viernes, 24 de febrero de 2012

CIUDADANO KANE (1941)





INTRO. Tratar de hacer una lista de las mejores películas de la historia (sean diez o "1001") siempre és algo parcial, gregario y sitiado de asteriscos y acotaciones por doquier y por aquello tan viejo de "la belleza queda en los ojos de quien contempla". Ahora bien, y más que obvio, el Kane de Welles es una de las que más consenso ha logrado ayer, hoy y siempre.


Acercarse a este film resulta pues algo más que tópico, fácil si se prefiere, y no seré yo quien lo niegue. Pero cuidado al planteamiento que propongo en respuesta a eso: ¿y qué cojones importa ello al fin?... Es una flota entera de cañones como largometraje y esto no deja de ser "un bloj de cine". Odio la horchata y el gelodrox pero, lo de blanco y la botella, desde luego. Además, y para la ocasión, tratándose de un film que tiene una retahíla incombustible de libros, documentales y hasta algún film, del como, cuando y porqué fue gestado, prefiero aquí pasar de puntillas (aunque es como bastante enriquecedor, o tiene su punto al menos, ser conocedor de ello) sobre lo del biopic "semiencubierto" a costa del magnate/mangante Randolph Hearst, la velada (apenas) contribución del gran Mankiewicz a distintos niveles, el salto técnico en la manera de entender y hacer cine que representa para tantísimas gentes celosas de la historia del medio, o entre otras, el fascinante hecho de pensar que un joven de un cuarto de siglo, y prácticamente novato en lides, pueda producir algo con tantos matices a tan distintos niveles (un poco lo de Mozart y sus óperas de adolescencia, seria esto -salvando las distancias si se quiere y con perdón, pero algo de eso hay en mi humilde opinión-). Y prefiero pasar de largo, sigo, porque es perderse en un berenjenal tremendo de información y opiniones de todos los tamaños y colores. Así que, nada, prefiero ponerme las lupas de sol, tratar de evitar que el destello me queme la retina y tratar (o intentarlo) "Ciudadano Kane" como cualquier otro film aquí, en IGWT. Aunque, como ya ha ocurrido en algún otro caso (y siempre para uno que para el caso soy yo), no lo sea.


SINOPSIS. Un importante financiero estadounidense, Charles Foster Kane, dueño de una importante cadena de periódicos, de una red de emisoras, de dos sindicatos y de una inimaginable colección de obras de arte, muere en Xanadú, su fabuloso castillo de estilo oriental. La última palabra que pronuncia antes de expirar, ”Rosebud”, cuyo significado es un enigma, despierta una enorme curiosidad tanto en la prensa como entre la población. Así las cosas, un grupo de periodistas emprende una investigación para desentrañar el misterio.



A FAVOR. Dos de las horas de cine más incontestables (según lo veo) de cualquier tiempo. La música es de Hermann (si, el de Hitch), el montaje de Wise (ver anterior entrada del blog por ejemplo si no se conoce al tipo), la descomunal fotografía de Gregg Toland ("Las uvas de la ira", "La loba", "Los mejores años de nuestra vida" y un largo -larguísimo- etc... casi nadie, para entendernos), co-guionizada con el anteriormente mentado (y monstruoso) Mankiewicz... Y Welles, por supuesto, que co-escribe, interpreta, produce y dirige el folletín (¿sería el maquillador o el script, y entre otros, bajo pseudónimo también?). Poca cosa "todo plegado", vaya.



Se rodea Orson además de un meritorio grupo de actores, destacando por ejemplo a Everett Sloane como Bernstein o William Alland como el periodista obsesionado con el personaje -entre no pocos otros-, dando de comer a parte (faltaría) a su colega de juergas en la vida real Joseph Cotten como el infalible, de igual modo aquí, amigo "Pepito Grillo" de su antológico Charles Foster Kane.



La estructura de narración on screen tampoco está "mal del todo". Se nos explica la historia, en gran medida, en clave de flashback (buenoo, vale, se ha visto antes -ya entonces en 1941, si-). Arranca con un falso documental, con un par (muy original, vale, a otra cosa). Se nos muestra la singladura del personaje desde el punto de vista subjetivo (primera persona) y objetivo (la investigación periodística) sin causar efecto nocivo que valga en el todo de la pulsión narrativa (tampoco está mal, bueno…). Y ahora lo juntamos todo... y ahí es donde se te cae lo tuyo al suelo.

Puede, por qué no, que haya gente contestataria en el sentido de ver el film como una obra demasiado megamelómana, o incluso demasiado valorada "porqué sí". Aquí por supuesto se respetan todos los gustos y disgustos pero, dejándonos de palabros como "tópicos" (que antes escribía), pienso que pocos equilibrios ha dado el cine tan medidos en lo técnico y lo artístico como el aquí alcanzado. No me parece un "tópico" gratuito pues, particularmente y en ningún caso (u aspecto).



Y para terminar, por supuesto, el sempiterno rollo del trineo como símbolo/misterio de la niñez perdida... Bueno, vale, el pan también es de primera calidad (y da un tonillo noir al final del paladar que no és sino otro parabién a añadir a la inacabable lista), pero dejémonos de referencias en otras pelis (o series... o lo que toque), que el embutido del medio el bocata está sacado del rey de todos los porcinos (con perdón al Sr. Hearst) y quedarse con algo concreto, aunque tan brillante, no abandona lo anécdotico en un total que, de tan fuertemente alicatado, todavía sigue inmune al paso del tiempo superadas ya las siete décadas (repito: "siete décadas") de su estreno. Inmortal lo suyo Mr. Welles.



EN CONTRA. Aprovecho para entonar una alegre tonadilla para aquellos que se las dan de cinéfilos o similar y no les gusta este film (y sin acritud alguna que en su derecho están, claro): "Haaaase tiempooo que vengoo al mercaadoooo, peeero la verdaaaaaá es que no seeeé a que vengooo"...



CONCLUSIÓN. Pidiendo perdón (tampoco mucho) al que pueda sentirse ofendido/a por el anterior apartado, solo queda rematar el asunto, por mis partes, en que la percepción que tengo de "Citizane Kane" es análoga a cualquier obra, de cualquier tipo, susceptible de ganarse justamente el manido dicho de lo de "antes y después". Concepto repetido con demasiada alegría en mi opinión, y generalizando tras años y años de leer críticas, artículos y reseñas varias -y también de distinta índole- en tantos medios distintos, pero que cuando al fin, y partiendo del puro pero tan necesario egoísmo, das con algo del tipo "esto si que si, compadre y sin duda que valga", queda enclaustrado e incrustado para los restos en tus máximas querencias personales de forma indeleble. Y a mí al menos, con este pelicularro, no me bajarán del burro jamás y en la reputísima vida. De cabeza a la isla desierta, ni qué decir.



GUZZTÓMETRO: 11/10









jueves, 23 de febrero de 2012

LA MANSIÓN ENCANTADA (1963)

INTRO. Entre que pasado mañana empiezo (otra) mudanza y que mi descendienta puede aterrizar en cualquier momento de las próximas tres semanas es poco probable, tirando a imposible, que la afluencia de entradas en este espacio no se vea muy mermada (o todavía más, según cuentas). Ojo que ello no implica que el blog vaya a desaparecer (más ahora que, desde hace unos meses, he dado con la fórmula que me convence tras tantos intentos que por una razón u otra me acabaron aburriendo), aunque eso si, ruego comprensión ya que la intención es volver como Terminator (o el ajo), pasadas unas lógicas semanas de hacerse uno con el nuevo entorno vital y eso (y si cae, por azares de la life, algún posteo por en medio pues mejor y tan panchos) . Vamos que, por intención, no llega ni "hasta luego" que nos quedamos en un mero "hasta ahora".
He elegigo para la penúltima entrada, que quiero meter otra antes del parón guzzero que hará las veces de mejor -mucho mejor, en verdad- gancho, la británica "The haunting" original de Wise y del primer lustro sesentero. Buen entremés para las (para mí al menos) superiores en época, tono y lugar "The innocents" y "The third secret" (ésta ya vista en la cochambra con anterioridad).




SINOPSIS. Acompañado de un grupo de personas, un científico se instala en una vieja mansión, donde han se han cometido terribles y misteriosos crímenes. Su objetivo es comprobar si siguen produciéndose en el lugar fenómenos extraños. Una de las invitadas es la insegura Eleanor, cuyas habilidades psíquicas le hacen sospechar que de algún modo está conectada con los espíritus que todavía habitan la vieja mansión.


A FAVOR. Pues la mansión en si, a qué nos vamos a engañar. Y esa propuesta de suspense generada a partir de la premisa de lo que se teme, escucha y sospecha es peor que lo que se ve a ciencia cierta, le sumerge a uno como espectador mucho mejor en la trama que contando con el concurso del bicho/psicópata de turno, si se hace bien (conviene apostillar). Y estando o no de acuerdo con ello eso es precisamente a lo que juega esta "The haunting", con sus gritos y susurros por bandera. Correctos sin perder el mundo de vista los intérpretes (me quedo antes con la guapísima Claire Bloom que con la -quizá excesivamente- nerviosa Julie Harris) y, quede claro, conviene dejarse estar uno/a de que estamos ante una obra del director de "West side story" o (argh) "Sonrisas y lágrimas", entre otras... Pocas cosas más alejadas del musical que esta Mansión, en verdad. La cadencia de menos a más también debe resaltarse antes de cambiar de apartado (que nadie desespere si le cuesta entrar al trapo en el film) pero, realmente, me quedo a la postre con el diseño de producción on screen y la fotografía del tal Davis Boulton (esos retorcidos recovecos del lugar son canela en rama) y finalmente, y por encima de cualquier otro aspecto, con el encargado de sonido cuyo curro merece ser objeto de estudio o poco menos.


EN CONTRA. Pasando de largo del conocido remake de hace ya algunos años sobre el que más que correr velos lo que hay que hacer es correr en sentido contrario, a toda velocidad de ser posible, la gran losa (enorme losa) que aquí se encuentra es la supermachacona narración en off del personaje de la Harris, especialmente en el primer tercio-mitad de película. Realmente llegas a exijir que le ocurra algo malo a la tipa... pero malo de cojones.






CONCLUSIÓN. Entretenido film con cierto poso agridulce de "podría haber sido más" por un lado y "le cuesta arrancar pero cuando se pone salda deudas la jodía" por otro. No negaré que a mí me gusta, o es un tipo de cine que me atre (si así se prefiere) pero, cáspitas, es junto aquella "El diablo sobre ruedas" del "tito espilber" el mayor ejemplo que conozco del mal que puede hacer la narración en off a un film si de ella se abusa a lo burro. En "Duel" se abusa todavía más, vale, pero aquí se quedaron a gusto también, y ello hace que la cosa se me queda "ante portes" del "recomendable" (de verdad que acaba jodiendo el guiso tanto pensamiento interior de la protagonista, no son ganas de tocar la moral de gratis por parte del menda). Entretiene y de mala nada, de acuerdo, pero de poder ver solo una (si no hay tiempo para hacerse una doble o triple sesión casera de "pelis de miedo inglesas de los primeros sixties" -que el famoso director es yanqui pero la peli es inglesa-) me quedo antes con "Suspense" o "El tercer secreto", y con holgura en ambos casos.



GUZZTÓMETRO: 7'5/10

miércoles, 22 de febrero de 2012

LA CHAQUETA METÁLICA (1987)





INTRO. Me ha sorprendido que tras alrededor de cincuenta votos nadie (ni el que suscribe) haya apostado por la tremenda "Full metal jacket". Porque veamos, en mi ránking particular ahí están, como ya señalé, teléfonos y senderos claramente distanciados, después viene la eterna duda entre las gemelas del mal rollo y el descomunal atraco al hipódromo, pero ojo, para la quinta posición, la última de diploma, el tema ya es desquiciante... ¿Me cargo el descomunal relato on screen de Nabokov con un Mason para aplaudir hasta hacerse daño o las andaduras de Bufón, Cowboy y cia?. Rabia rabiera, si. Y es que son tan enormes y distintas además.
Por un lado un enfermizo retrato de obsesión puro y duro a lo Melville (que la novela del otro escritor antes mentado la leí hace la de dios y es enorme por supuesto), cambiando venganza ballenera por fijación libidinosa (y prohibida), sustentada sobre interpretaciones y personajes retorcidos (obviando, que es de cajón, el buen ojo fotográfico del maestro). Y por otro una señora leche, como ya ocurre también con mi par de "kubricks" predilectos, al tema bélico-militar (y viceversa) rajada en dos mitades perfectas y claramente diferenciadas (dos "masterpieces" por el precio... qué más queremos). Decidir entre la orfebrería de la peli con Sue Lyon o el desparrame visual de la otra no es algo que uno este dispuesto a hacer a la ligera y se me ocurre que, bien mirado (qué cojones), no tengo porque hacerlo. Eso si, no puedo evitar cierta punzada al mirar como va el "encuesteo" (que miles de gracias por participar, una cosa no quita la otra) cuando recuerdo el magistral desenlace con la niña vietnamita en slow motion o, mismamente, lo de la canción de Mickey Mouse con esa potencia visual que corta el hipo y poco menos que definitiva.


SINOPSIS. Un grupo de reclutas se prepara en Parish Island, centro de entrenamiento de la marina norteamericana. Allí está el sargento Hartmann, duro e implacable, cuya única misión en la vida es endurecer el cuerpo y el alma de los novatos, para que puedan defenderse del enemigo. Pero no todos los jóvenes están preparados para soportar sus métodos.



A FAVOR. Las "dos películas" aquí encerradas son impagables. En la primera con un extremo Lee Ermey (que fue víctima de las "bondades" del Tito Stan a la hora de aprenderse bien su papel -que tampoco pasó nada, siendo marine en la vida real el tema de la disciplina borreguera lo tenía por la mano-) como el inolvidable Sgt. Hartmann, el puñetero llega incluso a hacernos reir por lo ex profesamente exagerado del asunto... La entrada al film es puramente risible, parece un gag cómico por lo salido de madre que está concebido (que Kubrick, como demuestra ampliamente su carrera, no pierde ocasión para demostrar su "cariño" por el estamento militar). Aunque, está claro, como este señor sabía latín nos cambia, gota a gota, el esperpento pseudochoteable por una desgarrada crítica del proceder de milicias mediante la degradación absoluta de un ser humano que desemboca, cómo olvidarlo, en la célebre escena del retrete con las luces apagadas.
Pero, cuidado, como de alguna manera ocurre con el famoso cítrico de años atrás esa primera mitad es la del "impacto" (por innegablemente brillante que sea, que lo és, claro). La que hace que los teenagers se acerquen a este film(aco) fascinados generación tras generación por la fuerza que irradia aunque... Aclárese el tema, y en mi opinión, los más enorme de la obra empiece justo cuando acaba la instrucción (igual que, para mí recuerdo, lo mejor de "la naranja" arranca en cuanto meten a Alex en el talego). Vemos, tras fade in black de turno, el culo de una meretriz callejera vietnamita que se acerca a la mesa del -ya soldado "profesional"- protagonista (gran trabajo de Modine por cierto -la cara más recordada del asunto con permiso de Ermey y D'Onofrio-) al son de las fantásticas y siempre bienvenidas botas de Nancy Sinatra y... nada, a "fliparlo" hasta el fin.  El despliegue de talento a la hora de filmar exteriores de Kubrick (con esos ángulos y puntos de vista de puro caviar elevado a la quincuagésima) le acaba los parabienes y lisonjas al más pintado. Los diálogos y distintas situaciones habidas o ese sentir a derivar que (al final) los soldados son poco menos que unos críos de colonias que, con lavado cerebral previo y vaya por dios, están ahí para matar y morir en vez de hacer rappel, ajedrez o windsurf le da un aura de magistral patetismo al asunto del caerse de culo. Para matar a otro ser humano tienes que dejar de serlo tú antes sería lo más parecido a una moraleja a extraer de aquí (y que levante la mano aquél/aquella que no se le hiele la sangre cuando se acaba la secuencia con la niña metrallera... brutal -la elocuencia de los silencios que tanto duelen de saberse utilizar-, uno de los grandes momentos del realizador y del cine de los últimas décadas por evidente causa-efecto). Y dicho todo ello, y tanto (tantísimo) más que pudiere añadirse, "La chaqueta metálica" es una película que pasando de lecturas y reflexiones (aunque sea perderse un poco bastante de la misa) es cinematrográficamente un auténtico e implacable cañón. Y de los más gordos.


EN CONTRA. Esta entrada del blog... Que para no eternizar el post no he puesto nada aún de la tremenda soundtrack (tanto la original como la prestada), el tremendo trabajo de guionización -sobre la novela de Gustav Hasford- a varias manos (las del cineasta entre otras) o, claro, reincidir sobre la elección en la tremenda estructura narrativa que, definitivamente, es mucho más que lo de "partida en dos". Pero, obvio, la bandera más definitoria de Kubrick es lo denominado "lo visual", que son ya míticos sus desplantes a las "stars" para irse a hablar de enfoques y objetivos con los artesanos de la fotografía en los distintos sets, y aquí (cómo no) ese "lo visual" te destroza y lleva al huerto sin apenas empezar a sudar, desplazando (injustamente si se quiere) todos los demás aspectos que, clarinete, no bajan de matrícula. Tremendo todo, vaya y al fin.


CONCLUSIÓN. "Masterpiece" del copón bendito (x2... y atraiga más o menos el concepto "cine bélico", que ahí reside otro de sus inagotables logros), y fin.


GUZZTÓMETRO: 10/10



sábado, 18 de febrero de 2012

LA TERCERA (Y MONOLÍTICA) ENCUESTA GUZZERA !



Aunque estoy en plena fase de mosqueo con tema de computadoras porque ya van dos blogs, aquí referenciales, donde el menda se ha marcado sendos comentarios en sendos posteos del morirse que no se quedan "guardados" de ninguna manera, lo prometido es lo otro y allá voy con la flamante tercera entrega "cuesteante". Y va de "kubricks" la cosa (en efecto, otro tópicazo de la muerte con el que, one more time, me voy a quedar tan ancho no se dude -que yo por el Tito Stan me juego la barba, quieras que no-).


La encuesta ya está de cuerpo presente bajo el "Prefacio" de la columna lateral y aclaro que no incluyo las dos primeras ni la última porque, por un u otro motivo y mira tú, no creo que rallen a la altura del resto y así, además, se me concreta un algo más el tema. De todas formas, si hay algún/a tocacoj... algún/a honorable participante que disienta levemente del planteamiento, puede nuevamente utlizar la opción "otros" al final de la encuesta y presentar, si así lo requiere, su repulsa en los comentarios.





Pido tres, como con el Sr. Alfredo, y si me hacen el favor. Y, para terminar (faltaría), hago pública mi elección pues, de ninguna de las maneras, puedo dejar pasar la más mínima oportunidad de plasmar mi eterna fascinación por el Dr. Strangelove, siempre para mí la mejor (y más puramente "kubrickiana" de todas) y aunque sea seguida de cerca por la maravillosa e incombustible "Paths of glory". Después de ese par (dos de mis films favoritos de siempre y sin duda, quede clarinete) ya se me abre un poco más el debate para la tercera, aunque tampoco tanto: ¿"Atraco perfecto" o "El resplandor"?... Argh, la duda me corroe, y aunque mañana igual podría votar perfectamente por la otra ahora me voy a decidir por las mellizas del Redrum y demás... que:


"No por mucho guzzear amanece más temprano".
"No por mucho guzzear amanece más temprano".
"No por mucho guzzear amanece más temprano".
"No por mucho guzzear amanece más temprano".

"No por mucho guzzear amanece más temprano".
"No por mucho guzzear amanece más temprano".

"No por mucho guzzear amanece más temprano".
"No por mucho guzzear amanece más temprano".

(...)
Pd. Gratitudes a lot por participar.

viernes, 17 de febrero de 2012

ENCUESTAS GUZZERAS I y II: TODO EL SOLD FISH

Pues se acabó, ya hace días además, lo que se daba !



Al final como esto de las encuestas lo hago yo más por pura y dura chafardería de lo que (más) le anda gustando al personal que otra cosa, que al nivel propuesto (en ambos casos o hasta el momento) hablar de ránkings o indicativos de nada está muy de más, solo queda agradecer la participación de todos/as antes de volver a la carga con una nueva martingala...



Por comentar brevemente, solo que en la respectiva a Sir Alfredo me ha sorprendido, en parte, la primera posición (o el 50% de ella, que la cosa ha salido ex aequo):


1 y 2. "Con la muerte en los talones" y/o "Vertigo" (39% de los votos por barba)
3. "La ventana indiscreta" (34%)
4. "Psicosis" (32%)
5."Los pájaros" (19%)


Por supuesto cabe señalar algunas no aparecidas de entrada (lo de "otras") y que algunos han tenido a bien recordar como "La posada en Jamaica" (con un inmenso Laughton), "Frenesí" (toda una vuelta a la patria por la puerta grande y casi al final de carrera) o "Naúfragos" (esa de toda la acción en alta mar que como Hitch no podía hacer su "special" y fugaz aparición de turno se las ingenió -el putas- para asomar en una foto de revista). Y en cuanto a la "sorpresa" relativa es porque aunque "Con la muerte..." me parece un gran film (de esos que siempre me hacen estrujarme el rasudoque para ponerle 9 o 10 en la patochada del Guzztómetro), yo prefiero al Hitchcock tortuoso y más enfermizo. Vaya, que la peli con Cary Grant, los maizales y el Rushmore la ponía yo en el top-10 particular, si, pero al final (hasta "de rasquis" si me apuran)... Y, por supuesto, cualquiera de las otras cuatro "campeonas" (y alguna más) le hace, siempre para mí, la raya en medio sin problema alguno. En cualquier caso, el posteo del filmaco en cuestión caerá más pronto que tarde (o eso es la intención), claro.


Y la encuesta musical sobre "el mejor disco doble de estudio", of course... La cosa empezó muy reñida pero, en un momento dado (no sé si las buenas artes del gran Chals mediante -que a ver si ahora se curra la entrada correspondiente en la "route" como dejó caer-), el querido "London calling" (mi disco favorito no "costellero" fetiche de all the times -aunque sea un disco punk que no lo és realmente, o no del todo-) empezó a meter tierra de por medio y acabó por ganarle la tostada al "blanco" y al otro par de dos. Futesas, está claro, como ya puse en el posteo a la sazón aquí no hay perdedor posible. Tanto los cuatro sugeridos como los aportados por los distintos comentaristas (Dylan, Hendrix, Miles Davis, Stills, Can, Boss, S. Wonder o el de los Sonic Youth -"casi ná"... y con disculpas de haberme dejado alguno-) así como algún otro, son parte dorada de la historia rocanrolera y punto guzzero. No sé si pondré entrada con las "Jimmy Jazz" y cia por otro lado porque de hecho, y en los distintos blogs pasados que he regentado tiempo a, creo que ha caido siempre inefablemente en algún momento, aunque... bueno, ya no viene de una (vaya que según como me de el punto me pillo el train in vain de gratis y sin previo aviso). Y ahora que ya considero que he quedado bien y como un señor... Toma, toma y toma "London Calling" !!


Hasta la próxima (e inminente, que ya me la tengo pensada) encuesta guzzera y muchas gracias a tod@s por participar del tinglado.

jueves, 16 de febrero de 2012

BLACK CROWES, "LIONS" (2001): BANDAZA DE CUERVOS

A pesar de mis numerosas andanadas reivindicantes pro rock independiente de finales los 80 (principios lo que sigue), siempre he pensado que habida cuenta de lo que sería mi generación (cumplí la mayoria de edad a mediados del primer lustro noventero) y mi acepción/preferencia de los que es el Rock, hay dos bandas que no me admiten comparación con nada ni nadie de las disfrutadas en "real time" por la parte que me tocas, desde el primer disco y hasta día actual: Pearl Jam y la de hoy. Y en ese orden, se admite y puestos a ser puntillistas. Pero es que del resto de formaciones, excluyendo al perfil de banda vista en el anterior posteo musical, más o menos populares surgidas en el último par de décadas no hay ninguna que les tosa. Podría argüir aquí mi admiración por Tweedy (Wilco es la única duda razonable -aunque de muy lejos en mis querencias- que tengo al nivel que pretendo sugerir) o mi admiración (aún superior) por el Sr. Everett (aunque, definitivamente, Eels está/n muy alejado/s de lo que entiendo es una banda de rock de "las de siempre" y lo/s veo más como la obra de un genial -e imprescindible para mí- fricazo... y a pesar de su último disco). Antes de seguir, aquí llegados, recuerdo que las palabras clave de esta entrada son "opinión particular" (como siempre)  y "rock" (que no se me enfade ningún fan de radiojetos o similares, vaya). Bueno, y siguiendo, siempre quedan (también) las canteras escandinavas o aussies que no pocas alegrías me han dado (o los sulfúricos TMGE japoneses, que son/eran la puta caña), y si, también estuvieron los Blind Melon con su cojonudo par de discos noventeros con el malogrado Hoon pero, ay, lo suyo fue tan fugaz por desgracia (y recuerdo que hablo de "bandas" antes de que alguien saque al -muy- añorado Buckley Jr. a colación). Pero lo dicho al fin, nada al nivel del par mentado para el nene... y hoy toca una de Robisons en cualquier caso. Que, y aunque como seguidor rocanrolero soy de los claramente abonados al "cualquier tiempo pasado fue mejor"  (por lo menos de un cuarto siglo, mínimo, a esta parte), si es verdad que en definitiva los de Vedder y los hermanitos de marras son los que mejor me han engañado siempre. Para (muy) bien, y de largo.





He elegido "Lions" porque, además de ser mi preferido del combo junto a "Amorica" de entre sus ocho álbumes de estudio, es mi disco predilecto de "rock clásico" en lo que llevamos de milenio. Si, así con un par, con toda la pompa y rimbombancia del mundo. Y, ojo, partimos de la premisa que estos para mí no tienen disco malo (hay alguno sobre/infravalorado, según lo veo, pero malo ninguno). El asunto se abre con la emblemática "midnight..." (puro Crowes de los de "remedy" con coro zepelinero en el chorus) y acaba con la tremebunda "lay it all on me" que en menos de seis minutos cambia blues de manual por un soulete la mar de majo y acaba con una partes de guitarra de Rich que a ver quién se las salta. Y por en medio, pues nada, festival de cuervos... Pelotazos saltarines como "lickin'" o "come on", la vacilona "young man, old man", medios tiempos de traca "ozone mama" (igual de vacilona sino más que la anterior, que Chris tiene un groove que te mata el cabrón), "greasy grass river" (con otra exhibición del hermanito rubiales) o "no use lying" (medalla plata en el podio guzzero de este "lions"). Por supuesto se paga el peaje stoniano con "cypress tree", y están el par de baladones impagables con "losing my mind" (esta me cierra el podio) y la que fuera uno de los singles "miracle to me". Todo ello sin olvidar el otro single (más o menos famoso) "soul singing" que mueve montañas o, mi elegida para la gloria, "cosmic friend" con su acertada y curiosa (y adictiva) estructura partida en dos.
En fin, mientras los amantes (los de verdad) de Humble Pie, Allman Bros., Stones y demás dan gracias al hacedor todas las semanas por tener algo como los Robinson (que se separan y reunen cada dos por tres -no hacer caso nunca de lo que "se oiga, se diga, se comente" en ese sentido aunque provenga de ellos mismos) yo, además, me quedo con el gran recuerdo que fue la llegada de este "Lions" en su momento... En plena efervescencia del imperio del hype, cuando la prensa anglosajona se inventaba unos nuevos elegidos cada cuarto de hora, emergió este revitalizante sopapo de rocanrol añejo y sin fisura a valer de principio a fin. Todo un zarpazo, si, que además, ya para terminar, funciona perfectamente como libro de estilo de la banda pues, de alguna manera, todos los registros y posibilidades de tan apreciable formación  (que poca cosa no sería) se hace aquí su hueco.



martes, 14 de febrero de 2012

SAN VALENTÍN SANGRIENTO (1981)

INTRO. "Soy minerooooo, y temple mi corasón con pico y barrenaaaaa".



SINOPSIS. Los habitantes de una pequeña localidad minera deciden celebrar el día de San Valentín por primera vez en 20 años. Se dejaron de organizar festejos porque en esa fecha, dos décadas atrás, se produjo un accidente en la mina, debido a que los responsables de la seguridad de la misma se encontraban en la fiesta. El único minero superviviente mató a los culpables y advirtió a la ciudad de que nunca se volviera a celebrar San Valentín...



A FAVOR. Justito, aunque popular y entretenido por momentos, slasher canadiense de la época dorada de los primeros ochenta (al tufillo de "vierneses" y cucurbitáceas). Buena introducción y mejor final, destacando por en medio las apariciones del minero psicópata en cuestión y (por supuesto)las escenas bajo tierra, que son lo mejor del film. El resto...

Muchísimo más entretenida, por otro lado, la versión "uncut" original (recuperable solo - o casi, atención "navegantes"- mediante compra del "deuvedese" yanqui de importación, y por desgracia) y aún sin dejar de ser en ningún momento este film eso que parece y vende, donde se haya la respuesta a todos esos momentos excesivamente laxos y sin tensión alguna que abusan en la parte media (y no media también, qué cojones) del metraje, con tanto teenager tontaina. Si tenéis intención de verla/recuperarla que sea dicha versión "uncut" (que es en definitiva lo que sus hacedores tenían en mente hasta que los tijeretazos -tristemente, como siempre- hicieron acto de presencia). En caso contrario, de volver sobre la versión del 81 tal y como se estreno en su momento, que aproveche la siesta, compañeros/as.



EN CONTRA. Los actores son chuscos tirando a definitivamente cutres. Y, recordando que en el posteo se menta -para ser justos- la existencia del formato más gore que sus hacedores pretendieron en balde pero que esto se cierne mayormente sobre la peli tal cual se presentó hace tres décadas con propina, las eternas e insulsas escenas intermedias donde no aparece el minero cabrón, que son francamente evitables. Del bastante reciente remake 3-D de hace poco no opino que no lo he visto, pero (eso si) lo pongo "en contra" por ser el enésimo ejemplo del "gran estado" actual de los guiones a los que se llegan a dar luz verde avezados al cine más o menos mainstream de un muy considerable tiempo para acá... Que uno ya está bastante hasta las narices de las precuelas, secuelas, remakes, versiones 3-D, cine sacado de videojuegos y cómics superheróicos (o no, que lo que se ha hecho con la excelsa obra de Moore no tiene nombre) y demás verbenas de a granel.



CONLUSIÓN. Cercenado film que por culpa de la censura queda solo para los muy románticos del sub-género al que pertenece. Haré hincapié una última vez y para terminar, eso si, de que a pesar de tener la originalidad de un manojo puerros (argumento trillado pero funcional con música acuciante cuando es menester y un montón de adolescentes salidos haciendo el gilipollas por doquier -y que van cayendo uno tras otro, claro-) la versión sin mutilar (que es todo lo contrario a efectos visuales pero nos entendemos) con más apariciones del asesino, sangre y tensión hace un entremés apreciable para los primeros films con Myers o Jason.



GUZZTÓMETRO: 5/10 (pero ojo, 7/10 en la versión sin cortes mentada)

miércoles, 8 de febrero de 2012

1987, EL AÑO DORADO DEL ROCK INDEPENDIENTE





Como soy un palizas de cuidado ya he comentado en no pocos posteos lo que opino del fenómeno denominado rock independiente yanqui (o no yanqui, de hecho) y la (para mí tan sumamente imprecisa) acepción más o menos popular que se tiene de su historia. Llegarían los 90, cuando todo lo mejor y más granado ya estaba más o menos servido (sobretodo si no perdemos la perspectiva del término "rock" y pasamos un poco más de lo de "indie/independiente"), y con "Nevermind" por montera (muy a pesar de Cobain y cia, y sin decir nada malo de tan apreciable como, para mí al menos, sobrevalorado elepé a partes iguales) la Mtv y demás empieza a hacer estrella de cualquier mendrugo/a que sepa sostener una guitarra por el lado correcto... Como los hijos de puta son muy ladinos, claro, meten de vez en cuando algún video de los Thurston, Mascis y demás, vale, pero aquí de lo que se trataba realmente es de vender ofespringues, estonetempelpailots y demás por un tubo. Eso nos explica a algunos, al menos, como auténticos petardos de un único "one hit wonder" en la época empiezan a amasar millones y popularidades varias y, comúnmente, bandas tan interesantes como Redd Kross (estos por historia y experiencia es quizá uno de los casos que más duelen), 11th dream day, Throwing Muses, Screaming Trees, Yo la tengo, Sebadoh, Superchunk o los posteriores Archers of Loaf (por poner un ejemplo también de alguno que sufrió las consecuencias a posteriori de lo que vengo a referir) los conozcan solo aquellos que no se conforman con escuchar los 40 y/o similares precisamente. Por supuesto hay casos a celebrar y que sacaron tajada especialmente (los Pavement, Afghan Whigs, o por supuesto y por poner uno "del otro lado del Atlántico" los cojonudísimos Teenage Fanclub, entre otros). De hecho es una historia muy tortuosa. No faltaría, sin parte de razón, el que señala siempre que esas bandas (o buena parte de ellas)  que tanto nos gustan a algunos (como las anteriormente sugeridas y tantísimas otras) no hubieran existido o no hubieran durado tanto de no ser precisamente por ese efecto "Mtv/Nirvana"... Pero claro, el lote lleva trampa (siempre habrá algo interesante, más o menos sobre/infravalorado, pero al pensar en lo que podría haber sido, y siempre desde la perspectiva del amante del rock sin aditivos en la nomenclatura, jode bastante al echar la vista atrás, o hasta el año del títulode este post mismamente). Porque desde ahí los etiquetajes en cadena varios se disparan: grunge, skate punk, la respuesta british inmediata, el arribismo/imposición de la electrónica, el imperio del hype de turno aupado por la "prensa especializada" (a ver en qué, me pregunto yo casi siempre) etc... y hasta hoy, donde uno tiene que soportar en sobremesas que alguien como Jack White es un "genio" y que por contra los Robinson son unos caducos de cuidado -tócate las narices-. Pero, ay, hubo un tiempo al menos, durante el segundo lustro ochentero y el primer año noventero (y poco más) donde la cosa olía a auténtica y honesta frescura. Donde el término "independiente" tenía que ver con la motivación a la hora de crear música y  no con etiqueta tocomochera alguna. Este es un post, en definitiva, para los que retenemos aún con cariño el "touch me i'm sick" de los Mudhoney y que, por contra, ya hace largo tiempo que nos la sopla bastante a que colonia adolescente de las narices olía el ambiente.





Por supuesto el jukebox improvisado de entrada para ilustrar el tema es consecuente a que, anda, las seis bandas que siempre destaco como las mejores y más importantes en el corral de todo lo referido tuvieron a bien sacar un disco absolutamente irreprochable (imprescindible en verdad -y en todos los casos- para un considerable número de pajarracos como el que suscribe) ese año... Y lo mejor es que en todos los casos menos uno (#4) todas esas formaciones tienen como mínimo un disco que es todavía más de mi agrado. No pongo nombres de grupos, ni canciones ni nada que el tema pierde gracia. A ver si te las sabes todas, vaya... Y vaya como pista (pistaza !) el "fantástico" collage de arriba (que me he currado en cinco minutos con el paint) a modo broche guzzero.

PRIMERA PLANA (1974)

PRÓLOGO. De un tiempo a esta parte, y por temas personales que aquí no tocan que diría aquél y que me dejan sin todo el tiempo que quisiera, estoy participando menos en la comunidad bloggera (especial o básicamente en tema "comments", si, y en sitio propio u ajeno). Pero ojo, que el gran guzzero os vigila... Sigo leyendo -y releyendo, que hay cada posteo por ahí que te quedas tuerto- al personal a la que puedo, esperando que el gripazo de alguno ya esté más que superado, agradeciendo los ánimos de otros (en dirección a esos "temas personales" antes mentados), etc. Sigo metiendo entradas también, eso si, aunque a un ritmo algo menos persistente (que también hay quien diría que esto ya es más normal). En fin, como por otro lado todo esto suena a excusa barata que tira de culo y no soy tan ególatra de esperar que nadie espere (valga la reguzznancia) explicación o disculpa alguna por no comentar/re-comentar (sea en esta casa o en la suya), aclaro que el rollo va más que nada para limpiarme la conciencia (la poca que me pueda quedar). Eso si, a alguno (un ex-blog del mes en IGWT, nada menos) se la guardo por meterse con mi amada "Witness for the prosecution", por la gloria de Mr. Young. Pero tampoco mucho claro. Por Iggy y los "estuches" (entre otras), y eso.



INTRO. La elección hoy es fácil. Hace once años a día presente del óbito del gran Mr. Lemmon y, anda-mira-tú, me ha dado por acordarme de esta fantástica y tan cachonda recreación de la teatral y archiconocida "Primera plana". Guionizada para la ocasión por el propio Wilder en comándita con el fiel I.A.L. Diamond, con Jack y Walter, y que (también es verdad) nos la sabemos y no pocos de memoria... Pero, ojo y más claro aún, por algo será.


SINOPSIS. Chicago 1929. Ewan Williams, convicto del asesinato de un policía, espera en la cárcel el momento de su ejecución. Mientras tanto, en la sala de prensa del Tribunal Supremo, un grupo de periodistas espera el indulto o la confirmación de la sentencia. Hiddy Johnson, el cronista de sucesos del Chicago Examiner, que tendría que cubrir la información, está a punto de contraer matrimonio y abandonar su trabajo; pero Walter Burns, el maquiavélico director del periódico, empeñado en retenerlo, tratará de impedir su boda por todos los medios.



A FAVOR. Dejando al margen de momento el habitual nivelazo de sus dos actores principales (que ya es dejar), lo primero y que más destacaría de éste film es su contagiosa agilidad narrativa. Wilder te plantea el argumento a toda mecha, a veces parece hasta flirtear con el vodevil clásico de puertas que se abren/cierran sin respiro que medie, sin perder el tono cómico casi en ningún momento (todo un qué habida cuenta del tema que, en gran parte, presenta). Y cuando lo hace es ex profeso, claro, para tornar comedia en sátira y para cargar con no poca bilis contra todo bicho viviente el puñetero (aunque pillan algunos otros carácteres -políticos, psiquiatras o policías- no cuesta imaginar que algún periodista de sucesos tirase el carnet a la papelera más cercana al salir del cine). De nota todos los secundarios también. Entre la horda periodística recuerdo ahora a bote pronto al mismísimo Charles Durning, o a una jovencísima Sarandon o, y mejor aún, a una expeditiva Carol Burnett que protagoniza una de las secuencias más hirientes y cargadas de mala leche que jamás filmara el maestro -que poco eso no sería, precisamente-. Por lo demás solo queda disfrutar lo indecible de Lemmon y Matthau o sorprenderse de la ascendencia que tiene ésta "Primera plana" sobre obras posteriores tan apetecibles como "El gran salto" coeniano, tras cuyo igualmente intachable ritmo (sobre todo en la primera mitad) se esconden no pocas visitas al film de hoy me temo.



EN CONTRA. No es algo puramente "en contra" pero al trabajar sobre una obra (ajena y más que contrastada) que tantas aristas y posibilidades integra, Wilder y Diamond parecen dos demonios a los que han dejado una navaja multiusos de las más caras. Y, obvio, no se contentarán con utilizar solo lo que les haga falta... Pero sigamos en la "conclusión".



CONCLUSIÓN. Aquí hay toda la gradación multicolor de la comedia. De la más negra a la romántica. Y aunque no es algo 100% nuevo en el opus de Wilder (ya con "apartamentos" e "Irmas", por ejs, quedó bastante claro que este hombre no se conformaba con "comedias familiares al uso") si es cierto que es en esta donde el asunto se dispara en más direcciones distintas a la vez. Lo que, y volvemos a la primera frase del apartado "en contra" (y la lógica contradicción a desprender), a mi me parece sencillamente fantástico. Me gusta esa idea de que alguien que se acerque por vez primera intentando ver una recreación teatral en clave de denuncia se encuentre con una comedia, por momentos al menos, alocada y que, al mismo tiempo, alguien que se acerque a ver una sencilla comedia de sobremesa acabe alucinado por los incontables dardos empapados de mala uva aquí ubicados. Al final, en cualquier caso, "Primera plana" (la de Wilder) te deja agotado y con la barriga bien llena (de cine y del bueno). Altamente recomendable en las re-visitas y, ni qué decir, obligatoria de (cosa poco probable) no haberse videado todavía.



GUZZTÓMETRO: 10/10 (Le iba a poner un 9 pero la empecé a recordar y... es que es cojonuda, leñe. Ah, y recuerdo que es una revisión de una famosa obra teatral no un remake de estar por casa más. Y aunque, nadie se confunda, la "Luna nueva" de Hawks tampoco sea precisamente manca).

martes, 7 de febrero de 2012

VESTIDA PARA MATAR (1980)

INTRO. Escribía en la entrada sobre "Scarface" de De Palma que el famoso director alcanzaría su cúspide en el primer lustro de los ochenta. Sin embargo (es de recibo y cajón) convendría precisar que, todavía en los 70 y más allá de la archipopular "Carrie", el tipo atesora alguna que otra referencia de "recomendable mínimo" y, de hecho, hay quien ve en ese ramillete (de a mediados de la década mentada) compuesto por "Hermanas", "El fantasma del paraíso", "Fascinación" (tremenda peli) y las desventuras ya sugeridas de la pobre Sissy Spacek al De Palma más insaltable y acertado. Un debate absurdo en cualquier caso, y visto hoy en perspectiva, que se puede simplificar en que durante dos décadas, y con innegables lechuzas (no le faltan saldos ya entonces al tipo a pesar de su siempre incuestionable potencia visual) de por medio, Brian De Palma fue "uno de esos cineastas a tener más que realmente en cuenta". Y eso no seré yo quien se lo discuta a nadie aunque, como también comenté en el anterior posteo, desde "Atrapado por su pasado" (1993) este señor no haya firmado nada que me deje plenamente satisfecho... Sin embargo volvemos a los 80, con las para mi infravaloradas "Impacto" y "Doble cuerpo" (y cuidado incluso con esa posterior "Corazones de hierro" del 89) , con las "masterpieces" de "El precio del poder" y ésta de hoy, obviando claro está su tan celebrada revisión de "Los Intocables de Eliot Ness", la “Dressed to kill” de marras. Casi nada. Y De Palmazo !



SINOPSIS. Kate Miller (Angie Dickinson), una mujer con problemas, acude a la consulta del psiquiatra Robert Elliott (Michael Caine) para recibir consejo profesional. Después tiene un fortuito y emocionante encuentro en un taxi con un desconocido, con quien ya había coincidido en otro lugar.



A FAVOR. Que a Brian de Palma le gustan no pocas de las maneras de proceder de Sir Alfredo es algo como bastante evidente. Aquí, sin ir más lejos (y como en “Doble cuerpo” por ejemplo rápido), se sirve de esa estructura en dos actos claramente diferenciados que raja el film en sendas mitades por lo que a la trama toca. Recurso ese que bien parido, como sin duda es el caso (o como en “Psicosis”, o en “Vertigo”), nos ha dado varias alegrías. “Vestida” empieza con una Angie Dickinson exhibiendo madurez de talento y belleza y termina como un psycho-thriller travestido (y sin ir a la tremebunda –y engañosa- secuencia final que el puñetero de Mr. Brian se sacara de la chistera)… y por en medio, claro, suspense por un tube (la escena del metro o la sangría en el ascensor misma son de antología). Bien Nancy Allen, la que fuera sra de Palma, tomando el relevo de la otra, así como un jovencísimo Keith Gordon, pero claro, mucho mejor aún que los dos juntos un Michael Caine de traca total, y además y por si fuera poco, tenemos al siempre bienvenido Dennis Franz haciendo (cómo no) de poli que investiga el caso. En definitiva, más que recomendable film de un Brian de Palma que, además, se firma el libreto solateras y se queda tan ancho.



EN CONTRA. Que el tipo que se beneficia a la Dickinson tras la secuencia en el museo se va de rositas de todo el entramado de gratis y no sabemos ya más de él… De acuerdo, es un señor film y si (con la coña de los McGuffins) se lo pasamos al maestro no putearemos al realizador de “El fantasma del Paraíso” por tan poca cosa en la que es una de sus “intocables”. Pero dígase todo, qué narices. Y claro, un poco más de metraje para el gran Dennis “Hill street blues” Franz tampoco hubiera matado a nadie.



CONCLUSIÓN. Aunque estamos ante un realizador de los que crea grandes disparidades de opinión (para unos poco tiene que envidiarle a Scorsese y para otros es poco menos que un Hitch de segunda con algo más de tetas y un mucho más de sangre), siempre he pensado que el tipo definió un estilo bastante particular (puedes saber que una peli es suya aunque llegues a la mitad de film y sin muchos problemas) lo que, al menos en mi caso, casi siempre merece un respeto. Centrándonos en el film de hoy añadiría además que si se da pábulo a esa teoría de que todo artista tiene un libro, film, disco, cuadro o lo que toque, donde “todo se junta” (entendiendo por ese “todo” lo más destacable y mejor), y siempre en mi opinión, ésta “Vestida para matar” es la análoga de De Palma al asunto. Y lo es por todo… propuesta visual, narrativa y musical, subrayado todo ello por el elevado plus (y por supuesto) de calidad aquí encontrable. ¿Qué a veces abusa de influencias?. Bueno, con las que tiene tampoco me llevaré las manos a la cabeza, la verdad. Y, sin duda y para terminar, a mi “Dressed to kill” me sigue pareciendo un film de suspense de los de nota alta.



GUZZTÓMETRO: 9/10

jueves, 2 de febrero de 2012

CICLO Mr. ALLEN: 9. "RECUERDOS" (1980)

INTRO. Tras años y paños de debatir/conversar/discutir sobre la obra "woodyalleniana" con personas de este mundo (y personas que ni que sea parcialmente aprecian los logros del cineasta) creo que puedo afirmar que, generalizando (después ya jugaremos al "pues a mi..." el rato que queramos), existen cuatro referencias de muy marcado consenso: "Annie Hall", "Manhattan", "Hanna y sus hermanas" y "Delitos y faltas". Y ni es eso un top personal ni son necesariamente las más buenas por real decreto. Solo son las cuatro que más me he encontrado siempre en los ránkings personales del personal. Después, o paralelamente si se prefiere, estan las debilidades de cada uno/a (sean dos o diez) que se suman, o anteponen según casos, al cuarteto sugerido. Y ahora si... "Pues a mí", particularmente (y aunque también hay otras que me gustan y no poco precisamente), me sucede que hay tres pelis que equiparo, en mayor o menor grado, con las antes destacadas para acabar de configurar mis siete magníficos de entre los filmes de Allen: "Días de radio", "Sombras y niebla" y, muy especialmente, el de hoy "Stardust memories" /"Recuerdos". Que, de hecho, es junto a "Manhattan" mi referencia favorita del famoso prota de este ciclo-sección.


SINOPSIS. Sandy Bates, director de cine especializado en comedias, asiste a una revisión de su obra en un hotel de la costa. Mientras a su alrededor todo el mundo quiere conocerlo y colmarlo de halagos, Bates se refugia en su interior para repasar los instantes más significativos de su vida sentimental y encontrar un sentido a su vida dentro de un mundo que cada vez le resulta más extraño e inhóspito.



A FAVOR. Obviando la (como siempre) tremenda banda sonora y la (nuevamente) tan acertada fotografía en b/n, tenemos a un Allen más autobiográfico que nunca, al menos hasta ese momento (y sin “al menos” seguramente también), que se sirve además de una curiosa estructura en lo narrativo para ofrecer lo que, en definitiva, no deja de ser una nueva comedia “made in” por sus partes. Aparece brevemente su fiel (por aquellos años) Tony Roberts y se envuelve de tres actrices, con aportaciones parejas en metraje, destacando a una más guapa que nunca Charlotte Rampling. El resto es la interacción celebridad-fans y palmeros varios (donde encontramos lo más risible del asunto) y algún pasaje de pura maestría woodyalleniana… El encuentro con los marcianos y toda la secuencia exterior nocturna, de hecho y casi al final, con la “Midnight serenade” de Miller de fondo (con los globos y demás) es definitiva. En fin, mi “film ninguneado” (siempre a mi entender) predilecto de este señor.



EN CONTRA. Algo muy parecido a lo que ocurre con “Interiores” y Bergman pasa con ésta “Recuerdos” y Fellini (y con 8 ½ más concretamente)… Tanto jugar los críticos, profesionales o no, a limitarla a eso y solo eso, ha acabado por desprestigiarla de manera más bien repugnante. Si empezamos a cargarnos cosas por influencias (evidentes o no)… Más cuando, de cualquier forma, la obra en cuestión se defiende y sostiene por si sola como es el caso. Las sentencias negativas by the face que he podido leer en el filmaffinity de los dos enteraos de costumbre (el de El Mundo –tu si que eres “detestable” Boyero- y el del País), que cada vez me están dando más rabia (por cierto), no hace sino reafirmarme: “Recuerdos” es cojonuda.



CONCLUSIÓN. Tenemos a un Allen multipremiado (y chorreando prestigio) por los últimos tres films. Sabiendo todo cristo de lo paranoico y nervioso de su personalidad no es difícil imaginar que mientras tanto reconocimiento y halago a cualquier otro le hubiera hecho imposible pasar por el arco de cualquier puerta, Woody Allen encontrará (no se dude) la manera de sentirse incómodo, agobiado por la situación... De ese estado anímico nace "Recuerdos". Un esperpento sobre la celebridad cinematográfica cuyo mareante modo de existencia, en la visión del realizador, queda más que retratado aquí. De lo demás, la curiosa elección narrativa o si se homenajea a este o el otro (por ejs.), se puede hablar lo que se quiera pero, en cualquier caso, "Stardust memories", se considere "masterpiece" o pura "paja mental", contiene alguna de las escenas puntuales más memorables que este hombre haya realizado nunca. Extraordinaria con todas las letras, o en IGWT al menos.


GUZZTÓMETRO: 10/10