viernes, 19 de octubre de 2012

"THE QUEEN IS DEAD" / THE SMITHS (1986)

Dejaré para el siguiente mes la vuelta al ruedo, espero que con la cadencia habitual, con los acostumbrados motivos "cineros" del blog. De momento sigo apurando este par de meses de ir-de-culo-non-stop  a base de musiquetas varias. Y, así, sin más preámbulos nos plantamos al fin con la reina muerta frente a las barbas. Ya tocaba. Más de un cuarto de siglo la contemplan y ahí sigue reinando tan pancha la puñetera. Dejando de lado que ninguna banda desde las inglaterras ha despachado nada desde entonces que se le acerque ni al chicle pegado a la suela en materia pop-rockera, es un disco éste que, amén de clásico al nivel que se quiera, me supone una lección como bien pocas... El año 21 de Nuestro Señor Costello, en que me parieron, el Boss se sacaba de la chistera aquél monolítico "Born to run". Y sí que hay discos que me gustan más y en esos mismos 70's inclusive (que tampoco demasiados, la verdad), y tras un cuarto de siglo escuchándolo sigo pensando que el secreto final de ese álbum es que es algo así (o yo lo considero al menos) como el disco de Rock definitivo. Perfecto, sin fisuras, con la duración idónea y con momentos para todo. Así, en mis cuentas, siempre pensé que su prestigio postrero estribaba en que ahí se dan todas las formas rocanroleras básicas y clásicas en su mayor acepción hasta alcanzar su gloriosa e inolvidable odisea callejera: esta la cercanía de Bob, la suciedad de Lou, la épica de Neil, la elegancia de Van o la chulería de Elvis (y mucho más). En mi recalcitrante ignorancia, y sigo, pensaba que dicha grandeza, tal emoción, solo podía esconderse en el concepto Rock aquí (con el de NJ) tan ominosamente bien entendido... que al asomar la palabra "pop" se rompería el hechizo (solo los Beatles, como banda, eran "capaces de" y ya no quedaban cartas en la baraja), se perdería la "pureza sin aditivos", por la más cerebral e interpretada/impostada emoción de ese otro vocablo. Y así (en sombras) fueron pasando los años sobre la comarca guzzera. Y, en algún momento, llegaron los Smiths. Y llegó "The Queen is dead". Y me puse babero, agarré la cuchara palo y me tragué mis tan erróneas apreciaciones gratuitas hasta dejar el plato vacío. Comentaba Johnny de Woody Jagger (nada menos) en la entrada del "16 L.L." de los Go-Betweens que, claro, és un gran disco pero que también es pasarse un poco ponerlo (como hice) al nivel del disco de hoy. Y sigo en mis trece, ojo (el álbum de los aussies es tan grande como el sielo, la tierra y lo de en medio), pero se entiende fácil que este disco de hoy és, más allá de ilustres querencias/debilidades personales, de esos de once in a lifetime que cantaba Byrne, cuya onda expansiva es tan enorme como cualquier obra maestra de la música contemporánea de las últimas siete décadas que se quiera y pueda recordar. Y no hace falta ser un acérrimo de la banda de Marr y Morrisey, como el maestro woodyjaggeriano, para reconocerlo. Con que te guste un algo esto de la historia rocanrolera (con o sin pop, con o sin neorromanticismos -es rídículo liarse con eso a estos niveles ya que el asunto trasciende a ello-), ya se antoja bien fácil la cosa. Para mí la clásica portada con Delon proyecta el mismo respeto y admiración que le reservo a "Rubber soul", por ejemplo. Tal cual. Y me gustan más los Fab-4 que los Smiths, y bastante más (me chiflan los Smiths pero cualquier lista de las mejores bandas de la historia que no empiece por los de Liverpool -o los "otros", que el no poner el nombre y ya saber a quien nos referimos huelga cualquier explicación- la dejo de leer ya de principio e ipso facto), pero este álbum en concreto (y por mucho que ellos defienden aún hoy que el también excelente y posterior "strangeways..." es su auténtica masterpiece) la clava en todos los frentes a niveles siderales, barbitúricos y ribonucléicos. Por todo ello, recogiendo todo el rollo vertido hasta ahora, "Queen is dead" es para muchos/as (entre los que me cuento) la piedra rosetta que nos descifró -el momento concreto queda expuesto a biografías del personal- el pop-rock como elemento emotivo (pasional incluso, y si se prefiere), sin echar la vista a los (mas) pretéritos y recurrentes sixties. No hay trampa, no hay cartón. Como el ya mentado "Rubber soul", o como "Village green" (como incontestable alternativa de ejemplo), es una música que atraviesa médulas desde una obvia y popera razón de ser que (como ese par de tótems mismamente), no se esconde en folkeos de baratillo, ni ademanes playeros raptados. Puro Pop que sabe apoyarse sobre el hombro de su mayor y rocanroleante hermano cuando procede a un nivel que nadie (en Inglaterra, al menos) ha vuelto a superar desde 1986... Aunque bueno, y atendiendo a que los TF son escoceses no se olvide, quizá con "Strangeways...".
Ah claro, esto se acaba y no puse nada del disco en si, es verdad. Pero la defensa se presenta sola: ¿hace falta a estas alturas escribir sobre lo enorme de las "cemetry gates" -mi devoción final por este disco/grupo, que no veas Phineas como les quedó en "Rank"-, "there is a light..." o "the boy with..."?. Todas las pistas son leyenda ya, qué narices. Esto es pop británico, lo de la década que le seguira y a nivel de bandas (aunque lo disfruté muy brevemente en su momento, por lo menos en algunos casos) se lo regalo a quien proceda definitivamente y  por siempre jamás.

9 comentarios:

  1. Este disco es la monda, lo reconozco. Pero también he de reconocer que a parte de este "the queen is dead" lo que factura Morrissey me carga en exceso. No es santo de mi devoción pero ya me conocéis, tengo mal gusto, prefiero mil veces a Rick Astley..., ese si que sabía hacer pop!!!

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  2. Interesante apreciación. De esta me quedo con el kit de fabada que te traje de las asturias mi estimado archienemigo... Eso sí, antes tengo que acabar de digerir el glorioso picadillo de jabalí (para marzo o así, creo), pero ya dicen que estas cosas reposadas ganan...

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  3. Impresionante. Creo que es su mejor disco. Sus melodías llegan al fondo. Son pura sensibilidad.
    Un abrazo, Guzz.

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  4. Esto es uno de los mejores discos de los años ochenta, sin lugar a dudas. Excelso, exquisito, con un Johnny Marr monumental y con un Morrisey que en la pluma recuerda a su querido Oscar Wilde.

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  5. Sí Alex, sí. En la "pluma" recuerda a Wilde. Ambos tenían/tienen una pluma de la ostia!

    Sñr Simpson: que es su mejor disco es obvio pues el resto.... mmmmm..... Dejando manías varias, tengo que reconocer aunque me pese que le vegetariano ese es muy bueno, pero no es para mí.

    Y querido Guzz.... tráeme a casa mi kit de fabada asturiana antes de medianoche o me presento en la tuya con mi disfraz de Elton y te canto a capela el "yellow brick road" de cabo a rabo....
    (Pd: un besico pa las niñas de tito Niko)



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  6. Co*o! Justamente estaba con el vinilo en la mano y plas me topo con tu post! Guzz tu si que sabes! Some girls are bigger than others! fue el himno de todo un verano para mi y una novia inglesa!!!Morrisey sera un gili, pero fue un musicazo junto a Marr, luego buff!
    A+

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  7. Como dije hace poco en un post, son infinitos y por generaciones y generaciones seguiran fascinando a gente y creando apostoles, como le gusta decir a Moz. Y con una influencia incalculable además. Eso sí, yo quiero romper una lanza a favor de Morrissey en solitario, que con todo lo gilipollas y bocazas que es, por que lo es (aunque probablemente menos que el personaje que se ha creado), ha tenido una carrera más que interesante en solitario.
    Saludos

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  8. The Smiths son una debilidad para mi, me ganan solo con el recuerdo y este discarro un POM, y sin embargo yo me quedo con "Strangeways..." no se porque pero algo en ese disco me llena de nostalgia, me pone tontorron, en especial "paint a vulgar picture"... Bueno son Smiths todos son POM...
    Saludos Guzz.

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  9. Pues si, reinando, y lo que le queda. Por partes en este duro mes que yo también voy del revés. No sé si es excesivo que ningún disco se le ha acercado desde entonces al chicle pegado a la suela pero es algo que me hace sonreir al leerlo (y claro, siempre teniendo en cuenta que TF son escoceses, ahí te veo que caminamos juntos). Fíjate que no le dí el valor que merecía durante los dos años de éxito posteriores a su publicación, yo era demasiado fan del primero y del "Hatful of hollow" y siempre cuesta que algo supere a lo que aprecias tanto. Aunque poco tiempo después lo comprendí, es el disco de Rock definitivo, la piedra rosetta, jajajaja, me encanta esos calificativos, sobre todo para este grupo. Soy acérrimo pero no mucho más que de otras bandas, quizás a los Smiths le tengo un cariño especial por lo que significó para toda una generación. En cambio como álbum el “Strangeways…” no me llena tanto. Grandísimo post, Don Guzz, agradezco el elogio que casi me sonroja, percibo aprecio y de sobras sabes que es enormemente recíproco.

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