miércoles, 22 de agosto de 2012

EL CUARTO HOMBRE (1952)

INTRO. No son pocos los espacios blogueros donde encuentro con cierta asiduidad las siglas P.O.M., de "Puta Obra Maestra", referidas a obras de artistas que vendrían a ser la repanocha elevada al cubo sino más. Bien, desde aquí y humildemente, instauro yo lo de P.A.M... de "Puto Agosto Mierdero", ya que: joder, qué asco de calor pegajoso e insoportable de los cojones! (¿pero no tenía qué llover?, la madre que parió a "el del tiempo" -que me encanta esa expresión, ojo: "el del tiempo"-). Pero bueno, como dice el dicho: "a las penas palanganas con agua y hielo en los pies". Y en dicho, valga la rebuznancia, formato me dispongo a empezar este posteo, que no se diga...
Y es que con tanto disco y tanta gaita estoy abandonando este (satánicamente caluroso) mes el tema cinero... Y no es lo suyo, no. Recuerdo que este "es un espacio de cine que también roncanrolea" (no al revés, aunque este mes lo parezca -la proporción que intento es 3/4's partes de celuloide por una de semicorcheas y por ello, desde luego, este agosto estoy fracasando por todo lo alto, o bajo, según cuentas-). Así que, nada, nos escupimos en las manos antes de frotarlas, crujimos los nudillos con agresividad y, tras limpiar el teclado y joderme el meñique de la mano derecha, al tema. Para la ocasión un film "noirense" de esos que tanto me agradan ubicado, para el caso, en los primeros cincuenta: "El cuarto hombre", cuyo título original es "Kansas City Confidential"... como dos gotas de agua siamesas, en efecto y mismamente.

 "SINOPSIS PRESTADA". Timothy Foster tiene un plan meticuloso para atracar un banco de Kansas, pero para llevarlo a cabo necesita tres cómplices. Consigue ponerse en contacto con tres delincuentes perseguidos por la policía, pero, durante el encuentro, todos llevan careta, de manera que no puedan reconocerse entre sí. El atraco resulta un éxito, y Foster entrega a cada uno de sus cómplices pasajes para lugares desconocidos y medio naipe como único medio de identificación.

A FAVOR. Puede que un guión adaptado por dios y su madre en el que han metido mano no ya solo el director (que esto vendría siendo normal) sino hasta el protagonista y hasta tres o cuatro tipos más en comándita, genere cierto recelo de entrada por la posible dispersión que se pueda dar... Un poco el "efecto Sueño Eterno" -la buena, la de Hawks-. Pero, quede bien clarinete, nada debe temerse en esa dirección y aunque este "cuarto" no sea el "tercer" hombre (que no muchos films lo son en definitiva, al menos para el que suscribe, que cuenta aquella virguería -sobre obra de Greene y con Welles y Cotten en danza- como uno de sus films más predilectos de siempre). Buena historia sobre chorizos de bancos y falsos culpables tratando de exonerar su buen nombre (vaaale, si, "muy visto"... pero hay que agarrarse a lo que funciona, qué narices) cuyo peso interpretativo recae principalmente en un esforzado John Payne (que se hartó de trabajar en los 50' s mayormente pero cuya estrella queda algo difuminada por la luz de las grandes stars -y grandes actores, también- de la época) como prota, viéndose superado únicamente por un Preston Foster (magnífico intérprete recordado, mayormente, por su periplo en los 30's) sencillamente magnífico. Del resto de secundarios no está de más destacar a un joven Lee Van Cleef haciendo de malo o uno de ellos (y cómo no), y también a esa Coleen Gray con el rol femenino principal y a la que recordamos de "peliculitas" como "El beso de la muerte" o "Atraco perfecto". Buena premisa de arranque con ese planteamiento que busca sacarse de encima lo que sería "el golpe" en si, para detonar desde ya la historia con las pesquisas de ese Payne que, además de ser floristero, se pone la gabardina de Bogart si es menester y se pone a repartir collejas burreras como si tal cosa. Para no eternizarlo dejo constancia que me parece especialmente fetén la curva lograda desde la breve presentación, donde ya te advierten de que estamos ante un "unresolved case" clásico y de los de libro, hasta esa resolución de final feliz donde se encaja y cuadra la trama francamente bien. Y sin empalagamientos a caber (bravo). Buen film "noirense" en definitiva el firmado por el señor Phil Karlson, sin alardes técnicos ni artísticos que, por contra, tampoco necesita apoyado como está en su muy efectivo libreto/historia.

EN CONTRA. Quizá un mayor horadar en el pasado (convicto) del prota o un entrar antes el personaje de la Gray, entre otras pocas puñetitas a rascar... Pero, en definitiva, todo serían futesas ya que a la postre el film no es ni más ni menos que lo que vende. Y con ello volvemos a la última frase de "a favor".

CONCLUSIÓN. Sin ser una referencia de las más claras del "mejor cine negro americano" si es, al fin y como mínimo, una más que buena representación del mismo que, en cualquier caso, de la "recomendación guzzera" no baja (recuerdo que estamos tratando mi género predilecto ande los haya). E insisto, one more time, con el papel de Preston Foster y me despido, finalmente, con la duda de si Van Cleef hizo alguna vez de bueno, que ahora no lo recuerdo la verdad...

GUZZTÓMETRO: 8/10

5 comentarios:

  1. A mi sí me parece una referencia. Es cojonuda. POM! POM! POM! POM!

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  2. Pues al principio me he puesto muy contento: pensaba que iba a ser otro "El cuarto hombre", el de Verhoeven, completamente distinta, y que si que es una obra maestra, y para mi sopresa me he encontrado que era otra, que no conozco y de la que nunca había oido hablar...
    No pinta mal, así que si puedo le puedo le echare un vistazo

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  3. Estoy con nikochan, referencia y pelicularra total...
    Saludos calurosos y palanganeros

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  4. pim pam pum! cachis pues ésta no la he visto...

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  5. Ésta no la he visto,pero la de Verhoeven es una obra maestra ¡qué crack era en sus inicios este director!.

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