sábado, 21 de julio de 2012

LA FORTALEZA ESCONDIDA (1958)

INTRO. Vuelve a aparecer al fin el gran Akira por la cochambra. Y lo hace con uno de sus films más, aunque a alguno/a sorprenda, populares. La razón está clara: fue decir Lucas, hace no pocos años, que se basó en buena medida en éste film para su primer episodio dirigido de la saga galáctica ("Star wars", la original, la del 77) y todo representante del arsenal de frikis amante de Chewbacca y las ensaimadas capilares de la Leia que se precie se acercó a esta referencia clásica del maestro japonés. Aunque los puntos de similitud, por cierto, no van mucho más allá de ese escoltar a una princesa de un ejército perdedor hacia pastos más verdes... Además, cuidado, lo que en el film de las espadas fosforitas es la pre-resolución (antes de la batalla de naves postrera)y poco más, aquí -en el largometraje de hoy- ocupa (tan ricamente) la mitad de unas dos horas de metraje. Sin olvidar añadir finalmente que, en síntesis, lo uno es un rescate (con perdón por lo ponzoñosamente engañoso y desvirtuado de esa palabra a día presente) y lo otro una escolta pura y dura campo/montaña/bosque através. Y tras ello, tras la empanada tronchogaláctica, vamos ya con el que es para mi todo un Top-5 (que la primera del podio personal, eso si, es intocable... que a mi nadie me toca los "rashomones" sin sufrir la posterior y fatal ira de la gran serpiente voladora que emerge desde el diabólico crepúsculo zurrador) del gran Kurosawa... Y poca coña pues, que (ni qué decir) hablamos del mítico realizador de las "Dersu Uzala", "Trono de sangre", "Barbarroja", "Sanjuro" y como bastantes más donde el mencionar lo tan manido de "recomendable" es quedarse tan corto que ni procede. Por lo obvio.


"SINOPSIS PRESTADA". Dos campesinos, cegados por la ambición y el poder, se cruzan en su camino de regreso de la guerra, con un misterioso samurái que los guía a una fortaleza llena de oro…Este poderoso samurái es la escolta de una princesa que debe retomar a su reino y usara esa codicia de los guerreros para cumplir su cometido y lograr salvar la vida de la dama.

 A FAVOR. Para mí, en base a mis gustos, ningún realizador filmó jamás la naturaleza integrándola a un argumento, más o menos tipo, como Kurosawa. Lo mismo ocurre en cuanto a profundidad y uso de exteriores (solo en los pasajes más excelsos de "Andrei Rublev" recuerdo haber pensado lo de "esto es digno de Kurosawa"). Y otro tanto para la dirección con un copioso número de extras/actores al unísono (hay quien pone más "gente" en pantalla, desde luego, pero el uso que da el japonés, donde se aprovecha hasta el angulo recto de las esquinas del encuadre, no tiene parangón). Me resulta muy difícil pues detenerme en cosas concretas... Tras mi devoción por Lang y Wilder viene el pelotón de los otros "grandes maestros", y al principio de ese pelotón (y según van pasando los años más) siempre me encuentro a Hitch y a Kurosawa dándose codazos por hacerse con el último lugar del podio guzzero de all the times... Tal cual. Una cosa si diré, sin miramiento ni importarme lo grandilocuente que pueda resultar a alguien (porque yo, desde mi orgulloso amateurismo, lo siento y entiendo así): Kurosawa me parece el director más completo (que no "impactante" -eso es un pájaro de muy inferior plumaje-) visualmente que ha habido. Y todo eso (tanta lisonja que a alguien puede resultar exagerada, por qué no), por supuesto, me salpica en los morros en el film de hoy... Ya no es la sensación de aventura, que salga el gran (gigantesco) Mifune como protagonista principal (y como siempre) o Susumo Fujita al final al rescate (actor fetiche en los primeros pasos del realizador aquí recuperado), los giros tragicómicos encarnados en el par de mezquinos campesinos (doblados al castellano con el culo en día de resaca mala, adelanto a los/las incautos/as), o que una tremenda oda al peregrinaje y el compañerismo -ramplón y cazurro, pero compañerismo al fin- se torne de repente en un relato de aventuras en "fuga mode" sin que el global se resienta un ápice... Es que por pura y dura fuerza de las imágenes estamos ante un film que se puede ver como si fuera mudo y disfrutarlo como si tal cosa (y sin desmerecer el trabajo del innegociable, en aquellos años, Masaru Sato). Tal como suena. El momento de la huida general, la hoguera, la "segunda huida", los planos abiertos a galope tendido, la cueva, el duelo... la madre que lo parió al Sr. Kurosawa éste, vaya.

EN CONTRA. A parte de lo ya mentado del doblaje al castellano (que, ojo, tuvo su curro sin duda pues se trata en verdad de mantener los tonos y maneras de "allí" todo lo que se puede pero... se lo prometo, son dos pelis distintas en determinados momentos), cabe añadir algún pasaje más que contado de encontronazo cultural que nos puede despistar en occidente como, y el más claro ejemplo, el "momento cancioneta" de la princesa.

CONCLUSIÓN. Puede que reciba ataques por tanto ensalzamiento por montera (que tampoco me importa demasiado, tengo la katana afilada en ristre... y hablo de la espada que hay mucho enfermo en esto de la interné) pero no me desdigo de nada. Enorme e intachable film en cualquier caso... otro más del maestro y, sin más, sayonara beibis.


GUZZTÓMETRO: 10/10

3 comentarios:

  1. Qué enorme es Kurosawa y cómo nos encanta a mi madre y a mí esta película. Una puta maravilla!!!!!

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  2. Alex. Eterno Kurosawa Alex !. Lo de contar referencias por "masterpieces" en filmografías muy extensas (y como es el caso) es poco menos que imposible pero, ojo, que este hombre lo roza con los dedos y hasta toca con la uña.

    Cinemagnific. Pues ya tiene ud otro amigo en la blogosfera por puro y duro buen gusto.

    Abrazo guzzero x2

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