jueves, 3 de enero de 2013

EL DOCTOR FRANKENSTEIN (1931)

INTRO. Pasadas ocho décadas desde su estreno la masterpiece de la Universal, pese a quien pese si es que pesa alguien de entre aquellos/as que lean esto, sigue aguantando (según lo ve el menda) como el inefable ícono del cine en el que la historia le ha convertido. Aunque, eso sí, tras tan bonito planteamiento inicial, debe decirse también que no faltan los que la tildan de demasiado y definitivamente desfasada (y que no aguanta el carbono 14 como si lo hacen las auténticas "obras maestras clásicas") y, lo que es peor, los que afirman que realmente nunca fue un gran gran film y lo que ocurre, únicamente, es que ha gozado de una promoción y consideración desmedida durante décadas y más décadas hasta llegar a día presente... No podría estar en mayor desacuerdo con unos y otros por supuesto. Es más, yendo más allá del merecido respeto que debe proyectar la edad de la obra, considero "Frankenstein" una excelente película que no necesita quien la defienda y que se sigue valiendo sola por sus puros y duros activos cinematográficos... No hace falta, si se prefiere,  lo socorrido de "tienes que mirarla pensando en cuando la estrenaron". Y, ojo, que dije "excelente", que no perfecta. Tiene sus puntos flojos (y muy claramente ubicados además), claro qué sí. Pero al fin lo que tiene de bueno es (joder) muy muy bueno. Magistral me atrevería a decir. Y es que su secreto nunca ha sido tal en realidad a poco reparemos (aún por milésima ocasión) en ello: un film fotografiado, musicalizado, producido, dirigido, interpretado y presentado como un film de terror que en realidad es un drama de tres pares de narices y medio. Y es ahí precisamente donde reside el eterno atractivo del popular original creado por la Sra. Shelley del que, aclaramos ya en la "intro", Whale y cia entraron y salieron a conveniencia durante la hora y diez que dura el film.

"SINOPSIS PRESTADA". El doctor Henry Von Frankenstein acomete un experimento tenebroso: construir, a partir de fragmentos de cadáveres, un nuevo ser humano. Con la ayuda de su criado Fritz, se adentra durante la noche en los cementerios de la localidad para arrancar a los cadáveres las partes que necesita. Lo que ignora es que el cerebro que ha utilizado en su experimento había pertenecido a un criminal.

A FAVOR. Por encima de cualquier otra cosa la magnífica y poderosa fotografía, ya no deudora sino puramente raptada, de los "expresionismos" de los Lang, Murnau y demás, con esas ambientaciones tan cojonudas y absolutamente irreprochables de cabo a rabo del film. Magnífica la caracterización de un Karloff al que le tocaron varias loterías de golpe al caerle esto encima, destacando también a la dupla formada por Colin Clive y Dwight Frye, como el propio Henry Frankenstein y su fiel Fritz respectivamente, así como a ese Dr. Waldman de Edward Van Sloan, que vienen a salvar los muebles en el apartado interpretativo. La partitura de David Brockman es otro punto a sumar en el haber, lo que nos deja finalmente en lo de considerar al director James Whale (que por lo visto estaba más por facturar musicales que este tipo de largometraje pero es lo que le tocó) quien, en acto de sabiduría, se deja conducir aquí por los distintos especialistas bajo sus órdenes (metió mano en la caracterización de "la criatura", así como en temas de fotografía y más por supuesto pero, sin duda, es -mayormente-  un notable ejercicio de "buen delegar" el que aquí encontramos). Y prueba de ello, de lo apuntado en el paréntesis que precede así como del buen resultado que se destiló de ello, es que la Universal no dudo a la hora de entregarle el proyecto de la secuela con la también famosa "La novia de Frankenstein" (con la Sra. Laughton, Elsa Lanchester, y su tan recordado cardado capilar bicolor). Por lo demás solo cabe continuar desde lo sugerido en la "intro"... La historia de la llamada "Criatura", que antes escribía, puede ser planteada (y hasta recordada) como algo vinculado al género terror/fantástico pero, básicamente, es un relato muy (pero que muy)triste. Todo un tratado sobre la intolerancia e ignorancia imperantes hacia lo desconocido por parte de la especie... Así, finalmente y como ejemplo recurrente, volver a ver el film con la inolvidable y tan hermosa escena del lago con la niña sabiendo como acabará la verbena la convierte (escena y película) en algo todavía más memorable. Clásico del Cine sin más a añadir.

EN CONTRA. Pues básicamente dos cosas: lo pelín precipitado del final en si (que no salpica el montante definitivo pero un algo si se deja notar) y la bastante abandonada dirección de actores... Hablaríamos en casos concretos de flagrantes cagadas de casting a decir verdad. Por eso hago especial hincapié en "salvar" a los cuatro actores que aparecen arriba en "a favor" porque, aunque hayan otros casos, lo de los soliloquios de Mae Clarke mirando al tendido y ese John Boles con bigotillo y hachazo en medio el peinado (que parece de cera el tio) no tienen ya cabida en el sonoro ni perdón en un film de tamaña magnitud a la hora de enumerar bondades.

CONCLUSIÓN. Eterno Clásico que traspasa géneros y que, es mi opinión, mejora lo indecible si se deja de comprender como el film de terror que, en verdad, nunca fue... ¿O quizá sí? Pero al revés llegada la hora de otorgar "monstruosidades" ligadas a actos. Y eso es quizá lo que hace esta historia/película tan fascinante e inquietante a la vez... Señala nuestras mezquindades y miserias congénitas y, ojo -recordando brevemente su resolución-, aún hoy no nos extraña la reacción de la turba lugareña. No la compartimos, pero no nos extraña. Y con ello es suficiente. No es de pleno absoluto quizá (o no para mi en cualquier caso) pero de verdad no entiendo como puede bajarse a esta obra del "más que meramente recomendable" a poco se respete la historia del medio.

GUZZTÓMETRO: 9/10

Pd. Aquellos más osados y con unas cuantas horas de la que disponer para ello pueden hacerse un programa doble/triple con el film de hoy y/o "La novia de Frankenstein", rematando con la entrañable parodia de Brooks de los 70. Vale la pena, aunque sea solo "once in a lifetime" que decía Mr. Byrne.

5 comentarios:

  1. Por algo la eligió Erice para "El espíritu de la colmena", Guzz. Aparte del programa doble o triple que recomiendas, habrá que añadir la novela original, por supuesto.

    Un abrazo.

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  2. Con sus defectos, que como bien comentas alguno tiene, es de obligado visionado desde un punto de vista de la historiografía cinematográfica (génesis del género de terror) pero, además, plantea interesantes debates(el mismo uso que podemos hacer de la ciencia y su tecnología y, en especial, ¿la criatura se ve impelida a ser asocial por la misma acción de la sociedad?). Respecto a su posible terror, ¿no es esta posibilidad que se apunta terrorífica?. En el momento de su estreno causaba tal pavor que se tuvo que añadir el famoso preámbulo explicativo con Van Sloan. Por cierto, Bela Lugosi renunció a interpretar al monstruo, algo de lo que Karloff supo sacar tajada y buena. Saludos.

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  3. Claro que el paso del tiempo la ha perjudicado pero sigue siendo una película imprescindible para los amantes del cine de terror y con el toque visual de Whale que se incrementaría en "La novia de Frankenstein". Saludos. Borgo.

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  4. No es perfecta pero es un gran film, y al fin y al cabo es el Frankenstein que todos recordamos.

    ¡saludos!

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  5. Yo también creo que más que una peli de terror es una gran tragedia sobre los límites de la vida y el querer llegar más allá de lo permisivo: querer alcanzar la gloria y fracasar estrepitosamente dejando tras su trabajo un despropósito muy triste que actúa como sabe a causa de una naturaleza mal concebida. Nunca la figura del doctor loco, en este caso con matices y no tan loco sino tremendamente ambicioso y atrevido, estuvo tan bien hecha. La novia de Frankenstein también es magnífica, tanto como su predecesora.
    Magnífica entrada, Guzz.

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