sábado, 7 de julio de 2012

LA VIDA ES UN MILAGRO (2004)

INTRO. Puede que este film del serbio Emir Kusturica dejara a más de uno/a tan descolocado como Leatherface en Mary Poppins (lo que dicho sea de paso me parece harto interesante). Sin embargo pocos films se me ocurren de los habidos en las últimas décadas sobre el que hacer encajar aquello tan manido (y cursi, si se quiere) de lo del "canto a la vida". Ya queda claro desde el título, si. A mi en cualquier caso me parece una obra de putísima madre pero, ojo, se admite que uno se conoce muy "kusturikero" y consta que es de esos realizadores sobre el que tratar de manera objetiva se antoja complicado por la parte que me toca. Y es que este tipo me parece uno de los mejores cineastas del último trio de decenios, tal cual. Tremendas sus referencias ochenteras, magistral su periplo noventero (si, hasta su aventura americana tiene su punto para mi) y, para rematar, me lo pasé genial con esa controvertida (le cayeron tantas leches como lisonjas) "Prométeme" su último largo estrenado (2007) y, ni qué decir, con esta muy superior "La vida es un milagro" (de mis films predilectos en lo que llevamos de milenio más que probablemente y se lo juro por la No Smoking Orchestra si hace falta).

SINOPSIS. Bosnia, 1992. Luka, un ingeniero serbio de Belgrado, se ha instalado en una casa aislada con su mujer Jadranka, cantante de ópera, y su hijo Milos. Luka está preparándose para construir una vía ferroviaria que hará de la región un paraíso turístico. Pero, cegado por su trabajo y por su natural optimismo, Luka no presta atención a los persistentes rumores de una guerra civil inminente.

A FAVOR. El primer tercio de film es magia pura (descojonense con ella del Jeunet post "niños perdidos" lo que quieran comparando en clave de ingenio). El ritmo, la comedia que irradia, el buen rollo que proyecta... todo ello desde ese caos que hiciera al autor merecedor del ya tan escuchado y leido epíteto de "Fellini de los Balcanes", que siempre le sobrevuela. Solo por eso merece la pena acercarse a este film aunque, por supuesto, haya mucho más. Le sigue todo el horror de la guerra (pero sin perder el pulso "kusturikero" en el tono) y se remata con el melodrama personal del protagonista (interpretado por un Slavko Stimac para el que no se adivina el precio, por cierto).  Las músicas, fiestas y coloridos no pueden faltar (atención a pasajes como la farra pre-alistamiento o el partido de fútbol) y, yendo más allá, se debe aplaudir una vez más el talento del realizador por mezclar géneros con una naturalidad de traca... El momento intercambio de rehenes-ciudadanos da una flojera importante y parece imposible que esté integrada en el mismo film con el que tanto te divertías hace una hora, y antes estaba el tema central del romance (con sonidos bélicos de imposible soundtrack) que a su vez deja lugar a esos giros oníricos en el último tramo, todo ello con la comedia entrando y saliendo del folletín cuando le viene en gana... No sé si acabo de estar de acuerdo con que la lectura definitiva  del film es que "con la que está cayendo es un milagro seguir vivo" (y de ahí el título) pero, desde luego, el mensaje de este film, aún a pesar de sus giros dramáticos (que también los tiene y no veas con ellos), es indudablemente positivo, y necesario. Gran Kusturica.

EN CONTRA. Que aunque deje de hacerlo en posteriores revisiones (que ya se esperan) esos momentos oníricos (con vuelos de por medio) despistan un algo la primera vez que se visualiza el film... y no por lo raro, cuidado, sino por lo brusco/súbito. Eso y el que haya quien se haga trampa a los solitarios creyéndose o generando cábalas sobre la militancia del realizador por un u otro bando en aquel todavía tan cercano conflicto balcánico... Ya son ganas de buscar mierda donde no la hay y NADA en esa dirección se proyecta desde este film. Como desde ningún otro del cineasta, ya puestos, que muestra siempre los efectos de la guerra bajo una perspectiva de denuncia hacia la propia (e inexcusable) guerra y no hacia ningún bando concreto.

CONCLUSIÓN. No es "Underground" o "El tiempo de los gitanos" (o, corrijo, para mí al menos no lo és) pero, ojo, no anda lejos y en un mundo donde pintores de brocha gorda como Tarantino y Boyle son tomados realmente en serio y donde a, por ejemplo, Von Trier se le aplaude haga lo que haga (con el meñique empinado mientras se ingiere el cocktail de mode más cool posible -y, chatín, que desde "Rompiendo las olas" no me hace ud nada que me vuelva loco, que lo sepa-) una obra y visión como la que ofrece "La vida es un milagro" alcanza (y sin hacerse follones con expresiones afines a lo del "realismo mágico on screen" y demás) cotas de imprescindible. La iba a dejar en 8'5 pero, mira, entre que me cae de cojones el personaje y me parece irreprochable el cineasta...

GUZZTÓMETRO: 9/10

4 comentarios:

  1. Tengo amistades que me han hablado tanto muy bien como muy mal de las obras de Kusturica, así que yo, viendo tu reseña, esperaré con ganas que algún día la pille por ahí:)

    ¡Saludos!

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  2. Guzz, amigo Guzz.... qué decir? Suscribo palabra por palabra (no, no es "underground" ni "El tiempo de los gitanos", cierto) y es que nunca una pelíocula irregular (porque ésta lo es) atesora tantos momentos sublimes que hace que esa "irregularidad" a uno le de lo mismo, porque es tal la energía, descacharrante humor y bellísima tristeza que desprende que uno no puede más que disfrutar como un marrano y pensar, esta vez con conocimiento de causa, que "la vida es un milagro"...(ese medio punto que le sube usted es totalmente justo...)
    Los ojos de Natahsa Solak son para no parar de suspirar...

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  3. Víctor. Kusturica es de esas cosas que incitan al maniqueísmo desde luego... Gusta/repele en proporciones casi afines. Espero te guste su concecpción del caos donde casi todo vale (exento de "gafapastadas" de a granel por cierto).

    Möbius. Bueno, jeje, es otra manera de enfocar el asunto (que no comparto pero ahí queda eso, diga ud que sí).

    Caimán. Sabía de tu querencia por este film(aco) gran Caimán. Y lo clavas para mí: sus (relativas) irregularidades reafirman la cualidad de único de este viaje...
    Difícil quedarse con algo concreto en un todo tan inabarcable, si.

    Abrazo guzzero x3

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