lunes, 29 de octubre de 2012

EL PRIMER CD QUE ME COMPRÉ (LA LEYENDA)

La explicación del porqué de este posteo es un tanto intrincada... lo que me gusta la de diox por supuesto. Hace algo más de un año entraba en el más que meramente recomendable espacio musical de Jesus, Against the Cierzo, donde éste celebraba el llevar varios días sin fumar. Como fumador desde 1989 y fan de los Replacements (que son los que me llevaron a conocer el espacio video mediante)  deje comentario al uso. Después vendrían las "costelladas" y, ay caray, resulta que Jesus es un maestro costelero de muy alto copete... Lo que me creó una simpatía inmediata, ni qué decir. Bien, pues en un intercambio de comentarios con el hacedor de AtC  y habiendo leído el menda hacía poco la entrada del fumeteo antes referida -contextualizada además con "happy", uno de mis temas favoritos stonianos de siempre-, presumí (dada mi inveterada ignorancia que por mucho que corra siempre llega antes que yo) que ambos éramos "de la misma quinta"... me hice un lio con los años que llevaba fumando y los que él tenía en septiembre del año pasado. Pues, mira, recién me entero via comentario en posteo del maestro woodyjaggeriano que Jesus tiene una docena de añadas más que yo que nací en el 75. Ello, chorrada si se quiere y que igual a nadie importa, me ha puesto a pensar en el "concepto tiempo". Lo que me ha llevado a la pregunta de por qué he preferido siempre excavar en pasados -recientes o no- y recelar de presentes a la hora de rocanrolear... Las razones básicas a las que llegué es que primero: soy un crápula que pasó de la adolescencia a la mayoría de edad con el Ruta -que era entonces infinitamente más combativo que hoy- firmemente pegado bajo el sobaco (y recelando del RDL y sus moderneces -argh-); y segundo: tengo un hermano de cincuenta años mucho más pirado por el tema musical que el que suscribe incluso, cuyos discos me ponía compulsivamente en mi niñez cuando éste salía de casa (si me pillaba = bronca que te crio), y evidentemente por aquello de la ósmosis y tal he heredado buena parte de sus gustos quieras que no (mi fijación por Costello o los Pixies es cosa mía, pero seguramente sin mi Tete no hubiera empezado tan jovenzuelo con Bowies, Reeds, Clashes Beatles, Sam Cookes y demás -gran "demás", además-).  Sigamos. El tipo, mi brother, tuvo la desfachatez de casarse e irse de casa para vivir en un pueblo a unos cincuenta kms. la primera semana de 1989 (mi primer cigarro fue en dicha boda, por cierto) y, para mi horreur, tuvo también la desfachatez de llevarse su ingente colección vinilera... Todo un trauma del que entonces no fui del todo consciente pues me pilló en mi etapa de metalero teenager... Y aunque siempre me gustarán los Maiden, y siguiendo adelante en el tiempo, lo cierto es que en la segunda mitad de 1991 ya estaba un poco hasta las glándulas seminales de las formas y maneras recurrentes del subgénero (generalizando). Me hallaba en plena fiebre punkie (por entonces recuerdo haberme comprado en cinta el "nevermind the bollocks" y estar de un ramoniano que no había quien me aguantase) aunque aún alternaba, cada vez más ocasionalmente, con Metallica y Anthrax (amén de los Maiden -y aunque no tanto- las "bandas del metal" que hoy sigo escuchando/recuperando). La importancia de esos finales del 91 para mí, siguiendo con el peñazo, es que entró en mi habitación por primera vez un reproductor de cedeses...


En aquellos primeros noventa, para contextualizar a quien proceda, si no tenías ya un reproductor de cedeses eras un mierda, un paria de la peor calaña que no merecía ni el agua que sudaba... Así que iba yo muy loco por hacerme con uno (quién me iba a decir entonces que con el tiempo me convertiría en un consumidor/defensor vinilero compulsivo) lo que ocurrió, finalmente, en las navidades de ese 91 arriba mentado. Y recuerdo muy vívidamente el hecho de entrar el artefacto in my life y, casi sin atarme los cordones de las bambas, salir escopeteado por la puerta con las dos mil pelas que tenía (toda mi fortuna en aquél momento !)  para el metro... Cerca de la salida de la parada de Diagonal, en pleno Paseo de Gracia y justo delante de La Pedrera había un tienda de discos que era una especie de sucursal de un establecimiento más grande que había en calle Pelayo... Por aquel entonces el disco que lo "petaba" era el "Blood sugar sex magik" de los RHCHP (magnífico -a pesar del chipiruey-, pero tras el cuál sigo opinando que la banda debiera haberse jubilado) y a por él que iba... Recuerdo estar en la tienda de marras con él cedé del "nova import" en la mano y arrepentirme en dicho momento... Resolví, y para resumir, que ya me lo compraría más adelante (como ocurrió) y  que no quería empezar mi cole de posavasos digitales con eso. Y así me puse a deambular por el sitio. Todo un qué entonces ya que los -limitados- espacios del ya hace muy largo tiempo desaparecido lugar quedaban repartidos en tres partes prácticamente exactas entre vinilos, cassetes y cedés... Pero el menda tenia un objetivo: "comprar el primer compact disc". Tras muuucho rato casi al final de la "C" veo la tan célebre pegatina redonda con exclamación blanca sobre fondo amarillo (ofertacaaa !). El artilugio en cuestión era nada menos que: "The Story of the Clash / Volume 1". Recordemos que estaba que no cagaba con los Ramones entonces y pensé también entonces en que dado que el primer vinilo que me regaló mi hermano (y que aún conservo) fue el estreno de la banda de Strummer y Jones, estaría bien seguir con la tradición familiar. Esto fue: hola The Clash, adiós señor Clarín... Resolución final: el cedé lo tengo justo al lado mientras escribo esto (y sigue sonando fetén de calidad), los Clash son junto a Stones, Beatles y Zep mi banda favorita de cualquier tiempo y, ya por último y al cierre, a los Red Hot Chilli Peppers que les den (con perdón) muy mucho por el culo !. Gracias por su paciencia y comprensión.

                      "The Story of the Clash / Volume 1" (1988)

10 comentarios:

  1. Mi primer cd fué Tunnel Of Love de Bruce. Me lo acabé comprando años después porque aquel quedó descojonado por el uso.

    Lo importante no es solo recordar el primer cd de nuestra coleccion, sino mantener la misma emocion cada vez que compramos un nuevo disco.

    Buena entrada Guzz.

    PD: Te comentó tu archienemigo lo de la guia de GODstello?

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  2. No recuerdo mi primer CD, si que recuerdo mi primer vinilo "Rock in Ríos", pero Cd no, fue también en el 91 pero no recuerdo cual fue, imposible...
    En fin, vaya cabeza.
    Saludos.

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  3. Recuerdo mis primeros dos cd's, fueron dos bootlegs de esos italianos que encontré en una tienda de electrodomésticos. Uno era In The Evening de Led Zeppelin, el bootleg de uno de los últimos conciertos de Bonham antes de la gran borracheras final, y el otro una recopilación de las primeras canciones de Dylan. Aun los tengo, y pese a que no tienen ningún valor melómano, para mñi son dos tesoros. he disfrtuado con el post, opino como Mansion, ójala nunca perdamos esta emoción. Saludos guzzeros.

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  4. Qué tal. Una época esa de influencia del hermano mayor que marca, sin duda. Los Clash son muy grandes, por eso te digo que hiciste en mi opinión una buena elección en aquel momento; Ramones también le llegan. Yo, como tú, los oí mucho en los ochenta y parte de los noventa. Pero, ¿por qué esa animadversión con los Red Hot Chilli Peppers? Hay cosas de ellos que a mí me parecen bastante escuchables.
    Un abrazo, Guzz.

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  5. Recuerdo esa tienda, en su matriz de la calle pelayo (en las dos ubicaciones diferentes que tuvo en esa calle) construí yo gran parte de mi colección, me encantaba como podías encontrar en el mismo estante el mismo CD con precios completamente diferente. Era un puro caos y ni sabían lo que traían pero podías encontrar de todo a buen precio, yo me compraba muchos a 1000 pelas o incluso menos. Me dió una pena terrible cuando cerró aunque al final ya daba mucha pena, estaba muy dejada, pero era un pedazo de tienda, con dos plantas enormes donde podía encontrarse de todo.

    Mi primer CD fue el "Still Got the Blues" también allá por los primeros noventa. Recuerdo que también despues de mucho ahorrar cuando conseguí llevarme el cacharro para casa (uno baratón), el cabrón distorsionaba que te cagas, conseguí cambiarlo por algo más decente y hasta ahora. Yo también me he vuelto vinilero, pero no hay nada que más me joda que mis CD de entonces me empiecen a fallar, me ha pasado con unos cuantos....

    Un saludete

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  6. Yo compre unos vinilos!!!La edad, el cd ni existiaen las pelis de ciencia ficcion!!!
    Cuales compre? ah, la edad hace estragos, confundo si fue el primero de Boney M o uno de los Stones,jejejejeje!
    A+

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  7. mi primer cassette fue el gran The Game de los Queen, sigo fan de ellos hasta hoy...

    mi primer cd en los 90's, fue el Diva de Annie Lennox... que poco rock no? ja...

    salu2... y los Chilli ahora están flojos, pero los Clash nunca sacaron un disco tan bueno como ese que nombrás!! LO DIJE... JA

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  8. Si me remonto a singles ELO o Rolling Stones, y tengo dudas de cassettes antes de que salieran pelillos entre Status Quo (Just supposin), Queen (The game) Police (Zenyatta mondatta) o ACDC (For those about the rock).
    Ahora bien, mi primer Cd fue el "Off the bone" de los Cramps. Pensé: ¿por dónde me desvirgo digitalmente? Tiene que ser algo grande, muy muy muy grande, ya lo tenía en vinilo desde hacía unos años, me enteré que llevaba unos bonus tracks y entonces vi la luz, esa que me iba a acompañar a lo largo de la vida desde que los descubrí, la luz de los Cramps. Abrazo.

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  9. Se me olvidaba, tu "Story de los Clash" fue mi primer vinilo de esa banda, que por cierto era doble. Y grande Jesus, por supuesto, ayer me hinche a escuchar un descubrimiento que me ha hecho.

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  10. Citizen, yo estoy más cerca, pero mucho más de tu hermano... :-)))

    Saludos, entretenido y estupendo post.
    Roy

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