "quejo", yo "recalco"... Recalco luego existo gran Möbius. Y saludos guzzeros.

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