sábado, 19 de enero de 2013

CICLO Mr. ALLEN: 16. "DÍAS DE RADIO" (1987)

INTRO. Lo mismo se está uno dos meses sin mentar el tema que caen dos "woodyallenadas" seguidas. Bravo. Si es que ya me lo decía mi madre que soy el más guapo y tal (aunque de eso ha pasado un tacazo años claro, ahora el discurso ha mutado en cosas más del tipo: "a ver si llamas más a tu madre cabronazo", etc). Pero hoy, sea como fuere (que es una expresión estupenda y que ya casi no se utiliza -como lo de "ora esto ora lo otro", por ejemplo-), el espacio está de enhorabuena... "Radio days". Poca coña. O justo todo lo contrario. Mencionaba/recordaba de pasada en la anterior entrada al que considero el "eterno" film más sobrevalorado de Allen. En esta ocasión, por contra, tenemos uno de mi hat-trick de los más o menos ninguneados y que, particularmente, me rallan al nivel de sus grandes cimas. El caso más  sonado en ciernes y querencias personales siempre será la ya repasada "Recuerdos" (mi largometraje predilecto del cineasta junto a "Manhattan"), y de aquí un tiempo (espero no muy lejano) llegará la que queda pero, eso sí, hoy nos quedamos con esa entrañable y divertida oda a la nostalgia que siempre encuentro en estos "Días de radio" que tan cruelmente (al entender guzzero) suele quedarse en el banquillo a la hora de enlistar las mejores referencias "alleneras"... Qué sí, vale, que es algo ligera y le falta mala uva y demás (en comparación a esas "grandes cimas", se entiende). Pero, desde luego, vende sin empezar a sudar lo que propone y es, amén de realmente divertida (insisto), efectiva como ella sola.


"SINOPSIS PRESTADA". Son los años 40, la era dorada de la radio, y los peculiares miembros de una familia trabajadora de Nueva York viven con el receptor permanentemente encendido. La música, los seriales lacrimógenos, las historias de superhéroes, los concursos, las crónicas de la alta sociedad y las leyendas sobre estrellas deportivas les sirven para ser un poco menos infelices y engarzan un anecdotario nostálgico de una época irrepetible.

A FAVOR. Ya ese inicio con los cacos que están "limpiando" la casa vacia cuando suena el teléfono y se ponen a concursar radiofónicamente a la variante de turno de "Adivine esta canción" vale por si mismo el repasar periódicamente este film. Desde ahí solo queda aplaudir la sucesión de situaciones cómico-temáticas con el leit motiv omnipresente de los grandes años dorados (para el autor al menos que claro queda y estamos en los 30's/40's para acabar de contextualizar) de la radio de antaño. Tremendo, por ejemplo rápido (y ahí lo dejo para no eternizar), el guiño "welles-wellsero" con la invasión marciana y el orondo ligue de la West tomando las de Villadiego. La sucesión de escenas y el ritmo narrativo (descomunal uno y otro) la alejan definitivamente de cualquier epíteto a colación del tipo "film de gags" y, qué narices, si será bueno este hombre que hasta te arranca un momento melodramático de quilates infinitos con la descripción en las ondas de esa niña que cae en un pozo y el plano de toda la familia al completo escuchando las noticias según se van sucediendo con el padre abrazando con fuerza a su gamberro hijo (suerte de alter del propio Woody encarnado por un jovencísimo Seth Green con nota) al que hace un momento perseguía cinturón en ristre. La música, ya excelente por contrato con Allen, aquí cobra además un repercusión especial ni qué decir. Y puestos a relatar bondades siempre he pensado que es de cajón que estamos ante el mejor papel cómico que la Farrow hiciera para Woody  (se sale la puñetera sin nada a añadir -ahí queda el momento con el mafioso Aiello y su sra madre mismamente-). En fin, film dinámico en el que no se aburre ni cristo, música tremenda, interpretaciones muy buenas, pasajes de puro descojone rebañados en -puntualmente- bonifacia, si se quieren buscar manchas al bordado (que hay que esforzarse y ya son ganas), pero preciosista y muy bien servida en cualquier caso Nostalgia... la palabra clave, creo no quedan dudas a estas alturas, de este más que meramente recomendable largometraje. ¿Film menor?... Defecate in yourself little parrot...

EN CONTRA. Lo por el saco que me da que se entienda, como antes escribía, como un "film de gags/sketches" (que no me parece baladí de esos ya que considero que es tal cosa la culpable principal de que "Radio days" no aparezca tan comúnmente como mereciera en los tops "alleneros")... Que aquí la protagonista absoluta es esa radio del título (coñe), las personas son el vehículo y los recuerdos la bencina siempre rendidos al denominador común.

CONCLUSIÓN. Magnífica vista atrás, hacia la niñez de Woody, con esta divertida retrospectiva radiofónica. Vaya como rápida y trillada lectura que si, por ejemplo, "Los Tenenbaums" de Wes Anderson (y que me gusta mucho en "su gama", nadie se equivoque) se suele mentar como una de esas frescas comedias de nuevo cuño que mejor funcionan (seguramente la mejor venida de lugar y momento junto a "Sideways"), y aprovechando el tono igualmente nostálgico que de alguna manera la epata al film de hoy, dicho film (aunque comparte puntuación guzzera con "Radio days" por aquello de "valorar cada cosa por lo que és") me parece práticamente pseudoamateur al lado del de Allen amén de tremendamente falto de chicha (exonerando a Elliott y Hackman, conviene que aclare). Y, repito, se le considera uno de los mejores films cómicos de los "dosmiles" (y disculpando también al amigo Wes ya que la comparativa es injusta de narices -de acuerdo-). Esto és: una película que raramente vemos recordada entre las diez mejores del neoyorquino (aunque yo la incluía sin pensarlo dos veces) se micciona encima cualquier maldito día (de Radio o no) de la maldita vida de una de las comedias más aplaudidas por la crítica -y buena parte del público- del nuevo milenio... Es por lecturas, tan chorras como reales, de este tipo porque trago sapos y culebras cuando alguien se ceba en exceso con Allen por alguna de las medianías que ha firmado mucho más recientes en el tiempo... ¿Dónde queda el respeto?. ¿Cuantos cineastas han estado dos décadas -mediados 70's/mediados 90's- sacando film por año a un nivel parejo en el cine de los últimos cuatro decenios (o en general, qué cojones)? Woody Allen es uno de los más grandes no se olvide ni relativice jamás, y aunque ahora (a día presente) le diera por rodar la carta de ajuste subtitulada en húngaro siempre estaremos en deuda y sin excusa a paliar pues mucho, demasiado y demasiado bueno, es lo que le debemos. Y como broche, vean y recuperen "Días de radio" las veces que sean necesarias, claro qué sí joder, pues entre otras es una de estas escasas cosas que te acercan a estar irremediablemente algo más feliz. Que no es poco.

GUZZTÓMETRO: 9/10

(Pd. Lo que seria el film: http://www.youtube.com/watch?v=Sw7bhD2CZI0)

6 comentarios:

  1. Una película preciosa y muy divertida, Guzz. ¡Y llama a tu pobre madre!

    Un abrazo.

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  2. Una delicia, y lo dice uno que no se considera "alleniano", "alleniólogo", "allenita" o como se diga.

    Un abrazo.

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  3. Vaya, en casa tambien gusta mucho días de radio. Però por qué se mete con los Tennenbaums? Ya sabemos que no hay nada como las classic comedies de antes, pero...
    Creo que le hace falta una racion de normas y de disciplina, que se esta volviendo demasiado anarquico.
    KSS pequennos.

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  4. Cuando la sensibilidad, la inteligencia y el talento se ponen al servicio de la nostalgia, el resultado, tratándose de Woody Allen, es lo más parecido a una emocionante, matizada y divertida obra maestra que destila amor, no exento de ironía, hacia los personajes, la época y la ciudad que homenajea. Para mí, sin duda, uno de los trabajos más redondos e interesantes de la etapa de madurez del autor de "MANHATTAN".

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  5. Si no recuerdo mal no la he visto, Don Guzz, tendré que remediarlo, solo por ser una retrospectiva de la niñez de Woody debería hacerlo como buen alleniano. Abrazo, crack.

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  6. Una de las muy buenas de Allen para mí también. Como comentas, y con lo que estoy muy de acuerdo: desprende gran nostalgia. Hace mucho que la vi, pero creo recordar una voz en off, la del niño creo, recordando el pasado. No estoy seguro. ¿No hay una escena de la madre persiguiendo al hijo con la zapatilla para cascarle?
    Estoy contigo en esa alabanza emotiva a la figura de Woody Allen, un auténtico genio que hace pelis como roscas porque el ingenio es algo tan natural en él como el respirar. A mí también me parecen injustas muchas críticas que le hacen últimamente. Creo que su peor comedia es bastante mejor que la media (yo diría incluso algo más que la media) de las comedias del reciente cine hecha por directores recientes.
    Un saludo, Guzz. Estupendo ;-D

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