martes, 5 de marzo de 2013

about... QUENTIN TARANTINO

Para no caer de nuevo, o tan rápido al menos, en las redes del rocanrol estrenamos hoy nueva burricalvada en el blog bajo el título "about...". Y esto de los "abouts" és, básicamente, una opinión (más o menos extensa) completamente subjetiva relacionada con algo de, obviously, el mundo del cine (más allá de la valoración particular del que suscribe sobre films concretos, como es costumbre). Para que se entienda sin más explicación (que tampoco creo se requiera), arranco con el amigo Quentin del que, por fama y repercusión (para bien o mal según pareceres) en el último par de décadas, a buen seguro todo quisque tiene una opinión formada... Tengo una pesadilla recurrente por cierto en la que se me aparece Nikochan con unas tijeras gigantes (como le ocurre al Nota) y me persigue corriendo mientras canta : "Guuuzz, you'll be a woman sooon", vestido de lagarterana. Pero esto, ya si eso, lo explico otro día. Al tema...



Tarantino. El tipo que, guste o no de admitir, revolucionó toda la jerigonza del cine independiente (y similares) en el primer lustro de los noventa. Miramax mediante, y ver documental:
http://www.teledocumentales.com/la-biografia-no-autorizada-de-harvey-weinstein/ (con las andanzas de los -codiciosos- Weinstein bros.) si es menester. Particularmente, vamos a lo suyo, es un cineasta al que aún sin negarle su importancia me crea siempre (o desde no hace pocos años al menos) una notoria sensación de "esto no es lo que ponía en el prospecto"... Por puntos. El señor Tarantino se apareció como una especie de Prometeo de tres al cuarto, con su historia personal de ex-dependiente de videoclub que surgía de la nada para llevar el cine al pueblo raso pasándose por la piedra a todas las superproducciones y tejemanejes de los "grandes estudios" de Hollywood habidos y por haber (etcétera). Arrancó con la corrosiva y notable "Reservoir dogs" (que siempre coincidimos con el Archi en que, según cómo, parece un remake camuflado del tremebundo e inolvidable "Atraco perfecto" de Kubrick) y reventó después la banca con la icónica y cojonuda "Pulp fiction". Por si fuera poco se descolgó a posteriori con la eternamente infravalorada "Jackie Brown" que es para dejarla ir también... Hasta ahí todo muy bien, cojonudo Tarantino. O aparentemente, al menos. Porque tras esa tripleta inicial vienen los indios, siempre en base a mi parecer (recuerdo). Y la cosa estaría en que al no recaudar "Jackie" como "Pulp" parece que a Quentin le entró cierta cagalera...Y se refugió en una especie de personaje reivindicador y adalid de la Serie B, blaxplotation y demás martingalas de antaño. Y así, desde entonces, su cine pasó a ser/parecerme meramente "entretenido" (que no hay nada malo si se quiere, pero es lo que hay) sin más por mucho que, al parecer de miles y miles, fascine lo indecible. Tarantino pasó de ser la cara más visible de un cine plagado de cineastas para mí infinítamente superiores (vayan Jarmusch o los Coen como ejemplos rápidos), a ser una especie de Rodríguez o Woo con tres cursillos de cine más del Ceac (aunque "Sin city" les quedó bien resultona al mejicano y a nuestro prota de hoy, es de justícia -también ayudaría que estaba el honorable Frank Miller defendiendo a "su niña" como un halcón durante el rodaje-) ... Todo el Tarantino post "Jackie Brown", resumiendo, le parecerá la panacea a un ingente incontable (se entiende: es excesivo, cachondo, directo -etc-), pero a mí (viniendo de su tripleta inicial) siempre me deja ese sinsabor de pretender entradas para una ópera (que en la fucking vida he ido pero ayuda a ilustrar) y que me las vendan para un circo... Tarantino cae bien, mayormente, no diré que no. Pero, finiquitando el tema, por millones y millones que recaude con "kill bils", "bastards" o "djangos" para mí es un cineasta (entendiendo, o intentándolo al menos, el séptimo arte como tal antes que como espectáculo pirotécnico) de los de "iba para tenor y se quedó en corneta" (o como narices sea la expresión). Una masterpiece, otra que casi y un estreno con el frescor de los pomelos salvajes del caribe (pelín sobrevalorado, quizá) y se acabó "el gran Tarantino" que tantas y tantos proclaman a mí entender. He dicho.

Pd. Expuesto todo el rollo, ni qué decir, ojalá el puñetero se saque de la manga otro "Pulp Fiction" en el futuro, que me comeré gustoso este posteo a palo seco. Y que nadie me malinterprete. El cine de entretenimiento me parece -si es de calidad o que a quien toque se lo parezca al menos- tan sano y necesario como cualquier otra cosa (no vayamos a morir todos de un ataque de autenticidad o/y intensidad súbito)... que yo a veces voy al curro con una camiseta de "Los Goonies" (coño) pero, eso sí, nunca he oido a nadie decir que el film con Data y demás sea de una calidad desbordante que-te-super-mueres como ocurre con las mandangas tarantinianas desde "Kill Bill" y en adelante... Y ahora si que he dicho del todo.

4 comentarios:

  1. Buf! Quin ritme! O no escrius res o t'embales.. No tenim mesura! A veure si tinc un bon ratet per llegir totes les llistes.

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  2. Te digo compañero, que básicamente estoy de acuerdo, y creo que no es el único realizador con el que ocurre algo parecido... he dicho!

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  3. Toma, toma y toma! No lo comparto, pero lo entiendo, ea!

    Joder yo tengo una especial adicción a Kill Bill, me despierta un cosquilleo en el estómago, que ni enamoramiento ni leches!
    Será por Uma Thurman, será por Tarantino, el caso es que me parece una jodida obra maestra.

    Y con Django me lo he pasado como nunca!
    Es lo que tiene el tío Quentin, odios y amores..

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  4. En líneas generales estoy de acuerdo en casi todo. Para colmo me encantan algunas aspectos de la redacción como el de la cagalera o alguno más, don Guzz.

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