jueves, 5 de julio de 2012

LA LEYENDA DE VANDORF (LA GORGONA) (1964)

INTRO. Una de la Hammer. Dirigida por el gran Terence Fisher y con Cushing y Lee. Para que más. Así que para no alargar la intro y a modo homenaje aquí van dos minutos musicales con la conocida tonadilla que popularizaran Peter, Paul & Mary en el año el anacardo. Y si, no tiene nada que ver el "hammer" de la canción con la (indispensanle) productora Hammer británica pero bueno, este espacio ya las tiene estas cosas...

SINOPSIS. Una serie de asesinatos han tenido lugar en el pueblo de Yandorf y, en todos los casos, la víctima se ha convertido en piedra. Después de que Sacha, una joven del lugar, aparezca muerta de la misma manera, las sospechas recaerán sobre su amante. Cuando el grupo que le busca encuentra su cuerpo sin vida colgando de un árbol, piensa que él es la mente maligna que está detrás de los crímenes.

A FAVOR. Pues todo el encanto "hammeriano" bombeando de narices, por supuesto. Y aunque todos los secundarios (y no tan secundarios) están bien, y en verdad no creo que deba ni mentarse, la palma se la llevan el par de leyendas que, ojo, para la ocasión cambian roles "naturales"... No pierdan esta ocasión privilegiada de ver al gran Christopher haciendo del bueno y al siempre impecable Cushing de malo (que no faltará quien pretenda romantizar su personaje aquí para erigirlo en mártir pero, si se analiza un mínimo... como que no cuela). Están los decorados (encontronazo gótico-teatral absoluto), los efectos de plastelina, la música de James Bernard (otro ilustre habitual del "club del susto martillero") y un final que no perdona ni al Tato, o casi. Y qué guapa Barbara Shelley a la que Lee ya le hincara el diente poco antes... Muy entretenida, vaya, que es en definitiva la razón de ser de este tipo de (muy añorados) productos-tipo de la firma. Y si alguien se pregunta qué coño pinta un mito griego en un poblacho de la GB de antaño es que no está preparado/equipado para disfrutar este tipo de martingalas "hammerienses"... Lo que es una pena, desde luego.

EN CONTRA. Que tarda mucho en entrar Lee en acción (aunque cuando lo hace se hace con el dominio del cotarro ipso facto, faltaría) y que alguien no vea el encanto (que antes mentaba) en esos chicleteros fx y si el error. Lo que, según lo veo yo, es otra pena desde luego.

CONCLUSIÓN. Misterio, monstruo, la dupla de cracks, la dirección de la institución de la productora Fisher al mando, un metraje que no llega a la hora y media... Quien se aburre es porque quiere, o como decía el filósofo: "solo se aburren los tontos como sin duda debe usted saber".

GUZZTÓMETRO: 7'5/10

2 comentarios:

  1. A mi de vez en cuando me encanta ver peliculas como esta, me resulta refrescante y además siempre es una experiencia que no deja indiferente, buena crónica con la que coincido.
    Saludos.

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  2. Gracias por aparecer al rescate de un posteo que parecía condenado al "o comments" Addison. Y la Hammer, siempre la Hammer. Divertimiento asegurado y no sería esto una excepción. Abrazo guzzero.

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