lunes, 7 de enero de 2013

TOP GUZZERO 1973: ILUSTRES CUARENTONES DEL ROCK



Ya hace bastantes semanas que plasmaba aquí la alegría por el descubrimiento por mis partes (tanto de la banda como del álbum y mejor tarde que lo otro) del magnífico disco "Octopus" de Gentle Giant. Todo un hallazgo para el que suscribe y producto de esos arreones progresivos que me dan cada tanto sin motivo aparente pero de forma inefable. Esto me llevó de cabeza a zambullirme en la denominada "Canterbury Scene" de hace  cuatro décadas y más. Y me agradó ver que ese 1973 dejaba, además, otros discos fetiche de narices en la mentada "scene" y por parte de las bandas Gong -muy buenos- y Caravan -obligatorios-. Bandas ambas que ya conocía (aunque sin profundizar en exceso -sobretodo en el primer caso-) pero que merced a ese "pulpo" me ha dado por repasar como conviene de un tiempo a esta parte... y te cagas twice, a falta de una mayor riqueza semántica y con las disculpas oportunas de ser éstas necesarias. Sin embargo el posteo de hoy va a ir un poco por otros derroteros... (lo escrito hasta ahora solo es para contextualizar la motivación de la entrada que me consta importa mucho a todos/as). Porque veamos, empecé a pensar... 1973... 2013, que ahora estrenamos... Merced a mis privilegiados poderes matemático-mutantes caí finalmente en la cuenta, y en apenas media hora (múerete de envidia Chales Xavier), de que son cuarenta años los transcurridos. Esto és: ya tengo la excusa chorras perfecta para hacer un top (top-10 hoy) sobre mis diez álbumes predilectos de esa añada. Y ojo antes de empezar con el listado subjetivo del día, conviene señalar que ese 1973 fue fino fino en cuanto a referencias rocanroleras. Así, antes de empezar, recordemos que en ese año hubieron discos capitales/importantes/básicos de gente tan variopinta y enorme como (agarrarse a donde puedan):  GRATEFUL DEAD, THE ALLMAN BROTHERS BAND, ZZ TOP, PAUL McCARTNEY, MARVIN GAYE, MOTT THE HOPPLE, GRAND FUNK RAILROAD, LYNYRD SKYNYRD, ZZ TOP, CAN, PINK FLOYD, KING CRIMSON, PAUL SIMON, SWEET, THE WHO, JOHN LENNON, QUEEN, THE ROLLING STONES, ROXY MUSIC, ELTON JOHN, NEIL YOUNG, TODD RUNDGREN, FRANK ZAPPA, THE RASPBERRIES, STEELY DAN  y hasta del mismo BOSS entre otros y otras. Poca coña con el añito de marras. And now... al turrón guzzero ! :

10. "NEW YORK DOLLS" (NEW YORK DOLLS). Qué salvajada de álbum por diox... Y qué banda los Dolls, la madre que los parió. Lo mismo te resultan la Velvet que los Stones siendo además la semilla ramoniana más directa y evidente en cuanto a sonido. Si además recordamos brevemente que tuvieron los santísimos de repetir la jugada al año siguiente con igualmente imprescindibles resultados ("too much too soon" es igual de cojonudo que "NYD" y no queda sino machacarlos a ambos hasta el día el juicio) pues "ya-pa-qué"... Johansen bien secundado por Thunders y Sylvain principalmente se saca de la manga diez trallazos como diez soles (a sumar alimenticia versión de Bo Diddley). El eslabón perdido entre Stooges y Ramones (y sus dos míticos discos setenteros) sigue siendo, más allá de usos con la etiqueta proto-punk de por medio (que queda muy "guay" de decir pero punto), una visita y parada obligada en la historia del rock. "Trash", "Lonely planet boy", "Frankenstein", "Private world"... Tremebundo elevado al santo copón y corto que hago.

9. "CATCH A FIRE" (BOB MARLEY & THE WAILERS). Y con "agarra el mechero" tenemos por fin al hijo de la Sra. Nesta triunfando a nivel internacional (Island mediante), claro que sí. Siempre que hablo/escribo sobre Marley insisto sobre lo mismo: se debe ver más allá de los porracos, de las boinas de lana tricolor y de toda la jerigonza rastafari que a tantos miles, de tantos rincones del mundo, les da por imitar porque, claro, "mola".  Mejor dejarse de martingalas y centrarse (según lo veo) en que este hombre tenía la virtud de hacer fácil lo imposible con solo una guitarra, su voz y poco más, y es en su música donde, pienso, debemos detenernos. Y en sus discos por supuesto, plagados de alegrías semi-ignotas por culpa de la acostumbrada retahíla de hits de los que, por supuesto, también se hace gala. Para la ocasión, con "Catch a fire",  "Stir it up" (casi nada) y en menor grado (de popularidad) "Concrete jungle", pero también están "400 years", "slave driver" o "midnight ravers", por ejemplo, con las que esa suerte de caluroso soul isleño conocido (internacionalmente en casi total medida por el tipo que aquí nos ocupa) por reggae te erosiona la médula como sin pretenderlo ni intentarlo. "Catch a fire" no es, finalmente, "Exodus" (claro está), pero si uno de los mejores discos de Marley y Cia. y, en cualquier caso, una magnífica tarjeta de presentación. 

8. "TANX" (T. REX). Tiene sus bemoles que no fue hasta veinte añazos después que reeditaron (en digital) el disco con -casi todos- los singles previos de avanzadilla y no aparecidos en el vinilo original...  Y es que estaría por ver si esa acepción, más o menos generalizada, del tipo "sí, Tanx también es cojonudo pero no es el Electric ni el Slider" (dos de los mejores discos de rock de cualquier época que se pueden escuchar en este plano existencial, todo sea dicho), seria la misma si "Tanx" acogiera en su interior castañazos del calibre de "Solid gold easy action", "20th century boy", "Children of the revolution" y "Groover"... Y aún así, con todo ello (o sin todo ello, más preciso), "Tanx" no tiene mucho que envidiarle a sus ilustres hermanos mayores inmediatamente anteriores en el tiempo. ¿Se puede escribir algo más adictivo que los ni dos minutos que dura "Country honey", por el amor de todo lo sagrado y lo que no?... Y el resto por ahí anda ni que decir. Suma este disco al otro par sin dudar (insistiré hasta el aliento postrero), o tu credibilidad rockera se quedará en bolans...

7. "SELLING ENGLAND BY THE POUND" (GENESIS). ¿Recordáis el principio de la entrada con lo de: "esos arreones progresivos que me dan cada tanto sin motivo aparente pero de forma inefable"?. Bien, los Genesis del "Nursery crime" al "Lamb lies..." (cuatro discos de estudio más directo) con su quinteto/formación estrella son mi debilidad progresiva absoluta y sin debate a valer. Puestos a quedarme con uno en última instancia aclaro que ese sería siempre "Foxtrot" (disco fetiche guzzero de la estanteria donde resguardo a los más grandes), pero sí que es verdad que éste "Selling..." es su primer highball masivo. Seguramente por el tirón de "I know what i like". Pero sin desmerecer sus intermedios (y aplaudiendo mucho de hecho esa marcha de despedida con "Aisle of plenty" o las lindeces de "After the ordeal"), creo que es en sus cuatro temas de larga duración donde esta macedonia de épicas imposibles y con leyendas artúricas de fondo alcanza su esplendor absoluto. Imposible quedarse a ciegas con una de ellas entre tanto giro y contragiro, vaya qué sí. Y lo mejor de todo, para mí, es que aún teniendo este álbum en alta estima tanto el que precede como el que sucede todavía me parecen incluso un punto mejor... Aunque admito que en algunos puntos de "The battle of Epping forest" o de "The cinema show", no son pocas las dudas asaltadoras (y todo ello, ojo, sin mentar siquiera el tema de arranque...).

6. "ALADDIN SANE" (DAVID BOWIE). Si será célebre éste álbum que hasta el mismísimo Homer tiene una famosa imagen recreando su portada... Pero, ay caray, que "Aladdin" tiene su reverso menos amable en cuanto a acepciones varias... Y por, básicamente, dos problemas. Problema 1: "Hunky Dory"; Problema 2: "Ziggy Stardust". Y es que és por ese par de tótems previamente inmediatos que este discazo és demasiado alegremente relativizado (y hasta ninguneado, en función de a quien leas/escuches)  en según que lugares. Volvemos a lo de "Tanx" de nuevo y de alguna manera (esas comparaciones tan innecesarias a según que niveles y tan dañinas a su vez), claro. "Aladdin sane" es el disco de "Drive-in saturday", de "Panic in Detroit", de "Time" o de "Cracked actor". Así, si esto es una "obra menor" creo que toca, definitivamente, rascarse el culo y dejar la mirada perdida puesta en el horizonte sin entender nada. ¿Qué está un punto o dos por debajo de las "Queen bitch" y las "Soul love", etc's?... Pues vale, el "99'algo %" de toda la producción musical de la historia del Rock también lo está. Aquí solo cabe aplaudir al "Sensato" porque, por lo menos, él aún los vislumbra en ese horizonte que antes mencionaba. Cosa de la que no muchos pueden presumir.

5. "PARIS 1919" (JOHN CALE). El disco más accesible y amable jamás registrado por el ex-velvetiano. Ese primer lustro setentero del galés es siempre, por supuesto, un valor fiable a revisitar y recordar con cierta asiduidad, y aún con sus recovecos de abuso "arty" (de hecho, qué cojones, es quizá en ese rollo donde el artista encuentra la identidad que más y mejor le desmarca del resto). Sin embargo, y a vueltas con ese último paréntesis, siempre me resultó una relativa putada que alguien con el poder para despachar algo tan puramente bello y descargado de aditivos y banalidades de a granel como "Paris 1919" no se haya prodigado aún  con mayor asiduidad en dichas ciernes (y si alguien le llama "easy listening" y le sirve eso para sentirse mejor pues que le aproveche). Y ojo que Cale tiene discos y, sobretodo, canciones buenas a cascoporro (faltaría). Pero, centrándonos en las "Graham Greene" y cia,  en unos años con trabajos increíbles de artistas que firmaban en solitario (Young, Morrison, Drake, Newman, T. Buckley, Stevens... largo etc), esta obra concreta de Cale sigue ocupando un puesto de honor en la mesa central de la celebración. Y es que pocos discos hay más bonitos que éste, a qué perderse en parihuelas cuando las cosas tienen nombre, coñe.  Escuchar, sin ir más lejos, el tema titular hasta perder el sentío. Y al loro que hasta le imprime marcheta al asunto el tipo con su particular "Macbeth".

4. "INNERVISIONS" (STEVIE WONDER). Lo de Stevie Wonder en los 70 hasta “Songs in the key of life” (o en los 70 enteros, qué cojones, que hasta lo de “la vida secreta de las plantas” tiene lo suyo) es una auténtica locura. En 1973 cae “Innervisions” pero es que el año anterior cayeron “Talking book” y “Music of my mind”, al siguiente llegará “Fullfillingness’ first finale”, para rematar en el 76 con el insuperable doble antes mentado… Para que se nos pase el hipo, vaya. Para el que hoy nos ocupa el genial músico de la Motown (el último genio de la Motown, en verdad), ahí quedan las “Higher ground”, “living for the city”, “don’t you worry ‘bout a thing” y demás. Y por supuesto, cómo no,  el gran Stevie se encarga de tocar prácticamente todos los instrumentos mientras firma la totalidad de los nueve temas (temazos) aquí ubicados. Sea soul funkie o funky asouleado el inolvidable Groove de éste, el mejor y setentero Wonder, sigue siendo una escala básica e imprescindible del todo a la hora de entender la música popular del pasado siglo.

3. "RAW POWER" (THE STOOGES). Más punk que todos los punks que surgiran cual setas silvestres en años venideros la coda del periodo clásico de los "estuchis" sigue siendo un documento irrebatible. Con su producción más cruda, sucia y directa que lo que se quiera, las "Search and destroy", "Gimme danger", "Shake appeal" y demás mantienen su potencia (y peligro) rozando ya la cuarentena. Con todos los temas compuestos íntegramente por Williamson y el propio Iggy y su extenuante media hora de duración,  no es tanto de extrañar que tras esto decidieran aparcarse... Resulta fácil quizá culpabilizar a la Iguana y sus deseos de volar solateras pero, honestamente, ¿qué cojones se podía hacer tras "Raw power"?. The Stooges (como los también vecinos de "la ciudad del motor" MC5) fueron paridos para ser una banda visceral, desbocada y sin límites a valer. Hicieron tres discos de narices y estallaron como una supernova cuando adivinaron que la diversión tocaba a su fin y que ya no podían seguir a ese nivel de energía si contemplaban la posibilidad de seguir respirando y tal (hasta Iggy tiene/tenía un aforo determinado de heroína en su organismo, debe entenderse)... Sea como fuere "Raw power" es tan imprescindible como cualquiera de los otros dos. Un algo más si me apuran (y a pesar de mi cariño especial por "Funhouse" al ser el primero que me compré de la banda).

2. “BERLIN” (LOU REED). Adorado por buena parte de la crítica especializada desde siempre y bastante ignorado en su momento por el público (dato bien conocido por mucho que extrañe a día presente), “Berlin” es un álbum tan arisco y triste como irrepetible y hermoso. No és “Transformer” ni “NY”, por mentar mis dos favoritos, y tampoco es una opción viable a la hora de ser recomendado a fin de que alguien se introduzca en el “universo Reed” .  El reverso  al “White light/White heat” velvetiano en cuanto espíritu, cambiando abrumador noise por vodevilesca desesperanza y utilizando para el caso el hilo conductor de estos tan quebradizos yonkis protagonistas sobre los que gravita lo que se nos canta/relata (el célebre aire novelesco del disco –llámenle conceptual si prefieren que no creo que a Reed le importe un pimiento- es más que evidente). Y aunque, en efecto, haya cierto cuartelillo con “Caroline says I” y su inmediata “how do you think it feels”, se sobreentiende que es un álbum que debe escucharse de cabo a rabo, zambulléndose de pleno en su propuesta/historia, o te estas cargando gran parte del hechizo (esa tan hiriente tripleta final kids-bed-sad song requiere de todo el contexto previo y no debe interrumpirse de ninguna manera). La moraleja, en cierto modo, podría ser aquello del “cuidado con lo que deseas”: ¿No querían todos seguir “walking on the wild side?... Aquí va más de lo que podrás masticar. Único (y desde no pocos puntos de vista).

1. “HOUSES OF THE HOLY” (LED ZEPPELIN). Cualquiera de los seis primeros discos de estudio de los Zep es la reoca, ni qué decir. Pero, en cualquier caso, este es mi favorito y desde ya hace no pocos años. Es un álbum que me parece tan rico y bien medido en contenidos que parece de granito puro. No hay fisura que valga. Los que quieran a los Led Zep directos y sin ambages de siempre ahí tienen “dancing days”; los que se decanten por esos Page y cia más esquivos y menos inmediatos (pero igualmente imprescindibles a la postre) el rollo prog  de “no quarter” o “the rain song” les parecerá el acábose; por supuesto los amantes de esos Zep más cercanos y mundanos, los que se lo pasarán siempre de coña con “immigrant”, aplaudirán a rabiar el devaneo reggae de la archifamosa “D’yer Mak’er” por su cachondo descaro… Hasta se atreven ya los canallas, sin máscaras a valer, con las maneras del gran James en el R&B negroide de manual que és  “the crunge”. A sumar, faltaría, lo más grande que ha parido madre o poco menos con la tripleta formada por la inicial “the song remains the same”, “over the hills and far away” y el cierre con “the ocean” (mi canción favorita del combo), que directamente parece que las parieron a las tres antes de pillar la stairway de vuelta del heaven. Descomunal y ultrapoderoso álbum. De hecho (y para dar ya carpetazo), lo admito, es el único elepé del que tenía claro de salida que puesto iba a ocupar antes de liarme a empezar a facturar tan ilustre listado. Y a partir de ahí a qué añadir más.

6 comentarios:

  1. me encantó la descripción y razones de la elección de cada disco, muy bueno...

    si me tendría que quedar con uno, que difícil, sería con el de Bowie por su figura y status de genio camaleón rockero...

    hablando de negros, los 70 fueron tan de Stewie como los 80 de Prince... salu2

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  2. me quedo con todos! Acunaron mi adolescencia! Por cierto STEELY DAN no saco disco este año, fue Donal fagen!Matiz!!!!
    Los Caravan a dia de hoy me siguen fascinando! Y gong tambien para que engañarnos!Y el Octopus siempre fue un disco a tener al lado del papel de fumar en aquella época!
    A+

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  3. Grandísima selección, no esperaba menos de usted. Aunque el toro Bob debería estar muchísimo más arriba!!!

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  4. Independientemente de que mi gusto se acerque mas a unos que a otros, todos estos discos y los músicos que nombras son incuestionables.
    Saludos.

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  5. Menuda selección!!!!
    Me qeudo con dos discos a los que no he prestado atención por eso de sus obras colindantes. la de Bowie y la de Bolan. Saludos guzzeros

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  6. Joer, Don Guzz, ni me enteré de este post hasta ahora que me lo has dicho, pero bueno, mirando la fecha no me extraña en absoluto que se me pasara porque tuve un comienzo de año muy malo a nivel familiar y anduve desconectado. Observo grandísimas coincidencias, algo que a estas alturas de la vida me parece lógico. Creo que debes ser de los pocos que reivindique en primer lugar el disco ese de los Zeppelin, cosa que me congratula, todo sea dicho (descomunal y ultrapoderoso, di que sí). Unidos por el 73, un abrazo.

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