miércoles, 18 de diciembre de 2013

¿QUÉ TAL, PUSSYCAT? (1965)

INTRO. Las pocas old legends de Hollywood que quedan nos van dejando. Ley de vida y demás tópicos recurrentes, está claro, pero al fin es lo que hay. Y si bien es verdad que el irlandés O'Toole no perteneció ya a la "época dorada de la meca" era fácil, por asociación, verlo endilgado en esa ilustre lista de old-stars aún presentes. La que si perteneció a ese tiempo y lugar, de pleno, es la inolvidable señora  De Winter, la gran Joan Fontaine, quien al igual que el inolvidable Lorenzo de las Arabias nos abandonaba hace unos muy pocos días. Sin embargo, como esta entrada va como homenaje al primero, dejo enlace a la entrada de la cochambra (de abril de este ya agonizante 2013) con esa inolvidable "Rebeca" de Sir Alfred donde Joan, no cabe duda, vivirá -y sufrirá- por siempre, como breve recordatorio a la hermana de Olivia de Havilland (y a fin de seguir adelante con la posteada de hoy, of courses)... La elección de este film para la ocasión, que puede que alguno/a piense algo del tipo "con algunos films que tiene este hombre ya podrías haber buscado alguno menos irreverente" (cabronazo, incluso), es que estamos ante una comedia alocada rematadamente sixtie de esas que si bien no alcanza visos de "recomendabilidad" sin margen de error (es de recibo admitirlo ya de entrada)  si me ha generado, ya desde su primer videado, una cierta simpatía... Será quizá por estar ante el primer guión para pantalla grande de Allen (atención a esos primeros "abrazos" al mundillo del diván y los pájaros que de eso viven), la aparición del gran Sellers (imposible pelucón included), ese mentado tono tan orgullosamente sixtie que se pasa las formas por el forro, a saber... Lo que está claro, ya antes de empezar, es que el hace tan poco desaparecido O'Toole ejerce de maestro ceremonial, echándose el atropelladísimo entramado a la chepa sin problema a mediar, como le sale de donde dijimos... Y qué enorme el momento-encuentro con Burton, a modo cameo, en el club ("recuerdo el nombre pero no la cara" le suelta Peter... Dos de los grandes bebedores que ha dado esto del cine, claro, de ahí la gratuita pero jocosa "metacoña").


"SINOPSIS PRESTADA": El famoso playboy Michael James (Peter O'Toole), director de la más prestigiosa revista de moda parisina, se ve continuamente asediado por mujeres muy promiscuas, por lo que es incapaz de serle fiel a su prometida. Tratando de enderezar su compleja vida amorosa, acude a la consulta del doctor Fritz Fassbender (Peter Sellers), un desequilibrado psiquiatra, más adicto al sexo que el propio Michael, de modo que, en lugar de ayudarle a resolver su problema, se lo agrava.


A FAVOR. Pues lo innegable del efecto "objetivo logrado" final: se pretende una comedia alocada y estrambótica y, sin duda, se consigue. Un O'Toole que calza cual guante sedero en ese protagonista bebedor, nervioso y mujeriego (donde puede meter fetén esos sutiles matices que le caracterizaban), fielmente secundado por una guapísima Schneider como chica del folletón, encabeza un elenco a considerar seriamente (aunque para el caso el fin sea obviamente el contrario) donde no faltan los ya mentados Sellers (las mejores frases del asunto aquí, no se dude -"Y qué mas da unos cuantos muertos mientras ud sea feliz", ahí queda por ejemplo-) y un joven Woody Allen con hambre y ganas de liarla. No obvio tampoco las apariciones u aportaciones de aquella Capucine que parece se especializó en este tipo de roles o la mismísima Ursula Andress, ya en los coletazos postreros y convenientemente ceñida. Tampoco olvidemos la célebre canción del Tigre de Gales, cuya fama de hecho puede incluso eclipsar al propio film... Hasta el punto de que no se repare en que la soundtrack queda firmada, al tanto, por nada menos que el maestro Bacharach. Eso sí, mi momento musical predilecto del film corre por cuenta de los Manfred Mann y "su pequeño libro rojo" en una de las escenas bailongas. Desde ahí solo queda lo evidente que, de entre tanto desfase, se extraen tanto momentos cómicos absolutamente brillantes como alguna que otra baratura que, quizá (pero un "quizá" especialmente gordo), debió ser "revisado" en el montaje final. Por suerte, eso sí, los primeros aparecen en bastante mayor cantidad y, en cualquier caso, la agilidad sin tregua del asunto no da tiempo para pillarle especial manía a nada en concreto. Y especial aplauso para el épico pelucón de Sellers, reitero.

EN CONTRA. Pues que al muy televisivo -y discreto- Clive Donner que firma el film (y en su tan breve aventura americana) le faltó un algo más de pulso al concebir la trama como un todo (sí sí, a pesar de lo mayormente anárquico del proyecto, se deja ello notar)... No lo pienso buscar pero sospecho que hay una clara y férrea formación académico-teatral detrás de esto... Tremendas puestas en escenas y muy buena construcción de personajes pero, no veo a qué negarlo, a veces parece más una sucesión de gags que un film hilvanado como procede. Tampoco seamos injustos y cortemos por el hilo más débil, ojo (y por lo mayormente desconocido de este Donner en comparación a los otros nombres propios aquí aparecidos lo del "hilo más débil"), que también Woody -quien en definitiva firma el libreto-, podría haberse pegado algún tijeretazo a tiempo... Que no corran las sangres tampoco, eso quede claro también, que la película es divertida en definitiva aunque, queda bien clarinete, mucha culpa de ello lo tiene el tremendo y esforzado oficio de ese magnífico elenco reunido para la causa.

CONCLUSIÓN. Cachondo correcalles sixtie (en la línea de Edwards o Lester) con altibajos que goza de bastante fama, más por una serie de cosas paralelas ya repasadas (la soundtrack de Bacharach, lo de ser el primer guión de Allen, la canción de Tom Jones, lo tan de mode que estaban entonces sus tres intérpretes principales...) que por el propio, tan irregular como satisfactorio -según te pille-, film. Buen recurso, eso sí, para recuperar en fechas como las que se avecinan por su tono tan marcadamente festivo y ser perfectamente válida para all the familiy, y evitando así (con ello) según que ñoñerías con las que, sin duda, nos "deleitará" la oferta televisiva que igualmente se avecina... Finalmente, como no podía ser de otra manera: rest in peace Mr. O'Toole. Magnífico y bastante particular -siempre para bien- intérprete.

GUZZTÓMETRO: 7'5/10
 

viernes, 13 de diciembre de 2013

EL MOCKUMENTAL DE "FAUL" McCARTNEY


Por gentileza del Sr. Miguel Celades Rex (al que no conozco de nada pero le resto en gratitud por este artilugio) dejo hoy el bastante popular mockumental este del "Paul McCartney Really is Dead: The Last Testament of George Harrison" (2009)... Esto del mockumentary, por cierto y que queda tan "chupicool", no es sino lo que reconocemos mucho mejor como lo de "falso documental" (y menos gaitas). Aunque, bueeeno vale... puestos a ser puntillistas la diferencia estriba en que con esa denominación se sabe de primeras que estás viendo algo de perfil satírico/cómico y, con ello, ya sabías (en lógica) a lo que te enfrentabas de cara a las quejas posteriores y tal. Por supuesto, alerta, el tema debe abordarse pues con absoluto y exclusivo ademán cachondeístico (a pesar de la seriedad que pretende mostrar) a fin de ser exprimido como toca y procede (y si apetece)... Es más, puede que aquellos fans más "sentíos", para con la mejor banda de rocanrol nunca habida, puedan hasta sentirse ofendidos/mosqueados si se empiezan a mirar esto sin previo aviso y pensando que están ante otro documento visual bitelero más que, inexplicablemente, se les había escapado (vaya como ejemplo y posible foco de eso lo de la falsa voz de George como narrador...). Por otro lado, que es de cajones, para los amantes de las teorías conspiratorias varias, o/y fans del milenio cuarto, resulta casi obligatorio, ni qué decir. Una chorrada, vaya y en definitiva, que puede entretener según estados de ánimo. No le pidan más que no lo encontrarán... Eso sí, hay pasajes (es innegable) donde no se puede evitar el flipar en stereo ultrasurround con lo mal/jodido que está el personal (las portadas de los míticos discos son la estrella en esto, faltaría)... No videaba algo así, tan desquiciado en esta dirección y ya para terminar, desde aquello del "Room 237" con las teorías y explicaciones varias de los diversos narradores en off y sus particulares y rumberas lecturas de "El resplandor" kubrickiano.

viernes, 22 de noviembre de 2013

POUR TOUJOURS HERCULE

Pues bajado el "Telón", título que corresponde a la última aparición en las novelas del célebre detective belga creado por la Sra. Christie y como no podía ser de otra manera para lo que aquí nos ocupa -el que sea esa historia y no otra, entiéndase-, se termina al fin este noviembre la serie británica de Granada Tv "Poirot". Serie que con sus altibajos, salidas y entradas de emisión, cambios de formato (etc), hubiera alcanzado este próximo enero, y agarrarse bien, el cuarto de siglo de vida desde aquél primer capítulo de principios de 1989, tras sus nada despreciables sesenta y cinco episodios... Y se hace especial hincapié en lo de "nada despreciables" ya que algunos bastantes de dichos episodios (los que corresponden, aproximadamente, al último decenio) son de una duración de alrededor de unos 90' más propios de un largometraje que de un serial televisivo al uso (independientemente de la calidad del mismo). Y todo un qué el que sea precisamente Granada Tv quien haya estado detrás de esto ya que fueron estas buenas gentes quienes, igualmente, se apuntaron en su momento aquella maravillosa "Sherlock Holmes" con el inolvidable Jeremy Brett durante, mayormente, los años ochenta.


Y está claro que no tiene (no ha tenido) "Poirot" visualmente el romanticismo inherente a la época victoriana del inquilino del 221-B de la calle Baker. Es de lógica ya que las pesquisas del egocéntrico y redicho Hercule deben ubicarse en gran medida entre los 30's y 40's del pasado siglo. Pero, con todo, la ambientación y nivel de detallismo en la producción resulta cuanto menos muy lograda. Y, eso sí, lo que conviene anotarle a favor al hombre del bigotillo y su serie es que, como también sucede en la comparativa literaria, la sensación final tras terminar del todo el tema es que el asunto ha funcionado muy claramente de menos a más (justo al revés de lo que ocurre, por no poco conocidas cuestiones que tienen que ver mayormente con las atribulaciones de Doyle y su postura adoptada en cierto momento hacia su criatura, con el otro famoso detective -el más famoso en realidad puestos a ser puntillistas, así como el personaje de ficción más veces llevado a la gran o pequeña pantalla de la historia... al tanto-). En definitiva, y me dejo de estúpidas comparaciones (las dos series están fetén y punto -esas ambientaciones, esos actores y cadencias británicas tan alejadas de los videoclips a lo CSI y derivados de los últimos años, largo etc-), que se echará de menos al mendrugo de Hastings, al obstinado Japp y hasta, según como, a la chorras de Miss Lemon pero, es obvio, sobretodo se echará en falta al gran David Suchet y su ya icónico Poirot. Quien, como hiciera Brett en lo suyo, se ha convertido hasta que se demuestre lo contrario en el Hercule Poirot definitivo en pantalla. Ejercicio interpretativo a atesorar y tremendo ejemplo para los restos de como exprimir, matizar, caricaturizar incluso (y lo que toque) un rol on screen mediante el arte/oficio de actor... Y sin obviar el sacrificio que ello ha resultado para la carrera de tan sensacional artista, por supuesto. En fin, qué narices, que me emocioné y todo con ese final de "Telón" al videarlo ayer... Dejando de lado que uno, como tantas gentes, ha tenido algún "momento Agatha Christie" en su vida (y esa además es mi novela predilecta de la famosa escritora -o de las que le he leído, al menos-), esa mirada directa al objetivo de Poirot antes del inevitable fade in black (que finiquita del todo el tema) a modo despedida, me creó cierta nostalgia inmediata... Normal, es algo que empezó teniendo uno trece añitos y termina un mes antes de alcanzar "la edad de la fiebre"... Casi nada. Thanks Mr. Suchet, merci Hercule.

jueves, 21 de noviembre de 2013

REIVINDISCABLE : "THE CURE" -2004- / "4:13 DREAM" -2008- (THE CURE)


Puede que no consiga mucho apoyo con estos "reivindiscados" de hoy (o sí, que qué se yo). No problem que ya pasa a veces. Pero es algo que ya tenía en mente hace su buen tiempo. Casi desde antes de empezar esta enésima sección de errática aunque sentía cadencia del espacio. The Cure... Siempre me han gustado. Y no me falta claro, de vez en cuando, el cruzarme con alguien que se extraña de ello:  "¿The Cure... pero si no te pegan nada?"... Aaay, el suponer gustos ajenos que sorpresas y requiebros graciosos genera frecuentemente. Me imagino por otro lado, y qué fácil resulta, que el gran problema para quienes no tragan (ni lo han hecho nunca ni lo harán) con el afamado grupo/líder es la manía que pueda proyectar Don Robert Smith... Pues vale. A mí eso me da igual. No es nuevo, ni lo era al empezar hace ya siete lustros la formación, el que alguien se disfrace de un ser paralelo a la realidad a fin de acomodarse en su discurso creativo (siempre me parece increíble que el mismísimo Bowie no acabara con un transtorno de personalidad múltiple galopante en los 70's... de esos de pared acolchada y tirar la llave al rio). En cualquier caso, por esa manía explicada, no es de extrañar que cuando la banda ha atravesado un bache de creatividad o reconocimiento de crítica/público todos los detractores se han unido a degüello a pregonar sapos y culebras ("nunca han sido nada del otro mundo en realidad", "una de las bandas más sobrevaloradas que hayan existido", "no son más que la versión prostituida y comercialoide del post punk -o/y el rollo gothic-", etc...) . Por supuesto todo eso a Smith se la trae lironda. Siempre fueron los Cure (como Kiss o Depeche Mode -dos bandas tan dispares como alejadas de mis mayores querencias pero que sirven bien a este ejemplo-) una de esas formaciones que, más que fans, tiene poco menos que puros adeptos... Y con eso, con ellos/as, se sobran y bastan Robert, el fiel Gallup y quien ronde por ahí en cada ocasión. Ni qué decir, esos mentados detractores están de enhorabuena desde el cambio de milenio... En algún momento Robert decide que ya está hasta las narices de las imposiciones discográficas, que ya se ha ganado el derecho a hacer lo que le rote y, por ende, se dedica a lucrarse dando la vuelta al mundo en gira continua. Sacando, en el proceso, solo dos (!! ) discos desde la llegada del nuevo siglo... Par de álbumes que, por supuesto, no han recibido el apoyo ni de crítica ni de público (en general, que los "adeptos" se lo han pasado tan bien como siempre, of course). Y dos trabajos, al fin, que para mí no están nada, pero nada de nada, mal y que se han visto corridos a collejas y desprecios varios de forma harto vanal y gregaria por sistema. ¿Qué no son "disintegration", "seventeen" o "the head"?. Ok. Tampoco es "Let it be" el "Sgt. Peppers", nos ha jodido mayo...


Para la ocasión, y aprovechando el archifamosismo de la formación a tratar, plantearé la "reivindiscación" desde otra perspectiva... En los, hasta hoy, últimos dos discos de los Cure estos se han dedicado (descaradamente) a picotear directamente de parte de todo su legado tomando como (también descarado) modelo aquél "wish" de 1992. Que si bien no suele ser favorito de la crítica si es un disco muy querido por no pocas gentes y gentuzas entre las que me cuento. Ese disco, superior a lo de hoy (nadie me lo aclare que ya está hecho), tenía un mucho de "hasta aquí hemos llegado, recojamos lo sembrao", y en el se daban desde largos pasajes instrumentales que no hubieran desentonado al lado de según que cosas inmediatamente anteriores, hit-singles del caerse de culo (¿a quién no le gustan "high" o "friday"?), pasando por virajes más desoladores y fatalistas para regocijo de sus seguidores más maquillados u/y apesadumbrados de la vida. Bien, sacrificando eso último, sacando a relucir las guitarras y aparcando bastante los teclados ochenteros (aunque incluyendo a veces un cierto abuso de chimes en estudio con los que, quizá, se pasaron en alguna ocasión), se extrapola ello a "The cure" (2004) y "4:13 dream" (2008) con cierta facilidad. Y contando que sirva eso, tan basto, a fin de resumir los discos en si he optado sencillamente (y volvemos con ello a la primera frase de la parrafá) por dejar abajo, en el jukebox de turno, lo que sería el discazo que podría extraerse juntando esos dos discos... Y esas once son mis predilectas pero (atención), conviene matizar, quedan fuera canciones bien válidas que hasta, según casos, ejercieron de single y/o hasta tuvieron su videoclip bien chulo. Y, de acuerdo (es innegable), eso de juntar las canciones de los dos discos es hacer más trampas que echarle un futbolín al Capitán Garfio. Pero ojo, y a su vez, les pido que por favor se tome la molestia el personal de juntar once canciones de los dos discos que más le gusten de la nueva banda aupada por la prensa surgida desde el cambio de milenio (o aprox.) y tenga lo que hay que tener para compararlo a esto que se propone al final de la entrada... Qué si, qué si... más ventajismo. Que The Cure son clásicos y su batalla son los Smiths, Echo o los de Mike Scott (etc), pero creo queda claro la diferencia de nivel que se viene a referir hoy aquí... Y en definitiva donde quería llegar, y personalmente, que en los últimos lustros se hayan hecho héroes de gentes como los Ferdinand, Strokes, Vampires, Artics, en lo que quiera diox que ande liado Jack White, considerable etc (y no pongo mierdazas tipo Coldplay o Travis que me sobrevienen arcadas directamente... mira los Arcades... otros para la marmita) que me motivan u interesan tanto como el ver crecer la hierba en slow time si soy mínimamente honesto conmigo mismo y, por contra, el personal (cobrando o no por ello) se tome las licencias que se toma, con esa alegría y ligereza (en algún medio "4:13" fue criticado tras no terminar siquiera una primera escucha y, para más cojones, vanagloriándose de ello), al opinar del trabajo de los de Robert Smith es algo que no sé si me da más rabia, asco o pena... Escuchen a continuación, sin complejos ni prejuicios previos, los descensos de "lost" y "us or them" (que bajo, la puuta), la bonitez extrema de "sirensong" (de las más beautifuls canciones pop facturadas en muchos años), la magia que evoca a las "pictures" y demás de esa "underneath...", lo efectivo de hit-singles que por desgracia no se dejó que fueran ("perfect boy", "end of the world", "taking off", "hungry ghost"), y solo por la redondez de como se monta desde esas guitarras iniciales la magnífica "the reasons why" más de un plumilla (y dos) enteraillo debiera de taparse un poco por no haber dado a esto la cancha merecida, y (finalmente) queda la traca final con el par de preciosidades que resultan "this..." y, sobretodo, "before three" -que me mata, y con esa letraza además...-. En fin, que si no gusta la banda pues no gusta y punto (es de esos casos con un discurso harto particular que puede atraer o repeler por igual -partiendo desde la evidencia del registro vocal elegido por Mr. Smith-) pero, no se dude, si alguna vez gustaron (ni que fuera un algo) los Cure con el disco homónimo del 2004 y su continuación de cuatro años después pocos van a encontrar motivos de auténtica queja. Por lejos que se quieran ver, o se vean, sus obras cumbres (y siempre en opinión de uno) lo que queda claro es que este par, ambos dos, lo que es funcionar, funcionan sin problemas. Nadie se deje manipular con esto por las estrellitas de tal o cual lugar o por la referencia pergeñada de pasada por el pseudocrítico de turno, muy posiblemente además, parida desde la predisposición a hacer sangre... Aunque, se insiste, lo mejor de todo este rollo es que al final a Robert Smith se la sudan todas estas mandangas tan en sobremanera que, y ya tiene su mérito en este caso, lo mismo le da por descojonarse un rato y todo. O si se prefiere: un respeto a los mayores. Enjoy:

viernes, 8 de noviembre de 2013

MY BRAIN ALWAYS HURTS... MÁS DE LOS PYTHON !

Pues ya estamos otra vez... Supongo que ya consta a algunos/as que, cada tanto, cae algo de los Python por la cochambra. Y normalmente así, a lo burraco, porqué sí y sin más (como es el caso). Para aquellos despistados/as repito por enésima ocasión que, para mí, aunque los films son la reoca el tema de los cuarenta y cinco capítulos del "Flying Circus" (si si, hasta los seis finales de la cercenada 4th season ya sin Cleese) trasciende más allá de todo para alzarse, directamente (con un par de spams y algún pollo de goma), como lo más grande que ha parido madre alguna de forma exclusiva para la caja tonta en toda la singladura del medio. Para la ocasión, mucho ojo, no contento con recordar algunos gags concretos del inclasificable (aún hoy) y mítico programa dejo para el sexto y último video de la remesa nada menos que la 1st season íntegra aprovechando que algún buen samaritano de la cofradía de Brian (un tal RaminPauls, ya puestos y gracias) ha tenido a bien marcarse el detalle/curro en Youtube. Y quede claro, finalmente, que el loro no está muerto, no, lo que tiene añoranza... La madre que los parió... Que aproveche.

 

jueves, 7 de noviembre de 2013

RUBBER SOUL (1965)... THIS IS ALL YOU NEED

A veces hay que tomar al toro por donde se pueda y es, entonces, cuando me marco una posteada dedicada a ese/a muchacha/o del futuro que por accidente patafísico da con este documento (llámenle "documento" o "auténtica mierdaza", no problem, pero la cuestión es que da con ello).

En síntesis, muchacho/a, en esto de la bloguería encontrarás un potosí de opiniones rocanroleras varias (con asiduidad mucho más versadas y estupendas que las aquí ubicables) pero, por otro lado, que no te engañen nunca: la mejor banda que jamás ha surcado las ondas del planeta son los Beatles con incalculable diferencia. Punto y final del drama. A partir de aquí mucha semántica (tralarí), mucha argumentación (tralará), pero en eso se quedará siempre en definitiva. De hecho, siempre me defino como beatlestoniano (a nivel de bandas) antes de considerar cualquier otra posibilidad... A partir de ahí afirmo que eso de la descomunal distancia bitelera hacia el pelotón de perseguidores es perfectamente extrapolable a los Rolling Stones pero, para apostillar a continuación, que no es para nada lo de ¿Beatles o Stones? (eso es una gran falacia gregariamente adoptada de gratis) es más bien que: los Stones es la única comparación DIGNA que (realmente) existe y si hay necesidad de comparar, claro... pero ahí se mata el tema (del "posible comparar", en un día especialmente amable no exento de candidez, no pasan los sacrosantos hacedores del "Exile"). Tal cual. Ya comenté hace unos días que cogiendo la obra en solitario de sus integrantes, y aunque suene a sacrilegio, no pondría a ninguno de ellos en el más alto y último  "top de all the times del rock" (firmando solateras, ojo, se insiste y recalca)... Pero, de la misma forma, me reafirmo que en cuanto a bandas el panorama cambia diametralmente... Fueron los mejores, los más importantes, sin más añadir y con la obviedad a destilar que, faltaría, lo siguen y seguirán siendo. Volvemos una y otra vez a la doble B (que no es Brigitte Bardot aunque estuviera más buena), una por el de Duluth y la otra por los de Liverpool, está claro.

Con esas premisas explicadas paso ahora a dejar claro, de una maldita vez por todas (y recuerdo a aquellos seguidores rocanroleros de "piel fina" que esto está dirigido mayormente a mi utópico colega del futuro), cual es el mejor disco bitelero lo que, por definición, lo convierte en el disco más importante y mejor de la historia del pop-rock. Que después cada uno tenemos nuestras neuras y preferencias, sí y desde luego, pero en ese espacio indefinido del cosmos donde todos sabemos "lo que hay realmente" (más allá de nosotros mismos), reside finalmente lo que realmente reina por encima de lo demás... Y si de discos de pop-rock hablamos, por supuesto, es el maldito "Rubber soul" lo que encontramos (y atención a la métrica, que esta entrada es aún mejor/peor de lo que se piensan). Y vuelvo contigo, querido/a amigo/a de los años venideros... Y es que te dirán y leeras muuuchas cosas variopintas, no lo dudes: que si la B side del Abbey, que si el tema conceptual del Sgt.Pepper's, que si Revolver es "el disco que lo cambió todo", que si "el blanco" es el disco más influyente de la historia del rock, o que "A hard..." es el más importante de su carrera al ser el primero sin versiones, etc... A ver...  Todo eso y más es verdad (no creo necesario recordar de quien estamos tratando) pero, al fin, volvamos again: "Rubber soul" (sin duda). Haaaazme caso a mi, figura, que yo solo te quiero bien...


El "alma de goma" empieza con la inocencia de Macca con John y los bip-bip de despedida de "drive my car" y termina con la ominosa amenaza (de John con Macca) del como te pille con otro te pelo en seco de "run for your life"... Esto és: de los Beatles fenómeno a los Beatles banda. Aquí tenemos el proceso perfectamente encapsulado en poco más de media hora y propulsado al infinito para los restos , más y mejor definido que en cualquiera de sus otros (siempre básicos, eternos e imperdibles) álbumes. Aquí los temas de Harrison (los dos) no son una "flipada psicodélica" que aunque brillante te puede romper la cadencia del disco; a Ringo no le hacen cantar obladi-oblada ni "amarillo el submarino és" sino que se descuelga con un tema altamente satisfactorio que, para más inri, abre una cara del disco; y el otro par... qué decir del otro par... Alquimia, magia total, tremenda, irrepetible y absoluta. Es el disco de "in my life" y "nowhere man" (por lo clavos de la prole del hacedor !); y qué tiene que envidiarle realmente "Michelle" a "here, there..."; Paul le metió un pedal eléctrico por vez primera en la historia a un bajo para la tremebunda "think for yourself" de George; el blues de manual se junta con el beat en "the word"; se siguen creando hit-singles como sale del hinojo que ahí está "wait"; el vodevil de la preciosidad que es "girl"... Todo es maravilloso aquí. Y además está mi tema predilecto "I'm looking through you", que extrañó a uno de los más queridos parroquianos de este su humilde espacio cuando lo confesé... ¿Por qué complicar una melodia perfecta?... Es la melodia que más me pongo en el bus que cojo a las seis y media de la mañana para ir al curro, y a las quince y cuarto para volver... aún hoy, después de tanto tiempo. Lo sabrán muchos otros después pero estos ya lo sabían antes que nadie... hasta antes que el aquí, como en tantos otros e inumerables lugares, llorado (e indispensable) Reed y sus hijastros punkies posteriores... "Menos es más", desnudar la canción del todo, ir al meollo... Y si el meollo tiene una melodía tan perfecta ya le pondrán más bronca otros (si quieren) que nosotros (Paul, John y cia) no la requerimos.


En resumen (que el disco "un poco" conocido si que és y no veo a qué alargar tanto), muchacho/a, te lo repito de otra manera... Hay dos clases de amantes-aficionados del/al rock: los millones de buenas gentes (o no) que saben que los Beatles son la mejor banda de rock que existió y existirá jamás y, también (que también tienen madre en definitiva), los millones de buenas gentes (o no) que están indebatiblemente equivocadas... Y, ahora (mira tú), ya no te queda duda de cual es "el disco"... que de estos hay que tener hasta las demos grabadas bajo el agua de sus vacaciones en Menorca de ser posible pero, reprise, "Rubber soul" es (definitivamente) "el disco". Cuidarse.


(aquí se han pasado el órden de las canciones -y de hecho faltan un par- por donde amargan los pepinos pero, bueno, había que ponerle un poco de audio al/la chaval/a del future, entiéndase... le tengo, por cierto, que poner nombre de una vez al/la tipo/a en cuestión... que así lo esquizoide ya cristaliza de pleno... oh yeah, incluso).

viernes, 1 de noviembre de 2013

Vs: TRANSFORMER / BERLIN

No es que no sea capaz de "dejar marchar" al artista (que estará siempre con nosotros mediante su inextinguible obra, es de cajones), lo que sucede es que me gustó mucho ese intercambio de educadas disconformidades entre Johnny y Savoy en el Nikotop de ayer posteado por el Archienemigo (brillantemente titulado con el añadido "estos días", por el conocimiento que se destila ipso facto de que la obra de este hombre es tan extensa -y rica en matices- que hablar en términos absolutos es de un garrafero evidente)... Y me gustó porque, claro, me recordó a aquellos debates/discusiones de antaño entre mi verdoso antagonista y servidor (con la inestimable colaboración de otro pollastre que también tiene su miga aunque no se prodigue en ámbitos blogueriles y que además, argh, no estaba de mi parte) sobre si era mejor "Berlin" o "Transformer" ... Magnífica y recurrente astracanada (que son dos "masterpieces" de la Historia Rockera con obligadas mayúsculas, obviously -que en eso siempre hay consenso al fin y faltaría-) para sobremesas rockeras, y si es con unas copichuelas de por medio ya ni qué decir...

Recuerdo ahora que el fin de estos "Vs", su auténtica razón de ser, es que persistan como la gran sección hijoputesca del blog... La cosa és que quien ose, le apetezca o, sencillamente, tenga ganas de liarla se "moje" (aún a caraperro -o sobretodo a caraperro, precisamente-, pero que se "moje"), procurando siempre por la parte que me toca que la decisión sea, de ser posible, lo más hiriente posible. Es decir, no sería esta la sección favorita de los "queda-bien" de la Tierra (se obvia, de base, que cualquiera de las dos propuestas es gloria bendita).


Y ahora, por lo de las acémilas delante, allá que voy... ¿"Berlin" o "Transformer"?... Joder, me estoy cayendo mal a mí mismo (what a weird sensation !). Pues mira... "Berlin" es uno de los discos más personales, imbuyentes y brillantes que nunca nadie haya registrado. Hasta el punto, y perdón por el tópico, de que es más o menos consensuado el hecho de que cuando alguien realiza un álbum tortuoso, exento de florituras, árido y parido desde las mismas entrañas se dice lo de "ha hecho su Berlin" (me lo he encontrado escrito hasta en el Teleprogramas esto). Es un disco que, desde luego, altera estados anímicos... y aún sabiendo lo que te espera (que tiene cojones la cosa y, de hecho, ahí reside posiblemente su impronta e importancia en la historia -lo que le hace todavía, si cabe, más "único"-). El personal se pone (nos ponemos) este disco a modo evasión completa lo mismo que para rebozarse/rebozarnos en la agonía de un momento especialmente sentido... De hecho, me jugaría cuartos de que al preguntar al propio Lou de que disco estaba más orgulloso (centrándonos en el par de hoy en cuestión) su elección sería fulminante en favor de "kids", "beds" y demás... Por contra, "Transformer"... El disco que "le hicieron Ronson y Bowie", que "sin ellos no hubiera existido", del que "le dieron todos los arreglos", laargo y ya hasta cansino etc. Dicho ello (con todo el tropel de variantes a incluir): las canciones son escritas y cantadas por Reed, ¿o no?. Y, más importante... ¿Y QUÉ?. Qué mas da... Coño, que precisamente el que sean Bowie y Ronson es algo a sumar (y lo indecible)... ¿a qué responde esa tendencia infinita en ningunear el mérito de Reed en favor de las atribuciones del otro par?... ¿No debería ser algo a aplaudir forever y sin más?, ¿algo a agradecer?, ¿a sumar, repito?... Pues no para mucha gente que, si me permiten, en la prioridad de demostrar lo muuucho que se sabe como seguidor/aficionado al rock olvidan, quizá, la proeza de la que estamos hablando aquí y que trasciende al qué o quién hizo o no hizo... "Transformer", como ente propio (joder, imagínemos que fuera "anónimo" como "El lazarillo de Tormes")  es una celebración, un juntarse estrellas, algo único en la Historia Rockera y, ni qué decir, uno de los tracklist más brutales (e incontestables) jamás hilvanados. Y claro que me quedo con "Transformer" en última instancia, nos jodió... "Berlin" requiere un estado anímico, una predisposición determinada... "Transformer" está para todo y todos, siempre y en cualquier momento de la vida... Desde el riff de "vicious" hasta el cabaret de "goodnight ladies" . Y. qué coño, tiro de la manta... La razón por la que el "Exile" y "Ziggy" (casi ná -como el respirar los dos-) se pelearán siempre, y siempre para mí recalco, por saber cual es realmente el SEGUNDO mejor disco de 1972... Lo siento Johnny que ya sabes que si tú me lo mandas me voy a Siberia a cultivar cardos (y para más inri tenemos los dos ese "NY" como favorito de favoritos) pero, esta vez (y aunque tengas de tu lado al gran Addison nada menos), me postulo de full con Mr. Truffle.


Epílogo. CONTROVERSIAL OUTRO.

Que esto no se acaba aquí sin más, no... Estaba leyendo hace dos días (o aprox.) los comentarios de un harto recomendable posteo de la Land a mayor gloria y loanza del  Genio donde Joserra venía a referir que Reed ha sido (claro) de los más grandes, grandes de los de verdad y en serio... Y lo menta también como alternativa a Dylan y Lennon ("como gran generador de cultura, arte callejero y revolución en el rock")... Cual no fue mi sorpresa cuando uno de los comentaristas afirmaba (con intachables maneras) que "ni en sueños pondría a Lennon al nivel de los otros dos"... Y cual no fue mi re-sorpresa al descubrir que, oh coño: pues resulta qué estoy de acuerdo... Y eso que yo me considero beatlestoniano antes de todo lo demás a nivel de bandas. Pero, sí, firmando solateras (y sin desmerecer nada ni a nadie), Reed, como Dylan, Berry, Richard, Bowie (y hasta este podría debatirse según como pero yo antes de borrarlo de aquí me corto la mano) y un exclusivísimo grupito a añadir (la gente de Sun, Buddy, Sam y Aretha, seguramente Young y poco más), pertenece al grado de importancia más elevada (siempre firmando en solitario, repito y recalco -que como alguien me toque a los Beatles la liamos-)... O así lo ve su humilde servidor al menos. A sumar que, anda, a la Velvet (de hacerse una encuesta entre aficionados y apasionados rocanroleros del orbe) rara vez la dejaremos de ver en cualquier top 10  (máximo 15) de formaciones predilectas de la historia del medio que se precie un mínimo... Esto és, finalmente y a dónde queria llegar yo en definitiva: ¿esta lectura de que, -más que- posiblemente, con Reed estemos ante el único músico top 10 tanto a nivel de bandas como en solitario es una percepción mia -por estar chalupa perdido, que se admite sin problema- o qué pasa aquí?... Gracias por su atención y paciencia en cualquier caso.

lunes, 28 de octubre de 2013

GRACIAS Mr. REED


"Pero, ¿de verdad te piensas que iba a hacer otro "Berlin" u otro "New York" a estas alturas?"... "Pero a ver, ¿es qué le conocías de algo?"... A sumar lo de "ley de vida", "ya no andaba muy fino", "ni qué fuera de tú familía !" , "con la de mierda que se metió aún mucho que ha durado",  largo y siempre relativizador etc que se puede argüir (con nariz arrugada y supurando repelencia, posiblemente). Y, ok, recolectado y apuntado (todo eso y mucho más) solo queda lo de: a la mierda con todo ello... Desolación cabrona y sin cortapisas total. ¿Qué resulta "oportunista" que ahora en este, como en muchos otros sitios, nos "acordemos" (como si no estuviera presente en un u otro lugar de la bloguería con habitual cadencia -no pasa una semana sin que algún camarada se "acuerde" de Lou-) en tropel de él?... Volvamos a coro: a la mierda con ello !. No median explicaciones ni excusas en este caso y a mi entender... Domingo, 27 de octubre de 2013 sobre las 19 h... Estamos señora y servidor en el sofá con la little monstrua en medio, cómo no,  mirando las siempre instructivas evoluciones del entrañable Pocoyo y sus compinches cuando, sin previo aviso, mi mujer me pasa su móvil... Pienso, no sin cierta chulería barata, algo del tipo: "ya estamos, seguro que es algo del portal ese de noticias raras con un orangután que fuma en pipa o un tren que funciona con bostas de cebra...". Pues no. Muy desgraciadamente, no. "Fallece Lou Reed..., etc" ... De repente todo se vuelve más oscuro y más vacio (a la vez) en el interior guzzero... "Andaaa, no me jodas", que solo acierto a mascullar. Me acerco con temor al ordenador y, en efecto, algunos amigos blogueros (Jesus y Chals, para el caso) ya se han hecho fatal eco... Mierda, remierda y me cago en dios, además !.

Paso ahora a relatar, con total egolatría, lo mucho, lo impagable que me resulta la obra de este hombre que esta tarde nos ha abandonado (el hombre no la obra que eso, ni qué decir, durará tanto como el sol o la luna). Dejando de lado mi admiración por el Sr. Cooke en sus "lives" registrados, siempre cuento a Bowie, Costello y Reed como mis tres músicos de cabecera firmando en solitario sin comparación a valer... El gafotas hincha del Liverpool es mi vocalista-intérprete predilecto y me supone algo parecido a los Monty Python en el sentido de que tiene un estilo y unos registros muy particulares (y variados a la vez) de los que, aquellos que somos fans, no podemos sino sentirnos especialmente orgullosos... Es como en las pelis de espias: cuando ubicas a un fan costellero, de los buenos, de los de verdad, se sucede algo similar a los códigos secretos y contraseñas varias habidos en dichos films ("tú como yo y otros pocos -que tampoco son tan pocos- sabes que es el amo y los otros, pobres de ellos, siguen viviendo entre sombras" -guiño guiño, codazo codazo-). El Duque, está claro, es la superstar, la maldita Marilyn, el chulapas Presley y el jodido Groucho... El cabrito tocado con una varita desde el mismo alumbramiento que a veces se pierde en excesos pero que, cuando tiene el día (y lo tiene bastantes veces), resulta absolutamente inalcanzable. Los gigantescos picos de calidad (que le son exclusivos) por contra de una regularidad menos constante, sí, pero que (al final) no logra puntuar realmente en favor de lo tan enorme de lo primero... Y así llegamos/llego a Reed... La roca. La autenticidad, lo genuino, el primer punk en su más versada acepción minimalista (que no ruidosa) y el salvavidas al que te acabas agarrando in extremis siempre antes del fin en la seguridad, que es la trampa del asunto, de que siempre lo encontrarás donde lo esperas. Y es que Costello es el "listo" que se sirve de ironías y sarcasmos ante sus oponentes para salir del entuerto; Bowie, en su glorioso egocentrismo, persiste en la confianza de que su enorme fulgor y grandeza hablarán por si solos y acabarán amedrentando al personal de alguna manera; Reed, por sus partes, agarra a sus oponentes de la solapa sin mediar palabro, se caga en la madre que los parió in their face y hasta, si es menester, los corre a collejas calle abajo no sin antes, of course, haberles guindado el parné de la merienda ni que sea para joder. Así es Lou. Y recuerdo ahora, one more time, esa magnífica frase del amigo Gonzalo: "Reed es tan bueno, viejo y necesario como Dylan o Young"... Sin duda. Solo que, para mi en particular y en base a querencias propias (y como le ocurrirá a bastantes otros me imagino), es hasta "algo más", siendo honesto y por mucho que aprecie muy buena parte de la obra del otro par de imprescindibles colosos. Y es que, antes de empezar a recordar la aparición de Reed en forma de recuerdos propios,  solo cabe acercarse un algo a la misma y tan querida blogosfera... El archienemigo Nikochan y yo acabaremos en el asilo discutiendo sobre "Transformer" ("ese disco es  de Bowie y el otro más que de él"... "mentira, las canciones son de Reed, cantadas y compuestas por él"); cuando tuve la suerte de conocer al amigo Mansion, hace unos meses, ambos mentamos a nuestros cracks personales en el limitado periplo de tiempo del que disponíamos para rockear y, faltaría, uno de los nombres que inefablemente tuvo consenso inmediato (más allá de bienes y males) fue el de Reed; para otros (y me sigo ciñendo a lo más querido de la bloguería) "perfect day" es el baile principal del día de su boda (palabras mayores, en los antípodas de la nadería dicha elección); también hay algún Maestro que hoy recordaba que la jeta de este individuo fue su primera camiseta rockera hace ya algunas buenas décadas; y también quien le "perdona" todos sus pecados en la devoción por él rendida desde tiempos ya casi olvidados (a excepción del "MMM", claro) ; o quien tiene en la Velvet a su banda de cabecera por siempre jamás y de ahí no lo bajarán nunca ni con una espátula industrial; y... Y podría poner más ejemplos, no se dude. Y ahora recapitulo: ¿si con lo limitado que conozco de datos de las vidas personales de los colegas de la bloguería ya me alcanza para mentar, así a bote pronto, cosas tan señaladas... cual no será la influencia real de Reed en el grueso de no pocas vidas transcurridas hasta hoy?.


Por mi parte, lo voy a intentar (y sin duda repetiré historietas ya aquí relatadas con anterioridad, por lo que me disculpo de antemano si procede)... El primer cassette original que me compré con dinero propio (de pagas, propinas y similares), pasado ya el ecuador de los 80's, fue "R'n'R Animal"... Y recuerdo con mucho cariño dar la vuelta por Francia saliendo de la Vall d'Aran para volver, por aquella carretera de interminables curvas, en el Ronda rojo (con la inefable pegatina "Crono" en lateral) de mi padre mientras lo escuchaba compulsivamente... Recuerdo que en un momento dado me quite los walk-mans y me quejé de que hacia mucho calor y no entendía porque teníamos la ventanillas subidas (por lo visto había un cacho abeja instalada -la muy cabrona- en un limpia de la luna delantera y, conviene aclarar, mi santa madre les ha tenido siempre un pánico insolucionable y fatal); también recuerdo como mi tete empezaba de novietes con la que hoy sigue siendo mi cuñada, y por aquellas mitades de la misma década antes referida, y como al salir de casa (donde apenas paraba hasta que, finalmente, se casó en enero del 89) su imberbe hermano siempre echaba mano a sus vinilos -jugándome el alma que, el puñetero, los ponía muy altos en una puerta de armario que se alzaba casi hasta el techo- y, por supuesto, la del "chup-churup..." del "Transformer" era siempre parada más que  obligada; viaje de fin de curso de octavo... a Andorra que nos llevaron. Su humilde servidor se compra en dicho lugar, y de flamante estreno, la cinta original de "New York"... El disco que aún hoy sigue siendo mi predilecto del genio, el primer álbum que tuve en los tres formatos más conocidos y, faltaría, donde aparece mi canción predilecta en última instancia del sinpar artista (y que ahora corona el espacio bajo su mismo título para más inri); o, por supuesto, la epifanía total que sufrí al descubrir a la Velvet con aquél concierto, de la reunión de los primeros 90, que emitieron a las quinientas por no se qué canal (los medios eran otros, no creo que convenga recordar) y me dejó alucinado que te janas (no se "flipaba" todavía por entonces) ya de por vida; y muchas otras, mayores o menores, como cuando mi mujer me descubrió hace ya unos años un portal de la interné donde agenciarme camisetas rockanroleras y, de entre toda la interminable oferta, su humilde servidor no pudo estarse de (y a pesar de que habían otras bastantes mucho más curradas) elegir de primeras la jeta de Lou y su "Transformer"... La camiseta que por cierto es la que suelo llevar siempre en los pocos conciertos a los que asisto o la que me vomitó mi hija aquella noche -de momento única y toquemos maderos- que tocó correr al ambulatorio hace unas pocas semanas (quizá es que me la pongo demasiado, se admite... pero no se claudica); para terminar, y puestos ya a echar el resto, me pareció y parece especialmente revelador lo que me ocurrió hace como unas cinco o seis navidades... La mujer del hermano de mi madre (que es mi tio) tiene familia lejana israelí y, concretamente, tiene una hermana pequeña que ejerce de funcionaria para los "estados del órden" en aquellas tierras y que suele venir de visita cada tantos años... Básicamente es una persona cuya sola voz me crea ictericia pero es que, además, cuando habla de la "otra gente" que ahí tienen no se corta nada y lo hace en unos términos asquerosos que yo no aplicaría siquiera a una rata de cloaca (de verdad que no entro en detalles pero da miedo la hija de la gran puta, más si pienso en que eso -esa manera de discurrir- es lo que prepondera viniendo de esos "estados del órden" -y derivados- en el lugar)... En la noche de autos de aquellas navidades la mala bestia, producto del bebercio o vayan a saber, estaba especialmente hijoputesca y en un momento  dado (viendo que mis tios no interpelaban ni nada) estuve a punto de endilgarle un turrón de Alicante entero y de canto por el gaznate de lo mucho que me estaba tocando los huevos con sus "entrañables relatos" (no se que barbaridad dijo sobre que no era mala idea bombardear escuelas y así se ataja el problema de raíz,... -??!!-)... Mi sra madre pone la mano encima de la mía y me mira con cara implorante (conviene ahora decir que es viuda y que, aunque yo la visite y nos veamos con frecuencia -vivimos a un cuarto de hora con el de San Fernando-, vive puerta con puerta con mis tíos y, perse, prefiere "tener la fiesta en paz" por la cuenta que le trae)... Eso sí, al conato de ser humano aquél le alcanzó para darse cuenta de la situación porque se quedó bien callada hasta que, unos pocos minutos después, entendí que ya podía largarme sin que aquello fuera especialmente violento o carente de educación... Como trabajaba al día siguiente y mi señora estaba aquella noche (señalada) con sus padres me quedé a dormir en el nido materno, en mi antigua habitación... con un cabreo tremendo, aquél que solo te da la ira reprimida que reprimes por no herir de alguna manera a quien quieres (la que te tragas y te jodes, y punto). En dicha tesitura, me sigue sorprendiendo que no acudí entonces a ningún otro familiar, a ningún amigo/a, siquiera a mi pareja... De una manera que roza lo metafísico, porque nunca he logrado entenderlo, me puse ex profeso y con toda la intención "heroin" del "Animal" muchas veces seguidas, durante mucho rato (hasta calmarme y casi quedarme dormido)... Curioso impulso. Luego lo he pensado un poco y he llegado a la conclusión (mediante un proceso de autoanálisis de lo más garrafero)  de que me recuerda ello (esa canción, de ese disco, de ese artista) a aquél remoto viajecito con el Ronda, en el confort que me supone, cuando todavía estaba mi padre muchísimo antes de dejarnos en el 99... y que, de estar entonces, esa noche, y con ello mi madre no viviera ya sola y dependiendo de mis tios por si ocurre "algo", que quien toque no lo quiera jamás, otro pájaro le hubiera cantado a esa desgraciada de mierda... Ahí lo aparco, y perdón por el rollazo pero es que hay cosas que se cuentan bien (o intentarlo al menos) o mejor ni se empieza... y ya vuelvo mejor con Lou para el párrafo postrero, sí.

Y que tampoco me importa nada, por otro lado, la fama de Lou de estar siempre solo en el metro (por aquello de "no se acerquen al borde" y porque, básicamente, yo admiro al ente creativo/artista no a la persona) e insisto en que si a alguien esto de hoy molesta por lo "tópico" y/o "oportunista" que le pueda resultar, la solución inmediata que le otorgo, sin mayor dilación, es que me bese mi hirsuto ojal a dos carrillos... Y, sí, no me cabe duda, soy de los firmemente convencidos de que alguien alguna vez cuando menos se espere dará con la frecuencia de revoluciones exactas a la que debe escucharse "Metal Machine Music" y se descubrirá (al fin) que es, como mínimo, la continuación del "Pájaro de fuego" del mismísimo Stravinsky... o no. Y no sé, finalmente, que le estaba reservado a Lou pero esté donde le toque seguro que a estas alturas ya ha encontrado el bar... Es más, seguramente ya se estará quejando de cualquier futesa al pobre y sufrido camarero... Saben dioses y demonios que se lo ha ganado con indiscutible holgura. Descansa en paz, Lou. Eterno animal del Rock'n'Roll. 


Lewis Allen "LouReed (Freeport, Long Island, Nueva York, 2 de marzo de 1942 – 27 de octubre de 2013)


jueves, 24 de octubre de 2013

REIVINDISCABLE : "1965" (THE AFGHAN WHIGS / 1998)



Esta es de esas cosas que se me escapan por mucho... Gozan de fama, está claro que desconocidos no serían/fueron, pero que los Afghan Whigs no aparezcan, siempre y por defecto, entre lo más grande y necesario que ofertó el rock surgido de la última década del pasado milenio (y de nivel top-10 que estamos hablando aquí en base a querencias noventeras propias) me resulta, insisto, incomprensible de narices, así como epatante de cojones. Recuerdo ahora que esto de los "reivindiscables" no fue parido solo para "reivindiscar", siempre desde la humildad y tal , cosas más o menos ignotas sino también para mostrar apoyo incondicional hacia esas cosas muy del agrado guzzero que aunque atesoren cierta fama -como es el caso- a uno (que soy yo y puñetero se sabe) no le resulta suficiente ni, sobretodo, justo.

Los 90... Aunque haya quien echa las cuentas de otra manera es para mí la década de Crowes y Pearl Jam (y también Blind Melon), de PJ Harvey y el chalado de Everett, de Elliott y Jeff, la llegada de Wilco, los devaneos jamísticos de Anastasio y cia, la ascención al olimpo de los Teenage Fanclub y los Yo La Tengo, la exaltación lo-fi con Pavement, Sebadoh, Guided by Voices o Superchunk... de bastantes otras cosas que -con más que señaladas excepciones-  no saben de brit-pops, toy-punks ni electrónicas (de Cracker a los Archers of Loaf, de Auteurs a Hefner, etc), en definitiva, y donde estos muchachos de Cincinnati me merecerán siempre (de todos los siempres posibles) un puesto del más alto honor. La banda de Dulli tuvo que pagar peaje por querer llevar traje en la época de las camisas de cuadros (firmando con sub-pop para más inri) o adornar esas portadas y libretos con imágenes que se escabullían abiertamente de lo que rezaba en el manual de la época... No importó demasiado, a demasiada gente, que tuvieran un sonido propio y ubicable de primeras que fundía el noise-rock de lo mejor en ciernes del segundo lustro ochentero (donde se ubica lo más granado del auténtico "rock independiente" yanqui por cierto) con unos más que obvios dejes souleros del caerse de culo que les otorgaban esos matices que tan únicos les hacia. Sí, los Whigs tenían un sonido y discurso (y hasta apariencia si me apuran) tirando a peligroso, con mucho músculo y bilis/pasión canallera por doquier... Pero que, ay, se antojó demasiado personal, demasiado inetiquetable. Con todo se hicieron un nombre, faltaría, y quien más quien menos ha oído ni que sea tocar campanas con dicha formación (que, repito y obviamente, conocidos lo fueron y siguen siendo). Su historia a grandes brochadas...

... Primer disco autoproducido aún en los 80's, fichan con la emergente sub-pop ya en los 90 y, rápidamente, editan la -magnífica- continuación (que recupera parte del estreno) donde el salto resulta más que evidente y que, por supuesto, les deja pista libre para engarzar cuatro discos seguidos (del 92 al 98) a los que deben su leyenda: "congregation", "gentlemen", "black love" y "1965". El primero es la exaltación de su sonido, el segundo es más de los mismo pero, además, añadiendo singles potenciales del caerse de culo (seguramente su "masterpiece", sí), el tercero es una barbaridad que nos retrotrae imágenes de género negro (esa formación "cinera" de Dulli se deja notar, claro qué sí) con un sonido que desborda personalidad a cada aliento (una virguería ignorada por buena parte de crítica y público -menos de tres estrellitas en Allmusic mal rayo les parta- y devorada con fruición por melómanos de pedigrí -como por ejemplo el amigo de la casa Agente Cooper y bravo por ello- que si pillaron la tan interesante propuesta aquí ofertada)... Lo que nos hace llegar, al fin, a "1965" su último elepé y el que hoy se pretende destacar -principalmente- en estos lares (aunque, está claro, no pude estarme de hacer el clásico "canto guzzero" hacia la banda, así en sui generis, dado lo tremebunda que me resulta). Y, con este disco, volvemos al principio de la entrada y la incompresión ahí descrita... "Nineteen sixty five" es el máximo esfuerzo de la formación en el sentido de realizar un obra fresca y directa, sin ambage que valga. Debió ser nº1 un año entero, debió vender lo no escrito y sus canciones recordadas desde el "minuto 0" de su alumbramiento y para siempre... Pero no. Claro que no.


Once canciones que son diez ("Dulce hijo de puta" es un intermezzo de 20" para dar entrada a la cojonuda "66" sin más), de las cuales las siete primeras (descontando lo explicado en paréntesis anterior) funcionan, pueden hacerlo, como single tan ricamente... aunque ese final con "neglekted" y "omerta" (subrayada ésta con la fetén coda instrumental de "The vampire Lanois") te dan, a su vez, irremediables ganas de meterte en un garito clandestino de black music en la gran urbe y pillarte la castaña de tu vida. Antes el soul guitarrero y abrasador de "somethin' hot" y "John the baptist" ya te pusieron a tono, claro (que no en vano son los dos inicios de cara), saltamos con el marchamo y la guitarrita final de "crazy", flipamos con los matices pop de "uptown again" (uuuh-uh-uh-uuh...) rematados con estribillo de la casa o, directamente, alucinamos al caer en la cuenta de que cómo dos caramelos como "citi soleil" (que no "cito" sres de Allmusic) y "66" pudieron pasar sin mayor repercusión. Y, ojo, que después de todo eso aún queda la enorme  "the slide song" que se te deshace por momentos y que no hubiera desentonado en el "Amorica" de los Crowes (de hecho, me atrevo a afirmarlo, hubiera sido momento destacado en un disco ya grande de por si -y muy grande, igualmente, lo suyo aquí Mr. Greg-). En definitiva, no pondría "1965" por encima de "Gentlemen" (ambos dos forman el díptico definitivo de tan suculenta formación, quieras que no), pero si me parece, indudablemente, el punto de partida lógico (aunque por paradojas y tal sea el último de sus discos) a la hora de zambullirse en la obra y estilo de los tan cojonudísimos Afghan Whigs. Imprescindible más que meramente "reivindiscable" en esta ocasión y a decir verdad. Al menos para mi.

martes, 15 de octubre de 2013

DOC. THE BEAST WITHIN : THE MAKING OF 'ALIEN' (2003)

El mismo director de "Días peligrosos : creando Blade Runner", el tal Charles de Lauzirika (que entre otros documentos ha realizado también el de "Prometheus" y del que, particularmente opino, de ser yo Ridley Scott ya me iría procurando una órden de alejamiento por si acaso), realizó unos pocos años antes este "The Beast Within: The Making of Alien". Y bien, muy bien por él. Tenemos de nuevo un documental exhaustivamente trabajado de muy generosa duración (este se "queda" en tres horas) que colma, sin problemas y para la ocasión, las expectativas del más exigente de los fans de "Alien, el octavo pasajero" (1979 -refe de la casa-). Por si a alguien interesa, ya puestos y por lo visto, Lauzirika estrenó el mismo año que "The beast within" otro documental sobre su inmediata secuela titulado "Superior Firepower: The Making of Aliens". Aquí ni que decir, y aún sin haber visto ese segundo documento, nos quedamos de todas todas con el primero... Y esto lo explico rápido. Me gusta la franquicia "Alien" toda ella (las cuatro pelis y también la controvertida y aun reciente "Prometheus" -lo de los "vs predeitors" me supone harina de another costal y ya si eso lo comento otro día-) pero, se comparta o no, soy de los que opinan que "la enorme", "la masterpiece", es la primera. Y punto. Las otras son, gusten más/menos, magníficos entretenimientos (sin más ni lo otro)... Y sin desmerecer nada, ojo, que qué más quisiera yo que, centrándonos en materia sci-fi, me saliera algo como el más flojo de los "aliens" al año. Para no alargar más, por esta vez no se acostumbren, dejo aquí el link de la primera parte (de tres, que el otro par -obviously- aparece justo al lado de videos sugeridos) donde consta este documental del youtube. Documental que, ni qué decir, resulta harto recomendable ya que, básicamente, no se dejan aspecto en la facturación de la obra por cubrir: la gestación de la historia/guión desde mucho antes de empezar a trabajar nadie en el film, la elección de director y casting, la irrupción de Giger, las peripecias para dar vida on screen al monstruito de marras... En definitiva: está todo (al igual que en el otro documento que comentábamos hace pocos días). Dénle un tiento sin reparos, leñe, que los habitantes del Nostromo bien lo merecen. Y el Alien, es de cajón, todavía más.

sábado, 12 de octubre de 2013

VS: VERTIGO / CITIZEN KANE

Toca otro "Vs". Esa sección al uso, de las casi veinte posibles que me salen al hacer recuento (qué alguien me patrocine ya, coño, y me pongo a vivir de esto... que prometo empezar a usar el corrector ortográfico y todo si es menester), en la que se pide a quien apetezca que se "moje", aunque que sea a cara-perro, en su elección pues, obviamente, ya se intenta que la decisión sea poco fácil de entrada y con toda la putería guzzera... Por supuesto se puede entonar el "queda-bien" ("imposible decidirme", "las dos opciones son inmensas/mierderas a más no poder", "no veo porqué...", "la abuela fuma", etc.), pero... ¿dónde está la "vidilla" en eso?.

Para la ocasión recupero la que se lió el pasado año con la lista que edita la publicación británica "Sight & Sound", inefablemente, cada diez años y desde 1952. En ella ponen su top de las diez mejores películas de la historia según los votos de choporrocientos críticos, cineastas y expertos varios (tienen otra lista paralela con solo los votos de realizadores pero, ya desde hace la tira, la otra -la titular- se considera algo así como "la madre de todas las listas habidas" -por lo menos de las aparecidas en publicaciones del gremio y, en cualquier caso, el acabose, que se dice-). Particularmente, por mis partes, esto de los tops a niveles tan elevados (y grandilocuentes) me crea cierto resquemor al provenir de este tipo de medios, tan innegablemente especializados como descaradamente dogmáticos (y por la vitola de "oficialidad" que se destila de gratis sin existir de facto realmente por centenares de eruditos votantes que medien). Y es que, ni qué decir, se pueden hacer muchas otras listillas igual (o mejor) de válidas que la que aparece cada década en "S&S"... Pero, eso sí y al tanto, hay que admitir que con esta gente la calidad de las elegidas está mucho más allá de todo debate (que una cosa no quita la otra). Así, sin más, esta es la que salió el pasado 2012:

1. 'Vértigo'; 2. 'Ciudadano Kane'; 3. 'Cuentos de Tokio'; 4. 'La regla del juego'; 5. 'Amanecer'; 6. '2001: Una odisea del espacio'; 7. 'Centauros del desierto'; 8. 'El hombre de la cámara'; 9. 'La pasión de Juana de Arco'; 10. 'Ocho y medio'.


No pretende esta entrada ponernos a hacer listas a lo crazy, ojo (que tengo pendiente por cierto hacer una con mis "25 elegidas de all the times" -y que ya bien jodido, por lo escaso, me resultará-... A ver qué día me pongo que ahí, además, rogaré generosos esfuerzos a aquellos que tengan a bien comentar). El tema está en que tras medio siglo (poca coña) un film desbancaba al fin del trono al "Kane" de Welles: el "Vertigo" de Hitch, nada menos. La noticia tuvo cierta repercusión en su momento, fácil es que lo recuerden. Y es que esos cincuenta añazos parecía que se iban a prolongar hasta el infinito final de todos los tiempos por haber y más allá... De hecho, desde que el mítico film del trineo apartó del nº1 al no menos mítico  "chorizo de bicis" de De Sica en 1962, ahí que se había quedado (década tras década tras década...) para los tropecientos votantes de "Sight & Sound". El hecho de que "Vertigo" cometiera tamaña heroicidad fue, pues y por supuesto, una especie de shock masivo en muchos foros varios de amantes del cine y su historia around the world... Y llegados este punto, me pregunto al fin: "¿Ciudadano Kane o Vertigo?"... Las dos !!... Vale, nos jodió (que hasta lo de imprescindible hace más que corto con este par de colosos), ya he quedado bien conmigo mismo... Ahora toca el mojarme en siguiente párrafo para dar sentido (o intentarlo al menos) a la entrada y tal... No sin antes comentar, que casi se me pasa y es de cajón, que  una lista de los diez mejores films de la historia donde no aparezcan "M", "Rashomon", "El tercer hombre" y/o "Ser o no ser" tampoco te la puedes tomar en serio a según que niveles (toma azote guzzero en toda la boca Sight & Sound !).

De entrada, en el acostumbrado ejercicio de autobombo de la casa, pongo las reseñas de ambos films ("Vertigo" y "Ciudadano Kane" -sendos 11/10 eternos y como un castillo en la chocarrada del guzztómetro-) ya existentes en este, su humilde espacio blogueril. Y siguiendo, lo confieso sin reparos, decir que para mi no hay decisión posible dado que, en realidad, no hay duda existente: "Kaaaane", por el amor de todo el santoral al completo !... Pero cabría explicación, claro. Soy más que fan de Sir Alfredo. Hasta el punto que, como he repetido en infinidad de veces, lo considero el realizador de toda la historia que mejor auna arte y espectáculo sin duda que me valga. Pocos, muy pocos en realidad, directores poseen, además, un número de referencias que me merezcan el calificativo de "masterpiece incuestionable" como el británico y, por si ello fuera poco y para lo que hoy nos ocupa, siempre mento "Psicosis", "Vertigo" y "La ventana indiscreta" (aunque obviamente hay otras como "Encadenados", "Los Pájaros", etc, que por ahí me rondan siempre) como mis tres films predilectos del artista. "Vertigo" es un prodigio, y en prácticamente todos los frentes que configuran y forman parte de un film, ni qué decir. Lo que me ocurre es que con "el ciudadano" ese "prácticamente" me desaparece del todo. No se me ocurre nada, por mucho que me ponga a darle vueltas al tema, susceptible de ser "mejorable"... Y dejémonos de mandangas (concretas) del trineo de la niñez perdida, el ejercicio de metacine que resulta, y todos lo tópicos galopantes y recurrentes acostumbrados (incluida su tan perdurable e infinita excelencia técnica) : "Citizen Kane" es una de las quintaesencias de la Historia del Cine, siéndolo -precisamente- por la suma de todas esas cosas, y tantas más, todas ellas únicas e irrepetibles. Si me preguntan, jugándose uno la vida de no dar una respuesta clara y tal, que director prefiero de los dos diré siempre (aún admirando lo indecible a Welles -otro de mis realizadores predilectos a decir verdad-) Sir Alfred Hitchcock pero... en base al tan cabrón "Vs" de hoy afirmo, así con toda la pompa y circunstancia, que "Vertigo", repito, me resulta un insaltable prodigio. Pero, ay y por su parte, es que "Ciudadano Kane" me parece, directamente, un auténtico milagro. Y me quedo tan ancho.


viernes, 11 de octubre de 2013

LA CASA DEL HORROR (1927), y etc...

Esta entrada va a ser algo extraña (dejémoslo así). De esas en las que vamos -voy- a dar un par de vueltas a la galaxia antes de hacer referencia alguna al film que reza en título. Avisados pues los incautos e impacientes: para allá que vamos -voy, reprise-.

Para empezar nos tenemos que retroceder unos veinte añitos en el tiempo, a la muy tardía adolescencia o primerísima mayoría de edad guzzera ("pos vamos bien...", sí, ya te digo). Es una edad muy puta y engañosa esa en varios sentidos pero, especialmente (por lo que a este texto toca), en aquello de que uno se cree "algo" a poco que escuche, lea o conozca según qué (lo que suele y puede alargarse durante los "veintialgunos" tranquilamente -va a casos, vaya-)... Después uno ya cae, de tener un mínimo de consciencia de realidades y tal, en que todo es un aprendizaje inabarcable continuo y que, por la cuenta que le/nos trae, por algún lado hay que cortar a fin de, básicamente,  matizar gustos propios dado que, obvio, a no ser que sea uno un heredero forrado de pasta y con inquietudes "condenado" a hacer toda la vida lo que salga del hinojo (el/la hijo/a de puta, añado con perdón), no es posible estar en todas partes, y menos a según qué profundidad, con el tiempo que nos ha sido dispuesto. En esas pues, continuemos, andaba su humilde colega para resumir mucho ("¿Nirvana... bah, prefiero mil veces a los Pixies y a los Sonic Youth" -coñe, en eso no he cambiado tanto, jeje-, "¿Pero tú te has leído "La conjura de los necios" y "El perfume", chaval?", ¿De verdad no sabes quién és Brian De Palma?,  etc, etc, etc... Las acostumbradas repelencias teenagers y post-teenagers de a granel, en definitiva)... Y parte del "proceso", que esto es muy común, es decantarse por algún tipo de actividad ("voy a hacer la mejor película/cuadro/fotografía/canción/novela... de todos los tiempos"), sí, por mucho que (ya entonces introspeccionándose un mínimo)se tenga la certeza de que los sueños es lo que explicaba Calderón... Para el caso, el que suscribe, se decantó por tratar -en vano- de escribir guiones cineros o/y novelas (que lo de la guitarra es muy chungo oigan, y "si no puedo ser Hendrix pues ya ni empiezo" -taruuuugo, ya me lo digo yo-)... En vano, reitero, y siempre le podré echar la culpa al Sr. Heineken o a la vegetación jamaicana pero, a qúe engañarse a estas alturas, haraganería pura y dura al fin. No quepa duda. En fin, una de esas "ideas magistrales" que me acudían a borbotones por aquellos tiempos era una historia que a continuación paso a resumir lo más brevemente que pueda:


Viaje turístico a la luna (perfil sci-fi, está claro). Hora de volver. Un tripulante -turista- es olvidado (a saber como coño explicaba esto pero la cuestión es que no hubiera la más mínima oportunidad/esperanza de rescate) y abandonado a su suerte en la inmensidad de la superfície lunar con oxígeno para tres horas (de lo que es perfectamente consciente). A partir de aquí la trama se debate entre la agonía del diablo deambulando (un rollo visual tipo lo de la famosa excursión de parte de los habitantes del Nostromo -que aún me quedaba considerable tiempo antes de videar "Stalker"-) y una serie de flashbacks a mansalva con la recapitulación de lo que había sido la vida del pollastre en cuestión lo que, a la postre, debía sugerir al espectador una sensación encontrada de: "pues mira, casi que se joda"... Y la gracia (la que yo le encontraba) es que las faltas del protagonista, lo que debía suscitar la mentada sensación final, fueran una serie de pequeñas gaitas de esas que por si solas apenas puntuan seriamente pero que, vistas en su totalidad y concentradas, afean bastante el asunto... Esto es: algo extrapolable a un altísimo porcentaje de la población mundial. Lo que en resumen debía hacer pensar algo al personal (la indiferencia ante la agonía sin redención posible de un igual y, vital según lo entendía, en riguroso real time -la peli/historia debía durar lo mismo que el O2, por supuesto-) y lo que, en resumen igualmente, era una inmensa paja monuMENTAL total por parte de su entonces mucho más joven y atlético servidor.
Bien. Yendo incluso más allá en mis derivas mentales, imaginaba/soñaba la discusión con el productor de turno a fin de venderle la martingala (había leído ya por entonces una bio de Kubrick y la figura del director fuerte e intransigente se hacia muy atractiva, claro). El asunto, por lo poco que recuerdo (aunque fue algo recurrente en su momento -y es que uno tiene la almendra como la tiene de siempre, vaya-) no-fue más o menos como sigue:

-(Productor -P, a partir de ahora-): Entre, entre... Hola. (cara indisimulable de "bueeeno, otro niñato toca cojones")
- (Guzz -G, ídem de lo anterior-):  Hola, buenos días. (cara indisimulable de "vaya, ya me tocó el mindundi sin poder de decisión real de turno")
-P: Así que una del espacio, ¿no?. ("me cagon en la puta, qué pérdida de tiempo")
-G: Bueno sí, en parte sí. (ver paréntesis anterior)
-P (tras condescendiente bocanada de aire):  Pues no está mal del todo tu guión, es bastante ambicioso y la historia es bastante cinematográfica aunque, claro, hay que trabajarlo y limar según que cos...
-G (en "interrupción mode"):  Perdón. ¿Qué quieren quitar? (con cara de "no me toques la papas fritas del plato que si querías habértelas pedido")
-P: Hombre, de entrada esto de la duración de entre tres y cuatro horas es completamente inviable, hágase a la cuenta...
-G: Pero si todo el tema se basa en que se viva la experiencia y desgracia del protagonista en tiempo real...
-P: ¿Y si le ponemos oxígeno solo para una hora?
-G (con expresión de "¿acabas de decir "podemos" carapán?"): Hombre, poca agonía me parece y no deja mucho lugar a los recuerdos que son lo que debe hacer posicionarse al espectador y tal...
-P (para la ocasión cara de "adiós, el crío este es el único de clase que ha visto "El séptimo sello" y a saber quién coño se cree que és..."):  Eso se arregla al montar, se aceleran según que imágenes de las que sean más de relleno para, así, dar mayor envergadura a las partes realmente dramáticas y arreglado...
-G: ¿"Aceleran"? (y ya me cuesta dejar pasar lo de "relleno", hijo de la Great Britain, que lo sepas)
-P: Sí.
(pausa tensa de unos veinte segundos)
-P: ¿Y el casting qué tal?
-G: Pues mire, para el protagonista había pensado en un actor ya de cierta edad (o que al menos lo parezca) con cierto renombre pero que tampoco sea una superstar que pueda eclipsar el proyecto... No sé, Ed Harris, Gabriel Byrne, Jonathan Pryce, alguien así...
-P: Pues ya tenemos apalabrado a Antonio Resines...
-G: Me cago en la puta !
-P: ¿Perdón?
-G: No nada... ¿No pueden conseguir a Sacristán, al menos?
-P: Pues no y tampoco te preocupes demasiado chaval... Piensa que esto al fin no es más que un sueño y lo podrías haber notado de inicio con el hecho de que soy Chewbacca vestido de lagarterana y, en verdad, ya me he aburrido de tu tontería y me largo que se me hace tarde para la clase de tango freestyle con Nina Hagen, hala.
... Justo antes de salir por la puerta de la cabina de pilotos del Halcón Milenario lo último que puede oir el "productor Chewie" es un grito desgarrado: "vaaale, cabronazo, pero de Resines nada o me llevo el guión a otra parte !"... Y ahí, nomás, que me despierto: -Aaah, Gabriel Byrne !!
(joder, qué mal rato)

Y ahora ya sí, volvemos al presente y, en cierta medida, al sentido común. Estábamos ayer noche mirando en casa los dos últimos capitulos de la 3rd season de la bastante recomendable serie inglesa "Whitechapel" cuando en un momento dado de la trama se menciona el film "London after midnight" (Tod Browning, 1927 -titulada aquí "La casa del horror", quien toque sabrá porqué-)... Aparece una imagen del mismo y ahí tenemos al inefable Lon Chaney con un icónico aspecto que, a buen seguro, a más de uno/a sonará conozca o no el film. Se nos presenta aquí al "hombre de las mil caras", en una de tantas colaboraciones con Browning, convertido en una suerte de pseudo-vampiro con sombrero de copa algo jorobado y dentadura puntiaguda (que por lo visto el propio y legendario Chaney se encargaba siempre de sus propias caracterizaciones y no quería ni oir hablar de otra opción que no fuera esa). En la serie se nos explica que esa película de la era silente se "perdió" en el tiempo (solo queda una copia intacta que tiene un personaje especialmente chalado del capítulo que... pero eso ya es otro tema, sí). Investigando a posteriori, que curioso es uno, me entero que, en efecto, este film fue víctima de un incendio en los estudios de la Metro en algún momento de los 60's y después -mucho después- como a principios del nuevo milenio se hizo una "restauración"... Y dejemos ahora ese presunto lifting en celuloide para la parte final de la entrada... Me llamó mucho la atención repasando documentos varios sobre datos de este largometraje el que, en algunos lares, se le considere "el segundo film "perdido" más importante de la historia tras "Avaricia"...". Hombre, a eso se le puede sacar mucha (muchísima)  punta. Empezando por que el film del maestro Erich Von Stroheim no fue "perdido" sino más bien "mutilado" por el productor/artistaso de turno de la época... Voy rápido que la cosa es bastante vox populi: el realizador tiene entre nueve y diez horas rodadas pero se "conforma" y queda tranquilo con una versión reducida y supervisada por él mismo que ronde las cuatro horas (repartido ello en dos films a estrenarse a días consecutivos), entra en juego un viejo "amigo"/productor suyo y por sus narices e-li-mi-na todo excepto la dos horas y cuarto aprox. que todos conocemos del mítico film (no guarda, ni archiva, no... a la hoguera que lo envia todo el desgraciado -y hablamos, al tanto, de uno de los mejores films no ya del mudo sino de la historia cinera toda ella-)... En fin, que poca motivación necesitaba Von Stroheim para ese papel en "el crepúsculo" de su paisano Wilder (por el azotador trato que ahí se da en buena medida a los tejemanejes de los "grandes estudios" de antaño), vaya. Y pensando en esa manera de proceder tan abyecta como la del mierda del anónimo-productor referido me dio por pensar en que, por desgracia, ello no es nuevo en la Historia (así, en general)... Cuantos reyezuelos acortaron (o alargaron) óperas de irrepetibles genios por sus mismísimos, cuantos archiduques de los Santos Huevos Colganderos agrandaron (o enpequeñecieron) murales y pinturas de grandes maestros (etc), sin saber (obvio) en su ignorancia el crimen contra la especie que, demasiado comúnmente es de buen imaginar, estaban pergeñando... Y puestos a imaginar no pude evitar pensar en Von Stroheim... ¿qué expresión pondría?, ¿se lo tuvieron que llevar de urgencias?, ¿cómo se le explicó -lo de la mutilación de su obra, se entiende- tras tantos meses y meses de trabajo y pasión dedicada?... Y, así, siguiendo en círculos durante un rato no pude evitar acordarme de aquella imagen recurrente que me atormentó durante un breve periodo hace ya un par de décadas... Por supuesto Von Stroheim es un gran maestro, un genio seguramente, de la historia del medio/arte y yo un pelacañas divagando sobre algo que nunca ocurrió pero, miren, los recuerdos son así de cabritos (qué le haremos)... Se agarran al subconsciente y vuelven, cuando menos lo esperas y sin avisar por años que hayan habitado en el limbo interior. Y ahora, el film del título (o similar).


"SINOPSIS PRESTADA".     La casa abandonada de un hombre asesinado es ocupada por un grupo de espectrales figuras. ¿Serán vampiros? El inspector Burke investiga a un sospechoso que, bajo hipnosis, puede estar cometiendo nuevos crímenes disfrazado de vampiro. 
A FAVOR. -
EN CONTRA. -
CONCLUSIÓN. Resumiendo: no vean ni a punta pistola esa "restauración" de principios de los dosmiles. No es el film. Punto. Son una colección de planos... qué coño planos... puros fotogramas (estáticos y sin movimiento, pues) que van cambiando de cara a cara de los personajes, entre los cartelones de rigor (que alguno parece más falso y pillado que un billete de diecisiete euros, por cierto), sin rubor alguno. Su idea del movimiento, en verdad, es pura y llanamente el "zoomear" esas fotos rescatadas hasta alcanzar los tres cuartos de hora que este nada recomendable reboce oferta. Y si, le han puesto música clásica muy grandilocuente, preciosa y tal (que reconocí "la incompleta" de Shubert por ahí en medio, cuidao conmigo) pero, definitivamente, ni por esas compañeros/as... Esto és: no he visto, ni se puede ver ya este film realmente, cuya impronta en la historia (através de los diversos pareceres registrados en sus treinta y tantos años de existencia) oscila del "bosta infumable" al "obra maestra incuestionable"... Caldo de cultivo fetén para una "cult-movie", pues. A nosotros solo nos queda el especular en balde y, eso sí, ese remake (que tal vez busque o no, según por donde me de) realizado por el propio Browning pocos años después y con Lugosi de protagonista (quien, de alguna manera, tomó el relevo de Chaney como actor fetiche del realizador tras el óbito de este). 

GUZZTÓMETRO: ?/10




Pd.
-P:  A todo esto, ¿cómo se llama tú historieta?.
-G: Había pensado en "Viaje a la luna 2".
-P: Qué te follen mal, Guzz !
-G: Gracias, Chewie.

jueves, 10 de octubre de 2013

CICLO Mr. ALLEN: 17. "OTRA MUJER" (1988)

INTRO. Retomamos hoy al fin el ciclo alleniano, justo donde lo dejamos en enero. Ya tocaba, sí. Y además, al tanto, toca entrecot dado que, siempre para mí, nos hallamos ante el film puramente dramático más bien cuadrado y sin apenas fisuras del famoso realizador: "Another woman". Y es que el perfil 100 % dramático de Don Königsberg aunque muy exiguo en número de referencias claras y bastante ninguneado/relativizado por sus detractores (en mayor o menor grado -y que los tiene y no pocos, aunque a nosotros nos parezca una falacia-) no deja de resultar, como mínimo, "interesante" (con la única posible excepción, opino, de "Septiembre"). Y es que siempre, siempre, tiene que escucharse nuestro eternamente apesadumbrado protagonista aquello tan cansino de "imita descaradamente a Bergman", al adentrarse en estos dramáticos terrenos... Cosa admitida (la influencia, se entiende) sin reparos por el neoyorquino pero que, a su vez, le hastia sobremanera ya que -alega él- usa  también muchas otras referencias (literarias en su mayoria) y le parece que es, en cualquier caso,  encorsetar/resumir demasiado el tema (alegremente, con saña y porqué sí, además). Y de acuerdo que en el caso concreto de hoy tampoco es que se ayude mucho a si mismo a la hora de desperdigar moscardones, no, utilizando como lo hace al director de fotografía habitual de cineasta sueco... Ahora bien, ya vale de tanta coña marinera (coño !), que parece que contra Woody se atreve ya hasta el tonto la aldea... Allen es Allen y no necesita parecerse a nadie para ser uno de los más grandes (por su sinpar, ubicable y tan personal proceder, mayormente). Siempre pienso que muchos de esos historiadores/críticos (y enteraillos varios) de la historia cinera toda (esos que pontifican y hacen ley/dogma de lo que es bueno y lo que no -de forma harto gregaria por lo general y ya puestos-), llegado el día en que el protagonista de este ciclo nos abandone, echarán al fin la vista atrás como procede y se arrepentirán lo nunca escrito por según que "florituras" ninguneadoras le han endilgado alguna vez al descomunal/pequeño genio de Manhattan. Ahí queda eso.

"SINOPSIS PRESTADA". Marion Post, una brillante profesora de Filosofía, ha solicitado una excedencia para escribir un libro. Un día descubre que desde el estudio en el que se ha instalado para trabajar puede escuchar las sesiones de psicoanálisis de una consulta contigua. Las conmovedoras confesiones de una de las pacientes la llevan a analizar en profundidad su propia vida, que, a partir de entonces, le parece vacía y basada en el autoengaño y el miedo a las emociones.

A FAVOR. Descontando títulos de crédito nos hallamos ante un largometraje que cuenta todo lo que tiene y quiere contar en hora y cuarto... Impecable ejercicio de síntesis del miope maestro que, para la ocasión, se decanta por zambullirse de pleno en la crisis existencial del que lo ha logrado todo en la vida y, ya rebasada la cincuentena, mira hacia atrás para descubrir con horror que la misma ha sido poco menos que una pérdida de tiempo. Una impresionante Gena Rowlands (a pocos meses de quedarse viuda de su marido, el Sr. Cassavetes, ya puestos) logra lo impagable con su pseudo-robótica interpretación (brutal contención extrema y bravo Mrs. Rowlands -eternos aplausos-) y hace de prota-guía absoluta del entramado siendo rodeada, eso sí, por un plantel de secundarios impecable donde destacan Ian Holm, Gene Hackman y la entonces innegociable (aún) Mia Farrow, cuyo rol es, de hecho el detonante de la sonada epifanía alcanzada por la protagonista...El resto viene servido por el descomunal buen tino habitual a la hora de elegir músicas por parte del cineasta y, entre otras, la adusta (e incluso algo fría las veces) fotografía elegida por Sven Nykvist... Sin olvidar, claro, los tan brillantes pasajes en forma de recuerdos, reales o imaginarios, sobre cuyas  espaldas se cargan los momentos más incontestablemente bellos de la película. Rebasada también, al igual que su personaje principal del film, ya la cincuentena Allen aprieta los dientes y firma esta maravilla tan ex profesamente dramática y con ella, al fin, el film dramático definitivo de su tan extensa (y más que necesaria -muy frecuentemente al menos-) filmografía.

EN CONTRA. Pues mira que esto puede ser paridoso si no me explico bien pero, qué nasos, vamos allá... Al pensar en este film, lo enorme y brillante de su capacidad de síntesis, no puedo evitar siempre un (muy) leve pesar por el hecho de que lo refugia Allen en uno de esos personajes tan abiertamente pudientes habituales de sus films. ¿Y por qué ese leve pesar?. Por su potencial universalidad, claro. Que me merece, particularmente, un ir más allá de tópico alguno. Y, sí claro, por la misma naturaleza de la historia es/parece especialmente acertado, precisamente aquí, tirar de uno de esos estereotipos tan descaradamente esnobs del alto Manhattan ilustrado, pero, coño... Esto es perfectamente extrapolable a muchos otros carácteres como para reducirlo a la santa trilogía del judaísmo-intelectualidad-psicoanálisis (sumen la hipocondría cuando de comedia hablemos) acostumbrado. Aunque, al final of course, tenemos que volver de nuevo a principio de párrafo y con eso de "paridoso" pues el film, en definitiva, es bueno de narices y punto... Y es que estamos ante un "en contra" de esos puramente egoístas (parte de una premisa tan personal como gratuita) y tocacojones que a su humilde camarada le da por terciar cada tanto, vaya y no quepa duda.

CONCLUSIÓN. Le he subido medio punto sin vergüenza alguna al rememorar esa tan hermosa conclusión del folletín con la parábola del no-affaire Rowlands-Hackman. Pero es que además, qué caray, siempre estoy dando la brasa con el "intentar puntuar un film por lo que és"... No se puede valorar por el mismo rasero "Psicosis" que "Evil dead", dejando de lado que la calidad artística es incomparable y que, en principio, las dos nos deben dar pavor, lo uno es una obra de arte del cine en general y del suspense en particular y lo otro es una muy entretenida fricada de serie B sin mayor ínfula (y me refiero en todo momento a la original, matiz)... y, con todo, las dos son satisfactorias en su registro al fin... Por esa regla del tres con "Otra mujer" estamos, me repito, ante un drama puro y duro (aunque, curioso, cerca estuvo de ser comedia) y aunque ese género me haya dado grandiosas alegrías durante años no és, definitivamente, mi predilecto por defecto (yo soy un "noirense" de pro, como es bien sabido... Y también un rato cretino, vale, pero "noirense"). Y recapitulando toooodo el asunto y en definitiva, como drama "Otra mujer" es impecable de cabo a rabo. Excelente, a decir verdad y no me cabe duda.

GUZZTÓMETRO: 9/10